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Wp-008-eu punto Agenda: VI cpa 4g Estados Unidos


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XXVI RCTA

Documento de Trabajo



WP-008-EU

Punto Agenda: VI CPA 4g



Estados Unidos

Original: Inglés





Proyectos de planes de gestión para:

ZAEP 113, Isla Litchfield, Puerto Arthur, Isla Anvers;

ZAEP 122, Alturas de Arrival, Península Hut Point; y

ZAEP 139, Punta Biscoe, Isla Anvers


Madrid, 9-20 de junio de 2003



Planes de gestión revisados para las ZAEP 113, 122 y 139
En virtud de la Resolución 1 (1998) se encomendó a Estados Unidos la tarea de revisar los planes de gestión de varias zonas antárticas especialmente protegidas (anteriormente denominadas zonas especialmente protegidas y sitios de especial interés científico).
Ya están listos los proyectos de planes de gestión revisados para tres de estos sitios, incluidos los proyectos de mapas, que se adjuntan al presente documento de trabajo:
ZAEP 113, Isla Litchfield, Puerto Arthur, Isla Anvers;

ZAEP 122, Alturas de Arrival, Península Hut Point; y

ZAEP 139, Punta Biscoe, Isla Anvers.
Estos proyectos de planes de gestión han sido preparados de conformidad con las disposiciones del Anexo V al Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente y con el documento titulado Guía para la preparación de planes de gestión para zonas antárticas especialmente protegidas. Al preparar los proyectos se realizó una evaluación pormenorizada de los valores de los sitios y de las medidas necesarias para protegerlos. Se efectuaron inspecciones in situ de cada uno de estos sitios a fin de verificar la información y comprobar que la información contenida en los proyectos de planes fuese exacta y actualizada.
Los proyectos de planes se adjuntan al presente documento y se someten a la consideración del Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA). Estados Unidos está dispuesto a presidir un grupo de contacto intersesional para examinar estos planes en preparación a fin de examinarlos a fondo en la CPA VII, de acuerdo con las “Directrices para la consideración por el CPA de proyectos de planes de gestión nuevos y revisados para zonas protegidas” adoptadas en la CPA III.

Plan de gestión para la

Zona Antártica Especialmente Protegida 113

Isla Litchfield, Puerto Arthur

Isla Anvers, Archipiélago Palmer
1. Descripción de los valores que requieren protección

La Isla Litchfield (64°46' S, 64°06' O, 2,7 km2), Puerto Arthur, Isla Anvers, Península Antártica, fue designada originalmente zona especialmente protegida en virtud de la Recomendación VIII-1 (1975, ZEP 17), tras una propuesta presentada por Estados Unidos de América, debido a que “la Isla Litchfield, junto con su litoral, posee una colección desacostumbradamente variada de flora y fauna marina y terrestre, es única entre las islas de los alrededores como lugar de cría de seis especies de aves autóctonas y constituye un ejemplo sobresaliente del sistema ecológico natural de la Península Antártica”.


En el plan de gestión actual se reafirman las razones originales de la designación asociadas a las comunidades de aves. En la isla vive un grupo muy diverso de especies de aves representativas del centro oeste de la Península Antártica. El número de especies de aves que usan la Isla Litchfield como criadero es siete, y no seis como se señaló originalmente. Estas especies son el pingüino Adelia (Pygoscelis adeliae), el petrel gigante común (Macronectes giganteus), el petrel de Wilson (Oceanites oceanicus), la gaviota cocinera (Larus dominicanus), la skúa antártica (Catharacta maccormicki), la skúa parda (Catharacta loennbergi) y el gaviotín antártico (Sterna vittata). El estado de estas colonias de aves, relativamente poco perturbadas por la actividad humana, es otro valor importante de la zona.
En 1964 había en la Isla Litchfield una de las alfombras de musgo más extensas que se conocen en la Península Antártica, con predominio de Warnstorfia laculosa, que en ese momento se creía que se encontraba cerca de su límite meridional (Corner, 1964a). Ahora se sabe que hay W. laculosa en varios sitios más al sur, entre ellos la Isla Green (ZAEP 108, en las Islas Berthelot) y la Isla Avian (ZAEP 118, en la Bahía Marguerite). Por consiguiente, el valor mencionado originalmente, o sea que esta especie se encuentra cerca de su límite meridional en la Isla Litchfield, ya no es válido. Sin embargo, en ese momento la Isla Litchfield representaba uno de los mejores ejemplos de la vegetación antártica marítima fuera de la costa oeste de la Tierra de Graham. Asimismo, en 1982 se describieron varios bancos de Chorisodontium aciphyllum y Polytrichum strictum de hasta 1,2 m de espesor, considerados como algunos de los mejores ejemplos de su clase en la Península Antártica (Fenton and Smith, 1982). En febrero de 2001 se observó que estos valores habían sido gravemente comprometidos por el impacto de las focas peleteras (Arctocephalus gazella), que han dañado y destruido la vegetación en grandes áreas de las pendientes accesibles más bajas de la isla, como consecuencia del pisoteo y el enriquecimiento con nutrientes. Las extensas alfombras de musgo que había en algunas áreas han sido completamente destruidas, mientras que otras han sufrido daños que van de moderados a graves. Las pendientes con Deschampsia antarctica son más resistentes y han subsistido incluso con la presencia de numerosas focas peleteras, aunque allí también hay signos obvios de daños. Sin embargo, en las pendientes más pronunciadas y en las partes más elevadas de la isla, así como en otras áreas inaccesibles para las focas, la vegetación no ha sido dañada. Aunque la vegetación es menos extensa y algunas de las alfombras de musgo están dañadas, el resto de la vegetación sigue teniendo valor y es una razón importante para proteger la isla. Además, la Isla Litchfield tiene la topografía más variada y la mayor diversidad de hábitats terrestres de las islas de Puerto Arthur.
La Isla Litchfield gozó de protección especial durante la mayor parte de la era moderna de actividades científicas en la región, limitándose el ingreso a la misma, con permiso, para propósitos científicos apremiantes. Por consiguiente, la Isla Litchfield nunca ha estado expuesta a visitas, investigaciones o muestreos intensivos, y tiene valor como área terrestre que ha permanecido relativamente poco perturbada por la actividad humana. En consecuencia, es útil como lugar de referencia para algunos tipos de estudios de comparación con áreas más utilizadas y para dar seguimiento a los cambios a largo plazo en la abundancia de ciertas especies y en el microclima. Se puede llegar fácilmente a la isla en lancha desde la cercana Estación Palmer (E.U.A.), y con frecuencia llegan buques con turistas a Puerto Arthur. Por lo tanto, la continuación de la protección especial es importante para que la zona permanezca relativamente poco perturbada por la actividad humana.
La zona designada abarca la totalidad de la Isla Litchfield por encima del nivel de la marea baja. Los islotes y las rocas situados frente a la costa no están incluidos en la zona.
2. Finalidades y objetivos

Las finalidades de la gestión de la Isla Litchfield son:



  • evitar las perturbaciones humanas y los muestreos innecesarios a fin de no degradar los valores de la zona o crear riesgos considerables para los mismos;

  • permitir la realización de investigaciones científicas del ecosistema natural y el medio físico de la zona siempre que sean urgentes y no puedan realizarse en otro lugar y que no comprometan los valores por los cuales la zona está protegida;

  • reducir a un mínimo la posibilidad de introducción de plantas, animales y microbios exóticos en la zona; y

  • permitir visitas con fines de gestión únicamente si concuerdan con los objetivos del plan de gestión.


3. Actividades de gestión

Se llevarán a cabo las siguientes actividades de gestión para proteger los valores de la zona:



  • En la Estación Palmer (E.U.A.), situada en la Isla Anvers, se proveerán copias del presente plan de gestión, incluidos mapas de la zona.

  • Habrá que sujetar bien los señalizadores, carteles u otras estructuras que se erijan en la zona con fines científicos o de gestión y mantenerlos en buen estado.

  • Se efectuarán las visitas necesarias (preferiblemente una vez cada cinco años) para determinar si la zona continúa sirviendo a los fines para los cuales ha sido designada y cerciorarse de que las medidas de gestión y mantenimiento sean adecuadas.


4. Período de designación

La designación abarca un período indeterminado.


5. Mapas y fotografías

Mapa 1: Isla Litchfield, ZAEP 113, en relación con Puerto Arthur y la Isla Anvers, con la ubicación de estaciones en las proximidades (Estación Palmer, E.U.A.; Estación Yelcho, Chile; y Puerto Lockroy, Reino Unido), así como la ubicación de zonas protegidas en las proximidades. Proyección UTM Zona 20S, esferoide WGS84, fuente de datos: SCAR Antarctic Digital Database V4.0 (2002). Recuadro: ubicación de la Isla Anvers y el Archipiélago Palmer en relación con la Península Antártica.

Mapa 2: Isla Litchfield, ZAEP 113: Topografía y fauna. Especificaciones cartográficas: Proyección UTM Zona 20S; esferoide WGS84; nivel de referencia: nivel medio del mar; equidistancia de las curvas de nivel: 5 m. El mapa básico deriva de una ortofotografía digital con una exactitud horizontal y vertical de  2 m (Sanchez and Fraser, 2001). La costa nordeste y el islote contiguo frente a la costa están fuera de los límites de la ortofotografía y han sido digitalizados a partir de una imagen aérea rectificada que abarca una zona mayor (exactitud estimada de  10 m – ref. de la imagen: TMA 3210 025V, 12/23/98). No se dispone de datos sobre la elevación del pequeño islote frente a la costa nordeste. Los datos sobre la distribución de aves son de Fraser (nota personal de 2001); el revolcadero de elefantes marinos fue tomado de la ortofotografía.
6. Descripción de la zona
6(i) Coordenadas geográficas, indicadores de límites y características naturales
Descripción general

La Isla Litchfield (64°46'15" S, 64°05'40" O, 0,35 km2) está situada en Puerto Arthur, a unos 1.500 m al oeste de la Estación Palmer (E.U.A.), Punta Gamage, Isla Anvers, en la región oeste de la Península Antártica conocida como Archipiélago Palmer (mapa 1). La Isla Litchfield es una de las más grandes de Puerto Arthur: mide alrededor de 1.000 m de noroeste a sudeste y 700 m de nordeste a sudoeste. La Isla Litchfield tiene la topografía más variada y la mayor diversidad de hábitats terrestres de las islas de Puerto Arthur (Bonner and Smith, 1985). Hay varias colinas de 30 a 40 m de altura, con una elevación máxima de 48 m en el centro oeste de la isla (mapa 2). Los afloramientos rocosos son comunes en estas pendientes y en la costa. En verano no hay hielo en la mayor parte de la isla, excepto por algunos parches pequeños de nieve que persisten principalmente en las laderas meridionales y en los valles. Las costas nordeste y sudeste consisten en acantilados de hasta 10 m de altura, en tanto que en las bahías del norte y el sur hay playas de guijarros.


La zona designada abarca la totalidad de la Isla Litchfield por encima del nivel de la marea baja. Los islotes y las rocas situados frente a la costa no están incluidos en la zona. La costa en sí está claramente definida y es un límite visualmente obvio, razón por la cual no se han instalado señalizadores.
Clima

Se dispone de pocos datos meteorológicos de la Isla Litchfield, aunque de enero a marzo de 1983 se obtuvieron datos sobre la temperatura en dos sitios que dan al norte y al sur (Komárková 1983). La temperatura era más elevada en el sitio que da al norte: ese año, en enero generalmente se situó entre 2 y 9C; en febrero, entre -2 y 6C; y en marzo, entre -2 y 4C. Durante ese período se registró una temperatura máxima de 13C y una mínima de -3C en este sitio. Por lo general, en el sitio que da al sur la temperatura era unos 2C más baja: en enero, la temperatura generalmente fue de 2 a 6C; en febrero, de -2 a 4C; y en marzo, de -3 a 2C. En el sitio que da al sur se registró una temperatura máxima de 9C y una mínima de –4,2C.


Los datos a más largo plazo disponibles para la Estación Palmer muestran que las temperaturas regionales son relativamente moderadas debido a las condiciones oceanográficas locales y a la nubosidad frecuente y persistente en la región de Puerto Arthur (Lowry, 1975). Los promedios mensuales de la temperatura del aire registrados en la Estación Palmer durante un período de 22 años van de –7,8°C en agosto (el mes más frío) a 2,5°C en enero (el mes más cálido) (Baker, 1996). La temperatura mínima registrada fue de -31°C, y la máxima, 9°C, en tanto que la media anual es –2,3°C. En la Estación Palmer suele haber tormentas y precipitaciones, con vientos persistentes pero generalmente leves o moderados, principalmente del nordeste.
Características geológicas, geomorfológicas y edafológicas

La Isla Litchfield es una de varias islas pequeñas y penínsulas rocosas a lo largo de la costa sudoeste de la Isla Anvers, que consisten en un conjunto desacostumbrado de rocas de fines del período cretáceo y principios de la era terciaria denominado “conjunto alterado” (Hooper, 1962). En este conjunto predominan la tonalita, que es un tipo de diorita de cuarzo, y la trondhjemita, roca plutónica de color claro. También abundan las rocas graníticas y volcánicas en minerales tales como plagioclasa, biotita, cuarzo y hornablenda. La Isla Litchfield se caracteriza por una franja central de dioritas de textura fina y color gris mediano a oscuro que separan las tonalitas y trondhjemitas predominantemente de textura media y color gris claro del este y el oeste (Willan, 1985). La parte oriental se caracteriza por filones más claros de hasta 40 m de ancho en dirección norte-sur y este-oeste. Hay vetas menores de cuarzo, epidota, clorita, pirita y chalcopirita de hasta 8 cm de espesor que cortan la tonalita en dirección sudsudeste, así como vetas de plagioclasa fírica de textura fina y color gris oscuro con vestigios de magnetita en dirección de estenordeste a estesudeste. En el oeste hay numerosas vetas de feldespato fírico de color gris oscuro de hasta 3 m de espesor, en dirección norte-sur y estesudeste. Algunas atraviesan o están atravesadas por vetas de cuarzo (escaso), epidota, clorita, pirita, chalcopirita y bornita de hasta 20 cm de espesor.


No se han descrito los suelos de la Isla Litchfield, aunque se observan suelos turbosos de hasta un metro de espesor en lugares donde abunda o solía abundar el musgo.
Hábitat de agua dulce

En la Isla Litchfield hay algunas lagunas pequeñas. En una de ellas, situada en una colina de la parte centro nordeste de la isla, se ha señalado la presencia de algas Heterohormogonium sp. y Oscillatoria brevis. En otra laguna, 50 metros al sur, hay Gonium sp., Prasiola crispa, P. tesselata y Navicula sp (Parker et al., 1972).


Vegetación

En 1964 se realizó un estudio detallado de las comunidades de plantas de la Isla Litchfield (Corner, 1964a). En esa oportunidad se observó que la Isla Litchfield tenía una vegetación bien desarrollada, integrada por varias comunidades de flora diversa (Smith and Corner, 1973). En la isla estaban presentes las dos especies de plantas vasculares antárticas, o sea el pasto antártico (Deschampsia antarctica) y el clavel antártico (Colobanthus quitensis) (Corner, 1964a; Greene and Holtom, 1971; Smith and Corner, 1973). Corner (1964a) observó que D. antarctica era común en la costa norte y noroeste de la isla, con parches más localizados en salientes del interior de la isla con depósitos de minerales (Greene and Holtom, 1971). Había C. quitensis en dos lugares: un parche en la costa nordeste, de alrededor de 9 x 2 m, y una serie de seis almohadillas dispersas en un acantilado abrupto y lavado de la costa noroeste. Asociado a ambas plantas vasculares solía haber un ensamblaje de alfombras de musgo formado por Bryum pseudotriquetrum (= Bryum imperfectum), Sanionia uncinata (= Drepanocladus uncinatus), Syntrichia princeps (= Tortula grossiretis) y Warnstorfia laculosa (= Calliergidium austro-stramineum) (Corner, 1964a).


En 1982 se describieron varios bancos de Chorisodontium aciphyllum (= Dicranum aciphyllum) y Polytrichum strictum (= Polytrichum alpestre) de hasta 1,2 m de espesor en pendientes rocosas con buen desagüe, considerados como algunos de los mejores ejemplos de su tipo en la Península Antártica (Fenton and Smith, 1982). Las zonas más expuestas de césped de musgo están cubiertas por líquenes crustosos, Cladonia spp., Sphaerophorus globosus y Coelocaulon aculeatum (= Cornicularia aculeata). En barrancos profundos y protegidos solía haber una cubierta densa de líquenes Usnea antarctica, U. aurantiaco-atra y Umbilicaria antarctica. En el fondo de un valle angosto de este a oeste había zonas elevadas de césped de P. strictum de alrededor de 0,5 m de alto. Asociadas a las comunidades de césped se encontraban las hepáticas Barbilophozia hatcheri y cephaloziella varians, especialmente en los canales de los levantamientos por congelación y con frecuencia en forma de especímenes con retraso del crecimiento en humus expuesto.
Había varias áreas permanentemente húmedas en la isla, una de cuyas características sobresalientes era las alfombras de musgo más extensas que se conocen en la Península Antártica, con predominio de W. laculosa (Fenton and Smith, 1982). En otros lugares había rodales más pequeños de S. uncinata y Brachythecium austro-salebrosum. Pohlia nutans bordeaba las áreas más secas donde las alfombras de musgo se fusionaban con el césped de musgo.
En la superficie de las rocas había diversas comunidades con predominio de líquenes, además de numerosas especies epifíticas en los bancos de musgo. Una comunidad abierta de líquenes y briofitas recubría las rocas y los acantilados alrededor de la costa y en el centro de la isla. En la costa meridional de la isla había principalmente especies crustosas de líquenes, entre las cuales predominaba Usnea antarctica, y los musgos Andreaea depressinervis y A. regularis. El alga foliosa Prasiola crispa forma rodales pequeños asociados a las colonias de pingüinos y otros hábitats de aves marinas.
Otras especies observadas en la zona son la hepática Lophozia excisa; los líquenes Buellia spp., Caloplaca spp., Cetraria aculeata, Coelopogon epiphorellus, Lecanora spp., Lecidia spp., Lecidella spp., Lepraria sp., Mastodia tessellata, Ochrolechia frigida, Parmelia saxatilis, Physcia caesia, Rhizocarpon geographicum, Rhizocarpon sp., Stereocaulon glabrum, Umbilicaria decussata, Xanthoria candelaria y X. elegans; y los musgos Andreaea gainii var. gainii, Bartramia patens, Dicranoweisia grimmiacea, Pohlia cruda, Polytrichastrum alpinum, Sarconeurum glaciale y Schistidium antarctici (BAS Plant Database, 1999).
Durante los últimos años, la población creciente de focas peleteras (Arctocephalus gazella) ha ocasionado grandes daños a los bancos y alfombras de musgo situados a poca altura (Lewis-Smith, 1996; Harris, 2001). En los bancos de musgo anidan skúas antárticas (Catharacta maccormicki), que ocasionan cierto grado de destrucción local.
Invertebrados, hongos y bacterias

No se ha estudiado pormenorizadamente la fauna de invertebrados de la Isla Litchfield. En parches de musgo se han observado los tardígrados Macrobiotus furciger, Hypsibius alpinus y H. pinguis, principalmente en las pendientes que dan al norte (Jennings, 1976).


Aves reproductoras

En la Isla Litchfield se reproducen siete especies de aves, motivo por el cual es uno de los hábitats más diversos para la reproducción de la avifauna de Puerto Arthur. En el lado oriental de la isla hay una colonia pequeña de pingüinos Adelia (Pygoscelis adeliae), que ha sido objeto de censo regulares desde 1971 (cuadro 1). El número de casales ha disminuido considerablemente en un período de 30 años, tendencia que Fraser y Patterson (1997) creen que se debe principalmente a cambios a largo plazo en las formas de acumulación de nieve. La colonia está en una forma fisiográfica propicia para la acumulación de nieve, que, cuando persiste, compromete la capacidad de los pingüinos para hacer nidos.


Cuadro 1. Número de pingüinos Adelia reproductores (Pygoscelis adeliae) en la Isla Litchfield, 1971-2002

Año

Casales

Tipo de recuento1

Fuente

Año

Casales

Tipo de recuento1

Fuente

1971-72

890

N3

2

1988-89










1972-73










1989-90

606

N1

3

1973-74










1990-91

448

N1

3

1974-75

1000

N4

2

1991-92

497

N1

3

1975-76

884

N1

3

1992-93

496

N1

3

1977-78

650

N1

2

1993-94

485

N1

3

1978-79

519

N1

2

1994-95

425

N1

3

1979-80

564

N1

2

1995-96

410

N1

3

1980-81

650

N1

2

1996-97

346

N1

3

1981-82










1997-98

365

N1

3

1982-83










1998-99

338

N1

3

1983-84

635

N1

2

1999-2000

322

N1

3

1984-85

549

N1

2

2000-01

274

N1

3

1985-86

586

N1

2

2001-02

166

N1

3

1986-87

577

N1

3

2002-03

143

N1

3

1987-88

430

N1

3













  1. N = Nido, P = Polluelo, A = Adultos; 1 = <  5%, 2 =  5-10%, 3 =  10-15%, 4 =  25-50% (clasificación de Woehler, 1993)

  2. Parmelee y Parmelee, 1987 (se muestran los recuentos de N1 y diciembre en los casos en que se efectuaron varios recuentos en una temporada).

  3. Datos de Fraser proporcionados en febrero de 2003, basados en varias fuentes publicadas e inéditas.

Unos pocos petreles gigantes comunes (Macronectes giganteus) se reproducen en la Isla Litchfield. En 1978 y 1979 se observaron alrededor de 20 casales, entre ellos un adulto que estaba incubando huevos y que tenía una banda que había sido colocada en Australia (Bonner and Smith, 1985). El cuadro 2 contiene datos más recientes sobre el número de casales.


Cuadro 2. Número de petreles gigantes comunes (Macronectes giganteus) en la Isla Litchfield 1993-2003 (exactitud del recuento de nidos: <  5%)

Año

Casales

Año

Casales

1993-94

26

1998-99

44

1994-95

32

1999-2000

41

1995-96

37

2000-01

39

1996-97

36

2001-02

46

1997-98

20

2002-03

42

Fuente: Datos inéditos proporcionados por Fraser, febrero de 2003.
Es probable que se reproduzcan petreles de Wilson (Oceanites oceanicus) en la zona, aunque no se ha determinado su número. En la isla se encuentran hasta 50 casales de skúas antárticas (Catharacta maccormicki), aunque el número de casales fluctúa mucho de un año a otro. Hay skúas pardas (Catharacta loennbergi) estrechamente asociadas a la colonia de pingüinos Adelia (mapa 2); el número de casales se sitúa entre dos y ocho. El recuento bajo de dos casales en 1980-1981 se realizó tras un brote de cólera aviar que mató a muchas de las skúas pardas de la Isla Litchfield en 1979. También hay casales híbridos. Aunque en la isla se ven regularmente entre 12 y 20 gaviotas cocineras (Larus dominicanus), hay solo dos o tres nidos cada temporada. Unos pocos gaviotines antárticos (Sterna vittata) se reproducen regularmente en la Isla Litchfield. Generalmente son menos de una docena de casales (alrededor de ocho casales en 2002-2003) (Fraser, nota personal, 2003) y suelen encontrarse en la costa nordeste, pero su lugar de reproducción cambia de un año a otro, y en 1964 estaban en la costa noroeste (Corner 1964a).
Entre las aves no reproductoras que se ven comúnmente en los alrededores de la Isla Litchfield, el cormorán antártico (Phalacrocorax [atriceps] bransfieldensis) se reproduce en la Isla Cormorant, varios kilómetros al este. En verano algunos pingüinos de barbijo (Pygoscelis antarctica) y de pico rojo (P. papua) visitan la isla regularmente. Algunos petreles blancos (Pagodroma nivea), petreles dameros (Daption capense), petreles antárticos (Thalassoica antarctica) y fulmares australes (Fulmarus glacialoides) visitan la isla irregularmente. En 1975 se avistaron en la isla dos albatros de cabeza gris (Diomedea chrysotoma) (Parmelee et al., 1977).
Mamíferos marinos

Las focas peleteras (Arctocephalus gazella) comenzaron a llegar a Puerto Arthur a mediados de los años setenta y ahora son comunes en la Isla Litchfield todos los años a partir de febrero. En censos realizados regularmente en febrero y marzo de 1988 a 2003 se encontraron en promedio 160 y 340 animales en la isla en dichos meses, respectivamente (Fraser, nota personal, 2003).


Los elefantes marinos (Mirounga leonina) llegan a tierra en las playas accesibles de octubre a junio, y han ascendido en promedio a 43 animales durante esos meses desde 1988 (Fraser, nota personal, 2003). Los grupos mayores, de una docena o más, se encuentran en un valle bajo del nordeste de la isla (mapa 2). Algunas focas de Weddell (Leptonychotes weddellii) llegan ocasionalmente a las playas. En los témpanos próximos a la Isla Litchfield suelen verse también focas cangrejeras (Lobodon carcinophagus) y focas leopardo (Hydrurga leptonyx).
Comunidades litorales y bénticas

Entre las islas de Puerto Arthur se producen fuertes corrientes de marea, aunque hay varias caletas protegidas a lo largo de la costa (Richardson and Hedgpeth, 1977). Los acantilados rocosos situados por debajo de la línea de bajamar se convierten en un substrato suave a una profundidad de 15 metros en promedio, y en el substrato blando, a mayor profundidad, hay numerosos afloramientos rocosos. Los sedimentos de Puerto Arthur generalmente no están bien clasificados y consisten principalmente en partículas muy finas con bajo contenido orgánico (de 0,43 a 0,88% del peso).


En el substrato predominantemente de barro blando que se encuentra a unos 200 metros de la costa nordeste de la Isla Litchfield se ha encontrado una rica comunidad macrobéntica, caracterizada por una gran diversidad y biomasa de poliquetos sueltos, artrópodos, moluscos y crustáceos que se alimentan de depósitos (Lowry, 1975). Se han encontrado peces de las especies Notothenia neglecta, N. nudifrons y Trematomus newnesi a una profundidad de 3 a 15 metros (De Witt and Hureau, 1979). La lapa antártica (Nacella concinna) es común en la zona marina de los alrededores de la Isla Litchfield (Kennicutt et al., 1992b).
Actividades e impacto de los seres humanos

En enero de 1989, el buque Bahía Paraíso encalló a 750 metros al sur de la Isla Litchfield, provocando la fuga de más de 600.000 litros (150.000 galones) de petróleo en los alrededores (Kennicutt, 1990; Penhale et al., 1997). Las comunidades intercotidales fueron las más afectadas, y se encontraron hidrocarburos contaminantes en los sedimentos y en lapas intercotidales y situadas por debajo de la línea de bajamar (Nacella concinna), que sufrieron una mortalidad de hasta 50% (Kennicutt et al., 1992a&b; Kennicutt and Sweet, 1992; Penhale et al., 1997). Sin embargo, las cifras comenzaron a repuntar poco después del derrame (Kennicutt, 1992a&b). Las concentraciones de contaminantes petrolíferos registradas en los lugares intercotidales de la Isla Litchfield donde se hicieron muestreos se encuentran entre las más altas de las que se tiene constancia (Kennicutt et al., 1992b; Kennicutt and Sweet, 1992). Se calcula que 80% de los pingüinos Adelia que anidaban en los alrededores del lugar donde se produjo el derrame estuvieron expuestos a la contaminación por hidrocarburos, y se calcula que, como consecuencia directa del derrame, esa temporada las colonias expuestas sufrieron una pérdida adicional del 16% de sus integrantes (Penhale et al., 1997). Sin embargo, se observaron pocas aves adultas muertas.


Los registros de permisos extendidos por Estados Unidos muestran que, de 1978 a 1992, sólo 35 personas fueron a la Isla Litchfield, y que posiblemente se hayan hecho alrededor de tres visitas por estación (Fraser and Patterson, 1997). Eso representa un total de 40 visitas, aproximadamente, durante este período de 12 años, aunque, en vista de que se realizaron 24 desembarcos en la isla durante dos temporadas en 1991-1993 (Fraser and Patterson, 1997), esta cifra parecería ser una subestimación. No obstante, las visitas a la Isla Litchfield obviamente fueron escasas durante este período y se han mantenido en un nivel mínimo. Las visitas han correspondido principalmente a censos de aves y lobos marinos y a trabajos de ecología terrestre.
En estudios de las plantas de la Isla Litchfield realizados en 1982 (Komárková 1983) se insertaron varillas de soldar en el suelo para marcar los sitios del estudio. En la cercana Punta Biscoe (ZAEP 139), donde se realizaron estudios similares, varias varillas que se dejaron en el lugar mataron a la vegetación circundante (Harris, 2001). No se sabe cuántas varillas se usaron para marcar los sitios de la Isla Litchfield o si la mayoría fueron extraídas posteriormente. Sin embargo, se encontró una, que fue extraída, en un sitio con vegetación en un valle pequeño, a unos 100 metros al oeste de la cima de la isla, tras una búsqueda breve realizada en febrero de 2001 (Harris, 2001). Se necesitaría una búsqueda más exhaustiva para determinar si todavía quedan varillas en la zona. El 28 de febrero de 2001 no se observaron otros impactos en el medio terrestre que pudieran atribuirse a visitas de seres humanos, aunque uno de los dos carteles de la zona protegida estaba en mal estado y no estaba sujeto firmemente.
Por consiguiente, podría considerarse que el impacto de la actividad humana en la ecología terrestre, las aves y los lobos marinos de la Isla Litchfield como consecuencia de las visitas directas ha sido menor (Bonner and Smith, 1985; Fraser and Patterson, 1997; Harris, 2001). Todavía queda sin resolver el asunto de si algunos impactos indirectos en la ecología de la isla podrían provenir de la cercana Estación Palmer, como en el caso de la antedicha epidemia de cólera que afectó a las skúas pardas, y deberse a la descarga de desechos.
6(ii) Áreas restringidas y administradas en la zona

Ninguna.


6(iii) Estructuras situadas dentro de la zona y en sus proximidades

Excepto por un montículo de piedras en la cima de la isla, no hay ninguna estructura en la zona. El 9 de febrero de 1999, el Servicio Geológico de Estados Unidos instaló un señalizador permanente de reconocimientos topográficos, que consiste en una varilla roscada de acero inoxidable de 5/8", en la Isla Litchfield. El señalizador está cerca de la cima de la isla, a 6446'13,97"S, 6405'38,85"O, a una elevación de 48 metros, a unos 8 metros al oeste del montículo (mapa 2). El señalizador, que está colocado en roca de fondo, está marcado con un capuchón de plástico rojo para reconocimientos topográficos. Cerca de la cumbre de una colina pequeña que da a la colonia de pingüinos Adelia, a unos 100 metros al sur del desembarcadero para lanchas pequeñas, hay equipo de supervivencia.


6(iv) Ubicación de otras zonas protegidas en las cercanías de la zona

Las áreas protegidas más próximas a la Isla Litchfield son Punta Biscoe (ZAEP 139), que está a 16 km al este de la zona, junto a la Isla Anvers; Bahía South (ZAEP 146), a unos 27 km al sudeste, en la Isla Doumer; y Bahía Eastern Dallmann (ZAEP 153), a unos 90 km al nordeste, junto a la Isla Brabant (mapa 1).


7. Condiciones para la expedición de permisos

Se prohíbe el ingreso a la zona excepto con un permiso expedido por una autoridad nacional pertinente. Las condiciones para la expedición de permisos para ingresar a la zona son las siguientes:



  • se expedirán permisos únicamente para investigaciones científicas urgentes que no puedan realizarse en otro sitio o con fines de gestión indispensables concordantes con los objetivos del plan tales como inspección, mantenimiento o examen;

  • las actividades permitidas no deberán poner en peligro los valores ecológicos o científicos de la zona como sitio de referencia terrestre;

  • toda actividad de gestión deberá ceñirse a los objetivos del plan de gestión;

  • las actividades permitidas deberán concordar con el plan de gestión;

  • se deberá llevar el permiso o una copia autorizada dentro de la zona;

  • se deberá presentar un informe de la visita a las autoridades indicadas en el permiso; y

  • los permisos tendrán un plazo de validez expreso.


7(i) Acceso a la zona y circulación dentro de ella

Se ingresará a la zona en lancha pequeña o, sobre hielo marino, en vehículo o a pie. Se prohíbe la circulación de vehículos en la zona, dentro de la cual todo desplazamiento se efectuará a pie. El lugar recomendado para los desembarcos de lanchas pequeñas es la playa de la caleta que está a mitad de camino en la costa oriental de la isla (mapa 2). Se permite el acceso en lancha pequeña por otros lugares de la costa, siempre que sea compatible con los propósitos para los cuales se haya otorgado el permiso. Si el acceso por el hielo es factible, no se aplican restricciones especiales a los lugares donde sea posible el acceso en vehículo o a pie, aunque se prohíbe llevar vehículos a tierra.


Los tripulantes de vehículos o lanchas y otras personas que lleguen en vehículos o lanchas no podrán avanzar a pie más allá de las inmediaciones del desembarcadero a menos que tengan un permiso que les autorice específicamente a hacerlo. Los visitantes deberán desplazarse con cuidado para reducir a un mínimo las perturbaciones del suelo, la flora y la fauna, caminando sobre terreno nevado o rocoso si es posible, pero con cuidado de no dañar los líquenes. La circulación de peatones deberá limitarse al mínimo necesario para alcanzar los objetivos de las actividades permitidas y se deberá hacer todo lo posible para reducir a un mínimo los efectos.
Se prohíbe el aterrizaje de aeronaves en la zona, y los sobrevuelos necesarios deberán ceñirse a las restricciones en cuanto a la altura que se establecen en el cuadro 3:
Cuadro 3. Altura mínima de los sobrevuelos en la zona según el tipo de aeronave

Tipo de aeronave

Número de motores

Altura mínima sobre el suelo

Pies

Metros

Helicóptero

1

2460

750

Helicóptero

2

3300

1000

Alas fijas

1 ó 2

1500

450

Alas fijas

4

3300

1000


7(ii) Actividades que se llevan a cabo o que se pueden llevar a cabo dentro de la zona y restricciones con respecto al horario y el lugar

  • Investigaciones científicas que no pongan en peligro los valores del ecosistema de la zona o el valor de la zona como sitio de referencia y que no puedan realizarse en otro lugar;

  • actividades de gestión indispensables, entre ellas la vigilancia;

  • se deberá avisar a las autoridades pertinentes sobre cualquier actividad o medida que no esté comprendida en el permiso.


7(iii) Instalación, modificación o desmantelamiento de estructuras

No se erigirán estructuras en la zona excepto de conformidad con lo especificado en un permiso y, excepto por los señalizadores permanentes de estudios y el montículo que está en la cima de la isla, se prohíbe erigir estructuras permanentes. Todas las estructuras, el equipo científico y los señalizadores que se instalen en la zona deberán estar aprobados en el permiso, por un período determinado, y llevar el nombre del país, el nombre del investigador principal o del organismo, y el año de instalación. Todos estos artículos deberán estar hechos de materiales que presenten un riesgo mínimo de daños para la fauna o de contaminación de la zona. La instalación (incluida la selección del sitio), el mantenimiento, la modificación y la extracción de estructuras deberán efectuarse de una forma que reduzca a un mínimo la perturbación de la flora y la fauna. El permiso se expedirá con la condición de que las estructuras, el equipo científico y los señalizadores sean retirados cuando venza el plazo especificado en el permiso.


7(iv) Ubicación de los campamentos

Se debe tratar de no acampar en la zona. Sin embargo, cuando sea necesario para los fines especificados en el permiso, se permitirá acampar temporalmente en el sitio designado en la terraza que está más arriba de la colonia de pingüinos. El lugar para acampar está al pie de una colina pequeña (~35 m), en el lado oriental, a unos 100 metros al sudoeste de la playa que se usa para el desembarco de lanchas pequeñas (mapa 2). Se prohíbe acampar en superficies con importante vegetación.


7(v) Restricciones relativas a los materiales y organismos que puedan introducirse en la zona

Se prohíbe la introducción deliberada de animales, plantas o microorganismos vivos en la zona, y se deben tomar las precauciones indicadas en el párrafo 7(ix) para evitar la introducción accidental. Las aves limpias deberán estar libres de toda enfermedad o infección antes de ser enviadas a la zona. Si se introducen en la zona como alimento, todo trozo o desecho de ave deberá retirarse en su totalidad de la zona e incinerarse o hervirse el tiempo suficiente para matar cualquier bacteria o virus que pueda causar infecciones. No se introducirán herbicidas o plaguicidas en la zona. Cualquier otro producto químico, incluidos los radionúclidos e isótopos estables, que se introduzca con fines científicos o de gestión especificados en el permiso deberá ser retirado de la zona cuando concluya la actividad para la cual se haya expedido el permiso o con anterioridad. No se deberá almacenar combustible en la zona, salvo que esté autorizado en el permiso con fines científicos o de gestión determinados. Todo el material que se introduzca podrá permanecer durante un período determinado únicamente, deberá ser retirado cuando concluya dicho período o con anterioridad y deberá ser almacenado y manipulado de forma tal que se reduzca a un mínimo el riesgo de introducción en el medio ambiente. Si se producen escapes que puedan comprometer los valores de la zona, se recomienda extraer el material únicamente si no es probable que el impacto de dicho retiro sea mayor que el de dejar el material in situ. Se deberá avisar a las autoridades pertinentes sobre los escapes de materiales que no se hayan retirado y que no estén incluidos en el permiso.


7(vi) Recolección de ejemplares de la flora y fauna autóctonas o intromisión perjudicial

Se prohíbe la toma de ejemplares de la flora o fauna autóctonas y la intromisión perjudicial en ellas, excepto con un permiso otorgado de conformidad con el Anexo II al Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente. En caso de toma de animales o intromisión perjudicial en los mismos, se deberá usar como norma mínima el Código de conducta del SCAR para el uso de animales con fines científicos en la Antártida.


7(vii) Toma o traslado de cualquier cosa que el titular del permiso no haya llevado a la zona

Se podrá recolectar o retirar material que el titular del permiso no haya llevado a la zona únicamente de conformidad con un permiso, y dicho material deberá limitarse al mínimo necesario para fines de índole científica o de gestión. Todo material de origen humano que probablemente comprometa los valores de la zona y que no haya sido llevado a la zona por el titular del permiso o que no esté comprendido en otro tipo de autorización podrá ser retirado salvo que el impacto de su extracción probablemente sea mayor que el efecto de dejar el material in situ, en cuyo caso se deberá notificar a las autoridades pertinentes.


7(viii) Eliminación de desechos

Todos los desechos deberán ser retirados de la zona. Los desechos humanos podrán verterse en el mar.


7(ix) Medidas que podrían requerirse para garantizar el continuo cumplimiento de los objetivos y las finalidades del plan de gestión

  1. Se podrán conceder permisos para ingresar en la zona a fin de realizar actividades de vigilancia biológica e inspección de sitios que abarquen la recolección en pequeña escala de muestras para análisis o examen o para medidas de protección.

  2. Todo sitio que se utilice para actividades de vigilancia a largo plazo deberá estar debidamente marcado.

  3. A fin de ayudar a mantener los valores ecológicos y científicos derivados del impacto relativamente pequeño de los seres humanos en la Isla Litchfield, los visitantes deberán tomar precauciones especiales para evitar introducciones. Causa preocupación la introducción de agentes patógenos, microbios, invertebrados o plantas de otros lugares de la Antártida, incluidas las estaciones, o de fuera de la Antártida. Todo el equipo de muestreo y los señalizadores que se lleven a la zona deberán limpiarse. En la medida de lo posible, antes de ingresar en la zona se deberá limpiar minuciosamente el calzado y demás equipo que se use en la zona o que se lleve a la misma (incluidas las mochilas, los bolsos y las carpas).


7(x) Requisitos relativos a los informes

Las Partes deberán cerciorarse de que el titular principal de cada permiso expedido presente a la autoridad pertinente un informe en el cual se describan las actividades realizadas. Dichos informes deberán incluir, según corresponda, la información señalada en el formulario para informe de visita recomendado por el SCAR. Las Partes deberán llevar un registro de dichas actividades y, en el intercambio anual de información, presentar descripciones resumidas de las actividades realizadas por las personas bajo su jurisdicción, suficientemente pormenorizados como para que se pueda determinar la eficacia del plan de gestión. Siempre que sea posible, las Partes deberán depositar el informe original o copias en un archivo al cual el público tenga acceso, a fin de llevar un registro del uso que pueda utilizarse en las revisiones del plan de gestión y en la organización del uso científico de la zona.




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