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Vistos: Se ha instruido este proceso rol Nº 372 (Episodio Santa Bárbara) y acumulados roles 867 (Episodio Quilaco), 531, 966 y 967


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29°.- Que, del conjunto de antecedentes referidos precedentemente, configuran un conjunto de presunciones judiciales, las que por reunir los requisitos indicados en el artículo 488 del Código de Procedimiento Penal, son suficientes para tener por acreditados los siguientes hechos:

a) Que en la comuna de Quilaco, en los días siguientes al 11 de septiembre de 1973, un grupo de civiles y Carabineros, todos premunidos de armas de fuego y que se movilizaban en vehículos motorizados, sin contar con orden legítima, llegó al domicilio de Cristino Humberto Cid Fuentealba, ubicado en la Parcela El Radal, en las afueras de Quilaco, procedieron a detenerlo, en presencia de familiares de éste, para luego llevárselo caminando desde ese lugar y con destino desconocido, sin que hasta la fecha se le haya vuelto a ver o se tengan noticias de su paradero.

b) Que, en la madrugada del 20 de septiembre de 1973, un grupo de carabineros y civiles, llegó hasta el domicilio de José Felidor Pinto Pinto, dirigente del asentamiento campesino Campo Lindo, ubicado en el antiguo Fundo Huinquen, a quien detuvieron, sacaron de su casa y luego se lo llevaron en vehículos desde ese lugar, trasladándose el mismo grupo y el detenido, con un destino desconocido, momento desde el cual nunca más se tuvo noticias o conocimiento de él, desapareciendo su rastro hasta la fecha;

c) Que luego de ocurrido lo anterior, y siendo más o menos el mediodía del 20 de septiembre de 1973, el mismo grupo se dirigió hasta la Villa Loncopangue y también hasta las inmediaciones del Fundo Rañiguel, del mismo sector, procediendo a detener a Luis Alberto Cid Cid, Luis Bastías Sandoval y Raimundo Salazar Muñoz, siendo subidos a un camión de la Municipalidad de Quilaco, que conducía José Feliciano Gutiérrez Ortiz, para luego ser llevados por el camino público que conduce a Quilaco, hasta un sendero que lleva a la confluencia de los ríos Bio Bio y Quilmes, donde fueron bajados del vehículo y vigilados por sus captores, se les llevó caminando hasta las riberas de los cursos de agua señalados, momento en que sus captores les habrían disparados con armas de fuego, cayendo sus cuerpos al cauce de los mencionados ríos, ignorándose fehacientemente su paradero hasta la fecha;

d) Que, ese mismo día, en horas de la tarde, fue detenido en Quilaco, sin orden legítima, por un grupo conformado por carabineros y civiles, Segundo Marcial Soto Quijón, fecha desde la cual no se han tenido noticias de su paradero.

e) Que, en la mañana del 3 de noviembre de 1973, aproximadamente a las 11:00 hrs., un grupo de carabineros y civiles llegó hasta la Parcela N° 112 del sector Piñiquihue, en la comuna de Quilaco, domicilio de José Roberto Molina Quezada, al que detuvieron sin orden legítima, lo sacaron de su casa y se lo llevaron en un vehículo detenido, con destino desconocido, momento desde el cual nunca más se tuvo noticias o conocimiento de su paradero.



f) Que en la noche del sábado 3 de noviembre de 1973, un grupo armado de carabineros y civiles, llego hasta el domicilio de Gabriel José Viveros Flores, ubicado en las afueras de Loncopangue, procediendo a detenerlo en presencia de sus familiares, sacándolo de su casa y trasladándolo a un lugar desconocido, sin que hasta la fecha haya sido vuelto o se tenga noticias de su paradero.

30°.- Que los hechos así descritos precedentemente, configuran los delitos de secuestro calificado, perpetrados en contra de Cristino Humberto Cid Fuentealba, José Felidor Pinto Pinto; Luis Alberto Cid Cid, Luis Alberto Bastias Sandoval, Raimundo Salazar Muñoz, Gabriel José Viveros Flores, Segundo Marcial Soto Quijón y José Roberto Molina Quezada, previsto y sancionados en los incisos 1º y 3º del artículo 141 del Código Penal (en su redacción de la época), aplicable en la especie por expreso mandato de los artículos 19 Nº 3 inciso 7º de la Constitución Política de la República y 18 del Código Penal, con la pena de presidio mayor en cualquiera de sus grados, puesto que la víctima fue ilegítimamente privada de libertad, prologándose el estado antijurídico creado por la acción de encerrar o detener por más de noventa días, y no obstante las diligencias decretadas por el Tribunal, no ha sido posible fijar un instante en el cual dicho estado se detiene.

II. EN CUANTO A LA PARTICIPACIÓN

31°: Que, al encausado PLANTÉ EUCLIDES ARAVENA SAÉZ, se le acusó como autor de los siguientes delitos: a) Secuestro calificado en perjuicio Sergio D’Apollonio Peterman; b) Secuestro calificado en perjuicio de Elba Burgos Sáez; c) Secuestro calificado de José Rafael Zúñiga Aceldine, José Secundino Zúñiga Aceldine y José Gilberto Araneda; d) Secuestro calificado de Juan de Dios Rubio Llancao, Julio Rubio Llancao, José María Tranamil Pereira y José Guillermo Purrán Treca; e) Secuestro calificado de José Domingo Godoy Acuña, Julio César Godoy Godoy, Desiderio Aguilera Solis, José Nazario Godoy Acuña, Manuel Salamanca Mella y José Mariano Godoy Acuña; f) Secuestro calificado en perjuicio Miguel Cuevas Pincheira; g) secuestros calificados de Juan de Dios Fuentes Lizama y de Juan Francisco Fuentes Lizama; y h) secuestro califcado de Sebastián Hernaldo Campos Díaz.

32°.- Que, prestando declaración indagatoria el referido encausado Planté Euclides Aravena Sáez a fs. 1.064, 2065 y 2.759 manifestó que si bien no era parte de la dotación policial de la Tenencia de Santa Bárbara, se encontraba en el lugar en virtud de una comisión de servicios ordenada por la Prefectura Bio Bio de Carabineros de Chile. Señala que en la referida Tenencia no hubo detenidos, sino que sólo estaban en tránsito antes de ser llevados al Regimiento de Los Ángeles por funcionarios de Carabineros de Chile. Reconoce haber organizado a un grupo de civiles para prestar colaboración con los Carabineros de la ciudad de Santa Bárbara, sin embargo, señala que ellos no participaban en la detención de gente. Agrega que tenía la más completa y absoluta autoridad sobre los Carabineros y civiles bajo su mando, que se enteraba de todas las actividades que efectuaban los Carabineros, excepto en sus horas de franco, así como respecto de los civiles quienes le informaban de todo lo que ellos hacían en el cuartel durante la noche, ya que ellos no prestaban su colaboración durante el día. Señala que todas las órdenes de detención de personas llegaban directamente desde Los Ángeles y era él quien tomaba conocimiento de ellas para luego impartir la instrucción a quien debía cumplirlas. Finalmente, expresa que no recuerda si participaron Carabineros en un procedimiento en el Fundo El Huachi, en el cual tampoco participaron civiles, con excepción de los hermanos Barrueto. A fs. 2.065 señala que asumió la Tenencia de Santa Bárbara el 11 o 12 de septiembre de 1973 hasta fines de octubre del mismo año, período durante el cual estuvieron acuartelados en grado 1, lo que implica que, en su calidad de jefe de la unidad, debe estar al mando de ella en todo momento, sin derecho a franco, durmiendo en el cuartel, y teniendo conocimiento de todo lo que ocurría en su interior. Reconoce haber estado en procedimientos de detención de personas, sin recordar nombres, y que concurrió al procedimiento en el Fundo El Huachi. A fs. 2.759 ratifica sus declaraciones anteriores y agrega que personal de su dotación participó en patrullajes y detenciones bajo su conocimiento y que quienes resultaron detenidos fueron remitidos a la ciudad de Los Ángeles.

33º.- Que no obstante la negativa del procesado PLANTÉ EUCLIDES ARAVENA SAÉZ de haber participado directamente en los delitos de secuestros calificados que se le imputan, obran en su contra los siguientes elementos de juicio:

a) testimonios de Hernán Rebolledo Neira a fs. 1.171 señalando que hacia septiembre de 1973 era sargento 1° en la Tenencia de Santa Bárbara y cumplía labores administrativas; que después del 11 de septiembre de 1973 se detuvo a muchas personas y que quienes practicaban éstas era el Teniente Aravena junto a otros funcionarios policiales;

b) Hugo Vicente Sepúlveda Álvarez que a fs. 1.172 señala que el teniente Aravena relevó de su cargo al anterior jefe de tenencia a partir del 11 de septiembre de 1973, época en la que se empezó a detener a personas por instrucciones del Jefe de Fuerzas del Regimiento las cuales eran recibidas directamente por el Jefe de Tenencia;

c) José Bernardino Aguilera Aguilera a fs. 1.173 diciendo que hacia el 11 de septiembre de 1973, era cabo 1° de la Tenencia de Carabineros de Santa Bárbara, lugar donde, por órdenes del Teniente Aravena, tuvo que cumplir con detenciones de varias personas sea por infringir el toque de queda o por ser de tendencia socialista, los cuales eran remitidos a Los Ángeles, donde eran recibidos en el gimnasio de la IANSA por funcionarios del Ejército, entre otros, cumplió con la detención de un señor de apellido Cuevas que vivía en la Población Alaska;

d) Leonel Quilodrán Véjar, a fs. 1.174, quien manifiesta que, hacia septiembre de 1973, se desempeñó en servicio en la Tenencia de Carabineros de Santa Bárbara, lugar donde, por órdenes del Teniente Señor Planté Aravena, y junto a otros funcionarios policiales, detuvo a varias personas, cuyos nombres y domicilios no recuerda;

e) sus propios dichos, donde reconoce expresamente, que desde el 11 o 12 de septiembre de 1973 y hasta fines de octubre del mismo año, fecha en que ocurrieron todos los ilícitos por los cuales se le acusa, era jefe de la Tenencia de Santa Bárbara y en tal calidad organizó a un grupo de civiles para prestar colaboración con los Carabineros de su Unidad, que tenía la más completa y absoluta autoridad sobre los Carabineros y civiles bajo su mando, que se enteraba de todas las actividades que efectuaban los Carabineros, que estuvo en procedimientos de detención de personas, sin recordar nombres, y que concurrió al procedimiento en el Fundo El Huachi y que personal de su dotación participó en patrullajes y detenciones bajo su conocimiento.

f) Declaración a fs. 1.239, 2.066 y 3.026 de José Jaime Godoy Godoy, indicando, en lo pertinente, que las detenciones que practicó, siempre fue por orden del Jefe de la Tenencia de Santa Bárbara, Teniente Planté Aravena.

g) Declaración de Heraldo Hernán Saéz Álvarez, quien a fs. 4.094 vta., expone que fue Carabinero en la Tenencia de Santa Bárbara y se le conocía como “El Paco Lalo” y que en esa tenencia se formó un grupo de civiles y Carabineros que participaba en la detención de la gente, entre ellos, estaban un señor Barrueto, que se movilizaba en una camioneta verde, el cabo Etcheverría, apodado el Cotorra, el carabinero Godoy, otro civil que era de apellido Domínguez, y los veía cuando salían y entraban con gente detenida.



34º.- Que, con los elementos de convicción anteriormente reseñados, constitutivos de presunciones judiciales que reúnen los requisitos del artículo 488 del Código de Procedimiento Penal, se encuentra acreditada la participación de PLANTÉ EUCLIDES ARAVENA SAÉZ, en calidad de autor, en los siguientes delitos: a) Secuestro calificado en perjuicio Sergio D’Apollonio Peterman; b) Secuestro calificado de José Rafael Zúñiga Aceldine, José Secundino Zúñiga Aceldine y José Gilberto Araneda; c) Secuestro calificado de Juan de Dios Rubio Llancao, Julio Rubio Llancao, José María Tranamil Pereira y José Guillermo Purrán Treca; d) Secuestro calificado de José Domingo Godoy Acuña, Julio César Godoy Godoy, Desiderio Aguilera Solis, José Nazario Godoy Acuña, Manuel Salamanca Mella y José Mariano Godoy Acuña; e) Secuestro calificado en perjuicio Miguel Cuevas Pincheira; f) secuestros calificados de Juan de Dios Fuentes Lizama y de Juan Francisco Fuentes Lizama; y g) secuestro califcado de Sebastián Hernaldo Campos Díaz en los términos del artículo 15 Nº 3 del Código Penal, puesto que reconoce que todos los Carabineros y civiles que operaron en Santa Bárbara estaban bajo su mando, le rendían cuenta de todo lo que hacían, que se encontraba acuartelado y siempre estuvo en Tenencia, a donde ingresaron la mayoría de los detenidos desaparecidos investigados en esta causa, y aquellos que fueron detenidos y trasladados a lugares de ejecución y cuyo destino se desconoce, reconoce que también participó en algunas detenciones practicadas en el fundo el Huachi, y si bien dice que todos los detenidos fueron enviados al Regimiento de Los Angeles, la verdad es que está probado que ninguno de ellos llegó a dicho lugar, sino que estos fueron detenidos por personal a su mando y desaparecieron. De lo antes dicho, se concluye que tenía el control de las fuerzas que detuvieron a las víctimas y tenía o debía tener conocimiento, control y responsabilidad de todos los detenidos que ingresaban a la Unidad, como asimismo, de su destino, de manera que estaba concertado para su detención ilegal y desaparición o cooperó a la ejecución del hecho o los presenció sin hacer algo para impedirlo.

35°.- Que, si bien se sometió a proceso a Planté Euclides Aravena Sáez como autor del delito de secuestro calificado de Elba Burgos Sáez, como se lee del procesamiento de 30 de junio de 2008, escrito a fs. 6.344, en lo pertinente, y se acusó por resolución de 10 de noviembre de 2008, escrito a fs. 6.412, es del caso que no se reunieron antecedentes suficientes que hicieran convicción para tener por establecida su participación culpable, lo que motiva su absolución respecto de este ilícito.

36°.- Que, al encausado JOSÉ JAIME GODOY GODOY, se le acusó como autor de los delitos de i) Secuestro calificado en perjuicio Sergio D’Apollonio Peterman y Homicidio calificado de Carlos Jacinto D´Apollonio Zapata; ii) Secuestro calificado de Elba Burgos Saéz; iii) Secuestro calificado de José Domingo Godoy Acuña, Julio César Godoy Godoy, Desiderio Aguilera Solis, José Nazario Godoy Acuña, Manuel Salamanca Mella y José Mariano Godoy Acuña; iv) Secuestro calificado en perjuicio de Miguel Cuevas Pincheira;

37°.- Que prestando declaración indagatoria a fs. 1.239, 2.066 y 3.026, José Jaime Godoy Godoy, niega su participación en los hechos. Señala que en el año 1973 era funcionario de Carabineros de Santa Bárbara, sin grado, ya que sólo era Carabinero y, al parecer, era el más nuevo de todos. Recuerda haber participado en varias detenciones de diferentes personas civiles en Santa Bárbara, como el agente del Banco del Estado, el Alcalde, el subdelegado de la Comuna, a unos señores del Indap y al Jefe de la Tenencia de la época. Indica que las órdenes eran recibidas directamente de Los Ángeles, ignora de donde, y ellos solo recibían órdenes del Jefe de la tenencia y cumplían con las detenciones. Indica que con sus colegas José Pulgar Riquelme, Héctor Echeverría y Daniel Torres González, salieron a varios procedimientos de detención y siempre se realizaban en la jurisdicción de Santa Bárbara. Nunca, en los procedimientos que a él le tocaron los acompañaron civiles, siempre fueron funcionarios de Carabineros y las órdenes las daba el Teniente Aravena; no recuerda su nombre, quien les indicaba el lugar donde tenían que ir a detener gente, el lugar era identificado previamente, ignora por quien, solo se les ordenaba. Después de las detenciones de esta gente, eran llevados a la tenencia y desde allí los trasladaban al Regimiento de Los Ángeles. Señala que en todas las detenciones en las que participó, nunca se fusiló a alguna persona, tampoco se les castigó, nunca se golpeó a un detenido, solo se les esposaba y se trasladaban en vehículos policiales y de Indap, que habían sido requisados por Carabineros, y siempre fueron conducidos por Carabineros. Indica que conoció a la familia Barrueto Barting, que eran, en esa fecha, al parecer, dueños del Fundo El Huachi. Señala que nunca hizo un procedimiento con ellos ni con otro civil. Agrega, que a la fecha del pronunciamiento militar, tenía 7 años de servicio en la Institución. Finaliza indicando que los detenidos siempre permanecían el menor tiempo posible en la Tenencia y ellos mismos los trasladaban al Regimiento donde se entregaban

38º.- Que no obstante su negativa de haber participado directamente en los delitos de homicidio calificado y secuestros calificados que se le imputan, obran en su contra los siguientes elementos de juicio:

i) Secuestro calificado en perjuicio Sergio D’Apollonio Peterman:

a) Declaración de Juana Cristina D´Apollonio Zapata a fs. 1.215, exponiendo que llegaron a su casa un grupo de 4 o 5 personas, entrando sólo a su casa dos personas, eL “Pelao” Domínguez y el Carabinero Godoy, a quienes conocía anteriormente ya que su mamá había hecho un negocio con ellos. Ellos metieron sus metralletas por las ventanas y desde la casa, el Cotorra (que es el carabinero Godoy, según señala) y Domínguez, sacaron a su papa, diciendo que se lo llevaban a dar una declaración, y ante su oposición, el “Cotorra” dijo que se tenía que ir a la buena o a la mala, echándolo a una camioneta roja en la que andaban y que era de los Domínguez. Después que se fueron, ella fue a ver a su hermano Carlos Jacinto, pero llegaron tarde, pues ya se lo habían llevado y su hermano chico Sergio estaba llorando y dijo que ya habían pasado con su padre a buscarlo. Al otro día, mientras iban a la Comisaria, un carretonero le dijo a su mamá, Catalana, que no fuera a Carabineros, pues su hijo estaba muerto, de espaldas, en el puente Quilaco. Al llegar allí, vio que estaban los cuerpos, el de su papá estaba en medio del río, abrazado a una pilastra, y su hermano Carlos Jacinto estaba muerto, en la arena a la orilla del río y tenía una herida en la tetilla izquierda; que ambos habían muerto desangrados. Tomaron el cuerpo de su hermano y en una carreta de fierro lo llevaron a la casa como a las 10:00 horas, lo pusieron arriba de la mesa y lo velaron, pero alrededor de las tres de la tarde llegó Domínguez con el Carabinero Godoy y sacaron el cuerpo y lo tiraron sobre una camioneta, y se dirigieron al Puente El Piulo, donde lo tiraron. Desde ese momento nunca más supieron de él. En cuanto al cuerpo de su padre no lo pudieron sacar, porque se puso a llover; incluso todos los días le corrían bala al cuerpo de su padre para que se soltara, y en una ocasión se soltó y se fue río abajo.

b) Declaración policial de Margarita del Carmen Aburto Beltrán, quien a fs. 2.166, expone que fue vecina de la familia de Catalina Zapata Salamanca y Sergio D´Apollonio Peterman y que su madre Sofia Beltrán Sanhueza le contó que en una noche, al parecer Carabineros, se habían llevado detenido a Sergio y su hijo Carlos Jacinto D´Apollonio Zapata, de 18 años de edad, a los cuales habían subido en una camioneta trasladándolos al Puente de Quilaco con Santa Bárbara; y que después su padre Ramón Aburto, había ido a buscar el cuerpo de Jacinto en una carreta de mano y lo habían acomodado, cruzando un chaquetón de castilla que tenía puesto cuando fue detenido, lo trasladaron de día y lo fueron a entregar a su madre. Lo que observó directamente fue el cadáver de Jacinto, que lo estaban velando al interior de su casa, donde solamente estaba la Sra. Catalina y sus hijos. Recuerda que lo tenían envuelto en un chalón. Respecto de Sergio, no sabe que pasó con él; indica que pasada unas cuatro horas después, supo que el cuerpo se lo habían llevado.

c) Diligencia de reconstitución de escena e inspección ocular, cuya acta rola de fs. 2.109 a 2.114, consignando, en lo pertinente, que constituido el tribunal en la hijuela La Palma de la comuna de Santa Bárbara, domicilio de Cristina D´Apollonio, la que juramentada expuso ser testigo presencial de la detención y posterior fusilamiento de su padre Sergio D´Apollonio y su hermano Carlos, ocurrido en el mes de septiembre de 1973. Manifiesta, que alrededor de las 3:10 hrs., vio por los portillos de la casa que se asomaban ametralladoras entrando Carabineros y civiles, entre ellos Jorge Domínguez y José Godoy, deteniendo a sus familiares ya indicados, diciéndoles que se los llevaban para tomarles una declaración. Precisa que, a su hermano lo sacaron de otra casa ubicada a una cuadra de distancia. Agrega, que ella siguió a la camioneta en la que se los levaban, la que se estacionó en el medio del puente Quilaco, con las luces encendidas, bajaron a los detenidos y los pusieron al borde del puente, disparándoles y que el cuerpo de su padre quedó varios días en el pilar del puente y cuando los Carabineros pasaban por el lugar le ametrallaban. Prosigue, que al otro día vieron en la orilla del rio el cuerpo de su hermano y, con la ayuda de doña Margarita sacaron el cuerpo de la ribera y lo llevaron a la casa y cuando lo velaban, sobre una mesa, alrededor de las 15:00 hrs., llegaron nuevamente Domínguez y Godoy y se lo llevaron, tirándolo sobre una camioneta.

d) Declaración de Gilberto Florentino Zapata Castillo a fs. 5.819, manifestando, que, por dichos de la señora de Sergio D´Apollonio Peterman, a quien conocía de antes, le contó al poco tiempo después del Golpe Militar, dos funcionarios de Carabineros, uno de ellos de apellido Godoy, los habían fusilado a su marido y a su hijo en el puente y habían tirado sus cuerpos al río, agregando que él no fue testigo presencial de los hechos.

e) Declaración de Catalina Zapata Salamanca, que a fs. 2731 (policial) y 2755 (judicial), expone que es la esposa de Sergio D´Apollonio Peterman y madre de Jacinto D´Apollonio Zapata, los cuales se encuentran desparecidos desde el 23 de septiembre de 1973. Indica que en esa fecha vivían en la Quinta La Palma, en Santa Bárbara y ese día, como a las 03:10 horas, llegaron civiles y Carabineros, los que detuvieron a su esposo e hijo, llevándolos al sector del puente del Rio Bio Bio, donde fueron fusilados, hecho que presenció ya que al momento de la detención, salió detrás de ellos. Al ser fusilados, cayeron al rio, y su hijo quedó herido de muerte, alcanzó a tomar la orilla y al salir, lo tomó, y lo llevó a la casa, pero falleció producto de sus heridas. Indica que a éste lo dejaron velando en la casa, y cuando regresó después de haber estado en la Fiscalía Militar de Los Ángeles, sus hijos le comentaron que había venido una patrulla de Carabineros y se había llevado el cuerpo de su hijo, para posteriormente lanzarlo desde el Puente el Piulo al río Bío Bío.

f) Testimonio de José Mario Aburto Beltrán, quien a fs. 5.859, señala que fue testigo presencial de la detención de Carlos Jacinto D´Apollonio Zapata, la que ocurrió el 23 de septiembre de 1973, en horas de la noche, cuando una camioneta llegó hasta su domicilio, a la cual fue introducido por 4 ó 5 personas, todos uniformados, quienes se retiraron en dirección al Puente Quilaco, lugar donde se detuvo y de la cual bajaron dos personas que fueron sentadas en su baranda a quienes, posteriormente, les dispararon, cayendo los cuerpos al río.



ii) Secuestro calificado de Elba Burgos Saéz;

a) Inculpación de Elizabeth del Carmen Alarcón Ramos a fojas 1.661, quien manifiesta que fue testigo presencial de la detención de Elba Burgos Sáez, ocurrida el 17 de septiembre de 1973 en la vía pública, en calle Camilo Henríquez entre calles Rozas y Manuel Rodríguez, cerca de las 14:30 horas, oportunidad en la que fue interceptada por dos Carabineros, uno de apellido Rebolledo y otro de nombre José Godoy Godoy a quien conocía pues eran apoderados de alumnos de un mismo colegio, quienes la encañonaron y la esposaron, introduciéndola en una camioneta conducida por un civil de nombre Emilio Hojas Quintana, lo que ratifica en diligencia de reconstitución de escena, indicando el lugar en que llegó una camioneta verde con Carabineros de la cual descendieron dos personas, reconociéndolos como Godoy y Torres y esposaron a Elba Burgos, la echaron arriba del vehículo y se la llevaron. Agrega que, por comentarios de un hombre de apellido Saavedra, se informó que el cuerpo de Elba Burgos fue visto en una laguna que forma el río que pasa por atrás de la Tenencia de Carabineros, al parecer, flotando en el mismo.



iii) Secuestro calificado de José Domingo Godoy Acuña, Julio César Godoy Godoy, Desiderio Aguilera Solis, José Nazario Godoy Acuña, Manuel Salamanca Mella y José Mariano Godoy Acuña;

a) Propios dichos del acusado, que a fs.. 514, señala que efectivamente participó en la detención de personas que vivían en el Huachi, aproximadamente el 20 de septiembre de 1973, aunque niega que hayan intervenido civiles, agregando que ignora el destino de los detenidos del Fundo El Huachi, ya que al llegar a la guardia, fueron interrogados por el oficial de guardia y luego los pasaron al calabozo, retirándose esa noche a su domicilio.

b)Testimonio de Francisco Figueroa Chavarriga, que fojas 374 vta, señalando que conoció a Manuel Salamanca Mella y durante todo el tiempo de su detención, nunca lo vio que estuviese preso, sin embargo, al volver de su prisión, supo por comentarios de la gente, que éste había desaparecido al igual que otras personas. Por esos mismos comentarios, supo que los responsables de las detenciones eran los Carabineros y algunos civiles, uno de apellido Domínguez, otro apodado El Niebla, que era taxista y los hermanos Valdivia Dames.



c) Dichos de Sylvia Eugenia Cerda Rodríguez, de fojas 386 vta y 387, exponiendo que conoce el caso de Manuel Salamanca Mella, puesto que ella entrevistó a sus familiares, anotando toda la información que recibía en un cuaderno y que luego sirvieron para editar el libro “Donde están”, Tomo 7, publicado en mayo de 1979 por la Vicaría de la Solidaridad, del Arzobispado de Santiago. Del caso de Manuel Salamanca Mella, señala que su cónyuge era Jacinta Godoy Acuña y fue ella la que le contó lo de su marido, un primo, sus hermanos y un cuñado de nombre Desiderio Aguilera. Al parecer, Salamanca fue detenido en su casa por los Carabineros Heraldo Pulgar, y otro de apellido Godoy, y los civiles Manuel y Ricardo Barrueto, Roberto Valdivia y Jorge Domínguez. Sabe que al ser detenido, él como su mujer fueron agredidos por civiles y ella quedó aturdida por un golpe en la cabeza; Salamanca era obrero agrícola del Fundo El Huachi, propiedad de los hermanos Barrueto, y por comentarios de otras personas, supo que él había sido detenido porque era traficante de ganado. Indica que junto a Salamanca fueron detenidos Emiliano y Jovino Aguilera, quienes después quedaron en libertad y ellos contaban que tanto Salamanca, como los hermanos Godoy y Desiderio Aguilera, habían quedado detenidos en el Retén

d) Testimonio de Jacinta del Carmen Godoy Acuña, de fojas 388 vta., señalando que es la cónyuge de Manuel Salamanca Mella, quien desapareció de su casa ubicada en Avda. La Feria s7N de Santa Bárbara, el 20 de septiembre de 1973, a las 23:30 horas. Recuerda que esa noche estaban acostados y durmiendo en el mismo dormitorio, ella su marido, y sus cuatro hijos: y que despertó por el ruido de gente que estaba dentro del sitio, los que andaban abriendo puertas y para hacerlo, reventaban las cerraduras con limas y así fue como entraron a su casa por la cocina, y llegaron hasta su dormitorio, al verlos se vistió como pudo y esas personas le alumbraron con linternas grandes y uno de ellos, que era uno de los hermanos Barrueto, le preguntó por su marido, a quien lo nombró por su apodo (“El Choco”), de inmediato, esa misma persona le dio un empujón con la escopeta que portaba, mientras que con su hermano se metían a su dormitorio, y dos Carabineros, que los acompañaban, se quedaron en la puerta del dormitorio, sin hacer nada. Indica que su hermano se dedicaba a la compraventa de ganado y ella tenía cuatro hermanos que trabajaban en el Fundo El Huachi, como inquilinos de la Familia Barrueto; dos de ellos, José Mariano, José Nazario y José Domingo, todos Godoy Acuña, están desaparecidos desde la misma fecha, junto con un tío de nombre Julio Godoy Godoy y su cuñado Desiderio Aguilera Solis, quien en esa época tenía un hijo haciendo el Servicio Militar en Los Ángeles y que se llama Pablo Aguilera Godoy. Indica que su marido fue sacado a la fuerza de la cama por los hermanos Barrueto, quienes lo golpeaban con sus armas y herramientas que portaban, en ese momento Manuel les preguntó a los hermanos Barrueto qué era lo que habían hecho y ellos le contestaron que se levantara porque lo iban a matar; ahí, ella quiso ayudar a su esposo, pero uno de los hermanos le pegó un culatazo en la frente y perdió el conocimiento, recuperándose al día siguiente, cuando una vecina la encontró botada en el suelo y con sus cuatro hijos llorando a su lado; supo que intervinieron Jaime Godoy y Heraldo Pulgar Riquelme, todo lo sabe por los dichos de su madre Mercedes Acuña Iturra, ya fallecida, que estaba presente cuando detuvieron a su hermano Domingo y por los dichos de su suegro José Salamanca, también muerto, ya que antes de detener a Manuel, ellos pasaron a su casa a preguntar por él y de ese lugar se llevaron a Ambrosio Piñaleo, para que le mostrara donde vivían; por los dichos de su sobrino Gilberto Aguilera Godoy, que vio cuando detuvieron a su otro hermano José Nazario; también por lo que le contaron Jovino y Emiliano Aguilera Solis, junto a Taco Verdugo. En la misma declaración, hace presente que reconoce las fotografías que rolan a fs. 283 (31) como la del carabinero José Godoy, quien detuvo a su hermano Domingo; la de fs. 292 (40) como la de un Carabinero; la de fs. 298 (46) como la de Ricardo Barrueto; la de fs. 301 (49) como El Pelao Domínguez, quien según su suegro, andaba en el grupo que detuvo a su marido; la de fs. 304 (52) como Manuel Barrueto, quien le dio el culatazo en la frente y la dejó inconsciente; las de fs. 55 (307) y 61 (313), como la de los hermanos Valdivia, ambos reconocidos por su suegro, como autores de la detención de su marido; la de fs. 93 (315) como la de un Carabinero que la mandó a Los Ángeles, a buscar a su cónyuge. Indica que al momento que su marido fue detenido, iba vestido con pantalón de lanilla café claro medio blanqueado, camisa blanca, chaqueta igual que pantalón, zapatos de color café y un cinturón café con hebilla. A Manuel le faltaban cuatro dedos de la mano derecha y solo tenía su dedo meñique, por eso le decían “El Choco”.

e) Declaración de Julio Erices Cid, que a fs. 412 y expone que fue detenido unos días después del Golpe de Estado, en septiembre de 1973, en horas de la tarde, mientras regresaba de Santa Bárbara hacia su casa en el Fundo Los Alpes, en circunstancias en que iba de pasajero en un bus, que fue detenido pasado el Puente Mininco, en dirección a la cordillera, por Ricardo y Manuel Barrueto, quienes andaban de civiles, los cuales subieron al bus y comenzaron a llamar a viva voz a varias personas, entre ellos, él. Cuando se bajó, lo obligaron a tenerse en el suelo, y una vez que el bus se fue, lo subieron a una camioneta grande donde iban detenidos los tres hermanos Godoy, Desiderio Aguilera, todos los cuales iban en la parte de carga, tendidos en el suelo, boca abajo y custodiados por un carabinero. La camioneta iba conducida por Manuel Barrueto, en tanto que había un segundo vehículo similar conducido por Ricardo Barrueto, donde también iba gente detenida, custodiada solo por un Carabinero. De inmediato fueron llevados a la Tenencia de Santa Bárbara, y metieron a los detenidos en un mismo calabozo. Unas horas después, cuando oscureció, un carabinero apodado “El Cotorra”, empezó a llamar uno a uno a los detenidos y salían del calabozo varios a la vez, en total fueron tres grupos de personas, que llamaban para declarar, como decía el Cotorra (Godoy), pero nunca más volvieron a la celda. Cada vez que salía un grupo de detenidos, se sentía partir una camioneta, pero no se oían disparos. Una vez que amaneció, ya no se oían disparos, quedando libres al día siguiente Taco Verdugo, Domingo Escobar, Jovino y Emiliano Aguilera. Una vez que quedó libre, escuchó a la gente del pueblo decir que se veían cadáveres en el rio y que esa gente había sido fusilada en el Puente Quilaco, la primera noche que fue detenido. Indica que Manuel Salamanca fue detenido la misma noche, y llegó con Miguel Cuevas, los dos llegaron al mismo calabozo, más tarde. Ambos fueron llamados a declarar, y nunca más volvieron. A los hermanos Godoy y a Desiderio Aguilera, los conocía porque eran todos del Huachi. Señala que al momento de su detención, los hermanos Barrueto andaban con revólveres, los hermanos Valdivia, el tal Niebla y el negro fuentes, estaban armados con metralletas.

f) Testimonio de Juan Bautista Salamanca Godoy, a fs. 414 y 2.076, exponiendo que es el hijo mayor de Manuel Salamanca Mella, quien fue detenido el 20 de septiembre de 1973, alrededor de las 23:00 horas, en su casa ubicada en Avenida La Feria, s/n de Santa Bárbara. En esa época tenía unos 10 años de edad, y estaban acostados toda la familia en el mismo dormitorio, junto a su padre, madre, hermano Ismael, Domingo y Ruth. Señala que despertó por ruido de golpes, como que trataban de abrir la puerta de la casa que daba a la cocina y voces de gente diciéndole con insultos a su papá que se levantara y abriera la puerta, y de repente dos personas vestidas como militares llegaron a su dormitorio, recordando que su padre decía “Don Manuel, no me pegue”, vio que su papá recibió un golpe en la cabeza y su hermano Ismael quedó manchado con la sangre que saltó. Ese mismo día su papá había llegado medio ebrio a la casa y escuchó decir que a lo mejor lo iban a pasar a buscar porque había oído en el centro que andaban buscando a sus tíos Mariano, Domingo y Nazario Godoy Acuña. Indica que su papá fue sacado a la fuerza de la cama por las dos personas que antes lo habían golpeado, sujetos que eran, según le contó su madre, los hermanos Barrueto. Indica que su madre, al tratar de ayudar a vestir a su padre, recibió un golpe de arma a la altura del lado izquierdo del cuello, por lo que quedó aturdida y se tiró para ayudarla; en esos momentos, los sujetos que antes lo habían golpeado, sacaron a su papá del dormitorio y se lo llevaron para afuera de la casa, siendo la última vez que vio a su padre. Indica que además, sintió el ruido de un motor de un vehículo que partía.

g) Dichos de Pedro Pablo Aguilera Godoy, a fs. 416 vta, exponiendo que es hijo de Desiderio Aguilera Solís, quien despareció el 22 de septiembre de 1973, según le contó su madre Margarita Godoy Acuña. Indica que se enteró de lo ocurrido una vez que hizo un patrullaje de rutina en el sector de El Huachi, donde también se enteró de la detención de sus cinco tíos. Indica, que para saber mayores antecedentes, pasó a la casa de su primo Juan Bautista Salamanca, donde su tía Jacinta Godoy le contó lo ocurrido a su tío Manuel Salamanca, incluso vio las manchas de sangre en el piso del dormitorio. Al llegar al regimiento, pidió autorización al Capitán Belenguer para hablar con el Coronel Rehren, y el le dio unos días de permiso para buscar a su padre, sin poder encontrarlo. Al saber que los autores de la detención eran los Hermanos Barrueto, transmitió la información al Regimiento y el comandante Rehren ordenó la detención de éstos, y con una patrulla allanaron su casa en Los Ángeles, donde encontraron tres fusiles que incautaron y llevaron al Regimiento. Ese mismo día, también detuvieron a Ricardo Barrueto, a quien lo interrogó, pero al negarlo todo, le dio varios culatazos y unas patadas en la cabeza; luego lo pasaron a la cárcel.

h) Atestado de Luis Ostaquio Verdugo Salamanca, de fojas 422 vta. a 423, fs. 987 vta. a 988 y 2.073, exponiendo que fue detenido por un grupo de Carabineros y Civiles en el Fundo Quillaileo, el 20 de septiembre de 1973, conjuntamente con los hermanos Godoy y Emiliano Aguilera; en el mismo fundo, pero a unos 5 kilómetros, fueron detenidos Desiderio y Jovino Aguilera, con Julio Cesar Godoy; y en el trayecto a Santa Bárbara en el sector de Bajo Mininco, se detuvo a Luis Erices, quien viajaba en un bus con destino a Huachi. Indica que todas estas detenciones fueron hechas entre las 11:00 a las 15:00 horas y fueron llevados a la Tenencia de Carabineros de Santa Bárbara. Indica que las personas que participaron en las detenciones eran Ricardo Barrueto, El Pelao Domínguez, y el Carabinero Godoy, andaban unos tres carabineros y unos 4 civiles; la persona que mandaba el grupo era Ricardo Barrueto, y ellos se movilizaban en dos camionetas cabina simple, con carrocería, donde echaban a los detenidos, quienes iban botados boca abajo, con las manos en la nuca y en cada vehículo iba un carabinero custodiando. Indica que el mismo día de la detención llegó, alrededor de las 23:00 horas, al mismo calabozo donde estaba detenido Manuel Salamanca Godoy, quien traía un corte en la frente y estaba sangrando, junto a Mariano Godoy y Miguel Cuevas; pasado un rato, los llamaron uno a uno a declarar y en una oficina de la tenencia fue interrogado por un carabinero y un civil a los que no recuerda;: también estaba Roberto Valdivia, quien tenía una luma y con ella le golpeó en la cabeza para que hablara; también le quemaron la espalda con un cigarro. Después que fue interrogado, lo devolvieron a la celda y después que todos fueron interrogados, un carabinero comenzó a llamar a los detenidos por el nombre y salían del calabozo en grupos de dos o tres personas, pasaba una media hora y nuevamente se escuchaban otros nombres y así fue durante toda la noche, hasta que aclaró. Toda esa gente que fue llamada y salió del calabozo nunca más volvió, agregando que al momento de ser llamados, momentos después se sentía el ruido de vehículos que partían y su sonido era muy similar al de las camionetas donde los habían transportados desde el Fundo Quillaileo, sin escuchar disparos. Las personas que fueron llamadas por su nombre y que nunca más volvieron eran Manuel Salamanca Mella, Miguel Cuevas, Mariano Godoy; luego Julio Godoy, Desiderio Aguilera, Nazario Godoy, Domingo Godoy.

i) Declaración de José Gilberto Aguilera Godoy, de fojas 440 y 993, 2.074, exponiendo que es hijo de Desiderio Aguilera Solís, quien se encuentra desaparecido desde las 14:00 horas del 20 de septiembre de 1973, cuando fue detenido por una comisión de 8 personas, entre civiles y Carabineros, al mando de Manuel y Ricardo Barrueto, en el Fundo El Huachi. Ese mismo día, la comisión detuvo a Domingo Godoy, Julio Cesar Godoy, Jovino Aguilera Solis y José Emiliano Aguilera Godoy. Indica que fue testigo presencial de la detención de José Nazaro Godoy, quien era su tío y lo acompañaba arriba de un tractor, el que fue aprehendido por la misma Comisión, en el sector de Los Junquillos. Los civiles que iban en este grupo vestían ropa tipo militar y portaban revolver; tanto que los carabineros llevaban uniforme y fusil. Sabe que esa misma noche detuvieron en Santa Barbara, por los hermanos Barrueto, a sus tios Manuel Salamanca Mella y José Mariano Godoy.

j) Declaración de Segundo Jesús Godoy Godoy, de fojas 1.654, indicando, que el 20 d septiembre de 1973, alrededor del medio día, en circunstancias que se encontraba con su padre Julio César Godoy Godoy en el Fundo El Huachi, potrero denominado La Aguja, de propiedad de la Familia Barrueto, llegó hasta el lugar Ricardo Barrueto con dos carabineros, procediendo a detener a mi padre, llevándoselo hasta la casa patronal y después lo subieron a la camioneta con otros detenidos, entre los que estaban sus primos Domingo y Nazario Godoy Acuña, y los trasladaron hasta Santa Bárbara.

k) Testimonio de Segundo Zenón Fernández Baeza, de fojas 1.655, manifestando que, el 20 de septiembre de 1973, mientras trabajaba con su padre Zenón Fernández, en la Hijuela San Pedro, de su propiedad, llegó Remigio Quezada, empleado de Ricardo y Manuel Barrueto, diciéndole que éstos andaban buscando a los Godoy. Al rato después vieron que Ricardo Barrueto, junto a otros cinco carabineros, traían a Julio Cesar Godoy Godoy, a Desiderio Aguilera Solís y a José Domingo Godoy Acuña, amarrados de pies y manos y boca abajo, en su camioneta. Que a su padre no lo detuvieron, porque les contestó que no estaba inscrito en el Sindicato.

l) Dichos de Crisanto José Sánchez Aqueveque, de fojas 1.691, manifestando que, el septiembre de 1973, mientras trabajaba en el Fundo con su hermano José Hilario y Julio César Godoy Godoy, llegó carabineros y detuvo a este último y se lo llevaron y no volvió a verlo nunca más.

m) Atestado de José Hilario Sánchez Aqueveque, de fojas 1.693, quien señala que, en el mismo sentido anterior, toda vez que en septiembre de 1973, mientras trabajaba con Julio César Godoy Godoy en el fundo de Manuel Barrueto, llegaron carabineros y se lo llevaron detenido, sin saber más de él.

n) Diligencia de reconstitución de escena, cuya acta se encuentra agregada de fojas 2.109 y siguientes, donde los testigos Luis Verdugo Salamanca, José Aguilera Godoy, entre otros, reiteraron los dichos ya expresados anteriormente, respecto de la forma en que habrían ocurrido las detenciones de José Domingo Godoy, de Emiliano Aguilera y de otra persona de apellido Godoy.

iv) Secuestro calificado en perjuicio de Miguel Cuevas Pincheira;

a) Sus propios dichos a fs. 889, 1.074 y 2.066, señalando que para el mes de septiembre de 1973, era Carabinero de la Tenencia Santa Bárbara y que

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