Página principal

Uruguay fort lesley j. Mc. Nair washington, D. C., Diciembre de 2005 estudio de países uruguay


Descargar 382.99 Kb.
Página1/8
Fecha de conversión22.09.2016
Tamaño382.99 Kb.
  1   2   3   4   5   6   7   8
COLEGIO INTERAMERICANO DE DEFENSA

DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS

CLASE XLV

ESTUDIO DE PAÍSES

URUGUAY




FORT LESLEY J. Mc. NAIR

WASHINGTON, D.C. , DICIEMBRE DE 2005

ESTUDIO DE PAÍSES

URUGUAY

1.- OBJETIVO

Realizar un estudio sobre la situación estratégica actual del Poder Nacional y una breve visualización del futuro, al estilo de diagnóstico, a fin de que sirva como elemento de juicio y base para el Estudio de la Seguridad Hemisférica.-

2.- CURSANTES PARTICIPANTES

Coronel Antonio ROMANELLI RODRÍGUEZ

(República Oriental del URUGUAY)

Coronel Fernando CÁRDENAS VÉLEZ

(República de COLOMBIA)

3.- ASESOR GUÍA

Capitán de Navío Neomaye ARIZA

INDICE

CAP. I

DATOS DEL PAIS

3

1.1

Antecedentes Históricos

3

1.1.1

El Uruguay Indígena y Español

3

1.1.2

El Uruguay Pastoril y Caudillesco

4

1.1.3

El Uruguay Moderno

10

1.1.4

El Uruguay del Siglo XX

11

1.2

Aspectos Fisiográficos

16

1.2.1

Características del Área

17

1.2.2

Características Generales del Clima sobre el Uruguay

18

1.3

Análisis de las Expresiones del Poder Nacional

20

1.3.1

Expresión Sicosocial

20

1.3.2

Expresión Política

41

1.3.3

Expresión Económica

47

1.3.4

Expresión Militar

61

CAP. II

APRECIACIÓN DE SITUACIÓN ESTRATÉGICA DEL PAÍS

66

1

Valores-Idiosincrasia

66

2

Intereses

67

2.1

Objetivos Nacionales Permanentes

69

2.2

Objetivos Nacionales Coyunturales

70

3

Coaliciones

72

4

Conflictos

73

CAP. III

VISUALIZACIÓN DEL FUTURO

74

1

Factor Político

74

1.1

Escenario Tendencial

74

1.2

Supuestos

75

1.3

Escenario Prospectivo Político

76

2

Factor Económico

76

2.1

Escenario Tendencial

76

2.2

Supuestos

78

2.3

Escenario Prospectivo Económico

78

3

Factor Social

79

3.1

Escenario Tendencial

79

3.2

Supuestos

80

3.3

Escenario Prospectivo Social

81

4

Factor Militar

81

4.1

Escenario Tendencial

81

4.2

Supuestos

82

4.3

Escenario Prospectivo Militar

82




BIBLIOGRAFÍA

83




ANEXO N° 1 DATOS DEMOGRÁFICOS







ANEXO N° 2 MAPAS DEL URUGUAY





CAPITULO I

DATOS DEL PAIS

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

1.1 Antecedentes Históricos.

El proceso evolutivo de la Republica Oriental del Uruguay, ha sido compleja y con características diferenciadoras durante cinco períodos plenamente definidos. Un breve análisis de dicho proceso nos permitirá comprender muchos aspectos de la situación actual. A los efectos del estudio estratégico que nos ocupa haremos una breve revisión de los aspectos más relevantes de los campos, social. político, económico y militar.



1.1.1. El Uruguay indígena y español, (1492-1810) – Fundamentos de la actividad agropecuaria y manufacturera campesina.-

El Uruguay anterior a su descubrimiento por los españoles en 1516, estaba poblado por unos pocos millares de indígenas agrupados en pueblos o comunidades conocidos como Charrúas, Minuanes, Arachanes, Bohanes, Guenoas, Yaros, Chanaes y Guaraníes; pueblos que también se extendían por los vecinos países de Argentina y Brasil.

La llegada de los europeos y del ganado vacuno y caballar que estos introdujeron a comienzos del siglo XVII en territorio uruguayo, modificaron el hábitat, la demografía y las costumbres de esos indígenas. Convertidos en diestros jinetes cazadores de reses, el poco número existente se vio seriamente afectado por las enfermedades introducidas por los conquistadores, la persecución que se les hizo por los actos de pillaje que cometían, y el resto terminó integrándose, conformando una población mestiza que pobló principalmente la campaña ( el territorio rural).

Hacia 1700-1800 aparecieron los saladeros que convertían parte de la carne vacuna de las estancias en tasajo ( carne salada y conservada). Los saladeros eran una mezcla de estancia e industria asentada en los alrededores de Montevideo. Aunque en 1832 incorporaron la máquina de vapor para producir grasas, la elaboración del tasajo sólo requería la habilidad manual del gaucho,(poblador autóctono mestizo del territorio rural), enlazador del ganado casi salvaje y la diestra artesanía de los peones cortadores de carne en finas lonjas que luego se salaban y apilaban durante dos o tres días. Luego se practicaba el secado de la carne salada tendiéndola al sol. Esta industria era en suma una manufactura.

Por el puerto de Montevideo se comercializaba legalmente con España y Buenos Aires (desde 1779), e ilegalmente con el Brasil portugués y las naves europeas que arribaban "forzosamente" a sus playas. Esa actividad generó una renta suficiente para mantener tanto a la burocracia española que gobernaba la Banda Oriental, como a los ricos comerciantes que integraban el cuerpo municipal llamado Cabildo, única e imperfecta escuela de gobierno propio a la que "criollos" tenían acceso.

Montevideo era sub-sede del poder español y de la sociedad jerarquizada en razas y clases. Comerciantes, prestamistas, estancieros y altos funcionarios, formaban una clase alta que todavía olía a los orígenes humildes de sus antepasados: canarios, vascos y catalanes (procedentes de las distintas regiones de España). Pequeños tenderos, pulperos, militares y funcionarios de baja graduación, y artesanos, integraban un esbozo de clase media. Debajo de todos, el tercio de la población restante la conformaban mestizos, indios y unos pocos negros introducidos como esclavos.

El poder español, al igual que en toda la región, se fue deteriorando progresivamente ya que sus medidas administrativas y políticas eran resistidas por los “criollos”. Todos estos resentimientos internos y externos (contra España y Buenos Aires), estallaron en 1811, cuando se aflojaron los lazos del control colonial ante las invasiones inglesas a la metrópoli. 1

1.1.2. El Uruguay pastoril y caudillesco. La Emancipación, las Revoluciones y la creación de los Partidos Políticos (1810-1876)

Durante este período el interior se sublevó contra la autoridad española residente en Montevideo. Dirigía este proceso un capitán criollo del ejército "godo",( Español): José Artigas, en donde el país consolidó su espíritu de nación separándose inicialmente de España e integrándose, en un esquema federalista, a las Provincias Unidas del Río de la Plata

En setiembre de 1815, Artigas dictó un Reglamento que repartió las inmensas posesiones de los enemigos de la Revolución, "malos europeos y peores americanos", “entre los más infelices", sin considerarse esto una política especialmente destinada a neutralizar el latifundismo, ya que realmente no existía el mismo como en otras regiones, siendo preferidos los indios, negros libres y "criollos pobres". A cada uno se le entregaría una estancia mediana para la época con la obligación de construir un rancho, dos corrales y sujetar el ganado de rodeo. La aplicación del reglamento fue en parte detenida por la invasión europea de 1816 que luego reseñaremos, pero las confiscaciones de grandes estancias que precedieron a los repartos abonaron el odio que hacia Artigas y sus seguidores comenzó a sentir la vieja clase alta del período colonial.

De 1811 a 1814 los orientales lucharon contra España procurando con el auxilio bonaerense, ( de Buenos Aires), para ocupar Montevideo. Pero en enero de 1814, Artigas decidió que el objetivo de la Revolución no podía ser sustituir un "despotismo español", por otro, el bonaerense, y dejó solas a las tropas de Buenos Aires frente a Montevideo. Esta cayó en poder de los porteños,(de Buenos Aires), en junio. Artigas hizo entonces la guerra a Buenos Aires, auxiliado por las provincias ribereñas del Uruguay y del Paraná, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe, seducidas por las ideas federales. La lucha fue desde entonces entre los federales, que eran también republicanos, y los bonaerenses que eran además de centralistas, monárquicos. En 1815, con la victoria de Guayabos, (Arroyo cercano al Rio Uruguay), Artigas logró que los porteños devolvieran Montevideo a los orientales, y ese año pudo gobernar todo el país.

De 1816 a 1820 debió enfrentar la invasión de la monarquía portuguesa asentada en Río de Janeiro. Los lusitanos, (portugueses), deseosos de ocupar el territorio oriental que desde temprano disputaron a España, también invadieron por el temor a que el sur del Brasil se contagiara de los principios republicanos y federales. El invasor portugués contó con el beneplácito de Buenos Aires y terminó con derrotar a Artigas en 1820.

El país, arruinado su comercio y su ganadería por nueve años de permanente guerra revolucionaria, quedó en manos portuguesas primero (1820-1822) y brasileñas después (1822-1825). Una porción importante de las clases altas colaboró con el invasor. Este, representado por un hábil general portugués, Carlos Federico Lecor, prometió el orden y la devolución de sus propiedades a los confiscados por Artigas. En 1821, un congreso de Orientales del Uruguay, colaboradores con los portugueses, votó la incorporación de la ahora llamada Provincia Cisplatina al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves.

Los criollos vieron poco a poco como el invasor portugués prefería a los lusitanos en los repartos de tierras y en las concesiones comerciales. El sostenimiento del ejército de ocupación era gravoso. El autoritarismo de Lecor impidió el menor asomo de autogobierno, ni siquiera cuando la Constitución brasileña de 1824 empezó a regir.

En abril de 1825 se inició la segunda etapa de la Revolución cuando 33 orientales - número y nacionalidad un tanto míticos - invadieron el país y en pocos meses sublevaron todo el medio rural contra los brasileños que siguieron ocupando Montevideo. Luego de las victorias de Rincón y Sarandí, (localidades donde se desarrollaron las batallas), el gobierno de Buenos Aires apoyó oficialmente a los orientales y entró en guerra con el Brasil a fines de 1825.

La nueva Revolución oriental fue encabezada por Juan A. Lavalleja, un caudillo rural del Este del país, y rápidamente se plegó a ella su par, Fructuoso Rivera, Oficial del Ejercito de Artigas y caudillo del centro del pais. Ambos pertenecieron a las Fuerzas del Gral. José Artigas derrotadas por los portugueses en 1820.

Sus objetivos eran más modestos que los de Artigas. Si éste quiso la federación y el igualitarismo social, además de la independencia del dominio extranjero, Lavalleja y Rivera se conformaron con liberación del Brasil y dejaron confuso, tal vez exprofeso, el carácter de las futuras relaciones de los orientales con Buenos Aires, así como la solución del problema de la tierra.

El 25 de agosto de 1825 la Sala de Representantes de la Provincia Oriental (denominación de los territorios al Este del Río Uruguay, conocidos como Orientales del Uruguay), declaró en primer lugar la independencia absoluta del país.

La guerra con el Brasil culminó con la victoria no decisiva de Ituzaingó en febrero de 1827. Desde meses antes mediaba Gran Bretaña en el conflicto a través de su enviado, Lord Pomsomby. La guerra perturbaba gravemente el comercio inglés con la Argentina debido al bloqueo brasileño del puerto de Buenos Aires. Además, a Gran Bretaña le interesaba fomentar la independencia de un pequeño estado sobre el Río de la Plata que impidiera que las dos orillas fueran argentinas. De tal modo, ese río puerta de entrada al principal sistema hidrográfico navegable de América del Sur, se internacionalizaría y el comercio inglés no podría ser obstaculizado por una Argentina fuerte.

En 1830 una Asamblea electa aprobó la Constitución del nuevo país, llamado oficialmente, "Estado Oriental del Uruguay", a partir de entonces es una nación libre. El régimen jurídico aseguraba, en apariencia, el orden interno inspirándose en modelos europeos y norteamericanos. El nuevo estado sería republicano y garantizaría los derechos individuales mediante la separación clásica de los tres poderes. El derecho del sufragio se impedía a los analfabetos, peones, sirvientes y vagos. En principio, una minoría acomodada elegiría a diputados y senadores que permanecerían 3 y 6 años, respectivamente, en sus funciones. Estos a su vez, y cada 4 años, designarían al Presidente de la República que no podría ser reelecto, sino una vez transcurrido un período de gobierno. Esta Constitución rigió los destinos del Uruguay hasta 1919.

El país real, sin embargo, se salteó este orden jurídico europeizado. Las guerras civiles dominaron el escenario uruguayo hasta por lo menos 1904. En ellas se gestaron los dos partidos que pasaron a la modernidad y sobrevivieron en el siglo XX: el Blanco y el Colorado.

Una breve crónica de los principales hechos mostrará las etapas políticas y revelará la "anarquía", expresión que apareció en los escritos de los intelectuales que integraron los efímeros gobiernos, y que afloró en las quejas de las clases poseedoras de riqueza.

El primer presidente constitucional, Fructuoso Rivera (1830-1834) debió soportar tres sublevaciones del otro caudillo rural, Juan A. Lavalleja.

Su sucesor, Manuel Oribe (1835-1838), tuvo que combatir dos sublevaciones del ex-presidente Rivera. En 1836, en la batalla de Carpintería, los bandos usaron por primera vez las dos divisas tradicionales: el blanco distinguió las tropas del gobierno que se titularon "Defensores de las Leyes", y el celeste primero - el otro color de la bandera uruguaya - y el colorado después, fueron usados por los fieles de Rivera. De esta forma se iniciaron los dos Partidos Políticos tradicionales del Uruguay, como facciones en luchas armadas internas, caracterizándose por el uso de divisas Blancas y Coloradas.

Un segundo alzamiento de este derrocó al gobierno de Manuel Oribe en 1838. Rivera, auxiliado por la escuadra francesa que deseaba acabar con Oribe, el aliado del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, ocupó Montevideo y se hizo elegir presidente por segunda vez en 1839. Ese año se inició la "Guerra Grande" cuando Rivera declaró la guerra a Rosas quien seguía reconociendo a Manuel Oribe como presidente constitucional del Uruguay. Los dos bandos uruguayos se internacionalizaron. Rivera contó con el apoyo de los enemigos de Rosas, y las escuadras francesas e inglesas. Las dos naciones europeas temían que Rosas anexara al Uruguay y deseaban además terminar con el monopolio que sobre la navegación del Paraná ejercía el gobernador de Buenos Aires. Oribe se apoyó en Rosas y sitio la Ciudad de Montevideo durante 9 años. (1843-1851).

El conflicto se resolvió cuando se retiraron los europeos e intervino el Imperio del Brasil a favor del Montevideo que era la Plaza fuerte de los Colorados. Oribe y Rosas fueron derrotados. A pesar de ello se firmó una paz entre los uruguayos, el 8 de octubre de 1851 por la cual se declaraba que no había ni vencidos ni vencedores. Otra consecuencia de la intervención brasileña fue la pérdida de las Misiones Orientales, casi un 50% de la superficie, las cuales pasaron a integrar el territorio del Brasil,

La atmósfera que siguió a este conflicto fue de fusión entre los partidos Blanco y Colorado; la ruina de la ganadería, el comercio y las fortunas privadas por la larga lucha, ambientó esa política. Pero los dos bandos habían encarnado en la memoria colectiva y la lucha civil se reanudó.

El presidente Blanco Juan F. Giró (1852-1853) fue derribado por un motín del ejército colorado. El nuevo caudillo de este partido, el General y caudillo rural Venancio Flores, gobernó como presidente hasta 1855. En 1856 la fusión y el pretendido olvido de los rencores del pasado llevaron al poder a Gabriel A. Pereira (1856-1860). Durante su mandato, una fracción del Partido Colorado, llamada Partido Conservador, se alzó en armas y sus jefes fueron derrotados y fusilados en Quinteros, (paraje al Norte del pais), por las tropas del gobierno. Entre 1860 y 1864 gobernó el presidente Bernardo P. Berro. Este pretendió continuar con la política de fusión pero los partidos renacieron. En 1863, el General Flores,(Colorado), invadió el Uruguay con el apoyo del presidente argentino Bartolomé Mitre y la colaboración final del Imperio del Brasil. Bernardo P. Berro,(Presidente en ejercicio de la Republica de origen Blanco), buscó apoyo en el Paraguay para restablecer así decía, el equilibrio en el Río de la Plata. Luego de la caída en manos de Flores de la ciudad de Paysandú (enero de 1865), uno de sus generales mandó fusilar a los más destacados jefes blancos. De este modo ambos partidos tradicionales tuvieron sus mártires y una carga de emotividad que les aseguró larga permanencia.

El triunfo de Flores culminó con su dictadura (1865-1868) y la intervención del Uruguay en la guerra de la Triple Alianza junto a Brasil y Argentina contra el Paraguay. En febrero de 1868, Venancio Flores, que había despertado rencores apasionados, fue asesinado. El mismo día fue ultimado el ex-presidente blanco Bernardo P. Berro. Las tradiciones partidarias se nutrieron de nuevos mártires.

Venancio Flores inició la serie de gobiernos colorados que recién concluyó en 1959. Lorenzo Batlle, su sucesor y presidente constitucional entre 1868 y 1872, debió enfrentar un alzamiento blanco comandado por el caudillo rural Timoteo Aparicio.

Esta revolución fue conocida como de "Las Lanzas" debido al arma que allí se usó de preferencia, lo que testimonia la tecnología militar primitiva de la época. Por su duración (1870-1872) y sus efectos destructivos sobre la riqueza ganadera, es el conflicto civil que mejor puede compararse a la "Guerra Grande". Ambos bandos, (los Blancos que se sublevaron y los Colorados que gobernaban), se reconciliaron en la llamada Paz de Abril de 1872 por la cual los blancos lograron por primera vez coparticipar junto a los colorados en el gobierno. Pero la anarquía persistió hasta 1876 en que el Coronel colorado Lorenzo Latorre tomó el gobierno.

La Iglesia Católica, Ejército y la gran propiedad, los tres pilares del orden conservador en América Latina, eran débiles en el Uruguay; el alto clero no existía en 1830, recién en 1878 el Uruguay tuvo su primer obispado. El bajo clero era escaso, a menudo extranjero y de escasa formación teológica. Sin propiedades importantes, su influencia se reducía a representar la religión mayoritaria de la población.

El Ejército era pequeño y carecía del monopolio de la coacción física. El habitante del medio rural, que manejaba el caballo, el lazo y el cuchillo para trabajar en las faenas rurales, se transformaba a la menor insinuación de sus líderes, en rebelde activo y soldado competidor del profesional.

La gran propiedad, que dominaba la estructura agraria, no estaba asentada, los poseedores del período revolucionario lucharon contra los viejos propietarios - a menudo ellos también con títulos de propiedad imperfectos - de la colonia. El gobierno debió ser el árbitro de estas tensiones. 2

  1   2   3   4   5   6   7   8


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje