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FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL



MEDICINA SOCIAL

Trabajo Final”

Una experiencia de Promoción de la Salud desde la perspectiva de los actores involucrados.”

Prof. Titular: José Carlos Escudero

Prof. Práctico: Nogueira Cecilia

Patricia

Integrantes:

Areán Pamela. (pame_10_87@hotmail.com)

Lubatti Alina. (alinalubatti@hotmail.com)

Ramos Cintia. (cintiavr_87@yahoo.com.ar)

Serrano Mendiburu Agostina. (agostina_serrano@hotmail.com)


NOVIEMBRE 2009

INTRODUCCION
El presente trabajo se basará en una experiencia de prácticas pre- profesionales que se llevaron a cabo durante dos años consecutivos. Este proceso fue iniciado en el año 2007 en el marco de las Prácticas Pre Profesionales de la cátedra de Trabajo Social III, y que tuvo continuidad en el año 2008.

El objetivo de dicho proceso de intervención fue trabajar con un grupo de promotoras de salud, miembros del Centro de Salud del barrio, vecinos interesados, y un Proyecto de Extensión de la UNLP.

El grupo de promotoras se lo considero como un eje fuerte, en tanto que al remitimos a su historia, podemos decir que a partir de un conflicto se desdibujo el accionar del Centro de Salud en tanto responsable de la Promoción y Prevención de la Salud en el barrio.

En el año 2004, un grupo de médicos generalistas residentes de Melchor Romero organizaron en el Centro de Salud un proyecto de formación de promotores de salud. En él, alrededor de 12 vecinos del barrio recibían capacitación una vez por semana y realizaban diversas actividades de promoción y prevención de salud en el marco de la medicina comunitaria, entre las cuales se destacan la realización de un relevamiento barrial, llevar historias clínicas familiares y promover la existencia de turnos programados. A fines del año 2004 el proyecto fue “reemplazado” por uno municipal conocido como PROGRESA, que limitó sus actividades a realizar mediciones para establecer un diagnóstico de los niveles de desnutrición, en donde las promotoras pasan a trabajar para el mismo aunque no recibieron el ingreso acordado. Esto último generó un gran malestar entre las promotoras y los trabajadores del Centro de Salud, quienes apoyaron su reclamo por la remuneración, en un principio, pero luego se desvincularon completamente del mismo, por diversas razones tanto personales como políticas. Creemos necesario señalar que la falta de acompañamiento por parte del Centro de Salud al reclamo, profundizó la desvinculación de éste con la comunidad, ya que por ser un Centro de Salud prácticamente nuevo, no logró afianzar sus lazos con la misma.

A partir de esto último, las actividades de promoción de salud comunitaria se redujeron hasta prácticamente no existir. Esto, sumado a la escasez de recursos, se entiende como uno de los factores principales de la falta de presencia del Centro de Salud en vinculación con la comunidad.

Por ello, es que la experiencia se centró en el fortalecimiento de la organización barrial en la lucha por mejores condiciones de salud.

Partiendo de la dificultad de establecer vínculos sólidos entre el Centro de Salud y la comunidad, es que la práctica intentó recuperar el Grupo de Promotoras (año 2004), para conformar un espacio de salud en el asentamiento “Malvinas” ubicado en el Barrio, donde se reflexionara acerca de la importancia de la salud y de la misma como un derecho, como así también sobre las problemáticas que más afectan a los vecinos.

Consideramos que la oportunidad de crear dicho espacio, se planteó como una estrategia para poder afianzar un núcleo de organización de vecinos para poder presionar y negociar el compromiso y la responsabilidad del Centro de Salud en la resolución de las diferentes problemáticas sanitarias del barrio.

En este contexto, nos proponemos trabajar sobre una de las problemáticas más emergentes del barrio, específicamente en lo que respecta al asentamiento, en cuanto al acceso y no potabilidad del agua.

Elegimos dicha problemática debido a que entendemos a la misma como un derecho que debe ser garantizado y una necesidad básica que debe ser una problemática central en el diseño de las políticas de salud. La falta de AGUA POTABLE es producto de múltiples determinaciones que se ponen en juego, y a su vez causa múltiples variables que atraviesan la vida cotidiana de los sujetos. Una de estas variables es la gran cantidad de enfermedades, producto de la vulneración de este derecho la cual se visualiza en la dificultad en el acceso a este recurso. Ello se enmarca dentro de lo que Escudero denomina como Salud Colectiva, la cual plantea una contradicción con “salud para individuos”1. Lo primero es resultado de políticas para toda la población, donde se busca la alta calidad promedio y la equidad; lo segundo, maximiza acciones sobre personas aisladas.

Para el análisis de la problemática utilizaremos como marco referencial la bibliografía trabajada durante el transcurso de la cursada de la cátedra de Medicina Social, como así también, aportes teóricos que han sido trabajados en el transcurso de la carrera.
DESARROLLO DEL TRABAJO

Una primera cuestión es la de que la Salud Pública



se defina como responsable

de la promoción de la salud,

mientras sus prácticas se organizan

en torno a conceptos de enfermedad.”

Czeresnia Dina2
La experiencia que vamos analizar en el presente trabajo se estructuró en relación a la problemática del AGUA la cual se constituía en un emergente desde la recuperación de la palabra de los vecinos. Por lo tanto el objetivo que se propuso el grupo de prácticas se centró en fortalecer la organización barrial para avanzar en la lucha por la mejora de las condiciones sanitarias del barrio Malvinas.

Para trabajar en base a este objetivo el grupo de prácticas se propuso contactar a un grupo de promotoras que en el año 2004 habían conformado un equipo de trabajo en conjunto con los residentes del Centro de Salud Nº 42. Se decidió recuperar esta experiencia ya que las mismas realizaban actividades de promoción y prevención de salud en el marco de la medicina comunitaria, entre estos, realizar un relevamiento barrial, llevar historias clínicas familiares y promover la existencia de turnos programados. Las mismas tenían una trayectoria de trabajo barrial, la cual se constituyó en un facilitador para la organización barrial.

En este escenario entran en juego diferentes actores fundamentales para la puesta en marcha del proyecto, los cuales tienen diferentes intereses y distintos niveles de responsabilidad e influencia. Dichos actores son: el Centro de Salud Nº 42, el Proyecto de Extensión de la Facultad de Cs. Exactas y la Facultad de Trabajo Social, las promotoras de salud del barrio, vecinos del barrio interesados y el municipio.

De esta manera consideramos necesario mencionar que formando parte del Barrio Malvinas se encuentra un asentamiento, en el cual viven principalmente, sujetos de descendencia Toba. Las características de esta zona difieren de las del resto del barrio, ya que el predio mencionado es un conjunto de terrenos privados que han sido ocupados por la población mencionada anteriormente. El espacio ha sido loteado, por lo tanto las viviendas están distribuidas organizadamente de manera concentrada (asentamiento).

En cuanto a la reconstrucción histórica del asentamiento, podemos mencionar que el mismo es producto de la organización de las nuevas generaciones de la comunidad toba (vecina al asentamiento) e inmigrantes de países limítrofes. En dicha zona viven alrededor de 300 familias. La principal fuente de ingreso de las mismas son planes sociales con contraprestación en diversos proyectos de los tres comedores que se encuentran en el asentamiento.

En relación a los servicios, el mismo no cuenta con pavimento, las únicas calles asfaltadas son las consideradas vías de acceso, lo cuál se presenta como uno de las mayores demandas en torno a la salud, ya que las ambulancias no tienen acceso; no cuentan con red cloacal, se presentan zanjas bordeando las casas, tampoco se observa alumbrado público. En las viviendas que se encuentran hacia los límites del asentamiento, se presentan conexiones de agua precarias3 y conexiones ilegales de luz. Con respecto a la información obtenida en relación a la recolección de residuos, es posible mencionar que sólo se junta la basura depositada sobre las calles principales, aunque el camión de basura llega a esa zona a las 4 de la mañana. Esto genera que la basura se encuentre desparramada al momento de la recolección, quedando de esa manera en las esquinas y fundamentalmente convirtiéndose en foco de contaminación tanto ambiental como de propagación de enfermedades.

Estas cuestiones hacen a la salud de los vecinos del barrio, los cuales concurren al Centro de Salud N° 42 en búsqueda de la atención de las enfermedades producto de las condiciones de vida descriptas. Por lo tanto, entendemos que el Centro de Salud debiera ser el responsable de garantizar el derecho a la salud, enmarcado en la Promoción y Prevención de la Salud.

De las problemáticas explicitadas que atraviesan al barrio, nos centraremos en lo que respecta al acceso y potabilidad del agua, la cual retomaremos posteriormente en el análisis. Consideramos, que el Centro de Salud debe asumir un rol activo en defensa de este derecho, trabajando conjuntamente con los vecinos de la comunidad en pos de garantizarlo desde las políticas públicas del Estado.

Asimismo el acceso a este recurso es indispensable para llevar una vida digna y es un requisito para la realización de otros derechos humanos como son el derecho a la salud y calidad de vida, entre otros.

La problemática del agua no potabilizada, afecta a la mayoría de los vecinos. En este sentido es necesario tener en cuenta que el acceso a cantidades adecuadas de agua limpia para uso doméstico y personal es un derecho humano fundamental de toda persona. Por esto, consideramos como responsables de dicha problemática al Estado Nacional, Provincial y/o Municipal, ya que la misma es responsabilidad ministerial del Poder Ejecutivo. Cabe destacar además, que al ser la característica principal del asentamiento una toma de tierras “ilegal”, el Estado utiliza esta situación para desresponsabilizarse de las precarias condiciones de salud que afectan a este barrio. Este escenario se constituye en un facilitador para construir un discurso que justifique la no intervención en las problemáticas estructurales del barrio Malvinas. Esto amerita a deslegitimar el reclamo de los vecinos, ya que el mismo es sustentado en la lucha por “apropiarse” de un espacio que no les pertenece.

La reforma Constitucional del año 1994 incorpora a nuestra carta magna diferentes garantías y nuevos derechos, entre ellos debemos mencionar el Artículo 41:

“… el derecho al ambiente sano. Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley”.


El derecho a la salud, la calidad de vida y el derecho al acceso directo al agua potable y salubre, son parte de este conjunto normativo de jerarquía constitucional, receptados por nuestra Constitución Nacional y los Pactos y Tratados Internacionales incorporados por el artículo 75 inciso 22.

Las normas citadas, destacan prioritariamente la necesidad de proteger la vida y la salud, dándole el marco de reconocimiento plenamente vigente en el orden social.

Consideramos importante mencionar que fue a partir del reclamo por parte de los vecinos, que se ha podido construir un espacio de reflexión y acción –en el marco del Centro de Salud- en torno a problemáticas de salud, entendiendo a las mismas no de manera aisladas de los determinantes sociales, económicos y políticos.

Según Juan Miguel Picolotti “los recursos hídricos, tanto superficiales como subterráneos, cobran cada vez mayor importancia por las demandas que se incrementan en forma permanente por parte de las poblaciones, y la diversidad de uso a las que se ve sometido este recurso natural por actividades humanas, de tipo industrial, agrícola, minero, y recreativo, entre otras”4.

En este sentido consideramos que la construcción de este espacio se enmarca dentro de lo que Escudero denomina “salud colectiva”, debido a que son acciones tendientes a mejorar la calidad de vida -en cuanto al reclamo por el agua- de todos los vecinos de la comunidad.

Día a día, el reclamo por el AGUA POTABLE, y su presión, fue fortaleciendo la organización de los vecinos en pos de la lucha por mejorar sus condiciones de vida, construyendo un reclamo colectivo enmarcado en un derecho básico que se encuentra vulnerado.

Cabe destacar, que el tendido de red de agua en el asentamiento es producto del trabajo de los vecinos, quienes a medida que fueron tomando las tierras se conectaron a un caño principal que deriva del caño maestro del barrio. Estas conexiones en muchos casos presentan filtraciones que afectan la potabilidad del agua.

El barrio Malvinas, en los últimos años creció en cantidad de habitantes y zonas edificadas. Según los relatos de los vecinos, ya desde antes de la toma de tierras del asentamiento, el barrio presentaba problemas de presión del agua (como en la mayoría de los barrios periféricos de La Plata). Con las nuevas tomas de tierra esta situación se fue agravando, obligando a las familias del barrio a almacenar agua suficiente para su uso diario, desde horas muy tempranas (se levantan alrededor de las 5 de la mañana a cargar los baldes). A fines del 2006, principio del 2007, el municipio realizó el tendido de cañerías de agua corriente a partir del proyecto de cooperativas Agua + Trabajo. Sin embargo, esta obra quedó inconclusa, ya que para garantizar la presión había que ampliar una de las plantas de agua.

Según Mc Keown “existen 4 necesidades básicas sin las cuales el hombre no puede sobrevivir, el alimento, oxígeno, calor y agua.”5. En cuanto al agua, el autor la caracteriza como uno de los requisitos dados para la salud, argumentando que no podemos sobrevivir donde exista una deficiencia grave de ella. No obstante, consideramos que en lo que respecta específicamente al barrio Malvinas esto no se manifiesta de dicha manera, ya que el agua -como recurso fundamental y necesario para la vida- no está dada necesariamente.

La incidencia de esta problemática tiene que ver, por un lado, con los diagnósticos del Centro de Salud que dan cuenta de que muchos de sus pacientes, en su mayoría niños, recurrían al lugar a causa de enfermedades hídricas. Por otro lado, la cuestión de la presión hizo que muchos vecinos se movilicen a la delegación municipal para conocer por qué las nuevas conexiones no funcionan.

En cuanto al Centro de Salud, podemos explicitar que sus acciones y respuestas a las demandas están estrechamente vinculadas y son consecuencia de múltiples decisiones realizadas a partir de la dinámica económica y política que adopta el país, marcadas principalmente por un recorte en los gastos públicos y conduciendo a una situación de deterioro creciente como en el ámbito de la salud.

Así, las transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales cristalizadas en los años 90` configuraron un nuevo panorama. El Estado ha implementado políticas sociales focalizadas, provocando la descentralización de sus funciones pasando éstas a mano de los municipios.

Las políticas sociales se enfrentan a este nuevo escenario de segmentación, mayor desigualdad y exclusión. A través de los procesos de privatización, la focalización de estas políticas, su descentralización, la intervención del sector privado y el creciente voluntariado del 3er sector, para el financiamiento de las mismas, se pasó de un principio universalista a una lógica de demanda -usuarios/clientes-, asistencialista que distingue derechos individuales y apela a la solidaridad. De una ciudadanía social a una ciudadanía de consumidor.

En este sentido, como afirma Fidalgo, “la apelación a la noción de derecho a la salud se desdibuja ante la creciente mercantilización del acceso a la atención de la salud. La reforma neoliberal tuvo 2 pilares que constituyen que las dimensiones entrelazadas del proceso de transformación: la mercantilización y privatización del bien salud”6.

Estas tendencias llevaron a la desregulación del sector como también a la apertura a los capitales privados, nacionales y extranjeros, contribuyendo a la conformación de un mercado de seguros privados de salud, lo cual se expresa por un lado, en que la crisis de la salud se vincula con cuestiones netamente financieras y por otro, ya que se introduce la lógica del gerenciamiento de la salud, imponiéndose una racionalidad distinta y nueva en el sector. Es decir, las reformas tuvieron como característica la búsqueda de mecanismos para privilegiar los intereses de las instituciones privadas que prestan servicios.

Como afirma Fidalgo, “el panorama del sector salud muestra una aguda crisis de la seguridad social, desprestigiada y desfinanciada; un sector público que mantiene un presupuesto estable ante una demanda cada vez mayor, un sector privado que atiende las necesidades de los sectores con determinado poder adquisitivo, fragmentando y diferenciando planes de salud de acuerdo a la capacidad de pago”7.

Las reformas introducidas en el Estado en general y en el Sistema de Salud en particular, repercutieron directamente en los Centros de Salud, debido a que los mismos vieron reducido su presupuesto, contribuyendo a la implementación de políticas cada vez más focalizadas. Asimismo, las condiciones precarias de contratación de los trabajadores, caracterizadas por la flexibilización laboral, contribuyeron a afianzar el deterioro.

Teniendo en cuenta lo anteriormente desarrollado, consideramos que las problemáticas que afectan al barrio (entre ellas la analizada hasta el momento), están determinadas por una multiplicidad de factores que no son sólo biológicos ni ambientales, sino también políticos y económicos, es decir, que incumben al Estado; es cuestión de voluntad política ponerse al frente de esta problemática.

Esto se vincula con el desarrollo que platea Mc Keown en relación a los cambios históricos que afectaron a la concepción de salud, ya que antes se vinculaba el origen de las enfermedades a cuestiones meramente biológicas, mientras que en la actualidad se visualiza que el origen de las enfermedades son producto de las condiciones ambientales y al propio comportamiento del ser humano. Por lo tanto, la salud del hombre se ve determinada por requisitos positivos y negativos, por la satisfacción de necesidades básicas y por la evitación de riesgos serios.

La experiencia tiene por objetivo construir herramientas que fortalezcan la organización y el reclamo por parte de los involucrados, obligando a los actores responsables a dar respuestas concretas a la demanda. A partir de esto, se desarrollaron diversas reuniones con el objetivo de definir el trabajo a realizar en el barrio. En un primer momento, se realizó un encuentro entre los vecinos, donde se trabajaron tres ejes fundamentales: el derecho al agua potable; la responsabilidad del Estado; y las prevenciones al respecto. En el mismo participaron integrantes de comedores del barrio, de la comunidad Toba, el grupo de promotoras, vecinos del asentamiento y el grupo de prácticas. Dichos actores son los que luego constituirán la asamblea barrial.

En este encuentro se definió la fecha en que iban a ser tomadas, las cuales serían realizadas por los integrantes del Proyecto de Extensión de la Facultad de Cs. Exactas y Trabajo social. Este equipo conforma un "Taller de Aguas” que tiene por objetivo realizar diferentes charlas previas a la toma de las muestras informando a los participantes la dinámica de trabajo donde se conjugan diferentes aspectos como por ejemplo; la conveniencia del momento de la toma, lugar, tiempo, clima, así como también la importancia de reservar cierta información.

La fecha propuesta para realizar las muestras, estaba determinada por diversas cuestiones: por un lado, debía ser una fecha próxima a las épocas de más calor; en una semana en que no hubiese feriados así se podía utilizar los laboratorios sin interrupciones. Por otro lado, se definieron los lugares donde iban a realizarse las tomas, no sólo involucraba al asentamiento sino que se extendía a todo el barrio, de esta forma los resultados suponían ser más representativos de toda la zona. Por último, se decidió que las muestras se iban a tomar de los lugares de donde la gente saca el agua, por ejemplo, tachos de almacenaje, tanque o de la canilla directamente.

Se decide no convocar a todos los vecinos a la toma de muestras ni informar sobre esa situación, ya que el grupo del Proyecto de Extensión había anticipado que en otros barrios cuando se ha transitado el mismo proceso de tomas, las autoridades del municipio depositaban cloro en el pozo general, lo cual producía que los análisis no den los resultados esperados (que den cuenta de la potabilidad o no del agua). El municipio busca, de esta manera, mantener su poder, así como su legitimidad de modo que ha boicoteado sistemáticamente la posibilidad de que se analice el agua.

La jornada de devolución se realizó en el comedor de la comunidad Toba con la presencia de los médicos residentes (integrantes del Centro de Salud), referentes de la asamblea barrial y el grupo de practicas. Si bien la jornada no fue masiva, el objetivo de la misma era poder dar cuenta de los resultados físico-químicos y microbiológicos. La relevancia de esta devolución radicó en que tres de las cuatro tomas del asentamiento dieron altos grados de contaminación.

A partir de este momento se definieron diversas estrategias al interior de la asamblea barrial, que comenzó a interactuar como tal con el Centro de Salud como actor estatal de gran peso político en este conflicto. Allí definieron pedir una reunión al municipio, y en caso de una respuesta negativa, movilizar y hacer un piquete en las puertas del municipio.

Si bien ya realizamos una caracterización del Centro de Salud Nº 42, entendemos que resulta necesario remarcar su papel político. El Centro de Salud, responsable de la APS, que debiera ser la puerta de entrada al sistema de salud público es un actor fundamental en la construcción de salud en el barrio Malvinas, en tanto sus acciones y discursos sobre la situación sanitaria del barrio se encuentran legitimados por el poder estatal y el saber médico. Es por ello que entendíamos estratégico su compromiso en el reclamo por el agua potable. En la devolución de resultados, se negoció que el Centro de Salud también construya un informe en relación a su posición política respecto a esta problemática. Para garantizar esto, los integrantes de la asamblea barrial mantuvieron diversos encuentros con el grupo de residentes donde se pautaron contenidos del informe, el cual anexaremos en el presente trabajo.

Analizando la práctica pre-profesional podemos visualizar que la misma se enmarca en una experiencia de Promoción, que siguiendo a Czeresnia, promover significa dar impulso a: fomentar, originar, generar. Promoción se refiere a medidas que no se dirigen a una determinada enfermedad o desorden, pero sirven para aumentar la salud y bienestar general. Como afirma la autora, las estrategias de promoción enfatizan la transformación de las condiciones de vida, de trabajo que conforman la estructura subyacente a los problemas de salud, demandando un abordaje intersectorial.

Coincidimos con la autora en que la concepción de promoción se conjuga con la idea de fortalecer la autonomía de los sujetos y los grupos sociales. Por ello es que entendemos que la experiencia tomada en este trabajo demuestra claramente esta idea de fortalecer la autonomía de los sujetos, ya que la iniciativa de los vecinos en post de la lucha por mejores condiciones de vida hace que los mismos reconozcan las problemáticas que los atraviesan, las pongan en cuestión y se organicen para poder producir transformaciones en su vida cotidiana. Es aquí donde los mismos se constituyen en protagonistas de sus propias acciones, y pueden negociar ante autoridades responsables las soluciones que modifiquen un derecho vulnerado.

Volviendo a Czeresnia, la Promoción se refiere al fortalecimiento de la capacidad individual y colectiva para lidiar con la multiplicidad de las condiciones de salud. Promoción va mas allá de una aplicación de una aplicación técnica y normativa, no basta conocer el funcionamiento de las enfermedades y encontrar mecanismos para su control (Prevención). Ésta concepción se refiere al fortalecimiento de la salud por medio de la construcción de la capacidad de elección.

En el caso de los vecinos, la capacidad de elección se manifiesta en que entre la multiplicidad de problemáticas emergentes en el barrio se privilegia una -determinante de muchas de las otras- lo que expresa la capacidad de autonomía de un barrio, que en oposición a las políticas estandarizadas, buscan que se reconozca la diferencia y singularidad de los acontecimientos. Pensar en la posibilidad de estimular una autonomía que potencie la vitalidad de los sujetos, al decir de la autora, originaria trasformaciones profundas.

Conjugando con lo anteriormente expuesto tomaremos a Weinstein para continuar con el análisis, ya que el autor nos aporta ejes fundamentales para dicha reflexión. Los aspectos que aquí mencionaremos están en completa vinculación con la concepción de Salud a la cual adherimos como grupo.

Según este autor la salud se constituye en un valor universal, es una realidad que motiva a la mayoría, que puede contribuir a generar condiciones de unidad para favorecer los cambios sociales. Por tanto, la salud se constituye en una meta que guía la acción colectiva.

Weinstein toma al concepto de salud como aquel que pone énfasis en las capacidades, en las posibilidades del hombre o cualquier organismo vivo. “Es la Capacidad la verdadera matriz de la salud ya que no prejuzga sobre el grado mayor o menor de enfermedad o sobre la normalidad de una persona. Es aplicable así a cualquier individuo o grupo, del que se pueda decir que estas o aquellas son sus capacidades, su salud.”8

Define entonces a la Salud como el conjunto de capacidades biopsicosociales de un individuo o un colectivo. En la salud como valor- meta se puede enfocar estas capacidades con una dirección política, ya que una condición favorable de este proceso de “apropiación” de la salud a favor de un proyecto de liberación es el reconocer su condición unitaria, entendiendo a la salud como totalidad, síntesis de múltiples determinaciones.

Como grupo argumentamos ya desde el inicio del trabajo que las problemáticas que afectan al barrio son producto de una política macro económica y de cambios históricos sociales que configuran un escenario particular signado por la pobreza, la precariedad, la fragmentación, individualización de los problemas sociales y fundamentalmente la culpabilización hacia los sujetos de su propia situación. Las múltiples determinaciones se expresan como ajenas al plano macro social, diversificando las dimensiones que engloba (Salud, Trabajo, Educación), abordándolo así de manera fragmentada y sectorizada, quedando el fracaso o el éxito personal en el plano individual.

Nuestra perspectiva es entender a la Salud desde todas estas dimensiones, que se juegan en la vida cotidiana de los sujetos, la constituyen y la determinan. Entendiendo que Salud significa tener trabajo, educación, acceso a los Servicios Gratuitos de salud, por tanto tener garantizado los derechos fundamentales.

Luego de este recorrido por la experiencia es que proponemos apostar a la construcción de una APS Integral que se centre no solo en el abastecimiento de servicios de salud, sino que afronte las causas fundamentales sociales, económicas y políticas de salud. Dicha estrategia debe promover una distribución mas justa de los recursos y convertirse en parte integral del desarrollo integral de la sociedad.

La perspectiva integral de APS hace hincapié en la estrecha relación entre salud y desarrollo de los sectores más empobrecidos de la comunidad; y para que la misma se pueda llevar adelante es fundamental la participación comunitaria en la decisión de las estrategias y en planificar, poner en marcha y controlar la implementación de las políticas de este sector.


TRABAJO SOCIAL Y SALUD
Para concluir nos resulta necesario realizar este apartado que vincule a lo trabajado en la materia durante todo el año y la práctica profesional del Trabajo Social.

Planteado esto, entendemos que desde esta experiencia se ha construido Salud en el barrio, en tanto se construyó organización y participación, entendida como la posibilidad de intervenir en todos los momentos de un proceso, pudiendo modificar el mismo para ajustarlo a los propios intereses. La participación plena y efectiva fomenta la autonomía y la construcción de actores sociales, en tanto puedan incidir en la modificación la realidad, la historia.

La propuesta no es resolver materialmente las problemáticas de salud (agua, vivienda, asfalto, toma de tierras) sino intervenir estratégicamente para producir salud, produciendo organización.

La experiencia analizada previamente se basa en una concepción de salud integral que incluye tanto aspectos económicos, como políticos y culturales y deja entrever la necesidad y la importancia de un abordaje desde la interdisciplinariedad. Los sujetos, se posiciona en tanto actores fundamentales, como ciudadanos con derechos plenos, que deben participar activamente en el procesos de consecución y construcción de salud.

De ahí que consideramos que la APS es una herramienta fundamental para apostar a la Salud como totalidad. Si ésta se llevara adelante mediante políticas responsables e interesadas en la consecución de sus fines, los beneficios a nivel salud colectiva serían altamente positivos para los ciudadanos (y negativos para las corporaciones que perderían grandes réditos económicos)

Como es sabido, el Trabajo Social surge a partir de la división socio-técnica del trabajo, se institucionaliza como profesión, como un recurso “puesto en marcha” por el Estado para actuar sobre la “cuestión social” en el contexto del pasaje del capitalismo competitivo al capitalismo monopolista. De esta manera, se constituye como una estrategia del bloque dominante para ejecutar las políticas sociales dirigidas al tratamiento de la cuestión social; de forma tal que se fortalezca las bases de legitimidad para el ejercicio del poder de clase, es decir para lograr la dominación política ideológica y concretar así la apropiación económica privada. En este sentido, el ejercicio profesional tiene un carácter esencialmente político: surge de las propias relaciones de poder presentes en la sociedad. Como afirma Iamamoto, “la cuestión social explica la necesidad de las políticas sociales, en el ámbito de las relaciones entre las clases y el Estado”.

Iamamoto introduce su interés por pensar al Trabajo Social como un proceso de trabajo, en el cual su materia prima, sería precisamente la Cuestión Social. Según esta autora, “ese hecho de actuar concientemente, que es el trabajo, es una actividad que tiene una necesaria dimensión ética, como actividad orientada a fines, que se relaciona con valores, con el deber ser, involucrando una dimensión de conocimiento y ético-moral”9.

De esta forma, el tomar un posicionamiento ético- político en pos de las clases subalternas o de las clases hegemónicas es una decisión que compete a cada uno de los Trabajadores Sociales. Es por esto que nuestro posicionamiento nos interpela a intervenir y actuar a favor de los derechos humanos, lo cual involucra a la apuesta por un proyecto de sociedad orientado al refuerzo de la democracia, confirmando el compromiso con la ciudadanía, lo que implicaría entender a la salud en términos de salud colectiva, comprendiendo la universalidad y accesibilidad a toda la población al sistema de salud, por el sólo hecho, de ser ciudadanos. En este sentido, es importante el aporte de Escudero, en cuanto a que “en salud, eficacia va junto a justicia social”10. De ahí que un buen sistema de salud universal, debe ser financiado por las rentas generales del Estado y deben ser gratuitos al momento de la atención.

Como planteáramos en la experiencia, los sectores que resultaron más afectados por la no potabilidad del agua, fueron los vecinos del barrio Malvinas, de quienes además el Estado, se encarga de silenciar sus demandas. Es por esto que desde el Trabajo Social debemos trabajar conjuntamente con ellos en pos de fortalecer sus capacidades y potencialidades de reclamo y lucha11. En este sentido, como afirma Iamamoto, “aprehender la Cuestión social implica aprehender como los sujetos la viven. Develar las condiciones de vida de los individuos y grupos con las cuales se trabaja es un requisito para que se puedan descifrar las diversas formas de lucha, que están siendo gestadas por la población”.12

El compromiso político desde el Trabajo Social debe estar dirigido hacia los sectores populares, reconociendo la posibilidad de construir posiciones políticas respecto de las problemáticas que cotidianamente los afectan.

Debemos entender a las políticas sociales, desde un posicionamiento crítico y reflexivo, en tanto han sido producto de las luchas de los diferentes movimientos organizados a favor de hacer valer sus derechos.

El trabajador social es un actor fundamental que puede acompañar en la lucha a los sectores subalternos. Posicionándonos en una perspectiva teórica-crítica debemos poder enfrentarnos y romper con los instituidos y cuestiones dadas que el sistema propone y con el lugar de meros ejecutores de políticas sociales que nos ha sido históricamente delegado.

En el sentido propuesto, tomamos a Ferreyra para decir que “la acción profesional se entendería así como una instancia mediadora entre sujetos y esto implica también una tarea educadora (función del Trabajo Social en tanto promotor de la creación de espacios generadores de conciencia crítica y de ejercicio ciudadano)”13.

Es por esto que como Trabajadores Sociales debemos buscar la participación política de las clases subalternas, la búsqueda de vías de expresión de esta clase como un sujeto colectivo, en lucha por sus derechos de ciudadano resaltando su poder de creación y la posibilidad de transformación social.

Un verdadero compromiso con los sujetos implica posicionarnos, conocer, negociar espacios, crear estrategias, potenciar los facilitadores y sortear los obstáculos, tener en cuenta el tiempo del otro, y sobre todo no quedar impávidos ante la realidad que el sujeto vive. Debemos siempre tener en cuenta que los sujetos con los que intervenimos también tienen posicionamientos, intereses, son “sujetos que viven las desigualdades, que las resisten y a ellas se oponen”14.

Entendemos que un objetivo real del Trabajo Social es el de ampliar el horizonte político de su intervención en el fortalecimiento de sujetos, actores políticos. Creemos entonces, a modo de conclusión, que el desafío es el de poder generar procesos de reflexión-acción que se encuentren a la altura de la realidad de los sujetos con los que trabajamos, en tanto aportemos a proyectos que nos trascienden, pero que generan valores y principios que deben guiar nuestro accionar, la negociación de recursos y la búsqueda de transformación de la realidad del centro de prácticas, de la sociedad.



Para finalizar nos resultan apropiadas las palabras de Iamamoto “...es la valorización de la dimensión política de la practica profesional y de su vinculo con la ciudadanía de clase y con la profundización de la democratización amplia de la vida social la que nos puede conducir a nuevas luces en la efectivización de un ejercicio profesional de nueva cualidad, que contribuya para el proceso de construcción de un nuevo bloque histórico en la sociedad, con la hegemonía de aquellos que crean la riqueza y que de ella no se apropian”15.

BIBLIOGRAFÍA



  • Constitución Nacional de la República Argentina.




  • Czeresnia Dina. “El concepto de Salud y la diferencia entre Prevención y Promoción.” En: Promoción de la Salud; Conceptos, Reflexiones, Tendencias. Año 2006. Buenos Aires. Lugar Editorial.




  • Escudero, José. Que decimos cuando decimos Salud Colectiva?




  • Fidalgo Maitena “Adiós al derecho a la salud” Cap 3.




  • Ferreira Sonia. “La calidad de vida como concepto”. Su utilización en el accionar de los Trabajadores Sociales en el ámbito de la salud.




  • Iamamoto Marilda. El servicio social en la contemporaneidad. “La práctica como trabajo y la inserción del Asistente Social en los procesos de trabajo”.




  • Iamamoto Marilda. “El Servicio Social en la contemporaneidad. Trabajo y formación profesional”.




  • Iamamoto Marilda. “Herencia conservadora en el servicio social y búsqueda de ruptura”. Punto II.




  • Mc Keown “El origen de las enfermedades humanas”




  • Picolotti, Juan Miguel. ”El Derecho al Agua en la República Argentina”.




  • Weinstein Luis. Cap. I. “El concepto de Salud” En: Salud y Autogestión. Ed. Nordan. Montevideo. Año 1998



1 Escudero, José. Que decimos cuando decimos Salud Colectiva?

2 Czeresnia Dina. “El concepto de Salud y la diferencia entre Prevención y Promoción.” En: Promoción de la Salud; Conceptos, Reflexiones, Tendencias. Año 2006. Buenos Aires. Lugar Editorial.

3 El servicio de agua, nace de un pozo con bombeador que se encuentra en el jardín Josefina Bakhita, y de allí se distribuye a través de dos caños principales, en los cuales los vecinos del asentamiento han realizado conexiones con mangueras de manera superficial, en las cuales en su mayoría se presentan filtraciones.

4 Picolotti, Juan Miguel. ”El Derecho al Agua en la República Argentina”.

5 Mc Keown “El origen de las enfermedades humanas”

6 Fidalgo Maitena “Adiós al derecho a la salud” Cap 3.

7 Fidalgo Maitena “Adiós al derecho a la salud” Cap. 3.

8 Weinstein Luis. Cap. I. “El concepto de Salud” En: Salud y Autogestión. Ed. Nordan. Montevideo. Año 1998

9 Iamamoto Marilda. El servicio social en la contemporaneidad. “La práctica como trabajo y la inserción del Asistente Social en los procesos de trabajo”.



10 Escudero José Carlos. ¿Qué decimos cuando decimos salud colectiva?

11 Ver los aportes que al respecto realiza Weinsten Luis, en “El concepto de Salud”. Pág. 48-56. Nos parece interesante el abordaje que sobre las potencialidades y capacidades él realiza; sus planteos, parten de considerar que “… la salud se expresa en la capacidad biológica, psicológica y sociales…”.

12 Iamamoto Marilda. El servicio social en la contemporaneidad. “La práctica como trabajo y la inserción del Asistente Social en los procesos de trabajo”.


13 Ferreira Sonia. “La calidad de vida como concepto”. Su utilización en el accionar de los Trabajadores Sociales en el ámbito de la salud.


14 Iamamoto Marilda. “El Servicio Social en la contemporaneidad. Trabajo y formación profesional”.

15 Iamamoto Marilda. “Herencia conservadora en el servicio social y búsqueda de ruptura”. Punto II.



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