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DOMINGO


Guías de alimentación para adolescentes.

Se recomienda que los adolescentes coman de acuerdo a la pirámide de nutrición. Se presenta a continuación una tabla donde se sugiere las cantidades de alimentos que necesita consumir un adolescente al día, considerando si se realiza algún tipo de actividad física.

Tabla 11. (36)

Alimentos

 Cantidad sugerida para el día

 

Act. Ligera

Moderada

Intensa

Lácteos

4 tazas

Ídem

Ídem

Pescados, carnes, huevos o legumbres

1 presa 4 veces /semana o
1 taza de leguminosas

Ídem

Ídem

Verduras

2 platos, crudas o cocidas

Ídem

Ídem

Frutas

3 frutas

Ídem

Ídem

Cereales, pastas o papas, cocidos

1 a 2 tazas

11/2 tazas

3 tazas

Pan (100g)

2 unidades

3 unidades

4 unidades

Aceite y otras grasas

6 cucharaditas

Ídem

Ídem

Azúcar

Máximo 6 cucharaditas

8 cucharaditas

10 cucharaditas


Nutrición de la adolescente embarazada:

La adolescente, está aún biológicamente inmadura para embarazarse, ya que aún se encuentra en la etapa de crecimiento. Esta termina alrededor de cuatro años después de la menarquía, o cerca de los 17 años de edad. A partir de este momento sus requerimientos nutricionales serán los mismos de la mujer adulta embarazada. La adolescente embarazada, tiene requerimientos mayores que la adulta embarazada, porque necesita alimentar dos cuerpos en crecimiento. Mientras menor sea su edad ginecológica ( edad en que se presentó la menarquía menos la edad cronológica), mayores serán sus necesidades nutricionales. Si no se satisfacen, la madre no terminará su crecimiento o tendrá riesgo de que el bebé que de a luz sea de bajo peso.

En las adolescentes embarazadas, con una edad ginecológica menor de dos años, existe una competencia por los nutrientes entre ellas y el bebé. Por cada milímetro de estatura que gana el la madre, el bebé pesa de 150 a 200 gramos menos. ( 8)
Enfermedades más frecuentes y su prevención.

Las situaciones del medio ambiente, factores genéticos, neuroquímicos, psicológicos y socioculturales, inadecuados, que se presentan alrededor de la comida, dan lugar a trastornos o desórdenes de la alimentación. Las más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y la obesidad. La detección oportuna de estos desórdenes permite tomar medidas terapeúticas, que ayuden a evitar la mortalidad y la morbilidad.

En el caso de la anorexia y la bulimia, un 30% de los pacientes, solo tienen una recuperación parcial.
Anorexia y bulimia nerviosas:

La anorexia y la bulimia son desórdenes de tipo psicológico que se consisten en tener una imagen distorsionada del cuerpo, viéndose obesa cuando no lo está y tener un miedo obsesivo a engordar. Ambas son más comunes en mujeres que en hombres. En México, entre el 1 y el 4% de las mujeres adolescentes padecen alguno de estos trastornos.

La anorexia y la bulimia se caracteriza por “tener un muy bajo peso, amenorrea, hipotensión, bradicardia, cabello reseco, hipotermia, vello excesivo, acrocianosis, ( pies y manos azulados), atrofia de los senos, y en los casos de bulimia inflamación en las glándulas parótidas y sublinguales, a causa de los vómitos inducidos, pérdida de la dentina y escoriaciones en el dorso de la mano. En los hombres el bajo peso está asociado con higonadismo y con una disminución en la concentración de testosterona” (9)

La autoestima suele ser baja, generalmente se acompaña con depresión y pensamientos obsesivos acerca de la propia imagen y la comida, y actitudes autodestructivas.

.

Los síntomas característicos que diferencian la bulimia de la anorexia, son que en la primera, se autoinduce el vómito, o se hace uso indebido de laxantes y diuréticos, después de haberse dado un atracón, para evitar la absorción calórica por el intestino. En la anorexia, se limita, de manera exagerada y obsesiva, la ingestión de alimentos, principalmente los de alto contenido calórico. En ambos casos, se debe tratar de recuperar el peso normal, para poder alcanzar el crecimiento correcto. Es importante que el/la paciente lleve un tratamiento psiquiátrico, para poder cambiar las conductas autodestructivas.


Obesidad.

La obesidad en el adolescente, es una enfermedad que se ha convertido en una preocupación para los médicos y profesionales de la salud, porque representa un factor de riesgo para enfermedades crónicas degenerativas en la vida adulta. Cada vez es mayor el número de adolescentes que padecen esta enfermedad.

La Norma Oficial Mexicana (NOM) para el manejo de la obesidad, define a la obesidad como “una enfermedad crónica, no transferible, que se caracteriza por el exceso de tejido adiposo en el organismo, que se genera cuando el ingreso energético es superior al gasto energético (actividad física) durante un período suficientemente largo. Se determina la existencia de obesidad en adulto cuando existe un índice de masa corporal mayor de 27 y en poblaciones de talla baja mayor de 25”. (SSA. Norma Oficial Mexicana NOM-174-SSA1-1998, Para el Manejo Integral de la Obesidad. DOF 12 Abril del 2000 ).

Actualmente, la obesidad se ha convertido, en una epidemia silenciosa. Afecta al 15% de la población europea, y en América a un 25% de la población. En México la obesidad en adolescentes es de 6.7%, según la Encuesta Nacional de Nutrición. (

Instituto Nacional de la Nutrición "Dr. Salvador Zubiran" 1999. Encuesta Nacional de Nutrición.)

La causa de la obesidad entre los adolescentes se debe principalmente al consumo excesivo de golosinas, alimentos y bebidas muy altos en calorías.

En la pubertad es muy importante mantener una alimentación equilibrada, combinado con ejercicio, ya que es un período de muy alto riesgo, ya que es en esta etapa cuando se puede dar un aumento en el número de células adiposas.
Adulto

La nutrición en el adulto, va enfocada en la prevención de enfermedades crónico degenerativas. “Un reporte del U.S Department of Health and Human Services (DHHS), titulado: Personas sanas para el año 2000: Objetivos Nacionales para la Promoción de la Salud y Prevención de las Enfermedades, declara que el 50% de las enfermedades crónicas, puede modificarse con los factores relacionados con el estilo de vida, como lo es la nutrición.

La alimentación en este período, debe reunir las mismas características que en todas las demás. Debe ser variada, completa, suficiente, inocua, y adecuarse a las circunstancias del adulto.

A continuación se mencionan algunos puntos que es importante considerar

Consumir una dieta saludable y variada. Para cumplir con todos los nutrientes, proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales que el organismo necesita necesitamos tener una dieta variada, ya que no hay un solo alimento que pueda dárnoslos todos.

Es importante tener un horario para comer, así como tomarse el tiempo para hacerlo. Lo ideal es tomar tres comidas al día.

Nunca brincarse el desayuno. Es la primer comida, después de haber tenido un ayuno prolongado. No consumirlo, provoca cambios en la glicemia y provoca la subida de peso

Equilibrar el consumo de alimentos y hacerlo con moderación, tanto como para controlar la ingesta excesiva de calorías, como para evitar que se consuma siempre un solo nutriente determinado.

Consumir pescado, hasta tres veces por semana, buscando en especial los pescados de agua fría, por contener mayor cantidad de ácidos grasos omega 3.

Consumir de preferencia alimentos elaborados con cereales enteros, por su alto contenido de fibra.

Consumir diariamente leguminosas: frijol, lentejas, arroz, garbanzos, etc.

Mantener un peso saludable.

Consumir frutas y verduras, principalmente las que son de color verde y crudas, y las verduras de las familias de las crucíferas, como la col, la coliflor, el brócoli, porque ayudan a la prevención de ciertos tipos de cánceres.

Consumir alimentos ricos en calcio, para evitar la osteoporosis.

Beber dos litros de agua al día

Consumir las grasas con moderación, evitando las grasas saturadas animales.

Comer con poca sal y limitar el consumo del azúcar y los alimentos procesados que las contengan en grandes cantidades. .

Evitar o moderar el consumo de productos ahumados por su alto contenido de hidrocarburos aromáticos policiclícos, y de embutidos, por contener nitratos y nitritos, ya que los dos tipos de compuestos son sustancias cancerígenas.

Limitar el consumo de bebidas alcoholicas.
Todos estos puntos deben ser tomados en cuenta como una guía de alimentación y para prevenir la aparición de enfermedades crónicas. (cada una de ellas se tocarán a fondo en el séptimo módulo) .
Embarazo

El embarazo es un evento de gran trascendencia, ya que significa la continuación de la vida. La nutrición es muy importante para que la gestación pueda llevarse a cabo con éxito; dar a luz a un bebé sano.

Durante el embarazo el feto, requiere de un aporte de nutrientes adecuado, en cantidad y en calidad, para poder desarrollarse correctamente. Es por esto que los hábitos nutricionales de la madre son de suma importancia.

La nutrición esta íntimamente ligada a la gestación, puesto que se requieren tres puntos, para que se de la gestación y todos ellos dependen en gran medida de una alimentación correcta :

La existencia de una estructura corporal materna adecuada, es decir una morfología femenina que permita el embarazo y sobre todo el parto.

Fertilidad, dado que si esto no existe no hay, lógicamente embarazo.

Desarrollo fetal adecuado, que intrínsecamente significa la gestación.

Para lograr una estructura corporal adecuada, es importante una nutrición adecuada desde niña. En la antigüedad, sobre todo durante la revolución industrial, una mala alimentación, que entre otras cosas, daba lugar al raquitismo, provocaba una mala estructura somática, lo cual daba lugar un aumento de la morbilidad y mortalidad del feto. Para evitarlo esta situación, se aconsejaba una alimentación baja en carbohidratos y alta en proteínas, lo cual daba lugar al desarrollo de niños pequeños. En la actualidad es bien conocido el efecto negativo de esta tipo de dietas, por provocar cetosis.

Las deficiencias nutricionales, provocan también infertilidad. Algunas de las causas de infertilidad se deben a deficiencias de hierro, piridoxina, etc.

La importancia de la nutrición durante el embarazo, empieza desde la concepción, por esta razón es aconsejable que la madre lleve una nutrición adecuada desde antes. También con la finalidad de tener una reserva, en el caso de que exista alguna complicación alimentaria.

Un mal estado nutricional durante y previo a la concepción, afectará el desarrollo y crecimiento del feto, dando lugar a un niño de bajo peso al nacer, además de otras complicaciones.

Recomendaciones nutricionales durante el embarazo

El embarazo es un estado que requiere una importante cantidad extra de nutrientes, junto con ciertos ajustes digestivos y metabólicos, que permitan una eficiente absorción de nutrientes.

Es importante, realizar estos ajustes desde los primeros días posteriores a la concepción, porque durante los primeros meses se realiza la diferenciación celular y se almacenan los nutrientes que formarán diferentes órganos y estructuras, como músculos, hígado, huesos, y placenta. Todos estos nutrientes se liberan en el último trimestre, pero se almacenan durante los primeros tres meses. Los nutrientes que se almacenan durante estos meses, principalmente son; calcio, hierro, fósforo y proteína.

Si la madre no cuenta con estos nutrientes, independientemente de su estado nutricional, se obtendrán de sus reservas, pero esto afectará tanto a la madre como al feto.
Guía de alimentación durante el embarazo:

Durante el embarazo, los requerimientos de energía son mayores, por lo que hay que aumentar 350 kilocalorías diarias. Se recomienda el consumo de tres porciones de 1 taza de leche diaria, para lograr satisfacer las demandas de calcio y proteína de buena calidad. Puede ser leche entera o descremada, leche en polvo descremada, suero de leche, leche acidófila, leche evaporada, leche de soya enriquecida, yogurt y queso . Estas porciones pueden ser preparadas como flanes, budines, sopas, helados o licuados. En el caso de que no se pueda digerir la lactosa, existe en la actualidad la opción de la leche deslactosada.

Es necesario consumir diariamente panes de grano entero y cereales, verduras de hojas verdes y amarillas, frutas, ya sean frescas o secas, para satisfacer las necesidades de vitaminas y fibra. Las verduras verdes son fuente rica de ácido fólico, por lo que debe preferirse.

En cuanto al líquido, es importante tomar 8 vasos de agua al día, porque además de ser la cantidad de líquido recomendada, aún cuando no existe embarazo, es importante para evitar la constipación, la cual es muy común durante esta período.

Se desaconseja el consumo de alcohol, ya que esta relacionado con la teratogenicidad, provocando una serie de anormalidades en el feto como retardo en el desarrollo, deficiencicas en la visión y anormalidades en las articulaciones.

La tabla 12 nos muestra una guía de alimentación durante el embarazo, siguiéndola se satisfacen los requisitos nutricionales.


Tabla 12: Guía diaria alimentaria para mujeres embarazadas. (26)




Número mínimo de porciones




No de embarazadas 11 a 24 años de edad

No de embarazadas 25 – 50 años de edad

Embarazadas/lactación

11 – 50 años de edad















Alimentos proteínicos

5*

5*

7+

Productos lácteos

3

2

3

Panes granos

7

6

7

Grano entero

4

4

4

Enriquecidos

3

2

3

Frutas y verduras

5

5

5

Ricos en vitamina C

1

1

1

Ricos en beta caroteno

1

1

1

Ricos en folato

1

1

1

Otros

2

2

2

Grasas insaturadas

3

3

3












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