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Tema ¿Amigos o amiguetes?


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Tema 1. ¿Amigos o amiguetes?
Es característico de la adolescencia la búsqueda de la propia identidad. Para asumir esa identidad, el adolescente ha de asumir su pasado e ir proyectando su futuro desde los diversos valores que ha hecho suyos.
En este camino, el adolescente ha de comenzar descubriendo su propio rostro: cualidades, defectos, temperamento... para caminar en la autoestima, la libertad, en definitiva, en los valores que poco a poco van a ir construyendo su “ser personal”.
Hay diversos modos de ser persona y el adolescente ha de ser consciente de esto, así como del hecho de que no somos personas aisladamente, sino que formamos parte de diversos grupos en los que nos insertamos y con los que nos relacionamos, en nuestro camino hacia el crecimiento, la madurez y la identidad.
Este primer tema se dirige hacia dos metas bien definidas:


  • la profundización en el propio conocimiento personal.

  • la formación del grupo como tal.


1. Objetivos.


  • Ayudar al adolescente en su conocimiento personal y en la aceptación de su propia historia.

  • Crear un ambiente de cercanía y confianza que permita al adolescente sentirse aceptado y a gusto.

  • Descubrir la verdadera amistad y reflexionar sobre sus características y exigencias.

  • Presentar a Jesús como verdadero amigo.


2. Experiencia de vida.
Cualquiera de las tres técnicas propuestas en este apartado son válidas para cumplir los objetivos del autoconocimiento, el conocimiento del otro y la apertura al grupo desde la sinceridad y la confianza.
No es conveniente realizar las tres, el catequista ha de elegir una sola, por razones de tiempo a la hora de realizar la sesión de catequesis.
2.1. Me conozco. (Documento 1)
A partir de las imágenes de los Picapiedra, se invita a los chicos-as a que elijan sólo tres de ellas. Una ha de reflejar la personalidad del adolescente en el pasado (cómo se ha sido). Otra ha de responder a cómo se percibe el adolescente en el presente (cómo se es ahora) y con una tercera imagen ha de compartir con los demás cómo desearía ser (su yo ideal).

Se ponen en común las imágenes que cada uno ha elegido. Es conveniente que todos hablen, porque de eso se trata en este primer momento de la catequesis.


Se puede terminar pidiendo al adolescente que asigne a cada miembro del grupo (incluido el catequista) una de las imágenes de los Picapiedra y que lo comparta en alto con el grupo. Se comentan los resultados a partir de la diferencia que hay entre el yo real, el yo ideal y el yo que perciben los demás.
2.2. Me conoces. (Documento 2)
Entregamos a cada miembro del grupo el cuestionario de la entrevista personal y les separamos en parejas para que, durante un cierto tiempo (8 a 10 minutos en cada turno), puedan formularse las preguntas que quieran de entre las que el cuestionario ofrece.


Puede empezar preguntando el de mayor edad, o como se quiera. Terminado el tiempo, se intercambian los papeles, y el que respondía, ahora pregunta.


Hay que recordar que no se tienen por qué hacer todas las preguntas, y que no hay obligación de responderlas. Ahora bien, si uno se niega a responder a una pregunta, no tiene derecho, en su turno, a realizar la misma pregunta.
Finalizado el tiempo, comentamos en grupo cómo nos hemos sentido, si nos ha costado contestar y por qué, si nos ha costado conocernos, qué impresión tenemos ahora del otro... También se puede hacer una presentación, cada uno presenta a su compañero de entrevista para que se tenga una mejor idea de quién es él-ella.
2.3. Nos conocemos.
Se indica al chico-a que escriba con letras grandes en el centro de un folio doblado el nombre por el que le gusta que le llamen.


  • En el ángulo superior izquierdo, se le indica que escriba tres adjetivos que le definan con bastante exactitud (curioso, sincero, leal...).

  • En el ángulo superior derecho escribe el lugar que le gustaría visitar, su programa de televisión favorito, su “hobbie” más característico y su actor o actriz preferidos.

  • En el ángulo inferior derecho escribe tres cosas que ha hecho y de las que se siente especialmente orgulloso.

  • En el ángulo inferior izquierdo escribe cualquier aspecto o actividad de su personalidad poco conocido por los demás y que le parece interesante dar a conocer.

Una vez terminada la tarjeta, les pedimos que se la pongan en el pecho y que recorran la sala durante unos 5 minutos observando las tarjetas que llevan los demás miembros del grupo, porque el siguiente paso será como una especie de prueba detectivesca basada en la atención que hayan puesto a los datos que han leído.


A continuación el catequista recoge las tarjetas y durante unos 10 minutos, a partir de algún dato que haya leído en las tarjetas, hay que adivinar la persona de la que se trata en un máximo de ocho preguntas. Las preguntas han de hacerse de tal modo que el catequista sólo tenga que responder “sí” o “no”. Sólo se pueden hacer preguntas de las cosas que se han puesto en la tarjeta.
Quien adivine el nombre, elige una tarjeta y es el que pasa a responder a las preguntas que se formulen hasta dar con el nuevo nombre.
Se puede hacer hasta terminar todas las tarjetas o hasta que se considere oportuno, aunque no se hayan dicho todas.
3. Profundizamos.
Tomado del libro de Saint Exupery, El Principito.


Y entonces apareció el zorro.


- ¡Buenos días! -dijo el zorro.
- ¡Buenos días! –respondió cortésmente el principito, a la vez que se volvió, pero no vio a nadie.
- Estoy aquí -dijo la voz- al pie del manzano.
- ¿Quién eres? –dijo el principito-. Eres muy bonito.
- Soy un zorro.
- Ven a jugar conmigo –le propuso el principito-. Me siento tan triste...
- No puedo jugar contigo –dijo el zorro-. No estoy domesticado.
- ¡Ah, perdón! –dijo el principito. Y añadió después de reflexionar:
- ¿Qué significa "domesticar"?
- Es algo que está muy olvidado -dijo el zorro-. Significa "crear lazos”.
- ¿Crear lazos?
- Seguro -dijo el zorro-. Tú no eres para mí más que un chiquillo parecido a cien mil chiquillos y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. Yo no soy para ti más que uno más entre cien mil zorros. Ahora bien, sí tú me domesticaras, nos necesitaríamos el uno al otro. Tú serías para mí el único en el mundo como yo lo sería para ti...




- Empiezo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor...; y me parece que me ha domesticado...
- ¡Domestícame..., por favor! –dijo el zorro. Si quieres tener un amigo, ¡domestícame!
- ¿Y qué hay que hacer? –dijo el principito.
- Hace falta ser muy paciente –respondió el zorro-. Primero te sentarás en la hierba, un poco retirado de mí, yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. Las palabras son fuente de malentendidos. Pero cada día te podrás sentar un poco más próximo...
Al día siguiente volvió el principito.
- Hubiera sido mejor que volvieras a la misma hora de ayer –dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, te estaré esperando desde las tres y cuanto más se aproxime la hora de la cita, más feliz me sentiré. Y para las cuatro, me sentiré sumamente inquieto por verte y descubrirte entonces lo que vale la felicidad. Pero si vienes a horas distintas, no sabré cuando empezar a preparar mi corazón...




Fue así como el principito domesticó al zorro. Mas cuando llegó el día de la separación, el zorro dijo:
- Adiós -repuso el zorro-. Quiero contarte mí secreto. Es muy sencillo. Consiste en que no se ve bien sino con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible para los ojos...-repitió el principito, a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que he perdido con mi rosa... –repitió el principito a fin de no olvidarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad –dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres ahora responsable para siempre de cuanto has domesticado.

Comentamos.
El principito habla de la construcción del amor, de la amistad, ¿creéis que son apropiadas las características descritas para una amistad verdadera?, ¿por qué?, ¿qué añadiríais?
Buscad entre todos canciones actuales cuyo tema principal sea la amistad, el amor y...comparad.


4. Iluminamos con la Palabra.
Como cristianos, queremos acercarnos a Jesús y las relaciones que Él quiso para los suyos.
- La amistad y el amor que Jesús propone cambia la vida por completo:
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no es jactancioso, no se engríe; es decoroso; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta”. (1ª Cor 13, 4-7)
- Es algo completamente nuevo:
Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles?” (Mt 5, 43-47)
Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica. A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames. Y lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros igualmente”. (Lc 6, 29-31)
- No tiene límites:
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”. (Jn 13, 1)
- Es generoso hasta dar la vida:
Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos”. (Jn 15, 12-13)


  • Exige el perdonar a los demás:

Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas”. (Mt 6, 14-15)


Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas”. (Mc 11, 25)


  • Es el distintivo de los cristianos:

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros”. (Jn 13, 34-35)



- Jesús, amigo de los apóstoles:
Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros”. (Jn 15, 12-17)
- Jesús, amigo de Lázaro:
Había un cierto enfermo, Lázaro, de Betania, pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo.

Las hermanas enviaron a decir a Jesús: « Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo. Al oírlo Jesús, dijo: « Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.
Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: « Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó y dijo: « ¿Dónde lo habéis puesto? » Le responden: « Señor, ven y lo verás. »

Jesús se echó a llorar.

Los judíos entonces decían: « Mirad cómo le quería. » (Jn 11, 1-5. 32-36)
- Jesús, amigo de los pecadores:
Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: « Este acoge a los pecadores y come con ellos. »

Entonces les dijo esta parábola. « ¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido."

Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión”. (Lc 15, 1-7)

Comentamos.
Con la luz que nos han dado los dos apartados anteriores podemos precisar ahora en qué consiste lo específico de la amistad que nuestro grupo se propone conseguir, al menos como ideal. ¿Somos tan solo un grupo de desconocidos, o de amiguetes, o tenemos algo que nos define como grupo cristiano y que nos diferencia de otros, incluso en lo que se refiere a la amistad?




5. Actuamos.
La amistad es el tema que más preocupa en esta etapa de la vida, la que consume casi todas las energías de los adolescentes y les causa casi todas sus alegrías y problemas.
Es como una tierra prometida, soñada y añorada, pero inaccesible. Se trata de ayudarles a pasar del sueño, de los ideales, de la espontaneidad de los sentimientos, a la realidad de cada día, al exigente y largo camino de la propia maduración personal, pero sin quitarle, en modo alguno, la ilusión y la poesía de sus años jóvenes (sobre todo en lo que atañe a la relación de amistad con el otro sexo).
Algunos aspectos a resaltar en el diálogo pueden ser los siguientes:

- La amistad supone el descubrimiento y la aceptación del otro como persona, no como mero objeto del que uno puede servirse según el propio interés egoísta. Esto exige superar la relación interesada.. "que me comprenda, que me ayude, que me quiera", ya que la amistad supone un mutuo intercambio de dar y recibir. Hay que insistir en que ese dar debe ser gratuito y sin condiciones.


- La amistad es contribuir a la vida, al crecimiento y a la felicidad del otro; en suma, sentirse responsable del otro.
- La verdadera amistad no queda encerrada entre unos pocos, sino que se abre a todos. En el fondo, toda amistad cerrada es inte­resada y manipuladora, pues divide a los demás entre los que sí o no le interesen.
- La amistad no puede reducirse simplemente a unos sentimientos de admiración, posesión, deseo, afecto hacia el otro. La amistad supone, sobre todo, entregarse por el otro y entregarse con el otro por los demás.
- La amistad es una realidad que se va haciendo, que exige un aprendizaje para ir creciendo hacia la madurez. Caminar hacia ella ya es poseerla, pero nunca es posible vivirla en su plenitud.
- La amistad supone aprender a pasar del amor de niño (centrado en sí mismo) al amor adulto (centrado en el otro).

Comentamos.
Abrimos un diálogo sobre los compromisos para vivir una amistad al estilo cristiano. Elaboramos entre todos el decálogo de la amistad en nuestro grupo. Nos comprometemos en basar nuestras relaciones de amistad, dentro y fuera del grupo, en el decálogo que elaboremos.



6. Celebramos.


  • Canto: Dios está aquí.




  • Lectura: Eclo 6, 5-16.




Una voz suave aumenta los amigos,

unos labios amables, los saludos.

Sean muchos los que te saludan,

pero confidente, uno entre mil;

si adquieres un amigo, hazlo con tiento,

no te fíes enseguida de él;

porque hay amigos de un momento

que no duran en tiempo de peligro;

hay amigos que se vuelven enemigos

y te afrentan descubriendo tus riñas;

hay amigos que acompañan en la mesa

y no aparecen a la hora de la desgracia;

cuando te va bien, están contigo;

cuando te va mal, huyen de ti;

si te alcanza la desgracia, te dan la espalda

y se esconden de tu vista.

Apártate de tu enemigo

y sé cauto con tu amigo.

El amigo fiel es refugio seguro,

quien lo encuentra, encuentra un tesoro;

un amigo fiel no tiene precio

ni se puede pagar su valor;

un amigo fiel es un talismán;

quien respeta a Dios lo consigue.






  • Silencio con música de fondo, si se ve adecuada la utilización de esta técnica de interiorización.




  • Compartimos experiencias sobre la amistad, a raíz de la relectura del texto del Eclesiástico o sobre cualquiera de los puntos del decálogo elaborado en el grupo.




  • Rezamos juntos el siguiente salmo para concluir nuestra oración:



SALMO 139

SALMO JOVEN DE INTERIORIZACIÓN
Señor, Tú me llegas hasta el fondo y me conoces por dentro.

Lo sé: me conoces cuando no paro o cuando no sé qué hacer,

mis ilusiones y mis deseos los entiendes como si fueran tuyos;

en mi camino has puesto tu huella, en mi descanso te has sentado a mi lado;

todos mis proyectos los has tocado palmo a palmo.

Tú oyes el corazón del hombre sumido en el silencio,

cuando aún no tiene palabras para abrirse a Ti.

Es increíble: me tienes agarrado totalmente,

me cubres con tu palma y me siento tuyo.

Como grano de arena en el desierto, como gota de agua perdida en el mar,

así me encuentro ante Ti. Dios mío, quiero abrir mis brazos y abarcarte,

quiero llegar hasta tu orilla y nunca toco tu tierra.

Me digo y no sé responderme: ¿Adónde iré que no sienta el calor de tu aliento?

Me digo: ¿Adónde escaparé que no me encuentre con tu mirada?

Cuando escalo mi vida y me supero, allí está Tú;

cuando me canso en el camino y me siento barro,

allí, perdido en mi dolor, te encuentro a Ti.

Cuando mis alas se hacen libertad sin fronteras

y toco el despertar de algo nuevo; cuando surco los mares de mis sueños

y pierdo la arena pegadiza de mis playas, allí está tu mano, y tus ojos y tu boca,

allí como amigo fiel, de nuevo estás Tú.

Si digo cansado: que la tiniebla me cubra de negro como paraguas viejo y roto;

si digo desanimado: que el día se haga noche sobre mí

y me envuelva en su manta robándome el camino,

ni la tiniebla, Señor, es oscura para Ti, y la noche, Señor, es clara como el día.

Tú eres como manantial de donde brota el río, como raíz de donde arranca el árbol. Tu vida se ha hecho vida en mis entrañas,

me has dado el origen y quieres que camine hacia la meta que no es otra sino Tú.

Soy tuyo: sólo tu amor da respuesta a mi pregunta.

Me amabas ya cuando me tejiste en el seno de mi madre.

Te doy gracias porque me has llamado a ser feliz.

Señor, me conoces hasta el fondo de mi alma,

nada se te esconde de cuanto soy en lo más profundo.

Yo me pregunto si el sentido de mi vida puede darse si le faltas Tú.

Señor, aunque mi árbol se quede sin hojas aunque la poda lo deje desnudo y solo,

aunque el frío lo apriete hasta hacerle llorar, Señor en mi árbol mi hoja serás siempre Tú. Dios mío, sondéame para conocer mi corazón,

ponme aprueba para conocer mis sentimientos,

mira si mi camino se desvía o se hace camino muerto.

Guíame por el Camino nuevo que has abierto entre los hombres.

Quiero hacer de él un proyecto para mi vida,

y paso a paso, desde lo hondo de mi ser, vivir para Ti.



Documento 1

E
Documento 2
ntrevista personal.



  • Siéntate frente a tu pareja y mírala fijamente a los ojos. Es a ella a la que te tienes que dar a conocer y a quien tienes que conocer. Tenéis tiempo por delante para haceros preguntas. Puedes hacer todas las que quieras, pero no hagas ninguna que no estés dispuesto a contestar.

  • Puedes negarte a responder a las preguntas que se te hagan; nadie tiene derecho a entrar demasiado en tu vida si tú no quieres. Pero si respondes, hazlo con sinceridad.




  1. ¿Serías capaz de decir 10 cosas positivas de ti?

  2. ¿Cuál ha sido el momento más feliz de tu vida?

  3. Cuando conoces o entras en un grupo nuevo de gente, ¿qué es lo que sueles sentir?

  4. ¿Ante qué situaciones sueles dudar y retroceder?

  5. ¿Podrías decirme 10 cosas negativas de ti?

  6. ¿Cuál ha sido o es tu mayor secreto?

  7. ¿Te importaría contarme cuál ha sido tu peor momento?

  8. ¿Cómo es tu relación con tu familia: padres, hermanos...?

  9. ¿Consideras el estudio como algo necesario para tu madurez personal?

  10. ¿Te consideras un/una joven con ideas propias?

  11. ¿Cuál es tu escala de valores?

  12. Si te tuvieras que clasificar según las etiquetas que a los jóvenes nos cuelgan, ¿cómo lo harías?, ¿bajo qué etiqueta te podríamos conocer?

  13. ¿Qué situación te gustaría arreglar?

  14. ¿De qué palabras o hechos te arrepientes de corazón en este momento?

  15. ¿Cuándo te sientes solo-a?

  16. ¿Cómo es tu relación con Dios?

  17. ¿Qué es lo que más te cuesta decir?

  18. ¿Te consideras una persona tímida?

  19. ¿Cuándo sueles encerrarte en ti mismo-a?

  20. ¿Cuál es tu música preferida?

  21. ¿Te has enamorado alguna vez?, ¿eres una persona enamoradiza?

  22. ¿Qué piensas de las relaciones sexuales entre los jóvenes? ¿Estarías tú dispuesto-a a mantenerlas?

  23. ¿Qué es para ti “pasártelo bien”?

  24. ¿Qué es para ti “amar”?

  25. ¿Qué te quita el sueño?

  26. ¿Te enfadas con facilidad?, ¿por qué?

  27. ¿Qué cualidad destacas más en un amigo-a?

  28. ¿Qué es lo que más te disgusta en los demás: actitudes, físico, maneras de hablar...?

  29. ¿Qué es lo que más te disgusta de ti?

  30. Cuando te miras al espejo, ¿te dan ganas de cambiar algo de ti?

  31. ¿En qué te fijas cuando conoces a alguien?

  32. ¿Te gusta soñar despierto-a?

  33. ¿Eres completamente sincero-a con tus verdaderos amigos o hay cosas que no te atreves a contar?

  34. ¿Caes fácilmente en los prejuicios?

  35. ¿Te está pareciendo que esto es un rollo?

Tema 2. Me quiere – No me quiere.
Estamos ante un tema clave: la propia realización como persona y la felicidad misma dependen de cómo se viva esta relación profunda con los demás. El ser humano no puede vivir sin amor. Además, para la vida cristiana, en el amor se condensa el movimiento natural que pide salir de uno mismo y entregarse generosamente a los demás.
Es un tema clave para el adolescente, porque vive en un momento difícil, caracterizado por la inestabilidad emocional y afectiva que repercute en la relación con los demás, sean adultos o iguales. De cómo viva e interiorice esta experiencia clave del amor dependerá su futura vida cristiana. Si se desliza por la pendiente del goce egoísta, del gusto personal y del placer fácil... estará poniendo en peligro su relación con Dios, el sentido de la Iglesia, los sacramentos..., incluso hipotecará algunas futuras opciones vocacionales (matrimonio cristiano, vida consagrada, sacerdocio).
El ambiente social ante este tema es de permisividad absoluta, más verbal que real. El sexo es un producto más de consumo, de usar y tirar. La publicidad y los medios de comunicación contribuyen a crear una atmósfera totalmente sensualizada y sexualizada, en donde el amor y el sexo se han banalizado y han perdido todo su misterio y expresividad.
Con este tema queremos que el adolescente reflexione, se interrogue y sepa optar, llegado el momento, por aquella vivencia del amor que más le plenifique, que más le haga ser él mismo.




1. Objetivos.


  • Ayudar al adolescente a valorar la capacidad que tiene de amar y descubrir el amor como el camino que conduce a la felicidad.

  • Tomar conciencia de que el amor es el mejor termómetro para medir a los creyentes auténticos.

  • Descubrir la importancia de los valores, actitudes y normas en la formación de la conciencia.

  • Descubrir que el amor es la respuesta a la llamada que Dios nos hace en todas la personas que nos necesitan.


2. Experiencia de vida.

Cualquiera de las tres técnicas propuestas en este apartado son válidas para cumplir los objetivos propuestos en este primer momento.


No es conveniente realizar las tres, el catequista ha de elegir una sola, por razones de tiempo a la hora de realizar la sesión de catequesis. Ahora bien, que si consideras que sería conveniente realizar alguna más, siéntete libre para hacerlo.

Discoforum. (Documento 1)
Utilizaremos la técnica del disco-forum, dado que la música juega un importante papel en la vida del adolescente y que existe abundante material en el mercado musical sobre este tema del amor.
Se les pide, con antelación suficiente, que traigan canciones que aborden el tema del amor. Es conveniente tener el texto delante. Se pueden escuchar por entero o bien seleccionar algún fragmento significativo. Es conveniente hacerlo canción por canción: escuchar, trabajar el esquema, comentar.
Foto-Palabra.
La técnica es suficientemente conocida: presentamos fotografías variadas (gato y perro, publicidad femenina, persona junto a un enfermo o anciano, niño en brazos de su madre, misioneros en su labor, niños jugando, una madre dando a luz, nido, máscaras, vela encendida, pozo,...). Tras haberlas visto todas, cada joven elige una. Pasamos a la puesta en común.




  • La que más te gusta de todas, la más tierna.

  • La que te sugiere más cosas y la que menos.

  • ¿Qué sugieren todas en torno al amor? ¿Y la que tú has elegido?

  • La que mejor expresa la forma como la TV, los chicos-as de tu edad entienden y viven el amor.

  • La que mejor expresa tu forma de entender el amor y por qué.

  • Otras imágenes que añadirías para expresar el amor.


Análisis de situaciones. (Documento 2)
El catequista propone realizar y dar respuesta a estos interrogantes o a otros similares que él pueda poner. Entrega a cada uno el Documento 3, en el que se presentan algunas experiencias de relación amorosa, y les invita a responder personalmente y poner en común las respuestas.
3. Profundizamos.
Es un tema importante el que estamos tratando, de cómo se aborde y de cómo se interiorice dependerá la capacidad de amar, en cristiano, del adolescente; no podemos permitirnos el lujo de quedarnos en ideas vagas e imprecisas. Por eso es necesario profundizar todavía un poco más, a la par que hacemos síntesis de la experiencia personal que antes hemos compartido.

Un decálogo del amor. (Documento 3)
Repartimos a cada miembro del grupo el Documento 3 y durante unos minutos lo contestan personalmente. Al acabar se ponen en común los resultados, sobre todo los interrogantes que ha suscitado en cada uno. Esos interrogantes servirán para matizar nuestra opinión en el siguiente momento de la catequesis: la iluminación de la Palabra.
4. Iluminamos con la Palabra.
Un horizonte importante para vivir el amor es el horizonte cristiano, en concreto, la forma como lo vivió Jesús y lo están viviendo hoy muchos cristianos. Éste es el momento de introducirnos en la novedad del amor cristiano. ¿Cómo ama Jesús?, ¿cómo me ama Jesús?
Y es que Jesús no vivió su vida al margen de la gente; en su caminar, fue llenando su corazón con las experiencias de las personas con las que se encontró. Veamos algunos de estos encuentros para poder responder a los interrogantes que antes hemos planteado.
Los encuentros de Jesús. (Documento 4)
Se trata de acercarnos a algunos encuentros de Jesús (la Samaritana, Zaqueo, el joven rico y la prostituta) para ver cómo eran antes esas personas y cómo cambiaron tras el encuentro con Jesús. Es importante descubrir cómo es, qué características tiene ese amor que es capaz de transformar a las personas.
Por parejas, o de tres en tres (si el grupo es pequeño, no hay necesidad de dividirlo) se analizan las distintas citas del evangelio y se trabajan según el esquema del Documento 4.
5. Actuamos.
El amor es, ante todo, encuentro, relación, salir de uno mismo hacia el otro, descentrarse para centrarse en la persona a quien se ama. El amor es empezar a renunciar a uno mismo para que el otro sea en mí y yo en él. El amor es entrega, generosidad, apertura, donación.
Un amor vivido así hace crecer a quien ama y a la persona amada. En este momento de la catequesis, hemos de poner nombre a todas aquellas realidades positivas y negativas que nos hacen crecer en el amor o nos lo impiden. Nombrar esas realidades es la única manera que tenemos de comprometernos con aquello que nos hace crecer y estar alerta ante todo lo que nos dificulta el crecimiento en verdadero amor.

Entregamos el Documento 5 y pedimos a los miembros del grupo que lo trabajen personalmente, nombrando las actitudes que les hacen crecer, o les impiden crecer, en el amor. Les pediremos que se comprometan sólo con aquellas realidades que les hagan madurar en esta dimensión constitutiva del ser humano: la capacidad de amar y ser amado.


Para concluir este tema, se les puede entregar a todos los miembros del grupo el Documento 6 como si de una carta escrita por el catequista se tratara. En la carta están recogidos todos los aspectos que se han debido tocar a lo largo de la catequesis, enfocados desde la praxis cristiana. También puede servir el documento para asentar el pensamiento del catequista y darle orientaciones para el diálogo con los chicos durante las sesiones de catequesis.
6. Celebramos.


  • Canto: El amor es nuestro canto.




  • Lectura: Lc 15, 11-24.




Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda.

Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.

Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.”

Y, levantándose, partió hacia su padre.

Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.”

Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.”

Y comenzaron la fiesta.




  • Silencio meditativo, para que la Palabra pueda ser interiorizada (con música de fondo, si se ve adecuada la utilización de esta técnica de interiorización). Pueden utilizarse preguntas cortas que ayuden a profundizar. Compartimos la reflexión.




  • Gesto de paz. (Cada grupo puede buscar su gesto de paz: abrazos, besos, regalos en los que no se haya gastado dinero alguno...)


Documento 1



Canción


Qué es el amor

Características

que destaca

Qué dice de la vida, de la persona, del futuro, de Dios...






















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