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Seis sombreros de colores


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Seis sombreros de colores
Marcel Antonorsi Blanco
Si quiere pensar mejor, le conviene ponerse sombreros de colores. Los resultados valen la pena. La idea es muy simple. Su autor es Edward de Bono. Está escrita en todo detalle en su libro: Seis sombreros para pensar. A continuación, ofrecemos un resumen. Veamos…
Los seis sombreros para pensar son una metáfora breve y suges­tiva para representar los di­versos modos de pensa­miento. Cada sombrero re­presenta un modo de pensamiento.

El sombrero blanco (color neutral, limpio, de una hoja de papel en blanco) es el que uno se puede poner para des­cribir los hechos, sin evaluar­los. Es sombrero de la ob­je­tividad.

El sombrero rojo (color de la sangre, del corazón) es el que se utiliza para expresar la emoción, el sentimiento, para manifestar gustos y dis­gus­tos, sin necesidad de razonar­los. Es también el sombrero de la in­tuición, de la capacidad para formular conclusiones sin sa­ber expresamente cómo se llega a ellas.

El sombrero negro (color negativo, fúnebre, de las to­gas de los jueces) es el que se utiliza para la crítica, para destacar los aspectos negati­vos, para desempeñar el rol de “abogado del diablo”. El sombrero negro es el del pen­samiento negativo, de los contra, de los obstáculos e inconvenientes, debilidades, amenazas.

El sombrero amarillo (color del sol) es el sombrero del aporte positivo que se utiliza para buscar el lado bueno, para ayu­dar a sacar el mayor pro­vecho. Este es el som­brero de la construcción, de los pros, del lado positivo.

El sombrero verde (color de la vegetación) es el de la crea­tivi­dad, de ponerse en tono de “tormenta de ideas”, de in­ven­tar sin restricciones. Este es el sombrero de la imagina­ción, de las posibilidades, de las opciones, de las oportunidades.

El sombrero azul (color ce­leste) es el sombrero de la vi­sión de conjunto, de la sínte­sis, y también de la ad­minis­tración de los demás som­bre­ros. Se utiliza para hacer un ba­lance, una síntesis de conjunto. El facili­tador de una reunión debe llevar siempre puesto el sombrero azul. El sombrero azul es el que representa la visión de conjunto y el uso voluntario de los sombreros.
Ningún sombrero es bueno o malo. Es su utilización volun­taria y administrada la que los hace buenos. El uso domi­nante o exclusivo de uno de ellos puede ser dañino y es­téril.

El sombrero blanco solicita la objetividad y la descripción neutral de los hechos; pero, utilizar solamente el sombrero blanco lleva a la frialdad, al exceso de distancia.

El sombrero rojo facilita ex­presar las emociones, senti­mientos e intuiciones; sin em­bargo, su uso exclusivo lleva a la pura emotividad, al sen­timentalismo y a la intuición sin base.

El sombrero negro solicita la crítica, la evaluación y la previsión de los inconvenien­tes. Emplear solamente el sombrero negro no produce nada, esteriliza, paraliza, mata la creatividad. Por eso, mu­chas veces, conviene prohibir el sombrero negro inicial­mente, hasta que sea impres­cindible.

El sombrero amarillo busca los aspectos positivos, la construcción y el optimismo. No obstante, el uso domi­nante y permanente del som­brero amarillo puede signifi­car una actitud ilusoria, inge­nua, cándida, que no se sustenta so­bre la realidad.

El sombrero verde estimula la imaginación, la creatividad y las posibilidades. Pero, puro sombrero verde, es pura idea, pura novedad, pura imagina­ción sin sentido de las pro­porciones, de las limitaciones y del esfuerzo necesario para hacerlas.



El sombrero azul de la sínte­sis y del control, comple­menta y supervisa a los de­más sombreros, y les da pleno sentido. El sombrero azul de la síntesis necesita el insumo de los otros; la pura síntesis se queda en generali­dades. El puro control puede llevar al autoritarismo y a ne­gar el pensamiento.
Administrar el uso de los sombreros para pensar es ha­cer el mejor uso de la objetivi­dad, de la crítica negativa, de la visión positiva, de la emo­ción, de la creatividad, cuando co­rresponda. Usar los sombreros para pensar es uti­lizar voluntariamente un re­curso para pensar mejor. Use sombreros para pensar.


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