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Sanando Nuestra Historia. Por Bernardo Stamateas, Psicólogo, conferencista internacional y Teólogo


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Sanando Nuestra Historia.

Por Bernardo Stamateas, Psicólogo, conferencista internacional y Teólogo.

Todos nosotros tenemos que pasar por cuatro etapas a lo largo de nuestra vida, tendríamos o deberíamos pasar.  Cada etapa es como una estación de tren.  Es una estación que se termina, hay que bajarse, tomarse otro tren para subir a la próxima estación.  ¿Cuáles son esas cuatro estaciones?

 La primera estación es la estación de la niñez, cuando termina la niñez, nos tenemos que bajar y tomar otro tren que nos va a llevar a la segunda estación de la vida, que es la adolescencia, una vez que terminamos la adolescencia nos bajamos del tren y entramos a otra etapa que es la juventud y adultez y una vez que se termine esa etapa nos bajamos y tenemos que tomar otro tren que se llama vejez.
O sea que todos necesitamos pasar por distintas estaciones.  ¿Cuál es el problema, cuando uno no se quiere bajar de una estación?  Uno se queda en una estación, se queda en la niñez y dice: de acá no me sacan ni fajándome.  O esos adolescentes eternos que tienen 50 años y todavía le siguen pidiendo plata de la jubilación al papá o a la mamá, porque se quedaron estacionados en esa estación, y la vida es un continuo pasar de una estación a la otra.

Hay gente que han tenido otro problema, han saltado estaciones.  Por ejemplo: una persona que no tuvo infancia, porque la abusaron, porque tenía hermanitos para cuidar, porque no había que jugar y divertirse y de pronto se encontró en el mundo de la adolescencia o en el mundo de la juventud.  O una persona que fue un nene y de pronto tendría que entrar en la etapa de la adolescencia y no pudo vivir esta etapa porque tuvo que salir a trabajar, tuvo que salir a pelearla y de pronto se encontró en la etapa de la juventud-adultez.

Cuando nos quedamos demasiado en una etapa o cuando saltamos una etapa porque no la vivimos o la vivimos mal, nos queda una herida, hay una herida en nuestra historia.  Y entonces ¿Qué es lo que sucede con nuestra vida?  Que necesitan ser sanas para que podamos continuar o avanzar, seguir.  O sea no podemos seguir creciendo, si tenemos heridas, agujeros, carencias en nuestra historia.

Te voy a hablar de las cuatro estaciones y qué es lo fundamental en cada estación se debe restaurar.  Los que pasaron la estación y pasaron felices, disfruten la estación y los que se den cuenta que en esa estación tuvieron un conflicto, disfruten también de su sanidad.


Primero: Etapa de la Niñez.  ¿Cuál es el corazón de la niñez? Jugar, divertirse, reírse.  Había una película donde el papá quedó en la calle y no tenían donde vivir y ni para comer.  Lo agarró al hijo, se fueron a una estación y le dijo al hijo: Vamos a hacer un juego, estamos en un bosque y tenemos que escondernos en un baño de una estación de tren, se quedaron jugando y al otro día el nene le dijo: Papá, me encantó el juego ¿por qué no volvemos al otro día? el padre no tenía ni para comer.  Porque la etapa de la infancia es una etapa de juego, de diversión.  Pero ¿qué pasa cuando no podemos entrar en esa etapa?, cuando no podemos jugar porque hubo maltrato, porque hubo violencia, porque había que cuidar, porque papá o mamá nos abandono y entonces en esa etapa tan linda, llamada infancia, no pudimos jugar y tuvimos que saltar esa etapa y hoy nos cuesta reírnos, divertirnos, jugar porque han tenido una herida en esa estación.


Leía que cuando Dios saca a Israel de Egipto, estuvieron esclavos 430 años en Egipto. Dice el pasaje bíblico que Dios los iba a sacar con alegría, y me llamó la atención esa frase ¿por qué Dios iba a sacar a Israel con alegría? Porque ellos nunca habían tenido infancia, hacía 430 años que no había infancia, lo único que hacían era trabajar y el Señor les está diciendo: “Yo te voy a restaurar la capacidad de alegría”, “Yo me voy a meter en tu historia y te voy a sacar de la opresión, del dolor, de los que te castraron y  voy a poner el gozo mío en tu corazón”.  Así que los que no tuvieron una buena infancia, prepárate porque Dios te va a restaurar la capacidad de alegría, de divertirte, y de jugar otra vez.

Kevin Lema, es un autor, escritor americano, tiene un montón de hijos, toda su familia sirve a Dios, una vez alguien le preguntó: ¿por qué toda tu familia sirve, ama a Dios? ¿Cuál fue el secreto? Y Kevin Lema le dijo: Yo siempre cultivé placer en la familia, la diversión, porque yo sé que a ellos les podrá pasar lo que les pase, se podrán ir donde se quieran ir, pero siempre volverán a casa, porque en casa yo sembré alegría.
Tenemos que volver a sembrar el gozo, alegría en nosotros.  Tenemos que recuperar otra vez, la capacidad de jugar.  Infancia es capacidad de reír.

Segundo: Etapa de la Adolescencia.  ¿Qué pasa en la adolescencia?  La adolescencia es la etapa de la amistad.  Lo más valioso para un adolescente son los amigos, todo el día, mensaje, llamadas, twiter, facebook, salen con los amigos, estuvieron todo el día juntos, llegan a casa y te piden plata para volver a salir con los amigos, porque en la adolescencia aparece el corazón que se llama amistad.  Hay gente que tuvo una herida en su adolescencia, no pudieron tener amigos, no pudieron tener amigas.  Dicen que cuando uno entra en la adolescencia, pierde varias cosas, primero pierde el cuerpo infantil, de pronto el niño crece, la niña crece, pierden a los papas de la infancia que eran idealizados, ahora te dicen: No servís para nada, te separaste de papá, a mi no me van a manejar porque….., y te empiezan a criticar porque ahora aparecen los amigos, la opinión de los amigos es la voz inspirada del Espíritu Santo, y aparece la amistad.  ¿Qué pasaba cuando vos criticabas a los amigos de tu hijo? Perdías como en la guerra.  Entonces, se debe restaurar, sanar esta etapa para los que no han pasado una buena adolescencia, otra vez la capacidad de que tengan amigos.  Hay personas que no pueden relacionarse con nadie.  Hay personas que siempre están criticando al otro, demandando al otro, buscándole el defecto al otro porque no tienen la capacidad de relacionarse. Necesitan sanar esta etapa.


Tercero: La Juventud-Adultez.  Dejamos la adolescencia.  ¿Cuándo una persona se hace joven? Cuando deja la adolescencia e incorpora el mañana.  Cuando dice: Quiero proyectarme en algo.  Es decir, que la etapa de la juventud-adultez, es la etapa de la conquista, de los proyectos, de los sueños.  Uno quiere prosperar, quiere soñar, quiere avanzar, quiere lograr cosas, tiene metas, ese es el corazón.  Pero ¿Qué pasa cuando te lastima en ésta etapa? Entrás en depresión, ya no tenés sueños, no querés lograr nada, estás esperando morirte.  Pero Dios en ésta etapa nos va a restaurar el corazón soñador para que volvamos a pelear otra vez y volvamos a tener esperanza.


Eso le pasó a una mujer en la Biblia, llamada Ruth, quedó viuda, había perdido todo, ella fue a recoger espigas del campo y cuando el dueño del campo la vio, le dijo: tú eres una mujer chajil, que en hebreo quiere decir una mujer guerrera, fuerte, valerosa, esforzada, intrépida y poderosa.  Porque ésta mujer perdió al marido, perdió la casa, perdió finanzas, pero Dios le restauró las fuerzas para volver a soñar, para volver a pelear, para volver a batallar, y Dios hoy te va a restaurar, yo no sé qué perdiste en ésta etapa, pero Dios te va a dar su chajil, te va a dar las fuerzas celestiales para que vuelvas a soñar grande otra vez.


Hay gente que no tiene ganas, les castraron las ganas, la esperanza.  Necesitas restaurar las ganas, para tener ganas de prosperar, ganas de viajar, ganas de vestirte mejor, ganas de crecer, ganas de cambiar de casa, ganas de conocer gente nueva, ganas de prosperar, ganas y ganas y ganas que antes no tenías, vas a recibir restauración cuando te conectes con Dios.


Cuarto: La etapa de la vejez.  ¿Cuál es el corazón de la vejez? La sabiduría.  La vejez tiene mala prensa, se dice, viejos son los trapos. En los cuentos, la bruja ¿es joven o vieja? Vieja.  Y el hombre de la bolsa, ¿es joven o viejo? Es viejo.  ¿Cuándo te sentiste viejo por primera vez?


•    Cuando te trataron de usted.


•    Cuando le guiñaste el ojo a una mujer, y ella te dio el pañuelo para que te saques la basurita del ojo.
•    Cuando los regalos de tu cumpleaños son, crema para arrugas, pegamento para dientes postizos, tinturas para el pelo y bastón de madera importada.
•    Cuando te dijeron un piropo y ahí levantás un monumento y pasás cada tanto para recordarlo.
•    Cuando tenés en tu mesita de luz, remedios, remedios, remedios….
•    Cuando tu agenda empieza con Dr. Dr. Dr.
•    Cuando cuidás tu jardín, porque es la parte más importante de tu vida.

El fin de la vida no es la vejez, el fin de la vida es la muerte; la vejez es una etapa.  Alguien dijo: En la vida se empieza corriendo y se termina caminando; porque Dios nos arranca con fuerzas en la infancia, pero terminamos la vida caminando para que aprendamos a disfrutar del paisaje que Dios nos da.


Tu puedes reverdecer, o sea te vas a llenar de sabiduría, te van a buscar por la experiencia, la madurez de la vida, para compartir la historia a tus hijos, a tus nietos.  Dios te va a investir con sabiduría celestial. Los viejos van a tener sueños grandes y extraordinarios, porque cuando hay sabiduría se restaura toda la historia. Soñando, peleando, batallando y con sabiduría celestial.


¿Cuántos conocen viejas quejosas, sufridoras crónicas?  ¿Cuántos conocen viejos que están todo el día con la pantufla?  ¿Cuántas conocen viejas sexópatas?

Hoy vas a ver la etapa en tu historia que está lastimada restaurada, en tu infancia: la capacidad de jugar.  En tu adolescencia: La capacidad de amistad.  En tu juventud-Adultez: la capacidad de conquistar y en la vejez: la capacidad de tener sabiduría.


Primero: “Cada etapa tiene su encanto y la voy a disfrutar”.  No hay una etapa mejor que otra.  Es mentira que la adolescencia es la mejor etapa de la vida.  Todas las etapas tienen sus cosas buenas.  Tenemos que aprender a descubrirlas y a disfrutarlas.  Por eso tenemos que agarrar esa culpa religiosa que nos metieron; y esa culpa que nos metieron por la cultura; y esa culpa que nos metieron por casa y tirarlas y decir: Yo voy a disfrutar, si estoy en la niñez, mis hijos van a disfrutar de la niñez; si estoy en la adolescencia, la voy a disfrutar; si estoy en la juventud, la voy a disfrutar;  y si estoy viejo, voy a ser un viejo lleno de sabiduría y lo voy a disfrutar también.


Segundo: “Voy a recuperar las cosas que no viví en las etapas anteriores”.  Si vos no jugaste mucho en tu infancia, volvé a jugar, recupera lo que perdiste, pero vos tenés que poner tus ganas, también.  Si no tuviste amistades, no sabés relacionarte con los dos sexos, deci: yo voy a recuperar eso, porque yo quiero tener un montón de amigos.  Si no tuviste sueños, volvé a soñar, recuperá esa pasión y si eres una vieja quejosa, un viejo quejoso deci: yo voy a poner juego, amistad, conquista y voy a hacer una vieja sabia, un viejo sabio.  Porque dice Salomón que las canas son corona de la vejez.


Entonces ¿Qué tenemos que hacer? Seguir creciendo, soñando, creyendo, no perderé la esperanza, voy a conectarme con Dios.  ¡Voy a seguir creciendo porque Dios tiene nuevas historias para mí, en lo financiero, en lo afectivo, en las relaciones interpersonales, en la vida espiritual, en la familia, para la salud! ¡Nuevas Bendiciones!


Vas a ir buscando una cosa nueva y vas a tener nuevas bendiciones.  El milagro más maravilloso de la historia, te lo vas a llevar para tu casa.  Vas a ir a pagar la deuda y vas a volver bendecido; vas a ir al médico y vas a volver con el diagnóstico: Sano.  Porque tu conexión con Dios te va a manifestar.  “Nuevas Bendiciones”.


Un hombre soñó que iba a ser gobernador de Egipto y después de 30 años más o menos, se hizo gobernador de Egipto y ¿sabés quienes lo vinieron a ver? Los hermanos, los que lo habían tirado en el pozo, hacía 30 años, por envidia, y cuando llegaron ¿por qué llegaron a José, en Egipto? Porque no había para comer, los hermanos le dijeron: Necesitamos comida y José los vio y los reconoció, pero los hermanos de José, no lo reconocieron. Ahí hay algo maravilloso, sorprendente que viene a tu vida. ¿Sabés por qué no lo reconocieron los hnos a José? Porque José había crecido, ya no era el mismo. La gente no te va a reconocer, vos sí los vas a reconocer a ellos, porque ellos, tus enemigos, van a quedar igual que antes, van a quedar estancados, pero vos vas a crecer.  La gente te va a mirar y va a decir: ¡No puede ser! ¿vos sos el sanado, el restaurado, vos el prosperado? Si yo te dejé la última vez en un pozo.  Me dejaste en un pozo, después me mandaron a la cárcel, pero terminé en el palacio porque me conecte con Dios y el está conmigo.  Y Dios es un Dios que da Nuevas Bendiciones.
¿Cuántos tienen un familiar enfermo? Deci: Se viene una nueva bendición.  ¿Cuántos tienen deudas? Se viene una nueva bendición.

¿A cuántos les gusta la ropa? Nueva ropa.  ¿A cuántos les gustan los muebles? Nuevos muebles, etc…..


“Dios va a levantar a una persona que te va a traer otra vez a tu mano, todo lo que el enemigo te robó, porque para Dios sos muy valioso/a, te va a terminar bendiciendo.  Porque Dios hace cosas nuevas, como quiere, cuando quiere, de la manera que quiere, pero que las hace, las hace.  Dios te va a restaurar de una manera nueva porque nuevas son sus misericordias cada día”.
¿Sabes cuántas resurrecciones hay en el Nuevo Testamento (la biblia)?  Cuatro.  La primera resurrección de Jesús: una nena. Dios va a resucitar su infancia.  La segunda resurrección, un adolescente, hijo de una mujer viuda.  La tercera resurrección: un joven llamado Lázaro y la cuarta: la de Jesucristo.

No importa lo que se ha muerto en alguna etapa de tu historia; hay gente con depresión, porque cuando miran para atrás dicen: Me faltó esto, no viví esto, no pude con esto.  No puedo volver para atrás.  Vos no podes volver para atrás, pero el Dios puede volver para atrás, cerrar esa etapa y darte hoy, todo lo que no has vivido para atrás, porque en Dios todas las cosas son hechas nuevas.


Dios se conectara contigo, se te va a aparecer, en medio de la lágrima, en medio del dolor para decirte que la etapa de la crucifixión y de la muerte se ha terminado.  Para decirte: hoy yo pongo un punto final a tu historia y comienza un nuevo capítulo; pero en este capítulo yo estaré resucitado, caminando contigo.
¡Dios te va bendecir para cosas grandes delante de tus angustiadores!

Si Dios te sanó en el pasado, te va a sanar del presente doloroso y si te sana del presente, te va a sanar del mañana. Porque para El nada es imposible.





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