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Sala segunda de la corte suprema de justicia. San José, catorce horas veinte minutos del tres de diciembre de mil novecientos noventa y nueve


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Res: 1999-00378

SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, catorce horas veinte minutos del tres de diciembre de mil novecientos noventa y nueve.


Proceso Abreviado de Investigación de Paternidad, establecido ante el Juzgado de Familia de Golfito por IVONNE JEANNETH SOLORZANO LOPEZ, soltera y de oficios domésticos, contra JORGE FERNANDEZ RODRIGUEZ, divorciado y oficinista Figura como apoderado del demandado el licenciado Enrique Atilio Flores Maravilla, casado, abogado. Todos mayores, y vecinos de Golfito, con las excepciones indicadas. Interviene como parte el Patronato Nacional de la Infancia y la Procuraduría General de la República.-

RESULTANDO:

1.- La demandante, en escrito de fecha once de octubre de mil novecientos noventa y tres, promovió la presente demanda para que en sentencia se condene al demandado, a lo siguiente: a) Que Jorge Fernández Rodríguez, es padre de Emily Cristal Solórzano López, nacida en Golfito centro Puntarenas, el día 19 de junio de 1993, y en consecuencia, deberá llevar sus apellidos, y gozar de todos los derechos que la ley le confiere a la menor como hija suya; b) Que de reemplazar en forma equitativa a la madre su de hija, los gastos de maternidad y alimentos de la hija producidos inmediatamente después de su nacimiento; c) Que debe de pagar las costas de este juicio..

2.- El demandado, contestó la acción en los términos que indica el memorial de fecha diez de mayo de mil novecientos noventa y cuatro y opuso las excepciones de falta de derecho, falta de causa, falta de personería ad causam pasiva y la genérica de sine actione agit.

3.- El señor Juez, licenciado Geovanny Montero Chacón, por sentencia de las diez horas del veintiocho de setiembre de mil novecientos noventa y ocho, dispuso: Conforme con lo expuesto, y disposiciones legales citadas se declara con lugar el presente proceso abreviado de declaración de paternidad establecida por IVONNE JEANNETH SOLORZANO LOPEZ, contra JORGE FERNANDEZ RODRÍGUEZ y se declara al demandado Jorge Fernández Rodríguez como el padre biológico de la menor Emely Cristal Solorzano López, quién de ahora en adelante deberá llevar su primer apellido, y llamarse Emely Cristal Fernández Solorzano; asimismo, puede gozar de todos los derechos que la ley le confiere como hija del demandado.- Proceda el Registro Civil, Sección de Nacimiento a inscribir la ejecutoria de la sentencia al margen del tomo 409, folio 425, del asiento 850, de la provincia de Puntarenas.- Se condena además al demandado Fernández Rodríguez a reembolsar a la madre de la menor, los gastos de maternidad y los alimentos de la niña durante los tres meses siguientes al nacimiento. Se rechaza la excepción de falta de causa por no existir la misma como tal en nuestro ordenamiento jurídico; e igual suerte corren las defensas de Falta de personería ad causam pasiva y la genérica de sine actione agit, comprensiva en la falta de derecho, falta de legitimación, en su dos modalidades activa y pasiva, y falta de interés actual, opuesta por el demandado. Son a cargo de la parte perdidosa ambas costas del proceso..

4.- El apoderado del demandado apeló y el Tribunal de Familia, integrado por los licenciados Ricardo González Mora, Olga Marta Muñoz González y Eddy Rodríguez Chaves, por sentencia de las nueve horas del seis de enero del año en curso, resolvió: Se rechaza la nulidad alegada. Se confirma la sentencia recurrida..

5.- El apoderado de la parte accionada, formula recurso, para ante esta Sala, en memorial de data ocho de febrero del presente año, que en lo que interesa dice: Estoy inconforme con la resolución antes dicha por las siguientes razones: 1º. Nuevamente ese Tribunal acusa de indefensión a mi representado al ordenar no recibir las declaraciones de Gélica Solórzano López y Bernal Bolaños Martínez. Tampoco considera la declaración jurada de la primera en la que ella, a pesar de ser hermana de la actora, demuestra que todo el presente asunto es una mera patraña de la actora. 2º. También acusa indefensión al tener como hecho probado lo que refleja en su CONSIDERANDO I, al sostener que: 3) A la actora no le conoció otro novio o enamorado aparte del accionado Fernández Rodríguez. Precisamente este asunto, pudo ser muy bien aclarado por los testigos señalados en el numeral 1º. De este recurso, aparte de lo manifestado por la testigo Gélica Giselle Solórzano López. 3º. Precisamente con las declaraciones que hacen falta, se demuestra como la actora no solo tenía más novios o enamorados, sino con que personas y en el tiempo oportuno tuvo noviazgos y relaciones. Aclaro y así se nota en los autos que los testigos son de nuestro conocimiento a raiz de una falsa acusación que la actora presentó en contra del demandado. Esta acusación fue resuelta favorablemente a favor del demandado por el Tribunal Superior Penal de Pérez Zeledón. 4º. Continúa acusando indefensión el Tribunal de Familia de San José al fundamentarse en su CONSIDERANDO IV en el testigo Juan Andrés Guzmán Castro, quién, a pesar de haber sido repreguntado por el Abogado de la parte actora es vago y nunca responde cuando vio a las partes del presente asunto. Todo esto fue debido a que la incompetencia por razón del territorio que presentamos fue acogida y nunca nos dimos cuenta de la siguiente prosecución del presente proceso. Lo cual nos inhibió de defendernos en la forma debida. 5º. El Tribunal de Familia de San José no calcula correctamente los tiempos que la Ley señala. Tal es el caso que la parte final del CONSIDERANDO IV expresa que el demandado en su indagatoria rendida el Juzgado de Instrucción de Golfito señala que su relación fue en Febrero de 1992 y la menor Emily Cristal, interesada en el presente asunto nació el 19 de junio de 1993, lo que viene a resultar un tiempo mínimo de 390 días y no el plazo que señala la Ley en el artículo 69 del Código de Familia. 6º. El Tribunal de Familia de San José, en su CONSIDERANDO III, a pesar de que el Señor Juez de Familia de Golfito, que nos resolvió a las 7 horas 10 minutos del 13 de Mayo de 1998 donde tenía por ofrecida la prueba testimonial, misma a que se refiere el numeral 1º. De este recurso, lo mismo que la documental que se acompañó, le hace ver la omisión de no haber firmado la resolución que aquí comentamos, todo a pesar de que la notificación, en este caso, si se nos notificó en la forma debida, produciendo los efectos legales pertinentes. Debo hacer referencia que la decisión de hacer ver al licenciado Madrigal Campos es totalmente extemporánea, ya que a la fecha en que resuelve el Tribunal de Familia de San José el licenciado Madrigal Campos se ha o lo han retirado de la función que desempeñaba en forma atropellada como Juez en Golfito. 7º. El presente proceso es tan atropellado que precisamente se tiene por estimado en la suma de un millón de colones cuando se trata de una cuantía inestimable, véase al respecto la resolución de las 8 horas 40 minutos del 3 de Agosto de 1994. 8o.- Estimo que la prueba ofrecida por nuestra parte como prueba para mejor proveer, nueva y posterior e indispensable para una defensa equitativa y procesalmente pertinente a los hechos establecidos en la demanda, pudieron ser evacuados en la forma establecida en los artículos 331 del Código Procesal Civil en primera instancia y el 575 del Código Procesal Civil ante el Tribunal de Familia de San José. Por las presente razones y otras que podrán abundarse en forma verbal ante esa Sala, vengo a interponer el presente RECURSO DE CASACION en contra de la Sentencia dictada por el Tribunal de Familia de San José. Me fundo en las disposiciones de los artículos 591, 592, 593, siguientes y concordantes, 595, siguientes y concordantes del Código Procesal Civil y desde ahora solicito que se le de curso y se admita el presente recurso..

6.- En los procedimientos se han observado las prescripciones de ley.

Redacta el Magistrado van der Laat Echeverría; y,

CONSIDERANDO:

I.- El accionado formula este recurso contra la sentencia dictada por el Tribunal de Familia, a las nueve horas, del seis de enero de mil novecientos noventa y nueve. Argumenta que el Tribunal le dejó en estado de indefensión al no recibir las declaraciones de ciertos novios y compañeros sentimentales que tuvo la actora al momento en que quedó embarazada. Asimismo aduce que se produjo una valoración errónea de las probanzas rendidas en autos. Por último, aduce una serie de vicios procesales, como lo es que el juzgador de primera instancia omitió firmar la resolución en que admitió las pruebas y además, tuvo por estimado este asunto en la suma de un millón de colones, cuando en realidad, es de cuantía inestimable.

II.- Con respecto a los vicios procesales que alega el recurrente, esta Sala, en forma reiterada ha indicado que, aunque estemos en una tercera instancia rogada, los vicios formales que se aleguen deben encontrarse bajo de los supuestos que señala el numeral 594 del Código Procesal Civil. Lo anterior debido a que, no existe la posibilidad que se da en materia laboral de que, el Tribunal, oficiosamente, deba analizar la posible existencia de vicios procesales. Bajo esta perspectiva, se debe concluir que ninguno de los supuestos vicios que alega el demandado se encuentra establecido en el artículo 594 citado, razón por la cual no es posible para la Sala hacer pronunciamiento en cuanto a ellos.

III.- Por otro lado, se alega que el Tribunal valoró erróneamente las probanzas evacuadas y denegó otras pruebas que hubieran acreditado que él no es el padre de la menor Emily Cristal Solorzano López. Tal aseveración carece de todo contenido jurídico, por las razones que se expondrán. El artículo 92 del Código de Familia, en lo que interesa, dispone que: La calidad de padre o madre se puede establecer mediante la posesión notoria de estado del hijo por parte del presunto padre o madre, o por cualquier otro medio de prueba. Dentro de esos medios de prueba que establece la legislación procesal tenemos los medios científicos, los cuales, comprenden las radiografías, radioscopias, análisis hermatológicos, bacteriológicos u otros y, en general, cualquier prueba científica. En materia de investigación de paternidad, según lo dispone el numeral 98 del Código de Familia  reformado por ley nº 7689, del 21 de agosto, de 1997, esa prueba científica incluye el examen de marcadores genéticos, siempre y cuando, sea evacuada por el Organismo de Investigación Judicial de la Corte Suprema de Justicia o por laboratorios debidamente acreditados y reconocidos por esa entidad. Es cierto que, antes de dicha reforma ese tipo de prueba constituía un indicio de exclusión, ya que su finalidad era acreditar no paternidad; sin embargo, desde su modificación, es un medio de prueba para demostrar esa filiación.

III.- En el sub-júdice, los juzgadores de instancia consideraron que el accionado era el padre de la menor Emily Cristal Solorzano López, debido a la serie de pruebas que constan en autos. Además de ello, existe una prueba de marcadores genéticos, elaborada por el Departamento de Ciencias Forenses del Organismo de Investigación Judicial la cual no fue impugnada por el accionado dentro de la audiencia que se le confirió al respecto, donde se demuestra que existe un 99.99% de probabilidad de que él sea el padre de dicha menor. Con base a esas circunstancias, se debe concluir que el Tribunal no infringió los numerales 92, 93 y 98 del Código de Familia y 330 del Código Procesal Civil, puesto que, existe una prueba científica que, en forma clara y fehaciente, acredita su paternidad en este caso.

POR TANTO


Se confirma la sentencia recurrida

Orlando Aguirre Gómez

Zarela María Villanueva Monge Alvaro Fernández Silva



Jorge Hernán Rojas Sánchez Bernardo van der Laat Echeverría
Exp: 94-400120-422-LA

Nº interno: 49-99


De: Ivonne J. Solorzano López

C/Jorge Fernández Rdoríguez

dhv





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