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Ruben m. Ropolo cronicas de la medicina en santa fe


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RUBEN M. ROPOLO

CRONICAS DE LA MEDICINA EN SANTA FE
Reseña del cuidado de la salud de los primeros pobladores de la región centro oeste de la provincia de Santa Fe.-Años 1660 a 1940-

ASOCIACION AMIGOS DEL ARCHIVO GENERAL DE LA PROVINCIA

ESPERANZA - SANTA FE – REPUBLICA ARGENTINA
2005


CRONICAS DE LA MEDICINA EN SANTA FE
Reseña del cuidado de la salud de los primeros pobladores de la región centro oeste de la provincia de Santa Fe.-Años 1660 a 1940-

Por RUBEN M. ROPOLO

Periodista e Investigador Histórico

San Jorge (Santa Fe)
TE: 03406-442.900

*Trabajo especial para el Congreso Argentino de Inmigración y IV Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Santa Fe- Sede: Esperanza (Santa Fe)- 10,11 y 12 de Noviembre de 2005.

PROLOGO
Esta es una breve reseña del desarrollo de la medicina y del conocimiento de los primeros habitantes en el territorio santafesino, en especial en la zona centro oeste de los medios con que los mismos contaban tras la llegada de los inmigrantes .

Si bien la tarea no fue fácil por la escasés de fuentes de información ante la desaparición de testigos claves sobre la vida en la zona rural de nuestro territorio, hemos podido reunir diversos material histórico que permiten al lector tener un panorama general de los avances de la medicina, principalmente luego de la llegada de los primeros inmigrantes quienes ya traían algún conocimiento de los avances de la ciencia medica en Europa en especial.

Así vemos que con escasos remedios y pocos profesionales los distintos habitantes del suelo santafesino, ya sean indígenas, criollos, inmigrantes, etc. debían experimentar en si mismos o en familiares, amigos distintos preparados para sus curas, los que a veces daban resultado y en otras ocasiones no.

Como fruto de esa necesidad solidaria nacen los centros de socorros mutuos en las distintas poblaciones del centro oeste, entre ellas las Sociedades de Damas de Beneficiencias que cumplieron una importante labor comunitaria y de ayuda, especialmente dirigida a los más carenciados. Posteriormente de esas entidades surgieron los hospitales que venían a llenar una gran necesidad en mejorar la salud de los inmigrantes y sus familias, como así a los pobladores de la zona.

Por otro lado al integrarse al sistema de salud provincial fueron brindando a las personas mas pobres un gran numero de especialidades que antes no tenían, incluso hasta hace pocos años se mantenía el concepto generalizado de que en los hospitales se debían atender sin cargo a los pobres y las personas mas pudientes debían concurrir a los consultorios particulares o clínicas privadas. Hoy han ido cambiando esas ideas y vemos como los hospitales son lugares donde concurre la mayoría de la población sin distingos de condiciones económicas o culturales. Tal vez otra idea solidaria como lo es el nacimiento de las de obras sociales permiten una mejor cobertura medica con las mas modernas tecnologías de salud.

Dentro de esa gama de inquietudes la continua aparición de nuevos remedios permitieron mejorar la lucha contra las enfermedades, de lo cual hay que reconocer que la medicación naturista cumplió y sigue cumpliendo, especialmente entre los pobres una importante ayuda. Como correlato de ello damos a conocer al final de esta obra una vasta gama de algunos,…no todos, los remedios que se usaban en aquellos años (1660-1940) y que aún hoy mantiene vigencia.

Es nuestro mayor deseo que este trabajo sirva para valorar los aportes de aquellos pioneros de la medicina y de los primeros científicos que posibilitaron su desarrollo posterior.

Así también la colaboración desinteresada de muchas mujeres y hombres que con un gran amor por el prójimo posibilitaron una mejor y más amplia atención de la salud. Dios quiera que se siga en esa dirección para beneficio de muchos que tanto lo necesitan.



Rubén M. Rópolo


BIBLIOGRAFIA:
-“Historia de Santa Fe” del Dr. Manuel Cervera.

-Historias de Rafaela, Pilar, San Carlos, Galvéz, San Jorge, Sastre, El Trébol, Carlos Pellegrini, Cda. Rosquín, San Martín de las Escobas, Maria Juana, San Vicente y otras poblaciones.


- “7.000 plantas medicinales” por el Dr. Leo Manfred.
-“ Enciclopedia de la Pcia. de Santa Fe” de Santillana.
- Aportes orales de antiguos pobladores de la zona.
-“Farmacia Práctica Casera” de Dra. Matter.

COMIENZOS DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA DE SANTA FE.

Cuando llegan a esas tierras los primeros españoles se instalan en las riberas del Paraná donde no solo tuvieron el ataque de los indios, las alimañas y las fieras, sino que en su mayoría sufrieron múltiples problemas por las pestes, la falta de agua potable, las continuas sequías, el ataque de las langostas, la poca limpieza de las calles y casas en las nacientes poblaciones, etc.

Todo ello sumados al poco cuidado de su aseo personal y a la escasa higiene en las casas y ranchos hizo que las enfermedades diezmaran a las poblaciones en varios lugares. Cuenta el Dr. Manuel M. Cervera en su “Historia de Santa Fe” que las pestes como las langostas y una enfermedad llamada “candula” produjeron serios problemas a la salud de los españoles y a los nativos. A tal punto que el Alferés Calderón, estuvo siete meses en cama atendido por el Dr. Juan Fernández, médico del Rey de España.

En el año 1663, la viruela produjo más de 150 muertes sin que los conocimientos médicos y farmacéuticos pudieran hace mucho por los enfermos. Desde el año 1700 a 1710 la viruela continuó haciendo estragos, aparte de otras enfermedades, que sumados a los 15 años de sequías fueron la principal causa de mortandad en la zona litoral. Como si este estado de cosas fuera poco entre 1732 y 1733 una epidemia de sarampión se desato en Santa Fe provocando nuevos enfermos y decesos.

En el año 1778 hubo en Buenos Aires una gran peste contagiosa que se extendió hasta la provincia de Santa Fe causando muertos entre pobladores ribereños e indígenas. A estos serios problemas se le sumaron en 1787, 1789 y 1802 nuevas epidemias de viruela. Posteriormente en 1790 aparece en Santa Fe la lepra por lo cual las autoridades destinan lugares alejados de los poblados e islas como lazaretos como una forma de evitar posibles contagios. En el año 1801 se expandió entre la gente pobre una peste que los lugareños llamaban “calentura púdrica”, la cual persistió durante años causando diversos problemas de salud y muchas muertes. Esta enfermedad junto a las afecciones intestinales, tuberculosis, fiebre tifoidea, etc. fueron las mas graves en la Provincia de Santa Fe.

LAS CURAS EN LA EPOCA COLONIAL

Como eran pocos los médicos que arribaban a estas costas santafesinas y los conocimientos sobre la vida en la región muy escasos, populaban los curanderos y brujos los que muchas veces en vez de beneficiar al enfermo lo empeoraban llevándolo incluso a la muerte.

Aparte de los médicos los únicos que tenían algún conocimiento de curaciones de heridas, llagas, picaduras de insectos y animales venenosos, pústulas, etc. eran los Capitanes y Oficiales, lo cual en algunas ocasiones pudieron salvar vidas. Sin embargo muchas veces los soldados aprendían de los indios el uso de hojas, frutos, jugos de árboles y plantas silvestres, que estos utilizaban en la campaña.

En 1709 llega a Santa Fe de la Vera Cruz, el médico Dr. Juan de Aválos, quien pide permiso para “vaquear” (arrear vacas de las llanuras) y quedarse en esa ciudad para ejercer su profesión. El pedido del Dr. Aválos lo realiza en razón de encontrarse en un grado de extrema pobreza siéndole necesario buscar otros medios para poder subsistir. Además en esos años los facultativos no solo trataban de curar a las personas, sino que llevaban los remedios que ellos mismos vendían, lo cual les permitían otros ingresos. No hay que olvidarse que aún no existían las farmacias o boticas y los escasos remedios estaban compuestos por minerales, mezclas de hierbas silvestres, semillas, cereales, etc.

En 1735 el jesuita Carlos Rosa, nacido en Roma (Italia) ejerce el oficio de médico durante 35 años en Santa Fe llamándolo los lugareños “El medico de los pobres” por su bondad y don de bien comunitario.
En Santa Fe, la vieja, el Cabildo es quien dicta las medidas sanitarias como, limpiar las calles, zanjas, baldíos, lagunas, charcos, etc., lugares donde se arrojaban las basuras y por lo tanto eran focos infecciosos para las autoridades. El mismo era quien procedía a autorizar a ejercer la profesión de médico y la de cirujano en el medio.

La en 1729 es la enfermedad que mas victimas produjo entre la población santafesina.



CREACION DE HOSPITALES POR JUAN DE GARAY

Los reyes de España ordenaron a Juan de Garay que fundara hospitales en todos los pueblos de españoles e indios en todas estas tierras para hacer frente a las enfermedades de primitivos habitantes.

El Adelantado Juan de Garay ubicó un lugar en Buenos Aires y también quiso hacer lo mismo en Santa Fe, pero no fue posible en ese entonces por la escasés de medios económicos. Recién en 1808 en un terreno donado por Cruza Lopéz , el gobierno provincial de ese entonces decide hacer un hospital, pidiendo a la Junta de Buenos Aires el dinero para tal fin.
PANORAMA DE LA MEDICINA EN EL RIO DE LA PLATA

En el año 1798 es aprobado por la Real Cedula de los Reyes de España el Tribunal del Protomedicato y nombrado al Dr. Miguel Gorman como protomédico, con atribuciones para enseñar la medicina. Es así como en el año 1800 los Dres. M. Gorman y Agustín Fabre elevan al entonces Virrey Marquez de Avilés un elaborado plan para el estudio de la medicina y la cirugía. Este programa de estudio era de 6 años, donde primeramente se enseñaba anatomía y vendajes, luego química farmaceútica y filosofía botánica, pasando después por instituciones médicas y materia médica. En el cuarto año se estudiaban heridas, tumores, ulceras y enfermedades de lo huesos. En el quinto año las operaciones y partos y en el último período los elementos de medicina clínica.

La inauguración de la Escuela de Medicina de Buenos Aires tuvo lugar el 2 de Marzo de 1801 con la participación de 15 alumnos. Ya en las invasiones inglesas estos noveles médicos y aprendices tuvieron que atender numerosos heridos, como así también participaron en las expediciones al Paraguay, Chile y Perú en la campañas de San Martín, como así las de Belgrano. El Dr. Cosme Argerich fue nombrado en 1802 catedrático interino en reemplazo del Dr. Gorman dirigiendo el establecimiento hasta su muerte en 1820.

En Buenos Aires había en 1810 solo 6 médicos, 13 cirujanos –médicos y 9 cirujanos romancistas. La Asamblea de 1813 aprobó un plan de enseñanza de medicina en razón de que era necesario contar con un equipo de profesionales para los ejércitos libertadores. De ahí que naciera el Instituto Médico Militar para apoyar las campañas de la Independencia Argentina y Americana. En 1821 nace la Universidad de Buenos Aires donde comienza a dictarse la Carrera de Medicina, de seis años de duración, entre otras especialidades.

Esta institución fue creada por el Gobernador de la provincia. de Buenos Aires Dr. Valentín Alsina mediante el Decreto del 29 de Octubre de 1852, a solo dos meses de la batalla de Caseros.

En 1862 fue electo presidente de la Facultad de Medicina el Dr. Juan José Montes de Oca, quien estuvo al frente hasta 1873.

Es de destacar que en esos años fue creada la Biblioteca que seria una de las más importantes de América Latina.

En el año 1881 la Universidad y la Facultad de Buenos Aires pasaron a depender del gobierno nacional. El plan de estudios aprobado en 1894 estaba dispuesto de la siguiente manera: Medicina 7 años; Farmacia 3 años; Dentista 2 años y la carrera de Partera 2 años.


Por otro lado en Córdoba la Facultad de Ciencias Medicas fue creada por Ley el 27 de Setiembre de 1877, iniciándose los cursos en 1879, obteniéndose al cabo se 6 años de estudio el titulo de Doctor en Medicina y Cirujía.

En Rosario la facultad de Ciencias Medicas fue creada en 1919, después del nacimiento de la Universidad Nacional del Litoral, pasando a depender de la Escuela de Farmacia y de la Escuela de Parteras. En esa época adquirió un gran prestigio la facultad de Medicina de La Plata (Pcia.Bs.As.).


HISTORIA DE LA FARMACIA EN SANTA FE

Como se sabe los remedios eran elaborados primitivamente en nuestra zona por los indígenas y los criollos, mediante el uso de hierbas, raíces, semillas, etc. y cuyos conocimientos eran transmitidos de generación en generación. Recién en 1852, precisamente el 3 de Agosto, el Gobernador Dr. Crespo, sanciona un Decreto por el cual se crea “la Botica del Estado” en la ciudad capital, ubicada en la esquina de General López y San Jerónimo, frente a la Plaza de Mayo. Este primer establecimiento estaba dirigido y administrado por el farmacéutico Remigio M. Perez y contaba con una apreciable cantidad de medicamentos de la época, según consta en una carta de Octubre de 1852 remitida al Tesorero General Provincial por el Director de la misma, donde pide para ingresar a la ciudad de Santa Fe por barco más de 200 renglones de drogas y remedios a saber: “ Azucar de leche, Azufre en canutos, Azufre en polvo, Canela de Ceylan, Cola de Pescado inglesa, Canchalagua, Castoreo en polvo, Liquen de Islandia, Yesca, Polvo de Nuez vomica, Canela, Cubeba, Digital, Genciana, Quina, Cantarida, Jalapa, Scillea, Rubicardo, Sales Minerales varias, Acidos varios, Eter sulfúrico, Armoníaco, Polvo Doler, Extractos varios de Opio, Belladona, Beleño, Rubicardo, Genciana, Valeriana, Cicuta, etc.”. El propósito de la creación de la Farmacia Estatal era la de ”proveer a los pobres indigentes y que sirva al publico a la vez; para evitar los males que siguen a la humanidad doliente de la venta de drogas medicinales en casas particulares y aún de los mismos facultativos de medicina”.


ESTADO SANITARIO EN EL CENTRO OESTE PROVINCIAL EN 1880

El país se organiza y es precisamente cuando los inmigrantes italianos, españoles, suizos, franceses, alemanes y otras nacionalidades comienzan a instalarse en el centro oeste provincial. Como se sabe la zona era una amplia llanura con grandes lagunas, escasos árboles, pero con una amplia variedad de pájaros y animales, tales gamas, avestruces, víboras, liebres, zorros, pumas, perdices, vizcachas, mulitas, tigres, lauchas, ratas, guanacos, etc.

Luego de la llegada de los primeros colonos en 1856 a Esperanza, como así el traslado hacia Franck, Pilar, Rafaela, San Carlos y otros pueblos de los inmigrantes, comienza la venta de campos en la zona centro oeste o bien el arrendamiento, como así la llegada del ferrocarril, con el progreso que con ello se preveía.
1886: EL COLERA, UNA AMENAZA INESPERADA.

Los inmigrantes y los lugareños se encontraron con un enemigo poco conocido. En 1886 en Rafaela y otras poblaciones cercanas comienzan a sufrir los efectos del cólera que causa la muerte de numerosas personas, incluso a familias enteras, a tal punto que las autoridades solicitan en Noviembre de ese año al gobierno provincial un aporte económico para la compra de desinfectantes, cal y sueros para los médicos y sepultureros. De acuerdo a un informe del Dr. Federico Wagner en Rafaela entre el 22 al 30 de Diciembre de 1886 fallecieron 73 personas por el cólera. Por otro lado en Estación Galvez hubo ese año 22 casos, provocando la notable merma de la activad comercial e industrial de esa zona. Se solicitan médicos al gobierno y recién entre 1889 y 1896 arriban los Doctores Hirch, José Soreta, Manuel Leal, Francisco González y Luis Aguirre quienes se establecen temporariamente en ese lugar y tratan de aportar soluciones a esa dolida población y aledañas.

Las malas noticias se expanden con gran velocidad y es así como se sabe que en Cañada Rosquín y San Martín de Las Escobas hubo varios casos de cólera, por lo cual la Comisión de Fomento de las Colonias San Jorge y Concepción decide en 1894 hacer desinfectar las casas, boliches, casas de comidas, ranchos, galpones, etc.

En 1893 en los registros de fallecimientos de la iglesia católica, único lugar donde se anotaban los decesos, etc. inscribe 25 fallecimientos, sobre un total de unos 600 habitantes, de los cuales 13 eran niños y jóvenes. En 1894 la cifra llega a 57 fallecidos, de los cuales 38 eran menores de 18 años. De esa cantidad de decesos el 70 % eran niños recién nacidos, de corta edad y jóvenes. El tifus, cólera, difteria, etc. son las causas más comunes de esos tiempos.

En el mes de Julio de 1893 se produce un hecho poco común. Nacen trillizos en el hogar que conforman los españoles Manuel Alvarez y Josefa Garcia, que alcanzan a vivir solo unos días. Todos fueron sepultados en el cementerio al sur de San Jorge, que aún existe.

Así también en las Colonias de Sastre y Ortiz aparecen entre 1890 y 1897 reiterados casos de cólera y tifus lo cual hace que el Dr. Lardone deba atender de urgencia numerosos enfermos. En colonia Irigoyen, Departamento San Gerónimo, un facultativo debió pedir ayuda urgente a la provincia para paliar la crisis sanitaria que se tornaba muy dramática a tal punto que comentan que ante los muchos muertos la mayoría los enterraban de noche para que nadie los viera y no cundiera aún mas el pánico entre los lugareños y los inmigrantes.


LA CURA DEL TIFUS EN 1894 EN SAN JORGE

Una de las primeras habitantes de San Jorge y Concepción la Sra. Ernesta Coggiola Cassini de Fornasari contaba que cuando tenia unos 15 años sufrió el tifus, no habiendo médicos, ni farmacias en la zona. Así relata el drama vivido: “Al entrar en la adolescencia, me enferme de tifus, teniendo que permanecer cinco meses en el lecho, no había médicos en ese entonces y me daban quinina para calmar la fiebre; cuando debían cambiarme de ropas, mi madre Priscila y mi padre Miguel Coggiola, italianos, me tomaban de las manos y los pies y me ponían en otra cama. Después de algún tiempo los microbios del tifus se alojaron en la espina dorsal y de noche los dolores me hacían gritar y sufrir mucho. Por inspiración del cielo, mamá junto a una vecina me aplicaban durante el día en forma continua cataplasmas de lino bien caliente, gastaron en esa tarea una bolsa de ese cereal y yo empecé a mejorar notablemente, pues los microbios murieron por el intenso calor.Fue un verdadero milagro que me salvara de la muerte como otros. Durante un año camine agachada por la debilidad y quede pelada por completo. Esta enfermedad me valió el salvoconducto para que no me mandasen mas al rudo trabajo del campo.” En otra parte de su relato la Sra. Ernesta cuenta otro suceso que fue vivido por ella; “Mi hermana Judith que era muy prolija y buena, me llevaba agua para beber cuando trabajaba en el campo, pobrecita, murió de difteria. La sentí como puede sentirse a una hermana menor, a quien se quiere entrañablemente” y “Mi hermano Alejandro murió de viruela. Cerca de nosotros vivía un tal “Chentin”,peón de casa y una de sus hijas enfermo de viruela y contagio a mi hermano. Por entonces vivíamos todos en una pieza del rancho; así el pequeño contrajo enseguida la enfermedad. Los demás niños estaban vacunados. Tal vez no hubiese muerto por esa causa. Pero quizo la fatalidad que cierto día el rancho se prendiera fuego y mamá asustada lo sacó como estaba afuera, el pobrecito al tomar aire se agravo y falleció.”

Cuenta la Sra. Lina Berck-Bernard que en la ciudad de Santa Fe y la zona en 1860 para contrarrestar cierto tipo de enfermedades se realizaban fumigaciones con braseros y hierbas aromáticas en las casas.

Por su parte el Dr. Luis Francisco Fontan, francés, curaba sin cobrarles a los indigentes, estos como una forma de retribuir sus buenos oficios le traían flores, frutas, leche, huevos, pescados, higos, naranjas, etc. que ellos mismos cosechaban en las quintas de cada casa.

Las mujeres por lo común tenían muchos hijos y el promedio era 10 a 12, incluso algunas llegaron a tener hasta 26 hijos en Santa Fe.

También en la ciudad de Santa Fe en 1860 se vacunaba contra la viruela y a los leprosos se los llevaba a una isla cercana donde había ranchos para vivir. Una vez por semana el gobierno les llevaba comida y medicinas.


ALGUNAS MEDIDAS CONTRA EL COLERA

En pleno verano, precisamente el 7 de Enero de 1895 las autoridades de la Comisión de Fomento de las colonias de San Jorge y Concepción que preside el Sr. Antonio Calpini se reúne en forma urgente en razón del grave estado sanitario que existe en la provincia y por supuesto en la región, para disponer de algunas medidas contra el cólera. Como primera determinación se resuelve visitar todas las casas del pueblo para ver el estado sanitario de las mismas. Por otro lado se compran desinfectantes para ser utilizados en caso necesario. El 21 de Febrero se prohíbe a los vecinos tener cerdos en el radio urbano y se ordena sacar dichos animales del pueblo.

Pese a las medidas tomadas el 6 de Marzo fallece el Sr. José Olmedo atacado por el cólera .Las autoridades deciden aislar a la familia, desinfectar muebles y ropas. Así mismo deciden abonar el entierro a fin de hacerlo lo mas rápido posible. Por otro lado se coloca a un policía frente a la casa para que nadie se acerque, no salga de ella por un tiempo. Por otro lado se prohíbe a los verduleros con carros vender frutas y verduras por las casas, ante el peligro de que estén contaminadas. Decía el decreto comunal que “…quienes infrinjan esta disposición deberán abonar una multa de $ 25.- y el decomiso de la mercadería”.

LA PRIMERA BOTICA DE SAN JORGE

El 10 de Mayo de 1895 se realiza en estas colonias el Censo Nacional donde se establece que las colonias de San Jorge y Concepción tienen 619 habitantes urbanos y rurales. Precisamente tiempo después y ante el crecimiento poblacional se instala el Sr. Mauro Crescini, italiano, con una botica en Av. Alberdi al 1300. Posteriormente en 1910 lo hace el Sr. Pedro Mercadino, sobre la calle Irigoyen y Sarmiento inaugurando la farmacia “Colón”, quien mas tarde vende al farmacéutico Ramón Toledo. Este luego se traslada a la esquina de Moreno e Hipólito Irigoyen. Entre los remedios preventivos de enfermedades en dicho lugar se vendía la creolina, el aceite castor, el formol, cloruro de cal, jabones de bicloruro, piedra pómez, etc. A su vez en El Trébol es designado médico comunal en 1896 el Dr. Dionisio Ribas, al que luego le seguiría el Dr. Julio Vernazzi. El 9 de Setiembre de 1898 arriba a esa colonia el Dr. Federico Marco.


1897: NO HAY MEDICOS EN SAN JORGE.

De acuerdo a una nota de la Comuna presidida por el Sr. Antonio Calpini y enviada al Consejo de Higiene de la Provincia de Santa Fe el 3 de marzo de 1897 se ”informa que la vacunación contra la viruela marcha lenta porque no existe médico en el pueblo”. Precisamente en Octubre de ese año se producen en la población numerosos casos de viruela y difteria, a tal punto que un doctor de apellido García, aconseja a los pobladores desinfectar las casas y clausurar las escuelas a modo de prevención de nuevos casos. Por otro lado el nuevo Presidente de la Comisión de Fomento Sr. Antonio Giobergia solicita a los carniceros que mantengan una mayor higiene en el faenamiento y que lo hagan en un solo lugar. Un Sr. Rond ofrece un potrero cerca el pueblo para tal fin, el cual se acepta.


1899: ENFERMEDADES FATALES.

Al culminar el siglo XIX son 81 las muertes en San Jorge y Concepción, anotándose al Sr. Mateo Picatto, italiano, de 24 años fallecido por causa de la fiebre tifoidea. El 31 de Mayo de 1899 la Comuna abona al Dr. Santos Pérez un monto de dinero por la autopsia del cadáver de un tal Papini, quien apareciera muerto horas atrás, sin causas conocidas. Sin embargo las enfermedades mas comunes que llevaban a la muerte de los lugareños eran la difteria, la tuberculosis, la fiebre tifoidea, la diarrea estival, la pulmonía, etc.



LLEGAN NUEVOS PROFESIONALES A LA REGION CENTRO

Con la llegada de 1900, varios son los profesionales que se instalan en la zona, en San Vicente lo hacen el Dr. Luis Albamonte, italiano; como bioquímica Ana Hersovich, de ascendencia judia y luego en 1928 Lidia Sestrow, de la misma nacionalidad, en 1907 el Dr. Blas Fallotico, siguiéndole el farmaceútico Rafael Capelli en 1921 y luego en 1929 la Dra.Marfia Delia Pizza; como partera profesional desde 1924 la italiana, Maria Grando; en 1930 se instala el dentista Dr. Odriola, y en 1933 Luis Benasar y posteriormente en 1938 el Dr. Osvaldo Primo.

En Cañada Rosquín en 1930 comienza atender el Dr. Luis M. Gallo, quien además es profesor de enseñanza secundaria, lo acompañaban el dentista Adolfo Peluffo, ayudante de cátedra de la Facultad de Bs.Aires quien atendía a toda hora en su casa; también curaba enfermos el Dr. Adel R. Machado, medico cirujano, que venia de la Asistencia Publica de la ciudad de La Plata (Bs.As). Al que se le suma el Dr. Fermin F. Cirio, medico cirujano, que atendía en una casa cercana a la usina de dicha localidad.

Por otro lado en Carlos Pellegrini un tal Dr. Lioni, cirujano, atendía partos, niños, etc. y se ofrecía a concurrir a cualquier hora de la noche para atender los enfermos ya que poseía rayos X y aparatos de electricidad médica.

En San Martín de la Escobas se establece el Dr. Dionisio L. Ganoso, dentista cirujano, quien viene con una amplia experiencia desde la Capital Federal. Por otro lado el medico cirujano Humberto Curti también atendía en esa localidad.

En tanto en San Vicente el medico cirujano Dr. Alfredo Grassi, quien había participado en la 2da.Guerra Mundial en Italia, trataba cuanto hace a la medicina en general y partos. Poseía un aparato de Rayos X, Diatermia y Rayos Ultravioleta. Con el paso del tiempo fue muy popular e incluso incursionó en política, siendo además escritor de poemas.

En tanto en Maria Juana en 1930 se establece el cirujano dentista Dr. Ernesto Febres Odriozola; también ejercía como médico cirujano el Dr. Amilcar Giradles, quienes atendían en la localidad y zona.

El Dr. Luis Guevara, medico cirujano, quien se especializa en garganta, nariz y oído, posee en Piamonte un aparato de Rayos X, Diatermia y Ultravioleta. Mientras que otro colega el Dr. A. Granara, ex practicante interno de los hospitales de Buenos Aires y del Hospital Salaberry, curaba a los enfermos de Colonia Castelar.

Los pobladores de Zenón Pereyra eran atendidos por el Dr. Mario F. Gigena, quien además poseía un aparato de rayos ultra violeta.

En San Martín de las Escobas, ejercía el Dr. A.M. Antonelli, cirujano, y además atendía partos en su Sanatorio “San Martin”; poseía aparato de rayos X.

En El Trébol estaba el Dr. A Korob, médico cirujano, quien tenía entre sus antecedentes haber desarrollado actividades en los Hospitales “Las Heras” y “General Alvear” de Bs.As. Además fue ayudante de cátedra de la facultad de la Capital Federal. En el pueblo de Colonia San Vicente trabajo en esa época el Dr. Leon Ziperavich, médico cirujano, quien fue ayudante en la facultad de Medicina de la ciudad de Córdoba.

El odontólogo Dr. Gerónimo Ramirez tenia un consultorio en El Trébol, pero a su vez atendía en Maria Susana, dos veces por semana en el domicilio del Sr. Amado Corani. También en esta última localidad ejercía el Dr. Marcos Maldonado, médico cirujano.

En el pueblo de Sastre y Ortiz estaba establecido el médico cirujano, Dr. Jose Cuimpel, quien venía de ejercer en el Hospital “Carrasco” y la Asistencia Publica de Rosario.

El farmacéutico Ramón Toledo, quien poseía una farmacia en San Jorge ofrecía sus servicios durante la noche a quien se lo requiriera.

En un consultorio de Carlos Pellegrini, atendía el Dr. José Kaplán, médico cirujano, quien había trabajado en el Hospital Policlínico de La Plata (Bs.As.). En El Trébol atendía el Dr. Mario Chinestrack, dentista-cirujano, ex – químico de la Municipalidad de Buenos Aires. El 14 de marzo de 1931, la Comisión de Fomento de San Jorge que preside el Sr. Juan Bongiovanni decide nombrar a los Dres. Conrado Lavallen, Eugenio Savino, Tomas Alberdi y Roberto Cazaux , como profesionales a cargo de la atención de las personas carenciadas.

Se curaba en el domicilio de cada profesional, dado que aún no había en el pueblo un hospital. Como anécdota debemos indicar que en 1929 el Dr. Cazaux , debió atender al enfermo Sr. Ermete Bertero durante unos días en una habitación del Hotel “San Martin” del Sr.Guillomo ,dado que este vivía en el campo y el traslado del profesional todos los días hasta la chacra resultaba muy difícil.

En la década de 1940 llega el primer veterinario a San Jorge el Dr. León Nisnovich quien durante años ejerce luego su profesión en beneficio de los hombres de campo.

EL TIFUS UNA EPIDEMIA DE COMIENZOS DEL SIGLO XX

El 14 de Enero de 1900 la Comisión de Fomento de San Jorge hace un llamado a los vecinos mas representativos del pueblo para conformar una Comisión de Higiene en virtud de los numerosos casos de tifus. Entre las tareas de esa comisión esta la de verificar el estado de los pozos de agua de cada casa, limpieza de patios, sanitarios, comercios, galpones, etc. y aconsejar las medidas mas urgentes a tomar.

Con el permiso de la Sra. Freire, la Comuna que preside el Sr. Pedro Busso, hace construir un corral en un lote de terreno de su propiedad donde faenaran los carniceros los animales para consumo de la población, como así diversas medidas de higiene necesarias que al parecer no se aplicaban en general.
REAPARECE LA VIRUELA

A principios de 1901 un nuevo flagelo aparece en San Jorge y la región. A pedido del Dr. Edgidio Roggero, la Comisión de Fomento solicita al gobierno provincial el urgente envío de vacunas contra la viruela en razón de haberse producido varios casos en la localidad.

Por otro lado se forma una Comisión de Higiene integrada por el Comisario Cosme Freire, el Dr. Edgidio Roggero y el Presidente Comunal Sr. Pedro Busso quienes pasan a inspeccionar las viviendas y multando a los infractores de las normas vigentes. Además se decide prohibir la caza de animales silvestres hasta el 15 de Marzo de 1902, presumiéndose que estas especies podrían ser portadoras del virus de la viruela, etc.

Estas pestes siguen en los años siguientes y es el 14 de Octubre de 1905 tras un informe del Dr. Marcos Vatteone, cuando las autoridades presididas por el Sr. Guillermo Bruning solicitan al Consejo de Higiene Provincial que clausure las escuelas de San Jorge dado que hay mas de 80 niños atacados por viruela, sarampión, escarlatina y fiebre gástrica.


COSTOS DE LA MEDICINA EN 1904-05

De acuerdo a un registro contable comunal de esa época el Dr. Marcos Vatteone cobraba a un enfermo sin recursos $ 5.- por cada visita. Este importe era abonado al profesional por la Comuna.

Por su parte un Sr. R. Velarde por traslado de un enfermo hasta El Trébol cobraba $ 7.- Además en esa época la Comuna abona $ 35.-, por la entrega de remedios a los carenciados, a la Farmacia “Colón” de Pedro Mercadino.

Otro pago establece que por llevar a un difunto hasta el cementerio de las colonias, ubicado a unos 7 kms. al sur del pueblo de San Jorge la Comuna abona $ 4.- a un propietario de una volanta local.

El Dr. M. Vatteone recibe el 12 de Enero de 1905 de la comuna $ 5.- por el revisado de un cadáver encontrado en la vía pública.

La comuna tiempo después nombra como Partera Comunal a la Sra. Catherina de Mondoni, con un sueldo de $ 50.- por mes, lo cual es importante para dicha profesión en esa época.

En 1931 el Sr. Eugenio Palacios quien era dueño de una empresa fúnebre, compra un camioncito “Maxwell” con una chata cerrada en chapa que era usada como ambulancia para llevar a los fallecidos, etc., incluso hay quienes cuentan que supo trasladar los domingos a los jugadores de futbol del Club Atlético San Jorge a otras localidades para la disputa de partidos de dicho deporte.

1905 : SURGEN NUEVAS EPIDEMIAS

A instancias del Dr. Vatteone, médico policial, el 10 de Octubre de 1905 se clausuran las escuelas de San Jorge en razón de las epidemias de Sarampión, Escarlatina, Fiebre Gástrica Febril, etc. que afecta a unos 80 niños. Por su parte el Comisario Cosme Freyre colabora con la medida mandando personal para hacer cumplir la disposición, al igual que se verifique la higiene en los boliches, fondas, restaurantes, etc., junto con el presidente comunal Sr. Guillermo Bruning.



APARECEN CASOS DE PESTE BUBONICA

El 5 de Setiembre de 1912 la comuna de San Jorge y Concepción eleva al Jefe de la estación del Ferrocarril Bartolomé Mitre un nota ante la aparición de casos de Peste Bubónica en pueblos cercanos a este. En la misma se le “ …pide que tenga bien de hacer perseguir y destruir los ratones que puedan existir en los galpones del ferrocarril y también hacer desinfectar los W.C. (baños) y poner cañerías de agua corriente en lugares concurridos”.

Un año más tarde las autoridades siguen con preocupación por ciertos casos de peste bubónica en el pueblo, por lo cual deciden reunirse con el Comisario Freyre, los Dres. José Sica y Juan A. Chinestrack para analizar la situación general y las medidas a tomar. El Dr. Chinestrack propone dar a las familias más pobres elementos desinfectantes, como medida de precaución. Al mismo tiempo el Dr. Sica da una charla en el Cine Social “Argentino”, ubicado en Hipólito Irigoyen y Rivadavia, sobre dicha enfermedad y la profilaxis , a los fines de que la población tome ciertas medidas de prevención.
1916: LAS DAMAS DE BENEFICIENCIA Y SU APORTE A LOS POBRES

Con el propósito sano de ayudar a los mas necesitados es creada la Sociedad de Damas de Beneficiencias de San Jorge entidad que ya existía en otras localidades de la zona, cuya primera comisión estaba constituida por :Presidenta: Enriqueta B. de Boero; Vice-presidenta: Sra. Adela de Mercanti; Secretaria: Juana M. de Coggiola; Pro-secretaria: Anita M. de Marchisio; Tesorera: Margarita A. de Durando; Vocales: Berta de Gerbahardt, María de Aghemo, Lola Fossero y Angela Merlo y cuyo fin fue luego la creación del hospital de San Jorge.

Es interesante señalar que en 1914 familiares de los primeros pobladores de las Colonias El Trébol y Tais, dona una fracción de terreno para un hospital a la Sociedad de Damas de Beneficiencias, cuya construcción se concretaría tiempo después, atendiendo enfermos de esas y la zona. En 1916 comienza a funcionar la Farmacia “Guidita” en esas colonias dando origen a un nuevo aporte para la salud de la zona.

Para los fines expuestos se realiza en 1916 un festival aéreo a beneficio de los más pobres del pueblo ante la propuesta del Sr. Briggiler, dueño del avión “Bleirot” de San Jerónimo Norte y del aviador y luego corredor de autos Domingo Bucci para realizar vuelos de bautismo en Octubre, con el fin de reunir fondos. Se logró atraer a una importante cantidad de público al insólito acontecimiento de la llegada del primer avión a San Jorge.



REAPARECE LA PESTE BUBONICA

El Dr. Chinestrack informa a las autoridades comunales el 29 de Noviembre de 1919 que el vecino Germán Alvarez esta atacado de peste bubónica y que se deben tomar las medidas de precaución entre la población de las colonias.

Ante ello el Presidente Comunal Sr. José Gnocchi, el Dr. Juan Busso y el Comisario Avelino Sarmiento hacen aislar la casa y deciden prohibir toda clase de espectáculos en bares, salones, restaurantes, etc. y proceder a higienizar los mismos. Idéntica medida se aplica a las casas de familias. Por otro lado se solicita a los comerciantes mas pudientes colaborar con algún dinero para la compra de desinfectantes y entregárselos a hogares más pobres.

Pero al asumir la nueva comisión de la comuna de San Jorge el 2 de Enero de 1920, presidida por el Sr. Juan Griffa, secundado por el tesorero Clemente Bianciotto y el Secretario Sr. Jose M. Pavon se encuentran con diversos problemas sanitarios e incluso con la reciente muerte de los empleados del Molino “Bruning”, Sres. Reinero y Melano a causa de la peste bubónica.

A los fines de contrarrestar y tratar mejor a los enfermos la comuna decide ocupar de hecho una casa desabitada de un tal Sr. Aiassa en las afueras del pueblo, donde establece una especie de lazareto a los fines sanitarios.

Los diarios que llegan a esta anuncian el descubrimiento de una vacuna contra el flagelo de la tuberculosis por los científicos Colmete y Guerin, lo cual constituye un notable avance contra el mal.


CASOS DE ESCARLATINA

Ante la aparición en niños de numerosos casos de escarlatina, el Dr. Juan Chinestrack solicita a las autoridades comunales la clausura de las escuelas “Sagrado Corazón” y Escuela Provincial N° 271 y otras particulares, como medida paliativa de la grave situación reinante.


ALGUNAS PERSONAS ERAN ATENDIDAS EN LA ZONA

Algunos habitantes de San Jorge eran concurrentes a los médicos y hospitales de El Trébol y Sastre entre 1920 a 1937. También lo hacían a San Martín de las Escobas en lo del médico italiano Dr. Jacinto D´Alfonso que había adquirido cierto renombre.

En 1921 el Dr. Alfredo Grassi, médico –cirujano, de origen italiano, residente en el pueblo de San Vicente, quien había participado en la 1ra. Guerra Mundial en Italia operó a la Sra. Catalina Simondi de Cuaranta, de unos 45 años, de un tumor de mama, según contaba su nuera Eduardina Besso de Cuaranta, a los 90 años. De esta manera la Sra. Simondi vivió muchos años más.

Quienes tenían una mejor posición económica viajaban a atenderse a los sanatorios públicos o privados de Santa Fe y Rosario, donde se contaban con mejores profesionales y los aparatos y técnicas más avanzadas.


1924. SE VACUNA CONTRA LA FIEBRE TIFOIDEA

En Junio de 1924 la Comisión de Fomento de San Jorge recibe del Gobierno Provincial 50 vacunas contra la fiebre tifóidea las que son entregadas a los doctores Juan A. Buzzo y Juan Chinestrack para su aplicación en casos necesarios. El pueblo de San Jorge, tenía unos 2.000 habitantes entre nativos e inmigrantes, lo cual como puede apreciarse existía una gran diferencia entre los mismos y las pocas vacunas enviadas por el gobierno provincial.


LA FARMACIA ”RIBOTTO” EN LA DECADA DE 1920/1930

En la calle H.Irigoyen al 1200 de San Jorge estaba instalada una de las primeras farmacias, relata la Sra. Eduardina Besso de Cuaranta, de 90 años, quien cuenta que la misma preparaba una conocida limonada llamada “Roche” muy apreciada por la población.

Cuenta esta anciana que cuando los niños y adultos tenían dolores de vientre , se le aplicaban paños calientes con aceite de oliva y manzanilla sobre el estómago . El aceite era calentado al baño maría para evitar quemaduras al enfermo.

Para curar las gripes y resfríos el farmacéutico solía recomendar los vahos con una olla con agua y hojas de eucaliptos sobre un brasero encendido , como así también colocar los pies, en casos de chuchos de fríos, en un fuenton de chapa con agua tibia y sal gruesa.


SAN JORGE: MEDIDAS HIGIENICAS PARA CARNICEROS

A los fines de asegurar una mejor salud en la población de esta localidad del oeste santafesino, en 1926 la comuna toma diversas medidas.

Primero hace construir en lo que es hoy el Parque Municipal “Manuel Belgrano” ,frente Ruta Prov. 13, antiguamente un camino rural, un galpón con chapas de zín a dos aguas y con paredes del mismo material. Por otro lado se hace instalar un molino de viento para surtir de agua a una pileta para el lavado de los animales faenados por los carniceros. A un costado había dos pozos negros donde en uno iban los desperdicios vacunos y el otro la sangre, aguas servidas, etc. Relata el Sr. Custodio Scalíce, vecino antiguo del barrio, que oficiaban de carniceros los Sres. Antonio y Pedro Rébola, Domingo Aschieri y Juan Rébola.

Cuenta don Santiago Benassi, de 100 años edad, que en la década de 1940/50 se arrojaban en el basural maquinarias en desuso, motores, etc. pero que años más tarde se trato de recuperar para fundir los metales en razón que durante la 2da. Guerra Mundial se restringió el ingreso de los mismos. Cerca del lugar había un campamento de ladrillos.



PRIMER “SACAMUELAS” EN SAN JORGE

En la década de 1920/30 San Jorge contaba con un mecánico dental, que a su vez ante la falta de dentistas en el pueblo oficiaba de tal. Como anestesia coloca tintura de yodo. Los dolores de muelas eran calmados con colocar clavos de olor en los dientes cariados en algunos casos.

Así es como el español Victorino Veiga, quien se había establecido en la localidad trataba de mejorar la calidad de las dentaduras de sus vecinos.

EN 1928 LA MORTALIDAD INFANTIL LLEGA AL 51%

En ese tiempo la comuna y los médicos del pueblo se encuentran preocupados por la muerte de numerosos niños de hasta 12 años cuya cifra alcanza hasta el 51 % de los difuntos de 1928 en San Jorge.-

De los muertos hubo 7 por gastroenteritis, 10 de bronconeumonía, 7 del corazón, 2 de meningitis, 1 de coqueluche, etc.

En el año 1929 el índice de mortalidad baja al 28% y en 1930 sube al 41%. El promedio en San Jorge en 1931 a 1940 era de 34 años. Entre 1940 a 1950 el promedio de vida se eleva a 42 años entre los mayores y la mortalidad infantil desciende al 27,4%. Es de hacer notar que tras el descubrimiento en 1928 por A. Fleming de la penicilina y luego producción en laboratorios de la misma en forma masiva la lucha contra las enfermedades es encarada por lo facultativos con gran éxito en muchos casos.


INTERNAN A UN ENFERMO EN UN HOTEL

El Dr. Roberto Cazaux, quien llega a San Jorge en 1929 debe atender a un paciente del campo, el Sr. Ermete Bertero e internarlo en para una mejor atención en una habitación del hotel “San Martín” del Sr. Guillomo, ubicado frente a la plaza pública. De esta manera no tiene el médico que viajar varios kilómetros todos los días para aportar una solución a la salud del Sr. Bertero, quien trabajaba en una herrería y boliche de campo.




DONAN UNA MANZANA DE TERRENO PARA EL HOSPITAL

La Sra. Lucia Sabena Vda. De Martin dona a la Sociedad de Damas de Beneficiencia de San Jorge la manzana de terreno n° 96 del pueblo, ubicada sobre la calle Urquiza al 1600 con el propósito de que se levante en ella el futuro hospital. Un gesto reconocido por toda la población de aquel entonces.


NUEVA FARMACIA

En la esquina de Sarmiento e H.Yrigoyen abre sus puertas la farmacia “Toledo” del profesional Ramón Toledo, que años después se traslada a la esquina de Moreno y H.Yrigoyen. Luego se haría cargo el farmacéutico Erico Oitana y como ayudante seguía Anibal Varela, quien poseía una amplia experiencia en dicho rubro.


MEDICOS COMUNALES

La Comisión de Fomento que preside el Sr. Juan Bongiovanni decide nombrar el 14 de Marzo de 1931 a los Dres. Conrado Lavallén, Eugenio Savino, Tomas Alberti y Roberto Cazaux como los profesionales que atenderán en sus domicilios a las personas carenciadas del pueblo de San Jorge y su zona rural en forma gratuita.Hay que decir que luego la comuna les abonaba un arancel por tales prestaciones.


UN DANZANTE BENEFICO

A los fines de recaudar fondos para la construcción del hospital la Sociedad de Damas de Beneficiencias de San Jorge lleva a cabo el 28 de Octubre de 1931 en el salón de la Sociedad Italiana “Fraternidad” un vermouth danzante a beneficio.

El local es adornado con flores ubicados en jarrones cedidos por las firmas comerciales de “ Morgavi Hnos” y “A. Pastore” . La parte musical fue amenizada por las orquestas “Juventud” y “Broccardo”.
1935: DESIGNAN UN DENTISTA PARA UNA ESCUELA

Tras diversas gestiones a nivel provincial se logra designar al Dr. J. Peluffo como dentista de niños que concurren a la Escuela Fiscal, habilitándose una sala como consultorio en la misma. Además en forma particular el Dr. Peluffo atendía en la calle Rivadavia al 1200.

Por otro la intervención pcial. a cargo del Sr. Carlos Fumero designa al Dr. Ramón Costa como médico comunal para la atención de los carenciados con un sueldo de $ 80.- por mes. El Dr. Costa tuvo una destacada actuación como profesional y como persona hasta su muerte en 1947 como interventor comunal.

La Sra. Teresa Veiga de Melgares, quien vivía en Santa Fe 1125, de San Jorge, es nombrada en 1935 Partera comunal con un sueldo de $ 50.- por mes para la atención de mujeres embarazadas de escasos recursos.


AGOSTO DE 1935: PIEDRA FUNDAMENTAL DEL HOSPITAL

Con la presencia de autoridades provinciales, locales y numeroso público fue colocada la piedra fundamental del futuro Hospital “San Jorge” el 15 de Agosto de 1937.

En esos momentos la Sociedad de Damas de Beneficiencia estaba compuesta por Presidenta: Sra. Julia C. de Bettini, Vice, Teresa de Ambrosioni, Secretaria, Maria A. Freggi, y Prosecretaria Adela Peretti. Fue padrino de la ceremonia el Sr. Juan B. Griffa, quien presidiera durante un tiempo la Sociedad Italiana. En el acto se encontraban también presentes el senador pcial Dr. Questa y el Dr. J. Ulla, diputado provincial por el Departamento San Martín.

COMISION PRO HOSPITAL

El 4 de setiembre de 1935 de constituye la Comisión Pro- Hospital “San Jorge” que queda integrada de esta forma:

Titulares; Juan Bongiovanni, Antonio Daga, Luis Stefanutti, Juan B. Griffa y Andrés Bettini. Suplentes; Carlos Barberis, Celestino Cardozo, Juan E. Cuaranta, Alfredo Martin y Atilio Francia.

Dicha comisión esta encargada de hacer confeccionar los planos y control de la obra. El plano fue realizado por el Ing. Civil Julio Noble de Buenos Aires (hermano del fundador del Diario “Clarín”, Sr. Roberto Noble). La obra se comenzaría tiempo mas tarde al reunirse los fondos suficientes.


PRIMER PROFESIONAL DE SAN JORGE

En 1938 se instala en este pueblo el odontólogo Dr. Héctor Cravero, primer profesional nacido en esta, con un instrumental moderno para la época. Su consultorio estaba ubicado en Sarmiento y San Juan.



FUNDASE LA ASOC. DE MEDICOS DEL DPTO. SAN MARTIN

Por iniciativa del Dr. Agustín Delacroix (hijo) se crea esta entidad de los profesionales de la salud el 7 de Enero de 1938 en Carlos Pellegrini (Sta. Fe) integrada por 34 profesionales de los 17 distritos del Departamento San Martín.

De San Jorge, son asociados los Dres. Tomas Alberti, Conrado A. Lavallen, Armando Lafert, Juan A. Buzzo, Ramon A. Costa, Spiro Dellisanti, Héctor Lafert y Roberto Cazaux.

A su vez la Sociedad de Médicos del Dpto. San Martín constituida por los arriba nombrados y los Dres.Alfredo Basso y otros construyen el Policlínico “C.Pellegrini” de amplia actuación regional c on el paso del los años.



GESTO HUMANITARIO

En razón de una gestión del Dr. Ramón Costa la comuna logra internar en un local para tal fin a un Sr. Meyer, quien padecía de lepra. Anteriormente se habían realizado numerosas gestiones a nivel político provincial sin lograr el objetivo sanitario solicitado. El gesto del Dr. Costa muestra una de sus facetas humanitarias en beneficio de una mejor atención a esas personas dolientes. Tiempo mas tarde el Sr. Meyer debió ser trasladado a una isla cerca de Santa Fe, dado su empeoramiento, utilizando la fuerza publica ya que este se negaba a abandonar la casa donde estaba recluido.


RECONOCIMIENTO OFICIAL AL DR. COSTA

Por una Resolución Comunal del 28 de setiembre de 1938 la Comisión de Fomento que preside el Sr. José Gnocchi manifiesta que “…en reconocimiento a los servicios prestados en muchas oportunidades en el Hospital “Sastre” a enfermos de esta, sin cobrar nunca nada, resuelve entregarle al Dr. Ramón Costa una modesta contribución de 200 lts.de nafta para su auto.”


AÑO 1939: LA CRISIS EN SAN JORGE

Argentina pasa por una grave crisis económica en parte por sus propios problemas políticos y otros causados por la iniciación de la 2da. Guerra Mundial.

La falta de trabajo y el hambre en San Jorge se comienzan a ser sentir, a tal punto que la Comuna después de un acto público con motivo del Día de la Independencia, el 9 de Julio de 1939, hace entrega de carne vacuna y pan como contribución a ayudar a los más humildes.


LA MORTALIDAD INFANTIL EN EL DEPARTAMENTO SAN MARTIN

Una estadística que se conoce en esa época muestra que el Departamento San Martín tiene una mortalidad infantil del 6,4 % y el promedio de vida de los mayores de 18 años es de 34 años.

Para tener una idea de la situación sanitaria que se vive en la zona es importante indicar que en San Jorge las muertes de niños y jóvenes hasta 17 años en 1939 alcanza al 40% del total de los fallecimientos.

Del total de los decesos el 28% es causado por problemas del corazón y de las 51 defunciones, 2 son por suicidio .-


SAN JORGE: INAUGURACION DEL HOSPITAL

El 1° de Octubre de 1939 la Sociedad de Damas de Beneficiencias de San Jorge inaugura el Hospital por el que tanto se luchó, con la presencia del Gobernador Dr. Manuel Iriondo y su esposa, quienes actuán como padrinos de la ceremonia que congrega a numeroso público.

La concreción de este nosocomio era una de los sueños mas preciados por la población de la localidad en razón que muchas veces debían derivar a otras poblaciones de la zona a sus enfermos.

El hospital estaba administrado por la Srta. Maria Antonia Lopez, y actuaba como enfermera la Sra. María Ester Bayo , profesional que provenía de la ciudad de Cañada de Gomez.

La parte medica estaba cubierta por los Dres. Ramón A Costa, Conrado Lavallen, Eugenio Savino, Santiago Durando, Tomas Alberdi, Roberto L. Cazaux, Spiro Dellisanti, Armando y Hector Lafert y Juan A. Buzzo, a los que se agregan los Dres.Juan Jose Parodi, Angel Z. Trettel, quienes con sus conocimientos brindaban los mejores servicios a la comunidad.
NACE UNA MATERNIDAD

En la esquina de Bv. Lisandro de la Torre y Rivadavia de San Jorge se pone en funcionamiento el 20 de Enero de 1940 la Maternidad “San Roque” que construyera la obstétrica Sra. Yolanda M. Cossar de Veiga y que luego viera nacer a numerosos sanjorgenses. Años más tarde se transformaría en una Clínica médica y posteriormente en un geriátrico.



OTROS QUE APORTARON LO SUYO

En esos años continuaron arribando a la región numerosos profesionales que en sus distintas especialidades aportaron lo suyo a la salud, como el 1er. Veterinario Dr. León Nisnovich, el bioquímico Dr. Atilio Vico, los farmacéuticos Humberto Giobergia,Hugo Gnocchi, Mario Francia, Roberto Toledo, el dentista Reynaldo Fumero, la bioquímica Olga de Vicco, y otros que se fueron sumando a esa importante tarea de mejorar la salud de los lugareños.


REMEDIOS DE ANTAÑO QUE AUN CURAN HOY..

A los fines de ilustrar a los mas jóvenes de cuales eran los remedios que se usaban a fines del siglo 19 y parte del siglo 20 cuando llegaron los primeros inmigrantes a la región centro oeste, incluso algunos los traían desde sus lejanos países.

A modo de ejemplos mostraremos una variedad de plantas y minerales que se usaban:
AJENJO: Se coloca un gajo de la planta de ajenjo en un frasco de alcohol durante 1 día y luego es calentado al baño maría un rato corto. Con ese preparado se frota con un paño el vientre de los niños, con lo cual se combatían las lombrices en los más pequeños.
AJO: Si bien el ajo era usado como condimento en las comidas ,también se lo utilizaba mezclado con leche tibia y dándoselo a beber a los niños antes de acostarse, para así combatir las lombrices.

Otro de sus usos era el de frotar cada pie con sabañones y callos con ajo machacado, previo baño de agua caliente.

El reumatismo se lo combatía con un ajo machacado frotando la parte dolorida, lo cual calmaba los dolores.
ALMIDON:En los casos de erupciones de la piel el almidón era mezclado con agua, lo cual se logra calmar la picazón. También era usado en los bebes cuando el pis irritaba su delicada piel.
ALCOHOL: El alcohol era usado para desinfectar heridas o bien en casos de desvanecimientos ,con el cual se hacían fricciones para reactivar la circulación sanguínea. Para el caso d torceduras se aplicaban compresas en la parte afectada que mejoraban al paciente.
AJIES: Cuando se padecían de anginas en las gargantas lograba calmar el dolor con un té preparado con ajíes, como así realizaban gárgaras luego de dejarlo enfriar.
ARROZ: Este cereal calentado en agua y después dejándolo enfriar era usado para detener las diarreas de niños y adultos, tomándose varios pociones durante el día.
BICARBONATO DE SODIO: Este mineral era usado como diurético, antiácido y contra los dolores de estomago. Además se lo usaba contra las inflamaciones de las encías y garganta, realizando gárgaras varias veces al día.
CAL: La cal era usada como desinfectante . Por ello en las epidemias se hacían blanquear con cal las casas, baños, galpones, escuelas, estaciones de trenes, etc.

Otro de sus usos era dejar la cal durante unos días con un poco de agua hasta que decante. Luego se la utilizaba para combatir la acidez y la digestión lenta.

Cuando se producían quemaduras se mezclaban 50 grs. de aceite de oliva y una cucharadita de cal apagada en polvo y se aplicaba en forma de compresas.

También era usada la cal cuando las pestes infecciosas diezmaban las poblaciones, cubriendo con la misma como desinfectante las tumbas de los fallecidos.


AVENA: La avena junto con sal gruesa ,calentada y puesta en bolsitas de tela sobre el vientre se calmaban los cólicos de los enfermos del estomago.
CAFÉ: El uso del café como digestivo y para mantenerse despierto, según los casos, fue también usado por los inmigrantes para lograr la desaparición de hernias tomando doce tazas diarias. Este método descubierto en Francia por el Dr. Meyer en 1858 y publicado en la Revista “La Unión Medica” era uno de lo más comunes en esa época en la zona.
CEBOLLA: Esta verdura que tiene varias aplicaciones en la cocina era también usada para combatir las lombrices de los niños. Se dejaba media cebolla en una taza con agua en la noche y se daba de beber a la mañana.
EUCALIPTUS: Las hojas de este árbol era usado para curar resfríos ,tos, catarros, etc. ,las que se ponían en una olla a fuego lento y luego inhalar los vapores cubriéndose la cabeza con una toalla. Servia como efectivo remedio para los antedichos cuando se repetía la operación varias veces al día.
LIMON: Esta planta era y es utilizada como resfrescante, junto con agua, pero además hay quines la usaban para el lavado del cabello, dado que por sus virtudes astringentes deja al mismo limpio y brilloso.

Unas diez semillas de limón hervidas en leche y tomas en ayunas expulsan las lombrices.


LINO: Los colonos usaban el lino como cataplasma para los resfríos, panadisos, etc.

La harina de lino junto con mostaza era usado para curar las inflamaciones de los riñones en forma de cataplasma.


MANZANILLA: Era común en las chacras el uso de manzanilla para curar las inflamaciones de los ojos y como bebida era un buen digestivo , disminuyendo la acidez.
MENTA: La esencia de menta era usada para combatir la ciática, haciendo fricciones en la parte dolorida. Por otro lado tomada como te una hora antes de las comidas aumenta el apetito.
GRAMILLA: Se la usaba en forma de té para combatir las hinchazones del hígado y los riñones.
ORTIGA: Con el propósito de combatir la disentería, orinas con sangre, almorranas, etc. se preparaba un té con hojas de ortiga y agua.
MAIZ: La barba del choclo hervida en agua y bebida varias veces al día era un buen remedio para aumentar la cantidad de orina cuando así se lo necesitaba.

A los niños se los alimentaba con harina de maíz dado que esta no cuenta materias fermentativas, lo que lo hace apropiado para los estómagos débiles.


HARINA DE TRIGO: Con la misma y un poco de agua se forma una pasta y se pone en las partes del cuerpo humano que fueron picadas por los insectos, como así otras irritaciones de la piel, lográndose una notable mejora. También en casos de procesos inflamatorios dolorosos se usaba como cataplasma.
LECHE Y PAN: Se dejaba remojar unas tajadas de pan con leche y se aplicaban estas en partes del cuerpo dolorida, envolviéndolas con una tela limpia. Cambiadas de vez en cuando lograban mejorarse las partes que sufrieran golpes, etc.-
HIGO: muy conocido en oriente, era cocido con leche y miel y usado para las afecciones de la garganta.

NOTA PARA EL LECTOR:

Estas son algunas de las múltiples recetas que usaban los primeros pobladores de la región centro oeste santafesina.



Si bien existieron otros elementos naturales que se utilizaban para la cura de enfermedades, no es el propósito de la obra nombrarlos a todos, sino ilustrar brevemente a las generaciones futuras sobre parte de los remedios utilizados contra las diversas enfermedades, algunos con eficacia y otros no tanto. Pero que sirvieron a los primeros habitantes de este suelo, nativos y inmigrantes, para mejorar su salud, cuando muchos de los conocimientos científicos aún no se habían descubierto.


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