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Revista comunión diciembre 2014


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REVISTA COMUNIÓN

DICIEMBRE

2014

HH. MENESIANOS

Provincia Nª Sra.del Pilar

revistacomunion@hotmail.com



El que espera ...



Hay días en que parece que todo lo que a uno,-a le rodea habla de indignación y desesperanza: alumnos disgustados, familias quejándose, personal irritado, familia desanimada, … incluso uno mismo se reconoce contagiado por esta situación, un virus tan peligroso como otros, pues aunque no mata la vida física, sí mata la ilusión por vivir.


Es evidente que el clima social favorece que este tipo de días se repita:

  • El contexto de crisis económica salpicado una y otra vez con noticias de corrupción, robo, malversación, …

  • Los múltiples cambios de sistema educativo que no permiten que las apuestas se asienten, se experimente, se evalúen, …

  • La visión de la educación como un “servicio” como otro cualquiera o, peor aún, minusvalorado, recortado, …

  • La cultura del “yo pago, yo exijo”.

  • ...

Todo ello unido a una corriente cultural que potencia lo negativo frente a las muchas luces que hay en la sociedad. Para muestra, simplemente hay que ver nuestros telediarios: 90% negativo (atentados, hambre, muerte, violencia, corrupción, …), como si no hubiera otras cosas que contar (voluntariado, entrega, profesionalidad, gratuidad, investigación, …).


Los creyentes, y los menesianos entre ellos, no podemos dejarnos llevar por estas corrientes que nos llevan a una espiral depresiva de la que no es fácil salir.
Un signo del creyente es la esperanza. No una esperanza pasiva que espera inocentemente que todo le venga dado. Se trata de una esperanza activa, que sabe que “algo nuevo es posible”.
Y el tiempo de Adviento, las semanas previas a la Navidad, es un momento clave para renovar esa esperanza. Y los menesianos,-as estamos llamados a ver signos de esa esperanza en nuestro día a día, signos mucho más abundantes que los de muerte pero, muchas veces, ocultados por estos:


  • Profesorado dedicado con ilusión al alumnado, buscando formas nuevas de educar, innovando, haciendo de la educación un canal de crecimiento global de la persona.

  • Personal del centro que, en el silencio y en la “trastienda”, hace que las cosas funcionen, acoge a las familias, soluciona trámites administrativos, gestiona papeleos, prepara comidas, limpia locales, arregla desperfectos, configura equipos, … y lo hace no sólo porque es su trabajo, sino con gusto, sabiendo que así el colegio puede realizar su misión.

  • Voluntarios,-as que regalan su tiempo en SAL, en la AMPA, en los Grupos y Centros Juveniles, en el deporte, acompañando el PES, … haciendo visible nuestro ser “escuela de hermanos”.

  • Familia Menesiana, Hermanos y Laicos, que viven con pasión su ser menesianos, que apuestan por regalar su vida al sueño de Juan María, que sonríen, se muestra disponibles, cuidan espacios, tiempos, presencias, …

  • A
    ASAMBLEA DE

    FAMILIA MENESIANA
    lumnado que entra feliz al colegio, que trabaja, que se esfuerza, que cuida detalles con los otros, que se implica en el colegio más allá de sus estudios, que viven el cole como “su casa”.

  • Familias que viven la educación de sus hijos,-as en corresponsabilidad con nosotros,-as, que se implican activamente, que arropan las decisiones y contrastan para ayudarnos, que participan más allá del aula, presentes en momentos de la vida colegial, disfrutando del colegio, disfrutando con nosotros.

Estos y muchos signos más son evidencias de que, como les pasó a los pastores, la vida nos trae “buenas noticias de alegría para todos,-as”.


Abramos nuestros ojos en este tiempo de Adviento y de Navidad a disfrutar de los pequeños y grandes signos de vida que hay en nuestras comunidades y centros. Dejemos de lado los mensajes pesimistas, nostálgicos, negativos, … y abrámonos a la VIDA que ya está y quiere seguir “acampando entre nosotros”.
Cambiemos incluso las costumbres, modifiquemos el refrán: “El que espera … se renueva”.
¡Feliz Adviento! ¡Feliz Navidad! ¡Feliz Año Nuevo 2015!

Alfonso Blázquez Márquez

alfonsob@menesianos.org

A toda la Familia Menesiana:


Al igual que en años anteriores los próximos días 26 y 27 de diciembre tendremos una asamblea de la Familia Menesiana en Bilbao. Como otras veces el 26 nos juntaremos Hnos y laicos para compartir y celebrar. En esta ocasión los temas de trabajo serán la puesta en marcha del Plan de animación de las comunidades y el dar un paso más en la preparación del Proyecto Educativo Menesiano que desde el Consejo General se nos pide, como preparación a la II Asamblea de la Familia menesiana que tendrá lugar en Ploërmel próximamente.

El día 27 nos juntaremos los Hnos para compartir algunas informaciones y dialogar sobre ellas.


El horario de esos días será el siguiente:
Día 26 de diciembre
10'45.- Oración inicial

11'00.- Plan de animación de las comunidades. P. Luis Alberto Gonzalo (Claretiano, Director de la revista Vida Religiosa)

13'45.- Eucaristía

14'30.- Comida

16'00.- Proyecto Educativo Menesiano

19'30.- Vísperas

20'00.- Cena
27 de diciembre
10'00.- Oración

10'30.- Informaciones provinciales.

11'30.- Informaciones congregacionales

13'00.- Eucaristía


Para poder organizarlo lo mejor posible y que nos encontremos en las mejores condiciones para poder vivir este encuentro os pido que os apuntéis en los siguientes formularios según corresponda.
APUNTARSE LO ANTES POSIBLE

(miguela@menesianos.org)
Gracias a todos. Pidamos al Señor que sepamos preparar nuestros corazones para su venida, descubriendo y aceptando que lo humilde, lo pequeño, lo sencillo , es lugar de encarnación y de salvación.

Un abrazo a todos/as



Hno Miguel Aristondo
J
Bienvenido a tu segunda casA
uan María 2014
A todos los “profes”… ¡Feliz despertar!
Aquella mañana la señorita Thompson fue consciente de que había mentido a sus alumnos. Les había dicho que ella les quería a todos por igual pero, acto seguido se había fijado en Teddy, sentado en la última fila, y se había dado cuenta de la falsedad de sus palabras.
La señorita Thompson había estado observando a Teddy el curso anterior y se había dado cuenta que no se relacionaba bien con sus compañeros y que tanto su ropa como él parecían necesitar un buen baño. Además el niño acostumbraba a comportarse de manera bastante desagradable con sus profesores . Llego un momento en que la señorita Thompson disfrutaba realmente corrigiendo los deberes de Teddy y llenando su cuaderno de grandes cruces rojas y bajas puntuaciones. Sin duda era lo que merecía por su dejadez y falta de esfuerzo.
En aquel colegio era obligatorio que cada maestro se encargara de revisar los expedientes de los alumnos al inicio de curso, sin embargo la señorita Thompson fue relegando el de Teddy hasta dejarlo para el final. Sin embargo al llegarle su turno, la profesora se encontró con una sorpresa. La profesora de primer curso había anotado en el expediente del chico: “Teddy es un chico brillante, de risa fácil. Hace sus trabajos pulcramente y tiene buenos modales. Es una delicia tenerle en clase.” Tras el desconcierto inicial, la señorita Thompson continúo leyendo las observaciones de los otros maestros.
La profesora de segundo había anotado, “Teddy es un alumno excelente y muy apreciado por sus compañeros, pero tiene problemas en seguir el ritmo porque su madre está aquejada de una enfermedad terminal y su vida en casa no debe ser muy fácil.”
Por su parte el maestro de tercero había añadido: “La muerte de su madre ha sido un duro golpe para él. Hace lo que puede pero su padre no parece tomar mucho interés, sin no se toman pronto cartas en el asunto, el ambiente de casa acabará afectándole irremediablemente.”. Su profesora de cuarto curso había anotado: “Teddy se muestra encerrado en sí mismo y no tiene interés por la escuela. No tiene demasiados amigos y, a veces, se duerme en clase.”
Avergonzada de sí misma, la señorita Thompson cerró el expediente del muchacho. Días después, por Navidad, aún se sintió peor cuando todos los niños le regalaron algunos detalles envueltos en brillantes papeles de colores. Teddy le llevó un paquete toscamente envuelto en una bolsa de la tienda de comestibles. En su interior había una pulsera a la que faltaban algunas piedras de plástico y una botella de perfume medio vacía. La señorita Thompson había abierto los regalos en presencia de la clase, y todos rieron mientras enseñaba los de Teddy.
Sin embargo las risas se acallaron cuando la señorita Thompson decidió ponerse aquella pulsera alabando lo preciosa que le parecía, al tiempo que se ponía unas gotas de perfume en la muñeca. Teddy fue el último en salir aquel día y antes de irse se acercó a la señorita Thompson y le dijo: “Señorita, hoy huele usted como solía oler mi mamá.”
Aquel día la señorita Thompson quedó sola en la clase, llorando, por más de una hora. Aquel día decidió que dejaría de enseñar lectura escritura o cálculo. A partir de ahora se dedicaría a educar niños. Comenzó a prestar especial atención a Teddy y, a medida que iba trabajando con él, la mente del niño parecía volver a la vida. Cuánto más cariño le ofrecía ella, más deprisa aprendía él. Al final del curso, Teddy estaba ya entre los más destacados de la clase. Esos días, la señorita Thompson recordó su “mentira” de principio de curso. No era cierto que los “quisiera a todos por igual”. Teddy se había convertido en uno de sus alumnos preferidos.


CENTENARIO DE NANCLARES



Un año después la maestra encontró una nota que Teddy le había dejado por debajo de su puerta. En ella Teddy le decía que había sido la mejor maestra que había tenido nunca.


Pasaron seis años sin noticias de Teddy. La señorita Thompson cambió de colegio y de ciudad, hasta que un día recibió una carta de Teddy. Le escribía para contarle que había finalizado la enseñanza superior y para decirle que, continuaba siendo la mejor maestra que había tenido en su vida.

Unos años más tarde recibió de nuevo una carta. El niño le contaba como, a pesar de las dificultades había seguido estudiando y que pronto se graduaría en la universidad con excelentes calificaciones. En aquella carta tampoco se había olvidado de recordarle que era la mejor maestra. Cuatro años después, en una nueva carta, Teddy relataba a la señorita Thompson como había decidido seguir estudiando un poco más tras licenciarse. Esta vez la carta la firmaba el doctor Theodore F. Stoddard, para la mejor maestra del mundo.


Aquella misma primavera, la señorita Thompson recibió una carta más. En ella Teddy le informaba del fallecimiento de su padre unos años atrás y de su próxima boda con la mujer de sus sueños. En ella le explicaba que nada le haría más feliz que ella ocupara el lugar de su madre en la ceremonia.

Por supuesto la señorita Thompson aceptó y acudió a la ceremonia con el brazalete de piedras falsas que Teddy le regalará en el colegio y, perfumada con el mismo perfume de su madre. Tras abrazarse, Teddy le susurró al oído: “Gracias, señorita Thompson, por haber creído en mí. Gracias por haberme hecho sentir importante, por haberme demostrado que podía cambiar.”


Visiblemente emocionada, la señorita Thompson le susurró: “Te equivocas, Teddy, fue al revés. Fuiste tú el que me enseñó que yo podía cambiar. Hasta que te conocí, yo no sabía lo que era enseñar.”

Porque todos vosotros contribuís a vivir experiencias como la Señorita Thompson.


Porque la escuela donde educas es una escuela de Juan María contribuye a poner vida y genialidad en muchos Teddy´s
Porque entre todos, estamos haciendo posible, que nuestros alumnos encuentren en las escualas menesianas, su segunda casa, donde soñar y lograr metas, es posible. Gracias
ACCIÓN DE GRACIAS


  • DAD GRACIAS AL SEÑOR, PORQUE ES BUENO, PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA.




  • Gracias, Señor, por la pequeña semilla de Hermanos y aspirantes, que llegaron de Dancharinea.

  • Gracias, Señor, por todos los Hermanos que han pasado por la Provincia del Pilar.

  • Gracias, Señor, por los jóvenes que se han formado en esta casa.

  • Gracias, Señor, por todas las familias que confiaron sus hijos al Señor en la congregación de los Hermanos de la Instrucción Cristiana.




  • Te damos gracias, Señor, por los Hermanos formadores: profesores, directores de juniorado, postulantado, maestros de novicios, directores del escolasticado y Hnos. Provinciales.




  • Te damos gracias, Señor, por todo el personal que colaboró con los Hermanos: De manera especial de las Hermanas de la Compasión y del personal de mantenimiento.




  • Te damos gracias, Señor, por la asistencia espiritual y sacramental de los capellanes y sacerdotes de los pueblos cercanos.




  • DAD GRACIAS…




  • Gracias, Señor, por la labor apostólica de los Hermanos Novicios y Escolásticos en la escuela Nacional de Nanclares y en las catequesis de los pueblos y en Vitoria.

  • Gracias, Señor, por todos los Hermanos misioneros: En Haití, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia e Indonesia.

  • Gracias, Señor, por la Provincia de MidÍ, nuestro origen, por la Provincia del Pilar, nuestra madre y por la Provincia de la Inmaculada, nuestra hermana.

  • Y también, gracias, Señor, por la compañía de María, nuestra madre, presente en muchos lugares de esta casa de formación.

  • Gracias, Señor, porque has sido bueno con nosotros y sigues teniendo compasión y misericordia. Aquí nos tienes, Señor, dispuestos a cumplir tu voluntad.




  • DAD GRACIAS AL SEÑOR, PORQUE ES BUENO, PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA.

N
NANCLARES


anclares – 2 de noviembre de 2014
En los ECOS de las Misiones, el antepasado de nuestra CHONIQUE, convertido ahora en La Mennais magazine, en su edición de marzo de 1915 que retoma el magnífico número de askegi dedicado al Centenario de los Hermanos Menesianos en Nanclares de la Oca, habla de la transferencia del Noviciado San Miguel de Dancharinea como de un éxodo. Era el 2 de noviembre de 1914, ¡exactamente hace 100 años! Podemos retener la imagen de este aniversario, la del éxodo, como el camino hacia una tierra prometida donde germinará la vida y donde lo que se sembró en la prueba y la esperanza, producirá buenos frutos duraderos. Me encanta esta nota del Papa Francisco, tomada de la última carta sobre el tema de la peregrinación, cuando dice que dar prioridad al tiempo es dedicarse a iniciar procesos en lugar de poseer espacios. Esto es lo que hicieron los primeros Hermanos en la tierra de España. Tuvieron que inventar, crear, desplazarse para promover el crecimiento, para responder a las llamadas y avanzar hacia adelante. No podían detenerse en el camino.
También me gusta lo que dice el Papa acerca de la parábola del trigo y la cizaña: "El enemigo ocupa el espacio del Reino, dice él, y puede dañarlo, pero fue vencido por la bondad del trigo que se manifiesta con el tiempo." Este 2 de noviembre, aquí en Nanclares, vemos aún la huella de su paso, del camino a recorrer, un camino que retomar de nuevo para responder a las llamadas de hoy.
Cuando los Hermanos llegaron a esta casa, no sabían los frutos que este cambio iba a producir. Pero tenían mucha confianza. Caminaban con la luz de la esperanza que iluminaba sus pasos. Podemos imaginarnos un poco lo que pasaba por el corazón de aquellos Hermanos y jóvenes durante este viaje que les parecía tan largo en aquella época.
Así comienzan todas las obras de Dios en las que debemos descubrir la presencia del soplo discreto y poderoso del Espíritu.
Y esta casa se convirtió en la Casa Madre de los Hermanos de España. Juniores, Postulantes, Novicios, Escolásticos y Hermanos, todos ellos dieron vida a esta casa que estaba deshabitada desde hacía algunos años, y que podría parecer "triste y lúgubre" a los Hermanos cuando la visitaron en julio de 1914. Pero todos, eso sí, recibieron vida en esta Casa.

Quizás el éxodo de los Novicios a Nanclares, tomando las palabras utilizadas por el narrador de Ecos de las Misiones, ese 2 de noviembre de 1914 dio su vocación definitiva a esta Casa.


Ella fue la Casa de todos los envíos, la Casa donde se siembra la buena semilla que dará fruto, la Casa de la esperanza. Es la vocación de una Casa Madre.

Hoy, 100 años después, estos comienzos tan significativos, continúan, Hermanos y Laicos juntos, para construir algo nuevo para los jóvenes.


La Casa de Nanclares acoge a los jóvenes como una madre. El colegio es un lugar de crecimiento para estos jóvenes que vienen aquí a formarse y construir un futuro sobre la roca de la fraternidad y ayuda mutua. Los adultos que están aquí a su servicio saben lo que significa un camino de crecimiento, de avances y retrocesos, pero siempre dispuestos a comenzar de nuevo. Es realmente un camino de esperanza… una esperanza que ayuda a superar cada prueba como un trampolín para avanzar.
En la Casa Madre, los Hermanos y Laicos de la Provincia vienen regularmente a recuperarse, como Elías que, agotado por la dura prueba de la misión, fue despertado por el ángel. Le invitó a levantarse y a comer para continuar el viaje. El tiempo de jubilación ofrece a todos el alimento necesario para la misión que continúa siempre con la esperanza de los frutos venideros. Del mismo modo, la Casa Madre ofrece espacio y tiempo de fraternidad, de celebraciones, de descanso, pero también de reencuentro después de la separación de los misioneros que ofrecieron sus vidas por el seguimiento de Aquel que no tenía dónde reclinar su cabeza y pasaba de pueblo en pueblo haciendo el bien.
La Casa Madre, la Casa de Nanclares, es un lugar para encontrarse con el Señor de la mies que envía sus obreros a llevar su Palabra por los caminos de la vida y del mundo.
Así ha sido desde su fundación en 1914.
Los juniores, novicios y escolásticos se preparaban para acudir a la llamada del Maestro. No tenían vocación de quedarse aquí, sino de entregar su vida por los niños y jóvenes no sólo en España, sino también en otros países como Haití, Argentina o Uruguay, Chile o Bolivia, y también en Indonesia.

Los Hermanos y exalumnos que están aquí hoy, recordarán lo que ellos vivieron y podrán reconocer en este lugar su dinámica de esperanza, de envío a la misión, de confianza en un futuro donde la semilla sembrada sigue dando fruto.




H
Año de la Vida Consagrada


oy es el momento de dar gracias y de renovar nuestro compromiso al servicio de la misión para la cual hemos sido llamados y enviados, como Hermanos y como Laicos.
Así, pues, nos abrimos hoy a la acción de gracias y nos llevamos una renovada confianza en el futuro.

Me uno con mucho gusto a vuestra acción de gracias. Doy gracias al Señor con todo mi corazón por haber dado a los Hermanos esta Casa como signo de la misión en constante evolución, sembrando siempre la semilla en un mundo que tiene hambre de amor y de verdad.


Y dando gracias al Señor, pensamos a todos los que han ayudado a los Hermanos a desarrollar su labor con alegría y determinación aquí en España, así como en los países donde fueron enviados.

Pensamos en los Capellanes, que fueron los "pastores" de estos Hermanos y en las Hermanas de la Compasión que, durante muchos años, les sostuvieron como madres atentas a los pequeños detalles de la vida diaria, en las personas que continúan actualmente prestando este servicio con gran delicadeza. Pensamos también en los Laicos y en los Hermanos que están actualmente con sus alumnos, actores de la educación menesiana dada hoy aquí, en este Colegio. Y pensamos de una manera especial en la gente del pueblo de Nanclares y pueblos cercanos, que han acogido siempre muy bien a los « Hermanos del Convento » y que les han considerado como vecinos del pueblo. Son para ellos amigos, hermanos y hermanas. ¡Tantos y tantos recuerdos que podríamos traer a la memoria de una y otra parte!


Agradecemos de un modo muy especial a los Hermanos de la Comunidad que viven en esta Casa, cuidándola y dándole vida.
Continuemos por el camino de la misión; escuchemos de nuevo la llamada del Dueño de la mies; vayamos otra vez a enseñar, cuidar, curar y hacer milagros en el nombre del Señor.
Caminemos juntos en el seguimiento de Jesús con esperanza y con la misma fe y ardor de los Hermanos que llegaron aquí a Nanclares de la Oca hace hoy 100 años.
Con Juan María de la Mennais, podemos repetir estas palabras suyas llenas de fe: "Providencia de mi Dios, vela sobre tus hijos, dales un corazón lleno de alegría y esperanza, sed su guía, su luz y su tesoro. ¡Dios solo en el tiempo! ¡Dios solo en la eternidad!”

DESDE CONFER, A TODOS LOS RELIGIOSOS/AS

Queridos hermanos y hermanas:

Como se ha informado en la Asamblea General, con motivo del Año de la Vida Consagrada, desde CONFER hemos creado una página web que aglutinará información, materiales, recursos… para contribuir a dar mayor difusión a lo que es y vive la Vida Religiosa:

http://añodelavidaconsagrada.confer.es

Con el objetivo de dar mayor visibilidad y presencia, nos gustaría que esta herramienta tuviera una amplia participación. Para ello, hay variosaspectos en los que pedimos vuestra implicación:



  • Dar a conocer a las comunidades que, dentro de los recursos que queremos poner a su disposición, encontrarán en esta web el material para una oración comunitaria que cada semana de este año prepararán desde las Confer Regionales y Diocesanas. Este recurso lo podrán encontrar en la sección CELEBRAMOS de esta web.

  • Comunicarnos las iniciativas, las convocatorias festivas, los recursos de distinto tipo (videos, canciones, oraciones…) que se preparen desde las Congregaciones para celebrar el Año de la Vida Consagrada.

  • Dentro de la web hay también una sección que hemos llamado PERSONAS QUE DEJAN HUELLA. Queremos dar a conocer a través de pequeñas reseñas, la vida de hermanos y hermanas que con su testimonio en la vida cotidiana, su servicio apostólico, sus actitudes…  han dejado huella allá por donde han pasado. No se trata de personas que estén en proceso de beatificación, sino de religiosos y religiosas que sencillamente han sido significativas por su manera de vivir. Incluso podría ser bonito que personas que han convivido con ellas pudieran escribir estas reseñas, de aproximadamente 10 líneas y acompañadas de una fotografía.








A
NAVIDAD 2014
l ver la estrella, los sabios se llenaron de alegría. Luego entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre y arrodillándose, lo adoraron.

Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra.
Después, advertidos en sueños, regresaron a su tierra por otro camino.
(Mateo 2, 10-12)

Si es verdad que “todos los caminos llevan a Roma”, no es menos verdad que todos los caminos parten de Belén porque desde allí salió la Luz que ilumina al mundo y desde entonces todo es más luminoso.

Y es más luminoso porque esa Luz pone al descubierto muchas actitudes de doblez, injusticias, intereses malhadados, explotación, malos tratos, carencias de libertad, comida y trabajo. Pone de manifiesto la “vergüenza” de muchos de nuestros gestos y acciones que quedan impunes, porque nos escudamos en “yo no lo sabía”, “yo no soy el responsable”, “yo no tengo nada que ver”. Este Niño recién nacido pone en evidencia tantas acciones malévolas contra la Humanidad, contra niños y mujeres y hombres concretos que sufren de forma inhumana. Tomar conciencia de la Luz de Jesús es tomar conciencia de los millones que carecen de lo más elemental para comer, para levantar su dignidad de hijos e hijas de Dios.
Pero también nos hace tomar conciencia de muchos aspectos positivos que la Luz nos trajo y que han mejorado aquella humanidad maltrecha: el sentidos de fraternidad, la confianza en un Dios paterno y materno y filial, el ensanchamiento de horizonte para crear una Humanidad nueva, las relaciones fundadas en la amistad, en la equidad, en la concordia y en el respeto. La misericordia, la confianza, la magnanimidad tomaron carta de naturaleza en la Encarnación. Ya nada es igual desde entonces. El mundo, la vida, ha mejorado, aunque hayamos caminado dos pasos adelante y uno hacia atrás. La senda de Belén es siempre de doble dirección, de ida y vuelta.

De ello estamos convencidos y lo propalamos los que trabajamos en el ámbito de la educación católica por ser la más universal, la más respetada, la más cálida y acogedora, la más responsable y dinamizadora de la vida y , sobre todo, la más comprensiva y perdonadora.


Por eso en nuestras escuelas menesianas, nos duelen todos los que se han tenido que ir de nuestras aulas, de nuestros vecindarios y que habían venido buscando una” tierra de promisión”; nos duelen los recortes injustos, las limitaciones y las trabas que se están poniendo a los jóvenes obligados a marcharse por otros caminos, nos duelen los co-pagos de las recetas médicas y la retirada de muchos medicamentos y pruebas sanitarias que daban seguridad social y personal, nos duelen los recortes en educación, nos duele la falta de trabajo, nos duelen los abusos de unos pocos a costa de quitárselo a otros, nos duelen tantos millones de rostros anónimos de parados , nos duelen tantas medias ¿“necesarias”?, dicen ellos, los que no saben lo que es la necesidad.

Los educadores menesianos con nuestro empeño, las familias que confiáis en nosotros, los miles de alumnos que están y han estado y sus colaboradores queremos ser un bálsamo/mirra de esperanza para esas vidas doloridas. Incienso, no; para nadie, salvo a Dios. ¿Y oro? , no, oro no, no lo queremos. Nuestro oro es el tiempo bien administrado en forma de educación, dedicación y entrega. Uno se admira cada día de los pequeños milagros que entre todos somos capaces de hacer, a través de aprendizaje solidario, en las guarderías, en cada aula, en forma de recogida de comida, de ropa, de comedor solidario, con el voluntariado, con aprendizajes colaborativos, campeonatos, festivales, prestaciones gratuitas….de hacer posible que todos nos sintamos iguales, familia, hermanos. Este es el oro que tenemos y ofrecemos, colegios en clave de familia, calor de hogar y fuego de esperanza


A veces cuesta decir Feliz Navidad. Cuesta decir Próspero Año Nuevo. … ¿verdad que cuesta? Os invitamos a hacer un brindis silencioso, respetuoso, con los más pobres y que 2015 nos de oportunidades de seguir recorriendo nuevos caminos de creatividad, justicia y compromiso.
Miguel de la Hera Roldán


CARTA A LAS CONGREGACIONES DE HERMANOS


¿También nosotros tenemos grandes visiones e impulsos? ¿También nosotros somos audaces? ¿Vuela alto nuestro sueño? ¿Nos devora el celo?” Papa Francisco

Los Superiores Generales de los Institutos de Hermanos

Carta a sus Hermanos por la apertura del Año de la Vida Consagrada.

Queridos Hermanos:

Con estas preguntas que nos lanza el papa Francisco queremos saludarlos a todos ustedes, Hermanos de ocho congregaciones religiosas dedicadas a la educación. Esta carta común quiere representar la gran visión que tenemos para trabajar unidos por el sueño de Dios para la humanidad.

El año de la vida consagrada

A1. El 29 de noviembre de 2013 el papa Francisco anunció el 2015 como el año de la vida consagrada en el marco de su encuentro con la asamblea de la Unión de Superiores Generales. El 31 de enero pasado, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (CIVCSA) presentó, a través de su prefecto, el Cardenal Joao Braz de Avis, y del secretario del dicasterio, el arzobispo José Rodríguez Carballo O.F.M., los objetivos y el programa para la celebración de este año. Esta presentación fue seguida de la publicación de la primera de tres cartas que tienen como objetivo motivar la reflexión de los consagrados sobre el significado de su vocación y misión para toda la Iglesia. Esta primera carta, “Alegraos”, está inspirada en las enseñanzas del papa Francisco. A partir de entonces, muchos consagrados han empezado a prepararse para unirse a esta celebración de la Iglesia universal.

Los objetivos de este año, tal como los ha anunciado la CIVCSA, son, primero, recordar “con memoria grata” el fecundo camino de renovación recorrido en los últimos 50 años desde el Concilio Vaticano II y la publicación del decreto “Perfectae Caritatis”; segundo, abrazar el futuro con esperanza; y tercero, vivir el presente con pasión.

A2. El calendario de actividades que más nos involucran, hasta ahora, es el siguiente.



  • Apertura del Año de la Vida Consagrada: 29 noviembre 2014 Vigilia de Oración en la Basílica de Santa María la Mayor, y el día 30, Primer Domingo de Adviento, Eucaristía en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

  • Seminario para formadores en la Vida Religiosa: 8-11 abril 2015 en Roma. 11 abril 2015 Vigilia de oración.

  • Taller para Jóvenes Consagrados: 23-26 septiembre 2015 en Roma.

  • Memoria de los Santos y Mártires de la Vida Consagrada, 26 septiembre 2015.

  • Semana Internacional de la Vida Consagrada en la Unidad. Título: El seguimiento del Evangelio forma permanente de vida en la Iglesia, hacia el futuro. 24 enero – 2 febrero 2016 en Roma.

  • Clausura del Año de la Vida Consagrada: 30 enero 2016 Acción de Gracias en la Basílica de San Pedro. 1 febrero 2016 Vigilia de Oración.

  • 2 febrero 2016, Día Mundial de la Vida Consagrada: Eucaristía en la Basílica de San Pedro.

Dentro de los eventos especiales, habrá un simposio, entre otros, para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, 27-30 enero 2016 en Roma. Además en las diferentes diócesis, regiones, países y continentes se realizarán otras iniciativas.

A3. Este gran acontecimiento es una invitación a “alegrarnos”, como bien lo manifiesta la carta que ya hemos recibido de parte de la CIVCSA. Por ello, queremos invitarlos a todos a unirnos a esta gran celebración y mostrar a todos la alegría del Evangelio que vivimos en la vocación que hemos recibido y en la misión que desempeñamos, juntos y con un gran número de personas con los que colaboramos: sacerdotes, religiosos y laicos, cristianos y no cristianos.

A4. “La lámpara se enciende para ponerla sobre el candelero y para que alumbre a todos los que están en la casa” (Mt 5,15). Nuestra vocación común de Hermanos también necesita ser vista, conocida, comprendida y valorada en la Iglesia. Nuestra presencia y nuestras iniciativas en esta celebración de la Iglesia universal son parte de nuestra vida consagrada y de nuestra misión. No podemos quedarnos fuera como Religiosos Hermanos. Nuestro deseo de cambiar el mundo, las grandes visiones e impulsos que sentimos, nuestra audacia y nuestros sueños nos inspiran el deseo de aprovechar este año para dar testimonio del don de nuestra vocación particular en la Iglesia hoy.

El Religioso Hermano

B1. En el marco de la Iglesia-Comunión-Pueblo-de-Dios, promovida por el Concilio Vaticano II, la vocación del Religioso Hermano complementa todas las demás vocaciones. Aunque pequeña en números, la vocación del Hermano es un tesoro precioso que vale la pena apreciar, mostrar, compartir, entender, profundizar y vivir. Hemos recibido el don de la fraternidad y queremos compartirlo como una dimensión constitutiva de la Iglesia. Con esta convicción de la significatividad de la vida, vocación y misión del Religioso Hermano en la Iglesia, la CIVCSA prepara desde hace tiempo un documento sobre la Identidad y Misión del Religioso Hermano en la Iglesia. Seguimos esperando su publicación haciendo todo lo que está de nuestra parte, y al mismo tiempo sabemos que lo que importa más es nuestra presencia y aporte cotidiano para que el mensaje del Evangelio llegue a todos los corazones.

B2. “Vosotros sois mis testigos y yo soy Dios”, nos recuerda el libro de la consolación de Isaías (Is 43,12). Somos testigos, somos signos, y por eso necesitamos ser visibles. Es a través de nuestras relaciones fraternas, relaciones que liberan, donde principalmente anunciamos la alegría de este Evangelio de filiación y fraternidad. Por eso, queremos ser vistos durante este año de la vida consagrada, para que todos los hombres y mujeres puedan ver para nuestras “buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16).

B3. Además, esta celebración nos brinda una oportunidad muy especial para celebrar nuestra vocación de Hermanos en la diversidad de los carismas. Dios actúa en la diversidad y Él se goza en lo diverso. Si bien, somos Hermanos y compartimos el don de una vocación particular, también somos distintos, fruto del Espíritu y de la sensibilidad de hombres y mujeres que han respondido en diversos momentos de la historia a las necesidades de los pobres. Este testimonio de armonía y colaboración en la diversidad es un componente importante de la Buena Noticia que el mundo necesita hoy. Conocernos, apreciarnos y profundizar en nuestras relaciones mutuas es la primera condición para que todo el pueblo de Dios pueda también conocer y apreciar nuestra vocación. Por eso, les pedimos a todos “celebremos juntos en nuestra diversidad” como ya lo venimos haciendo.



La historia reciente de colaboración entre los Institutos de Hermanos

C1. En 2010, representantes de ocho Institutos de Hermanos trabajando en educación y con su Casa General en Roma comenzaron a reunirse manera regular. Esos Institutos son los Hermanos de las Escuelas Cristianas, los Hermanos Maristas, los “Christian Brothers” de Edmund Rice, los Hermanos de San Gabriel, los Hermanos de los Sagrados Corazones, los Hermanos de la Instrucción Cristiana, los Hermanos de la Sagrada Familia y los Hermanos de la Misericordia. Cuando estos Hermanos de distintos Institutos comenzaron a reunirse se dieron cuenta de que tenemos mucho más y una manera de vivir única y original de celebrar y compartir en la Iglesia y en el mundo.

C2. La primera iniciativa significativa organizada por este comité fue una experiencia de formación inter-congregacional de un mes llamada “Todos Hermanos”. Se realizó en Roma y tuvo como objetivos: profundizar en nuestra identidad y misión comunes como Hermanos en la Iglesia y en el mundo de hoy; reflexionar, orar y vivir juntos en este importante momento de nuestra historia; y promover vínculos más cercanos entre nuestros Institutos de Hermanos. La evaluación de los participantes fue muy positiva y en el núcleo de la experiencia hubo un fuerte sentido de compartir una hermandad internacional y el darnos cuenta que había muchas semejanzas en nuestras distintas historias.

C3. En diferentes partes del mundo, se han realizado experiencias significativas de compartir entre Hermanos. A inicios de este año, por ejemplo, el tercer seminario de la CLAR en Colombia reunión 90 Hermanos para explorar juntos el tema “Escuchemos a Dios donde la vida clama”. Reuniones semejantes se han realizado en otros lugares. La Conferencia de Religiosos Hermanos en Norte-América es sólo un ejemplo de la colaboración entre Institutos de Hermanos en todo el mundo.

C4. Estas experiencias nos llevan a apreciar más intensamente la experiencia de compartir en profundidad como Hermanos nuestra diversidad de carismas de la fraternidad. Nuestro grupo en Roma se ha renovado con nuevos miembros debido a los cambios en los equipos directivos y los representantes de cada Instituto buscan mirar hacia el futuro. Estamos considerando la manera de expandir el grupo, posiblemente incluyendo otros Institutos de Hermanos cuya misión primaria no sea la educación y otros Institutos cuya Casa General no esté ubicada en Roma.

Una propuesta para el Año de la Vida Consagrada

D1. Creemos que el Año de la Vida Consagrada que el papa Francisco inaugurará este 30 de noviembre nos brinda una gran oportunidad. Desde Roma les ofrecemos algunas invitamos y recursos que nos ayudarán a profundizar el sentido de hermandad entre nosotros.

D2. Os invitamos a todos para que a nivel local inviten a otras comunidades vecinas de Hermanos para reunirse en algún momento durante el año a fin de conocerse mejor y compartir la fraternidad. Por supuesto, esto es más fácil en algunos lugares que en otros.

D3. A nivel de provincias, estamos animando a los equipos directivos para que establezcan contacto con otros Institutos de Hermanos a fin de explorar posibilidades para organizar algunas experiencias o fortalecer las iniciativas que ya están en curso para compartir nuestro Ser Hermanos en los ámbitos de nuestra pastoral vocacional, de la formación inicial y permanente y de nuestros apostolados.

D4. A nivel de Institutos, nosotros, aquí en Roma, esperamos organizar una jornada de “Ser Hermanos” en la segunda mitad de 2015 para compartir y celebrar juntos. También enviaremos un póster que puedan utilizar para promover la vocación de “Ser Hermanos”. Distribuiremos también una oración que podrán usar en comunidad o con Hermanos de comunidades vecinas.

Roma, 22 noviembre 2014


Hno Yannick Houssay, Superior General

En comunión con los Superiores Generales de los otros Institutos de Hermanos.
E
¡Comunidad!
scrito por José Cristo Rey G. Paredes.

Artículo recomendado para su trabajo en comunidad

por el Hno Yannick en su reciente visita.


Cuando se constituye una comunidad religiosa, ¿en qué se piensa? ¿en el cómo, en el para qué, o en el por qué? Tengo la impresión de que en no pocas ocasiones las comunidades son el resultado parcial –al menos– del acomodo de personas un poco difíciles. Hay quienes justifican esto diciendo que la principal razón de la vida religiosa es “vivir en comunidad”. La comunidad tendría el primado sobre cualquier otra consideración: “a imagen de la Trinidad”, que es comunidad –se suele decir desde una perspectiva teológica–. A esto se añade la afirmación de que “la comunidad no es instrumento para otros objetivos… tiene razón de ser en sí misma”. Pero tal vez, la cuestión no sea tan simple.


1. El Dios que se nos revela como Trinidad no es sólo comunidad, es Misión. La comunidad trinitaria se nos revela como comunidad en misión.

Comunidades a imagen de la Trinidad, llevan la misión incrustada como su quintaesencia. En la reflexión teológica sobre la misión se dice y con toda razón que es la “Missio Dei” la que configura la Iglesia y la comunidad. Hablemos, pues, de esto.


2. Nuestro planeta es el hábitat de millones y millones de comunidades. Allí donde los seres humanos vamos, allí creamos comunidades. Las comunidades nos dan identidad, nos definen: mi tribu, mi familia, mi ciudad, mi trabajo, el club al que pertenezco, mi escuela, mi iglesia, mi templo… mi comunidad “on line”. Hay además comunidades de seres vivientes. La ecología nos habla de “biocenosis” –comunidades de vivientes– y de “biotopos” –lugares donde están los vivientes–.

El campo semántico de esta palabra se extiende en nuestro tiempo para aplicarla con muchísima frecuencia al mundo de los negocios, de la política, de la universidad, del arte, de las nuevas tecnologías… (cf. Jono Bacon, The art of Community, 2009).


3. En la vida consagrada vivimos ordinariamente en comunidad. Los niveles de satisfacción, por parte de quienes las formamos, no suelen ser muy elevados. A pesar de la extraordinaria resistencia de esta institución, sin embargo, el grado de disfrute y de pertenencia no es demasiado alto. Se le atribuye a san Juan Berchmans (1599-1621) aquella frase: “mea maxima poenitentia vita communis (mi máxima penitencia es la vida común)”.

¿Deberá ser así? ¿Sigue siendo así? Quisiera lanzar algunas propuestas que nos ayuden a poder cantar con el Salmo 133 la belleza de la comunidad de hermanos y hermanas, a descubrir el camino y el método para constituirla como espacio de pertenencia, maduración personal, inspiración, compromiso y gozo.


4. Partamos de un dato real: ¡es difícil vivir en comunidad! Lo nuestro es una profecía exagerada de comunión. Es comprensible que no siempre lo consigamos. Nuestras comunidades agrupan a personas que no se han elegido, que son muy diferentes en su personalidad, hábitos, sentimientos, puntos de vista. Ahora se añade la diferencia de raza, de cultura, de generación.

Por otra parte, quienes las lideran, improvisan a veces su liderazgo. No tienen hoja de ruta: no reflexionan sobre el “de dónde viene” y “hacia dónde se dirige” el grupo comunitario. Más que líderes parecen agentes de tráfico que intentan regular la circulación y evitar atascos o colisiones de vehículos que siguen rutas diversas. Quienes son más responsables hacen lo posible por aprender el arte de la comunidad y por servirla incondicionalmente. Quizá lo que expongo les pueda ayudar.

Ser comunidad es gracia y arte. Es un don, que sólo se aprecia cuando se cultiva y se está dispuesto a dejarse penetrar y transformar. Ser comunidad es peregrinar hacia una nueva tierra, pero con otros. En la meta se descubre el encanto del camino.
5. Para ser comunidad se necesita una fuerza aglutinante. Y ésta es “un ethos compartido”. Es decir, una causa ética por la que merece la pena entregarse, compartir con otros u otras, apasionarse. El “ethos compartido” produce entusiasmo, afecta interiormente y aglutina.

Hay comunidad allí donde existe un ethos que congrega. En la vida consagrada denominamos “carisma” a este ethos aglutinante.

El carisma colectivo es reconocido como un don del Espíritu que hemos heredado y que ahora se despliega y expande entre nosotros. Entendemos que el carisma no es solamente una tarea a realizar (atención a los pobres, o tareas educativas o sanitarias), sino, ante todo, una forma de sentir a nuestro Dios y sentirnos ante Él: en unos casos es el Dios-Misericordia, Compasión, en otros el Dios-Palabra y Buena Noticia, en otros el Dios-liberador… Es una experiencia de Dios compartida que nos hace comunidad a su imagen y semejanza, dentro de la limitación de la experiencia carismática. Esa peculiar forma de sentirse ante Dios nos sitúa en un peculiar espacio eclesial y social. El espacio social y eclesial de unas comunidades es el de la marginación, el de la educación o la sanidad de otras, en el de la evangelización explícita el de otras, el de la contemplación el de otras….
Hay comunidades que tienen como objetivo compartir su visión, sus ideas, sus creencias, su espiritualidad. El ethos compartido genera comunidades extendidas de vivencia y de acción transformadora. Todo auténtico carisma contiene un elemento “mágico” no fácilmente descriptible que enamora, asombra, polariza, que hace soñar y moviliza para que los sueños se hagan realidad. Lo que se expande y contagia no es una teoría sobre el carisma, sino su magia misteriosa, que apasiona.

Lo que constituye una comunidad no es el trabajo que realiza, sino aquello que la aglutina mágicamente para que sus miembros caminen juntos, codo con codo, hacia una meta común.


6. La comunidad reúne a personas libres, autónomas. Por eso, es una realidad sumamente compleja e imprevisible. No se pueden esperar de ella resultados ciertos. La ciencia de la comunidad no da como resultado el “tiene que ser así”, sino el “podría ser así”. El lenguaje del arte comunitario no genera certidumbres, sino el misterioso resultado de una interacción de libertades. En cambio, el lenguaje de la programación ha de ser exacto, preciso, riguroso. Una comunidad no puede ser el resultado de un programa impuesto, sino de un deseo o querer compartido. Una comunidad nace del creer todos en lo mismo y no de la realización de un trabajo recompensado. “Martin Luther King Jr. hizo un discurso sobre “¡Tengo un sueño!”, y no sobre “Tengo un programa”.

Lo que construye una comunidad o la genera, no es el grupo bien programado, sino las interacciones dentro de él. Estas interacciones y los sentimientos de pertenencia que ellas producen, son generados por una forma peculiar de economía: la economía social.


7. ¿Qué es lo que hace que un joven quiera integrarse en una comunidad carismática, en una congregación y que se una a personas que nunca ha conocido? ¡Las interacciones que hay dentro de él y los sentimientos de pertenencia que se van anudando! Cuando no hay pertenencia, no hay comunidad. No se pertenece por un acto voluntarístico. La pertenencia nace de una alianza mutua entre todos. Nadie se siente dueño. Todos se sienten copropietarios. Todos participan de los beneficios. Todos se comprometen en las cargas. Pertenencia es la recompensa a una fuerte relación de copropiedad carismática. En cambio, cuando algunos se apoderan del carisma, roban a los demás la pertenencia y los vuelven personas sometidas, ajenas al patrimonio común.

El sentido de pertenencia es como un río que fluye. Nunca se detiene. Lo que mueve el río es la comunicación, la información, la transparencia. Mueve el río de la pertenencia el compartir historias, relatos, mitos. La pertenencia requiere confianza. Cuando la confianza se pierde, las palabras y las promesas no tienen ya sentido.

Los miembros de la comunidad deben poder realizar sus sueños, cumplir sus mejores ambiciones, pero, sobre todo, tener un sueño colectivo que realizar.
8. Estructurar una comunidad es una de las tareas primordiales para descubrir aquello de lo que una comunidad es capaz. ¿Y cómo estructurarla? ¡En equipos! ¡Haciendo de la división la oportunidad para la mutua colaboración! Un equipo es una unidad competente para realizar algo. Por ejemplo, unas personas pueden ser un equipo de oración y súplica; otras personas pueden formar un equipo de hospitalidad y acogida; otras forman un equipo educativo, o sanitario o de evangelización. Como unidad de competencia un equipo es parte de una comunidad más amplia que persigue una finalidad conjunta. Los equipos han de conjuntarse como las piezas de un puzzle: para ello necesitan comunicación de ideas, compartir relatos, influencia mutua.

No es lo mismo un equipo que un grupo de “amigos o amigas”, que un lobby de poder y presión. Esos sí que son una amenaza para la comunidad. Mientras que los grupos favorecen la transparencia comunitaria, los grupos y lobbies funcionan desde la opacidad y el rumoreo.

La comunidad se constituye como grupo de personas apiñadas en torno a un interés compartido. Los equipos son subgrupos que lo hacen de una manera específica. Los equipos son esenciales a la hora de construir una comunidad. A través de ellos se comprende cómo es la comunidad. Así se construyen bloques de pertenencia. Los equipos son unidades de pertenencia.

El flujo de información o comunicación entre grupos es complejo y difícil. Es importante que los grupos se comuniquen desde el corazón del carisma, desde el ethos compartido. Es importante que todos sientan que contribuyen a la realización del sueño carismático. Y que se cree un clima de confianza y adecuado para que la comunidad pueda desarrollarse.

“Ponerse juntos es un comienzo. Mantenerse juntos es progreso. Trabajar juntos es éxito” (Henry Ford).
9. Se constituye de verdad una comunidad, o una comunidad de comunidades, cuando es capaz de expresar su misión (¡declaración de misión!) y cómo todos los equipos y miembros se integran dentro de ella.

Una comunidad religiosa sabe que ella no es la dueña de la misión, sino que está llamada a colaborar en la “missio Dei”, a convertirse en cómplice de la Misión del Espíritu Santo. No basta una declaración genérica y abstracta. Ha de volverse muy concreta. Quien tenga acceso a ella, debería enseguida entender cuál es la razón de ser y los objetivos de esa comunidad. Sus miembros deberán sentirse inspirados y estimulados por ella y focalizados en ella.



Carisma y declaración de misión ofrecen el sentido de una comunidad –o una comunidad de comunidades– y la configuran.
H
PASCUA DEL HNO. JESÚS RODRÍGUEZ
no Jesús, (Chuchín) nos has dejado en silencio, sin despedidas ni grandes discursos, con la sencillez del gesto, la sonrisa y el abrazo. Hno Jesús (Chuchín) dejas un gran hueco entre nosotros, en tu familia, en el corazón de quienes fueron tus alumnos, compañeros, familias del colegio (de los varios colegios que tuvieron la suerte de que pasases por allí).
Nos dejas una gran lección de sencillez, de servicio y de entrega en favor de los jóvenes. En este mundo en que dicen que nadie les entiende, que nadie les soporta, que nadie les comprende, tú nos dices (nos has dicho con tu ejemplo durante muchos años) que se puede estar a su lado, que se les puede querer, que se puede reconocer en cada uno de ellos a un Hijo de Dios que nos es regalado cada día. Es la escuela menesiana que tú has hecho realidad durante toda la vida, allá donde la obediencia te ha llamado, en diferentes puestos y responsabilidades, siempre al servicio de los jóvenes, entregado a ellos, regalado a ellos.
Todavía no hace un mes, cuando el día 9 de octubre fuiste a Barajas a recogerme, junto con otro Hno, y decíamos “hay que cuidar esa tos” …. y se complicó. ¿Quién iba a imaginar que el Señor estaba trazando sus caminos, escribiendo nuevos capítulos en tu vida, … en nuestras vidas.
Jesús, el hombre de comunidad que resultaba cercano a todos, que sabía ofrecer su ayuda y siempre estaba dispuesto a apoyar, a colaborar, a echar una mano. Hombre de convicciones, de carácter recto con un gran sentido de la obediencia y de la responsabilidad, hombre entregado al servicio de la Provincia como demuestran los destinos que ocupó, seguramente nunca bien valorados ni reconocidos. Años duros en la administración provincial en tiempos de cambio, de búsqueda de nuevos caminos, tiempos de frustración y de confianzas quebradas, en los que dejaste tiempo, corazón y vida como en alguna charla en Portugalete dejabas entrever.
Hermano constructor de comunidad, bromista, buscador de buenas excusas para provocar una charla siempre respetuosa y sin querer herir a nadie. El fútbol, el tiempo, la clase, los periódicos, …. cualquier cosa era válida para provocar un diálogo, romper una situación de bloqueo o generar un encuentro fraterno.
Dice el Evangelio que la espiga muere para dar fruto. Necesitamos hombres así, Jesús. Hombres generadores de comunidad, apasionados por la educación, enamorados de los jóvenes. Sabemos que la muerte no hace sino colmar toda la esperanza vivida en la fe, pero a nosotros, nos genera dolor y tristeza, pena y desazón. Pide al Señor que nos envíe jóvenes dispuestos a seguir haciendo realidad la educación menesiana en los diferentes lugares del mundo donde anunciar el amor del Señor en el mundo educativo sigue siendo un reto, una necesidad. Cuida de todos los que aquí seguimos tratando de hacer realidad el sueño de Juan María, … de ayudar a que los chicos/as descubran que Dios les quiere y busca su felicidad. Ayúdanos a que lo vean en cada educador menesiano que explica, que acompaña, que corrige, que vigila un patio, acompaña un partido o que prepara una clase; en las personas que desde otro tipo de puestos (como te tocó hacer durante años) hacen que todo ello sea posible aunque no se les vea, aunque no se les note y su labor se desarrolle en un despacho, frente a un ordenador, archivando facturas o gestionando presupuestos, a menudo teniendo que poner malas caras y regatear hasta lo imposible. Siempre los jóvenes como meta, siempre todo por ellos.
Jesús, el domingo pasado los Hermanos renovábamos nuestra consagración ante el Señor en esta casa de Nanclares. Tú te unías a nosotros desde el hospital, preparando el encuentro definitivo con el Dios que ha llenado tu vida. Es tiempo de agradecer esa consagración, es tiempo de reconocer la gracia y el regalo que el Señor nos ha hecho en tu persona, en tu ser.
Creemos en el Dios de la Vida, en el Dios Padre que quiere lo mejor para cada uno. Por eso sabemos, por encima de apariencias, que la muerte no triunfa, que no tiene la última palabra, que el amor derramado en cada hora de clase, en cada tiempo de comunidad, en cada momento de crear fraternidad en este mundo te será valorado y recompensado con la mayor de las alegrías posibles.
Jesús, gracias. Gracias por todo lo vivido, por todo el tiempo dedicado a hacer este mundo un poco mejor, a través de la física, de la administración o de la comunidad,... pero sobre todo a través de la fe y la confianza en un Padre que es bueno con todos. En sus manos te dejamos. Sabemos que no puede haber mejor lugar y que no puedes estar mejor.

NOVENA



"Las novenas se realizan a partir de las citas de Juan María seleccionadas

por el H. Gil Rozas, postulador general, para la novena congregacional."
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