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Res: 2006-00267 sala tercera de la corte suprema de justicia


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Res: 2006-00267

SALA TERCERA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San José, a las ocho horas cincuenta y cinco minutos del veintinueve de marzo de dos mil seis.

Recurso de casación interpuesto en la presente causa seguida contra Freddy Alexander Romero Espinoza, nicaragüense, cédula de residencia número 135-RE-041872-00-1999, hijo de Freddy Romero García y de Rosa Espinoza Brenes, y Marlon Eduardo Calderón Sánchez, costarricense, cédula número 1-1122-890, hijo de Carlos Calderón Benavides y de Maritza Sánchez Mora, por el delio de robo agravado en perjuicio de Manuel Hambelant Zeledón. Intervienen en la decisión del recurso los Magistrados José Manuel Arroyo Gutiérrez, Presidente, Alfonso Chaves Ramírez, Magda Pereira Villalobos, Ana Eugenia Sáenz Fernández y Rosario Fernández Vindas, las dos últimas en calidad de Magistradas Suplentes. También interviene en esta instancia el licenciado Rodrigo Mora Salazar, como defensor particular del imputado Marlon Calderón Sánchez. Se apersonó el representante del Ministerio Público.



Resultando:

1.- Que mediante sentencia Nº 79-2005 dictada a las doce horas del quince de abril de dos mil cinco, el Tribunal de Desamparados, resolvió: “POR TANTO: Conforme a lo expuesto, artículos 39 y 41 de la Constitución Política, 1, al 15, 180 al 184, 265 a 267, 324 a 361, 373 al 375 del Código Procesal Penal, 1, 2, 11, 30, 45, 50, 71 a 74, 90, 91 y 213 del Código Penal, se declara a MARLON EDUARDO CALDERON SÁNCHEZ autor responsable del delito de ROBO AGRAVADO, en daño de MANUEL HAMBELANT ZELEDÓN, imponiéndosele por este hecho la pena de CINCO AÑOS DE PRISIÓN; de igual manera en aplicación del procedimiento abreviado se declara a FREDDY ALEXANDER ROMERO ESPINOZA autor responsable del delito de ROBO AGRAVADO, en daño de MANUEL HAMBELANT ZELEDÓN, imponiéndosele por este hecho la pena de TRES AÑOS Y CUATRO MESES DE PRISIÓN; pena que descontarán previo abono de la preventiva sufrida en el establecimiento carcelario correspondiente a la orden de Adaptación Social. En virtud de condenárseles y por imperativo legal se les impone el pago de las costas. Firme el fallo inscríbase en el Registro Judicial y comuníquese al Juzgado de Ejecución de la Pena y al Instituto Nacional de Criminología. De igual manera en atención al buen comportamiento que han presentado los sentenciados se les recomienda el indulto. MEDIANTE LECTURA, NOTIFIQUESE. Miriam Sandí Murcia María de los Ang. Arana Rojas Antonio Ortega Vindas Jueces de Juicio”. (sic)

2.- Que contra el anterior pronunciamiento el licenciado Rodrigo Mora Salazar interpuso recurso de casación por la forma y por el fondo. Solicita se absuelva de toda responsabilidad a su defendido.

3.- Que verificada la deliberación respectiva, la Sala entró a conocer del recurso.

4.- Que en los procedimientos se han observado las prescripciones legales pertinentes.

Informa el Magistrado Ramírez Quirós; y,



Considerando:

ÚNICO- El defensor particular del justiciable Marlon Calderón Sánchez, impugna la sentencia de mérito por estimar que existen vicios en su fundamentación y que se irrespetó la sana crítica. La Sala, sin embargo, encuentra que el fallo debe anularse de oficio, atendiendo a que, según se observa, el a quo conoció en un mismo acto la petición que hizo en el debate el coimputado Freddy Romero Espinoza, a fin de someterse al proceso abreviado y luego celebró el juicio contra Calderón Sánchez, de manera que la sentencia impugnada resolvió ambos extremos, lo que afecta seriamente el derecho del justiciable de ser juzgado por un tribunal imparcial. La Sala ha sostenido reiteradamente que: “... el ánimo del cuerpo juzgador se ve viciado respecto de un juicio ordinario seguido contra ciertos sujetos, si ese órgano –con idéntica integración- ha conocido antes un procedimiento abreviado contra otro individuo, cuando a los imputados en ambos casos se les atribuyen los mismos hechos. Lo anterior se debe a que la aceptación de los cargos por parte del justiciable ante un Tribunal de Juicio (distinto es –cabe advertirlo- el caso cuando se presenta la gestión en la Audiencia Preliminar) obliga a este órgano a determinar si además del dicho del acusado hay más pruebas útiles para sustentar su condena, con lo cual queda comprometido su criterio respecto de otros imputados a quienes se les juzga por los mismos hechos y que no han intentado abreviar el proceso” (ver sentencia No. 200-02, de 9:20 horas de 8 de marzo de 2002, en la que también se examinan otras resoluciones que abordan el mismo punto). Nótese que los jueces, luego de escuchar la admisión de los cargos que hizo Romero Espinoza y de incorporar la totalidad de la prueba documental que es común para ambos enjuiciados, decidieron de hecho aceptar el proceso abreviado, al extremo de que se hizo al acusado abandonar la sala de audiencias junto con su defensor y se les convocó para que regresaran horas después, “con el fin de firmar el acta” (cfr.: folio 200). De esta suerte, aunque no se dictara en ese momento el fallo condenatorio correspondiente, es indudable que se deliberó, no solo sobre la oportunidad de la gestión en la fase de juicio, sino acerca de su procedencia, con arreglo a las pruebas existentes, ya que si los juzgadores hubiesen estimado otra cosa, ningún sentido tendría el haber dispuesto el retiro del imputado Romero Espinoza, con el riesgo de rechazar la gestión y malograr todo un debate en cuanto a él. Puesto que tales pruebas son las mismas con las que debería establecerse luego la situación del otro justiciable (Calderón Sánchez), resulta claro que este último no compareció ante un Tribunal cuya imparcialidad se hallase garantizada, sino ante uno que ya había sometido a examen las probanzas y decidido que tenían mérito suficiente para aceptar el proceso abreviado de un supuesto coautor del mismo delito que se investigaba y, eventualmente, decretar la condena e imponer la pena pactada, como en efecto ocurrió. Conforme se indicó en la resolución No. 342-00 de 10:20 horas de 31 de marzo de 2000, tras analizar un caso similar al que ahora se conoce: “No puede el Tribunal decir que homologa el acuerdo –sin retirarse a deliberar- y diferir para un momento procesal posterior el dictado del fallo, porque tal proceder es incompatible con la naturaleza misma de este procedimiento especial. Menos aún puede supeditarse el razonamiento y dictado del fallo de un proceso abreviado, a la celebración del juicio contra otro coimputado, para luego dictar una sentencia conjunta, como sucedió en este caso, porque con ello se desnaturaliza la finalidad misma del procedimiento especial, pero además se irrespetan las reglas del proceso ordinario, porque se resuelve en sentencia, luego de un juicio oral y público, un asunto que no fue debatido en esa audiencia y para el cual no se siguió el procedimiento establecido –intimación, declaración del acusado, recepción de prueba, emisión de conclusiones...”. Lo procedente era que el a quo ordenara separar la causa y remitir a Romero Espinoza ante otro juzgador que decidiera si procedía o no la solicitud planteada por él. Así las cosas, de oficio se anula parcialmente el fallo impugnado, solo en lo que se refiere al justiciable Calderón Sánchez. Se ordena reenviar el asunto para que se sustancie nuevo juicio en cuanto a dicho imputado, con arreglo a derecho y ante el tribunal competente. En vista de lo resuelto y por devenir innecesario, omite la Sala pronunciarse acerca del recurso de casación interpuesto por el licenciado Rodrigo Mora Salazar y salvo el extremo anulado y el nuevo juicio que se ordena, permanece invariable el fallo de mérito en todo lo demás, particularmente la condena impuesta a Freddy Alexander Romero Espinoza y sus consecuencias.

Por tanto:

De oficio, se anula parcialmente el fallo de mérito, solo en cuanto a la condena impuesta a Marlon Eduardo Calderón Sánchez. Se ordena reenviar el asunto para que se sustancie nuevo juicio respecto de dicho imputado, con arreglo a derecho y ante el tribunal competente. En vista de lo resuelto y por devenir innecesario, omite la Sala pronunciarse acerca del recurso de casación interpuesto por el licenciado Rodrigo Mora Salazar y salvo el extremo anulado y el nuevo juicio que se ordena, permanece invariable el fallo de mérito en todo lo demás, particularmente la condena impuesta a Freddy Alexander Romero Espinoza y sus consecuencias.- NOTIFÍQUESE.-

José Manuel Arroyo G.
Alfonso Chaves R. Magda Pereira V.

Rosario Fernández V. Ana E. Sáenz F.



Expte. Interno N° 0557-1/6-05

Dig.imp.lao


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