Página principal

Rencontres de Fès


Descargar 81.38 Kb.
Fecha de conversión18.07.2016
Tamaño81.38 Kb.
Coloquio “Rencontres de Fès”, 2005

Del 4 al 8 de junio de 2005 – Panorama general
Durante cinco días, un nutrido grupo de participantes se reunió debajo de la frondosa copa del roble de Fez. El árbol fue una fuente constante de inspiración (una metáfora de vida centenaria, de unión de raíces y ramas) que incluso permitió plantear cuestiones de difícil solución (cómo establecer un vínculo entre la naturaleza y la humanidad). Su follaje fue un refugio para los pájaros que cantaron durante todo el evento y ofreció resguardo de los rayos del sol, durante el caluroso mes de junio en Fez.
En este quinto aniversario, los participantes avanzaron con audacia hacia una nueva etapa. El Coloquio, que inicialmente fue concebido como un sencillo evento secundario del Festival Internacional de Música Sacra de Fez, ha pasado a ocupar un lugar central en este acontecimiento, que es al mismo tiempo una celebración de culturas diferentes y un modelo que nos muestra cómo sería un mundo diverso con pluralidad cultural. Es un foro mundial que ofrece esperanza de una manera poco común a través del diálogo incisivo, creativo y profundamente honesto sobre temas difíciles. Sus participantes son muy diversos, e incluyen políticos y científicos, artistas, poetas y académicos, líderes de medios de comunicación y empresas, y muchos más. Este año contó con la participación de unas 120 personas de todos los continentes, y con un público leal y comprometido que en algunos momentos llegó a estar integrado por varios cientos de personas. La idea central de este Coloquio es ambiciosa, inusual y audaz; se ha fijado como meta nada menos que lograr un nuevo tipo de acuerdo sobre problemas mundiales acuciantes y traducir los ideales y los conocimientos en medidas prácticas, para Marruecos, para Europa, para Oriente Medio y para el mundo.
El tema elegido para el Festival de Fez de 2005 fue “caminos de esperanza”, y el Coloquio partió de esa metáfora y esa idea central para buscar inspiración y soluciones para el futuro. El programa también estaba vinculado orgánicamente con los debates de años anteriores, principalmente por cuanto concentraba la atención en la comunicación, a través de los medios y de la educación, y en el papel que desempeñan las personas y la comunidad en el proceso de cambio, orientado a establecer sociedades más justas y equilibradas así como a lograr la paz.
Con la presidencia de Mohammed Kabbaj, y la dirección de Faouzi Skali, el Coloquio de 2005 también logró reunir a asociados diferentes. La Comisión Europea prestó apoyo para el primer segmento, y el Fondo Aga Khan para la Cultura hizo lo propio para el tercer día. Este año, por tercera vez, el Banco Mundial fue uno de los principales asociados. También se recibieron otras muestras de apoyo, principalmente de la ciudad y la región de Fez y del gobierno de Marruecos. La red del Espíritu de Fez merece una mención especial. Se trata de un grupo reducido de personas que forman una red de asesoramiento y compromiso, muchas de ellas desde que se creó el Coloquio hace cinco años. Realizan su labor en forma voluntaria y dedicada, y creen profundamente en la idea central y la misión del Festival y del Coloquio. Ofrecen su apoyo desde Marruecos, Europa, Estados Unidos y Asia, y dan vida y energía a este foro.
Los oradores realizaron un aporte notable no sólo por sus personalidades sino también por la combinación inusual de puntos de vista y experiencias. Sus extraordinarios testimonios y sus ideas innovadoras nos invitan a recordar, reflexionar y avanzar. Entre ellos, cabe mencionar especialmente el mensaje personal y el llamamiento de su alteza real el príncipe de Gales, el pensamiento incisivo, honesto y convocante de Rajmohan Gandhi, el compromiso apasionado de Leila Chahid y del Wali de Fez, y el símbolo viviente de paz encarnado en el testimonio y la acción que ofrecieron, uno junto al otro, el Jeque Abdul Aziz Bokhari y Eliyahu McLean desde Jerusalén.
El Coloquio se reunió durante cinco mañanas en las que la actividad se dividió entre las presentaciones de los participantes invitados, diálogos en paneles y el intercambio de opiniones con el público presente. Por las tardes, el diálogo continuó en uno o más talleres que concentraron la atención en las medidas que pueden derivarse del diálogo. La siguiente síntesis de los debates se basa en los resúmenes preparados diariamente por Katherine Marshall, quien se desempeñó como moderadora conjunta. Estos resúmenes sirven como ayuda memoria pero también son un incentivo para continuar reflexionando, dialogando y adoptando medidas. Las propuestas formuladas en los talleres también servirán como un acicate y una guía para adoptar medidas en el futuro. Dos tradiciones importantes de este Coloquio lo diferencian de los intercambios intelectuales clásicos: la primera es la costumbre de realizar introducciones musicales, que vincula el evento al festival de música y es un aliciente para el intercambio multicultural; la segunda es el uso de símbolos y metáforas para transmitir percepciones personales y artísticas que llegan al corazón y al alma con mucha más fuerza que las palabras y las ideas.
El programa del Coloquio se elaboró teniendo en cuenta los problemas prácticos, específicos y acuciantes, que afrontan hoy las sociedades pluralistas y multiculturales en esta era de globalización que nos toca vivir. Todos los temas y las actividades diarias giraban en torno a la búsqueda de nuevos medios para lograr que las sociedades sean más justas y equilibradas y para promover la paz, el respeto y el interés por la humanidad.
El primer tema abordado fue el de la identidad, y se señalaron tres desafíos importantes: combatir la exclusión y la estigmatización de grupos y personas, lograr el equilibrio entre la libertad individual y la identidad ante las fuerzas de unificación y, algunas veces, de homogeneización derivadas de la globalización, y crear modelos que permitan profundizar la identidad personal y grupal al tiempo que promueven una actitud de genuino respeto y comprensión hacia el prójimo. Este dilema es (y siempre ha sido) la esencia de la democracia; hoy, sin embargo, los desafíos que enfrentan las instituciones democráticas son mucho más amplios y profundos que en el pasado. En el mundo acelerado en que vivimos, donde las fronteras nacionales y comunitarias se diluyen y desaparecen, la sabiduría ancestral y la experiencia son tan necesarias como las nuevas ideas, el liderazgo y la energía creadora. La empresa de establecer un vínculo entre la periferia y el centro, la persona y la comunidad, el pasado y el futuro, plantea las mismas dificultades en Europa, en las instituciones mundiales, en Marruecos, en Fez y en Oriente Medio.
¿Cómo se logra este equilibrio creador entre las culturas, las tradiciones, la historia y la modernidad, los ideales y las realidades, las personas y las comunidades? El Coloquio de 2005 concentró la atención en tres temas fundamentales: la educación, el patrimonio cultural y la memoria. También se mencionó con frecuencia el origen multisectorial de los participantes, que provenían de los medios de comunicación, el ámbito de la educación formal, las artes vivas, el comercio y las empresas. ¿Qué función desempeña cada uno, y cuáles son las sinergias entre ellos?
Los recuerdos dolorosos perpetúan los conflictos y temores y se yerguen como obstáculos a la paz y a las sociedades viables. Sin perder de vista los “caminos de esperanza”, en el Coloquio se analizaron ejemplos que sirven como fuente de inspiración, haciendo especial referencia a Fez, Marruecos y Oriente Medio.
Los resúmenes diarios ofrecen una pequeña muestra del vasto número de opiniones, ideas y propuestas de acción que se plantearon. Los debates giraron en torno a un puñado de temas, y la honestidad y apertura que prevaleció en ellos fue una fuente de inspiración y un modelo: sin honestidad, con uno mismo y en el diálogo, no es posible lograr soluciones y progresar. El papel de la mujer debe ocupar un lugar más preponderante en todos los diálogos y medidas, para lo cual es necesario establecer nuevos paradigmas, nuevos criterios para escuchar y comprometerse. La participación y la apertura representan un desafío, como se puso de manifiesto en el Coloquio mismo: se recordó en todo momento la necesidad de ampliar los mensajes y la escucha más allá del círculo de los iniciados —el centro— para llegar a todos los interesados. También es necesario que los jóvenes tengan una mayor intervención en el diálogo. Debe hacerse una descripción más clara de los puntos de vista, las facetas y las opiniones espirituales, y asumir el compromiso de promoverlos. En el Coloquio, además, se utilizó varias veces la metáfora del reloj de arena para resaltar el carácter urgente del programa así como las cuestiones que estaban en juego: el tiempo transcurre mientras la arena se desliza constantemente.
El Coloquio y el Espíritu de Fez avanzarán por varios “caminos de esperanza”. En lo inmediato, es imperioso adoptar medidas más coherentes y dinámicas para revitalizar la ciudad histórica de Fez y se pidió a los asociados que unieran sus fuerzas para obtener el apoyo necesario. Esta fórmula asombrosa, que se nutre de la energía cultural y el público de los festivales de música para crear nuevas formas de diálogo, está impulsando la realización en otras ciudades, países y continentes, de eventos similares al Espíritu de Fez inspirados en el Coloquio. La audaz noción de “diplomacia intercultural” ofrece la oportunidad de lograr avances, y se está perfilando como una institución que mantendrá vivo el diálogo, la mediación y el compromiso en los años futuros. La próxima reunión del Foro de Fez tendrá lugar del 3 al 7 de junio de 2006.

Coloquio “Rencontres de Fès”, 2005

Síntesis del día 4 de junio: Identidad y democracia

El Coloquio de Fez, bajo el lema “Dotar de alma a la globalización”, comenzó cuando Said Hafid convocó a los participantes entonando una canción de alabanza y culto. Esta reunión fue la quinta del Coloquio que forma parte del Festival de Fez. Unidos por el potente simbolismo de culturas diferentes enriquecidas por la diversidad, los participantes se congregaron para colaborar en pos de la armonía mundial. La música generó una comunión entre los presentes y la voz potente de Hafid los instó de inmediato no sólo a reflexionar sino también a actuar. Entrada la mañana, Rajwant Singh, la primera voz sikh del festival, pronunció oraciones sikh centradas en la unidad de la humanidad y los vínculos inseparables del hombre con la naturaleza.


El discurso oficial de bienvenida de Mohammed Kabbaj (leído en su ausencia por Faouzi Skali) situó de inmediato a los asistentes en el contexto de los acontecimientos mundiales: la Declaración del Milenio aprobada en el año 2000 por las Naciones Unidas, que anunció la llegada del siglo XXI; los urgentes esfuerzos actuales por cimentar los progresos alcanzados a partir de esa fecha, y la próxima reunión del Grupo de los Ocho en Escocia. El compromiso asumido por Marruecos de asignar prioridad al desarrollo humano y la pluralidad cultural sustenta la visión del Festival de Fez, que refleja la profunda convicción de que el éxito en materia de desarrollo depende del desarrollo cultural, que promueve la unión entre las disciplinas, las naciones y las perspectivas. Al manifestar que abrigaba la esperanza de que el Coloquio produjera acciones concretas, mencionó dos nuevas iniciativas relacionadas con éste: la creación de la Fundación Espíritu de Fez, con sede en la ciudad de Fez, y el proyecto de crear un Instituto de Diplomacia Intercultural. El Sr. Kabbaj rindió tributo a los asociados que prestaron apoyo al Coloquio, principalmente a la Comisión Europea, que colaboró en la organización de los primeros dos días.
En sus palabras de apertura, Faouzi Skali también se refirió a la acción y el cambio, pues esa es la finalidad de reunir en Fez a hombres y mujeres de culturas, disciplinas y religiones diversas. El tema del primer día giró en torno a las complejas cuestiones que afronta el mundo globalizado actual a partir de las realidades y los ideales de las identidades y las democracias. Las diferencias y la coherencia, la búsqueda conjunta o caminos diferentes, los ideales o las reglas y normas son algunos de los desafíos que enfrentamos. Los titulares de los diarios nos recuerdan constantemente que estas cuestiones son reales, tanto si se refieren a los debates sobre el idioma nacional en Afganistán, conflictos étnicos violentos, o los debates sobre símbolos religiosos en las escuelas, como a la asimilación de las culturas migrantes en la segunda generación. El mensaje de Fez es que la cultura es parte vital de las relaciones internacionales y, en consecuencia, del desarrollo y de la diplomacia, del conflicto y de la paz, y ese es el desafío fundamental que enfrenta nuestra generación. Puesto que la discriminación cultural (que excede la económica y la política) opera en todos los niveles —mundial, nacional y comunitario—, también las medidas en pos de la armonía en la diversidad deben adoptarse en cada uno de estos niveles. El Espíritu de Fez enfrenta este desafío, tanto en Fez como a través de los muchos eventos conexos, en España, Italia, Francia y Estados Unidos.
Su alteza real el príncipe Carlos de Inglaterra, uno de los más antiguos benefactores del Festival de Fez, estuvo presente espiritualmente a través de un mensaje grabado en videotape en el que afirmó que el festival era un faro de esperanza para el Norte de África y el resto del mundo. Rindió tributo al rey Hassan II por su liderazgo visionario y al pueblo marroquí por su legendaria tolerancia religiosa y su respecto por todos los integrantes de la sociedad. En su mensaje, afirmó que alcanzar un alto grado de comprensión nos permitirá contribuir en mayor medida a lograr la armonía. La música llega al corazón sin importar cuál sea el credo o la cultura, y tiene el poder de unir, inspirar y sanar. Promueve la tolerancia y el respeto. El islam, el cristianismo y el judaísmo tienen una cultura en común, con las mismas características de compasión y armonía. También afirmó que el diálogo cultural y espiritual es una condición previa para el diálogo sobre políticas. Ha llegado el momento de abocarse a la acción.
Al presentar a Su Alteza Real, Sir Nicholas Pearson hizo hincapié en este mensaje de la importancia del diálogo intercultural e interreligioso, que puede contribuir a lograr una comprensión real y compartida en pos de la unidad espiritual de la humanidad (las grandes tradiciones religiosas son hoy más necesarias que nunca para que las grandes tradiciones puedan intercambiar ideas y aprender unas de otras). La Tenemos Academy que él preside (y de la cual es benefactor el príncipe Carlos) se funda en la convicción de que un mundo globalizado no podrá sobrevivir si no se cimenta en la profunda sabiduría de aquello que nuestros antepasados consideraban sagrado.
Desde su jardín islámico en Inglaterra, el príncipe Carlos evocó el potente símbolo unificador del Coloquio de Fez: el roble de Baatha. Las raíces profundas y las ramas extendidas del roble ya habían inspirado otros comentarios sobre los muchos atributos de este árbol, y el Wali de Fez ha dado cuenta de la creación de una asociación para preservar este sólido vínculo entre el pasado y el presente. El Príncipe afirmó que el árbol, que tiene unos 150 años, es un puente que une el siglo XIX con el XXI y constituye un símbolo viviente de unidad.
Nikolaus van der Pas se desempeñó como moderador del panel de debate. En su introducción, se refirió a la Comunidad Europea señalando que era una metáfora de armonía intercultural, e hizo hincapié en la importancia del diálogo intercultural. Este audaz experimento, afirmó, ha demostrado que la unión de culturas y tradiciones diferentes permite lograr grandes avances, que los desafíos prácticos son muy complejos y que aún quedan por resolver muchas cuestiones. Señaló, además, que en todos los emprendimientos es esencial promover la unión entre las personas, pues la cultura hace que valga la pena vivir y el diálogo cultural a través de la acción promueve el cambio. Si no se logra establecer un vínculo entre el aspecto económico y el social, entre el aspecto técnico y el humano, la sociedad no tendrá éxito. No obstante, las tensiones entre las limitaciones institucionales y los valores humanos son reales. Es posible que las distancias que separan a los pueblos parezcan vastas, que la indiferencia sea un enemigo poderoso que alimenta la hostilidad. A través del Coloquio podemos conocer qué opinan los demás acerca de nuestras instituciones; podemos superar los límites de las convicciones e incorporar la cultura viva en las esferas de la decisión y la acción.
Los cinco oradores que abordaron el tema de la identidad y la democracia lo hicieron desde perspectivas muy diferentes, planteando una amplia gama de ideas y un gran número de cuestiones y desafíos. Las cuestiones distan de ser sencillas, ya que se superponen e interrelacionan de mil maneras; no obstante, son fundamentales para la sociedad humana en muchos sentidos.
Fue simbólico que Rajmohan Gandhi señalara que, a pesar de su edad, siempre es presentado como el nieto de Mahatma Gandhi. Su identidad y su misión también es enseñar la tolerancia. Siendo pequeño asistió a encuentros de fe con su abuelo, y comprendió que la percepción de que existe un ser superior nos proporciona sentido común y cordura. La tolerancia y el pluralismo son, para él, una fuente de convicción e inspiración. Afirmó, por otro lado, que en el mundo moderno el estigma es una cruda realidad y se refirió especialmente al Islam, denunciando el daño que causa esta estigmatización. Es irónico, señaló, que durante la guerra fría el mensaje de Occidente fuese que los gobiernos encarnaban el mal pero el pueblo era bueno y que, una vez liberado del poder tiránico, éste rebosaría de bondad. Hoy prevalecería una presunción totalmente opuesta: los gobiernos de Oriente Medio son buenos, no así su pueblo. Lo cual, asociado con la necesidad de librar una guerra contra el terrorismo, constituye un terrible estigma. Debemos poner todo el empeño de nuestra mente y nuestro arte para borrar de nuestro corazón este doloroso estigma.
Benjamin Barber se refirió al carácter complejo de la identidad y la democracia y los vínculos entre ellas. Los principales desafíos que afronta actualmente Estados Unidos —la bahía de Guantánamo, el régimen de derechos, el camino a seguir— ponen de manifiesto el alto grado de dificultad de la tarea por realizar. Como en el caso de las parejas que llevan muchos años de casadas, la identidad y la diversidad se necesitan mutuamente pero están en constante conflicto. Al igual que el roble de Baatha, las raíces, el tronco y las ramas están unidos, pero a diferencia de este árbol, en el seno de las sociedades humanas cada vínculo puede funcionar en detrimento de los otros en lugar de colaborar mutuamente. Barber señaló tres tipos de identidad y su interacción en el mundo actual. La identidad cultural, en un sentido estricto, abarca en principio: el origen étnico, la nacionalidad, la religión. Actualmente, sin embargo, también hay una identidad comercial, impulsada por las fuerzas del mercado mundial, por el consumo. Esta identidad trasciende las fronteras nacionales y étnicas, pero tiene falencias y limitaciones en muchos aspectos. Por último, hay una identidad mundial, de la cual el Festival de Fez constituye un ejemplo. Se trata de un nuevo conjunto de identidades, voluntarias y diversas. ¿Cómo se correlacionan estas identidades con un mundo de interdependencia, globalización y democracia? ¿Cómo desarrollamos una identidad cívica que integre la identidad cultural estricta y las nuevas fuerzas del mercado? Los problemas actuales no conocen fronteras (sans frontières), pero no suele suceder lo mismo en el caso de las identidades. Mirando al futuro, hay varios caminos diferentes y Fez constituye uno de ellos. La realidad es que no es posible retroceder, no se puede retener al capitalismo dentro del Estado nación; por lo tanto, es necesario dar impulso a otras facetas de la organización humana y adaptarlas a la realidad de un mundo sin fronteras. Las actividades artísticas desempeñan un papel fundamental porque incentivan la imaginación y permiten descubrir nuevos caminos hacia el cambio y la esperanza, dejando atrás el temor y la intolerancia.
Thierry de Montbrial señaló especialmente las complejidades y las contradicciones, así como las profundas raíces históricas de la identidad y la democracia. Se trata de dos conceptos que rara vez permanecen en la estratósfera de las ideas o los ideales, y suelen chocar en la práctica y en el aspecto emocional. Las entidades políticas son reales e importantes, y los Estados y los gobiernos son necesarios e inciden en la vida de las personas. Los Estados nación dependen de la cultura como el cemento, el elemento aglutinante, el código que guía las normas y las reglas. Aunque los Estados tengan marcos jurídicos e instituciones similares, su reacción frente a desafíos similares puede ser muy diferente porque ésta se basa en la historia y en la memoria colectiva. La democracia es un ideal que puede, y debe, adoptar muchas formas. Es la brújula que marca la dirección, pero debemos avanzar con gran cuidado. Por último, alertó sobre el peligro de caer en la tentación de dar lecciones a los demás acerca de estos desafíos profundamente complejos en materia de organización humana y recomendó evitar el neoimperialismo en vista de las tentaciones que ofrece el mundo actual.
John Bunzl se refirió a su experiencia y sus convicciones personales que nacen de la percepción de la injusticia imperante actualmente en el mundo, así como a la necesidad de que la ciudadanía adopte una actitud audaz y creativa para ponerle fin. En un mundo justo, las personas ganarían lo suficiente para vivir decentemente y no se verían obligadas a emigrar en busca de una vida mejor. La ironía es que los gobiernos que representan a las personas están atados y limitados por presiones contradictorias y no pueden, por ello, adoptar las medidas que serían necesarias para lograr un mundo más justo. Es necesario encontrar nuevas maneras de movilizar y expresar el interés común y la voluntad de los pueblos. La organización a la cual pertenece Bunzl, Simultaneous Policy, está desarrollando nuevos instrumentos que podrían sustentar este ideal.
Máximo Cajal se refirió a una nueva y audaz iniciativa del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, y del Ministro de Relaciones Exteriores de España orientada a forjar una nueva alianza en materia de diplomacia intercultural y medidas conexas. El objetivo de la iniciativa consiste en consolidar la diversidad y los valores en común que impulsan a las personas a luchar juntas contra la intolerancia y la inseguridad. Cajal describió la historia moderna de España como una metáfora de cambio, un camino en el que se reunieron identidades históricas, enfrentaron la dura realidad del pasado y avanzaron hacia nuevas formas de democracia.

Oradores: Apertura oficial: Mohammed Kabbaj (en su ausencia, el mensaje fue leído por Faouzi Skali); Faouzi Skali; mensaje de Su Alteza Real el Príncipe de Gales (presentado por Sir Nicholas Pearson Bt); el Wali de Fez, y Nikolaus van der Pas (Comisión Europea). El debate estuvo a cargo de un único panel en el que intervinieron Rajmohan Gandhi, Benjamin Barber, Thierry de Montbrial, John Bunzl y Máximo Cajal.


Coloquio “Rencontres de Fès”, 2005

Síntesis del día 5 de junio: Educación para la diversidad

Tras una introducción musical a cargo de Natalie Nicaud, continuó el debate del día anterior. Ello permitió ampliar el debate sobre educación y puso de relieve el grado de complejidad de la interrelación existente entre identidad y educación, democracia y diversidad. El intercambio de ideas fue animado, exhaustivo y estimulante, y concluyó con la exhortación a efectuar una reformulación fundamental de los tres principales factores determinantes de la educación para la diversidad: la educación formal, la sociedad y los medios de información. Una vez más el follaje del gran roble de Baatha dio pie a las conversaciones, al inspirar el retorno constante al tema de la necesidad de trabajar para restablecer el equilibrio y la integridad entre las distintas partes de los sistemas humanos. La imagen de una balanza, símbolo de justicia y equidad, pero también de inequidad y desequilibrio, estuvo presente en el núcleo de un debate que abarcó al mundo entero, de Marruecos a la Comunidad Europea (donde las votaciones sobre la Constitución Europea que tuvieron lugar a principios de la semana fomentaron la discusión), hasta el Lejano Oriente y Asia meridional.


En esta deslumbrante variedad de ideas, que uno de los miembros comparó con los exquisitos y numerosos platos que componen una comida tradicional marroquí, se entrelazaron siete temas.
a) Interdependencia, unidad y diversidad. El mundo de la ciencia nos recuerda la integridad y la interdependencia fundamentales del universo y los sistemas humanos. La diversidad y la integridad de los sistemas marchan juntas y, en el marco de la dinámica y la velocidad de la globalización, presentan una serie de problemas prácticos que es preciso resolver. Hay tensiones reales, no abstractas, entre la convicción de que existen valores y normas comunes (ejemplificados por la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos) y las elecciones que surgen del deseo de respetar las distintas aplicaciones vinculadas a las diferencias culturales. Debemos abordar los límites de la tolerancia, incluso cuando celebramos y consolidamos las bases de la diversidad. Este mensaje fundamental se aplica especialmente a la gestión de gobierno y a las relaciones entre religión y Estado. En los sistemas humanos esa diversidad necesita protección y regulación, y la tolerancia se debe enseñar y aplicar. Se repitió la siguiente frase: la economía permite vivir, la cultura hace que vivir valga la pena.
b) La mujer y el hombre. El hecho de que, en el debate del primer día, se hiciera silencio precisamente sobre el vínculo entre identidad y género, tan básico que constituye el primer signo de identidad al nacer, tuvo la virtud de subrayar la cuestión, promoviendo la reflexión, e inspirando recomendaciones concretas, tanto para el Coloquio como para el futuro. Además de sumar a un mayor número de mujeres en todos los diálogos, en este diálogo de civilizaciones la importancia del papel del género y las cruciales funciones culturales de la mujer (simbolizadas por el gastado palo de amasar de una mujer india que amasó pan y atesoró y transmitió cultura durante décadas) deberían constituir un tema específico en el futuro. En ninguna otra esfera el diálogo y la acción son más necesarios que en esta.
c) La educación y los medios de información. El tema de los medios se tocó en los debates desde numerosos ángulos; los sistemas de educación formal no se abordaron tan claramente aunque, no obstante, se exhortó a hacerlo con urgencia. Resonaron debates de años anteriores sobre “los medios para los ciudadanos”, paliando la frustración común ante el poder actual de los medios como instrumento de configuración de las culturas, para bien o para mal. Desde distintos sectores se instó a usar los medios en forma creativa, se trate de melodramas o reality TV, para enviar claros mensajes de esperanza e importancia práctica. Para tener éxito en cualquiera de las empresas analizadas en Fez, debemos comprender la cultura popular y sumergirnos en ella, ya que la mayor parte de la educación tiene lugar fuera de los circuitos formales, y más y más proviene de los medios de información, como Internet, la televisión y otros. Sin embargo, las escuelas y las universidades tienen gran responsabilidad en la enseñanza de la diversidad cultural: el aprendizaje de idiomas es un importante punto de partida, y Marruecos presentó un ejemplo sobre la forma de analizar libros de texto para detectar los mensajes de tolerancia e intolerancia que contienen. Es importante vincular las ciencias duras y blandas con mucha más claridad, asegurando que el aprendizaje de ciencia incluya, por ejemplo, la comprensión de la historia. Se subrayó la importancia de la espiritualidad para la educación tanto formal como informal. Sin embargo, se llegó a una conclusión fundamental: es preciso renovar los sistemas de educación para alcanzar nuevos niveles de enseñanza del conocimiento y el respeto “del otro” y del mosaico de culturas existentes en el mundo actual.
d) Exclusión, poder y participación. ¿Cómo pueden hacerse oír las voces de aquellos que carecen de poder formal y cómo se puede lograr la participación ciudadana que muchos consideraron el meollo de la solución? El budismo ofrece algunas enseñanzas de importancia crítica, principalmente la humildad y el sentido de equilibrio. Implementar políticas y prácticas sociales con conmiseración, dijo Sulak, no constituye un sueño sino una realidad asequible. Si se le da la oportunidad, la población pobre puede ser inmensamente creativa y lograr maravillas; el microcrédito es un ejemplo excelente: ha surgido con fuerza en muchos países y ha transformado la vida de la gente. La capacidad de adaptación y el aprendizaje práctico deberían celebrarse y perfeccionarse. Esta faceta de la participación vinculó el examen de las formas políticas y económicas de expresión y de desarrollo de la comunidad. Los numerosos vínculos entre poder central y poder local deben fortalecerse para superar los problemas reales de la dispersión, la distancia y la exclusión de tanta gente y tanto talento. Se nos recordó que si las diferencias entre ricos y pobres, centro y periferia, este y oeste, norte y sur, son demasiado grandes, no podremos hacer realidad nuestros sueños.
e) El centro y la periferia. Las cuestiones prácticas relativas al poder y la gestión de gobierno fueron fundamentales en el diálogo en el contexto de un desafío: la periferia y los ciudadanos procuran vivir su vida y lograr cambios y, no obstante, el poder continúa estando centralizado y siendo inaccesible. Se plantearon varios problemas. En primer lugar se advirtió que se debe actuar con realismo y apertura al abordar las tensiones que trae aparejada la globalización. El deseo de prosperidad es importante y natural, y la globalización no sólo es imparable: también abre inmensas oportunidades. En segundo término, se dieron ejemplos del poder que puede adquirir la periferia. Los ejemplos que presentó Fatema Mernissi sobre personas que trabajan como guías de turismo sin haber asistido a la escuela y sobre la venta de alfombras por Internet pusieron en tela de juicio el supuesto de que el Estado y las instituciones internacionales formales guían verdaderamente la vida actual. No obstante, muchos señalaron la necesidad vital de contar con mejores instituciones y mejores democracias en el mundo de hoy.
f) La juventud se mencionó una y otra vez como objetivo fundamental y, sin embargo, ninguno de los oradores era joven, lo que planteó una nueva dificultad práctica. Es esencial escuchar con claridad las voces de los jóvenes e incorporarlos en el diálogo. La presencia de estudiantes en Fez es un primer paso importante, pero el compromiso real con las generaciones jóvenes es crucial.
g) Libertad, elección y tiempo. Las tensiones entre los valores comunes y la diversidad cultural llevaron el debate al tema de la libertad. Si bien en la actualidad más personas que nunca antes pueden vivir la vida que escogen, con la posibilidad de alcanzar sus sueños, en el debate surgieron dos factores importantes: que hoy la mayoría de la gente todavía tiene escasa libertad de elección y que “el lugar donde una persona nace determina cómo va a vivir y cómo va a morir” (Bono). La pobreza y la desigualdad continúan siendo una realidad poderosa, incluso fuera de los muros del Foro de Baatha. El tiempo apremia, las preguntas distan de ser abstractas y es urgente actuar.
Sulak Sivaraksa rindió un sentido homenaje a Jim Wolfensohn, ex presidente del Banco Mundial. La humildad, señaló, es fundamental para la diversidad, el diálogo y la comprensión. Los teólogos están aprendiendo a ser más abiertos, pero los economistas, aun con la mejor de las intenciones, no suelen comprender la realidad. Señaló que antiguamente había observado esa insensibilidad en el Banco Mundial, pero que Jim Wolfensohn había abierto la institución a las nuevas ideas y el diálogo interreligioso, y había escuchado la voz de los pobres y de quienes estaban lejos del poder, lo que había convertido al Banco en una institución mejor.
Oradores: Debate sobre Identidad y democracia: Mohammed Bennis, Mireille Mendes-France Katherine Marshall, Rajmohan Gandhi y Benjamin Barber, moderado por Nikolaus van der Pas (Comisión Europea). El debate se desarrolló en un único panel, con varios oradores que cuestionaron las exposiciones de sus miembros, y fue moderado por Faouzi Skali. Miembros del panel: Elisabeth Guigou, Mohammed Arkoun, Sulak Sivaraksa, Trinh Xuan Thuan, John Marks, Rajeev Sethi y Fatema Mernissi. Oradores que cuestionaron las exposiciones: Bertrand Collomb, Leila Rhiwi, Belén Bernaldo de Quirós, Ted Ahlers y Rachid Belmokhtar.

Coloquio “Rencontres de Fès”, 2005

Síntesis del día 6 de junio: Diversidad cultural y desarrollo
El debate del día 6 de junio comenzó con algunas preguntas provocativas y terminó con un llamamiento apasionado en favor de una intervención urgente. Saheba inauguró la reunión con cánticos de Tayikistán. Nikolaus van der Pas formuló las conclusiones del primer segmento del Coloquio organizado por la Comisión Europea. El Fondo Aga Khan para la Cultura presentó luego dos facetas de su labor: la conservación de tradiciones musicales de Asia central en peligro y la recuperación de la ciudad histórica de El Cairo. En un grupo de debate se examinaron las repercusiones de este ejemplo y su significado como fuente de inspiración, en particular para Fez. El debate de Fez continuó por la tarde con un taller animado y estimulante.

¿Cómo podemos movilizar la riqueza intelectual del debate de Fez y traducirla en medidas prácticas? En su rico y atinado resumen de los debates del 4 y 5 de junio, Nikolaus van der Pas destacó la importancia vital del diálogo intercultural, y lo vinculó con el debate central sobre las funciones y responsabilidades respectivas del centro (poder) y la periferia (personas y comunidades). Las imágenes contrastantes de la alfombra del Califa, con su trama que sale desde un centro fuerte, y la geometría creativa sin ningún centro fijo, con imágenes totalmente interconectadas, de la alfombra de una mujer bereber simbolizaban las opciones y tensiones del mundo de hoy. En el Coloquio, pero sobre todo en los talleres, un amplio abanico de ideas y de sugerencias concretas puso especialmente de relieve la necesidad de utilizar tanto las manos como el corazón. Los desafíos específicos para la comunidad mediterránea y los vínculos entre Europa y África del Norte son fundamentales para este grupo en numerosos niveles. Se formularon también sabias advertencias y preguntas importantes para el futuro: el lenguaje y las palabras son importantes; tolerancia y democracia son términos que deben utilizarse con gran cautela. El abismo que separa a los ricos de los pobres representa un gran peligro y debe considerarse con sensatez y energía. La tendencia de los sistemas y dirigentes políticos a adoptar una perspectiva a corto plazo puede dejar de lado los aspectos humanitarios y la riqueza de la humanidad. La economía y la cultura, a través del diálogo intercultural, pueden y deben colaborar para hacer realidad nuestros sueños. La Comunidad Europea, con su visión básica de unidad en la diversidad, es un motivo de inspiración, un modelo y un socio en la búsqueda de este objetivo.

La presentación de la actividad del Fondo Aga Khan para la Cultura aportó un nuevo estilo y estructura al Coloquio. Seis presentaciones bien concebidas y detalladas descubrieron el círculo completo y los vínculos existentes entre visión y misión, y su aplicación mediante ideas concretas en terrenos como la ingeniería, las encuestas de hogares, el seguimiento y la evaluación, y los controles financieros. La misión de la Red Aga Kahn es desarrollar la diversidad cultural, sobre todo en el mundo musulmán, para promover y potenciar procesos de desarrollo social y económico. Su visión (mal comprendida por las instituciones oficiales hasta hace muy poco) es que la diversidad cultural puede ser un activo importante y un fuerte impulso para el desarrollo socioeconómico. La música, quizá la expresión de la creatividad humana que mejor refleja la diversidad, es un ejemplo concreto, y la labor del Fondo se hizo patente en sus notables programas para dar nueva vida a las tradiciones musicales de Asia central (como demostraron tan fehacientemente los conciertos del 6 de junio, Música de las montañas de Kirguistán interpretada por el Ensemble Tengir-Too, y música sacra, canciones y danzas de Tayikistán, interpretadas por The Badakshan Ensemble y la Academy of Maqām). La compleja preparación y los tangibles resultados del Parque Al Alhezar en El Cairo histórico y el dinámico desarrollo comunitario en la ciudad histórica tienen evidentes resonancias para la ciudad histórica de Fez. Luis Monreal concluyó con preguntas que orientan su labor: ¿Cuál es el efecto psicológico de estos proyectos en una comunidad urbana? ¿Cuál es su repercusión social? ¿Cuáles son las consecuencias económicas?

Un tema dominante fue la admiración por la labor de la Red Aga Khan: Leila Chahid sugirió que sería buena idea clonar a Karim Aga Khan, y Mohamed Kabbaj se declaró tan impresionado por la grandeza de su visión como por la calidad de su trabajo.

El grupo de debate examinó sobre todo cómo se podría aplicar y multiplicar esta experiencia en otros lugares. Presentó numerosas perspectivas y formuló preguntas, y sus integrantes se desafiaron mutuamente a encontrar caminos semejantes, lo que constituía un ejemplo del Espíritu de Fez tanto en su labor práctica en el campo de la cultura y de la diversidad como en cuanto símbolo de un camino de esperanza.

En el debate se entrecruzaron seis temas:

a) Hacer reales y tangibles nuestros sueños y esperanzas de diversidad cultural. Los desafíos que se plantean para conservar la diversidad en el mundo acelerado, homogeneizado y cambiante de nuestros días son tan reales para la cultura como para la biodiversidad, y necesitan intervenciones urgentes y creativas. Las asociaciones entre el sector público y el privado, la colaboración y las conexiones intersectoriales, y la disciplina y la determinación son tres ingredientes de vital importancia. Debemos esforzarnos por pasar del “modelo” a las “masas”, encontrando los medios de aprovechar los ejemplos de excelencia y multiplicarlos hasta alcanzar la escala que exigen los problemas mundiales. Es una tarea de gran complejidad, entre otras razones porque, en su misma esencia, la diversidad cultural es muy compleja y no se presta a soluciones simples y monolíticas. Debemos estar preparados para luchar con esta complejidad.

b) La cultura y la diversidad deben considerarse como parte central del desarrollo socioeconómico, no como un contraste, y las necesidades reales de los pobres no deben quedar enmascaradas por el romanticismo. Una ciudad histórica no debe considerarse ni como una carga ni como un museo. La cultura puede y debe ofrecer oportunidades y esperanza.

c) Hay que mirar siempre al pasado y al futuro: al pasado como raíz de la memoria y de la identidad, al futuro como realidad y posibilidad. Ello tiene aplicación real y directa tanto para la música como para las ciudades históricas.

d) No hay que olvidar lo espiritual ni el medio ambiente cuando las ideas pasan al terreno de la práctica. “Plantar un árbol es uno de los actos más nobles de optimismo”. El Proyecto Parque Alhezar del Aga Kahn era un ejemplo viviente, que ponía en primer plano las cuestiones ambientales y su interconexión con el desarrollo humano, social y económico. Estas emergencias ecológicas de nuestro mundo deben ocupar un lugar central en la política. La realidad dista mucho de ello, y las cumbres mundiales sobre el medio ambiente pueden dar la apariencia de que no hay convergencia entre naturaleza y humanidad (cuando en realidad están íntimamente asociadas).

d) Las personas deben estar siempre en el centro, recordando siempre (haciéndose eco de los días anteriores) la vital importancia de la participación y el compromiso desde el principio hasta el final. El éxito del Fondo Aga Khan depende fuertemente de la confianza en sus comunidades. Ello es imposible sin confianza y orientación desde dentro de las comunidades acerca del camino que se quiere seguir. La gente debe estar convencida (tanto en Europa como en Fez) de que las propuestas y planes de acción reflejan sus intereses, sus deseos y su opinión.

e) Fez: El Wali presentó la realidad viva de Fez más allá del Festival y de los debates de Batha: cuando hayan pasado estos días, recaerán sobre él la responsabilidad de las vidas de tantas personas y unos desafíos inmensamente complejos. En el debate se hizo eco de un llamamiento a la acción. La sensación de crisis era palpable. Había también frustración, en el sentido de que muchas de las acciones e ideas presentadas hasta la fecha podrían compararse al acto de enjugar las lágrimas de un huérfano: debemos hacer mucho más. El Wali concluyó con un poema de Ronsard, en el que se desafiaba al grupo a asumir un compromiso individual y común para configurar el futuro.

El día terminó con un desafío de Mohammed Kabbaj: en este mundo de nuevas tecnologías y visiones, los individuos deben, más que nunca, asumir la responsabilidad de su destino. Si no toman su vida en sus propias manos, el cambio será imposible.

Oradores: Nikolaus G. van der Pas (Comisión Europa), con un examen del segundo día; presentación de Faouzi Skali. El equipo de The Aga Khan Trust for Culture (AKTC) estaba formado por Luis Monreal, Francesco Siravo, Cameroon Rashti, Jurjen van der Tas, Fairouz R. Nishanova y Theodore Levin. Grupo de debate: Faouzi Skali, moderador; Ahmed Arafa, wali de Fez; Jean-Louis Guigou; Ibrahim Benjelloun; Hassan Alaoui; Emmanuel Dierckx de Casterlé; Katherine Marshall; Pierre Rabhi; Hubert Astier, y la Sra. Benjelloun.

Coloquio “Rencontres de Fès”, 2005

Síntesis del 7 de junio: Curación y memoria
Ayer fue un día de exploración de la memoria, como combustible para el conflicto, y alimento para la curación y la paz. Comenzó con una canción obsesiva, “Remembrance”, interpretada por Natalie Nico, que finalizó también el día con un poema y una improvisación en homenaje a Batha Oak. La mañana fue un recorrido a través de memorias individuales, comunitarias, culturales, nacionales y mundiales. Fue como el eco de los debates de los días precedentes, en que se establecieron los vínculos entre memoria e identidad, cultura, democracia y diversidad. Fue también el presagio del debate posterior, cuyo objetivo era superar los conflictos que impiden la construcción de un futuro común.

La mañana adoptó la forma de dos presentaciones en grupo seguidas por observaciones de los “interrogadores” y un breve intercambio de opiniones. En la tarde, se continuó con un taller y la proyección de dos filmaciones de Susan Collin Marks y John Marks (Search for Common Ground) y de Eliyahu McLean, en que se destacaban, respectivamente, las relaciones entre macedonios y albanos, los héroes de Burundi y el proyecto Sulha, un grupo de base que intenta conseguir la paz en Israel y Palestina.

En los debates del día se evocaron numerosas emociones: fue algo muy distinto de lo que podría ser un debate académico. Se integraron elementos de muchas disciplinas, experiencias nacionales, perspectivas políticas y estilos. La fuerte relación de la memoria con el lugar, con su arraigo en una experiencia real, fue uno de los muchos temas; otro fue la memoria en cuanto ingrediente central en la cultura y, por lo tanto, en la diversidad. La memoria en calidad de fuerza humanizadora, vehículo central de cultura e inspiración, esencia de la diversidad y parte de la red de espiritualidad contrasta con la memoria en cuanto lente deformadora, fuente de traumas permanentes y vector perpetuador de los conflictos. En honor a la verdad, las soluciones y programas prácticos sólo se tocaron de pasada en los debates de ayer. El mensaje central, si nos atrevemos a hablar de un centro en este mosaico de reflexiones, fue un recuerdo sobrecogedor de la inmensa complejidad de la memoria, en cuanto parte de la mente, el corazón y el alma de los individuos y las comunidades.

A lo largo del día se abordaron, entre otros, los temas siguientes:

a) La memoria integradora, en que el conocimiento y la comprensión de tradiciones y experiencias diversas reflejan una diversidad llena de vitalidad, contrasta con las memorias exclusivas de las comunidades que las oponen a “el otro”. La memoria integradora, mediante la enseñanza y los libros de texto, la expresión artística (como el Festival de Fez), el liderazgo mediante el ejemplo, el diálogo exigente, el recurso a la fe y el espíritu como medio para conseguir fines positivos, el homenaje a los héroes de la paz y muchos otros medios, es una de las piedras angulares de las sociedades que consiguen prosperar en todos los niveles y puede ser objeto de aplicación práctica por todos y cada uno de nosotros.

b) Memoria y conflicto. En el debate se mencionó la filosofía, la literatura, la ciencia, la medicina, la historia y las artes, pero casi en todo momento se hizo presente un motivo de preocupación ante la realidad de los conflictos de nuestros días, en particular en el Oriente Medio. La realidad es que las guerras, la violencia y las tensiones sociales se ven impulsadas por la forma en que las personas y las comunidades recuerdan su historia y experiencias. Por eso, la memoria está estrechamente asociada con la reconciliación, y con los medios y visiones que pueden configurar y modificar esas percepciones. El conflicto entre Israel y Palestina y Jerusalén ocupó siempre un primer plano, lo mismo que la historia de Europa y la perdurable imagen del “choque de civilizaciones”. Otro tanto ocurrió con la historia inmediata y los desafíos concretos e inminentes de memorias respetadas pero inquietantes de las orgullosas sociedades plurales de Marruecos y Fez.

c) Raíces culturales y materiales del conflicto. ¿Qué es primero? ¿Resolver el conflicto o las dolorosas memorias? ¿Esforzarse por configurar o curar esas penas dolorosas, que dan pábulo a la ira, o forjar una sociedad con oportunidades y equidad en que el camino de la esperanza forje nuevas memorias y mitigue el dolor del pasado? El diálogo mantuvo un equilibrio entre ambas opciones, pero la realidad práctica de que las sociedades dinámicas y equilibradas deben ofrecer a la gente esperanza y seguridad fue siempre un tema central.

d) Recuerdos dolorosos: exclusión, manipulación y poder del mito. Se evocó el dolor y el horror de las historias e imágenes recordadas: 500 cadáveres en una iglesia de Rwanda, niños soldados en Uganda septentrional que no pueden olvidar a sus víctimas, la guerra de Oriente Medio de 1967, el Holocausto, y Perpiñán en fechas recientes. La xenofobia, el miedo, el odio y la crueldad son realidades demasiado presentes entre nosotros. La memoria y la historia que presentan imágenes idealizadas y románticas constituyen un grave y peligroso escollo. Lo mismo cabe decir del peligro de visiones demasiado simplistas y demonizadas, sean de los Estados Unidos, del Islam o de Israel. Todos los sectores, incluida la religión, la política, los negocios y las artes, son necesarios para superar estos problemas y peligros.

e) Fuentes de inspiración. Sudáfrica y su reconciliación se presentaron (lo mismo que el año pasado) como ejemplo de lo que puede hacerse frente a unas memorias brutales. Las claves son el papel de los líderes y la existencia de instrumentos creativos, exigentes y dinámicos para alcanzar la reconciliación. Una reunión histórica celebrada en Bruselas en enero de 2005 entre imanes y rabinos consiguió lo que algunos calificaron como milagros de diálogo y comprensión. El innovador código de familia de Marruecos modificó las leyes de acuerdo con la práctica real, sobre la base del respeto de la mujer, y se propone lograr un futuro integrador. Otra historia extraordinaria de continuidad y memoria pero también de cambio vertiginoso son los cambios que están transformando Europa oriental. En los cuatro casos, las claves fueron el valor para probar nuevos caminos y el liderazgo.

f) Globalización y memoria. La conservación de las culturas y memorias frente a las amenazas de rápido cambio impulsado por la globalización aporta nuevas dimensiones a los antiguos debates sobre la memoria. Estas preocupaciones son quizá la base de dos votaciones recientes que dijeron “no” a la Constitución de la Unión Europea. El fuerte deseo de individualidad, de celebrar la propia patria, donde “Dios se esforzó un poco más”, es algo con lo que hay que contar al construir un futuro plural en que todos seamos ciudadanos del mundo. El respeto de la memoria es importante, pero debemos escuchar el firme llamamiento a “acabar con esta carrera absurda de las autoridades”. Los ciudadanos deben ocupar el centro.

g) Fuerzas sociales, realidades y memoria. Tuvimos varios testimonios elocuentes de que vivimos en una compleja transición de alcance mundial, tras el breve período de esperanza que siguió a 1989 y a la caída del muro de Berlín. Nos encontramos con realidades como las complejas fuerzas sociales, las consecuencias directas de la desigualdad, las amenazas al Estado del bienestar, las consecuencias de las fuerzas de mercado y cambios rápidos y de gran alcance. La reconciliación, unas sociedades pacíficas y plurales y las memorias positivas compartidas serán objetivos imposibles de alcanzar si no abordamos estos problemas inmediatos, urgentes y reales de la pobreza mundial, el desempleo, el fracaso escolar, la enfermedad y la debilidad de los sistemas de justicia.

Regresamos con frecuencia a la imagen de una pequeña y frágil embarcación. La estabilidad y el equilibrio son fundamentales para la supervivencia, y se necesitan dos remos para avanzar. Podemos buscar inspiración en las palabras de una gran heroína: Eleanor Roosevelt nos recordó que “el futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”. Después de todo el debate, el convencimiento final que caracteriza el Espíritu de Fez es que el bien es más fuerte que el mal.



Oradores: Faouzi Skali, moderador. Primera mesa redonda con Leila Chahid, Grand Rabbi Guedj, Roland Cayrol, Nouzha Skalli y Christophe Aguiton. Segunda mesa redonda con Susan Collin Marks, Simon Lévy y Michiel Hardon. Se encargaron de formular las preguntas Jean-Claude Petit, Alain Michel, René Roudaut, Hillel Levine y Peter Balazs. Jean-Claude Petit y Abraham Segal organizaron un taller sobre este tema.

Coloquio “Rencontres de Fès”, 2005


Síntesis del día 8 de junio: Construcción de un futuro común (Oriente Medio)
El último día del Coloquio de Fez permitió forjar y enhebrar nuevos recuerdos con los que podremos construir nuestro futuro. Un jeque y un pacifista judío de Jerusalén se sentaron juntos bajo el roble de Batha y conversaron con apasionada determinación sobre una posible paz; Rajmohan Gandhi trazó la imagen indeleble de un “muro andaluz”, un muro humano, lleno de confianza, amistoso, tolerante, frágil, tenue, no violento, cívico y decidido que está tomando forma a través de Oriente Medio; Leila Chahid recordó entre lágrimas la valentía de héroes de las distintas partes y mencionó en especial a Samir Assir, del Líbano, cuya existencia fue tronchada en la flor de la vida; con pasión, el Wali de Fez vinculó mediante metáforas y lazos humanos el roble de Batha al roble del hogar infantil de los Chahids en Jerusalén, y el drama inmediato de mantener viva la medina de Fez. Estas gráficas imágenes se pueden convertir en recuerdos positivos y constructivos que atesoraremos en el futuro.
El día comenzó con una interpretación musical de Natalie Nico, continuó con un inspirador cántico de Abdelfateh Bennis y concluyó con una meditación conducida por el Jeque y el Rabino. Durante la mañana se desarrolló un panel y hubo intercambios de ideas entre muchos de los presentes; las actividades prosiguieron durante la tarde con un taller en el que se profundizó el debate y con la proyección de dos filmes de Susan Collin y John Marks, sobre cómo plasmar el futuro .
Los siguientes son algunos de los temas abordados durante el día:
a) Verdad, honestidad y franqueza. El Coloquio de Fez se caracterizó por su notable franqueza, pero hubo numerosas exhortaciones a una mayor honestidad y se manifestó la voluntad de afrontar los problemas, de hablar al otro desde el corazón tanto como con la mente, de dejar de lado el “bla bla teórico” para pasar a la acción y a un intercambio provechoso. Se mencionó especialmente a periodistas y políticos; aunque se reconoció que hubo actos de valentía y gran honestidad entre unos y otros, la observación fue dirigida a todos y cada uno de ellos. Fez muestra un camino a seguir para intercambiar ideas y entender al otro, sin miedo y sin temor de perder la propia individualidad o de traicionar a los suyos.
b) Las fuerzas de paz están creciendo, y esta es una historia que merece contarse. Rajmohan Gandhi nos señaló que se está produciendo un importante fenómeno que no se conoce ni se encomia lo suficiente: el crecimiento de una red políglota de grupos de acción cívica, universitarios, empresarios, mujeres, medios de información y otros grupos que trabajan por la paz y la justicia, el diálogo y la reconciliación, especialmente en Oriente Medio. Esta red infunde esperanza, pero es frágil y, en ocasiones, difícil de percibir y comprender. Debemos apoyarla y fortalecerla. “Pero, cariño, la paz no vende”, dijo en cierta ocasión un editor a Lawrence Deonna; sin embargo, podemos y debemos combatir esta concepción, y lograr que las historias de paz y progreso sean tan vívidas como las de odio y violencia.
c) La mujer. Una vez más, se exhortó a velar por la participación directa, activa, positiva, honesta y creativa de la mujer en las tareas de fortalecimiento de la paz. Las mujeres pueden ser las mediadoras más valientes y compasivas, y nunca se las debería dejar de lado.
d) El poder de la ciudadanía. El poder ciudadano puede ser una fuerza significativa y necesita la energía y amistad de las redes creativas ejemplificadas por el encuentro de Fez. Estamos tratando de construirlo tomando como base la capacidad y la posibilidad de elección que han estado ligadas a la identidad moderna y la libertad que es clave para la democracia. Este desafío es tan importante para Europa, Estados Unidos y Marruecos como lo es para Israel y Palestina. A fin de lograr buenos resultados, los mediadores también deben conocer el idioma y la idiosincrasia de los ciudadanos.
e) Función de la cultura. La cultura, con su enorme variedad de significados, debe ser una pieza esencial de este futuro de ciudadanía, libertad y pluralismo. Une a la gente, abre los corazones a la comprensión, “hace que valga la pena vivir la vida” y ayuda a combatir el discurso y la realidad del miedo, nuestro mayor enemigo. Constituye la base del humanismo y la humanidad. La diversidad de culturas, vivida y comprendida, es el arma más poderosa contra el miedo. Puede y debe emplearse para luchar contra los numerosos estigmas que hemos observado: no sólo el que marca a los pueblos del Islam y que Rajmohan Gandhi señaló como uno de los grandes peligros de nuestro tiempo, sino también los que recaen sobre norteamericanos, Israel, periodistas y políticos.
f) Religión, cultura y paz. ¿Hasta qué punto la fe y la espiritualidad forman parte de este futuro positivo? Muchos las consideran fundamentales, pero advirtieron que no pueden verse o entenderse en sentido superficial; se nos recordó que, hace apenas una generación, los líderes religiosos sabían de memoria los textos de las demás religiones y, por lo tanto, comprendían y respetaban las creencias básicas de otros credos. El diálogo interreligioso debe crear este tipo de comprensión y sabiduría. Sin comprensión, no se puede alcanzar un pluralismo real y respetuoso. Algunos nos dieron muestra de su noción de espiritualidad, como marco que puede unir a todos los pueblos, incluso a aquellos sin religión o sin creencias religiosas: en esencia, es una forma de humildad y modestia, respeto a lo que “me es ajeno”, a lo que no comprendemos. Si excluimos lo espiritual, su ausencia nos atormentará en el futuro.
g) Realidades de la política y la época. Los “realistas” de la Fes Fellowship recordaron la necesidad de participar con más fuerza y pragmatismo en el discurso político y de trabajar con realidades políticas. La tarea es urgente: el tiempo pasa, las oportunidades se nos escapan, la arena se escurre rápidamente en el reloj. Traspasar las fronteras para difundir la comprensión y derribar falsos muros aun cuando trabajemos en pro de la educación, el empleo y una vida mejor para todos; tales cometidos deben ir indiscutiblemente juntos, y cumplirlos es apremiante.
h) La historia del diálogo interreligioso en Jerusalén personificado en el Jeque Abdul Bokhari y Eliyahu McLean nos ofreció un potente relato y una gran fuente de inspiración. Ambos trabajan desde hace años con grupos que desafían las categorías de “izquierda” y “derecha”, pacifista y extremista, para reunir gente y fomentar la comprensión. La historia de los dos hombres ilustra la complejidad y la riqueza del mosaico humano existente en el Oriente Medio: la familia del Jeque llegó a Jerusalén desde Uzbekistán en el siglo XVII, y desde entonces ha dado intelectuales y dirigentes; McLean es un pacifista tradicional judío (Rodeph), que recurre a un valioso acervo en su pugna por recuperar las tradiciones de paz. Nos recordaron que estamos tratando con dos pueblos profundamente heridos, pero que reunir a la gente puede producir milagros. La clave es la “audacia santa” para enfrentar las dificultades y comprometerse.
Leila Chahid señaló un hermoso recuerdo dejado por Fez 2005: la noche sufi en la que el Rodeph judío entonó cánticos, bailó y cantó con integrantes de la hermandad Sufi, de la mano del Jeque y de una mujer tocada con un velo y plena de energía, con la corona combinada de Farsis, disfrutando y respaldando este símbolo viviente de unión, comparando e intercambiando recuerdos, y mostrando el camino de la esperanza y la paz.
¿Hacia donde nos dirigimos ahora? Como siempre, al aproximarse la conclusión del Coloquio se reavivó la constante reflexión sobre su significado y su orientación futura. Se exhortó, en especial, a ampliar la participación, incluir a más jóvenes, establecer lazos más fluidos con el pueblo de Fez, comunicar la esencia del diálogo y forjar vínculos más fuertes.
Oradores: Faouzi Skali y Katherine Marshall, moderadores. Mesa redonda con la participación de Laurence Deonna, Rajmohan Gandhi, Leila Chahid, Sheikh Abdul Bokhari y Eliyahu McLean. Aicha Belarbi y Mohammed Barrada condujeron el taller de la tarde, y se exhibieron dos filmes sobre el Oriente Medio producidos por Search for Common Ground.






La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje