Página principal

Red de estudios de historia de empresas


Descargar 125.58 Kb.
Página1/2
Fecha de conversión18.07.2016
Tamaño125.58 Kb.
  1   2
ISSN 1669- 7227

RED DE ESTUDIOS DE HISTORIA DE EMPRESAS

Boletín Virtual Semestral

Nº 2, Junio, 2005.


  • Presentación

Como parte de la creación de la Red de Estudios de Historia de Empresas, ámbito informal de discusión y colaboración entre investigadores, hoy editamos la segunda gacetilla virtual. Reiteramos nuestro interés en recibir sus sugerencias, comentarios y aportes para los próximos números. En especial nos interesa recibir noticias e información de colegas de otros países latinoamericanos.

Asimismo les recordamos que cualquier pedido de información, consulta, sugerencias o aportes para los boletines puede realizarse enviando un correo electrónico a hempresas@cpenet.com.ar

Cordiales saludos,
María Inés Barbero y Andrea Lluch

Editoras



Secciones

Debates en curso

Reseñas bibliográficas

Congresos

Revistas

Recursos

Tesis

Archivos de empresas

Red de Estudios de Historia de Empresas

Coordinadores

Red de Estudios de Historia de Empresas

María Inés Barbero (UBA-CEEED/UNGS)

Andrea Lluch (UNLPam-CONICET)

Andrés Regalsky (UNLU, UNTREF, CONICET)

Marcelo Rougier (UBA-CEEED)

Roberto Schmit (UBA-INSTITUTO RAVIGNANI/UNGS)


Contactos Boletín Virtual

ISSN 1669- 7227

Gil 353, 2°piso, Santa Rosa, La Pampa, Argentina, L6300

E-mail: hempresas@cpenet.com.ar 

Tel: 02954-451617 - Fax: 02954-433037


  • Debates en curso


Título: Endless Novelty: Specialty Production and American Industrialization, 1865-1925: An overview

Autor: Philip Scranton, Rutgers University (texto añadido al presente boletín electrónico).
Agradecemos a Philip Scranton su autorización

para incluir y distribuir este texto.
En la sección Debates proponemos hoy la lectura de un texto de Philip Scranton, uno de los principales representantes de la heterodoxia norteamericana en la historia de empresas, entendiendo como tal a la propuesta de construir una business history alternativa al modelo chandleriano. El trabajo que presentamos, Endless Novelty, fue publicado a fines de la década de 1990, y aunque se trata de una obra que tuvo mucha difusión y sobre la cual se generaron encendidos debates, es casi desconocida en nuestro medio.

Al igual que el texto de N.Lamoreaux, D.Raff y P.Temin que seleccionamos para el primer número del Boletín, es una contribución relevante a los debates actuales acerca de cuáles deberían ser los marcos conceptuales y los contenidos de la historia de empresas, desde una perspectiva que discute los fundamentos del paradigma de Alfred Chandler. Pero se diferencia radicalmente de los citados autores en la medida en que rechaza toda aspiración a la creación de una nueva interpretación general de la historia de empresas norteamericana y a la incursión en el campo de la teoría, optando por la revalorización de los enfoques narrativos.



Continuar leyendo…

María Inés Barbero (UBA/UNGS)

Referencias bibliográficas:

Endless Novelty: Specialty Production and American Industrialization, 1865-1925, Autor: Philip Scranton, 2000, 416 páginas

Ver en: http://www.pupress.princeton.edu/titles/6212.html


Endless Novelty. La produzione specializzata nell’industrializzazione Americana. 1865-1925, Publicado en Annali dei Storia dell’Impresa, nº10 (1999):240-287. En el mismo número de Annali di Storia dell’Impresa se publicaron los comentarios de Giovanni Federico y Aurelio Alaimo al artículo de Scranton y la respuesta del autor.

#Inicio




  • Reseñas bibliográficas

Marcelo Rougier, Industria, finanzas e instituciones en la Argentina. La experiencia del Banco Nacional de Desarrollo 1967-1976, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 2004, 350 pp., por Andrés Regalsky.


Leer Reseña1
Osvaldo Barsky y Julio Djenderedjian, Historia del capitalismo agrario pampeano. La expansión ganadera hasta 1895. Tomo I. Ed. U. de Belgrano y Siglo XXI, Buenos Aires, 535 pp. Por Roberto Schmidt
Leer Reseña2
Aníbal Jáuregui. Brasil-Argentina. Los empresarios industriales, 1920-1955, Buenos Aires, Imago Mundi, 2004, 175 págs. Por Marcelo Rougier
Leer Reseña3
#Inicio

  • Congresos




    • Convocatorias (2005/2006)

Año 2005


  • Seminario /Taller. La empresa ayer y hoy. Nuevas Investigaciones y Debates

13 y 14 de Junio 2005, C.E.E.E.D./Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires.


  • The European Business History Association the European Business History Association

Johann Wolfgang Goethe-Universität, Frankfurt September 1-4, 2005

Conference on Corporate Images – Images of the Corporation

Mayor información en: www.unternehmensgeschichte.de/ebha2005


  • 2005 CHORD Conference, "Commercial Histories: Perspectives on Retailing and Distribution History"

14-15 Septiembre 2005, University of Wolverhampton, UK

Programa y abstracts en http://home.wlv.ac.uk/~in6086/chconf.htm.





  • Año 2006




  • Business History Conference Annual Meeting, Toronto, Canada, Junio 8-10, 2006

Munk Centre for International Studies of the University of Toronto.

Plazo para el envio de abstract hasta el 15 Octubre 2005.

Contactos a Dr. Roger Horowitz, Secretary-Treasurer,

Business History Conference, P. O. Box 3630, Wilmington, DE 19807, USA.

Phone: (302) 658-2400; fax: (302) 655-3188; email: rh@udel.edu.

Mayor Información en:



http://www.h-net.org/~business/bhcweb/annmeet/call06.html


  • International Economic History Association (IEHA)

Helsinki, Finlandia, 21 al 25 de Agosto

Información en http://www.helsinki.fi/iehc2006/

Llamado a Sesiones: http://www.helsinki.fi/iehc2006/cfp.html#Second
Recomendaciones a organizadores y otros temas, consultarse en www.neha.nl/ieha

International Economic History Association, Newsletter de Abril del 2005.




  • 52º Congreso Internacional de Americanistas

Sevilla (España) del 17 al 21 de julio de 2006.

Para más información, por favor visite la página web del congreso: www.52ica.com



Mayor información sobre Convocatorias a Congresos Internacionales de Historia Económica en http://www.eh.net/

#Inicio


  • Recursos on-line para investigadores

Hoy proponemos:

  • NEP: New Economics Papers

NEP is an announcement service which filters information on new additions to RePEc into edited reports. The goal is to provide subscribers with up-to-date information to the research literature. Our success in achieving this goal has been substantial. As of 1 June 2005, there were 35,635 subscriptions from 14,824 unique addresses distributed throughout the world. The reports are generated by subject-specific editors

Mayor información en http://nep.repec.org/



  • Research Papers in Economics

RePEc is a collaborative effort of over 100 volunteers in 45 countries to enhance the dissemination of research in economics. The heart of the project is a decentralized database of working papers, journal articles and software components. All RePEc material is freely available.

Mayor información en http://repec.org/



#Inicio


  • Revistas




    • Business History

Publisher: Routledge, part of the Taylor & Francis Group

Índice del Volumen 47

Número 3, Julio 2005 Special Issue: The Business of Dependency: Governments, Firms and the Consumption of Addictive Products. Editors: Matthias Kipping, Lina Gálvez Muñoz

Number 2 / April 2005

Number 1 / January 2005

Indices en http://taylorandfrancis.metapress.com/app/home/journal.asp?wasp=61912556e08240cb9cc8642620805ae6&referrer=parent&backto=linkingpublicationresults,1:108492,1




    • The Business History Review

Índice del Volumen 78, primavera 2005, en

http://www.hbs.edu/bhr/current.html


    • Enterprise and Society

Índice del Junio 2005, Volume 6, Number 2

http://es.oupjournals.org/current.dtl



    • Business and Economic History On-Line

Volume 2: The 2004 Annual Meeting

http://www.thebhc.org/publications/BEHonline/2004/beh2004.html



    • Investigaciones de Historia Económica, Asociación Española de Historia Económica

http://www.aehe.net/ihe/default.asp



    • América Latina en la Historia Económica , Nueva época, Instituto Mora, México.

Número 23. enero-junio de 2005

http://www.institutomora.edu.mx/index.php?method=textos&idarea=126


#Inicio


  • Tesis (2001-2004)

Hernán Ramírez (ver resumen)

Tesis de Doctorado



Título: “Os institutos de estudos econômicos de organizações empresariais e sua relação com o Estado em perspectiva comparada: Argentina e Brasil, 1961-1996”.

Institución: Programa de Pós-graduação em História, Universidade Federal do Rio Grande do Sul. Porto Alegre, Brasil. Año 2005. Orientación: Prof. Dr. Pedro Cézar Dutra Fonseca.


Claudio Castro (ver resumen)

Tesis de Maestría en Historia Económica



Título: De la industrialización tardía europea a la sustitución de importaciones latinoamericana: Agostina Rocca y la Organización Techint, 1921-1976.

Institución: Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, Fecha: 21/12/2004. Director: Marcelo Rougier.



Inicio


  • Archivos


Colaboradora: Silvana Piga

Universidad de San Andrés, Buenos Aires, Argentina

Biblioteca Max von Buch

Colecciones Especiales y Archivos
Este sector de la Biblioteca tiene entre sus objetivos los de recuperar y preservar documentos y colecciones vinculados a empresas y comunidades británicas e irlandesa en la Argentina.

Desde el año 2000 recibe valiosas donaciones; algunas de las mismas ya han sido procesadas y están disponibles para su consulta en sala.


A continuación se presenta una breve y parcial descripción de su acervo
Archivos de empresas argentinas:

  • Molino Angelita, Santa Fe, 1906-1954

  • Molino Central Norte, Bs. As., 1918-76

  • Hume & Milia, Bs. As, 1957-1985

  • Empresas relacionadas con el Ing. Alfredo Demarchi (nieto de Facundo Quiroga): Inmobiliarias, Compañía de Elaboración de fibras de Lino, Hilanderías Argentina de Algodón, The Buenos Aires Southern Dock Co. Ltd., La Teutonia, etc.


Colección comunidades británica e irlandesa en la Argentina:

  • Colección periódico “The Standard”, 1861-1959. Parte en microfilms.

  • Correspondence with the Foreign Office, 1837-1845 (Libro copiador de cartas del Consulado Británico en Buenos Aires)

  • Club de Residentes Extranjeros, 1841-1981

  • Archivo Club Inglés, 1889-1993

  • Archivo Club Siglo XX, 1943-1983

  • Archivo British Engineering Association of the River Plate, 1898-1988

  • The Royal British Legion, Buenos Aires Branch, 1933-2001

  • Colección de correspondencia perteneciente a familias de origen británico en la Argentina, entre los años 1852 y 1920 las que fueron conservadas y donadas por el Sr. John Norris. Incluye las familias: Ramsay, Darbyshire, Parish Robertson, Thomson, Thompson, Tweedie, Grierson, Fraser, Daly, Norris, Foster.

  • Papeles de Eric T. F. Brown, 1924-1930

  • The British Women´s Patriotic Committee in the Argentine Republic, 1941-1942

Para mayor información sobre estos y otros materiales, horarios de atención, cómo consultar, etc., se sugiere visitar el sitio:



http://www.udesa.edu.ar/biblioteca/colecciones/
Contacto: Silvana Piga spiga@udesa.edu.ar - TE: 4725-7043
#Inicio


  • Debates en curso

(continuación de Debates…)

El artículo que incluimos en su versión en inglés (a la cual accedimos por cortesía de Philip Scranton) fue publicado en italiano en Annali di Storia dell’Impresa en 1999 y es una sinopsis, elaborada por el mismo Scranton, de su libro Endless Novelty: Specialty Production and American Industrialization, 1865–1925 (Princeton: Princeton University Press. 1997). En ellos el autor se propone investigar los “mundos industriales inexplorados o definidos como irrelevantes” por los enfoques dominantes en la historia de empresas estadounidense, enfatizando que entre las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX existió una pluralidad de trayectorias posibles hacia la industrialización y el desarrollo económico.

Ya en sus dos libros previos -Proprietary Capitalism: The Textile Manufacture at Philadelphia 1800–1885 (1983) y Figured Tapestry: Production Markets, and Power in Philadephia Textiles, 1885–1941 (1989) - Scranton había estudiado la industria textil de Filadelfia, caracterizada por el predominio de empresas individuales o familiares, especializadas en fases determinadas del proceso productivo y vinculadas a una extensa red de contratos y acuerdos informales, que ocupaban mano de obra especializada y se orientaban a la producción en pequeños lotes (batch production). En dichos trabajos definió como “producción especializada” al tipo de actividad desarrollada por dichas firmas, un modelo opuesto al de fabricación en serie y en grandes volúmenes característico de las grandes empresas.

En Endless Novelty, producto de una investigación de más de diez años por el “cinturón productivo” de los Estados Unidos, Scranton se plantea indagar en qué medida la producción especializada trascendió al ámbito geográfico de Filadelfia y al sector textil, identificando las múltiples localizaciones de distritos industriales y la difusión del sistema de producción especializada en otras ramas de la industria, que incluyen la industria metalúrgica, la fabricación de joyas, la industria gráfica y editorial, la de máquinas herramienta, la de muebles de lujo, la de vagones de tren (coches-cama) y la de material eléctrico.

En sus conclusiones propone cuatro tesis principales: que la especialización productiva fue un componente clave del proceso de industrialización de los Estados Unidos (lo cual se desprende del análisis de los datos censales); que favoreció la innovación en productos, en procesos y en la organización de las firmas; que aseguró una abundancia de bienes de consumo ofreciendo a la sociedad norteamericana calidad de diseño y diversidad de productos; y que a partir de la Primera Guerra Mundial algunos de los sectores en los que predominaba la producción especializada comenzaron a evidenciar signos de estancamiento y de crisis.

Sin duda estas conclusiones relativizan el valor explicativo de la “síntesis organizacional” chandleriana y de otros enfoques que ponen el acento en el rol decisivo de la gran empresa “moderna” durante la Segunda Revolución Industrial en los Estados Unidos. Scranton considera que estas perspectivas comparten una serie de debilidades. Primero, porque recortan el campo de investigación y excluyen a otros tipos de empresas cuya relevancia en términos de empleo y de valor agregado fue mucho mayor que el de las grandes firmas hasta los años veinte. Segundo, porque proponen una visión teleológica y determinista, considerando que las grandes empresas representaban el camino hacia el futuro. Tercero, porque eliminan del análisis las variables vinculadas al poder político y económico así como las contingencias y eventos imprevistos. Cuarto, porque ofrecen una visión muy homogénea de las grandes empresas, minimizando las diversidades que existían entre ellas. Por último, porque introducen tácitamente criterios de interpretación que bloquean toda revisión del período y de los procesos de cambio, considerando a la praxis de las grandes empresas como standards absolutos antes de haber analizado detenidamente otras modalidades de desarrollo.

Pero las implicancias del libro de Scranton van mucho más allá de la identificación de formas alternativas de organización de las firmas y del debate acerca del papel de la producción especializada en la industrialización norteamericana. El autor ofrece una propuesta teórico-metodológica que rechaza explícitamente la construcción de una nueva síntesis, planteando en las conclusiones algunas alternativas mucho más concretas: estudiar la trayectoria de la producción especializada después del crac de 1929; analizar formas de alternativas a la producción especializada y en serie (y más allá de la industria) y realizar estudios comparados a nivel internacional.

Pero en el debate con G.Federico y A.Alaimo, Scranton va más allá y explicita cuál es su concepción de la historia como disciplina, rechazando toda propuesta de interpretación general y de teorización, rescatando un enfoque narrativo, que privilegia las diferencias y la complejidad de la acción humana, en una aproximación que Alaimo define como “sensibilidad de tipo idiográfico”. Considera que las discusiones teóricas en curso dentro de la historia económica son poco satisfactorias, y no acepta que el objetivo principal de los historiadores sea comprender las causas del cambio, ya que dicha suposición privilegia el análisis causal sobre las otras formas de análisis (como la narración de las formas evolutivas o de las contingencias casuales, o bien el análisis del significado) e ignora los elementos de continuidad en la cultura y en las prácticas. También se identifica con los enfoques relativistas, sosteniendo que tras la crisis de los grandes paradigmas interpretativos sólo tenemos “una multiplicidad de aproximaciones al pasado y una comunidad de estudiosos que evalúan, dentro de un contexto espacial y temporal específico, lo que consideran más relevante”.

Al optar por el enfoque narrativo Scranton rechaza toda pretensión de generalización y de subordinación de la historia a la teoría, proponiendo la utilización de una pluralidad de marcos conceptuales, ofreciendo al lector la posibilidad de reinterpretar los contenidos y de agregar valor intelectual a los textos. En su negativa a aceptar la necesidad de arribar a conclusiones más generales considera que la función de las síntesis es la de sofocar la imaginación y reducir a los lectores al silencio, y sostiene que las construcciones históricas ofrecen la posibilidad de desafiar nociones aceptadas y de ejercitar el anticonformismo. Afirma que “las teorías pueden estimular las preguntas, pero no determinar los métodos de investigación ni las respuestas”, y que no es posible arribar a conclusiones definitivas, a análisis completamente exhaustivos o a narraciones totales de los procesos de industrialización, y como consecuencia a ninguna teoría general. Enfatiza que los estudiosos estén inmersos en universos culturales y históricos específicos, que por lo tanto no pueden aspirar a la objetividad, y que su rechazo a las grandes generalizaciones nace del respeto de las diferencias humanas, de las diversidades organizativas y de la complejidad de las parábolas históricas.

En Endless Novelty y en el debate con sus comentaristas Scranton retoma argumentos desarrollados en otros textos de su autoría, algunos de las cuales están citados en las referencias y en los que propone una renovación de la business history que pase no sólo por discutir la centralidad de la gran empresa sino por “pensar de otra manera”, discutiendo los supuestos en base a los cuales se lleva a cabo la investigación.

La gran riqueza de sus trabajos emana no sólo de su particular enfoque sobre las formas de organización de la empresa durante la industrialización norteamericana sino, sobre todo, del alcance de su propuesta historiográfica y de sus concepciones epistemológicas. Los lectores tienen todo el derecho a disentir con sus opiniones, pero se verán necesariamente obligados a repensar acerca de la identidad de la historia como disciplina, en el contexto de la crisis de los paradigmas estructurales y de la redefinición de la relación con las otras ciencias sociales, todo ello en el marco de la postmodernidad. En cierto modo, la antigua “controversia sobre el método” acerca de la relación entre historia y teoría, la polémica entre Simiand y Seignobos sobre la especificidad del método histórico y las reflexiones de los fundadores de Annales acerca de las particularidades de la historia como disciplina diferenciada de las otras ciencias sociales, todas cuestiones que han sido recurrentemente debatidas por los historiadores, vuelven a la luz desde el escenario de la historia de empresas.
María Inés Barbero (UBA/UNGS)

Referencias:

Philip Scranton, Propietary Capitalism: The Textile Manufacture at Philadelphia. 1800-1885, Cambridge University Press, 1983

Philip Scranton, Figured Tapestry: Production, Markets and Power in Philadelphia Textiles, 1855-1941, Cambridge University Press, 1989

Philip Scranton. Endless Novelty: Specialty Production and American Industrialization, 1865–1925. Princeton: Princeton University Press. 1997. Pp. xiv, 415.

Philip Scranton, “Moving Outside Manufacturing: Research Perspectives on Small Business in Twentieth-Century America”, en K.ODAKA, K and M. SAWAI, Small Firms, Large Concerns. London, Oxford University Press, 1999

Philip Scranton and R. Horowitz, “The Future of Business History: An Introduction”, en Business and Economic History, 26, Fall, 1997
Debates

Inicio

Tesis

Hernán Ramírez

La tesis aborda la constitución y las formas de acción adoptadas por tres centros de estudios e investigación en economía, financiados por grupos de empresas, cuyos miembros más destacados llegaron a la conducción económica, ocupando, en numerosas ocasiones, puestos gubernamentales, especialmente ministerios del área, presidencia de los bancos centrales e otros cargos relevantes en Brasil e Argentina, dentro de un amplo período comprendido entre los años de 1961 y 1996, abarcando tanto la crisis de los regímenes populistas, como el paso de los gobiernos autoritários y democráticos, que les sucedieron.

Las instituciones de las que trata el trabajo son, el Instituto de Pesquisas Econômicas e Sociais (IPÊS), la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) y la Fundación Mediterránea (FM), escojidas por haver sido actores fundamentales en el diseño de las políticas implementadas por distintos gobiernos de los dos países durante el último tercio del siglo XX. Entidades que pueden ser consideradas paradigmas de una nueva matriz de relación entre el Estado, las corporaciones empresariales y los técnicos vinculados fundamentalmente al área económica, desarrollada durante el período.

De modo diferente de las corporaciones de patrón más antiguo, esas instituciones contaron con una estrutura más dinámica y actuaram como puente entre el Estado y los empresarios para diseñar y poner en práctica, sea de forma directa o indirecta, políticas de transformaciones profundas en sus estructuras económicas, apartandose dos modelos desarrollistas para aproximarse, cada vez más, a los moldes liberales, alcanzando cierto consenso en el interior de diferentes fracciones de las burguesias y de otros sectores de las sociedades brasilera y argentina.

Tesis

Inicio

Claudio Castro


¿Cómo una empresa instalada en la posguerra pudo sin apoyarse en las ventajas comparativas históricas de la Argentina alcanzar un liderazgo internacional en materia de ingeniería y siderurgia y transformarse en una de las naves insignias de la industria local? Utilizando la herramienta de análisis que proporciona el pensamiento de Albert Hirschman para los países de desarrollo tardío, se intenta contestar este interrogante. Cronológicamente abarca el período que se inicia con la carrera profesional del fundador de la empresa en Italia, continúa con la fundación de la firma y su instalación en la Argentina hasta su muerte en 1977 que prácticamente coincide en el nivel macroeconómico con la finalización del proceso de sustitución de importaciones. La hipótesis que se sostiene es que Techint a través de su fundador y colaboradores evidencian un caso de transmisión espacial de crecimiento en el que las capacidades acumuladas en Italia se aplicaron a la Argentina siendo funcionales para dar respuesta a los desequilibrios que condicionaron la marcha de la economía argentina desde el inicio de la etapa sustitutiva. Dichos desequilibrios fueron de carácter energético, espacial y productivo y resultaron una fuente constante de oportunidades de nuevos emprendimientos. De alguna manera, la lógica de los eslabonamientos hacia atrás fue lo que orientó la trayectoria industrial del grupo: la ingeniería en obras de desarrollo energético como gasoductos y oleoductos y los caños empleados en los mismos después, para terminar produciendo acero en laminados y lingotes. Colateralmente, el trabajo llega también a algunas otras conclusiones. Desde el aspecto macro, como a pesar de la variedad de políticas económicas y gobiernos, los desequilibrios van determinando la agenda económica, estableciendo una continuidad en ciertas políticas a pesar de la diferencia de criterios y objetivos de los diversos elencos gubernamentales. Desde el plano estricto del sector industrial, podría decirse que los emprendimientos del grupo contribuyen a configurar un nuevo modelo industrial cuyas firmas dependen ahora, no de las exportaciones de materias primas como en la etapa agroexportadora, sino de la continua expansión y profundización del proceso de industrialización. Por último, si bien no está exenta de dificultades, se destaca también como un factor importante la articulación exitosa que Techint tiene con el estado por intermedio de las obras públicas que este realiza, las demandas de sus empresas de energía y la ayuda financiera.

Tesis

Inicio

Reseñas Bibliográficas
Marcelo Rougier, Industria, finanzas e instituciones en la Argentina. La experiencia del Banco Nacional de Desarrollo 1967-1976, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 2004, 350 pp.

El estudio de la relación entre la banca, los empresarios y el crecimiento económico ha concitado, desde hace ya varios decenios, una considerable atención entre historiadores, economistas y otros estudiosos de las ciencias sociales. En el caso de la historiografía económica, desde las primeras aportaciones de Landes y Gerschenkron, y más tarde Cameron, tomó impulso una sólida corriente de estudios que ha continuado desde entonces desarrollándose. Convergentemente, y desde la misma época, economistas de diversa extracción se ocuparon de subrayar la crucial importancia del sistema bancario y de las estructuras financieras en general, en el funcionamiento de las economías capitalistas maduras y, consecuentemente, en las estrategias de desarrollo que se formulaban.

En América Latina en sido escasos los trabajos dedicados a indagar en la evolución histórica del sistema y las instituciones financieras, y su relación con los avatares, mucho menos lucidos, de las economías nacionales. En la historiografía económica argentina, hubo algunos aportes focalizados en el estudio de determinadas instituciones, y orientados principalmente a revisar su papel respecto de la economía agraria anterior a 1930. Para el período posterior, en el que se asiste al despliegue de la industrialización por sustitución de importaciones y de las políticas de industrialización y desarrollo, el bagaje de los estudios es aún más escueto.

El libro de Marcelo Rougier, sobre la experiencia del Banco Nacional de Desarrollo entre 1967 y 1976, que continúa investigaciones previas de su autor sobre la trayectoria de esta institución desde 1944, viene a cubrir en parte ese enorme vacío. El trabajo de Rougier presenta, de una manera excepcional como en muy pocos casos de la literatura sobre el tema, un estudio sistemático y detallado de la acción crediticia de esa entidad, a partir de una base de datos en la que reunió información de millares de operaciones llevadas a cabo en esos años.

El autor, al tiempo que aborda el desempeño de la entidad financiera en relación al universo de sus prestatarios, se propone evaluar su papel como instrumento de las políticas públicas dirigidas a la industrialización en esos años. De tal manera, abreva en la corriente de estudios que en la Argentina ha abordado los instrumentos de política industrial desde la segunda posguerra, así como en los enfoques sobre el papel de las instituciones (North) y la acción relativamente autónoma – pero “enraizada”- del Estado en el desempeño económico de las naciones (Evans). Lo que Rougier se propone es evaluar el juego recíproco entre las “capacidades estatales” evidenciadas por la institución, y las presiones sectoriales que ésta debió afrontar, como claves para interpretar los resultados de su desempeño. Sobre este ultimo punto adelanta la hipótesis de una esencial ambigüedad entre dos misiones que tensarían su acción: la de apoyar la emergencia de nuevas empresas, promoviendo cambios en la estructura industrial en un sentido bien determinado, y la de sostener a las empresas ya establecidas, lo que tendería a congelar la estructura existente.

El trabajo se estructura en 8 capítulos agrupados en tres grandes secciones, y un “epílogo” referido al período inmediatamente posterior (1976-83). En la primera sección, de naturaleza introductoria, el autor aborda aspectos del contexto que permiten entender el proceso de cambios que se estudian más adelante. Primero aborda los debates y consensos suscitados en la América Latina de los años 60 en torno a las estrategias para el desarrollo económico, y las experiencias de instituciones financieras especializadas en ciertos países (Brasil, México), que servirán de parámetro para la reformulación que se intentará del Banco Industrial argentino. Luego aborda el caso argentino, con especial referencia a las controversias suscitadas hacia mediados de los años 60 en torno a la orientación que debía imprimirse a la política industrial. A través de un apretado repaso histórico, desde fines de los años 40, se examinan los fracasados intentos de convertir al mercado de valores en el ámbito de financiación de largo plazo de las empresas, así como la trayectoria igualmente frustrante del Banco Industrial desde su creación. En ese sentido, el contraste entre los reiterados propósito de apoyar las inversiones industriales y el desarrollo regional, y las persistentes realidades de un Banco orientado hacia el crédito “de evolución” (de corto y mediano plazo), parece un premonitorio anticipo de los dilemas en los que va a discurrir también la nueva historia.

Los tres capítulos siguientes conforman la segunda parte del libro, la más medular tanto por la extensión como por la densidad empírica del análisis, en los que se aborda la acción crediticia de la entidad en los nueve años comprendidos entre marzo de 1967, fecha de lanzamiento del plan de Krieger Vasena, y marzo de 1976. El período es dividido en trienios, que se corresponden bastante bien con los más significativos cambios políticos: los años del onganiato, la última fase de la “Revolución Argentina”, y el breve retorno a la democracia bajo las presidencias de Cámpora, Perón e Isabel. En rigor, si bien la gestión de los sucesivos gobiernos, y sus políticas económicas, marcan una impronta decisiva sobre la acción del Banco, lo cierto es que juega también una dinámica inercial que produce en esta periodización ciertos “descalces”. Así en 1970, y en menor grado en 1973, se encuentran elementos de continuidad con la etapa previa que tienden a limitar la validez de la cesura.

La estructura de estos capítulos contiene tres partes sustanciales, una dedicada a la política económica e industrial de los respectivos gobiernos, otra al marco legal y organizativo del Banco y la tercera, a la acción crediticia propiamente dicha, a través de un análisis detallado de las operaciones. Para ello se basa tanto en los datos consolidados de los balances, como aquellos desagregados –y recopilados laboriosamente por el autor- de los libros de actas del directorio. El orden revela las prioridades del autor, que procura decodificar la acción del Banco en términos de política industrial, aunque a veces lo más relevante para entenderla radique en otros niveles de la política económica, como el monetario. Por lo mismo, la estructura de los recursos es abordada junto con el marco legal y organizativo, cuando desde una perspectiva más puramente bancaria hubiera sido esperable su tratamiento en simetría con los créditos.

La entidad continuaría denominándose Banco Industrial hasta 1971, es decir hasta promediar el segundo trienio. No obstante el autor considera que desde 1967 fue asumiendo características de un banco de desarrollo, de modo más claro incluso que cuando adquiera la nueva denominación. El rasgo decisivo habría sido la importancia creciente de los créditos para inversiones fijas, y el descenso de los destinados a la “evolución”. Para esto influyó decisivamente, mucho más que la política industrial -que no se caracterizó por nuevos dispositivos - la estabilidad macroeconómica, y el crecimiento con liquidez que acompañó el éxito inicial del Plan Krieger. La estabilidad de los precios habría permitido una mayor eficiencia de las empresas en la asignación de recursos y en la elaboración de planes de inversión. Por otro lado, abrió una etapa (la única del período) con tasas de interés positivas por varios años seguidos, que hizo posible el superávit operativo de la entidad y un adecuado recupero de los préstamos. Esto redundaría a su vez en el aumento de los recursos propios, y de la autonomía financiera y las “capacidades” de la institución.

En sentido contrario el autor señala la composición del directorio en esta primera etapa, que mostró una elevada participación de grandes empresarios y miembros de la Unión Industrial. Esta presencia habría interferido en el pleno despliegue de las posibilidades de autonomía institucional, identificadas fundamentalmente con una burocracia intermedia (gerencial), por su mayor disposición a atender favorablemente–dada la propia extracción - las demandas empresariales. Lo cierto es que en esta etapa tuvo su origen el régimen para la “rehabilitación” de empresas, que canalizó importantes recursos (adelantados por el Banco Central) al servicio de la supervivencia de una serie de empresas cuya viabilidad estaba muy comprometida, y que en gran parte solo lograron diferir por unos años su proceso de liquidación. La iniciativa parece haber surgido del Banco y avalada por el Ministerio de Economía, aunque no puede colegirse de ello que se originó en su directorio. Pero en todo caso denota una lógica contrapuesta a la de los apartados anteriores.

Fue en la siguiente etapa, de 1970 a 1972, en la que se produjo la reorganización de la entidad como Banco Nacional de Desarrollo, ligada a una profundización de la estrategia industrializadora. Al mismo tiempo el autor destaca la mayor rotación de los ministros de economía, absorbidos cada vez más por las exigencias de una coyuntura en la que la inflación y el déficit de la balanza de pagos volvían a ser las notas dominantes. Si todavía el primer año evidenció rasgos comunes con la etapa anterior, a partir de 1971 se impuso un retorno al crédito para “evolución” en atención a “las circunstancias”, al tiempo que el proceso inflacionario tornaba las tasas de interés crecientemente negativas, erosionaba los recursos propios del Banco y lo obligaba a depender otra vez de los adelantos del Banco Central. En cuanto a la conducción de la entidad, a partir de 1971, presentó una composición más técnica y afín, por ende, con el afianzamiento de una burocracia profesional autónoma. Sin embargo, la reorganización funcional del banco obligó a un desplazamiento de cuadros, que marcharía en lo inmediato en sentido contrario. Lo cierto es que fue en esta etapa que se engendraron la mayoría de los grandes proyectos de infraestructura y de producción de insumos básicos, que habrían de contar hasta su maduración con el permanente apoyo del BND.

A partir de 1973, tras la asunción del gobierno peronista, nuevas reglas de juego volverían a alterar la operatoria del Banco. La reforma financiera tornaría a la entidad totalmente dependiente, como las demás del sistema, de los redescuentos del Banco Central. Esta situación implicaría por un lado un fuerte aumento de los recursos totales, mucho mayor que en los años precedentes, pero también el compromiso de atender el financiamiento de empresas y organismos oficiales, que terminarían absorbiendo la mayor parte de los fondos. En lo inmediato, el éxito del plan de estabilización del gobierno implicó el retorno de las tasas de interés positivas, y una mejora en las condiciones operativas. Sin embargo hacia fines de 1974 el retorno de la inflación volvió a traer tasas reales negativas, al tiempo que obligó nuevamente a canalizar mayores fondos al crédito de evolución de las firmas, y a veces simplemente para pagar los sueldos y jornales. La conducción de la entidad, que durante la gestión Gelbard mantuvo un perfil “técnico” similar al de la etapa anterior, sufriría luego sucesivos cambios que socavarían su potencial autonomía. Al mismo tiempo, una nueva reorganización funcional (en este caso, tendiente a la regionalización), conspiraría contra la consolidación del aparato burocrático diseñado por la gestión anterior, saturado por otra parte por la multiplicación de las demandas, a medida que la crisis progresaba. En este contexto de deterioro, sin embargo, continuó el apoyo de los proyectos previos que, si bien en algunos casos acusaron el impacto de la situación macroeconómica, pudieron continuar su marcha hasta más allá de este período.

La tercera y última sección del libro comprende también tres capítulos, de más breve extensión, en los que el autor encara un análisis de conjunto de ciertas temáticas que recorren todo el período. Primero analiza la participación del banco en el crédito bancario total y en el dirigido específicamente a la industria. Fue en este último caso en el que su incidencia alcanzó guarismos significativos (en torno a un 20%), que sin embargo contrastan con los que el autor obtiene al trazar la comparación con las cuentas nacionales (apenas el 3%). La distribución sectorial y regional del crédito, por su parte, no se apartó mucho de los parámetros que presentaba el producto industrial de la época, ni tampoco lo hizo su concentración en torno a las más grandes empresas, todo lo cual pondría en evidencia, según el autor, una acción crediticia que tendía a acomodarse a la demanda existente, más que a operar selectivamente como instrumento de la política industrial. Otro aspecto que destaca es la participación del Banco en el capital de las firmas privadas, a través de distintos mecanismos que en parte databan del período previo. Esto llevaría al Banco a detentar acciones en más de trescientas empresas, que componían la mayor parte del universo empresario de capital nacional. La masividad y permanencia de estas tenencias (que serán finalmente liquidadas en los años de Martínez de Hoz) hace pensar a Rougier en limitaciones más estructurales del empresariado que protagonizaba en este período el proceso de industrialización por sustitución de importaciones. La sección finaliza con una serie de estudios de casos, entre las más relevantes de las empresas que contaron con la asistencia del Banco a lo largo del período. Las experiencias elegidas como exitosas fueron las de los grandes proyectos promocionados, en los que el Banco intervino como parte de un engranaje más amplio que involucraba otras formas de apoyo por parte del Estado, y la presencia del otro lado, de interlocutores con tangible poder. Contrariamente, los fracasos aparecen como el corolario de trayectorias hilvanadas de dificultades en las que el Banco fue llamado finalmente a intervenir, sin poder hacer mucho más que dilatar el derrumbe.

El trabajo concluye con un balance que arroja más sombras que luces, respecto de una institución que parecía haber entrado en un proceso de refundación como agente de las nuevas estrategias de industrialización, pero que terminó reiterando las mismas deficiencias que en etapas anteriores. El planteo entraña un cierto fatalismo respecto de un Estado que no podía sobreponerse a un medio social del que era emergente, como de un empresariado que en su capacidad para sacar provecho de las debilidades estatales mostraba las suyas propias. Pero la historia que se cuenta no es simplemente la de un agente de políticas públicas definidas en instancias superiores. Lo es también de una institución que acumulaba una historia previa que influía en su “cultura organizacional”, y que albergaba una burocracia cuyas características, forjadas en ese ámbito, también jugaron su parte. Es esa tal vez, una de las líneas que el autor esboza y sugiere, pero deja abiertas para un estudio más sistemático al que esta investigación, deja bases más que suficientes.

  1   2


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje