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Reaseguro, contrato de reaseguro


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REASEGURO, CONTRATO DE REASEGURO

Concepto Nº 94021058-2. Julio 26 de 1994.



SÍNTESIS: Concepto. Situación jurídica del reasegurador y el asegurado.

0214] EXTRACTOS.-«(...) En efecto, son variadas las definiciones al respecto, pode­mos partir del concepto que el código alemán consagra en su artículo 779, inciso 1°, que siendo simple no deja de ser completo, veamos: "EI reaseguro es el seguro del riesgo asumido por el asegurador". Por su parte Emerigon en su obra "Traite des Assurances et des Contrats a la Grosse" publicada en 1783, refiriéndose al reaseguro marítimo, señalaba que "el reaseguro es un contrato por el cual, mediante una prima, el asegurador se descarga sobre otras personas de los riesgos marítimos por los cuales se hizo responsable, pero sin dejar de serlo ante el asegurado original. Este primer contrato subsiste, tal como fue concebido, sin alteración ni novación" (citado en el Reaseguro de los Ramos Generales, Compañía Suiza de Reaseguros. Tercera edición. Zurich: La Compañía. 1978, pág. 39). Reinarz lo define como "el acto mediante el cual un asegurador, denominado reasegurador, acepta la totalidad o una parte del riesgo de pérdida que pueda sufrir otro asegurador, denominado compañía cedente". (Robert C. Reinarz. La Gerencia del Reaseguro, traducido por Cosmopolitan Traslation Service Ltda., Editorial Mapfre S. A . 1978, pág. 4).

Carter cita para el efecto el fallo del Tribunal Supremo de Ohio de noviembre 22 de 1939, en el cual se hace referencia a éste como "un contrato mediante el cual una parte, a cambio de cierta cantidad acepta indemnizar a la otra parte total o parcialmente por las pérdidas u obligaciones originadas por un riesgo que la parte citada en último lugar ha asumido mediante un contrato distinto y separado en calidad de asegurador de un tercero". (R. L. Carter. El Reaseguro, Editorial Mapfre S.A., 1979, págs. 163 y 164).

Las anteriores definiciones nos sirven para concluir, en primera instancia, que el reaseguro deriva su existencia de un contrato de seguro, pero que nace al mundo jurídico como un contrato nuevo, independiente, celebrado entre dos partes que tienen en común su calidad de aseguradores, que en forma alguna altera las obligaciones contraídas por el asegurador con el asegurado original. Sobre este particular la Corte Suprema de Justicia, en sentencia de marzo 31 de 1981 y con ponencia del honorable magistrado doctor José María Esguerra Samper, sostuvo: "En cambio, cuando hay reaseguro, se presentan dos contratos diferentes aunque estrechamente vinculados entre sí; el uno es accesorio del otro, porque no se concibe un reaseguro sin un seguro previo o al menos concomitante".

Otra de las conclusiones que se derivan del concepto de reaseguro hace relación a la imposibilidad de establecer un nexo jurídico entre el reasegurador y el asegurado original, toda vez que tanto el uno como el otro, como se ha visto, no se ubican, bien en el reaseguro o en el seguro inicial, como partes contratantes, lo que nos lleva a la formulación del principio general consistente en la separación total de las relaciones contractuales entre asegurador y asegurado, de una parte y de reasegurador y asegurador de la otra, principio este reconocido por nuestro Código de Comercio en sus artículos 1080 y 1135. El primero, modificado por el artículo 83 de la Ley 45 de 1990, establece en su inciso segundo: "El contrato de reaseguro no varía el contrato de seguro celebrado entre el tomador y asegurador, y la oportunidad en el pago de éste, en caso de siniestro, no podrá diferirse a pretexto del reaseguro"; el segundo señala: "El reaseguro no es un contrato a favor del tercero. El asegurado carece, en tal virtud, de acción directa contra el reasegurador, y éste de obligaciones para con aquél".



En este sentido, la Corte Suprema de Justicia, en la sentencia anteriormente citada, señaló:

"En el caso concreto del reaseguro la situación es del todo diferente, pues si bien el reasegurador es un tercero en el contrato celebrado entre el asegurador y el asegurado, cuando se produce el siniestro y a consecuencia de ello paga al asegurador lo que según el contrato de reaseguro está obligado a pagarle, está pagando deuda propia; en este caso el reasegurador sí está obligado a pagar la prestación a su cargo derivada del contrato de reaseguro y por consiguiente no está satisfaciendo una deuda ajena, aunque para él lo sea la del asegurador para con el asegurado (...). Para mayor claridad conviene repetir que la obligación del asegurador para con el asegurado es distinta a la del reasegurador para con aquél y ambas tienen su fuente en contratos diferentes. De consiguiente, si el reasegurador paga, no está extinguiendo la obligación a cargo del asegurador, sino la que existe a su propio cargo".

Como corolario de lo anterior debe señalarse que por tratarse de dos contratos independientes, celebrados entre partes diferentes, principio este incorporado en los ya citados artículos 1080 y 1135 del Código de Comercio, no resulta legalmente viable sujetar el pago de la indemnización en el contrato de seguro al cumplimiento de las obligaciones derivadas del reaseguro».


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