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¿Qué es la opinión pública?


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La construcción de la opinión pública


  1. ¿Qué es la opinión pública?

Pregunta. Parece que no hay una definición clara.

Los autores parecen preguntarse por el significa de opinión y citan un intercambio dialógico de La República de Platón en el que queda claro que la opinión es un concepto que se sitúa entre la ignorancia y el conocimiento.
Vida social y opinión:

“La opinión no es ‘episteme’ (ciencia) sino ‘doxa’ (creencia). Es un semisaber, un conocimiento parcial de la realidad, basado en impresiones y ambigüedades. Se entiende como el saber de la mayoría, del vulgo y aparece en contraposición al conocimiento, a la ciencia, que está reservada a unos pocos.” (Monzón Arribas, C. Opinión pública, comunicación y política. La formación del espacio público. Madrid: Tecnos, 1996)

[idea: a veces la opinión tiene más predicamento que la ciencia; sobre todo cuando la ciencia resuelve temas con explicaciones complejas mientras que la opinión los resuelve por una vía más sencilla.]
La opinión pública también es el fundamento de otros valores sociales: el prestigio y la notoriedad.
“Algunos entienden la opinión pública como la opinión de la gente, como la sumatoria de lo que los individuos que conforman una población opinan acerca de un tema en particular. Otros, en cambio, la conciben como la opinión de unos pocos, la opinión de una minoría o de las élites dentro de la sociedad. También existen quienes definen la opinión pública como aquella que se emite desde los medios de comunicación de masas, equiparando de esta manera el concepto al de opinión publicada y hay quienes la entienden como los espacios donde se forman las opiniones de los ciudadanos y, por tanto, no son privados ni secretos.” (Adamo, 1)
La clave del concepto no reside tanto en el término opinión, sino en el sintagma opinión pública. Significa en este caso un acuerdo explícito o tácito entre una multitud de personas para pensar lo mismo. Este acuerdo suele hacerse sobre unas bases que tienen un carácter interesado y que son puestas en juego por agentes en el proceso de comunicación.
Esta es la explicación que le da la corriente francesa o anglosajona al término: “Prescindían de lo valiosa o inútil que pudiera ser y la interpretaban como el acuerdo unificado de una población o de un determinado segmento de la población. […] A la ‘opinión’ inglesa y francesa subyacía un sentido de acuerdo y de comunidad”. (Noelle, 86)
Aceptabilidad:

“… había que entender la opinión como expresión de algo considerado aceptable”. (Noelle, 86)


Cuál es la clave del acuerdo? Según Noelle-Newman el miedo al aislamiento: “¿Qué es eso que ‘expone’ continuamente al individuo y le exige que atienda a la dimensión social de su medio? Es el miedo al aislamiento, a la mala fama, a la impopularidad; es la necesidad de consenso”. (Noelle, 87)
Función de los medios de comunicación: aglutinadores de opinión.
Definición de carácter popular (Ruiz San Román):

“La opinión pública es la opinión de todos sobre los asuntos que a todos afectan. O de otro modo: la opinión del pueblo sobre lo público.” (Ruiz, 39)

“… el público es un interlocutor necesario en la comunicación pública. Y que, por tanto, la formación de opinión pública es corolario de la comunicación pública en condiciones de normalidad.” (Ruiz, 46-47)
Opinión pública y tiempo.

La opinión pública puede mostrar controversias (desacuerdos, opiniones contrapuestas) o puede mostrar opiniones y formas de comportamiento que se han impuesto, que se han convertido en fundamentos de la sociedad, costumbres o tradiciones. Serán costumbres y tradiciones si se ha aplicado el binomio opinión y tiempo y el propio tiempo y los usos sociales han decantado la balanza hacia una de las opiniones posibles. En cambio, puede suceder que una opinión se imponga sin necesidad de que transcurra el tiempo. En este caso, siempre estaremos hablando de un trabajo importante de comunicación de uno de los agentes comunicativos (por ejemplo, la percepción pública que han tenido millones de estadounidenses de que los ataques de las torres gemelas habían sido obra del dictador Sadam Huseín. En este caso, al contrario del caso de las costumbres o tradiciones, el tiempo se ha encargado de transformar la opinión inicial –y no del todo).


[vídeo de la monja Teresa Forcades]
La presión espiritual

“La autoridad intelectual y moral aristocráticas, basada en la selección, es sustituida ahora por la autoridad basada en la unanimidad. La masa, con la adhesión a una opinión, convierte ésta en creencia común que se impone a los individuos, no por vía racional, sino por una presión espiritual.” (Ruiz, 20)

[esta “presión espiritual” ¿en qué consiste? Remite a los heurísticos y al pensamiento intuitivo y no racional?]
Historia: la tradición filosófica
Los autores parecen preguntarse por el significa de opinión y citan un intercambio dialógico de La República de Platón en el que queda claro que la opinión es un concepto que se sitúa entre la ignorancia y el conocimiento.

“La opinión no es ‘episteme’ (ciencia) sino ‘doxa’ (creencia). Es un semisaber, un conocimiento parcial de la realidad, basado en impresiones y ambigüedades. Se entiende como el saber de la mayoría, del vulgo y aparece en contraposición al conocimiento, a la ciencia, que está reservada a unos pocos.” (Monzón Arribas, C. Opinión pública, comunicación y política. La formación del espacio público. Madrid: Tecnos, 1996)


En cambio para los sofistas, la opinión resultaba ser el criterio fundamental. En este sentido, la labor de los sofistas como constructores de la opinión pública fue fundamental. O, por lo menos, como mediadores entre los ciudadanos que los contrataban y el resto de ciudadanos de la polis en el momento de generar opiniones fundamentadas en argumentos y en emociones.

  • realidad de Sicilia siglo V ac.

  • El poder de la palabra

  • dicastas como tribunales de justicia

Ya Protágoras plantea la expresión ‘dogma poleon’, algo así como la ‘creencia de la mayoría’. Y es que cuando la palabra y la comunicación invaden la calle, esto es, el espacio público, que es también el espacio político, la voz de la mayoría se convierte en una forma de presión social.
“A diferencia de Platón, Aristóteles afirmaba que la vía de la ‘doxa’ era un camino posible para descubrir e interpretar la realidad. Los ciudadanos, a partir del ejercicio de su sentido común, podían llegar a la verdad.
Con el advenimiento de la democracia formal, en el siglo V antes de Cristo, el concepto de opinión pública cobra más sentido. La participación en los asuntos públicos implica la generación de unas corrientes de opinión de los ciudadanos.
Distintas expresiones albergaron a lo largo del tiempo los mismos conceptos que hoy utilizamos para la opinión pública: “Para Heródoto, por ejemplo, opinión era la ‘opinión popular’ y para Demóstenes era la ‘voz pública de la patria’. Cicerón la entendía como el ‘apoyo del pueblo’ y Tito Livio se refería a la ‘opinión unánime’.” (Adamo, 4)
Maquiavelo

Hasta el Renacimiento no vuelve a haber actividad intelectual sobre la generación de la opinión pública. “[Maquiavelo] En ‘El Príncipe’ se preocupa por aconsejar a los gobernantes acerca de la importancia de lo que piensa el ‘vulgo’, aquellos que se guían por las apariencias.” (Adamo, 4)


“La opinión se consideraba, entonces, como equivalente a la imagen que los súbditos tenían del príncipe o de los gobernantes. Por tanto, según Maquiavelo, para gobernar sólo era necesario conocer la imagen que el vulgo ‘esperaba’ de su gobernante y, simplemente, ofrecérsela.” (Adamo, 4)
“Maquiavelo y Shakespeare nos han proporcionado, sin embargo, una nueva intuición, concretamente la de que el tribunal de justicia llamado opinión pública no sólo hace temblar […] a la gentecilla sin importancia.” (Noelle, 92)
Montaigne

El concepto de ‘opinión pública’ lo crea Michel de Montaigne en el siglo XVI: lo que puede pensar la gente de uno.

También la emplea para indicar cómo podían cambiarse las costumbres y las ideas morales: “Para combatirla [la pederastia] Platón aconsejó que la condenase la opinión pública. Pidió que los poetas representasen ese vicio como execrable, creando así una opinión pública sobre el tema. Aunque la nueva opinión negativa pudiera ir en contra de la opinión mayoritaria, podría, si se presentase como la opinión predominante, acabar siendo aceptada […]”. (Noelle, 93)
Importancia de la opinión en la vida pública: “Si las montañas pueden poner límites a la ‘verdad’, la opinión debe tener un aspecto social y su reino una límites rigurosos.” (Noelle, 94)
Locke

Distingue tres tipos de leyes:



  • la ley divina

  • la ley civil

  • la ley de la opinión o la reputación o la moda

Locke (1690): la opinión pública es la que emite juicios morales: el tribunal de la opinión pública: en sus palabras: “el poder de pensar bien o mal, de aprobar o censurar las acciones de los que viven y tienen trato con ellos.” (Noelle, 98)


Opinión y moda: “Caracterizando insistentemente la opinión pública como ‘moda’, Locke hace notar su naturaleza superficial y fugaz, lo ligada que está al lugar y al momento; pero también lo coercitiva que es mientras reina.” Noelle, 101)
Hume

Hume (1777):


“El gobierno sólo se basa en la opinión”. El poder concentrado de opiniones semejantes mantenidas por personas particulares produce un consenso que constituye la base real de cualquier gobierno. (Noelle, 104)

De la presión que ejerce sobre los individuos (Montaigne y Locke) a la presión que ejercer sobre los gobiernos.
Reputación y fama: “El deseo de fama, reputación o crédito ante los demás está tan lejos de ser condenable que parece inseparable de la virtud, el genio, la capacidad y un talante generoso y noble”. (Noelle, 105)
Arena pública: “el espacio público es la arena en la que se reconocen los logros; la conversación; el poder de la palabra”. (Noelle, 106)
Rousseau

Rousseau (1762): relaciona la opinión pública con la reputación (Maquiavelo, Locke, Hume)


Función ambivalente: “la opinión pública fomanta la cohesión; pero, como hace adaptarse a los individuos a la moral y la tradición, es una fuerza conservadora”. (Noelle, 113): funciones morales
La cuarta ley: derecho público, derecho civil, derecho penal y modales, moral, costumbres, opinión pública. (Noelle, 113)
El censor: defiende las tradiciones, conserva modales y moral”. (Noelle, 114)
Tocqueville

La igualdad como tendencia social: cada vez el noble ha perdido poder y el plebeyo lo ha ganado hasta llegar a un estado próximo a la igualdad.


La igualdad causa el predominio de la opinión pública: “Pero su inclinación a creer en la multitud aumenta, y la opinión es más que nunca la dueña del mundo… En periodos de igualdad, los hombres no tienen fe en los otros debido a su semejanza; pero esa misma semejanza les da un a confianza casi ilimitada en el juicio del común del pueblo.” (Noelle, 124): la opinión de la mayoría numérica.
Presión sobre el gobierno: describe cómo afecta la presión de la opinión pública sobre el gobierno. Mientras dura la campaña electoral, el presidente de EE.UU. ya no gobierna en interés del Estado, sino en interés de su reelección. (Noelle, 125) [anticipa el poder de las encuestas: la carrera de caballos]
La opresión de la opinión pública: “Yo, por mi parte, cuando noto que la mano del poder se apoya pesadamente en mi rostro, me preocupo poco de saber quién me oprime. Y no estoy más dispuesto a ponerme el yugo porque me lo ofrezcan las manos de un millón de hombres”. (Noelle, 126): tiranía de la mayoría.
Kant

Kant: doble función de la opinión pública:

- (1) para que el pueblo sea capaz de ejercer la libertad de actuar, mientras en su opinión se verifique la verdad y

- (2) para que el estado absoluto trate a las personas no como máquinas sino según su propia dignidad

- juicio insuficiente
Hegel: la opinión pública es la manifestación de juicios y opiniones de individuos particulares sobre asuntos generales: puntos de vista subjetivos: sociedad desorganizada
Thomas Jefferson: hay que instruir, informar y educar a la opinión pública en vez de crearle limitaciones institucionales.
Siglo XX:


  • progresistas: la voz de la clase media ilustrada, salvaguarda contra el desgobierno y agente de progreso

  • Conservadores: potencialmente peligrosa, superficial y transitoria

  • Sociología: Ferdinand Tönnies: principios de siglo XX: 1922:

    • ideas y representaciones que sirven para enjuiciar a las personas e instituciones

    • objeto: asuntos políticos

    • función: especie de código moral, se centra en transgresiones, juzga corrección de los comportamientos

    • naturaleza: todos los que viven en sociedad tienen el deber de discutir lo que crean falso o erróneo

    • medios de comunicación: órgano de opinión pública por excelencia


Historia: la tradición empírica
Sociología empírica: técnicas de medición de la opinión

En 1933, Franklin Delano Roosevelt se convierte en el primer gobernante que utiliza a su favor los datos proporcionados por las técnicas cuantitativas.

En 1936, George Gallup, antiguo profesor de la Universidad de Iowa, acierta en la predicción de los resultados de la elección presidencial: gana Roosevelt.

Importancia de encuestas y técnicas de muestreo; primeros barómetros sobre estado de opinión de población.

A partir de las encuestas, la opinión pública es un agregado de opiniones particulares: interés psicológico

Oscilaciones temáticas en el interés de la gente: van cambiando con el tiempo



¿Cómo se genera la opinión pública?:

  • conversación interpersonal

  • conversación mediada (medios de comunicación)

“Los ‘mass media’ son vehículos a través de los cuales se construyen cogniciones socialmente compartidas y formas de interpretar la realidad. Transmiten y crean imágenes, ideas, información y acontecimientos que forman parte de los sistemas políticos, sociales y culturales. Alimentan el flujo de opinión pública, crean tendencias en ella, al proveen cotidianamente de objetos de atención y pensamiento, así como de relaciones y explicaciones relativas a ellos. Los medios no sólo comunican, sino que también generan corrientes de opinión y formas de interpretar los sucesos.” (Adamo, xi)
[Antes de analizar las distintas maneras de construir la opinión pública es necesario establecer el papel de los medios de comunicación en la creación de esta opinión pública: relación entre opinión pública y identidad; opinión pública y marca]
Fabricación de la opinión pública:

“Davant d’aquesta situació, potser caldria arribar a la conclusió que allò que pensa la gent, que creu, que opina ve determinat per la propaganda organitzada socialment; comptat i debatut, que l’opinió pública es fabrica com si es tractés d’una manufactura més. Si una cosa semblant fos certa, seríem al davant d’una realitat contundent, molt diferent de la que la mateixa propaganda ens vol fer creure. En trobar-se els ciutadans sense defensa davant de l’acció dels mitjans de comunicació, restaria molt clar que qui estigués en possessió de la capacitat d’adreçar-se als altres, i de l’habilitat d’organitzar estratègicament el seu discurs, dominaria, omnipotent, les opinions, les creences i les actituds de les masses de ciutadans.” (Berrio, 7-8)


Esta diagnóstico tiene también su punto de fuga: los ciudadanos también son ahora agentes y emisores de opiniones; es cierto no todas son hábilmente persuasivas.
Formación de la opinión pública:

Adamo distingue entre dos tipos de procesos para la generación de la opinión pública: el proceso de formación de la opinión en la sociedad primaria y el proceso de formación de la opinión en la sociedad de masas.

En el primer caso, y citando a Young (1956), los ciudadanos se reúnen “para discutir los problemas de la comunidad. La temática se limitaba a problemas locales o morales vinculados, por ejemplo, con la educación, los impuestos, el funcionamiento de las instituciones o las obras públicas”. (Adamo, 11) Este tipo de proceso que se explica referido a los pueblos estadounidenses se reproduce a menudo en comunidades en las que la opinión pública no viene mediada por los medios de comunicación. Se trata de un uso de la comunicación interpersonal, de la conversación y del diálogo entre iguales.

A esta visión, Adamo contrapone la formación de la opinión pública en la sociedad de masas como producto de la Revolución Industrial con lo que supuso de transformaciones económicas y sociales: la división del trabajo, los transportes y comunicaciones, el crecimiento de la población y su aglomeración en ciudades, y la transformación de la organización de las empresas.

“[…] los ciudadanos pasaron a estar expuestos a una cantidad incalculable de información. En estas nuevas circunstancias, las personas dejaron de percibir la información de manera directa con los acontecimientos.” (Adamo, 11-12)
Quién dirige las opiniones que se generan?

“Podem expresar de forma simple el dilema que plantegem. Les societats capitalistas avançades, ho són, de masses dirigides per unes élites ? ¿Estem en societats dominades, en el fons, per una majoria de ciutadans actius? O, encara millor, ¡estaríem en societats complexes en les quals tots dos supòsits existirien com a tendències que lluiten entre elles?” (Berrio, 8)


Caso de las cartas al director:

Otro capítulo de interés es el de las cartas firmadas institucionalmente, bien adjuntando las señas de la institución a la que el remitente representa, bien dando fe del cargo que ocupa o de un título que le infiere un valor por encima del resto de los lectores. Estas cartas son una minoría. En general no superan el 11% de las cartas publicadas. Sólo los diarios anglosajones publican más cartas institucionales que el resto: son un 11,56% de todas las cartas que publica The Guardian, un 15,87% de las publicadas por The Times y un 25,45% de las del The New York Times. Los diarios franceses son los que menos cartas institucionales publican: ninguna Le Monde y 3,12% Le Figaro. Entre medias, los diarios españoles se sitúan entre el 9,61% de ABC y el 13,15% de La Vanguardia, pasando por el 11,42% de El País. Hay que añadir que los diarios españoles han disminuido la presencia institucional en las cartas que publican en los últimos veinte años. En 1982, El País publica un 32,65% de cartas institucionales, La Vanguardia un 20,83% y ABC un minúsculo 3,12%.


Vale la pena incidir en estas cartas puesto que responden a la pregunta de ¿qué cartas resaltan los diarios que resaltan una carta por encima de las demás? Los únicos diarios que gráficamente destacan una carta sobre el resto son ABC, La Vanguardia y Le Figaro. En ABC las cartas firmadas institucionalmente representan en 2002 el 9,61% en cambio suponen el 50% de las cartas destacadas gráficamente. En La Vanguardia estas cartas alcanzan el 13,15% de las cartas de participación y representan el 50% de las cartas destacadas. En Le Figaro estas cartas son el 3,12% de las cartas de participación y, en cambio, ocupan el 25% de las veces el espacio destacado. Por lo tanto, los diarios suelen destacar las cartas institucionales por encima de otros criterios en un porcentaje significativo de ocasiones. Las cartas institucionales se comportan como un tipo de cartas impuestas.
El poder de las elites: el control en la creació y difusión de ideas

“Les desigualtats socials també han estat constituïdes per una comunicació distorsionada a favor de determinades capes privilegiades de la societat. La distorsió s’ha posat de manifest en la unidireccionalitat dels missatges, però no sols això. Els poderosos, ultra els mitjans, han controlat els diferents codis que configuren la relació social, començant pel mateix llenguatge que és el més important de tots.” (Berrio, 8-9)


“Des dels temps més reculats, han existit teories per a influir la conducta dels altres en benefici propi; les classes dirigents ho han tingut sempre molt clar. […] Actualment podem començar a dir que existeix una verdadera enginyeria social que permet d’actuar amb uma eficácia insospitada em altre temps. Abans, lês situacions de col.laboració, de domini o de subordinació restaven molt més clares que no pas ara. Avui estem en societats molt complexes i opaques en les quals la simulació i l’elaboració de les formes ha arribat a límits insospitats [espectacle]; tot apareix representat amb una pregnància abassegadora a través dels mitjans de comunicació...”. (Berrio, 9)
“A qualsevol societat organitzada existeix una pugna entre les minories i les majories. La distribució del poder i de la riqueza divideix, i sempre ha dividit, els qui componen la societat. Gairebé sempre, el poder i la riqueza han estat en mans de les minories […].”(Berrio, 11)

Estas minorías, estas élites, han controlado el poder de comunicación.


¿Qué agentes pueden establecer las reglas del juego y orientar las opiniones de las personas?

Noelle, 207


Proceso de creación y difusión de la opinión pública:

“Su planteamiento [de Elisabeth Noelle-Neumann] busca profundizar en las consecuencias, en los efectos de la opinión pública. La ‘espiral del silencio’, que describe con claridad y acierto, es, en realidad, ‘un proceso de creación y de propagación de la opinión pública”. (Ruiz, 29)

“En las propuestas de Noelle-Neumann destaca la explicación sobre los modos de actuar de los procesos de opinión pública, pero explica poco sobre la creación y modificación de la opinión pública.” (Ruiz, 29-30)
¿Cómo debe ser la opinión pública?:

Una posible respuesta la proporciona Habermas. “Habermas (1962) propone una reflexión de contraste, dialéctica, entre lo que es y lo que debería ser la opinión pública: el ser de la opinión pública […] pasa por una opinión receptiva y acrítica de los mensajes que a ella se dirigen. Por el contrario, el ‘deber-ser’ de la opinión pública debe situarse en torno a una concepción crítica, no sólo receptora, sino ante todo emisora del sentir real de la sociedad, elemento de articulación de las demandas sociales frente al poder. Sólo así podríamos hablar de una verdadera opinión pública.

“Nos encontramos, por tanto, ante la elaboración de un paradigma de la opinión pública ideal. En la medida en que la realidad se acerque a la propuesta estamos ante una mejor opinión pública.” (Ruiz, 28-29)
La opinión pública se construye.

[Me centro en la construcción de la opinión pública. Quiero apartarme de la estricta comunicación política para adentrarme en los mecanismos persuasivos de construcción de la opinión pública.]


[Idea: La opinión pública se forja a través del análisis de las ideas y de los argumentos expuesto en la arena pública –básicamente mediante los medios de comunicación- pero también y sobre todo a partir de ideas rápidas, juicios forjados a partir de imágenes, frases aisladas o declaraciones fuera de contexto. Se trata de un proceso heurístico de creación de sentido y de formación de la opinión de una comunidad.]
[En nuestra sociedad del entretenimiento la gente suele resolver sus opiniones sociales a partir de la acumulación de mensajes inmediatos, más que sobre el trabajo de comprensión de mensajes mediatos.]
Desconfianza hacia las masas:

Hay una desconfianza histórica hacia las masas (no están formadas, no tienen acceso a los canales prioritario de información: esto ha cambiado ahora).

El miedo hacia la masa es el miedo que genera su poder: el enfrentamiento evidente entre los intereses de una minoría y los de una mayoría: el alma colectiva (se aprecia en acontecimientos deportivos); efecto de contagio.

Psicología de la multitud: Le Bon: afirma que se convierte en un ser primitivo regido por sus instintos en el marco de una masa.

Relación masa: instinto.
Multitud y contacto físico (Tarde):

“Tarde considera que les multituds són l’agregat social propi de les societats primitives, per tal com hi predominen les relacions directes, el contacte físic entre els individus. A mesura que evoluciona la conciencia social, la relació humana es fa progressivament més espiritual. Vol dir que la relació que s’estableix entre els diferents individus ja no es fa només a partir de la relació directa, del contacte físic, sinó a través de les distintes mediacions socials que existiran (els mitjans de comunicació, per exemple). […] D’acord amb això, l’aspecte esencial que distingeix els públics rau en la seva condició de comunitat psicològica –Tarde la cualifica d’espiritual- sense que existeixi la necessitat de contactes directes, encara que, naturalment, hi poden ésser.” (Berrio, 53)


Opinión no sólo política:

La opinión pública no es sólo la opinión política: la opinión pública recupera el conjunto de juicios y percepciones que los ciudadanos de una determinada comunidad tienen sobre un actor social o sobre un tema que les incumbe.


Susceptibilidad a la persuasión:

Autores: Lippmann (1925), Lasswell (1927), Cantril, Gaudet y Herzog (1940), Smith, Lasswell y Casey (1946), Doob (1948), Cartwright, Eldersueld y Lee (1954), Kornhauser (1959), Edelman (1964).

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