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Psicología de la educación y el desarrollo II curso 2004-05


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PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN Y EL DESARROLLO II CURSO 2004-05

Escuela de Formación del Profesorado Especialidad de Educación Física

José Ramón Domínguez Martínez

LA memoria








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1. Introducción


2. Definición y Concepto
3. Bases biológicas de la memoria 4

3.1. ¿Cómo almacenamos recuerdos en el cerebro? 4

3.2. ¿Cómo ocurren los cambios físicos en el cerebro? 4

3.3. ¿Dónde se almacenan los recuerdos en el cerebro? 4
4. ¿Cómo recordamos? (El procesamiento de la información en la memoria)
5. Modelos teóricos
5.1. Modelo de almacenamiento y transferencia de Atkinson y Shiffrin

- Memoria sensorial

- Memoria a corto plazo

- ¿De qué manera la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo trabajan juntas?

- Memoria a largo plazo
5.2 Modelo de niveles de procesamiento de Craik y Lockhart
6. ¿Qué es lo que recordamos? (factores que afectan al recuerdo)


  1. Recordamos mejor lo primero y lo último que hemos aprendido

  2. Recordamos mejor lo raro

  3. Recordamos mejor lo que aprendemos en un estado de ánimo similar.

  4. Recordamos mejor aquello relacionado con sucesos especialmente significativos.

  5. Recordamos llenando los huecos.





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LA atención





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1. Introducción


2. Definición y Concepto
3. Bases biológicas de la Atención

4. La Concentración : Focalización de la Atención

4..1. ¿Qué es la Concentración?
4.2 Clases de Concentración
4..3. Dónde centrar la Atención durante la práctica deportiva.
4.4 La Concentración en el deporte
4..5. Los errores mentales
4.6 Aprender a controlar la Atención
5. Aprendizaje de la Habilidad Motriz
6. CONCLUSIÓN 19
BIBLIOGRAFÍA 0



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LA MEMORIA

1. INTRODUCCIÓN


¿Por qué algunas personas recuerdan las cosas mucho mejor que otras? ¿Simplemente nacieron con esa capacidad o cualquiera puede aprender a retener tanta información como ellas ? ¿ Por qué la retención algunas veces es tan simple (los aficionados al fútbol recuerdan sin el menor esfuerzo promedio de goles de jugadores y equipos favoritos) y otras tan difícil (como cuando tratamos de recordar las respuestas en un examen) ?
La memoria forma parte de nuestro aparato del conocimiento, tanto afectivo como cognoscitivo, con el que nos enfrentamos a lo existente.

Recuerdo que en mi niñez mi madre me enseñó una pequeña canción para aprenderme los nombres de los meses del año y cuántos días tiene cada uno de ellos. Nunca se me olvidó, ahora la enseño a mis alumnos.


Mi mamá y seguramente mis maestras aplicaron pequeños trucos para ayudar a mi memoria, me valí del estilo de “esos trucos” para recordar datos, números telefónicos, la cara y el nombre de alguna persona que no veo muy seguido por ejemplo, ahora sé que este estilo se llama Mnemotecnia. La mnemotecnia es una forma de memorizar, de recordar y de aprender.
2. DEFINICIÓN Y CONCEPTO
La memoria es la función cerebral superior por medio del cual citamos en el presente lo acontecido tiempo atrás, es un proceso dinámico que permite tomar información compleja del medio, transformarla y organizarla de tal modo que pueda ser recuperada después.
La memoria contiene en primer lugar el material captado del entorno y del cuerpo físico de la persona, que le es ofrecido a través de los diferentes órganos de los sentidos y sensibilidades del cuerpo, el segundo material que abarca la memoria es aquel que proviene de las imágenes creadas en el interior de la propia persona, de los razonamientos hechos o realizados sobre temas que le representaron momentos agradables o problemas en épocas pasadas de su existencia.
Como ejemplo, del material que almacena la memoria y que proviene del exterior, está lo siguiente: si le preguntamos a una persona a qué huele el limón nos contesta “huele agradable y fresco “ y momentos después le damos a oler varias sustancias a ojos cerrados entre las cuales está el limón , lo reconocería.
En la memoria también se almacenan las imágenes fantásticas que uno creó, sobre todo en la juventud, acerca de relaciones interpersonales que nunca existieron, sobre ciudades que nunca vio con los propios ojos o en fotografías, sino que conoció a través de descripciones; también se almacenan en la memoria los razonamientos que uno realizó sobre un problema vivido en la juventud. Es decir, por medio de la memoria citamos en el presente hechos pasados, se trae a esos momentos algo que pasó y que uno conoció, algo que vivió, algo que se creó en la imaginación o el razonamiento que se realizó.
La memoria se mueve en el pasado y en el presente, el tiempo futuro no interviene.

Asimismo existe un orden en el tiempo, en cada una de las fases de la memoria, la grabación es secuencial, también lo es el almacenamiento y también la cita de lo memorizado. Por esto se dan cita en el mismo tiempo imágenes múltiples a pesar de que pertenezcan a temas muy diferentes.

3. BASES BIOLÓGICAS DE LA MEMORIA

¿Cuáles son los mecanismos fisiológicos que constituyen la base de la memoria? ¿De qué manera se almacenan los recuerdos y en qué lugar?. Esto es lo que se va a tratar en este apartado.


3.1 ¿CÓMO ALMACENAMOS LOS RECUERDOS EN EL CEREBRO?
Hubo un psicólogo que supuso que las bases fisiológicas eran diferentes en la memoria a corto plazo y en la memoria a largo plazo. Parece ser que las investigaciones posteriores dan la razón a esta suposición.
Parece ser que para la memoria a corto plazo hay un circuito de memoria denominado “circuito reverberante” que se dispara produciendo un trozo inestable de memoria que no causa cambios en la estructura física del cerebro. Pero el material tiene que acabar pasando a la memoria a largo plazo, y ésta sí requiere un cambio físico en el cerebro. Este cambio comprende el surgimiento de nuevas conexiones neuronales.
En cuanto a la memoria a largo plazo, se dan cambios en la estructura del cerebro. Incluso se produce la aparición de nuevas espinas dentríticas en las neuronas. El número de estas espinas tiene una alta correlación con el nivel de inteligencia. También se sabe que el número de espinas se incrementa mediante las experiencias de aprendizaje del individuo.
3.2 ¿Cómo ocurren los cambios físicos en el cerebro?
Los cambios bioquímicos que parecen estar más relacionados con la memoria son los cambios en el ácido ribonucleico (ARN). Las moléculas de éste son fundamentales en la elaboración de las proteínas, y éstas son necesarias para la formación de todas las células.
Se producen cambios “cuali y cuanti” en el ARN de las células como resultado de la experiencia.

3.3 ¿Dónde se almacenan los recuerdos en el cerebro?
Los estudios dicen que son partes del sistema límbico las que están relacionadas con todos los procesos de memorización.
Toda la memoria a largo plazo está en el hipocampo. El problema es el traslado de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo, cuando no se tiene hipocampo pero las habilidades aprendidas después no se olvidan. Otros estudios dicen que son el hipocampo y la amígdala los responsables de la pérdida de memoria.
Experimentos con animales a los que se les aplicaba una descarga eléctrica parecen indicar que los lóbulos temporales también estaban relacionados.
4. ¿CÓMO RECORDAMOS? (EL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN EN LA MEMORIA)
En el funcionamiento de la memoria se suceden cuatro procesos cognitivos:


  1. Percepción.

  2. Codificación.

  3. Almacenamiento (íntroducirlo en la memoria).

  4. Recuperación (encontrarlo para utilizarlo).

  5. Olvido

Con relación a la percepción, ésta puede ser involuntaria o puede ser producto de un esfuerzo deliberado por prestar atención a la información.


El segundo paso es codificar aquello que se desea recordar. Esto implica un proceso de codificación de la información (o proceso por el que se transforma la información en un código que facilite el almacenamiento) con la intención de retenerlo en la memoria.
El cuarto proceso es recuperar la información. Aquí es importante la forma en que nosotros hayamos almacenado la información.

Está demostrado que olvidamos de una manera ordenada y de acuerdo a unos principios establecidos.


Una de las investigaciones sobre el olvido dio lugar a la curva del olvido de Ebbinghaus. El experimento trató de que Ebbinghaus aprendió 13 sílabas. A los 20 minutos ya había olvidado el 40%, tras una hora había olvidado el 66%, y a las seis días había olvidado el 75%, y un mes después el 80%.

Al continuar el experimento, repasó las 13 sílabas 30 veces más, lo que derivó en un mejor recuerdo. Esto demuestra que el dedicar más tiempo al aprendizaje servía para recordar mejor. Pero los del reaprendizaje van disminuyendo poco a poco, hasta que llega un momento en que el repaso se vuelve ineficaz.



TEORÍAS SOBRE LAS CAUSAS DEL OLVIDO
- Olvido motivado: represión

Según este planteamiento, olvidamos material que hay en la memoria a largo plazo por beneficio personal.

El olvido producto de la represión se materializa en olvido de sucesos dolorosos. Sin embargo, mantenemos en la memoria aquellos recuerdos que sirven para materializar una imagen ideal de nosotros mismos.

- Decaimiento del trazo de memoria

La pregunta crucial sobre los olvidos no motivados es si olvidamos porque la memoria del hecho se deteriora, o porque, aunque la memoria de éste permanezca, posiblemente durante toda la vida, no podamos llegar a él para recuperarlo.
Atkinson y Shiffrin piensan que el olvido es debido a la dificultad de recuperación. Sin embargo, otros psicólogos opinan que el trazo de memoria (huella o rastro que el aprendizaje deja en el sistema nervioso) persistirá mientras sea utilizado, pero desaparecerá con el tiempo si no se usa.
Algunas razones para que se produzca el decaimiento de memoria son:


  1. Percepción débil: impresión débil. Lo percibido, por diferentes factores, no se conserva en la memoria. A esto le afectan factores externos (ruido, etc.) y factores internos (distracción).




  1. Imposibilidad de repasar y/o de utilizar la información.




  1. Interferencia

Según este planteamiento, la razón por la cual olvidamos es que otra

información, aprendida antes o después, interfiere nuestros recuerdos. Esto sucede en la memoria a corto plazo (cuando algún material similar nos impide repasar) y en la memoria a largo plazo, por dos procesos de interferencia:


    • Interferencia proactiva: Describe una situación en la cual la información que se aprendió con anterioridad interfiere con la habilidad para recordar la información nueva.

    • Interferencia retroactiva: La información que aprendemos después produce una barrera de memoria que interfiere el recuerdo del material aprendido previamente.


4. MODELOS TEÓRICOS
Hay dos explicaciones para todo este proceso:


  1. Modelo de almacenamiento y transferencia de Atkinson y Shiffrin (1971)

  2. Modelo de niveles de procesamiento de Craik y Lockhart (1972)


4.1. MODELO DE ALMACENAMIENTO Y TRANSFERENCIA DE ATKINSON Y SHIFFRIN
Atkinson y Shiffrin describieron los elementos estructurales de la memoria, la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.
El material atraviesa nuestros sentidos para llegar a la memoria sensorial (MS). En menos de un segundo, esta información desaparece o es transferida a la memoria a corto plazo (MCP), donde puede permanecer alrededor de 20 segundos, sino desaparece en esta etapa, se dirigirá a la memoria a largo plazo (MLP), donde puede permanecer el resto de nuestra vida.
- Memoria sensorial
Es como una cámara fotográfica. Lo que hace es tomar una instantánea de lo que es capturado a través de los sentidos. Unos experimentos demostraron la corta duración de esta memoria, pero que su capacidad era mayor de lo que se pensaba.

Existe una memoria sensorial para cualquier sentido. Por ejemplo, la memoria visual es conocida como “memoria icónica” (que es muy breve), es más duradera la “memoria ecónica” (auditiva).


Aunque los registros visuales tiene una capacidad ilimitada, la información desaparece de ellos muy rápidamente. Para entender cuanta información visual captamos y cuán rápido se pierde lleve una cámara instantánea a un cuarto oscuro y tome una fotografía usando el flash. Durante la fracción de segundo que el flash ilumina el cuarto, su registro sensorial absorberá una cantidad sorprendente de información sobre el cuarto y lo que hay en él. Trate de retener lo más que pueda esa imagen visual, o icono. Luego compare la imagen recordada del cuarto con lo que en realidad vió en ese momento, como aparece en la fotografía. Se dará cuenta de que su registro sensorial captó mucha más información de la que pudo retener, así fuera por unos cuantos segundos.
Si un amigo y usted conversan en la mesa de un restaurante, usted elimina el resto de las conversaciones, aunque podría describir algunas características de esas otras conversaciones, normalmente no podría indicar lo que dicen, ni siquiera en las mesas cercanas, Como las excluye, el procesamiento de esa información no llega lo bastante lejos para que comprenda el significado de lo que oye.
En resumen prestamos atención consciente a muy poca de la información que se encuentra en los registros sensoriales, más bien seleccionamos parte de ella y procesamos esas señales ulteriormente en un esfuerzo por reconocerlas y entenderlas. Sin embargo el resto de la información es sometido por lo menos a un procesamiento inicial que nos permite dirigir la atención a cualquier elemento del ambiente que nos parezca significativo.
¿ Qué pasa con la información a la cual le prestamos atención ? Entra en la memoria a corto plazo.
- Memoria a corto plazo
Es la memoria activa. Es, también, la memoria de trabajo. Esta memoria recae rápidamente, y si no se repasa la información se olvida en un período de 15 a 18 segundos. Por tanto, es el repaso lo que me ayuda a retener la información. Su amplitud tiene que ver con la atención. Esto quiere decir que si estoy más distraído olvido antes. La capacidad de la memoria a corto plazo es reducida. Se pueden mantener siete unidades de información con una diferencia de +2 items. Existe la posibilidad de incrementar la cantidad de información almacenada en la memoria a corto plazo, por ejemplo, agrupando la información. Su recuperación es rápida.
- Memoria a largo plazo
La memoria a largo plazo parece tener una capacidad ilimitada, pero la forma de organizar la información es fundamental para la posterior utilización. Si una información se asocia con otros contenidos almacenados, será mucho más fácil recordar. Aunque existen semejanzas entre la forma de recordar de todos nosotros, nuestra memoria es única, pues ésta se forma a través de nuestras experiencias de vida.
Para mantener la información en la memoria a largo plazo es necesario crear asociaciones entre lo que se quiera recordar ahora y algo que ya se sabe. Es decir, tengo que intentar que el nuevo material sea significativo.

- ¿De qué manera la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo trabajan juntas?



La memoria a largo plazo se puede considerar como el depósito de información que no necesitamos de momento, pero que ya hemos almacenado.
La memoria a corto plazo contiene una capacidad limitada de material activado, y la memoria a largo plazo contiene gran cantidad de materia codificada, y que permanece inactiva. Si se necesita algo se activa y se lleva de la memoria a largo plazo a la memoria a corto plazo. Porque, realmente, todo lo que aprendemos pasa por la memoria a corto plazo y llega a la memoria a largo plazo. Con frecuencia sucede que falseamos los recuerdos. El paso de la memoria de corto a largo plazo es fundamental, porque sino tendríamos que aprender las cosas una y otra vez.
Si queremos conservar información durante uno o dos minutos, la forma más eficaz de hacerlo es el repaso mecánico, o de mantenimiento, consistente en repetir la información una y otra vez en silencio o en voz alta, a veces es de gran utilidad, aunque no es la forma más eficiente de recordar algo permanentemente.
Si tecleamos un número telefónico constantemente porque esté ocupado y al cabo de 20 minutos nos preguntan “¿Cuál era el número telefónico?” lo más probable es que no lo recordemos. Pero si nos preguntan “¿Marcaste el 55511345?”, podríamos reconocerlo porque lo repetimos con bastante frecuencia.
Si la simple repetición mecánica no es suficiente, ¿qué hemos de hacer para garantizar que la información de la memoria a corto plazo se guarde y recuerde durante mucho tiempo?
El repaso elaborativo (Postman,1975) es el método que consiste en relacionar la nueva información con algo que ya conocemos, en nuestro medio educativo lo significamos como conocimientos previos. Requiere un procesamiento más profundo y significativo de los nuevos datos que la simple repetición mecánica. Cuantos más nexos o asociaciones realicemos, mayores probabilidades habrá de recordarla después.
Hagamos un ejercicio de recuperación en la memoria a largo plazo. Trate de recordar el nombre de los siete enanos del cuento de Blanca Nieves. ¿Cuántos nombró? Los nombres que le faltan, ¿ los tiene “ en la punta de la lengua? ”.
En algún momento, a todos nos ha sucedido que aunque sabemos una palabra no podemos recordarla, aunque se trata de una experiencia común se vuelve más frecuente en situaciones estresantes y a medida que la gente envejece. Más aún, otras palabras – con sonido o significado similares a las que buscamos- se nos ocurren mientras nos hallamos en este estado. Estas palabras interfieren con el intento de evocar la palabra deseada y lo sabotean. Cuanto más nos esforzamos por recordarlas, más empeora el estado. Por tanto, la mejor manera de evocar una palabra bloqueada es dejar de intentar recordarla. Nos vendrá a la mente minutos u horas después de buscarla conscientemente.
El fenómeno de “la punta de la lengua” ocurre principalmente con aquellas palabras que rara vez utilizamos. En opinión de los investigadores, su uso esporádico debilita el nexo entre su significado y su pronunciación (Burke y otros).

- ¿Qué tipo de información almacenamos en la memoria a largo plazo?


Endel Tulving (1972) diferenció dos tipos de memoria, la memoria semántica y la memoria episódica.
La memoria semántica se parece mucho a un diccionario enciclopédico que contiene hechos e información de índole general. En ella la información se encuentra codificada en términos de significado, está muy organizada y tiene referencias cruzadas, igual que un sistema de catalogación de biblioteca. Cuanto mejor la organicemos, mayores posibilidades habrá de recuperarla más adelante.
Otro tipo de información que es más personal y específica es el denominado memoria episódica (Tulving 1972) abarca hechos concretos que tienen un significado personal para nosotros. Esta memoria se parece más a un diario; pero quizá incluya eventos importantes para nosotros aunque no hayamos participado en ellos.
La episódica nos permite “regresar en el tiempo” a una fiesta infantil, la salida de cursos, nuestra graduación, a la historia de cómo se conocieron nuestros padres.

  • Hipótesis de codificación dual (aparte del modelo de almacenamiento de

Atkinson y Shiffrin)

Es el resultado de unas investigaciones que plantean que nosotros almacenamos, organizamos y recuperamos el material de la memoria a través de dos síntomas básicos: palabras e imágenes.

Las imágenes las utilizamos para recordar hechos concretos y objetos, mientras que las palabras serían utilizadas para recordar las ideas (en el sentido más amplio). Estos dos sistemas son independientes pero están interconectados.
4.2.MODELO DE NIVELES DE PROCESAMIENTO DE CRAIK Y LOCKHART
Afirman que la capacidad para recordar está relacionada con la profundidad con que procesamos la información. Cuanto más profundo es el procesamiento, más tiempo permanece la información en nuestra memoria. La memoria tiene un papel activo del sujeto.
El nivel más superficial del procesamiento incluye el conocimiento de una característica sensorial (color, sabor, etc.).
Si yo conozco algo más sobre el objeto, el procesamiento es más profundo, y así sucesivamente.
Este modelo tiene algunas lagunas. Por ejemplo, en ocasiones un sonido nos hace recordar mejor un objeto que una profunda memorización de éste. Además, retenemos una medida objetiva para conocer la profundidad del procesamiento. Entonces, nos quedamos con la intuición de que el procesamiento por medio del significado es más profundo que el procesamiento por medio de las características físicas.

5. ¿QUÉ ES LO QUE RECORDAMOS? (factores que afectan al recuerdo)




  1. Recordamos mejor lo primero y lo último que hemos aprendido

  2. Recordamos mejor lo raro

  3. Recordamos mejor lo que aprendemos en un estado de ánimo similar. Vinculamos un determinado tipo de pensamiento a un estado de ánimo determinado. Parece pues, que asociamos una emoción particular con una idea o hecho concreto, y uno de ellos no lleva a recordar la otra.

  4. Recordamos mejor aquello relacionado con sucesos especialmente

significativos. No sólo hecho de carácter social, sino también los hechos personales. Esto de denomina “memoria vivida”. Frente a los que creen que el recuerdo está fijado en el momento del suceso, Neisser cree que la gente relata muchas veces la descripción de estos sucesos, y que la “fotografía” se ha realizado posteriormente, dado el significado que adquiere el acontecimiento en la mente de la persona después del suceso. Neisser opina que los recuerdos sobre hechos de interés público sirven para situar nuestra vida en el transcurso de la historia.

5. Recordamos llenando los huecos. Este procedimiento nos ayuda a rellenar recuerdos vagos pero también nos lleva muchas veces a recuerdos inexistentes, pos nuestra pretensión de dar coherencia a nuestros recuerdos. Esto nos sugiere que los recuerdos se forman a través de dos tipos de información:




LA ATENCIÓN

1. INTRODUCCIÓN

En la naturaleza, la información que recibimos, aún en la situación más sencilla, nos colapsaría. La cantidad de información que la situación más sencilla es capaz de suministrarnos desbordaría al ser humano; y surge la atención como una función para seleccionar estímulos, ya que la información es más de la que podemos asumir. Seleccionamos la parte de información que nos interesa más, para adaptarnos a nuestro medio ambiente con el mínimo coste.


A finales del siglo XIX se llegó a afirmar que la atención sólo era importante si nos aportaba algo útil, lo que hoy está comprobado que es un gran error. El ser humano recibe y clasifica las señales del ambiente mediante la atención, que selecciona primero las señales que traen consecuencias, y también clasifica estas consecuencias (en positivas, negativas...).
La atención es una función que existe en el ser humano, es un mecanismo implicado en la activación, el funcionamiento y el control de los procesos y/o operaciones de selección, distribución y mantenimiento de la actividad mental. Cicerón utilizó por primera vez “attentio animi” attentioatención.

2. DEFINICIÓN Y CONCEPTO


Atención: “tendencia hacia algo” ; “ poner atento el ánimo”.

Proviene de “tensus” ( de “tendere”): tenso y tensión son del mismo origen.

La atención es la actitud que sustenta la intención de aprender y recordar, es decir, la “disposición a recordar”. Es también el aspecto activo y selectivo de la percepción, que consiste en preparar y orientar al individuo hacia la percepción de un estímulo particular.

La atención es un componente necesario de la memoria, sin cuyo concurso el material vivido no puede fijarse ni conservarse.

Para la eficiencia de la atención (y de la memoria) es fundamental la ley del interés de Baudin: prestamos atención a lo que nos afecta o nos conmueve de cerca o de lejos, directa o indirectamente. Aunque se pretenda ser objetivo, siempre atenderemos más a unos aspectos que a otros, a los que nos interesan: seleccionamos determinados aspectos de la realidad, aunque todos los demás aspectos estén delante de nuestras narices.



3. BASES BIOLÓGICAS DE LA ATENCIÓN

Orientación, vigilia y atención son fenómenos esenciales para la percepción y para las demás funciones cognoscitivas. Las estructuras neurales que forman la base de estos fenómenos (Lindsey) son: la formación reticular (ARAS), el sistema tálamo-cortical (DTPS), el sistema límbico y específico-sensorial (STPS).

Parece que la facilidad de un estímulo sensorial para despertar la atención está relacionada con la edad: el niño reacciona a todo estímulo y por ello es muy distraído (a los seis años la atención máxima sólo es posible durante 10 minutos al día). A medida que aumenta la edad, el sujeto aprende a usar su atención de forma discriminativa y a dirigirla en una determinada dirección, subordinando todas las demás actividades a la dominancia del sistema activo: ésta es la concentración (Benedetti).

4. LA CONCENTRACIÓN : FOCALIZACIÓN DE LA ATENCIÓN

El tema de la atención ha sido objeto de investigación desde los inicios de la psicologíza experimental. La concentración es una de las categorías dentro del complejo campo de los fenómenos atencionales. La concentración es un tipo de atención selectiva, mediante la cual se determina la información que queremos procesar cada vez. La atención puede tener distintas dimensiones, dos de las cuales son “concentrada” y “difusa”.


4.1.QUÉ ES LA CONCENTRACIÓN
En el ámbito deportivo no todos entienden de la misma forma el término concentración. Se puede definir la concentración como “la focalización de toda la atención en los aspectos relevantes de una tarea, ignorando o eliminando todo lo demás”. Lo específico de la concentración es que se trata de dirigir la totalidad de la atención y no solo parte de ella, a la tarea que estamos ejecutando.

La convicción de que la focalización de toda nuestra atención en lo que estamos haciendo optimiza el rendimiento deportivo reside en que pone en marcha sólo los mecanismos psicofisiológicos pertinentes para la tarea. Si existen distracciones, aunque sean parciales, como el temor a no hacerlo bien, entonces, a su vez, ponen en marcha los correspondientes mecanismos y conducen a errores. Por eso, la concentración exige la focalización de toda la atención y no sólo de parte de ella.


4.2.CLASES DE CONCENTRACIÓN

Existen, al menos, cuatro tipos diferentes de concentración que son imprescindibles para optimizar el rendimiento. La clasificación que, a continuación vamos a presentar se basa en dos dimensiones : la amplitud y la dirección de la atención. La amplitud hace referencia a la cantidad de información a la que atiende una persona en un momento dado. La dirección consiste en dirigir la atención hacia dentro o fuera del deportista. Los tipos de focalización atencional son :



  • Amplia – externa – Es el tipo de atención que abarca un conjunto de estímulos fuera del deportista, como cuando un jugador de fútbol ve entre varios compañeros quién es el mejor situado para pasarle el balón.

  • Estrecha externa – La atención se enfoca en una señal, como cuando el jugador de baloncesto que lanza un tiro libre se fija exclusivamente en el aro de la canasta.

  • Amplia interna – El jugador se centra en sus propios pensamientos o indicios internos, como cuando elabora una estrategia para una buena jugada.

  • Estrecha interna – Un jugador de golf que ensaya mentalmente el golpe inmediato a la bola está realizando un enfoque estrecho e interno de su atención. También cuando un deportista se centra en hacer varias respiraciones profundas para relajarse.

Aunque cada situación deportiva requiere uno u otro tipo de atención, hay muchos deportes (fútbol, baloncesto, por ejemplo) en los que el jugador necesita cambiar rápidamente de uno a otro tipo de atención. El técnico debe instruir a sus jugadores para responder rápidamente a las diferentes demandas cambiando los tipos de concentración (Nideffer, 1976, 1985, 1993; en Lorenzo, J. y otros, 2001).
4.3.DÓNDE CENTRAR LA ATENCIÓN DURANTE LA PRÁCTICA DEPORTIVA
Sabemos que el esfuerzo físico en la competición puede provocar la aparición de fatiga y dolor en los atletas, en casos tales como puede ser el los corredores de fondo, más concretamente los maratonianos. La maratón exige un esfuerzo impresionante y los corredores suelen adoptar uno de estos dos tipos de focalización de la atención:

  • Estrategia disociativa, que consiste en centrar su atención en cosas fuera de sí mismos para poder apartarla del dolor y el agotamiento que le inducen a abandonar (Morgan, 1978; en Lorenzo, J. y otros, 2001). Los corredores que utilizan esta estrategia disocian el dolor poniendo su atención en actividades complejas como contar mentalmente hacia atrás, realizar multiplicaciones difíciles o pensar en cualquier asunto que absorba su atención. Mediante este procedimiento, al no atender al dolor, éste deja de ser consciente y se puede seguir corriendo.

  • Estrategia asociativa, que consiste en dirigir la atención al dolor y demás signos de malestar físico y psíquico. Su finalidad es tener noticia en todo momento de lo que sucede en el cuerpo y controlarlo recordándose constantemente : “Puedes seguir”. “Relájate”.”Dosifica las fuerzas”. Esta estrategia les proporciona mejores resultados.

Parece que el hacer un seguimiento constante de lo que ocurre en el propio cuerpo mantiene la atención en la tarea, mientras que poner el pensamiento en otras cosas evita el dolor, pero disminuye la eficacia..

En cualquier caso, lo que no se debe hacer es centrarse en el proceso mismo de atención. Centrar la atención en las partes de una actividad bien aprendida y automatizada ralentiza y entorpece la actuación. Si un atleta pretende fijar su atención en todas y cada una de las partes de su ejercicio, lo más probable es que cometa errores. La actuación que ha conseguido realizarse de forma automatizada, debe ser ejecutada de manera que no requiera centrar la atención en cada uno de sus componentes, sino que debe centrarla en lo que tiene que suceder y dejar que suceda.


4.4.LA CONCENTRACIÓN EN EL DEPORTE

El control de la atención es una de las claves más importantes del rendimiento deportivo. Muchas veces hemos oído decir a algunos deportistas : “Jugué todo el partido muy concentrado”. “Perdí mi concentración y no pude recuperarla de nuevo”. “Después del primer fallo perdí mi concentración”. O bien hemos visto a los entrenadores gritar a sus jugadores : “Pon tu ojo en la pelota”. “Céntrate en la jugada siguiente”. “Concéntrate en el aro al lanzar”. Todas estas frases se refieren a la focalización de la atención del jugador (Easterbrook, 1959; en Lorenzo, J. y otros, 2001).

Es conocido que uno de los mayores problemas en el deporte lo constituye la falta de concentración. Y, por el contrario, pocas cualidades son más importantes para una óptima actuación deportiva que concentrarse en la tarea que se está desarrollando. La concentración o prestar atención a lo que estamos haciendo puede aprenderse y debe ejercitarse en el deporte para mejorar al máximo el nivel de eficiencia. Una mente que divaga da lugar a errores mentales que se traducen en fallos durante cualquier actuación.

Controlar los diferentes tipos de concentración resulta fácil en el gimnasio, en casa o en situaciones tranquilas, pero no sucede lo mismo cuando un deportista entra en competición. Personas que tienen bastante dominio sobre sus reacciones, en circunstancias normales pierden el control cuando la presión aumenta, siendo incapaces de pensar con claridad.

Quitándoles la presión, la mayoría de las personas, incluidos los entrenadores y deportistas, analizan objetivamente las situaciones y toman decisiones correctas. Si son colocados bajo presión, el entrenador con tendencia a gritar, gritará más aún ; si tiende a dar instrucciones, se excederá en darlas durante el partido ; si habitualmente tiene dificultades para cambiar de táctica, ahora se le acabarán todas las ideas. En el caso del deportista ocurre lo mismo : si tiende a perder los nervios, cuando la presión aumenta, se enfadará por cualquier cosa ; si tiende a ser impulsivo, será todavía más incapaz de analizar sus propios errores e introducir las correcciones oportunas ; si es agresivo, se peleará hasta con el árbitro. Bajo presión las personas tienden a cambiar y llegan a ser irreconocibles.

Hay muchas investigaciones que demuestran que existe una relación inversa entre el nivel de ansiedad o estrés y el grado de atención. A medida que estamos bajo una gran presión, respuestas fisiológicas tales como la sudoración, la frecuencia cardíaca, la tensión muscular y la frecuencia respiratoria aumentan con el peligro de deteriorar nuestra actuación. Cuando esto sucede, el centro de atención se aparta de lo que hacemos en nuestro entorno para dirigirse, cada vez más, a uno mismo, hasta el punto de que la concentración por lo que sucede en nuestro entorno llega a eliminarse. El incremento de la presión psicológica produce estrés, exceso de responsabilidad, preocupación excesiva por los fallos cometidos, fatiga y confusión de ideas y hace que la atención se desplace del juego a la persona, con una influencia nefasta sobre el rendimiento deportivo.

Cuando la activación fisiológica se incrementa progresivamente, debido a la presión psíquica, puede llegar a tal grado, que cause un deterioro progresivo de la actuación, y el deportista se torna incapaz de recobrar el control sobre su rendimiento, sin ayuda externa, bien del entrenador o bien de un psicólogo. A este fenómeno se le denomina “choking” (agarrotamiento) y tiene como efectos más visibles el cometer errores inexplicables y el desplazamiento de la atención del juego a la persona, con estrechamiento de la atención y pérdida de la concentración. Si bien el “agarrotamiento” es solucionable, lo ideal es prevenirlo para que no se produzca. Con un programa adecuado de entrenamiento psicológico podemos ayudarle a obtener las estrategias necesarias para reducir la frecuencia del “agarrotamiento”, su intensidad y conseguir dominarlo o controlarlo, de forma que no interfiera en el rendimiento, aunque nunca podremos eliminarlo del todo.
4.5.LOS ERRORES MENTALES

Muchos errores mentales en la actuación deportiva son producto de la falta de atención o de distracciones. Los errores mentales son causados por el estrés, la responsabilidad, la preocupación y la presión de las competiciones. En estas condiciones resulta comprensible que los deportistas hasta se olviden, en algunas ocasiones, de lo que tienen que hacer, preocupados como están por no defraudar con su actuación.

Entre los entrenadores existe la convicción bastante extendida de que los fallos mentales son diferentes de los físicos. Piensan que los errores físicos constituyen parte del juego y nadie se extraña de que puedan presentarse. Por el contrario, no admiten que el deportista pueda cometer errores mentales. Verdaderamente los errores mentales y físicos son inseparables, como no pueden separarse el cerebro y los músculos.

Los entrenadores contribuyen, con frecuencia, a generar estrés y nerviosismo en sus deportistas con sus riñas, comentarios degradantes y críticas, cuando sus actuaciones no responden a lo que se espera de ellos. Si los entrenadores y preparadores físicos tendieran a reducir el estrés competitivo, contribuirían grandemente a que el deportista fije su atención en lo que está haciendo, apartándola de todo lo que no sea rendir al máximo.

Conviene recordar que, mientras estamos despiertos, siempre estamos atendiendo a algo. Las distracciones consisten en atender a otra cosa. Muchos errores mentales ocurren en la actuación deportiva porque la atención se dirige hacia aspectos que son inadecuados para realizar lo que estamos haciendo. Por ejemplo, un jugador de baloncesto que tiene que lanzar tiros libres, en un momento crítico del partido, deberá fijar su atención en el aro de la canasta y no en los gritos de los seguidores del equipo rival.

Un error mental muy habitual en algunos deportistas consiste en pensar durante la competición en las consecuencias derivadas del resultado de la misma : “Si gano, seré un héroe”. “Si pierdo, no soy nadie”. El deportista debe fijar su atención exclusivamente en lo que hace. Centrarse en lo que sucederá, si pierde o gana, no hará más que deteriorar su rendimiento.

Motivarse antes de la competición, suele ayudar a cargarse de energía para competir, pero preocuparse por las consecuencias de éxito o fracaso o por lo que otros competidores hagan, es descentrarse del propio plan de competición y distraerse de hacerlo tan bien como se pueda.

La principal lección que hay que transmitir a los deportistas, en relación con este tema, es que ocupar su atención en las molestias, en las dificultades externas, en la excelencia de los oponentes y preocuparse por lo que está fuera de su control, los coloca en evidente desventaja para competir, de acuerdo con el nivel de destreza demostrado. Es más productivo centrarse en cosas como sobre las que se pueda ejercer algún control, tales como : perfeccionar el plan propio de preparación, acumular energías físicas y psíquicas, ocupar con actividades interesantes los períodos de espera y conseguir un sueño reparador los días previos a la competición.

Los deportistas deben tener presente que las únicas circunstancias que están bajo su control se refieren a su forma de actuar. Poder controlar su ejecución les permite organizarse de modo que saquen el mayor rendimiento posible a sus cualidades, sin dejarse preocupar por la forma de actuar de los demás.
4.6.APRENDER A CONTROLAR LA ATENCIÓN

El tener habilidad para concentrarse es una destreza que puede desarrollarse y perfeccionarse con la práctica. El entrenamiento de la concentración consiste esencialmente en aprender a focalizar nuestra atención en los estímulos relevantes y apartarla de los irrelevantes. Además, dicho entrenamiento, sirve para incrementar la capacidad de recobrar la atención, una vez perdida por las distracciones, dirigiéndola hacia la tarea que nos hallamos realizando.

Es importante saber que se debe eliminar el esfuerzo constante por concentrarse. No debemos preocuparnos si nos distraemos momentáneamente, ello sucederá de todas formas. La preocupación por no distraerse es una distracción en sí misma. El esfuerzo por mantenerse atento es también una distracción.

La atención es un proceso que admite fluctuaciones. Cuanto más nos guste o divierta una tarea, más fácil es concentrarse en ella. Cuando un deportista goza con lo que hace, la atención se concentra de forma total y espontáneamente en la tarea que está llevando a cabo. Si por el contrario, la actividad que está desarrollando es tediosa y aburrida, propiciará fuertes distracciones. Si la carga deportiva se siente principalmente como un deber o como una carga, el deportista nunca alcanzará su máximo potencial. La concentración constituye un requisito indispensable para rendir al máximo en cualquier tarea tanto deportiva como extradeportiva.

Para un deportista aprender a concentrarse en sus actuaciones no es un lujo, es un requisito esencial para llegar a ser el mejor que puede ser.

5. APRENDIZAJE DE LA HABILIDAD MOTRIZ

El aprendizaje motor es un cambio tendencialmente permanente en las prestaciones motrices, obtenido mediante el continuo ejercicio (Cratty; en Antonelli, 1982). Consiste en la adquisición de modelos de conducta : “estereotipos dinámicos” (Paulov) o “hábitos de comportamiento” (Skinner). El aprendizaje motor en el deporte se identifica con la adquisición de la habilidad motriz.

La habilidad motriz es la capacidad de realizar actividades motrices complejas con el menor número posible de errores y de la manera más adecuada al logro del objetivo. Depende de varios factores :


  1. La aptitud motriz, es decir :

    • Factores hereditarios o innatos :

    • Maduración e integridad de los órganos de los sentidos ;

    • Adquisición de una coordinación general senso-motriz ;

    • Factores morfológicos, fisiológicos, emotivos o de personalidad.

  2. El ejercicio (tipo, duración, intensidad)

  3. El modelo a imitar

  4. La educabilidad motriz

Los factores que pueden influir en la adquisición de la habilidad motriz son :

  1. En sentido positivo : las motivaciones, los estados de incertidumbre ;

  2. En sentido negativo : la falta de interés, los niveles elevados de ansia, las inhibiciones por causas diversas.

La habilidad motriz puede ser general o específica :

A . GENERAL – Capaz de expresarse en una amplia gama de comportamiento motores, como en el caso de un atleta de decatlón ;

B. ESPECÍFICA – Relativa a una particular actividad motriz, como puede ser el caso de un remero.


El desarrollo de la habilidad motriz comporta la formación de una jerarquía de comportamientos motores, cada uno de los cuales resulta guiado por un preciso esquema. A este respecto Glencross (en Antonelli, 1982, p.203) señala tres etapas en el proceso :

  1. La formación del plan. Se programa y adopta una particular secuencia motriz con vistas a alcanzar una meta (u objetivo). En este plan se utilizan también aspectos comunes de otras habilidades aprendidas anteriormente. El movimiento, antes de traducirse a una acción muscular, se representa y experimenta mentalmente usando todas las informaciones mnésicas y sensoriales capaces de posibilitar el resultado propuesto. Estas informaciones pueden asumirse a través de diversos canales : descripciones verbales, representaciones fílmicas, demostraciones, etc...

  2. El plan operativo. Se concreta en instrucciones detalladas (organizadas temporal y espacialmente según modelos motores) y en un control sensorial directo o indirecto (feedback), que constituye una parte importante en la organización de los movimientos. A lo largo de la fase operativa, las mismas consecuencias de la acción son las que, muy pronto, sirven como señales para corregir con relación al plan programado.

  3. Modificación y rectificación del plan. El aprendizaje de la habilidad motriz continúa por largos períodos de tiempo (Crossman; en Antonelli, 1982, p.203) y está sujeto a modificaciones por la exigencia de una adaptación cada vez más precisa del movimiento. La habilidad motriz necesita una continua reestructuración y automatización de los detalles espacio-temporales. Ello permite, además, adaptarse a los acontecimientos de la secuencia : precisión, fuerza y puntualidad de los movimientos.

CONCLUSIÓN

Como hemos visto, tanto la atención como la memoria son dos de las funciones cerebrales más importantes del ser humano. Posiblemente lo más importante para cualquier ser humano es su capacidad para almacenar experiencias y poder beneficiarse de dichas experiencias en un futuro más o menos lejano. Aunque la persona apenas es consciente del mecanismo de almacenamiento de recuerdos, hay un mecanismo cuyo engranaje funciona perfectamente y, del que sólo nos acordamos cuando falla . A lo largo del trabajo hemos visto que, aunque todo lo que nos sucede a lo largo de nuestra vida se almacena y se tiene constancia de ello, recordamos mejor aquello que nos resulta extraño, novedoso o, aquello que está más relacionado con nuestra afectividad, lo que nos llega.

En cuanto a la atención, actitud muy ligada a la memoria, que sustenta la intención de aprender y recordar, es decir, la “disposición a recordar”, me ha sorprendido el aprender que a lo largo del día estamos atendiendo a diversos aspectos de la realidad y que el centrarnos más en un aspecto de la misma que nos resulte interesante o motivante nos hace perder la concentración en el resto.

También es necesario hablar de cómo influyen estas funciones en el ámbito deportivo. La atención y, más concretamente la concentración, que es un tipo de atención selectiva, influye de forma decisiva en el rendimiento deportivo. En cualquier práctica deportiva debemos mantener la atención o concentración en lo que estamos haciendo si queremos obtener un resultado óptimo; pero, si estamos hablando de competición, cuantos han sido los deportistas que han tenido fracasos en alguna competición por perder momentáneamente la atención y no encontrar el mecanismo para recuperarla.


BIBLIOGRAFÍA

Antonelli, F. “Psicología del deporte” MIÑÓN – VALLADOLID. 1982


Lorenzo, J. ; Gil, C. ; Martín, G. “Manual de prácticas de Psicología deportiva” BIBLIOTECA NUEVA – MADRID. 2001
Bakker, F. C. ; Whiting, H.T.A. y Van Der Brug, H. “Psicología del deporte. Concepto y aplicaciones” MORATA, S.L. – MADRID. 1993
Weinberg, R. y Gould, D. “Fundamentos de Psicología del deporte y el ejercicio físico” ARIEL – BARCELONA. 1996
Lorenzo González, J “Psicología del deporte” BIBLIOTECA NUEVA – MADRID. 1992
Sin Autor “¿Qué es la metacognición?” EDUCARCHILE – PORTAL DE INTERNET
Ballesteros, S. “Memoria humana : Investigación y teoría” UNED – PSICOTHEMA. 1999 Vol. 11 nº 4, pp. 705-723

Pozo, J.L. “Teorías cognitivas del aprendizaje” MORATA – MADRID. 1989



Sin Autor – Documentos basados en la mnemotecnia y los procesos cognitivos – INTERNET
Fuentes, F. “Apuntes de la asignatura de Psicología” INEF. MADRID 1991




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