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Preámbulo1


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Preámbulo1:
Tal vez, por el nombre a nadie le suene, pero ¿y si os digo que se trata de aquella chica que una famosa película nos presentó como Emily Rose?

Efectivamente, hablamos de la misma persona, sólo que para contar su historia y guardar su intimidad, el director cambió su verdadero nombre por este otro, al igual que ocurrió con el famosísimo caso de la niña del exorcista, inspirada en un libro que se basó en lo que sucedió a un niño.

Lo que a continuación vamos a leer es duro, lo aviso desde el principio. Y lo es porque tanto si verdaderamente fue un auténtico caso de posesión, como si no lo fue –y ya adelanto que la conferencia episcopal alemana declaró que no lo fue-, esto no quita para que el caso deje de ser menos dramático. Fue una chica que en vida sufrió muchísimo. Por esto dejo este artículo a la libre lectura. SI ALGUIEN ES FÁCILMENTE SUGESTINABLE, POR FAVOR QUE SE DEJE DE MORBOS Y, SENCILLAMENTE, PASE DE LEERLO. Si por el contrario hay quien desea conocer un caso real, y tristemente duro, de una chica que profundamente creía estar poseída, creencia que compartieron quienes le rodeaban, así como conocer el debate ciencia-religión que se creó en torno a este caso, pues adelante, sabiendo siempre que en cualquier momento puede dejar de leer. ¿Vale? No quiero a nadie con pesadillas ni nada por el estilo: no se diga que no aviso.




Vida:
Anneliese Michel nació un 21 de Septiembre de 1952, en Leiblfing, Bavaria, ubicada en la pequeña localidad de Klingenberg am Main, Alemania.

Creció y fue educada en una familia católica de clase social media. Quería ser maestra pues ahí podría aprender, conocer muchas cosas del mundo y ayudar a los demás por medio de la educación. Quería vivir la vida, sin miedos a que esta fuese cuestionada por ideales religiosos, tal y como por lo visto sucedía en su ambiente familiar. Parece ser que su madre le reprochaba que ella quería darse un estilo de vida que ellos jamás habían llevado, e incluso que deseaba estudiar una carrera para abandonar el ambiente familiar. Pero por lo visto no había nada más lejos de la realidad, pues ella jamás deseaba dejar a un lado ni a su familia, ni a Dios. Quedarse en casa era frustrar su vocación, era renunciar a la posibilidad de ser feliz, y sabiendo que no hacía nada malo, marchó a estudiar.

Comienza el tratamiento:


Un día de mediados de 1968, cuando contaba con 16 años, su vida dará un giro tan inesperado como radical.

Su cuerpo comenzó a sufrir terribles e incontrolables sacudidas que se veían acompañadas por posturas difíciles de adoptar. Cuando esto sucedía deseaba poder avisar a sus padres, Josef y Anna, así como a alguna de sus tres hermanas, pero le resultaba imposible. Cuando sus padres se percataron de esto, decidieron llevarla a la Clínica Psiquiátrica Wurzburgle, donde el neurólogo le diagnostica que padece “epilepsia”.

En base a los fuertes ataques epilépticos y a que entró en una gran depresión, se toma la determinación de ingresarla para tratar su mal y poder curarla. A pesar del tratamiento y la medicación, incluidos psicotrópicos, Anneliese no sólo no mejoraba, sino que se hundió todavía más en la depresión y empeoró su estado.

A esto hay que sumar que al poco tiempo de empezar a producirse los ataques, comenzó a ver imágenes diabólicas durante sus continuos rezos diarios. Veía monstruosas caras que ocasionalmente le decían que se cocería en el infierno. Todo esto le llevó a pensar que estaba poseída.

En otoño de 1970, tras su tercera crisis e ingreso en el Hospital, decide mencionar a los médicos sus visiones diabólicas y cómo le obligan a pronunciar palabras y realizar gestos obscenos, aun con todo el temor que debía tener a que la considerasen loca. Los especialistas deciden tratarla con anticonvulsionantes, que tampoco surgen efectos beneficiosos en la paciente. Por el contrario, consiguen que el cerebro de la chica pierda sodio, y con ello, el apetito. Anneliese solicita ayuda espiritual, e incluso que le realicen un exorcismo, pero los médicos le prohiben que le hagan tal ritual y en su lugar le recetan Pericianina, la cual elevó aún más el umbral de convulsiones en su sistema nervioso. Ante tal desarrollo del tratamiento, los doctores comienzan a sentirse impotentes para ayudarla y ella a perder la fe en que la medicina pueda sanarla.



Ingresaba en el hospital en los momentos más críticos, pero cuando los médicos lo consideraban oportuno, se le dejaba hacer vida normal, con la medicación eso sí, para que pudiese continuar sus estudios en la Universidad de Würzburg. Pero ni aun en el ambiente estudiantil pudo descansar de las pesadillas y convulsiones, es más, todas estas empeoraron.

En el verano de 1973, sus padres, totalmente frustrados por observar que los diversos tratamientos médicos no sólo apenas hacían nada por el bienestar de su hija, sino que parecían empeorarla, deciden desoír los consejos médicos de no acudir a la ayuda de la Iglesia, y buscan un exorcista para ver si el sacerdote puede hacer algo por el bien de su hija, que por aquel entonces ya tenía 20 años.

Acudieron a diversos pastores que escucharon el caso de su hija. Todos ellos desestimaron que se tratase de una auténtica posesión, y les dijeron que para haber una auténtica posesión debía darse una serie de características que por lo que habían escuchado de ellos, no se daban en Anneliese, y las poquitas que podrían darse, podían ser explicadas por la medicina. Por ello, la Iglesia, siempre cauta y sumamente estricta respecto al ejercicio del ritual de exorcismos, nuevamente remitió a Anneliese a manos de los especialistas médicos. Y así se lo hicieron saber los padres a su hija.

En Noviembre de 1973 le recetan Tegretol, medicamento que contiene Carbamacepina. Actualmente nunca lo recetan en la actualidad a mujeres que están en edad de concebir ya que afecta a los glóbulos rojos, y ella lo estuvo tomando hasta días previos a su muerte, cuando ya era incapaz de tragar nada. Además, otros efectos secundarios del Tegretol son: menor consciencia ante los estímulos externos que recibimos del exterior; fiebre elevada e hipoxemia2.

Noviembre de 1974. El párroco Ernst Alt, considerado en su época un buen experto en la materia, lleva un tiempo observando a Anneliese y solicita al obispo de Wurzburg permiso para realizarle un exorcismo. Pero esta se la rechaza, aconsejándole que anime a Annelise a que lleve un estilo de vida más cristiana a fin de que su alma encuentre la paz que necesita. Lo que el obispo parece desconocer son muchos de los comportamientos de Anneliese. Entre tanto, esta continúa empeorando y su conducta se vuelve impredecible y hasta peligrosa para cuantos la rodean y para ella misma. El sacerdote continuó estudiando el caso y no paró de observar verdaderos indicios de posesión demoníaca: insultaba, golpeaba y mordía a sus propios familiares, e incluso misteriosamente conocía cosas secretas de todos ellos y se las lanzaba procurando hacerles todo el daño moral que pudiese; se negaba a dormir en la cama, reposando en el frío suelo de piedra y quedaba extática en posiciones imposibles; se negaba a comer porque decía que los demonios no se lo permitían, excepto arañas, moscas y carbón, y para beber, sólo consumía su propia orina; su conducta se había vuelto histérica sin cesar de gritar hasta el punto de llegar a escupir sangre; rompía crucifijos, cuadros con la imagen de Jesús o lanzaba rosarios lejos de sí; se auto mutilaba golpeándose contra paredes y muebles y romperse la ropa u orinarse en el suelo se convirtieron en prácticas muy habituales.

El exorcismo:
Tras volver a estudiar el caso y cumpliéndose todos los requisitos necesarios, en Septiembre de 1975 Josef Stangl, obispo de Wurzburg, confirma la autenticidad de la posesión y autoriza a los sacerdotes Arnold Renz y Ernst Alt para que realicen el exorcismo a Anneliese, el cual fue llevado a cabo de una a dos veces por semana hasta Julio de 1976, momento este en que falleció.

Dentro de la joven los sacerdotes afirmaron que se manifestaron no uno sino varios demonios, quienes ante la orden de dar a conocer sus nombres, dijeron llamarse Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler y Fleischmann, un sacerdote francés del S. XVI, aparte de otras almas atormentadas que también se manifestaban dentro de ella.

El poderío de sus ataques mostraba tal índole que apenas se valían tres personas para sujetarla, y en numerosas ocasiones tenían que amarrarla muy fuertemente a la cama para que no se soltara, y aun así, a veces lo conseguía. En una ocasión envió a su padre y al sacerdote al otro extremo de la habitación de un solo golpe. Y los testigos afirmaban que en ocasiones saltaba hasta casi un metro de altura estando de rodillas.

En ocasiones tales arrebatos cesaban y Anneliese podía retornar a la normalidad. Acudía a la iglesia e incluso retomó los estudios, realizando los exámenes finales de la Academia Pedagógica de Warzburg.

Pero la cosa no quedó ahí, ya que los exorcismos continuaron efectuándose durante muchos meses más, en los que estuvieron presentes diversos familiares y otros testigos. Annaliese volvía a quedarse paralizada rígidamente pero con mayor frecuencia. Durante este tiempo se negó a consumir alimento alguno, llegando a disminuir de peso hasta alcanzar sólo 30 kilos, a lo que hay que sumar una fuerte neumonía que le hizo enfermar todavía más. Totalmente demacrada, se vio afectada por fuertes fiebres. Alcanzó tal grado su obsesión religiosa por curarse, que en cierta ocasión se rompió las rodillas tras hacer más de 600 genuflexiones seguidas.

Las más de 40 grabaciones y diversas fotografías que se le hicieron durante este largo proceso a fin de dar preciso detalle de cuanto le acontecía, dejan constancia del malogrado estado que llegó a alcanzar: nariz rota tras diversos golpes contra la pared, dientes igualmente rotos, calvas en el pelo, múltiples heridas y cortes abiertos aparte de heridas internas, inflamación ocular, necrosis, mal nutrición, etc. Entre tanto sufrimiento Annaliese contó haber tenido varias visiones, en una de las cuales se le dijo que el 1 de Julio sería el día de su liberación.

30 de Junio de 1976. Totalmente debilitada, Annaliese necesita la ayuda de sus padres para realizar movimiento alguno. Pide a los sacerdotes allí presentes la absolución de sus pecados diciéndoles además: “rueguen por el perdón”. Luego pronunció: “Mamá, tengo mucho miedo”. Por último, dijo a los allí presentes que a media noche los demonios la abandonarían. Llegado el momento, entró en un profundo sueño.

1 de Julio. Medio día. Annaliese Michel muere.

Juicio:
Nada más muere la niña, el pastor Ernst Alt da el aviso a las autoridades de Aschaffenburg y el fiscal decide investigar de inmediato.

Al poco de estos tristes sucesos, se estrena en Alemania “The Exorcist”, de William Friedkin. Fue tal el impacto de la película, que psiquiatras de toda Europa vieron muy notablemente incrementadas las visitas a sus consultas por miedos histéricos y obsesivos hacia lo paranormal. El caso se presentaba difícil y de hecho llevó más de 2 años su resolución. El “Caso Klingenberg”, como fue conocido, debía dilucidarse en torno a dos preguntas: ¿Qué causó la muerte de Annaliese Michel? y ¿Quién fue el responsable?

El 30 de Marzo de 1978 comienza el juicio, donde los padres de la niña son acusados de homicidio por negligencia.

Los doctores que testificaron en el juicio declararon que Anneliese padecía un severo caso de epilepsia, causa de sus fuertes convulsiones. La epilepsia afectaría al cerebro con ataques de apoplejía, aparte de otros posibles desórdenes psicológicos que podrían haber ocasionado las diversas alucinaciones de rostros y voces demoníacas.

En cuanto a las pruebas forenses, estas dictaminaron que Anneliese murió de hambre. Según los especialistas médicos, si la hubiesen forzado a comer al menos una semana antes de su muerte, hubiese sido posible que tal vez no hubiera muerto. A todo esto, una de sus hermanas dijo en el juicio que la propia Anneliese se negaba a seguir recibiendo tratamiento médico mental porque la podrían sedar y, de este modo, obligarla a comer.



Mediante las cintas grabadas, los exorcistas intentaron mostrar la existencia de los espíritus malignos. Se llegaron a recoger hasta 42 audios donde se escuchaban extrañas conversaciones, como el de dos demonios discutiendo cual de ellos debía abandonar primero el cuerpo de la chica. Uno de los dos supuestos demonios se refería a sí mismo como Hitler, e incluso hablaba con acento franco3. En incluso en algunas de las grabaciones se podía escuchar cómo de ella salían dos voces distintas ¡pero que hablaban al mismo tiempo!, aparte de hablar en idiomas extraños que en teoría, aunque podía haberlos escuchado alguna vez, desconcertaba por su empleo tan perfecto de los mismos en algunos de sus arrebatos. Aun así, en el juicio se adujo que era una información que cualquiera que hubiera deseado fingir, podría haber aprendido y empleado, a pesar de la perfección de su pronunciamiento.

Enlazado a esto, los psiquiatras presentaron la teoría de la inducción doctrinaria. Según dicha teoría, los sacerdotes, aun de modo inconsciente, proporcionaron a la chica los elementos necesarios que dieron forma de posesión a la conducta psicótica de la chica, de modo que ella misma llegó a creer que su conducta era fruto de una posesión demoníaca.



Añadieron además los licenciados, que el desarrollo sexual inestable de Anneliese unido a un trastorno que padecía en el lóbulo frontal, y que era causa de su epilepsia, agravaron su psicosis.

No obstante, nadie de los que presenció algún exorcismo dudó jamás que no se tratase de otra cosa que no fueran demonios.



Resolución del caso:
El veredicto final fue de 6 meses de cárcel y libertad provisional para los dos sacerdotes y los padres de Anneliese, aduciendo culpabilidad de homicidio por negligencia y privación de primeros auxilios. Además incluía la opinión de la corte de que los acusados debieron haberla ayudado haciéndose cargo del tratamiento médico que la chica necesitaba y que por el contrario, sustituyeron con prácticas supersticiosas. Por muchos fue considerado un veredicto demasiado suave.

Final de la historia:
Una comisión de la Conferencia Episcopal alemana declaró con posterioridad que Anneliese jamás sufrió posesión. Aun así, muchas personas sí que siguieron pensando que sí lo estuvo, e incluso iban más lejos al creer que su alma no descansaba en paz ni aun estando muerta. Por el contrario, una carmelita de Bavaria dijo a Josef y Anna que en una visión había contemplado incorrupto el cuerpo de su hija. Tanto para comprobarlo, como para desmentirlo, pasados 11 años y 6 meses de su muerte, su cuerpo fue exhumado y sometido a una segunda autopsia. En esta se confirmó que estaba en condiciones totalmente normales y comunes a cualquier cadáver con ese tiempo, a pesar de los rumores que se escuchaban en contra y de que jamás se mostraron las fotos.

Actualmente su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinaje donde multitud de personas acuden a rezar el rosario, pues consideran que Anneliese Michel fue una santa que hasta el final de su vida luchó contra el diablo.

Excursus:
Desde 1614 la Iglesia Católica ha venido usando de modo universal el “Rituale Romanum”. Tras más de 10 años en actualizaciones y otras mejoras, en 1999 el cardenal Medina Estévez presentó a los periodistas, en Ciudad del Vaticano, la nueva versión llamada "De exorcismis et quibusdam del supplicationibus" o "el exorcismo para el próximo milenio". 20 años después de la muerte de Anneliese Michel.

Curiosidades:


  1. Dos películas se centran especialmente en el tema: “El exorcismo de Emiliy Rose” de carácter más teológico y centrada en la lucha judicial entre la razón-fe, y “Réquiem”, de Hans-Christian Schmid, centrada en toda la plenitud del sufrimiento de Anneliese Michel y cuantos la rodeaban.

  2. Contra lo que pueda parecer, los padres de Anneliese no eran a lo visto unos fanáticos religiosos, sino personas muy devotas.

  3. La medicina se demostró equivocada en su tratamiento, y no obstante los médicos sí salieron indemnes.


Curiosidades fotográficas:







(Supuesta aparición de la virgen María sobre el lugar donde está enterrada Anneliese Michel).


(Foto donde hay quien ve una garra sujetando el ataúd. Personalmente me parece una foto trucada, o de mensaje manipulado, y de muy mal gusto).



Galería fotográfica:

(AVISO MUY IMPORTANTE: ESTAS IMÁGENES PUEDEN HERIR PROFUNDAMENTE SENSIBILIDADES. NO SON FICTICIAS, SINO REALES. EN BASE AL MATERIAL ENCONTRADO EN INTERNET, HE RECOMPUESTO SU VIDA, DESDE LA INFANCIA HASTA LA MUERTE. POSESA O ENFERMA, “QUE DIOS TE TENGA GOZANDO DE SU PAZ”.












1 Todo cuanto en el artículo expondré está sacado de diversas páginas de internet que debajo especifico. Como siempre que acudimos a esta fuente, queremos dar por supuesto que no se nos está engañando. No obstante es posible que así suceda, razón por la cual no he accedido sólo a un site, sino a varios, para tener material que contrastar entre sí. Aun con estas, puede que parte o todo el material falte a la verdad. No es mi intención que esto suceda, pero si así fuese, pido disculpas de antemano y reitero que cuanto a continuación expondré no procede de mí, sino de lo que otros han informado sobre el tema.

Fuentes de internet:

- http://www.descargas.cl/showthread.php?t=1272

- http://www.redemptiondenied.com/2006/08/202.php

- http://blogultura.com/cine/historia-...de-emily-rose/

- http://www.najukorea.de/web_michel/K...kassette_g.htm (Trascripción en alemán de los exorcismos registrados en audio, y escucha de los mismos).



- http://www.redemptiondenied.com/totalen2.mp3 (Audio).


2 Hipoxemia: disminución anormal de la presión parcial de oxígeno en sangre arterial.

3 Hitler nació en Austria.





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