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Por nuestra parte, no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído


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En Galilea. Tercer día de Peregrinaciónperegrinación

Nos despertamos despidiendo la extraordinaria vista del lago Tiberíades. Hoy abandonaremos Galilea, el norte de Israel, para dirigirnos al sur hasta llegar a Jerusalén. Me levanto muy temprano para observar por última vez el amanecer sobre las tranquilas aguas del lago. Mi memoria, mi corazón y mis ojos se unen en una fuerte emoción. Han sido dos días intensos y una noche misteriosa.


Bajamos a desayunar. Hoy es sábado y hasta la puesta de sol se para detiene toda actividad para los judíos. Tendremos ocasión de comprobar esta realidad a lo largo del día. Ayer, en la cena, pudimos acreditar cómo celebran los judíos su fiesta semanal.
Durante el desayuno tenemos la ocasión de compartir con otros peregrinos el anhelola impaciencia de ante la nueva jornada y el recuerdo de estos los dos días anteriores. La felicidad y el gozo es son la nota dominante. Si bien hoy nos espera el viaje más largo y la visita a lugares “menos religiosos”, no cabe duda de que será también un día lleno de la gracia de Dios.
Ayer, de regreso al hotel, tuvimos la oportunidad de rezar el rosario que, por la premura de tiempo, tuvimos que acabar cada uno de nosotros de forma individualpor su cuenta. Esta simbiosiscombinación, la de la oración comunitaria y la personal, está siendo otra de las características del viaje. Se producen buscan espacios para que la oración se unan en un sola voz, mientras y en otras ocasiones que otros ratos se reservan para se propicia el trato personal con Dios, bien sea en el sagrario de las capillas e iglesias que visitamos,; bien en los lugares santos; o como esta mañana, observando el Marmar de Galilea mientras rezaba las oraciones de la mañana.
Dos son las oraciones comunitarias que me gustaría destacar: la del grupo y la que podemos puedo hacer junto a mi esposa. Dos vocaciones distintas y complementarias. La primera corresponde a la liturgia universal de la IglesiaIiglesia, la misma que Jesús practicaba con sus discípulos en el monte, en el lago o en la fracción partición del pan. La segunda, corresponde a la íntima vocación sacramental que Jesús bendijo en las bodas de Caná.
Al ver en el grupo tantos matrimonios y la de a otros peregrinos que han consagrado su vida a Dios, compartiendo todos la misma fe, no puedo dejar de señalar en las cCrónicas esta realidad excelsa. Esposos que después de muchos años de matrimonio continúan cogidos de la mano arrodillándose juntos y unidos delante del sagrario. Viudas, que lejos de maldecir su destino, se arrodillan también junto a nosotros para dar gracias a Dios por su vocación interrumpida amenazada pero inquebrantable en la fe. Solteros, que consagraron su vida al servicio de los demás como lo demuestra la asistencia permanente que hacen prestan a la iglesia particular que es la Pparroquia. El fervor de su oración ha sido un testimonio para todos. Y los sacerdotes..., pero de ellos nos ocuparemos más adelante, al final de las cCrónicas. No avancemos acontecimientos.

El mMonte Tabor

Casi sin darnos cuenta llegamos al aparcamiento previo que asciende a la ascensión hasta la cima. Nos agrupamos en grupos de 7-—8 personas para acceder llegar con taxis hasta la Iglesiaiglesia de la Transfiguración. El trayecto es hermoso; que se recorre una serpenteante carretera erigiéndose que se erige sobre el valle de Galilea. Al llegar siente uno una emoción especial. Es como aquellos monasterios alejados donde los monjes viven en una comunión de recogimiento, oración y silencio. Teme uno romper aquel silencio tan religioso. Mientras van llegando los demás peregrinos en distintos taxis, rodeo parte del monte visualizando admirando un paraje hermosísimo.


El monte Tabor se destaca entre los montes de Palestina por su pintoresca ubicación y su hermosa silueta, por la sorprendente vegetación que recubre sus laderas de piedra caliza y por el esplendoroso panorama que se contempla desde su cima. Prácticamente aislado por todos sus flancos, su mole hemisférica asciende en un pico hasta una altura de casi 503 metros. sobre la llanura de Esdraelón, con la que limita por el norte y por el este, unos ocho kilómetros al sureste de Nazaret. Alcanza una altura de casi 562 metros. sobre el nivel del Mediterráneo y de 774 metros. sobre el lago de Tiberíades. La cima es una meseta oblonga de unos 914 metros. de largo, en dirección de noroeste a sureste, por casi 304 metros. de ancho. La atención se fija de inmediato en las masas gigantescas del Gran Hermón, hacia el noreste, y luego los ojos se dirigen al Vvalle del Jordán, el lLago de Tiberíades y las cadenas montañosas del Hurón, el Basán y el Galaad. Hacia el sur se encuentran Naim y Endor al pie del Jebel Daby o el mMonte Mora.
En el siglo IV se construyó la primera bBasílica de la Transfiguración en la cima, y 500 años más tarde había cuatro iglesias, un obispado y 18 monjes. Los cruzados ampliaron la bBasílica y también construyeron una abadía con fortificaciones para resistir a los ataques musulmanes. Sin embargo, todas ellas fueron destruidas. La actual bBasílica fue construida en 1924 y está regentada administrada por los franciscanos.
Se accede a través de un pasillo de tierra rodeado de cipreses a ambos lados del camino. Una gran explanada precede a la entrada de la bBasílica. Una vez en el interior diviso el altar a media altura de la iglesia, como si fuese una semi-—cripta. Allí nos dispusimos a celebrar la Eucaristíaeucaristía. El misterio que íbamos a celebrar forma partetiene que ver con el momento de la mayor intimidad que Jesús tuvo con tres de sus discípulos. Esta realidad predisponía al recogimiento como si estuviésemos en el pórtico del cielo.
Mn. Miquel y Mn. Emili, revestidos de blanco, se dirigen a celebrar la Eucaristíaeucaristía. Leemos el evangelio que narra lLa Transfiguración: Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se le aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús. Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: ‘Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías’, pues no sabía que responder ya que estaban atemorizados. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: ‘Este es mi Hijo amado, escuchadle’. Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús sóolo con ellos49
La Palabra, la Eucaristíaeucaristía y el lugar invitaban a meditar sobre aquel acontecimiento. La cComunión culmina en un momento especial cerca de Cristo y de Dios Padre. Acabada la mMisa, Mn. Emili nos indica dónde se encuentra la capilla del Santísimo, concretamente en el altar izquierdo mirando a la cripta. La capilla es estrecha, quedando el Sagrario elevado a la vista de los fieles. Los bancos están llenos y me reclino en un lateral. Observo y contemplo que muchos miembros del grupo están también allí de rodillas, haciendo celebrando la acción de gracias. Observo también más de una lágrima.
Cierro los ojos escondiendo mi la cabeza entre las rodillas intentando para lograr que la Palabra penetre en mi corazón. Me impresiona de nuevo, -— es una constante que trascribo reiteradamente-—, la delicadeza de Jesús con Pedro, Santiago y Juan, los tres discípulos que le acompañaban. La invitación de Jesús es un anticipo del tiempo pascual. Cristo es el centro de la Transfiguración. Ayer en el bBautismo resaltamos el vestido blanco y la luz del cirio. Ahora, en este lugar, la blancura y la luz se hacen de nuevo presentes representando la eternidad y la trascendencia. La nube y la tienda, son la presencia de Dios, como lo fue en el camino del Éxodo de Egipto a Israel y en la Tienda de la Alianza.

Pero se añade un mensaje: Este es mi hijo amado, escuchadle. Con ello se pone de manifiesto la presencia de la Santísima Trinidad, porque el Espíritu Santo está con el hijo amado. “Visión y escucha, contemplación y obediencia”50 es la invitación que Jesús me hace. De una escucha apremiante, donde las tiendas deben ser ligeras porque el paso del Señor apremia.


Recordé el cuarto misterio del rosario como un hecho glorioso enmarcado en la perspectiva de la muerte y de la resurrección de Cristo. Y los apóstoles necesitaban lo primero para afrontar lo segundo. Parece como si Dios quisiera concederme este momento de gloria para mantenerme firme en los momentos de dolor. Ante este pensamiento, de rodillas frente al sagrario, unas lágrimas intentan lavar mis ojos para cumplir la plenitud de la última de Las Bienaventuranzasbienaventuranzas: “‘Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios’

En la Transfiguración, Jesús se deja ver por dentro. Frente al sagrario transcurre el tiempo intentando mientras intento contemplar a Jesús por dentro. Junto aA mi esposa y a mí nos embarga el mismo sentimiento y presiento que sus ojos se unen a los míos para contemplar este momento. Allí permanecimos menos tiempo del deseado pero durante ese tiempo resonó resonando en el corazón: “Este es mi hijo amado, escuchadle

A la salida, pienso en la reincidencia importancia de la montaña en la vida de Jesús. Ayer estuvimos en el mMonte de las Beatitudes, lo veremos en el de los Olivos, en el mMonte de la Tentación, en el mMonte del Calvario y en el mMonte de la Ascensión. Ya en Barcelona, repasando y redactando esta crónica, tomo el libro de Benedicto XVI y encuentro el siguiente texto: “En la búsqueda de una interpretación, se perfila sin duda en primer lugar sobre el fondo del simbolismo general del monte: el monte como lugar de subida, no sólo externa, sino sobre todo interior; el monte como liberación del peso de la vida cotidiana, como un respirar en el aire puro de la creación; el monte que permite contemplar la inmensidad de la creación y su belleza; el monte que me da altura interior y me hace intuir al Creador”51

Guiado por el libro del Papa, tomé el evangelio de Lucas para comparar un detalle apreciable: Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante52 La transfiguración es un acontecimiento de la oración como se ve en la conversación de Jesús con el Padre.

Sin duda, ha sido Benedicto XVI quien ha sido capaz de expresar el pensamiento que mi corazón tenía frente al sagrario de la Basílica del mMonte Tabor. Allí sentí, mientras rezaba por mi familia y mis amigos, cierta liberación del peso de la vida cotidiana; allí contemplé la maravilla de la creación intuyendo al Creador,; allí entendí que la transformación se produce como efecto de la oración. Esta subida al monte, Dios quiera que se traduzca en una subida interior, como describía Sansan Juan de la Cruz en su libro Ssubida al mMonte Carmelo.

Justo antes al de subir al taxi que nos devolvería al autocar, me giré para contemplar por última vez la cima del mMonte Tabor con la Bbasílica al fondo. Junto a los cipreses que bordean la entrada me pareció ver recién enterrados unos pequeños paquetes. Tal vez alguien, suspiréconcluí, habrá depositado aquí su toga romana.



Camino hacia el sSur (El dDesierto, Jericó)
Abandonamos Galilea con en dirección al sur. Nos esperaban Ddos horas de autocar nos esperan y mientras tanto vamos recorriendorecorrimos el valle del Jordán que quedaba a nuestra izquierda, y el desierto de Judea a nuestra derecha.

El contraste entre la fertilidad que otorga el río Jordán y la desnudez del desierto no pasa desapercibido. El río Jordán distribuye sus aguas para fructificar la agricultora del entorno, mientras que el desierto comprende una extensión que va desde Jerusalén a Jericó en una distancia de más de 50 Km.kilómetros. Es impresionante contemplar un desierto de roca, árido e inhóspito, donde no es extraño divisar beduinos que se dedican a la trashumancia como pastores. Viven en tiendas con pieles curtidas por ellos mismos.



El Desierto

El desierto de Judea no son dunas ordenadas e inmensas de tierra cálida y clara. El desierto de Judea es ocre, pedregoso y asfixiante. Las temperaturas más altas del planeta se registran en este lugar de piedra y de arena oscura.

El desierto de Judea fue el desierto de Juan el Bautista. Allí vivía austeramente en las orillas del Jordán administrando el bautismo de conversión y de penitencia, un bautismo de preparación. En estas aguas del Jordán, quizás no demasiado lejos del desierto de Judea, bautizó también a Jesús.

Al desierto se retiró Jesús durante 40 días y 40 noches y fue tentado tres veces por Satanás. Y en el desierto comenzó Jesús la predicación del Reino, quizás como signo y como parábola de que la fe y la vida cristiana nos llevan del desierto al vergel. Y a él, al desierto, se refirió en otras ocasiones como lugar de prueba, de purificación, de esfuerzo, como ámbito para encontrar a Dios al sentirnos desprotegidos y desprovistos de tantas cosas como que nos atan en la vida.

El desierto de Judea fue lugar de vida eremítica y monástica, de existencia consagrada a la oración, al trabajo y al contacto austero y desnudo con Dios. Todavía hoy el desierto de Judea florece en vida monacal en monasterios como los de Sansan Sabas y Sansan Jorge en Coziba, que aparecen colgados en medio del desierto como nuevos oasis de vida y de esperanza.

Desde una de las cordilleras del desierto de Judea, desde el mítico monte Nebo, en las montañas de Moab, contempló Moisés la tierra prometida y vio que manaba leche y miel. Sus ojos quizás se posaron sobre el vergel -—hoy casi prohibido a los peregrinos-— de Jericó—hoy casi prohibido a los peregrinos—, la ciudad más antigua del mundo.

En eEl desierto de Judea mana brota una flor blanca y hermosa en las primeras semanas de la primavera y durante unos días se convierte en vergel y en vida. Una vida que se la damos, de nuevo, cada vez que los creyentes y particularmente los cristianos descubrimos su significado profundo: el desierto significa austeridad, sacrificio, prueba, vivir en a la intemperie lejos de las cosas y del consumo materialista, experimentar la soledad y el silencio y aguardar, de la mano providente del Dios que nos ama, la leche y la miel.

Las tTentaciones de Jesús

Vemos cientos de hectáreas plantadas de palmeras que producen dátiles que ayer tuvimos la oportunidad de tomar en el postre del almuerzo. El calor es sofocante y la imagen de Jesús haciendo penitencia durante 40 días se acerca al corazón. Imposible vivir aquí, ¿cómo superar la tentación después de 40 días de ayuno y penitencia en un lugar como éeste? Los kilómetros van pasando y la mente se centra en este pasaje de Jesús, el más parecido a la vida que llevaba Juan el Bautista. Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el tentador le dijo: ‘Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes’ Mas él respondió: ‘Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’.



Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, y le dice: ‘Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: A sus ángeles te encomendará, y en tus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna. Jesús le dijo: ‘También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.

Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, y le dice: ‘Todo esto te daré si postrándote me adoras.’ Dícele entonces Jesús: ¡Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.

Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían”.53

Nos vamos acercando al Marmar Muerto y continúo meditando este pasaje. No hay tiempo ni espacio para comentar este fragmento del evangelio. Solo se me ocurre mencionar la relación entre la Transfiguración y la Tentación. Allí encuentro la respuesta: “Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante”. Las tentaciones van subiendo de grado pero la oración y la penitencia es el antídoto espiritual junto con el sacramento del Perdón. Por eso, a modo de conclusión sintética, resuenan las palabras de Benedicto XVI refiriéndose al pasaje de las tentaciones de Jesús: “En la lucha contra Satanás ha vencido Jesús: frente a la divinización fraudulenta del poder y del bienestar, frente a la promesa mentirosa de futuro que, a través del poder y la economía, garantiza todo a todos. Él contrapone la naturaleza divina de Dios, Dios como auténtico bien del hombre. Frente a la invitación a adorar el poder, el Señor pronuncia unas palabras del Deuteronomio: ‘Al Señor tu Dios, adorarás, y a él sólo darás culto’”54



Jericó

Desde la carretera se divisa a los lejos la ciudad más antigua del mundo: Jericó, conocida como ciudad de las palmeras. Es sorprendente ver la ciudad, aunque sea a distancia, en medio del desierto de Judea.

Fue una lástima que el programa no previera una visita a la ciudad. Allí, según los evangelios, Jesús proclama la Parábola del Buen Samaritano, ocurre la curación del ciego de Bartimeo y la visita a la casa de Zaqueo. Me hubiese encantando rememorar el pasaje con Zaqueo, o meditar la pregunta fundamental del hombre cuando Jesús explica la Parábola: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?”55. Lo tendremos que dejar para otra ocasión.

Me hubiese gustado regalar a mi esposa y a todas las peregrinas del grupo la famosa rosa de Jericó. Cuenta la leyenda que, cuando Jesús se retiraba a orar al desierto, la Rosa de Jericó, arrastrada por los vientos, se detenía dulcemente a sus pies y, de madrugada, después de abrirse con el rocío de la noche, ofrecía al Maestro las gotas de agua de sus ramitas. Jesús las tomaba con las yemas de sus dedos, llevándolas a los labios para calmar su ardiente sed. Conmovido, la bendijo.



El Marmar Muerto
Con un calor sofocante llegamos al Marmar Muerto, después de observar las ruinas de antiguas fortificaciones inglesas pertenecientes al periodo de colonización.

Muchos de los peregrinos van preparados para sumergirse en sus aguas. El calor asfixiante invita incluso a los que no veníamos predispuestos a zambullirnos en aguas extrañas. Llegamos a la zona de baño convenientemente preparada y con muchísimos turistas que desean experimentar un baño singular por sus propiedades medicinales.

Unas dos horas es el tiempo de que disponemos de visita en este lugar. Al cabo de 15 minutos vemos a algunos de los peregrinos los vemos con el cuerpo embetunado cubierto del lodo de la playa, cuyas propiedades dermatológicas son reconocidas mundialmente. No hay duda de que las peregrinas son las que más practican el arte de embetunarseungirse. A algunas las vimos con las faldas arremangadas sin distinción de edad, temiendo en algunos momentos que acabasen todas ellas besando el fondo del mar. La coquetería no está reñida con la peregrinación ni con la edad, como se demostró más tarde en la tienda de productos cosméticos en Qmram.

Mi esposa, con su falda a media rodilla, quedó encantada con la finura tersura de la piel después de haberse embetunado untado con aquel ungüento que, por mi parte, ni pagando acariciaría mi piel. De todos modos hay que reconocer que el tacto de la piel era suave y sedoso y que duró justo el tiempo suficiente para que la recaudación de la caja de la tienda de rigor hiciera el mes de su agosto en pleno junio.

Mientras aguardaba a que a mi esposa se remojara los pies y los brazos junto a la orilla a que se remojara los pies y los brazos, fueron apareciendoaparecieron más otras peregrinas con la intención de que les guardara sus zapatillas, el bolso, las bolsas, el reloj y los anillos, al objeto depara imitar a mi esposa. Al cabo de varios minutos me convertí en una especie de espantapájaros lleno cargado de objetos entre en mis manos y mis pies, sin que pudiese refugiarme ante de aquel calor de justicia. Aún tuve agilidad suficiente para ayudarlas, -—pasado un rato interminable-—, a salir del agua antes de que sus cuerpos y vestidos se llevaran un recuerdo más explícito del Marmar Muerto.

Finalmente, frente a aquelviendo el panorama, aproveché la primera excusa ocasión que tuve para aislarme detrás bajo de una sombrilla en el bar que daba entrada al recinto. Ya calmado por el sofocón, pensé que el nombre del mar tenía todo el su sentido del mundo.

Como leyendo mi pensamiento se acercó el historiador o narrador de historias para explicar rigurosamente las características del lugar. “A condiciónCon tal, le dije, “de que no me hagas guardar bolsas y otros cacharros, te concedo el privilegio de narrar lo que quieras en esta 1ª Parte de las cCrónicas”. Atónito ante la respuesta inesperada, empezó a describir el lugar sin apenas respirar temiendo que le interrumpiera:


  • El Marmar Muerto está a 400 metros. por debajo del nivel del mar, siendo el punto más bajo de la superficie de la Tierra. Tiene 76 Km.kilómetros de largo por 17 de ancho, con una profundidad de 430 metros. Está situado entre Israel, Cisjordania y Jordania.

Debido a la alta presión atmosférica y a las elevadas temperaturas durante todo el año, el agua se evapora muy rápido. Si bien recibe las aguas del río Jordán y de otros manantiales cercanos, la evaporación es tal que la salinidad alcanza el 30 %, 10 veces mayor que la del Marmar Mediterráneo. Es por esta elevada salinidad que el cuerpo humano flota y no se hunde. También por ello ni los peces ni ningún otro ser vivo -—salvo algunas bacterias-— pueden vivir en él. De ahí su nombre.

  • Muy bien querido historiador, pero si te alargas más no tendré más remedio que enviarte a la 2ª Parte.

  • Solo un apunte final, mi querido gruñón. ¿Te acuerdas de Sodoma y Gomorra? Pues bien, muy cerca de aquí, en el valle de Sidim, se encuentra Sodoma y Gomorra, cuya historia puedes leer en el capítulo 19 del Génesis. Y aquí concluyo el relato, no sea que tu mal genio acabe con por echarme algún maleficio y acabe termine adornando el lugar como si de una estatua de sal se tratase.

  • No soy gruñón, pero hubieras podido venir a verme, no ahora cuando que estoy disfrutando de la sombrilla, sino en la orilla de la playa cuando me asemejaba a un perchero polivalente.

Mi historiador se retiró extrañado hablando para sí mismo solo en voz baja con en dirección al autocar. Las dos largas horas largas habían concluido, gracias a Dios, y nos disponíamos a comer en un restaurante, muy apretaditos, que era justo lo que más necesitábamos nos convenía en medio del desierto en Qmram.

Qmram

Después del almuerzo, como hemos narradodicho, “apretaditos” y con para la comida habitual: una especie de ensalada muy condimentada y con salsa de origen desconocido. Esos, eran los ingredientes más adecuados para proseguir sin esfuerzo con la dieta recomendada por el médico de cabecera.

La visita organizada se iniciaba en un museo que incorporaba restos arqueológicos del lugar donde vivieron los Esenios. El guía se esforzó en destacar la historia de aquel grupo ermitaño que habitó el lugar y del descubrimiento de los conocidos Rollos del Marmar Muerto, compuestos por más de 800 manuscritos con textos del Antiguo Testamento y que datan de hace más de 2000 años.

La visita continuó en la zona exterior en pleno desierto, pudiendo admirar las cuevas de las montañas peladas y áridas donde vivían los Esenios. Por un momento me alejé del grupo para contemplar aquel paisaje. Me interesó el hallazgo de los papiros y quise, con la ayuda del historiador y de otros peregrinos, averiguar cuál era su contenido y qué relación podía tener con los textos de la Biblia. Recuerdo vagamente que en su momento se organizó una importante campaña mediática destinada a poner en duda y a cuestionar la fiabilidad de los textos de la Biblia conocidos hasta aquel momento.

Artículos, opiniones y libros se sucedieron, alejados del rigor científico y dando alas a la imaginería, al supuesto oscurantismo y superstición e invalidación tanto del cristianismo como del judaísmo. La tardanza en recomponer los textos fue interpretadao como un complot acordado entre el gran rabí judío y el Vaticano. La controversia, como elemento de marketing publicitario, crea productos de ficción que originan ventas millonarias. En un mundo tan favorable a la ciencia, sorprende con qué facilidad es posible embaucar con teorías no probadas. Saben que el marketing es mucho más rápido que cualquier demostración científica rigurosa. Cuando se demuestre la verdad, piensan, el beneficio ya estará se habrá consumado.

Para dar algún detalle histórico, podríamos decir que todo comienza cuando en 1947 unos pastores descubren los textos en el interior de una de las cuevas. A partir del hallazgo se inicia una labor arqueológica dando que da lugar a la recuperación de los llamados Rollos del Marmar Muerto.

En 1994, es decir, 47 años más tarde del descubrimiento, el propio Vaticano organiza una exposición pública de los textos en la sede de la Bbiblioteca Apostólica, gracias al establecimiento de relaciones entre el estado de Israel y el Vaticano, para demostrar la realidad de su contenido y expresar la opinión científica del hallazgo. Es decir, después de haberla pasado validado por el con rigor científico.

Sin perjuicio de la nota que se acompaña en la 2ª Parte, parece interesante resumir algunos datos reveladores de la auténtica realidad del descubrimiento. La historia del hallazgo de estos documentos, tal como se ha señalado, se remonta a 1947, cuando un pastor beduino descubrió por casualidad, mientras buscaba una cabra que se le había perdido en una de las cuevas de Qmram,. En la cueva y halló dentro once rollos de pergaminos que contenían antiguos textos hebreos, griegos y arameos en el interior de unas tinajas.

De las tinajas -—escribió el profesor Millar Burrows, ex decano del Instituto de Lengua y Literatura del Medio Oriente en Yale, considerado el máximo experto en la materia-— sobresalían algunos rollos de cuero envueltos en tela de lino. Eran muy frágilesFragilísimos, ya en vías estado de descomposición, sobre todo en suslos bordes, pero no tanto lo suficiente como para no percibir revelar los extraños caracteres que tenían trazados.

Esta gruta seríaá la primera de otras once que contienen contenían manuscritos y, que dejaron estupefactos a los estudiosos., Nno sólo porque eran anteriores a los que hasta el momento se conocían, sino también porque superaban con creces, como en número, los textos de la Biblia. Tan sólo en una de las grutas, la número 4, fueron hallados más de 15.000 fragmentos pertenecientes a más de 600 textos. Todos estos rollos acabaron en la fundación Rockefeller de Jerusalén que, después tras de la guerra de los Seis Días, pasaron a estaró bajo la soberanía israelí.

Poco a poco, se hizo evidente que los documentos -—fechados entre el año 150 a.C. y la mitad del primer siglo d.C.-— debían ser de la biblioteca de una secta hebrea, la de los esenios, comunidad de la que habían hablado escritores hebreos y paganos como Filón y Plinio el Viejo. Con ello se cierra cerró la polémica sobre la divulgación de los documentos, que llevó había llevado a la conjetura hablar de del complot del Vaticano

Un buen número de los textos hallados en las grutas de Qmram eran copias de libros de la Biblia, mientras que otros se referían en cambio a la vida de la comunidad esenia y habían sido escritos a partir del siglo I a.C. Los esenios eran una de las muchas sectas o comunidades religiosas que pululabanexistieron, bajo la administración del imperio romano, en el entonces territorio de Palestina. Como parte de los grupos ascetas judíos, donde habíay algunos de los profetas vinculados a la figura de Jesús, vivían en el desierto y practicaban una regla de vida muy severa y exigente.

En un principio, los manuscritos fueron publicados con regularidad por la Oxford University Press. Después, sin embargo, no se supo nada másvolvió a saber nada más de ellos. La lentitud y el retraso en la divulgación del hallazgo desencadenaron una viva polémica en la que se llegó a hablar de un complot por parte del Vaticano o de Jerusalén para obstaculizar la su difusión, tal como se ha mencionado. Más adelante, en 1991, irritado por la dificultad de acceder a los manuscritos, Robert Eisenman, profesor de Historia de las Religiones en la Universidad californiana de Long Beach, empujó exigió a la Hurlington Library, que guardaba los microfilms de los últimos cincuenta manuscritos de la cuarta gruta, a que los hiciera públicos. Según Luigi Moraldi, uno de los máximos expertos en el tema, que se ha encargado de la traducción traductor de la versión italiana del primer bloque de manuscritos que salióaparecida en 1986, “los manuscritos de Qmram vinculan de manera indisolubleestrechamente judaísmo y cristianismo. Hay una especie de hermandad originaria de los esenios con los primeros cristianos”. Todos los expertos reconocen que los manuscritos del Marmar Muerto arrojan una nueva luz sobre el contexto judaico en el que nació el cristianismo.

Es interesante contemplar el reportaje fotográfico del lugar y estudiar con más detenimiento la historia del valle y los hallazgos arqueológicos, que son de notable interés. La curiosidad de los lectores de esta Ccrónica puede completar las referencias que aquí faltan. No obstante, por y dada su importancia, se ha incluido en la 2ª Parte56 una nota fechada el 1 de abril de 2006 por el Opus Dei que refuta las insinuaciones realizadas contra el Vaticano aclarando la verdadera aportación de los manuscritos hallados en Qmram.


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