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Por Horacio Roitman y José Antonio Di Tullio


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PRUEBA DE LA CAUSA DE LOS TITULOS DE CREDITO EN LOS CONCURSOS.

EVOLUCION JURISPRUDENCIAL

Por Horacio Roitman y José Antonio Di Tullio




Sumario: 1. Régimen anterior a los Plenarios. 2. Vigencia de los plenarios Translínea y Difry. Fundamento. 3. Flexibilización jurisprudencial. El caso Lajst. 4. Carga de la prueba. 5. Certificado de saldo deudor de cuenta corriente bancaria. 6. Situación del aval. 7. Conclusiones.
1. Régimen anterior a los Plenarios.

En vigencia la ley 19.551 y con anterioridad a la doctrina plenaria, coexistían dos situaciones claramente contrapuestas, que provocaban una absoluta disparidad de criterios de nuestros Tribunales, a la hora de admitir en el pasivo concursal créditos fundados en títulos cambiarios.

Una postura jurisprudencial defendía enfáticamente los rasgos típicos de los documentos cartulares. Partían de la base del respeto a ultranza de los principios de abstracción, literalidad, autonomía, completividad, que dominan el derecho cambiario y en consecuencia no encontraban necesario exigirle al acreedor que justificara la causa1 de su crédito instrumentado en un pagaré, cheque o letra de cambio2.

Otra posición3, en cambio, sostenía que los atributos cambiarios mencionados correspondían a otro ámbito de discusión, como los son las acciones cambiarias o ejecutivas, pero siempre referidas a procesos singulares, y que en un proceso concursal, por los caracteres que presenta la etapa de verificación de créditos, (un procedimiento de conocimiento pleno), debían aportarse todos los elementos que demostraran con total seguridad la calidad de acreedor de aquel que se insinuaba al pasivo concursal sobre la base de un título cambiario4 .

A los efectos de cumplimentar los recaudos exigidos en su momento por el art. 33 de la ley 19.551, la ley requería sólo la indicación de la causa del crédito que se pretendía verificar en el concurso preventivo o en la quiebra.

Siguiendo a pie juntillas lo dispuesto en la norma, bastaba únicamente la presentación del documento, la indicación de la presunta causa, su exhibición ante el síndico y con fundamento en los principios cambiarios ( abstracción, autonomía, etc) se descontaba el seguro reconocimiento del crédito que emanaba del título, y su inclusión en el pasivo concursal.

Esta situación provocó la creación de créditos inexistentes, que se inventaran acreedores que no eran auténticos, y el sobredimensionamiento ilegítimo del pasivo concursal, mediando acuerdos fraudulentos entre concursado o fallido y supuesto acreedor. Esta conducta se manifestaba a través de la emisión de documentos sin causa real, con el objeto de conseguir sumar acredores ficticios, a fin de lograr los votos necesarios en la junta para la obtención del acuerdo preventivo.
2. Vigencia de los plenarios Translínea y Difry. Fundamento.

Atendiendo a esta realidad e intentando otorgar uniformidad a la jurisprudencia5 es que se dictaron los fallos plenarios "Translínea SA"6 respecto de los créditos instrumentados en pagarés y "Difry SA"7 en relación a los cheques.

Los plenarios de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial establecieron para el portador de un título abstracto la ineludible carga de acreditar la causa de la obligación, es decir, las circunstancias determinantes que motivaron el acto cambiario del concursado.

La intención de la reunión de los camaristas fue aventar el riesgo que implicaba una connivencia dolosa entre el acreedor y el librador del cheque o el pagaré en situación de concurso8, en perjuicio evidente de los demás acreedores.

En cumplimiento de este objetivo es que se atenuó la prerrogativa de que gozan los títulos cambiarios. En el proceso concursal, los principios de abstracción, autonomía y completividad ceden ante la necesidad de probar la veracidad de los créditos fundados en títulos valores9; pero es de destacar que este criterio que impuso la doctrina plenaria, sólo es aplicable a los supuestos de incidentes de verificación tardía y los de revisión, debido a que la propia naturaleza de los incidentes permite una amplitud de posibilidad probatoria acabada. Además es preciso tener en cuenta que los plenarios se dictaron en sendos incidentes de verificación tardía10, por lo que mal podría, extenderse este criterio a las solicitudes de verificación tempestiva11.

Existe un mayor rigor de la prueba en los incidentes, de eso no hay dudas, el rigor de la carga de la prueba es distinto en el pedido de verificación formulado de acuerdo al artículo 32 LCQ, en que basta acompañar los títulos justificativos indicando la causa de la obligación y las referencias que permitan al síndico efectuar la pertinente constatación, que lo requerido en el caso de la verificación tardía o la revisión del art. 37 LCQ, invocando el artículo 280 LCQ, donde se deben aportar todos los elementos para probar la legitimidad del crédito invocado12.


3. Flexibilización jurisprudencial. El caso Lajst.

La doctrina establecida por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal, fue estrictamente respetada por todos los tribunales del país, que rigurosamente exigieron sin excepción alguna a los acreedores la prueba de la causa de sus créditos fundados en cheques y pagarés,13 trasladando tal exigencia a las letras de cambio14 . En esta línea, se rechazaban solicitudes de verificación, si no existían los respectivos asientos en los libros de comercio que sirvieran como indicios de la realización de la operación; las declaraciones testimoniales eran irrelevantes15; la sentencia de remate recaída en juicio ejecutivo no probaba la causa16.

Poco tiempo después, la evolución jurisprudencial fue revelando que en la práctica se observaban situaciones claramente injustas, ya que muchos acreedores auténticos (portadores de títulos abstractos) veían frustradas sus posibilidades de hacer ingresar al pasivo concursal sus créditos en razón de las operaciones que realizaban con el concursado sólo se instrumentaban a través de los documentos cambiarios, no disponiendo de otro elemento probatorio de la causa que generaba tal obligación.

Esta circunstancia que provocaba una virtual licuación de los pasivos reales, se verificó principalmente en las operaciones conocidas como mesas de dinero. En estos casos, la facilitación de dinero a préstamo, se documentaba mediante los títulos conocidos, pagarés o cheques y en la etapa verificatoria era insuficiente para acreditar la causa, siguiendo el rígido criterio sentado en los plenarios, de manera que quedaban fuera del pasivo, perjudicando notablemente a dichos prestamistas y generando un evidente enriquecimiento ilícito del concursado.

Este efecto no querido por los Plenarios17, posibilitó la casi inmediata reacción jurisprudencial flexibilizando la postura extrema. El Caso Lajst18 constituyó el punto de inflexión, a partir del cual, se establecieron límites precisos a la interpretación plenaria.

En dicho precedente se determinó que "la presentación de un cheque por el insinuante de un crédito en el proceso concursal del fallido, que operaba a través de mesas de dinero, si bien imponía al primero la carga de indicar, exponer y acreditar la causa determinante del acto cambiario del fallido, esa modalidad configura al menos un principio de prueba por escrito que posibilita formar convicción al tribunal en el sentido de una verídica y legítima operación en función de la cual el verificante resulta tenedor del documento en que se basa su reclamo.

En el caso, del informe producido por la sindicatura se desprendía que el crédito invocado por el verificante reconocía su origen en un cheque librado por el fallido en pago de operaciones de crédito, habiendo reconocido el fallido que su actividad consistía en las operaciones de crédito realizados mediante la modalidad conocida como mesa de dinero19, desconociendo incluso el monto real a que ascendía su pasivo a la fecha de la presentación en propia quiebra, por efecto de la dimensión que tomó su negocio, que escapó a su propio control".

Este caso pone de manifiesto que se trata de evitar por todos los medios, la existencia de un concilium fraudis entre el presunto acreedor y el concursado. Descartada entonces la posibilidad de connivencia fraudulenta , y con una adecuada justificación del crédito, no hay razón para extremar los recaudos hasta el límite de exigir una prueba puntual y definitiva del negocio fundamental, pues a los fines de la verificación basta una justificación mínima ajustada a las circunstancias20.

En la interpretación más flexible constatada en innumerables casos, se sostiene con acierto, que exigir una prueba acabada y contundente de la relación fundamental del título de crédito y las circunstancias determinantes del acto cambiario, esterilizaría prácticamente toda pretensión verificatoria fundada en títulos abstractos21.

También se sostiene que si la concursada no ha negado el libramiento de los documentos, ni explicado convincentemente por qué los mismos no justificaban la verificación intentada, es de presumir que estas firmas tuvieron causa y que su autor las conoce22.

No puede el firmante de los documentos invocar falta de explicación o demostración de la causa. Podrá sostener la invalidez de la obligación sustentando adecuadamente sus dichos, pero no esgrimir la omisión del verificante de acreditar la causa23.
Siguiendo con la tesitura de mitigar la rigurosidad plenaria, algunos pronunciamientos exigen al acreedor, además del requisito de indicar la causa (art. 32 LCQ) una razonable complementación probatoria, cuando el origen causal es seriamente controvertido o contestado por la sindicatura o la concursada24.

Si el contenido del documento es sincero y no está afectado de falsedad ideológica, y el deudor ha reconocido adeudar cierta suma en determinado carácter, mediando indicios suficientes que permiten abonar el origen de ese crédito, no parece haber justificación para imponer al acreedor el sometimiento de una carga tan gravosa como la prueba acabada y minuciosa de la causa de la obligación instrumentada en el título, máxime cuando cabe presumir que nadie suscribe un papel de esta índole sin estar conforme con el contenido que a él se ha asignado y cuando tampoco existen sospechas sobre la posibilidad de un concilium fraudis con el obligado para perjudicar a otros acreedores25.


4. Carga de la prueba.

En principio, pesa sobre quien pretende verificar un crédito con sustento en un título valor la carga de la probar la causa de emisión del título, de acuerdo a la doctrina plenaria26.

Se sostuvo también que la responsabilidad probatoria depende de la situación en que se coloca el litigante en el juicio para obtener una determinada consecuencia jurídica. Si la concursada afirma la ilicitud de la causa de la obligación verificada, sobre ella recae la prueba de la misma27.
Respecto de quien aparece firmando un cheque como librador o endosante se expresó que no puede escudarse en una omisión o contradicción supuesta para intentar liberarse de una obligación que resulta formalmente correcta, es de presumir que el acto de firma tuvo su causa, que su autor la conoce y que por tanto, no puede omitir un relato sobre circunstancias que él debe conocer28.

La carga de la prueba pesa sobre el solicitante por aplicación de la regla de distribución de la carga de la prueba, que le exige a la parte que se encuentra en mejores condiciones de producirla su realización. Por lo que no debe entenderse "la carga de la prueba en cabeza del solicitante", como una causa de liberación del deudor, puesto que quien firmó un documento no puede ignorar la causa fuente de su emisión, motivo por el cual el endosatario no está obligado a explicar en virtud de qué operación el concursado libró el documento y sólo debe referir el acto lícito que adscribe su adquisición29.


La finalidad implícita de los plenarios Translínea y Difry fue la de acabar con la inmoralidad de los pasivos ficticios creados por el concursado, a efectos de obtener una mayoría complaciente a la hora de votar la propuesta de concordato, por lo que mal puede invocarse esa doctrina para cohonestar otra inmoralidad: que el concursado vea mágicamente licuado su pasivo con sólo recurrir al expediente de negar todo y exigir una prueba que sabe de antemano inexistente30.
La función del síndico es ineludible a la hora de la constatación de la veracidad de los créditos insinuados al pasivo concursal, las amplias facultades de investigación que posee para ese fin lo certifican. También le corresponde a la sindicatura la acreditación de la ausencia o falsedad de la causa de la obligación del crédito impugnado, carga de la que no puede exonerarse a pesar de la genérica determinación de los rubros que integren el pedido de verificación31.
5. Certificado de saldo deudor en cuenta corriente.

Un párrafo aparte merece la cuestión referida al certificado de saldo deudor en cuenta corriente bancaria que a pesar de no tratarse de un título de crédito, goza de la habilidad ejecutiva que le otorga el art. 793 del Código de Comercio. Respecto de la necesidad de acreditar o no la causa generadora de la emisión del certificado por el banco, se ha dicho que frente a la masa de acreedores, tercera ajena a la relación contractual entre incidentista y fallido, el certificado de saldo deudor de cuenta corriente carece de significación porque sólo sirve como título ejecutivo pero no sirve para acreditar la causa de la obligación, que serían los documentos cancelados mediante débitos en esa cuenta corriente y la pertenencia de los intereses32.

Es aceptado por la jurisprudencia que la verificación de créditos solicitada por un banco con fundamento en el certificado de saldo deudor de cuenta corriente, no es admisible, pues el mismo carece de referencia o alusión alguna a la evolución de la cuenta y, por ello no acredita la causa de la obligación33.
6. Situación del aval. Acreditación de la causa.

La sala D de la Cámara Nacional en lo Comercial tiene dicho que en la verificación de un crédito instrumentado en un pagaré‚ donde el concursado extendió un aval, el análisis de la causa de éste es irrelevante bastando en la mayoría de los casos el examen formal del título.

El aseguramiento de una obligación mediante aval o fianza no implica contraprestación del avalado ni la necesaria preexistencia de un negocio específico, pues tales garantías muchas veces son otorgadas por relaciones comerciales fluidas entre avalista y avalado o por una relación de subordinación o de gracia. De allí que -aún cuando esta fuera la causa- su análisis es irrelevante34.
7. Conclusión.

La evolución jurisprudencial reseñada, indica que los fallos plenarios fueron más allá de las propias palabras de la ley.

Cuando el art. 33, ley 19.551, al igual que el actual 32 s/ ley 24.522, exigen que el pedido de verificación indique la causa, el legislador no tenía en mente imponer la carga de la prueba de la causa del crédito.

Esa fue la derivación de Translínea y Difry, pero no puede afirmarse que tal rigor haya perjudicado en demasía a los acreedores.

Obligó ello a tomar mayores recaudos al momento de instrumentar acreencias y trasladó a los comerciantes las mayores exigencias impuestas por los tribunales.

La tesis minoritaria fue defendida desde su origen por CAMARA35 y mantenida por casi todos sus discípulos de la escuela de Córdoba36, sosteniendo en definitiva "la inconveniencia de una interpretación dogmática del tema de la causa, y la necesidad de ponderar ampliamente todas las circunstancias del caso para impedir injusticias mayúsculas o verdaderas licuaciones de pasivos"37.

Los fallos plenarios hoy siguen vigentes38 y como tales tienen el valor de imponer su doctrina. La flexibilización que trajo la jurisprudencia posterior, en casos puntuales, obliga a un nuevo planteo de la cuestión.

En estos veinte años han cambiado las modalidades de contratación, existen nuevas exigencias formales por parte de los organismos de recaudación fiscal para facturas y recibos y se le suma a ello la discusión sobre el valor del documento informático.

Indudablemente que un título valor aún frente al concurso, no pierde los atributos del documento cartular, pero la legitimidad del crédito y su causa hoy pueden examinarse con mayor aporte de elementos extraños al propio título, pero siempre en resguardo y respeto de los principios cambiarios y concursales39.
8. Bibliografía específica

La cuestión referida a la prueba de la causa de los títulos cambiarios en las verificaciones de créditos ha provocado uno de los debates más amplios en la doctrina concursalista en la última década, los trabajos que se citan a continuación revelan la profundidad de los mismos y constituyen la base de este trabajo:

ALBERTI, Edgardo M.: La verificación de los créditos, Revista del Colegio de Abogados de Córdoba, 1981 N° 13 pág. 9.

ALEGRIA, Héctor: El aval, (tratamiento completo de su problemática jurídica, Astrea, Bs.As., 1982.

AMADEO, José Luis: Verificación de pagaré y cheque: prueba de la causa, actualización de jurisprudencia, LL, 1984-D-732.

AMADEO, José Luis: Incidente de verificación tardía, actualización de jurisprudencia, LL, 1985-D-593.

ARAYA, Celestino R.: Títulos circulatorios, Astrea, Bs.As., 1989.

BERGEL-PAOLANTONIO: Nuevo régimen legal de la factura conformada (ley 24.064), Depalma, Bs.As., 1992, pág. 235 y sgtes.

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CARVAJAL, Juan C.: Algunas consideraciones sobre el proceso de verificación de créditos, ED, 71-635.

CASTAÑON, Alfredo J.: Verificación de créditos: Títulos circulatorios" LL, 1989-A-79.

CASTAÑON, Alfredo J.: Verificación de créditos: impugnación y revisión, LL, 1988-D-499.

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RACCIATI-ROMANO: Otra vez sobre la prueba de la causa del crédito a verificar, LL, 1991-B-82, nota a fallo.

ROBERTS, Hugo.: Crédito verificado en dos o más concursos preventivos: derecho del acreedor, ED, 71-597.

ROITMAN, Horacio: Ejecución del saldo deudor en cuenta corriente bancaria, Revista de Derecho Privado y Comunitario, N° 9 (Cheques), Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, pág. 112.

SAJON, Jaime V.: El proceso de verificación a que están obligados los acreedores quirografarios o privilegiados por causa o título anterior a la presentación, ED, 33-813.

SANTIAGO, Alicia: Verificación de un pagar‚ luego de fallecido su beneficiario, LL, 1990-B-1009.

SZEINBAUM, Mario B.: El proceso de verificación de créditos LL, 149-822.

TONON, Antonio : Acreedores que no tienen obligación de verificar, RDCO, 1986-636.

TRUFFAT, Edgardo D.: Notas sobre verificación de créditos, ED, 131-620.

TRUFFAT, Edgardo D.: Cuestionamiento inidóneo del deudor ante el pedido verificatorio basado en un cartular (un paso más para la polémica), LL, 1992-A-325.

VARANGOT, Carlos J.: Verificación de créditos, ED, 27-965.

VIEDMA, José Luis: Títulos de crédito y verificación, LL, del 30-5-96, pág. 4, nota a fallo.

VOGELIUS, Emilio: Sobre la necesidad y oportunidad de verificar los créditos en los concursos y quiebras, ED, 94-823.

WILLIAMS, Jorge N.: El pedido de verificación de créditos y la causa del crédito, LL, 1976-C-355.



ZEC, J.C. : La verificación de créditos fiscales. Excepciones y nulidades, La información, XLV-981.


Publicado en Revista de Derecho Privado y Comunitario n°14 (Prueba-II), Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 1997, pág.221.


1La causa entendida de acuerdo al art. 499 C.C. y que según definición de SEGOVIA: "es el hecho, acto o relación jurídica que engendra y sirve de fundamento a la obligación y que como tal constituye el título de ella", cit. por BELLUSCIO, Augusto y ZANNONI, Eduardo: Código Civil, comentado, tomo 2, Astrea, Bs.As., 1993, comentario al art. 499 CC. A decir de MONTESI: "la razón económico jurídica que determinó la obligación y que se objetivó en la relación jurídica cartular que vincula a las partes" en El problema de la causa en el plenario Translínea SA c. Electrodine SA, nota a fallo, RDCO, 1981-331. "


2"A los fines de la verificación de créditos, es innecesario justificar el origen y la causa de la deuda documentada en pagarés, en virtud de la autonomía, literalidad y completividad de la deuda en ellos documentada", C m. Nac. Com., sala A, 2-3-73, ED, 48-466, cit. por MAFFIA, Osvaldo J.: Los títulos valores en el proceso de insinuación al pasivo falimentario, ED, 66-685. En doctrina CAMARA: El concurso preventivo y la quiebra, vol. I, Depalma, Bs.As., 1978, pág. 665 y sgtes.



3MAFFIA comienza sosteniendo que existen dos ámbitos diferentes el singular y el colectivo, respaldando la preeminencia de los rasgos caracterizantes del proceso de verificación de créditos concursal "...los privilegios del título cambiario (literalidad, abstracción, autonomía, completividad) sólo cuentan en el juicio individual, típicamente en el ejecutivo... no habiendo razón atendible, ni disposición legal que permitan trasladar al proceso de verificación los privilegios del acreedor cambiario en punto a defensas..." MAFFIA : Los títulos valores ..., ob. cit., ED, 66-685. La jurisprudencia también acompañó la distinción del autor anterior: la verificación pedida en el concurso mercantil no puede ser considerada cual una ejecución cambiaria o prendaria por cuanto frente a la masa de acreedores es una verdadera acción causal de derecho común, a punto tal que la sentencia de verificación hace cosa juzgada en sentido material. C.N.Com., sala A, 6/7/1984. E.D. 110-571.



4 El pedido de verificación constituye un verdadero proceso de conocimiento pleno por lo que el acreedor debe acreditar los extremos f cticos de su pretensi¢n y su congruencia con las normas jur¡dicas invocadas (en el caso se rechaza la acci¢n instaurada por no haverse probado la causa de la obligaci¢n. La simple circunstancia del libramiento de t¡tulos de cr‚dito no autoriza a tener por satisfechos los extremos indispensables para el progreso de la verificación. Su inclusión dentro de los títulos que tren aparejada ejecución resulta idónea para ser invocada en la ejecución individual, no en la colectiva, para la que rigen principios distintos, C m. Nac. Com., sala B, 6-12-74, "Schulz, Elena A., c. Realtor SA, quiebra", LL, 1975-A-692. En idéntico sentido: En el proceso de verificación de créditos, la sola circunstancia de poseerse un título circulatorio contra el fallido, sin que ningún otro elemento demostrativo coadyuve a probar su legitimidad (constancias de libros de comercio, contraprestaciones, etc.) no es suficiente para ser acogido como legítimo en condiciones iguales a cuando se trata de una ejecución singular. Ello es así porque existen diferencias entre proceso colectivo y proceso singular, tanto en sus premisas como en sus consecuencias, C m. Nac. Com., sala C, 5-12-74, LL, 1975-A-792, sum. 32.190.



5GALINDEZ, Oscar A.: Verificación de créditos, Astrea, Bs.As., 1990, pág. 113.


6Cám Nac. Com., en pleno, 26-12-79, "Translínea SA c. Electrodiniz SA", "El solicitante de verificación en concurso con fundamento en pagarés con firma atribuida al fallido debe declarar y probar la causa, entendidas por tal las circunstancias determinantes del acto cambiario del concursado, si el portador fuese su beneficiario inmediato, o las determinantes de la adquisición del título por ese portador de no existir tal inmediatez", LL, 1980-A-332; ED, 86-520; RDCO, 1981-295 con nota de MONTESI, Víctor: El problema de la causa... ob. cit., p g. 295 y sgtes.


7Cám. Nac. Com., en pleno, 19-6-80, "Difry SRL, quiebra", "El solicitante de verificación en concurso, con fundamento en un cheque, debe declarar y probar la causa, entendidas por tal, las circunstancias determinantes del libramiento por el concursado, si el portador fuere su beneficiario inmediato, o las determinantes de la adquisición del título por ese portador, de no existir tal inmediatez", LL, 1980-C-78; ED, 88-583; JA, 1980-III-169.


8 MARTORELL, Ernesto Eduardo: Cuando fueron dictados los fallos plenarios una preocupación quitaba el sueño a nuestros jueces: Evitar el concilium fraudis entre los deudores inescrupulosos y algunos acreedores reales o inventados, en Concursos: Se acentúa la tendencia de aplicar con suma cautela la doctrina de los plenarios Translínea y Difry, LL, 1991-A-495. BOSCH, Fernando M.: La causa del crédito del acreedor concursal y la interpretación del plenario, LL, 1987-C-186.Cám. Nac. Com., sala C, 29-6-84, Peters SA, cit. por AMADEO, Jos‚ Luis: Verificación de pagaré y cheque: prueba de la causa, LL, 1984-D-733.


9A través de su aplicación, se pretendió dejar sin efecto, o cuanto menos morigerar severamente algunos de los principios cambiarios tradicionales, como por ejemplo el de la abstracción, tras el cual podían enmascararse maniobras fraudulentas, que terminaban convirtiendo al concurso en un medio para convalidar ilícitos, MARTORELL, Ernesto E.: Concursos: se acentúa la tendencia...ob. cit., p g. 494. ESCUTI, en cambio sostiene que los títulos cambiarios siempren son abstractos y en ningún caso pierden tal carácter, ni siquiera en el procedimiento de verificación de créditos, en Títulos de Crédito, Astrea, Bs.As., 1988, pág. 374, esta posición es la que sustentó el maestro CAMARA, Héctor en ¨ La letra de cambio y el pagaré se transforman en simple quirógrafo para la admisión al pasivo concursal?, en Homenaje al Profesor Dr. Rodolfo O. Fontanarrosa, pág. 72, cit. por Escuti, pág. 374. La Cám. Nac. Com., sala D, 6-2-81, en Cía. Argentina de Televisión SA, , dijo al respecto: frente a la situación concursal, el rigor cambiario se diluye para trascender al plano puramente creditorio, en AMADEO, José Luis: recopilación de jurisprudencia, LL, 1984-D-734.


10 GALINDEZ, Oscar, en su magnífica obra Verificación de créditos, expresa su pensamiento que corresponde a la tesis de alcance restrictivo, a la que adherimos, pág. 115.


11En contra TONON, Antonio: Derecho Concursal, tomo I, pág. 256 y FUSARO, Bertelio: Concursos, pág. 111, cit. por GALINDEZ, Oscar: ob. cit., pág. 115: estos autores sostienen que los fallos plenarios son aplicables también a la verificación tempestiva.


12Cám. Civ. y Com., Río Cuarto "Carbonari, Carlos y otros, s/ quiebra", 20-8-91, en Revista de Derecho Privado y Comunitario N° 1 Compendio de jurisprudencia en materia de concursos, pág. 384, también de la misma Cámara en fallo del 28/10/88, JA, 28-6-89. Entre los autores MAFFIA, Osvaldo J.: Verificación de créditos, Bs.As., Depalma 1989. TRUFFAT, Edgardo D.: Cuestionamiento inidóneo del deudor ante el pedido verificatorio basado en un cartular (un paso más para la polémica), LL, 1992-A-325.


13En Córdoba, por ejemplo el respeto de la doctrina plenaria es riguroso y unánime: Es indudable que luego del plenario dictado en Translínea, el solicitante de la verificación en un concurso, con fundamentos en pagarés con firmas atribuidas al fallido, debe declarar y probar la causa determinante del acto cambiario, Cám. Civ y Com., 2ª Nominación, Córdoba, 30/2/90, "Aguilera Luis revisión en F. y H. Polzoni y C¡a. SRL, s/ quiebra pedida", Actualmente debe considerarse insostenible que la sola invocación de la causa de la obligación sea suficiente para cubrir la exigencia del art. 33, ya sea en la insinuación tempestiva ante el síndico como en la verificación tardía o en el incidente de revisión que contempla el art. 38 de la ley 19.551. Para obtener la verificación el acreedor debe, no sólo indicar sino también probar la causa de la obligación cuyo reconocimiento persigue, Cám. Civ y Com., 3ª Nominación, Córdoba, 19/8/92, "Ronen Argentina SACIFI, incidente de revisión del crédito de Canciani Angel V.", L.L.Cba, 1996-535, actualización de jurisprudencia, elaborada por la relatoría de informática jurídica del Superior Tribunal de Justicia de Córdoba. En la Provincia de Buenos Aires tuvo la misma adhesión: La simple circunstancia del libramiento de títulos de crédito, no autoriza a tener por satisfechos los extremos indispensables para el progreso de la acción por verificación y su inclusión dentro de los títulos que traen aparejada ejecución resulta idónea únicamente para ser invocada en la ejecución individual, pero no en la ejecución colectiva donde rigen principios distintos, CApel. CC Dolores, 15-9-82, AMADEO: ob. cit. pág. 737. En Santa Fe, se dijo recientemente: El solicitante de verificación en un concurso, con fundamento en pagaré con firma atribuible al fallido, debe declarar y probar la causa, entendida por tal las circunstancias determinantes del acto cambiario del concursado si el portador fuese su beneficiario inmediato.

Los títulos de créditos en los concursos no son predicados propter rem, que acompañan vicariamente al documento para sostener que, vaya donde vaya llevar consigo estos atributos, entonces, no solamente el acreedor que se insinúe al pasivo concursal debe indicar la causa de su crédito sino asimismo alegar y proponer elementos de juicio para que el síndico compruebe la autenticidad de su crédito respecto de la sentencia de quiebra, C. Civ. y C. Santa Fe, Sala 2ª , 18-9-95, "Inc. de verif. tardía de crédito, promovido por Octavio Gardini en Benvenutti, Adolfo A., quiebra", Revista de Derecho Privado y Comunitario, N° 13 (Prueba I), recopilación de jurisprudencia: Concursos, pág. 410.




14No procede la verificación solicitada por la libradora de una letra de cambio, si no se probó la causa de su emisión, conforme la doctrina plenaria Translínea SA c. Electrodiniz SA, pues tratándose de una venta internacional, si bien puede tenerse por cierta la existencia de la misma, falta acreditar las condiciones en que se formalizó la importación, existencia de crédito documentado irrevocable u otra modalidad que permitiera determinar la causa del libramiento de la letra, Cám. Nac. Com., sala B, 11-11-83, Petracca e Hijos s/ inc. de verif. de créditos por Balfour Williamson Colt. Ltda, LL, 1984-B-112.


15 Cám. Nac. Com., sala B, 22-6-82, sum. 15. Cám. Nac. Com., sala B, 29-8-83, AMADEO, José: ob. cit. sum. 16;


16 El real titulo del peticionante de verificación en un concurso con base en un título de crédito, es el titulo y no la sentencia de remate, ya que esta simplemente le reconoció habilidad ejecutiva, pero no declaró derecho alguno del ejecutante; por ende quien pretenda probar un crédito mediante el testimonio de una sentencia ejecutiva debe invocar su causa, C.N.Com., sala D, 8/1/1988. E.D. 132-178: El pedido de verificación de un crédito con causa en la sentencia dictada en la ejecución de cheques que tramitó contra el concursado con anterioridad a la apertura del concurso, no justifica la causa del crédito en tanto ésta debe estar referida a las circunstancias determinantes del acto cambiario que se atribuye al concursado, cuando el acreedor aparezca como su contraparte inmediata. C.N.Com., sala E, 25/2/1988. E.D. 132-175.


17La finalidad de los plenarios fue evitar el concierto fraudulento entre el presunto acreedor y el concursado, depurando el pasivo aparente de los acreedores irreales, en protección de los acreedores verdaderos. Pero en modo alguno, esa doctrina judicial plenaria ha podido tener en miras desproteger el interés del crédito -principio inspirador de la ley concursal- ni licuar los pasivos reales mediante la combinación de una actitud facilista de los síndicos sumada a la dogmática aplicación de una regla, también de origen judicial, que nunca buscó proteger al concursado sino, por el contrario, a sus acreedores. Cám. Civ y Com Rosario, sala 1ª , 10-11-89, "Mul‚, Gabriel s/ quiebra, incidente de revisión por Tommasi, Trinidad, Revista de Derecho Privado y Comunitario, N° 3, pág. 425.


18 Cám. Nac. Com., sala E, 22-8-86, "Lajst, Julio, quiebra s/ incidente de impugnación de crédito por López Yañez, Juan", LL, 1986-E-67. Este fallo tuvo como principal importancia ser el precursor de todos aquellos que comenzaron a mitigar los efectos de la rigurosa aplicación de los plenarios.


19 Adoptando idéntico criterio que el sustentado por la sala E, en el caso Lajst, se pronunció la sala D expresando: que debe tenerse por acreditada la causa invocada por el acreedor verificante, de haberle sido entregado el cheque en pago de operaciones de crédito realizadas mediante la modalidad conocida como mesa de dinero, cuando del análisis de las actuaciones de quiebra se hallan elementos que permiten inferir que la fallida operaba como lo que se ha dado en llamar una banca de hecho, Cám. Nac. Com., sala D, 8-7-88, Amat, Ana M. s/concurso civil, s/ inc. de verif. de crédito promovido por Rens, Carlos, LL, 1990-B-1, con nota de ELIZALDE, Martín Francisco y RIVA, Jorge Luis: Verificación de créditos (consideraciones sobre la exigencia de la prueba de la causa).



20 Cám. Nac. Com., sala C, 23-5-90, "De Tommaso, Jorge V. s/ incidente de rev. por Ghringhelli de Margaroli, Josefina", LL, 1991-B-80. Con nota de RACCIATI-ROMANO: Otra vez sobre la prueba de la causa del crédito a verificar, LL, 1991-B-82. En ciertos supuestos se debe interpretar flexiblemente la doctrina plenaria sentada en los autos "Translínea c. Electrodine", orientada a prevenir el concilium fraudis, sin que quepa dispensar al acreedor de relatar las circunstancias fácticas en las cuales se desenvolvió el negocio fundamental. C m. Nac. Com., sala A, "Ros, Modesto Horacio, s/ concurso preventivo, s/ incidente de impugnación al crédito de De los Ríos, Jorge", RDCO, 1992-185.


21 Cám. Nac. Com., sala D, 8-8-86, M. Mance Grúas SRL s/ concurso preventivo, s/ incidente de revisión por Bello, Angel, LL, 1987-C-187, con nota de BOSCH, Fernando M.: La causa del crédito del acreedor concursal y la interpretación del plenario. En la misma línea: La doctrina plenaria recaída in re Translínea SA c. Electrodine del 26/12/79 (L.L. 1980-A-332), orientada sustancialmente a prevenir el concilium fraudis, no exige una prueba acabada y contundente de la causa -que agravaría el criterio interpretativo de la ley- debiendo el acreedor enmarcar su petición en un relato plausible de las circunstancias fácticas en que se desarrollara la operación. Cám. Nac. Com., sala B, 5/2/93, Arabetti, Jorge s/ concurso preventivo, s/ inc. de verificación por Valente, Abel, L.L. 1994-A-185.


22 En el pedido de verificación sobre la base de cheques y pagarés -con sentencia ejecutiva- librados a favor del peticionante, si la concursada no niega el libramiento de los documentos, ni explica motivo de su libramiento -supuesto que no existiera negocio causal subyacente-, ni demuestra conducentemente por qué los títulos no justificarían la verificación intentada, ni arguye vicios de la voluntad que invaliden sus firmas, es de presumir que esas firmas tuvieron causa y que su autor la conoce. En consecuencia no puede invocar la falta de explicación o de demostración de la causa. Podrá en su caso, sostener la invalidez de la obligación, sustentando adecuadamente sus dichos, pero no puede esgrimir la omisión del verificante de acreditar la causa, Cám. Nac. Com., sala D, 30-3-90, Norinsa SA, s/ concurso preventivo, ED, 148-147.


23 Cám. Nac. Com., sala B, "Nurinsa SA, 30-3-90, LL, 1992-A-325. Con nota de TRUFFAT, Edgardo Daniel: Cuestionamiento inidóneo del deudor ante el pedido verificatorio basado en un cartular (un paso más para la polémica).


24Cám. Nac. Com., sala C, 23-5-90, "De Tommaso, Jorge V. s/ incidente de rev. por Ghringhelli de Margaroli, Josefina", LL, 1991-B-80. Con nota de RACCIATI-ROMANO: Otra vez sobre la prueba de la causa del crédito a verificar, LL, 1991-B-82.


25 En la verificación de un crédito instrumentado en un pagaré, la falta de acreditación de la causa no puede ser invocada por el concursado que formalmente reconoce haber suscripto los títulos, si no invoca su falsedad o algún vicio de la voluntad que invalide su rúbrica; quien firma un pagar‚ no puede escudarse en una omisión para intentar liberarse de una obligación que aparece instrumentalmente correcta. Es de presumir que la firma del título tuvo su causa y que su autor la conoce por lo que no puede invocar la falta de explicación de la causa; podrá sostener la invalidez de la obligación por carecer de causa- por ejemplo- ,pero no esgrimir la omisión de cierto relato que él debe conocer, Cám.Nac.Com. sala D, 29/6/90 . E.D. 148-138.


26 Cám. Nac. Com., sala E, 18-12-85, LL, 1986-E-109, con nota de MIGLIARDI, Francisco, cit. por BARBADO, Analía: Ley de concursos anotada con jurisprudencia, pág. 165, sum. 81.



27Corte Suprema de Justicia de Tucumán, sala Civil y Penal, 15/9/95, D.J., 1995-2-1155.


28 Revista de Derecho Privado y Comunitario N° 1, sección Concursos, pág. 384 y 385.


29 Cám. Apel. Civ. y Com., Junín, 11-11-92, "Morón, José Domingo, incidente de revisión en: Raies, Jorge y otro s/ concurso preventivo", Revista de Derecho Privado y Comunitario N° 6, Compendio de jurisprudencia en sección: Concursos, pág. 411.


30C 1ª CC Bahía Blanca, sala I, 24/11/92, "Serantes, Jorge inc. de rev. en: Germain, Esteban A.", L.L. 1993-B-302.


31C.N.Com., sala C, 29/4/1983, Dirección Nacional de Recaudación Previsional c. Kiklos. S.A.


32Cám. Civ y Com., 2ª Nominación, Córdoba, 28/4/87, "Banco de la Provincia de Córdoba en "Maddona Celia E. Talma, sociedad de hecho, s/ quiebra propia, incidente de revisión", L.L.Cba, 1996-533, actualización de jurisprudencia, elaborada por la relatoría de informática jurídica del Superior Tribunal de Justicia de Córdoba.


33 Cám. Nac. Com., sala E, 30/11/94, "Obrelec s/ quiebra s/ incidente de verificación de créditos por Banco Hipotecario Nacional, L.L. 1995-C-359. Cám. Nac. Com., sala A, 7-3-83, LL, 1984-A-560. ROITMAN, Horacio: Ejecución de saldo deudor en cuenta corriente bancaria, Revista de Derecho Privado y Comunitario N° 9 (Cheques), pág. 112.


34Cám. Nac. Com., sala D, 29/6/90, "Amalfi Confecciones SA s/ concurso preventivo s/ incidente de verificación por Albajari, Jorge S.", ED, 148-139, con nota de GOBBI, Marcelo: Verificación de crédito y título abstracto: El caso del aval. En igual sentido: Cám. Nac. Com., sala E, 22/8/86, "Establecimientos Arelauquen SA; Cám. Nac. Com., sala D, 9/6/89, "Distribuidora Norcaf SA". También sala D, 25/10/88, "Noni", L.L. 11/5/89.


35CAMARA, Héctor: La letra de cambio ?, cit. pág. 72.


36ESCUTI, Ignacio: Títulos de crédito, ob. cit, pág. 374. JUNYENT BAS –RICHARD: La concursalidad, R.D.C.O. 1995-B-142.


37ESCUTI - JUNYENT BAS: Instituciones de Derecho Concursal, Alveroni, Córdoba, 1996, pág. 185.


38RIVERA-ROITMAN-VITOLO: Concursos y quiebras, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 1995, pág. 60.



39 BERGEL-PAOLANTONIO: Acciones y excepciones cambiarias, tomo II, Depalma, Bs.As., 1993, t. II, p . 336



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