Página principal

Por David Idiart


Descargar 76.28 Kb.
Fecha de conversión20.09.2016
Tamaño76.28 Kb.



El reglamento de fútbol

narrado para periodistas


Por David Idiart 
Si bien el reglamento general del fútbol es uno solo, encontramos distintos tipos de interpretaciones. Las reglas del juego han evolucionado tratando de que no existan dudas ante situaciones uniformes, pero el fútbol es uno de los pocos deportes que conserva intacto el valor de la polémica y la discusión. Será que la reglamentación no es tan eficiente y deja detalles librados al azar, o que los jugadores y entrenadores estudian cómo vulnerar la regla. O, mejor dicho, cómo sacar un mejor provecho de ella.

A la hora de hablar de fútbol podemos tener una opinión formada sobre sistemas tácticos, preparación física, planteo y desarrollo de los partidos y otro tipo de elementos para poder analizar el juego que resultan muy importantes. Sin embargo, muchas veces los periodistas pecamos de no conocer las reglas de este deporte. Será que nos parecen complejas o que no son necesarias; cuántas veces escuchamos decir “jugué al fútbol toda mi vida, cómo no voy a saber tal o cual cosa”. Y en realidad estamos negando que existe un estamento superior que se encarga de legislar y luego hacer cumplir las reglas del fútbol.

Muchos detalles que aparecen en el reglamento general del fútbol pueden ser de gran utilidad para un periodista, como por ejemplo conocer las medidas del campo de juego. Una de las grandes muletillas que cometemos es decir “se ejecutará un penal desde los 12 pasos”. Y nos preguntamos 12 pasos de quién. Tal vez mis pasos no son similares a los de otras personas, por ende el penal será pateado más cerca de la meta o más lejos, según los pasos de la persona encargada de contarlos.

También nos permitimos hablar de distancias y metros sin conocer a ciencia cierta puntos de referencia que tenemos en un campo de juego. Un tiro libre en la puerta del área, se sitúa exactamente a 16,50 metros del arco y el punto penal se encuentra a 11 metros de la línea de meta. 

Otro de los grandes errores que cometemos es calificar a cualquier infracción que se le hace al arquero en el área chica como “carga”. Si lo empuja es “carga”, si lo choca intencionalmente es “carga”, si lo sujeta seguimos diciendo que “cargó contra el arquero”.

En realidad la carga es el único golpe intencional que permite el reglamento, siempre y cuando cumpla con una serie de características tal cual lo especifica el Profesor Jorge Vigliano en el Reglamento General de AFA. El ex árbitro, oriundo de la ciudad de La Plata, cita 4 momentos que a continuación se detallan.


1. El golpe debe ser aplicado con el hombro en el hombro de un adversario.

2. El jugador que recibe el golpe en el hombro debe estar en el piso y no en suspensión.

3. La pelota debe estar a una distancia razonable de ser jugada.

4. Quien la realiza no puede darle al golpe con el hombro una fuerza desmedida, sino que debe estar direccionada únicamente a la búsqueda de la pelota.
De no cumplirse con alguno de estos 4 elementos, la carga será ilícita y se deberá reanudar el juego mediante un tiro libre directo, en el lugar donde se cometió la falta.

Por eso, el objetivo del presente trabajo es resaltar aquellos temas más destacados de cada regla, para  que el trabajo periodístico tenga herramientas válidas para poder comunicarlas.


El terreno de juego

Conocer las medidas reglamentarias de un campo de juego no sólo puede permitirle a un periodista nociones teóricas acerca de lo que es un campo de juego, sino que muchas veces sirven como referencia para transmitir distancias.

Lo primero que tenemos que entender es que las medidas del campo de juego tienen de 90 a 120 metros de largo y de 45 a 90 metros de ancho. La cantidad de metros tiene que ver con el espacio que cada club le asigna a su campo de juego, por eso podemos entender que existen diferencias en cada una de las canchas del fútbol argentino. Por citar sólo dos ejemplos, el estadio de San Lorenzo es uno de los que tiene dimensiones más amplias y el de Argentinos Juniors uno de los que tiene dimensiones más cortas.

Históricamente la medida de los arcos no ha variado, se siguen manteniendo los 2,44 metros de alto y 7,32 de ancho. Lo que sí podemos decir que ha cambiado con el transcurso del tiempo es el material de ellos, ya que desde hace varios años no se permite que sean de madera. En nuestro país, el último equipo que utilizó arcos de madera en Primera División fue Ferro Carril Oeste.

La cancha no podrá tener líneas, ni marcas distintas a las establecidas en el reglamento de la competición. Si un jugador realiza marcas no autorizadas, es decir rompe una de las líneas laterales con los pies, será sancionado disciplinariamente con una amonestación. Cabe destacar que el juego no debe detenerse automáticamente, sino cuando éste se detenga, allí se amonestará al infractor.

Tampoco las áreas sufrieron modificaciones en los últimos años. Para ser más exactos, llamaremos área de meta a lo que habitualmente conocemos como “área chica” y área penal a lo que popularmente se reconoce como “área grande”.

Cada una de ellas cumple distintas funciones que a continuación detallaremos.
Funciones del área penal

1. Es el lugar en donde cualquiera de las 10 faltas que dan lugar a tiro libre directo deben ser sancionadas con un tiro penal.

2. Sólo dentro de ella, el arquero podrá tomar o tocar el balón con las manos, facultad que perderá al abandonarla. Dentro del área penal el arquero podrá ser cargado, como cualquier otro jugador de campo.

3. En este sector el arquero no podrá tomar la pelota con las manos si proviene de un pase intencional con el pie o con las manos, a través de un lateral, de un propio compañero. Si toma el balón con sus manos se sancionará un tiro libre indirecto en el lugar en donde tomó el balón. Es importante tener en cuenta que la regla habla únicamente de pasar el balón al arquero con el pie, no especificando cualquier otra parte del cuerpo. De modo tal que podrá pasar la pelota con el muslo o con el pecho, por ejemplo.

4. Siempre que se sancione un tiro libre en defensa, el balón deberá salir del área para estar en juego. Si no cumple esta función, el tiro libre se ejecutará nuevamente desde el mismo lugar.
Funciones del área de meta

1. En el interior de ella se ejecutarán todos los saques de meta. Es decir, cuando la pelota pasa por aire o por tierra la línea de meta. Es importante destacar que el balón debe estar colocado en el interior de ella o sobre la línea, quedando a consideración del arquero desde qué lugar poder efectuar esta reanudación.

2. En ella el arquero no podrá ser cargado, beneficio que desaparecerá cuando traspase el área de meta y se introduzca en el área penal. Este dato fue muy utilizado por los arqueros ingleses, que cuando atrapaban un centro caminaban con las manos en alto. De esta manera, cualquier otro jugador que quisiera cargarlo en el área penal no podría hacerlo: el golpe no sería hombro con hombro y se reanudaría con tiro libre directo favorable al arquero, en el lugar en donde se cometió la infracción.
El área de meta tiene 5,50 metros de largo por 18,32 de ancho, mientras que el área penal tiene 16, 50 metros de largo y 45,32 metros de ancho. El punto penal está situado a 11 metros de la línea de gol
El área de esquina

Tiene la función de marcar el lugar desde donde se ejecutará el tiro de esquina. En total tenemos 4 banderas obligatorias, una en cada esquina. Las que se ubican en mitad de campo son optativas y se ubican un metro afuera del campo de juego. El área de esquina tiene un metro de radio y el balón deberá ser colocado dentro de él para ejecutarse correctamente el tiro de esquina.

También es muy importante destacar que los 4 banderines de esquina son de carácter obligatorio y el juego no podrá reanudarse si uno de ellos falta o está caído. El ejemplo más claro lo vivió Diego Maradona en el Mundial disputado en México 1986, cuando corrió el banderín para ejecutar un tiro de esquina. De inmediato el juez de línea tomó nota y no permitió ejecutar el tiro hasta que Maradona no colocara en forma correcta el banderín.

Otro hecho significativo ocurrió en el año 2008 en un encuentro televisado de la Primera B Metropolitana en cancha de Arsenal de Sarandí. Allí Social Español, que hacía las veces de local en Sarandí porque no tenía luz artificial en su estadio del Bajo Flores, se enfrentó al Deportivo Armenio. En este caso el encuentro comenzó sin los banderines de esquina, hasta que el árbitro se dio cuenta a los 10 minutos del primer tiempo. De inmediato se detuvo el juego, con la amenaza de no continuar si no llegaran los cuatro banderines. Finalmente aparecieron y el encuentro finalizó con la victoria del local por 2 a 1.


El balón

La regla 2 es una de las que no ha tenido muchas modificaciones a lo largo del tiempo. Lo que hay que tener en cuenta son las características específicas de la pelota. Pesa entre 410 y 450 gramos, tiene una circunferencia de 68 a 71 centímetros, debe ser esférica y de un material aprobado por las exigencias de la FIFA.

Está permitido alterar los colores del balón en circunstancias en donde las condiciones climáticas no favorezcan la visibilidad del mismo, por eso es que en encuentros en donde existe caída de nieve, se utilizan colores fluorescentes para distinguir el balón. En nuestro país hubo un solo partido que se disputó con una pelota de color naranja: el 6 de abril de 1986, en un encuentro entre Boca y River, previendo que la cancha estaría llena de papelitos blancos.

Otro acontecimiento histórico que tiene que ver con el balón, lo encontramos en nuestro país: en la localidad de Bell Ville (Córdoba) un argentino inventó la pelota con válvula, que reemplazó a la pelota de tiento.

Así fue que en nuestro país la AFA reglamentó el uso obligatorio de un balón de cuero cosido a mano, con una cámara interior de caucho que contaba con una original válvula para ser inflada. Es importante destacar que este sistema nunca fue superado y en la actualidad se sigue utilizando.
El número de jugadores

En esta regla encontramos una serie de cambios, más que nada en el tema de las sustituciones, debido a que han sido objeto de cambio con el transcurso de los años. En sus comienzos no existía la posibilidad de realizar cambios y el número de jugadores por equipo tenía, como hoy, un mínimo de 7  y un máximo de 11 jugadores. Es importante acordar que uno de ellos deberá ocupar el puesto de arquero, que utilizará una indumentaria diferente a sus compañeros, a sus rivales y a la terna arbitral.

La idea de utilizar cambios tiene su inicio en la década del 60, cuando se permitió utilizar un solo suplente, que debía ser arquero y podía ingresar  únicamente si el arquero titular era expulsado o tenía que salir por una lesión que no le permitía continuar del juego. Diez años más tarde se permitieron realizar dos modificaciones, que se podían utilizar en cualquier momento del juego, tanto por razones tácticas como por lesiones.

Para el Mundial de Estados Unidos 1994, encontramos que los equipos pudieron utilizar un cambio más: en este caso se permitieron tres sustituciones, pero una de ellas indefectiblemente tenía que ser de un guardameta. Años más tarde, se aprobó otra modificación al régimen de sustituciones: los cambios seguían siendo tres, pero no se especificaba qué puestos debían tener los sustitutos.


Procedimiento de las sustituciones

El jugador sustituto debe ingresar al terreno de juego por la línea media, luego de recibir la señal del árbitro y que el jugador sustituido haya abandonado la cancha.

Si el sustituto participa del juego sin haberse completado el procedimiento, será sancionable por “conducta antideportiva” y deberá abandonar el campo de juego para completar la sustitución.
Trueque de puestos entre jugadores de campo y arqueros

No es una táctica muy común, pero el reglamento permite que un jugador de campo pueda cambiar su puesto con el arquero en cualquier momento del partido. En este caso no se debe considerar como un cambio. El ejemplo más claro es el del arquero mexicano Jorge Campos, quien recurría frecuentemente a cambiar su puesto con algún delantero de su equipo.

Existe una situación de juego que genera mucha polémica. Pensemos esta situación: en el entretiempo de un partido un equipo decide realizar este cambio de puestos entre un jugador de campo y un arquero, sin avisarle al árbitro. Cuando los equipos salen a disputar el segundo tiempo, los jugadores que participan de este hecho no informan al árbitro y se da comienzo al segundo período. Tiempo más tarde, el nuevo arquero toma la pelota con las manos y en ese instante el árbitro se da cuenta de que no se oficializó este trueque de puestos.

En esta situación, el árbitro no deberá detener el juego y el encuentro seguirá por los carriles normales; cuando el juego se detenga, ya sea por una falta o salida del balón, deberá amonestar a ambos jugadores por no avisar del cambio táctico que se realizó en el entretiempo.


El error periodístico

El subtítulo no es aplicable a todos los periodistas, pero hace mucho tiempo Marcelo Araujo (uno de los conductores del programa televisivo "Fútbol de primera") solía decir "El único momento en que no se puede terminar un partido, una vez que el tiempo concluyó, es en la ejecución de un tiro penal". Seguramente Araujo quería poner el énfasis en el tiempo juego, pero en realidad si el tiempo está cumplido y un jugador tiene un penal a favor, no siempre se puede ejecutar.

¿En qué ejemplo lo podemos ubicar? Pensemos en una jugada que concluya en un penal y por esa falta el jugador infractor sea expulsado. Este equipo cuenta con sólo 7 jugadores y a causa de esta expulsión, queda automáticamente con 6. En este caso, el penal no se debe ejecutar. El encuentro deberá suspenderse porque uno de los equipos cuenta con menos de 7 jugadores y el árbitro deberá elevar el informe de lo ocurrido al tribunal de disciplina. 
La regla y la trampa

En el año 1979, la Federación Colombiana presentó una situación de juego muy curiosa al Board. Un equipo, con 7 jugadores en el campo, es atacado por su rival. En el momento en que un jugador del otro conjunto se acerca a la meta, un defensor del equipo que se encuentra en inferioridad numérica abandona el campo de juego; dejando a este rival en posición fuera de juego, cuando éste remató al arco y convirtió el tanto.

La respuesta a este interrogante fue que el juego debe continuar, el tanto es válido y si el jugador que salió para dejar al contrario en posición fuera de juego vuelve a ingresar, deberá ser amonestado por actuar de mala fe. En caso de que este jugador no vuelva, acusando una supuesta lesión, el tanto es válido y el juego no se puede reanudar debido a que este equipo quedó con menos de 7 jugadores.
El equipamiento de los jugadores

Esta regla tienen la particularidad de que aquel jugador que la vulnere, no es sancionado en forma disciplinaria, a no ser que sea una reiteración de esta falta. El espíritu de esta regla tiene que ver con las características esenciales de la vestimenta de los jugadores, por esto se enumera la siguiente serie de prendas: camiseta, pantalón, medias, botines y canilleras.

En el caso de los arqueros se les permite utilizar guantes, viseras y pantalones largos. Esta última prenda la popularizó un arquero uruguayo de Independiente y Peñarol de Montevideo, Eduardo Pereira. No fue el primero en utilizarla, pero su imagen está vigente por ser el arquero de Independiente en el torneo 1988/89, donde los partidos empatados se definían desde el punto penal, otorgando un punto extra al conjunto ganador.

En los instantes previos al comienzo del encuentro, el cuarto árbitro se debe acercar a los vestuarios para confirmar los colores que utilizarán los arqueros y sus compañeros de equipo, ya que se recomienda que los arqueros y los equipos deben utilizar colores diferentes para evitar confusiones.

Está prohibida la utilización de cadenas y elementos que puedan dañar a un adversario o a los propios jugadores; llámese pulsera metálicas, hebillas, aros de gran tamaño y anillos.

Si un jugador no tiene su equipo en condiciones, el árbitro debe invitarlo a salir del campo de juego y que coloque su equipamiento en condiciones. Bajo ninguna circunstancia debe amonestar en primera instancia si se vulnera esta regla.

Otro punto para analizar tiene que ver con las camisetas, debido a que la selección de Camerún utilizó camisetas sin mangas (musculosas) para disputar partidos amistosos. Finalmente, la FIFA no permitió que la característica de esta vestimenta pueda ser utilizada en competencias oficiales.

Los jugadores no podrán llevar consigo ningún objeto que resulte peligroso para los otros jugadores. Por eso no se permiten jugar con relojes, cadenas, amuletos y joyas. En los últimos años se aprobó que las alianzas deben estar tapadas con cintas, debido a que pueden producirse lesiones en el rostro de los rivales cuando los futbolistas saltan a cabecear y extienden sus manos para tomar impulso.


El árbitro y sus asistentes

La figura de un mediador para aplicar las reglas del juego, no era necesario en los comienzos de este deporte. Recién se utilizó la figura de un árbitro en Inglaterra bajo el nombre de “Umpire” que se ubicaba fuera del campo de juego y marcaba únicamente si el balón salía de los límites del campo de juego.

Con el correr del tiempo se utilizaron 2 árbitros que se ubicaban en cada campo y cada uno sancionaba cuando el balón salía por las bandas o se cometía alguna falta. La palabra referí viene del verbo inglés to refer, por ser la persona de referencia. Luego se consolidó la figura de un solo árbitro con dos jueces de línea, los actuales árbitros asistentes.

A partir del Mundial de Estados Unidos 1994, la indumentaria arbitral por primera vez en la historia sufrió un cambio. Dejó de ser obligatoria la casaca de color negra y se permitieron prendas de color rojo, amarillo y blanco. A partir de este Mundial los diseños fueron cambiando y se permitió que los jueces elijan el uniforme más adecuado.

No sólo  la tarea del árbitro tomó mayor notoriedad, sino que los árbitros asistentes fueron participando más del juego. Desde el Mundial de Francia 1998, los árbitros asistentes cooperan en todo tipo de acciones que el árbitro no puede llegar a sancionar.

En la actualidad las tareas realizadas por las ternas arbitrales se denominan desde FIFA "Trabajo en equipo". ¿Qué cambia para la regla? Básicamente se reconoce que la tarea de conducir un partido requiere de un alto grado de preparación y concentración, para ello el árbitro debe tomar como válidas las sanciones que los asistentes le marcan como infracción. Es más, en los ejercicios en donde se trabaja el recorrido en la cancha, hay zonas en donde los árbitros deben dejar en manos de sus asistentes para que ellos se hagan cargo de esta situación; no sólo en la sanción de las faltas, sino también en las distancias reglamentarias y en todas aquellas jugadas en las que los asistentes pueden llegar a cooperar.

Lo que tiene que quedar en claro es que la última palabra, queda siempre en favor del árbitro central. Será él quien decida si las sanciones de los asistentes merecen ser marcadas, sobre todo en aquellas sanciones en donde el árbitro puede tomarse unos segundos para evaluar una posible ventaja. Este tipo de situaciones se realizan con mayor notoriedad en jugadas que dan lugar al fuera de juego.
La duración del partido

Los encuentros tienen determinados 45 minutos por cada tiempo, sin contar con las interrupciones que se pueden llevar a cabo en un partido. En el Mundial de Francia 1998, se recomendó que por cada cambio que un equipo realice se proceda a adicionar 30 segundos, de esta manera los minutos adicionales aumentaron considerablemente si los comparamos con encuentros de otra época. A partir del Mundial de Francia, hay encuentros con 4 ó 5 minutos adicionales al segundo tiempo, que es el tiempo promedio en partidos de Primera división.

El árbitro no debe parar el cronometro en cada interrupción, sino que tiene que adicionarlo al tiempo reglamentario en cada período. Es muy común ver cómo los jugadores piden que detenga el reloj en algunas acciones en donde se demora un tiempo excesivo, pero en realidad el árbitro debe dejar correr el reloj y luego agregar el tiempo que considere necesario.

El entretiempo debe durar obligatoriamente no más de 15 minutos. Si los jugadores se ponen de acuerdo y quieren comenzar lo más rápido posible pueden hacerlo, el tiempo mínimo es de 5 minutos.

En la actualidad observamos que los entretiempos sobrepasan los 15 minutos, y en algunos casos en nuestro fútbol llega a haber entretiempos de 22 minutos. Este tipo de acciones irritan al público, que debe esperar impacientemente que el juego se reanude. En estos casos el árbitro debe informar al tribunal de disciplina el tiempo perdido y será éste, por intermedio de una multa económica, quien sancione a los equipos que se exceden en presentarse a disputar el segundo tiempo.

Este año, el Internacional Board trató una propuesta que tiene como objetivo extender los tiempos de descanso hasta 20 minutos. Este pedido tiene como justificación que en la actualidad los jugadores realizan un desgaste físico excesivo y necesitan un tiempo extra para poder recuperarse. Finalmente el Board desestimó este pedido, que no será aplicable en julio de este año cuando comiencen los nuevos campeonatos en Europa.


El inicio y la reanudación del juego

Esta regla define aspectos técnicos en cuanto al comienzo del encuentro. En primer lugar debemos entender que el juego comienza cuando el árbitro hace sonar su silbato y el balón es jugado hacia adelante. Este procedimiento a simple vista parece simple, pero las complicaciones aparecen cuando se producen irregularidades en el momento en que se está llevando a cabo el saque de salida.

Si se produce alguna agresión antes de iniciarse este procedimiento, el árbitro debe expulsar al jugador agresor y su equipo puede completar los 11 jugadores con un suplente. Por esto queda claro que si el procedimiento del inicio del juego no se cumplió, el jugador debe ser excluido y su equipo no queda con 10 jugadores porque todavía no comenzó el encuentro.

Recordemos que cuando analizamos el número máximo y mínimo de jugadores acordamos que un equipo con sólo 7 jugadores puede comenzar a disputar un encuentro; en caso de que lleguen nuevos jugadores pueden completar el equipo titular hasta llegar al número máximo, es decir 11 jugadores. No se podrá completar el banco de suplentes, ya que si llegan 5 jugadores 4 ingresan como titulares y el restante no puede estar en el banco de relevos.

Los jugadores expulsados no pueden permanecer en el banco de suplentes, ni siquiera pueden estar en el terreno de juego. Por lo tanto, deben retirarse a los vestuarios.
El fuera de juego

Sin dudas una de las reglas más controvertidas del reglamento del fútbol es la número 11, que habla acerca del fuera de juego. Tal vez sea la regla que sufrió mayores modificaciones a lo largo del tiempo, debido a que se trata de beneficiar al equipo que se encuentre en función de ataque, para que se conviertan mayor cantidad de goles.

Lo primero que tenemos que entender es que un jugador se encuentra en posición fuera de juego cuando, entre su plano y la línea de meta contraria, tiene menos de dos jugadores rivales. Cabe destacar que la sanción del fuera de juego se realiza siempre en campo contrario. Si un equipo sale beneficiado con esta jugada en su propio terreno, no existe la posición adelantada.

El balón necesariamente debe ser jugado por un propio compañero, y no se sancionan las jugadas que rebotan o rozan en jugador rival para luego caer en los pies del jugador adelantado. Por otra parte, si el balón es pasado por un jugador del equipo adversario, el fuera de juego pierde su validez y el futbolista atacante se encuentra habilitado.

Existen 3 jugadas de balón detenido en donde la posición adelantada queda sin efecto: el saque de meta, el saque de esquina y el saque lateral.

Como mencionamos en párrafos anteriores el fuera de juego tuvo modificaciones y es en este punto en donde debemos poner el mayor énfasis, debido a que si un jugador se encuentra en posición adelantada debe ser sancionado únicamente si cumple uno de estos tres requisitos. 


1. Interferir en el juego.

2. Interferir en un adversario.

3. Ganar ventaja de una posición.
¿De qué trata “interferir en el juego”? Básicamente son acciones en donde un jugador situado en posición fuera de juego participa activamente en la disputa del balón. En algunos casos puede llegar a tocarlo y en otros no, debido a que con su sola presencia puede variar la acción de esa situación de juego.

La segunda situación es mucho más concreta, ya que cuando hablamos de interferir en un adversario significa que con la sola presencia del jugador en posición ilícita obstaculiza la visión o el accionar de algún jugador del conjunto contrario.

Cuando hablamos de interferir en un adversario destacamos que no es necesario llegar a tocar el balón, debido a que la sola presencia del jugador modifica la acción del adversario y obtiene un rédito de esta situación.

El último punto nos habla acerca de ganar ventaja de una posición. En esta situación el jugador que está fuera de juego obtiene la ventaja participando en jugadas tales como rebotes en el arquero, en cualquier otro adversario o en los postes del arco.

En esta situación, por lo general, el jugador infractor alcanza a tocar el balón y de esta manera modifica radicalmente la situación de juego convirtiendo el tanto o realizando un pase.

Más allá de las innovaciones que ha sufrido la regla, es importante preguntarse por qué existe el fuera de juego. En realidad, las reglas del fútbol son sencillas y no sufrieron grandes modificaciones como sí tuvieron otro tipo de deportes.

El fuera de juego nació en Inglaterra, más precisamente en el Uppingham Scholl. Allí, en el año 1862, se trabajo la idea de que un arquero se encontraba indefenso ante un grupo de jugadores rivales que se disponían a patear a la meta. A partir de esta idea, se comenzó a crear una reglamentación que prohíba este tipo de situaciones y un año más tarde la Football Asociation incluye al fuera de juego, dentro del reglamento general de la competición.

En esta primera parte, el jugador quedaba en posición fuera de juego cuando recibía el balón delante del compañero que había efectuado el pase. No importaba la cantidad de jugadores rivales que hubiera entre su plano y el arco contrario.

Como el juego se hacía bastante cortado y tenía muchas interrupciones, años más tarde se especificó en el reglamento de la competición que debía existir un número de jugadores rivales que se ubicaban entre el plano y la línea de meta del jugador adversario. Después de un largo debate se estipuló que el número de jugadores rivales ascendía a 3.

A comienzos del siglo XX, el Internacional Borrad introdujo la figura de influencia en la acción del atacante, a partir de este momento se trabajó en la idea de sancionar al jugador si sacaba ventaja de su posición o directamente molestaba a un adversario en la búsqueda de la pelota. 

En el año 1925, el Internacional Board decidió un elemento que perdura en nuestros días. A partir de este año, se reduce el número de jugadores defensores en el fuera de juego. Ya no eran 3 las personas que habilitaban a un adversario, sino que su número bajó a 2 rivales.
Faltas y conductas antideportivas

Si tenemos que mencionar la regla más completa del fútbol seguramente estamos hablando de la regla 12 como la que sintetiza todas las sanciones técnicas y disciplinarias que tenemos en este deporte. Al igual que el fuera de juego, los causales de expulsión, amonestación, tiros libres directos e indirectos, sufrieron importantes modificaciones a lo largo del tiempo.

Los causales de tiro libre directo son 10 y se clasifican de la siguiente manera:
1. Dar o intentar dar una patada a un adversario.

2. Poner una zancadilla a un rival.

3. Saltar sobre un adversario.

4. Cargar violentamente contra un contrario.

5. Golpear o intentar golpear a un adversario.

6. Empujar a un rival.

7. Sujetar a un contrario.

8. Escupir o intentar escupir.

9. Tocar el balón con las manos.

10. Dar un tackle a un adversario, antes de tocar el balón.
Las sanciones más comunes tienen lugar dentro de los  causales de tiro libre directo. Entre los puntos más salientes encontramos el último de ellos que tiene que ver con aquellas jugadas en donde un jugador intenta jugar el balón arrojándose al piso y allí toca al jugador rival y al balón. Existe una tendencia en la FIFA a sancionar aquellas acciones en donde se utilice una fuerza desmedida y se obtenga una ventaja, aunque se toque primeramente el balón.

Los causales de tiro libre indirecto podemos dividirlos en ocho ítems, los cuatro primeros pertenecen a sanciones técnicas destinadas a los guardametas y los cuatro restantes a todos los jugadores en general.


1. Tardar más de seis segundos en poner el balón en juego después de haberlo controlado con sus manos.

2. Volver a tocar el balón con las manos después de haberlo puesto en juego y sin que cualquier otro jugador lo haya tocado.

3. Tocar el balón con las manos después de que un jugador de su equipo se lo haya cedido con el pie.

4. Tocar el balón con las manos después de haberlo recibido directamente de un saque de lateral lanzado por un compañero.
Se concederá asimismo un tiro libre indirecto al equipo adversario si un jugador, en opinión del árbitro: 
5. Juega de forma peligrosa.

6. Obstaculiza el avance de un adversario.

7. Impide que el guardameta pueda sacar el balón con las manos.

8. Comete cualquier otra infracción que no haya sido anteriormente mencionada en la Regla 12, por la cual el juego sea interrumpido para amonestar o expulsar.
Las sanciones disciplinarias se pueden tomar con cualquier persona que ingrese al campo de juego, ya sea jugador de campo, suplentes, directores técnicos, ayudantes, alcanza balones, público en general, etc. Con los jugadores titulares y suplentes, el árbitro debe utilizar las tarjetas de amonestación y expulsión, si las acciones se encuadran en las siguientes situaciones.
Causales de amonestación

1. Ser culpable de conducta antideportiva.

2. Desaprobar con palabras o acciones.

3. Infringir persistentemente las reglas de juego (reiteración de faltas).

4. Retardar la reanudación del juego.

5. No respetar la distancia reglamentaria en un saque de esquina o tiro libre.

6. Entrar o volver a entrar en el terreno de juego sin el permiso del árbitro.

7. Abandonar deliberadamente el terreno de juego sin el permiso del árbitro.
La conducta antideportiva es un causal muy amplio que tiene que ver con las faltas físicas, acciones desleales y otro tipo de jugadas que son habituales en los encuentros.
Causales de expulsión

1. Ser culpable de juego brusco grave.

2. Ser culpable de conducta violenta.

3. Escupir a un adversario o a cualquier otra persona. 

4. Impedir con mano intencionada un gol o malograr una oportunidad manifiesta de  gol (esto no vale para el guardameta dentro de su propia área penal). 

5. Malograr la oportunidad manifiesta de gol de un adversario que se dirige hacia la meta del jugador mediante una infracción sancionable con tiro libre o penal.

6. Emplea lenguaje o gesticula de manera ofensiva, grosera u obscena. 

7. Recibir una segunda amonestación en el mismo partido.
El juego brusco grave es una acción en donde un jugador que va a disputar el balón, comete una falta grave merecedora de expulsión. Muchas veces observamos que los jugadores comenten faltas groseras, pero cuando lo hacen en disputa del balón, estamos en presencia de un juego brusco grave.

Por otra parte, la conducta violenta es una acción en donde el balón puede estar o no en juego y la falta se produce con total intencionalidad. Estamos hablando de codazos, golpes de puño, patadas en donde los futbolistas se desentienden del balón para provocarle una lesión a un adversario.

Es importante destacar la diferencia entre ambas, porque muchas veces se utilizan como sinónimos, pero en realidad la conducta violenta es una acción mucho más fuerte que el juego brusco grave.
Delito de distancia

Es una situación de juego en donde un jugador arroja un objeto hacia la pelota o hacia algún rival. En ese caso, el elemento que arroje será considerado una extensión de su mano. Se diferencia del delito de prolongación, porque en este último caso el objeto es sostenido y no arrojado.

Retomando esta definición, podemos aplicarla a la siguiente situación de juego, en donde un jugador arroja un botín contra un adversario, él mismo impacta en el cuerpo. En este caso se aplica la sanción disciplinaria expulsando al agresor y el juego se reanuda mediante un tiro libre directo.

Lo mismo podríamos decir en el caso en que un arquero toma el balón con sus manos y se lo arroja intencionalmente en el rostro a un adversario que esta fuera del área. En este caso corresponde la expulsión del guardameta y se reanuda con un tiro penal, debido a que la agresión partió desde adentro del área.


Delito de prolongación

Se trata de situaciones en donde un jugador retiene algún elemento y lo sujeta en el momento en que intercepta el balón, en estos casos este objeto es considerado como una prolongación del cuerpo.

Pasemos a una situación de juego en donde un defensor toma con sus manos una canillera y toca el balón con ella. En este caso se lo sancionará con tarjeta amarilla y el juego se reanuda con un tiro libre directo.


Los tiros libres

Los tiros libres se clasifican en  directos e indirectos. Tanto para los tiros libres directos como los indirectos, el balón deberá estar inmóvil antes de lanzar el remate y el ejecutor no podrá volver a jugar el balón antes de que éste haya tocado a otro jugador. En caso de que éste lo vuelva a tocar se sancionará un tiro libre indirecto en favor del otro equipo.


Vale aclarar que si el tiro libre directo se introduce directamente en la meta se concederá gol, pero si se introduce en la meta propia se concederá un tiro de esquina al equipo contrario.

Los tiros libres indirectos llevan una señalización propia, ya que el árbitro debe levantar su mano para diferenciarlo de los tiros libres directos y lo mantendrá en dicha posición hasta que el tiro haya sido ejecutado y conservar la señal hasta que el balón haya tocado a otro jugador o haya salido del campo de juego.

El penal

Si existe una sanción que enloquece a todos los hinchas, precisamente es el penal. Los periodistas lo llaman “la pena máxima” y en realidad es la sanción más grave que puede sufrir un equipo en su contra. Se concederá un tiro penal contra el equipo que comete, dentro de su propia área penal, cualquiera de las diez infracciones que dan lugar a un tiro libre directo, mientras el balón esté en juego.

En el penal, el balón se colocará a 11 metros de la línea de gol y el ejecutor deberá ser debidamente identificado. El guardameta deberá permanecer sobre su propia línea de meta, frente al ejecutor del tiro, y entre los postes de la meta hasta que el balón esté en juego.

El penal es un tiro libre directo, por lo tanto el ejecutor que pateará el balón, no podrá volver a jugar el balón hasta que el esférico haya tocado a otro jugador; el balón estará en juego en el momento en que es jugado con el pie y se pone en movimiento.

Ya describimos correctamente cómo es el procedimiento de ejecución de un penal, pero como vemos habitualmente en los estadios siempre tenemos adelantamientos de los arqueros y jugadores, es por esto que existen una serie de variables que se deben tener en cuenta a la hora de entender las contravenciones a esta regla.



Conviene saber que si el árbitro da la señal de ejecutar el tiro penal, antes de que el balón esté en juego y ocurren algunas de  las siguientes situaciones debemos tener en cuenta las siguientes resoluciones:
1. Si el guardameta infringe las reglas de juego, el árbitro permitirá que continúe la jugada. Si el balón entra en la meta, se concederá un gol; si el balón no entra en la meta, se repetirá el tiro.

2. Si un compañero del ejecutor del tiro penetra en el área penal, el árbitro permitirá que continúe la jugada. Si el balón entra en la meta, se repetirá el tiro; si el balón no entra en la meta, el árbitro interrumpirá el juego y reanudará el partido con un tiro libre indirecto a favor del equipo defensor. Si el balón rebota en el guardameta, el travesaño o en un poste de la meta y es tocado por este jugador, el árbitro interrumpirá el partido y lo reanudará con un tiro libre indirecto a favor del equipo defensor.

3. Si un compañero del guardameta penetra en el área penal o se coloca delante del punto penal o a menos de 9,15 m, el árbitro permitirá que continúe la jugada. Si el balón entra en la meta, se concederá un gol; si el balón no entra en la meta, se repetirá el tiro.

Principio del formulario

La figura del legislador en el fútbol
Por David Idiart
Mucho se ha hablado acerca de que las reglas del fútbol han ido evolucionando con la complejidad del mismo. Si lo comparamos con otros deportes, el fútbol es uno de los pocos que no ha sufrido importantes modificaciones desde sus inicios. Es más, los cambios más trascendentes tienen que ver con las faltas, las conductas antideportivas y el fuera de juego.

Como podemos observar a lo largo de su historia, los sistemas tácticos han variado de manera notable: de jugar con 5 delanteros a contar con uno sólo (como planean atacar algunos estrategas del fútbol moderno) obedece a una ideología futbolística que prioriza obligaciones en defensa y no tanto en los ataques.

Precisamente, y tomando como punto de partida esta afirmación, podemos decir que la regla que más evolucionó fue la N ° 11, referente al fuera de juego. Es más, podríamos afirmar que en los últimos años y gracias al estudio estadístico que se efectúa siempre al finalizar cada Mundial, las modificaciones tienden a favorecer a aquellos equipos que se encuentran en función de ataque y no tanto a los que utilizan esta táctica como un recurso defensivo.

Por todo esto resulta importantísimo conocer quién es el encargado de legislar las acciones de este deporte. La respuesta a este interrogante está vinculada a la constitución de un cuerpo colegiado denominado International Board, cuya fundación tuvo lugar el año 1886 en la ciudad de Londres. El mismo está compuesto por la Football Association (Inglaterra), la Scottish Football Association (Escocia), la Football Association of Wales (Gales), la Irish Football Association (Irlanda del Norte) y la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA). Cada una de ellas tiene el derecho de presentar las distintas inquietudes a cuatro delegados1.

La finalidad de la conformación de un organismo tan importante como el Board es la de discutir las distintas modificaciones a las reglas del juego, a través de las sesiones generales que este organismo planifica a lo largo del año. En total, los integrantes del Board se reúnen 2 veces al año. La primera ocasión tiene lugar a mediados de febrero y recibe el nombre de  Reunión General Anual. En ella se discuten los cambios al reglamento del fútbol. La segunda se lleva a cabo en septiembre y se denomina Segunda Reunión Anual. Allí se tratan temas internos del Board, pero no está permitida la alteración de las reglas del juego.

Cuatro semanas antes de la primera reunión los miembros de la FIFA deben enviar una copia de los cambios que proponen a la asociación que organiza la reunión. Luego la FIFA organiza un documento resumiendo todas las propuestas, para distribuirlo después entre todas las asociaciones.

Cada tema tratado en las sesiones del Board se pone a votación. Cada una de las asociaciones del Reino Unido (Escocia, Gales, Inglaterra, e Irlanda del Norte) tiene un voto, mientras que la FIFA tiene 4 votos. Cabe destacar que la FIFA representa directamente a las 204 Asociaciones Nacionales afiliadas a ella. Para que una moción sea aceptada, debe tener a favor por lo menos los cuatro votos de la FIFA y 2 de los 4 votos de las asociaciones del Reino Unido. Cabe aclarar que los 4 votos de la FIFA son un mismo sufragio y no se pueden usar en forma separada2.

 

Ultima reunión del Board


No todos los cambios fueron tomados en forma positiva por el Board; es más, muchos de ellos fueron utilizados como prueba, sobre todo en mundiales juveniles y si tienen buena aceptación se utilizan en los mundiales para mayores y luego son utilizados en los distintos campeonatos locales.

Precisamente, en la reunión 123ª (última de ellas), celebrada en Newcastle, se trataron algunas modificaciones que intentan ayudar al árbitro y a los árbitros asistentes a tomar decisiones más acertadas. La propuesta es aumentar la cantidad de jueces en los lugares de mayores conflictos. Es decir, dentro de las áreas.

Los nuevos asistentes se ubicarían en los fondos del rectángulo de juego, debiendo observar todo lo que ocurra dentro del área, como posibles faltas o mala conducta de los jugadores. También deberían ayudar en las acciones que generen dudas cuando el balón traspase o no la línea de gol.

Esta modificación fue aprobada por el Board y será utilizada, como prueba piloto, en alguna de las ligas de alta competencia a partir de la próxima temporada, probablemente a partir de junio. El antecedente más cercano se llevó a cabo en la fase de clasificación del Campeonato de Europa sub 19 que tuvo lugar en octubre pasado en Eslovenia, ante la presencia del presidente de la UEFA, Michel Platini3.

Otro de los cambios que se trabajaron fue la implementación de un cuarto cambio. El fundamento a este pedido, se debe a que la dinámica del fútbol moderno hace pensar que el desgaste físico y psíquico de los jugadores es mayor. Finalmente no se aprobó, aunque el pedido sólo contemplaba un cuarto cambio para tiempos de prórroga que definieran un empate, luego de disputarse los 90 minutos de juego reglamentarios.

En los últimos tiempos es muy común encontrar que los partidos de fútbol tengan un descanso, entre el 1ª y el 2ª tiempo, más prolongado que el habitual. Recordemos que la regla es clara y precisa al resaltar que los jugadores pueden descansar hasta 15 minutos.

Las Asociaciones Nacionales tomaron nota de este detalle y propusieron al Board prolongar el tiempo de descanso 5 minutos más de lo que establece el texto actual, es decir los nuevos entretiempos podrían llegar a durar hasta 20 minutos.

Las sanciones disciplinarias también fueron analizadas y los integrantes de la Federación Irlandesa observaron que existen muchas dudas acerca de la utilización de las tarjetas amarillas y rojas, en particular en aquellas jugadas que se encuentran al límite y cualquiera de los dos castigos disciplinarios serían válidos.

Para caratular este tipo de acciones de juego se propuso introducir una nueva tarjeta de color naranja que sería utilizada para sanciones que por su gravedad superen la amonestación y no lleguen a ser tomadas como jugadas de roja directa. Al recibir la tarjeta naranja, el jugador estará un tiempo fuera del campo de juego (no se estipuló la cantidad de tiempo exacto) y puede reingresar al encuentro cuando se cumpla este lapso de tiempo. Tampoco fue aprobada su implementación

Como podemos entender para esta temporada los pedidos de modificaciones a las reglas de juego fueron muy variados, pero como ya es una costumbre casi histórica muy pocos de estos cambios seguramente se pondrán en práctica.


Las modificaciones al fuera de juego

Una de las reglas más complejas para entender, seguramente es la 11, que habla acerca del fuera de juego. Es, sin lugar a dudas, la que sufrió mayores modificaciones. Muchos opinan que eliminando esta regla se solucionarían grandes polémicas.

La tecnología jugó un rol preponderante en este tipo de situaciones, ya que pone en descubierto lo complejo que es para un ser humano poder resolver acciones en cuestión de segundos y que muchas veces no son resueltas de manera correcta. Si tomamos como análisis el último Mundial, se puede observar que los árbitros se ven muy expuestos a la hora de sancionar acciones de este tipo.

En el año 2006, FIFA hizo hincapié en remarcar qué parte del cuerpo se tiene que tener en cuenta a la hora de determinar la posición ilícita, debido a que en el texto original no quedaba muy bien aclarado y se generaban distintas conjeturas que muchas veces no eran válidas.

En concreto, en la definición de la posición adelantada es sancionable cualquier parte de la cabeza, cuerpo o pies del atacante que esté más cerca del área de meta contraria que el balón y el penúltimo jugador del equipo rival. En esta aclaración no aparecen los brazos, debido a que si este toca el balón con los mismos se sancionará automáticamente tiro libre directo para el bando contrario.

Por último se vuelve a destacar que el hecho de estar en posición fuera de juego no corresponde a una situación sancionable ya que además debe cumplir con 3 requisitos.



1. Interfiriendo en el juego: Tiene que ver con acciones en donde un jugador intenta tocar el balón que ha sido pasado por un compañero.

2. Interfiriendo a un adversario: Significa impedir que un adversario juegue o pueda jugar el balón, obstruyendo el campo visual o los movimientos, o haciendo un gesto o movimiento que, a juicio del árbitro, engañe o distraiga al adversario.

3. Ganando ventaja de dicha posición: Significa jugar un balón que rebota en un poste o en el travesaño después de haber estado en posición de fuera de juego, o jugar un balón que rebota en un adversario después de haber estado en posición de fuera de juego4.

El Mundial: época de cambios


Como todos sabemos el evento deportivo que nuclea al mayor número de televidentes en el planeta es el Mundial de fútbol y precisamente aquí se comienzan a evaluar si los cambios realmente fueron beneficiosos para el juego a lo largo de toda la competencia.

Durante el Mundial de 1994, disputado en Estados Unidos, se aprobaron algunas modificaciones que hoy en día persisten en los torneos internacionales. En particular el cambio más atrayente fue en el sistema de puntuación. Anteriormente, sobre todo en la fase clasificatoria, se le otorgaban 2 puntos al equipo vencedor, 1 punto por empate y 0 puntos por derrota.

Unicamente en Inglaterra, la calificación numérica difería de la del resto del mundo, debido a que se premiaba al equipo vencedor con un punto extra. De esta manera, el vencedor tenía 3 puntos, el empate sumaba 1 unidad y el perdedor seguía sin sumar.

Este cambio se comenzó a utilizar en ese Mundial y luego, por exigencias de FIFA, se tuvo que llevar a cabo en todos los campeonatos locales e internacionales. Los resultados fueron más que satisfactorios, ya que la mayoría de los entrenadores adaptaron sus tácticas en búsqueda de la victoria para obtener una clara ventaja sobre sus competidores

Otros de los cambios que se realizaron en esta competición apuntaron a optimizar el tiempo y disminuir el número de interrupciones. Es así que los equipos debían tener en el pecho de cada una sus camisetas el número de los jugadores y se permitió la entrada de un vehículo para atender y retirar a aquellos jugadores lesionados.

Por último, se destaca que a partir de esta competición los árbitros y árbitros asistentes pueden cambiar el color de su indumentaria, ya que anteriormente los jueces debían presentarse únicamente con un uniforme de color negro.





1 Carlos Coradina; “Reglamento de fútbol razonado”, Asociación del Fútbol Argentino, 2004. Carlos Coradina fue árbitro internacional y ex Director de la Escuela de Árbitros de AFA. Actualmente es asesor del Director del Colegio de Árbitros, Jorge Romo.

2 La Nación;”El board estudia cambios en fútbol”, Buenos Aires; 2009.

3 Clarín; “Blatter piensa en cambiar las reglas”; Buenos Aires, 2009

4 El Día, “El fuera de juego sigue estando en la mira de la FIFA”; Entrevista al Profesor Jorge Vigliano, Director de la Escuela Superior Platense de Arbitros (ESPA), ex árbitro de Primera División, Profesor de Educación Física y Periodista Deportivo.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje