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Por auto de veintidós (22) de julio de 2010, este despacho fijó a la recurrente la caución a que se refiere el artículo 383 del Código de Procedimiento Civil


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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL


Bogotá D.C., veintitrés (23) de septiembre de dos miel diez (2010)

Ref.: 11001-0203-000-2010-00854-00

Por auto de veintidós (22) de julio de 2010, este despacho fijó a la recurrente la caución a que se refiere el artículo 383 del Código de Procedimiento Civil.


Como quiera que la póliza judicial aportada por la impugnante no reunía los requisitos necesarios para su aceptación, mediante proveído de treinta (30) de agosto pasado fue requerida para que dentro del término de ejecutoria de dicho auto aclarara “lo relacionado con el asegurado y beneficiario del amparo, toda vez que el abogado José Joaquín Rojas Ariza no fue parte del proceso cuya sentencia es objeto del presente recurso extraordinario” (fl. 51).
Cumplido el término de ejecutoria de la providencia citada en párrafo anterior, la recurrente allegó memorial obrante a folios 54 a 56, acompañado de poder visto a folios 52 a 53, expresando que en el proceso en el cual se profirió la sentencia censurada se citó como parte demandada al señor Luis Emilio Herrera y al abogado “[José Joaquín Rojas Ariza] quien si (sic) actuó en dicho proceso como su apoderado, conforme consta en el mismo” (fl. 55).
Por tal razón, nuevamente, el Despacho mediante auto de nueve (09) de septiembre último, ordenó a la recurrente, so pena de rechazo “gestionar ante la compañía aseguradora la corrección o modificación de la póliza judicial (…), y así mismo allegarla a este trámite, por cuanto en ella aparece el abogado José Joaquín Rojas Ariza como beneficiario de la misma, quien no fue parte en el proceso (…)”, en tanto se hizo énfasis en que los apoderados conforme con la figura de la representación no son parte en los procesos.
Vencido el término otorgado a la recurrente, ésta no desplegó actividad alguna en aras de dar cumplimiento a lo dispuesto por esta Corporación.
Teniendo en cuenta la situación descrita, ha de decidirse sobre las consecuencias procesales que acarrea la no acreditación en debida forma de la presentación de la caución dentro del trámite del recurso extraordinario de revisión.
Así las cosas, el artículo 383 ídem señala que recibida la demanda se examinará si reúne los requisitos exigidos en los artículos 381 y 382 ibídem, y si los encuentra cumplidos señalará la naturaleza y cuantía de la caución que debe constituir el recurrente para garantizar los perjuicios que pueda causar a quienes fueron partes en el proceso en que se dictó la sentencia, las costas, las multas y los frutos civiles que se estén debiendo.
De otro lado, el artículo 678 ejusdem señala que en la providencia que ordene prestar la caución se indicará su cuantía y el plazo en que debe constituirse, cuando la ley no los señale. Si no se presta oportunamente el juez resolverá sobre los efectos de la renuencia, de conformidad con lo dispuesto en el estatuto procesal civil.
Igualmente, el numeral 3 del artículo 679 del citado ordenamiento preceptúa que la caución que carezca de los requisitos exigidos no será aprobada por el juez y se tendrá por no presentada.
En el caso del recurso de revisión, según lo establece el inciso segundo del artículo 383 ibídem, la no prestación de la caución en forma oportuna constituye el incumplimiento de una carga procesal que se le impone al recurrente con una exigencia para el proseguimiento del trámite, que da lugar a la deserción del recurso.
En ese orden de ideas y habida cuenta que la impugnante no subsanó en debida forma la deficiencia anotada en la póliza aportada, el suscrito magistrado de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia,

RESUELVE:
Declarar desierto el recurso de revisión formulado por Ana Beatriz Barbosa respecto de la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de San Gil, dentro del proceso ordinario de rescisión por lesión enorme, instaurado por la recurrente contra Luis Emilio Herrera.
Por Secretaría, y con las constancias legales respectivas se dispone la cancelación de la póliza visible a folio 47 de este cuaderno y su desglose.
Notifíquese y cúmplase,


WILLIAM NAMÉN VARGAS

Magistrado





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