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Poder Judicial de la Nación ///nos Aires, 13 de febrero de 2008. Y vistos


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Paula Astrid Benevenia –apoderada de “El Teatro”desde el año 2003, conjuntamente con su padre y hermano-, quien refirió no conocer a los imputados. Explicó que entre sus tareas se ocupa de redactar las notas que se presentan ante la Superintendencia Federal de Bomberos pero en general quien lleva a cabo los trámites allí es su hermano, Fernando Benevenia, a quien suele acompañar pues es discapacitado

Indicó que si bien no sabe si actualmente hay alguna asociación que agrupe a los propietarios de locales de baile, en un momento existió la Cámara de Discotecas, siendo entre colegas del rubro que se recomiendan proveedores. Refirió que contrató a la empresa “Bausis” para llevar a cabo una serie de reformas en el local y que quien se ocupa de la parte de mantenimiento es Rodrigo Montenegro, tanto de “El Teatro” como de “La Reina”, que es otro local de baile que explota la misma firma.

Explicó que se contactó vía telefónica con “Bausis” y luego personal de aquélla entabló comunicación con Rodrigo Montenegro.

Teniendo a la vista el legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondiente, indicó ante la nota de fs. 124 (del 29 de marzo de 2001) que allí se menciona a Matías Rodgers y que era el encargado de la parte que corresponde a discoteca. A fs. 137 reconoció la firma de su hermano, y señaló que son las notas que ella redacta y que las firma él por una mera cuestión de dividir las tareas, ejemplificando que se ocupa de la confección de las notas, de los pedidos de reválida del certificado final -entre otras cosas-, aunque no siempre de la presentación de los trámites. En esta ocasión puntual no recordó si había acompañado a su hermano.

En cuanto a los planos no pudo brindar detalles puesto que no recordó las precisiones sobre su confección. Reconoció la firma de su hermano en el sello de fs. 137 vta, agregando que en la Superintendencia Federal de Bomberos no trata -ni trató- con algún funcionario en particular, sino que presenta la nota, abona el sellado de treinta y cinco pesos ($35) y luego llama por teléfono para coordinar la inspección. Respecto de la nota de fs. 143 refirió que fue redactada por ella y suscripta por su hermano, reconociendo al dorso la firma de Matías Rodgers. Sostuvo que “Bausis” entregó un presupuesto que fue visto por el personal de administración, - Matías Rodgers y María Eugenia Conqueira- y que personalmente no lo vio ya que los facultados para decidir esas cuestiones son las personas que antes mencionó. Indicó no conocer a Alberto Corbellini y afirmó que en Bomberos jamás le sugirieron que debía hacer algún tipo de contribución para agilizar los trámites.

Visto el duplicado del legajo del local de baile, recordó la nota que luce agregada a fs. 16 y reconoció la firma de su hermano; a la vez que indicó que Pablo Paz es un cadete que hace diligencias y finalmente coligió que se eligió a “Bausis” sólo por un tema económico ya que no querían gastar mucho y el servicio ofrecido era bueno. No pudo brindar precisiones en cuanto a los rubros que fueron cotizados.

Seguidamente se recibió declaración testimonial a Pedro Ricardo Carroso – propietario de Seu Disco-, quién dijo conocer sólo a Rubén Fuertes, con quien se mantiene en contacto pues le sigue haciendo el servicio de mantenimiento del local. El apellido Corbellini le resultara conocido por haber visto la firma en alguna documentación.

Señaló que en el año 2004 tenía un café bar en donde la gente se paraba a bailar recibió una clausura por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, buscó presupuestos para llevar a cabo las instalaciones contra incendios. Llegó a Fuertes a través de una persona que estaba haciendo un trabajo en la escalera del local y le recomendó a una empresa ubicada en la calle Achaval, con la cual se comunicó: se trataba de Rubén Fuertes, a quien el declarante conocía por haber sido vecinos cuando vivía en Juan Bautista Alberdi y Emilio Mitre. Además, contaba con otro presupuesto elaborado por una empresa de la localidad de Lanús, pero decidió contratar a Fuertes ya que le daba facilidades de pago.

Indicó que la empresa de Lanús realizaba toda la instalación contra incendios, los planos y la habilitación del negocio por una suma de alrededor de veinte mil pesos ($20.000), mientras que Rubén Fuertes ofrecía una labor por menos dinero, calcula que unos tres mil pesos ($3.000) más barato. Cree que alguien fue a tomar las medidas del local, mas no sabe quién puesto que estaba haciendo varios arreglos. Refirió que fue junto a Rubén Fuertes más de una vez a la Superintendencia Federal de Bomberos, donde abonó el sellado. Regresó solo a retirar el certificado final. En esa dependencia siempre fue atendido por distintos funcionarios.

Tras examinar el legajo correspondiente al local “Seu”, reconoció como suya la firma de fs. 1 y 1 vta., aunque explicó que no hizo la nota sino que fue redactada por su hijo o por Rubén Fuertes. En forma similirar se pronunció sobre fs. 12 -nota del mes de enero de 2005-, que con seguridad confeccionó alguno de sus hijos y él la firmó.

Con relación a los planos, son los que le entregó Fuertes pero no recordó al Arquitecto Capozzo, que es el profesional que los suscribió. Fuertes se los dio firmados, se quedó con uno de ellos en su poder y ya tenía la rúbrica del arquitecto.

Tras la vista de la carpeta secuestrada señaló que el presupuesto del 14 de septiembre de 2004 es aproximadamente lo que se convino incluyendo la forma de pago, aunque no pudo cumplirla por lo ocurrido en “Cromañón”. Informó que mantiene un vínculo con Fuertes ya que le realiza el ignifugado y el mantenimiento de las instalaciones, pero el trámite de reválida en Bomberos lo hace él o alguno de sus hijos. Aclaró que ningún funcionario le dijo que debía abonar alguna contribución para obtener el certificado final y Fuertes no le sugirió que tuviera contactos o facilidades en Bomberos ni que entregando algún dinero extra pudiera obtener el certificado.

Luego de ver el legajo duplicado de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondiente -a fs. 41 hay una nota que no tiene la firma del declarante- señaló que al dorso en el sello rubricó la entrega y firmó en un libro, explicando los pasos principales del trámite. Señaló que solicita el nuevo certificado unos 15 ó 20 días antes del vencimiento y que tras la inspección se le extiende en 48 ó 72 horas.

Fue oído nuevamente Feliciano Condori Hualpa, en relación al local “Montecarlo” y señaló que la primera contratación con Fuertes fue por “El Picaflor” y con posterioridad personal del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en una inspección, le exigió que tuviera la instalación de prevención contra incendios en “Montecarlo”. Explicó que el lugar estaba habilitado por sus anteriores propietarios; no obstante, como tenía una deuda no le habían entregado los planos, pero luego los consiguió. A pesar de eso la realización del plano de instalaciones contra incendio se la encomendó a Rubén Fuertes, pero no pudo recordar si fue algún profesional al lugar a tomar medidas.

Tras tener a la vista el legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondiente a “Montecarlo”, indicó que la nota de fs. 1 fue confeccionada por Rubén Fuertes, aunque no reconoció la firma obrante como propia. Fue a la Superintendencia Federal de Bomberos acompañado por Fuertes, quien llevaba la nota consigo sin firmar, pero no pudieron hacer el trámite porque era tarde para la atención al público y luego de eso no volvió a Bomberos. Respecto del plano de fs. 4 dijo creer que lo llevaba Fuertes junto con la nota, pero la rúbrica que figura en el lugar del propietario no le pertenece. En cuanto a fs. 11 -nota de fecha 3 de marzo de 2005-, en la que reconoció su firma, especificó que es aquella que abajo posee el número de documento detallado. También reconoció la de fs.16 como asimismo sus teléfonos, aclarando que el número celular seguramente correspondía a uno que perdió, mas no lo recordó con precisión. Sostuvo que seguramente fue Rubén Fuertes quien le entregó el primer certificado final pero no lo pudo precisar . Aseveró que tanto la nota como el plano fueron presentados por Fuertes, mostrándose algo confundido puesto que presentó muchos papeles en Bomberos. Refirió que en la Superintendencia Federal de Bomberos no le insinuaron que debiera entregar algún tipo de remuneración extra por el trámite. Respecto de la firma que luce a fs. 12 del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos indicó que no le pertenece sino que le corresponde a Marcelo Montaño, agregando que fue la persona encargada de hacer modificaciones en los planos, tanto de “Montecarlo” como de “El Picaflor”, luego de ocurrida la tragedia en “República Cromañón”. Esos planos se los abonó directamente a Montaño, sin poder rememorar quién los presentó ni reconocer la firma correspondiente al propietario como de su puño y letra, aclarando que varios fueron suscriptos por su mujer. Montaño no llevó a cabo gestiones ante Bomberos, sino que sólo le hizo algunos planos y que sólo él se los confecciona.

De seguido declaró Carlos Emilio Mauro, apoderado de la firma “Kudamex S.A.”. Indicó que hasta hace dos o tres meses explotaba el local “Opera Bay” y dijo que ello fue desde el año 2004 hasta que cesó la actividad, siendo presidente de la sociedad Guido Lebrino, sin poder brindar precisiones sobre datos de otros socios, ya que hubo cambios en la composición. Sostuvo conocer a Rubén Fuertes, ya que contrató el servicio de ignifugación de “Bausis” y a Marcelo Nodar se lo presentaron en la Superintendencia Federal de Bomberos como el oficial encargado de la recepción de documentación y de dar las explicaciones pertinentes, aunque no tuvo trato habitual con él.

Contó que en oficinas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le indicaron que por ampliación en el rubro, a pesar de contar con la aprobación de las instalaciones de incendio por parte del Gobierno, debía poseer el certificado final emitido por Bomberos, lo que motivó su concurrencia. Allí le precisaron los alcances de la O.M. 50.250, sin recordar puntualmente quién fue el funcionario con el que habló en esa oportunidad.

Continuó que dado su desconocimiento del rubro, buscó en las páginas amarillas o en Internet, contactándose con “Bausis”, agregando que regresó a Bomberos para ver si se trataba de una firma habilitada, lo que así le indicaron.

Se realizaron dos o tres inspecciones en las que se indicaron distintas cosas que había que modificar hasta que cumplieran con todos los requisitos de la ordenanza. Sostuvo que en ese contexto Rubén Fuertes se presentó como la persona idónea de la firma “Bausis” para llevar adelante la obra.

Teniendo a la vista el legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondiente, reconoció la nota de fs. 4, que admitió haber confeccionado y en ella haber autorizado a Fuertes a llevar a cabo las diligencias ante Bomberos.

Con relación al plano incorporado sostuvo que está firmado por Lebrino, el presidente de “Kudamex S.A.”, pero desconoció quién lo confeccionó. Sucedió lo propio respecto de otro plano agregado con dos fírmas, ignorando a quien pertenecían, desconociendo al Arquitecto Capozzo.

También le fue exhibida la carpeta secuestrada en el domicilio de Rubén Fuertes y señaló no recordar el presupuesto que está agregado, puesto que se encargaba de los temas jurídicos, mas no disponía la aprobación de las cotizaciones ni la realización de las obras, pero que le está dirigido puesto que lo pidió. Lo debe haber recibido el contador García o el personal administrativo.

Los Bomberos no iban acompañados por Rubén Fuertes, y a lo sumo convenían que estuviera presente él o alguien del local por alguna cuestión técnica. No pudo recordar la inspección conjunta que mencionara en su anterior declaración – que fue leída- puesto que no la presenció, no obstante es probable que haya estado personal del local.

Ante la exhibición de un presupuesto del 25 de junio de 2004 relacionado con trabajos de ignifugación, y un contrato de instalaciones contra incendios que posee su firma., señaló que el contrato fue suscripto probablemente al inicio de los trabajos y que lucen tres medias firmas que le pertenecen y no sabe si se firmó en el local o en su estudio.

Añadió no conocer formalmente a Alberto Corbellini y sostuvo que en la dependencia jamás le sugirieron que debiera entregar algún tipo de contribución para agilizar las diligencias.

Explicó que coordinaba con los bomberos el horario de las inspecciones para que hubiera personal en el lugar para recibirlos y no es probable que haya combinado con Fuertes para que presenciara alguna inspección. Señaló que previo a pedir el certificado final el local tenía aprobadas las condiciones de incendio por parte de la Prefectura. Rubén Fuertes no le sugirió jamás tener facilidades para obtener el certificado final ni Nodar le dijo que debía contratar a alguna empresa en particular para hacer el trabajo.

Ante una nueva exhibición del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos, señaló respecto de fs. 4 que es posible que Nodar haya recibido la nota, pero no recordó si bajó hasta la mesa de entradas o si se la entregó a otro funcionario que se la subió. De acuerdo a lo que surge de la constancia de recepción llevó la nota personalmente, pero atento el tiempo transcurrido no lo recuerda con precisión. Igualmente indicó que es posible que Rubén Fuertes lo haya acompañado a hacer algún trámite.

En la jornada siguiente fue convocado el perito calígrafo Guillermo Anzorena, quien brindó las conclusiones de los peritajes encomendados: En cuanto al primer punto -si la firma de fs. 11 vta del legajo de la Superintendencia de Bomberos del local Pizza Banana, corresponde al puño y letra del Sr. Fabián José Lopreato- dijo que para ello se le proporcionaron diferentes elementos indubitables y que para cumplir con la labor encomendada efectuó un análisis intrínseco y extrínseco de los indubitables y de la grafía cuestionada.

Así concluyó que si bien hay semejanzas entre ambas, no son concordantes en sus elementos de fondo y los rasgos difieren notablemente. La línea de la escritura no es la misma. Agregó que hay gran cantidad de elementos que varían entre la firma dubitada y los indubitables por lo que esa firma no es de la misma mano escritural ni por ende fue impuesta por Lopreato Si bien la posición del escritor puede influír en la grafía ello puede suceder en cierta medida, pero no en lo esencial, que permanence, aunque surjan formas distintas. Los movimientos constructivos, los que no se piensan, siempre hablando de firmas espontáneas, permanecen.

Agregó también que un problema cardíaco puede influír y producir variaciones pero no en la estructura interna de la grafía. El movimiento o determinada presión en la ejecución de los trazos puede variar y la tinta saldrá con mayor o menor fluidez pero ello no altera los aspectos internos.

En cuanto al segundo punto del peritaje encomendado, relativo al local “Mundo Latino” y especialmente a las firmas de Gustavo Adrián García, -si las firmas de fs. 1, 1 vta, 5 y la efectuada el 27 de agosto de 2004, el 20 de septiembre de 2004 y la que luce a fs. 835/6 pertenecen al mismo puño escritor - dijo que ha hallado cuatro modalidades distintas de escritura: la primera fue hallada en fs. 1, en la nota del 27 de agosto de 2004 y en la nota del 20 de septiembre del mismo año y estas firmas, aún con variaciones, presentan coincidencias de fondo y forma y pertenecen a una misma persona.

En cuanto a la luciente a fs. 835/6, 1 vta y la obrante en el plano de fs. 5 halló disparidades entre ellas y a su vez con las mencionadas anteriormente. Continuó relatando que si bien hay valores similares, por ejemplo los trazos oblicuos, estos no alcanzan para establecer ninguna modalidad escritora.

Seguidamente depuso Matías Rodgers –encargado de “El Teatro”-, señalando que conoce a Fuertes y a Nodar, pero ello no le impedía ser veraz. Agregó que la sociedad titular de la explotación es “DJ” y que desde 2000 o 2001 hicieron las obras de prevención de incendios y así comenzó la relación con Fuertes. Continuó relatando que tenían que hacer una obra para obtener la certificación y fue la empresa que mejor les pareció. Dijo que mantuvieron contacto con otras pero que por recomendaciones de otros boliches les pareció bien el ofrecimiento de Rubén Fuertes.

Ante la exhibición del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos -nota del 29 de marzo de 2001-, consideró que coincide con la época a la que hizo referencia. “El Teatro” abrió en el mes de abril y generalmente uno accede al local un poco antes de la apertura. Reconoció la firma de esa nota como de su puño y letra y también hizo lo propio respecto de la del dorso.

Siguió relatando que pasó a desempeñarse como encargado y dejó de ser locatario a fines del 2003 o 2004 y que él se ocupó de algunas cosas y Paula Benevenia de otras, aclarando que repartían los trámites entre él, Paula y Fernando Benevenia. Reconoció la firma de fs. 143 vta. como de su puño y letra.

A preguntas puntuales respondió que la Superintendencia Federal de Bomberos les exigía planos y que algunos los hizo Fuertes y otros no, recordando que han ido a tomar medidas.

Ante la exhibición de la carpeta secuestrada correpondiente al local en cuestión –presupuesto n° 1920 del 25 de marzo de 2003- refirió que El Teatro y La Reina pertenecen a la misma razón social y recordó el contenido del presupuesto indicando que algunos de los puntos enunciados se realizaron con Fuertes, otros los hicieron ellos y otros no se llevaron a cabo.

No contrataron a Fuertes para la realización de trámites, sino que los cumplimentaron ellos por su cuenta. No pudo rememorar si se lo avisó a Fuertes después que le pasara este presupuesto. En relación al presupuesto del 14 de mayo de 2003 –n° 6347- , si bien no pudo recordarlo con exactitud expresó que se trata de cosas que se hicieron en el local y agregó que en mayo de 2003 aprobaba presupuestos. Exhibido el presupuesto fechado el 3 de marzo de 2004 lo recordó y supuso que Rubén Fuertes le volvió a cotizar el rubro de trámites por una cuestión comercial. Agregó que no hay obligación de contratar todos los rubros y que los precios se discutían.

Dijo conocer a Nodar a través de las inspecciones y de ir a Bomberos para asesorarse sobre la normativa, señalando que la atención en la Superintendencia de Bomberos siempre fue buena, ya sea por Bonfoco, Griffo u otro. Dijo no conocer a Corbellini y manifestó que nadie le pidió colaboración de dinero alguna para agilizar el trámite.

Agregó que sucedidos los hechos de Cromañón el trámite se demoraba más porque aumentó la cantidad de locales que solicitaban las inspecciones al mismo tiempo.

Por su parte Rodrigo Montenegro, encargado de mantenimiento de “El Teatro”, dijo conocer a Rubén Fuertes ya que es la persona que se ocupaba del sistema de incendios desde los años 2003 o 2004. El fiscalizaba las tareas y han hablado con Fuertes sobre la ejecución de los trabajos y nunca le contó que abonando alguna suma de dinero se obtuviera el certificado. Recordó que se han hecho inspecciones en el local y se han efectuado varias modificaciones, pero que habitualmente no está en esos momentos. Cree que Matías Rodgers es quien se ocupa de esos temas.

Ante la exhibición del presupuesto de fecha 5 de mayo de 2004 refirió que está dirigido al declarante y que supone que se trata de trabajos que se deben haber hecho, que se lo han dirigido a él por una cuestión técnica más allá de no ser quien aprueba los presupuestos, aunque agregó que para cosas chicas, puede autorizar a que se hagan, pero no la instalación total que era aprobada por otras personas. De todos modos no era muy formal la division entre lo que podia aprobar él o Matías Rodgers. Nunca supo que fuera necesaria una contribuciíón en la Superintendencia Federal de Bomberos.,

A continuación prestó declaración Hernán Castroman – encargado general de The Roxy- quien dijo conocer a Fuertes a raíz de los trabajos por la instalación de incendio, en el año 2004 o 2005, a través de otros locales que se lo recomendaron. Agregó que a veces se pedían presupuestos a Fuertes, y otras no porque ya lo conocían. Señaló que hubo que confeccionar planos para la Superintendencia Federal de Bomberos y que una persona fue a tomar las medidas. Se confeccionó el plano, que se lo entregó Fuertes, y después los trámites siguieron normalmente.

Ante la exhibición del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos, no reconoció su firma en la carátula del plano de fs. 29, aunque la aclaración puede ser suya. Señaló que podrían ser tres o cuatro planos y no recordó si los planos que le entregaron tenían la aclaración “Rubén Fuertes” o “Bausis”. En cuanto a la nota de junio de 2004 que luce a fs. 26 del legajo de mención, no es su firma, pero sí es su aclaración.

Respecto del dorso -26 vta.-dijo que no es su firma, pero la nota de fs. 26 la redactó él y seguramente se la dio a algún cadete para pedir la inspección, y le dijo “haceme un gancho vos”.

Recordó fugazmente el presupuesto n°1283 del 7 de Julio de 2004 que luce en la carpeta secuestrada y aclaró que este tipo de presupuestos los aprobaba él. En relación a la nota del 4 de junio de 2004, dirigida a la División Prevención desconoció la firma y no recuerda haberla confeccionado. Dijo que él prefirió seguir haciendo los trámites personalmente. Respecto del presupuesto n° 1264 expresó recordarlo y aclaró que tiene su firma, puntualizando que el rubro trámites no lo contrató por una cuestión económica y que para retirar los certificados algunas veces fue el dicente personalmente, otras veces un cadete y algunas otras Tomasini Paz.

A inquietudes de las partes señaló que el trato en la Superintendencia Federal de Bomberos siempre fue normal, y nadie le solicitó el pago de suma alguna. Rubén Fuertes nunca le sugirió el pago de la suma de algún dinero para el personal de la Superintendencia Federal de Bomberos. Rubén Fuertes le explicó lo de los planos. Finalmente expresó no recordar si la primera presentación en la Superintendencia de Bomberos la hizo Bausis o si se ocuparon ellos directamente.

En la continuidad del debate también se recibió testimonio a Osvaldo Horacio Brucco -director de la firma “Bruc & Bruc” que explota el local Tequila-Gardiner-, quien sostuvo conocer sólo a Rubén Fuertes puesto que intervino en los trámites hechos en la Superintendencia Federal de Bomberos.

Explicó que en noviembre de 2004 convocó a la empresa “Bausis” para llevar adelante la instalación de prevención contra incendios, presentándose Rubén Fuertes y señalando que el local no tenía el certificado final. Para elegir a la empresa pidió información a los titulares de los locales “Pachá” y “Pizza Banana” porque sabe que son muy detallistas. Solicitó un presupuesto a “Bausis” y lo aprobó.

Ante la exhibición del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos, reconoció su firma en la nota de fs. 2, aclarando que fue firmada en su oficina y presentada al final de la obra y que el certificado se solicitó con base en las modificaciones realizadas. Empero, desconoció la firma del dorso explicando que el certificado fue retirado por un empleado de la firma, Marcelo Ferrara.

Dijo no haber ido nunca fue a la Superintendencia Federal de Bomberos y que las notas las iba a retirar alguien en moto o un cadete. Sostuvo que la tarea encomendada a Fuertes incluía la realización del plano, la ignifugación del lugar y el control de humo, agregando que la firma del plano de fs. 7 es suya, pero no recordó al arquitecto mencionado.

También reconoció las firmas de fs. 10,12, 18 y 19 agregando que habitualmente para confeccionar las notas utiliza papel con membrete de la firma “Bruc & Bruc”. En cuanto a la obrante a fs. 19 no recordó el motivo por el cual está dirigida puntualmente a Marcelo Esmok, a quien dijo no conocer.

Seguidamente tuvo a la vista la carpeta secuestrada y con ella el presupuesto nro. 7553/04 de fecha 8 de noviembre de 2004, que si bien no recordó, pudo constatar que se trata de las tareas realizadas por Fuertes en el local. De igual modo se pronunció al ver el de fecha 28 de octubre de 2004, señalando que esas son las tareas y que el número final se aprobó.

Tras ver la carátula junto con un plano firmado por Capozzo, indicó que no lo ubica y que su firma como locatario “está rara”, no le pareció hecha por él, pero que suscribió muchos planos. Con relación a otro presupuesto de fecha 8 de noviembre de 2004, rubricado por Rubén Fuertes y otra persona, refirió que esta última se trata de Marcelo Ferrara quien, como explicó, es un empleado al que se le encomiendan distintas tareas. El plano aparentemente era para presentar ante la DGFOC porque Ferrara no realiza diligencias en la Superintendencia Federal de Bomberos en forma personal, sino que envía a empleados de la firma.

Agregó que jamás le comentaron que en Bomberos hubieran pedido alguna contribución extra por las diligencias e interrogado respecto de quién es Marcelo Vázquez -fs. 24 vta. del legajo duplicado de la Superintendencia Federal de Bomberos-, indicó que es chofer de otra empresa suya a quien le solicitaron que retirara el certificado.

Sostuvo que con Rubén Fuertes sólo tuvo trato durante unos instantes y no le sugirió que tuviera facilidades para obtener el certificado final.

A continuación, se oyó el testimonio del Subcomisario Raúl Abuin, quien señaló conocer a Alberto Corbellini puesto que compartieron destino en el Cuartel Central y también a Marcelo Nodar y a Marcelo Esmok, ya que trabajaban en la División Prevención.

Abuin comenzó explicando que la letra “B” estampada en los legajos de la Superintendencia Federal de Bomberos significa baja, y la colocan para saber que ese expediente ha sido anotado en el libro, señalando además respecto del número que luce asentado en el sello de algunos legajos, que es una foliatura interna que realizan para la organización de entrada y salida de trámites.

Con el legajo del local “El Coyote” a la vista, explicó cada una de las partes del sello y qué se anota en ellas, reiterando que si un expediente tiene inserta la letra “B” significa que fue registrado en el libro de entradas y salidas.

Ante la vista del duplicado del legajo del local “Tequila”, refirió que a fs. 24 surge la “B” por los motivos antes expuestos y que implica la baja del expediente en el libro borrador y en la planilla computarizada que lleva personalmente, pero que no cuenta con el número de foliatura toda vez que el libro ya no se utiliza en la actualidad.

Precisó que la Superintendencia Federal de Bomberos posee una serie de libros que obligatoriamente deben llevarse; sin embargo, estos no lo son, sino que los habilita el funcionario a cargo por cuestiones de orden. El uso de la letra “B” es de antigua data y cuando fue designado en la dependencia continuó con su utilización. Las anotaciones las hace el personal, sin que haya alguien en particular que se ocupe, colocando la B para tener certeza de que ese expediente fue registrado. De todos modos en la actualidad sólo el personal con antigüedad continúa utilizando ese tipo de anotación.

A interés del Sr. Fiscal General, comentó que el Comisario Arbor le preguntó acerca de esa letra que surgía en los legajos porque no tenía claro su significado, aunque hace 3 años que esta persona es jefe de departamento y no tenía idea del motivo por el cual se hacían esas anotaciones.

En su caso particular, explicó que cuando entró a la división, hace alrededor de 2 años, consultó sobre la letra B debido a que la había visto en varios legajos agregando que cuando dice baja hace referencia a la fecha de entrega del trámite que implica su finalización o la notificación de su no aprobación.

Brindó detalle de destinos en los que revistó: División Siniestros, Mantenimiento y en el Cuartel III, previo a ser asignado a la División Prevención, aclarando que eran anotados en el libro tanto los certificados originales como sus reválidas.

Visto el libro azul de certificados de inspección final y parcial, señaló que fue iniciado en el año 1976 para que cada certificado tuviera un número asignado a los fines de evitar que se repitiera la foliatura, y que las reválidas de cada uno de esos certificados debían mantener esa numeración en tanto no se modifique el edificio o el pliego de condiciones.

Finalizó señalando que hoy en día una reválida sin observaciones se entrega a las 72 horas de realizada la inspección y que se solicita que los trámites sean iniciados alrededor de 20 días antes del vencimiento del certificado para poder extenderlos en tiempo.

Luego fue oído en declaración el Arquitecto Gabriel Capozzo, quien refirió no conocer a los imputados e indicó que desde mitad del año 2005 trabaja en planta semi permanente de la DGFOC, específicamente en el Departamento de Instalaciones contra Incendios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Más allá de ello, hace alrededor de 15 años que labora en forma particular, además de hacer algunos trabajos para la empresa “Bernacci”, pudiendo de acuerdo a los términos de la O.M. 50.250 desarrollar su profesión en ese marco, toda vez que se le permite que haga proyectos y firme planos.

Con relación a la confección de estos últimos refirió que sólo lo hizo en forma particular y que no tenía asistentes que lo ayudaran a dibujarlos.

Tuvo a la vista el legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos del local “Opera Bay”, reconociendo haber hecho el plano que tiene su firma inserta y su dirección añadiendo que el propietario del boliche lo contrató para dibujar el proyecto, mas no pudo precisar la forma exacta en la que dio con él.

Por otra parte, indicó que hay planos que llevan su firma pero que no eran confeccionados por él, sino que sólo los miraba, explicando que la rúbrica solamente implica que el plano está bien hecho, habiendo firmado dibujos a los arquitectos Raúl Castro y Silvio Rosemoff.

Refirió que es posible que otro profesional le solicite la firma puesto que es común que tercericen ciertos temas cuando no se especializan en ellos y que para confeccionar un plano suelen visitar el lugar, aclarando que esos dibujos son proyectos o ideas que no siempre se condicen con la realidad.

A continuación se le exhibió el legajo del local “El Living”, en que luce un sello con su número de matrícula: aclaró que además de la matriculación en el Consejo Profesional con anterioridad el Gobierno de la Ciudad exigía que se registraran en ese organismo y que ese plano no lo confeccionó sino que sólo lo constató para evaluar que fuera viable el proyecto, sin haber concurrido al lugar justamente porque se trataba de un proyecto en el que no entran en juego las dimensiones sino que sólo refleja aquello que se pretende realizar. No pudo precisar quién se lo acercó para hacer la constatación, probablemente un gestor.

Puntualizó que generalmente se contrata a profesionales para hacer las obras, mientras que los trámites ante la Superintendencia de Bomberos y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires son realizados por gestores, pero que él no trabaja con algún intermediario en particular, detallando además que para hacer un plano puede tomarse uno anterior o concurrir al lugar para tomar las medidas y que no sea sólo una idea.

Visto el legajo del local “Pizza Banana”, refirió que el plano de fs. 15 es un caso idéntico al anterior, reconociendo su firma y sello, aunque afirmó no haberlo confeccionado, ni quién le pasó el proyecto para constatarlo debido al volumen de trabajo que tenía, sobre todo después de lo ocurrido en “República Cromañón”, comentando que le acercaban aproximadamente entre 20 y 30 planos de todo tipo, de los que calcula que 2 ó 3 correspondían a locales de baile.

Tuvo a la vista el legajo de “Seu”, y en cuanto al plano de fs. 13 tammbién sostuvo que no lo confeccionó aunque sí lo firmó, mas no recordó el dato de quién le encomendó la tarea.

En punto al legajo del local “Mundo Latino”, señaló que en el plano surge su rúbrica y su sello, agregando que supo por colegas suyos y por gestores que la Superintendencia Federal de Bomberos, previo al año 2004, exigía que los planos fueran firmados por un profesional.

Con relación al plano agregado al legajo del local “Tequila”, dijo que se encuentra firmado por el Arquitecto Castro, no habiendo intervenido en su confección. Sostuvo recordar su estilo de dibujo y a través de él es que puede saber si realizó o no un plano.

A continuación se le exhibió la carpeta de este local que fue secuestrada en el domicilio de Fuertes, en cuyo interior hay un plano conforme a obra que posee 2 rúbricas, una de ellas perteneciente al Arquitecto Castro, el que dijo no haber confeccionado. En cuanto a otro plano de condiciones contra incendios que posee su sello, indicó que se trata de un fax de la carátula y que por la tipografía no fue realizado por él.

Con relación a los gestores refirió que a muchos los conoce de los pasillos de la DGFOC, pues todos hacían trámites ante esa repartición, pero a la Superintendencia Federal de Bomberos concurrió en pocas ocasiones para averiguar si algún edificio tenía instalaciones contra incendios, mas no por locales de baile. Señaló que en la DGFOC se presentan 2 tipos de planos, primero un proyecto y luego, una vez realizada la obra, el definitivo que refleja la realidad; y en Bomberos sólo se presenta un proyecto, tras lo que se realiza una inspección para constatar que lo instalado coincide con lo ideado y se emite el certificado y que el plano, en estos casos, no da fe del proyecto.

El testigo, tras observar detenidamente la sala de audiencias, dijo desconocer a todos los presentes y ante preguntas puntuales señaló que si bien escuchó nombrar a las firmas “Ipex” y “Bausis” porque hacen instalaciones, no trabajó con ellas.

Continuó su relato y explicó que cuando lo contrataban en forma directa facturaba como autónomo, mientras que si sólo firmaba no emitía factura.

Fue también convocado para prestar testimonio Horacio Oscar Bontá, quien señaló que conoce a Rubén Fuertes a partir de un trabajo que realizó, pero no recordó a otras personas.

Contó que a fines de 2003 tanto él como Ricardo Cardón fueron contratados para la puesta en marcha de Piazzola Tango. Ricardo Cardón lo fue para cumplir funciones de gerente de operaciones del local.

En lo personal se ocupaba de las contrataciones de seguridad y otras, añadiendo que el lugar es un subsuelo en la Galería Güemes que data del siglo pasado, edificio que no estaba bajo la normativa vigente, debiendo instalar luces, salidas de emergencia e instalaciones contra incendios. A través de Ricardo Cardón tomaron contacto con gente de la Superintendencia Federal de Bomberos y solicitaron que se lleve a cabo una inspección en la que les dijeran qué requisitos debían cumplir para estar en orden con la reglamentación.

Así conoció varios proveedores y el más económico era Fuertes, con una empresa cuyo nombre no pudo recordar, señalando que seguramente Cardón le dijo con quién se contactó, pero él no lo recuerda. Supuso que estarían presentes Cardón y el arquitecto Crescenciano, quien dirigía las obras. Continuó relatando que se hizo un concurso de proveedores, a los que llamaron para que pasaran cotizaciones. Aclaró que en la Superintendencia Federal de Bomberos les dieron dos nombres y que es es muy común que se consulte. La empresa de Fuertes es una de las que recomendaron en la Superintendencia Federal de Bomberos y se ocupó de todo el tema, la detección de humo, las cañerías en los techos, las señales eléctricas.

Preguntado por el arquitecto no recordó pero supone que se trató del arquitecto Mendibeguren.

Estimó que se hizo una inspección y que hubo demoras en la ejecución de los trabajos por problemas edilicios a raíz de que se trataba de un entrepiso, pero la empresa pagó y no hubo reclamos y, si los hubo, los habrán discutido. Tanto él como Cardón se desvincularon del local casi juntos, sólo se ocuparon de poner el emprendimiento en marcha

Ante la exhibición de la carpeta marrón secuestrada con las iniciales PT en su tapa dijo respecto del e-mail del 16 de enero de 2004 que aunque no recuerda haberlo recibido tiene que ver con algún pago que no se hizo, aclarando que esas cosas serían las que necesitaban para funcionar. Pero que no recibió presión en especial, más allá de las habituales en el inicio de un emprendimiento y que uno está capacitado normalmente para soportar. En cuanto al mail fechado el 15 de enero de 2004, al que se dio lectura, refirió recordar discusiones más allá de la habilitación, pero es normal.

Vista la nota del 13 de enero de 2004, explicó que por alguna razón no le estarían pagando y la discusión tenía que ver con el momento del pago. No recordó la del 16 de septiembre de 2004, y señaló que su conocimiento del Sr. Fuertes fue a través de esta obra, no recordando a los demás mencionados. Continuó relatando que es práctica común que se pregunte si se conocían en plaza proveedores para la obra y que tras el concurso de empresas – cree que participaron siete, dos de parte de Bomberos- ganó el que ofrecía un mejor precio. Nunca le han sugerido que abonara un dinero adicional a la institución policial.

Continuó relatando que Cardón se contactó con la Superintendencia Federal de Bomberos y se tuvieron en cuenta las indicaciones de asesoramiento dadas por Bomberos para el proyecto y los adicionales surgieron en el desarrollo de la obra. Añadió que Rubén Fuertes no le solicitó dinero, aunque hubo adicionales pero relativos a la obra.

Recordó que hubo dos visitas al local, oportunidad en que lo recorrieron y de ahí surgió el pliego a raíz del que después se hizo el concurso de empresas.

En la última jornada en que se recibieron declaraciones testimoniales fue oída la escribana Raquel Colomer, quien aportó una escritura de acta de constitución de la sociedad “Baipex S.R.L.”, una copia de un fax enviado por Luis Perucca pidiendo la cancelación del trámite de inscripción de la sociedad y un comunicado de la IGJ respecto de la faltante de una serie de requisitos.

La escribana explicó que Luis Perucca era cliente suyo desde años antes, y en marzo de 2005 le pasó una serie de datos y el estatuto tipo para confeccionar el acta constitutiva de una sociedad, aclarando que en esa época su secretaria era una señorita llamada Andrea.

Reseñó que la nota del 28 de junio de 2005 le llegó vía fax, agregando que los datos que están contenidos en la escritura son los que le pasaron las partes intervinientes en la sociedad, y que la información llega por tres vías: teléfono, fax y al conocer a las partes en el acto.

Explicó la declarante que se inició el trámite ante la IGJ, más le hicieron observaciones, pues faltaba el depósito proporcional del capital social y la publicación de los edictos y que comunicó estas circunstancias a las partes, recibiendo en el ínterin el llamado de Luis Perucca solicitando la cancelación, sin que le haya informado los motivos por los que solicitaba esa medida: la declarante, por una cuestión de responsabilidad, le solicitó el envío de una carta.

Exhibido el recibo de honorarios de fecha 1 de abril de 2005, contenido en la carpeta de color azul secuestrada en la sede de “Bausis”, señaló que se compadece con la copia del recibo que tiene en su poder.

Detalló que el tiempo para cumplir con los requisitos exigidos por la IGJ depende de cada situación en particular, teniendo en cuenta el interés de las partes.

Explicó que previo a publicar los edictos, verificaba la documental acompañada y que ese es su modo de trabajo para evitar que luego de las publicaciones observaran la documental. Refirió que la existencia de la sociedad comienza con la escritura, más la IGJ le otorga personería jurídica, aclarando que desde el punto de vista profesional no debía pedirle a las partes el cumplimiento de más requisitos. Seguramente en la Inspección General de Justicia tienen que tener un expediente archivado pese a que la sociedad no exista como persona jurídica.

b) Prueba incorporada por lectura:

Declaración indagatoria prestada por Fabiana Fiszbin a fs. 1/57, quien en dicha ocasión expresó que uno de los Defensores Adjuntos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, el arquitecto Atilio Alimena, tendría intereses particulares en ciertas empresas encargadas de realizar las instalaciones contra incendios, en las cuales colaboraría personal de la Superintendencia Federal de Bomberos que, a su vez, brinda asesoramiento a los comerciantes que pretenden cumplir con las exigencias previstas por la Ordenanza Municipal 50.250 del GCBA.

Así señaló: "......tiene la sensación de que hay una relación entre Alimena y las empresas que realizan las adecuaciones para poder obtener esos certificados. Sabe que bomberos recomienda a dos empresas para hacer las adecuaciones de un local para cumplir con las medidas de seguridad, pero en este momento no tiene los nombres de las mismas...."

Más adelante Fiszbin, precisó que las empresas serían Ipex y Bausis, que se relacionarían con una persona que se desempeñaba en la Superintendencia de Bomberos, apellidado Nodal.

También se integró por este medio la declaración –art. 294 del C.P.P.N.- brindada por Gabriela Andrea Lindqvist, quien hizo saber que se incorporó a la firma “Bausis S.A.” en calidad de socia en el año dos mil por pedido de su marido Luis Alberto Perucca, dado que el restante socio había decidido no participar más de la actividad y, cuanto menos, eran necesarias dos personas para continuar con el negocio.

Lo que resaltó fue que si bien en la documentación formal de la empresa aparecía como socia jamás tuvo un rol activo dentro de aquella; es más, ni siquiera concurrió a la sede social a desplegar tareas laborales.

En resumidas cuentas, sostuvo que la poca información que conocía respecto de “Bausis S.A.” la obtuvo por los comentarios de su marido.

Asimismo, dijo que no conocía a los restantes integrantes de la empresa, con la salvedad de Rubén Fuertes, a quien sólo atendió en forma telefónica.

También se incorporaron los dichos que a idéntico tenor brindó Viviana Ester Vigne, siendo su primera aclaración su unión en matrimonio con Marcelo Enrique Nodar, quien hasta el mes de julio del año dos mil cinco tenía el cargo de Principal en la División Inspecciones de la Superintendencia Federal de Bomberos.

En cuanto a las actividades laborales que realizaba explicó que en el año mil novecientos noventa y ocho hizo un curso de montaje de espectáculos pirotécnicos brindado por la empresa “Cienfuegos”.

Ello le sirvió para adquirir conocimientos relativos a todos los pormenores que implica la realización de un show de fuegos artificiales, los cuales se hallan sujetos al cumplimiento de las disposiciones de la ley 20.429 del R.E.N.A.R.

Como consecuencia de la realización de ese curso comenzó a trabajar en “Cienfuegos”. En un primer momento sólo participaba en determinados espectáculos, mas a partir del año dos mil tres fue incorporada a la empresa en carácter de personal de planta permanente. A partir de ese momento cumplió funciones tanto administrativas como de técnica de tiro, además de ocuparse del seguimiento de los trámites tendientes a gestionar los permisos tanto por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de la Superintendencia Federal de Bomberos, de la Fuerza Aérea, así como del dueño del predio en donde se desarrollaría el espectáculo.

En muchas ocasiones, debió gestionar trámites en la Superintendencia Federal de Bomberos, o bien realizar consultas de carácter técnico pero, pese a que su marido trabajaba en el área específica a la que acudía, siempre fue atendida de la misma forma que cualquier otro solicitante. Incluso insistió en que su marido no mezclaba las labores con asuntos personales y en ciertos casos se le hicieron las observaciones pertinentes.

Hacia el mes de febrero de dos mil cuatro emprendió la búsqueda de una nueva alternativa de trabajo toda vez que en la empresa “Cienfuegos” habían incrementado la cantidad de labores sin que sucediera lo mismo con la remuneración.

Esto coincidió con la fecha en que Rubén Fuertes se comunicó con ella para proponerle formar parte de una sociedad destinada a la venta de un nuevo retardante de llama. Por esa actividad iba a cobrar un porcentaje mensual proporcional a las utilidades obtenidas.

A modo de paréntesis y respecto de la forma en la que conoció a Rubén Fuertes expuso -al igual que aquél- que se debió a una visita que hizo el nombrado tanto a un teatro como a la sede de “Cienfuegos”. Luego, ante la insistencia de los llamados por parte de Fuertes concluyeron estableciendo una amistad.

La sociedad de la cual le ofreció ser integrante no es otra que aquella denominada “Baipex S.R.L.”, en la cual también participaba Luis Perucca. A este último sólo lo vio en unas pocas ocasiones en las que se reunió para organizar el emprendimiento.

El negocio consistía en que la nueva sociedad le iba a comprar retardante de llama a la firma “Bausis S.A.”, para luego revenderlo junto con el servicio de colocación de tal producto. No obstante, el proyecto jamás llegó a concluirse y, por consiguiente, la sociedad no adquirió personería jurídica.

Con respecto a la relación de Viviana Vigne con los restantes imputados sostuvo que los conocía desde hace muchos años tanto por ser compañeros de trabajo de su marido como por la propia actividad laboral desplegada por ella.

Sobre el trato con funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires refirió que aquellos trámites relativos a los permisos para hacer los shows los realizó con una persona de nombre Carlos Paolucci. Asimismo, explicó que seguramente tenía sentado los números de teléfono de Ana Fernández y Rodrigo Cozzani en su agenda por ser ellos los jefes de algunas de las diversas direcciones a las que acudía.

Por último, indicó que contaba con número telefónico del manager de la banda “Callejeros” ya que estuvo encargada del show de fuegos artificiales realizado en el Club Excursionistas el día dieciocho del mes de diciembre del año dos mil cuatro, en el marco de un recital de ese grupo.

También se valoran los dichos del Principal Martín Leonardo de Cristóbal -fs. 163, 156/60, 223/4, 259/60- quien el 31 de mayo de dos mil cinco efectuó el allanamiento de la finca sita en Achával 537 de esta ciudad, donde secuestró distinto tipo de documentación relacionada con trabajos efectuados en locales de baile. En esa ocasión estuvo presente Luis Alberto Perucca y con posterioridad arribó Rubén Fuertes, a quien se le secuestró una carpeta que contenía documentación variada y una cotización de la firma “Bausis S.A.”. Asimismo, refirió que, en forma espontánea, el nombrado Fuertes sostuvo que fue quien en el año mil novecientos noventa y ocho realizó la instalación contra incendios en el local denominado “El Reventón”.



Señaló de Cristóbal además que el 1 de junio de 2005, en cumplimiento de una orden de allanamiento ingresó en el domicilio sito en Honduras 6075, piso 8 “H”, de esta ciudad, en donde estaban presentes Marcelo Nodar y Viviana Vigne, procediendo al secuestro de diversos documentos relacionados con trabajos y cotizaciones realizados en locales de bailes.

El Principal de Cristóbal se presentó nuevamente, el 6 junio de 2005, en la calle Honduras 6075, piso 8 “H”, de esta ciudad, con motivo de otra orden de allanamiento, oportunidad en la cual secuestró una computadora portátil marca “Compaq Presario 2200", nro. 00043573325462, y varios diskettes y CD.

Por su parte el Inspector Marcelo Octavio Lepwalts -fs. 202-, allanó el inmueble ubicado en la Avenida Juan Bautista Alberdi 1071, piso 4 “D”, de esta ciudad, ocasión en la que se secuestraron cuatro cajas de cartón con documentación variada cuyo detalle luce a fs. 203.

Además obran a fs. 359/60 las diligencias que dan cuenta del cumplimiento de tareas encubiertas practicadas en el domicilio ubicado en la calle Uriburu 64, piso 2 “D” y Achával 537, ambos de esta ciudad, en donde funcionaran las firmas “Ipex S.A.” y “Bausis S.A.”.

Fueron Francisco Cardozo y Norberto Castillo -fs. 205 y 206- testigos del allanamiento en Juan Bautista Alberdi 1071, piso 4 “D”, de esta ciudad.

El Inspector Damián Fernando Franco -fs. 209/10, 267/8- se pronunció en relación al cumplimiento de la orden de allanamiento del domicilio de la calle Salguero 69, piso 1 “C” y de Juan Bautista Alberdi 1071, piso 4 “D”, de esta Ciudad, con el objeto de proceder al secuestro de CPU y diskettes.

Los testigos Ricardo Florentino Tolaba y Edgar Javier Cornejo -fs. 214 y 216- resultaron testigos de la diligencia de allanamiento de Salguero 69 de esta ciudad.

El mismo rol desempeñaron Emilio Fernández y José Ubaldo Albornoz -fs. 225 y 226- en el allanamiento de la finca sita en Honduras 6075, piso 8 “H”, de esta ciudad, como así también Francisco Julián Higa y Raúl Edgardo Fudim -fs. 261 y 263-en el allanamiento de ese mismo domicilio realtivo al secuestro de CPU y diskettes.



Por su parte Diego Javier Pérez y Roberto Damián Cono Araujo -fs. 270 y 272- resultaron testigos del allanamiento de Juan Bautista Alberdi 1071 por CPU y diskettes.

También se valoran los dichos del Principal Carlos Alberto Del Papa -fs.845- relativos al secuestro de los legajos de bomberos realizado por personal de la División Asuntos Internos de la Policía Federal Argentina.

Jorge Luis Farray - fs. 837-, quien es apoderado de la firma que concesiona un sector del Club Atlético Defensores de Belgrano con el objeto de organizar bailes públicos, sitio conocido por el nombre “Milenium”, explicó que con anterioridad al día treinta del mes de diciembre del año dos mil cuatro el lugar no se hallaba regido por la ordenanza municipal nro. 50.250, por cuanto no estaba habilitado como local categoría “C”, sino que se trataba de un club habilitado para llevar a cabo actos, reuniones y espectáculos de carácter público. No obstante, a partir de la fecha señalada la normativa sufrió modificaciones, de modo que cualquier sitio que en el que se realicen bailes debe observar las exigencias establecidas por la ordenanza antes citada.

Sin perjuicio de que no era obligación el cumplimiento de la ordenanza nro. 50.250 el local sufrió varias clausuras, lo que motivó que, aproximadamente hacia el mes de junio del año dos mil cuatro, decidiera contactarse con diversas empresas que realizaban instalaciones contra incendios. En ese sentido, refirió haber solicitado presupuestos a las firmas “Tecnosur” y “Bausis”, con las cuales dio a través de la recomendación de algunos colegas. Con relación a la primera de ellas sostuvo que la conoció por medio del encargado del local “Maluco Belleza”, mientras que respecto de la restante indicó no recordar específicamente, mas seguramente fue algún conocido de la Cámara de Discotecas.

Señaló que previo a iniciar la obra en el local se dirigió a la Superintendencia Federal de Bomberos con el objeto de que le informaran si pese a no ser sitio al cual se le aplicara la normativa establecida por la ordenanza municipal nro. 50.250 se le emitía el certificado final de incendios. En esa ocasión, pagó el sellado pues era posible efectuar el trámite.

Explicó que en la dependencia de bomberos no le impusieron la contratación de alguna firma en especial sino que el día que abonó el sellado le entregaron una hoja con la explicación de las exigencias con las que debía contar el local. Fue indistintamente atendido por el personal que estaba en la recepción, sin ser derivado a algún oficial o suboficial en particular.



Decidió contratar a la empresa “Bausis S.A.” puesto que si bien el precio de ambas era similar ésta trabajaba con cañerías galvanizadas. Asimismo, la firma “Ipex” se ocupó del trabajo de ignifugación. En ambos casos con quien tuvo trato fue con una persona tartamuda de nombre Rubén Fuertes.

Refirió que Fuertes en ninguna oportunidad le sugirió tener vínculos con personal de la Superintendencia Federal de Bomberos que facilitara la obtención del certificado final de incendios.

Sostuvo que dentro de la cotización pasada por “Bausis S.A.” no estaba incluida la tramitación del certificado en cuestión sino que fue diligenciado en forma personal por aquél. Para obtenerlo debió presentar los planos que habían sido confeccionados por el arquitecto del club, Ariel Dodero.

Finalizada la obra mantuvo contacto con la empresa a los efectos de que realizaran el mantenimiento y, asimismo, aún tiene trato con Fuetes pues no concluyó con el pago.

Una vez concluida la obra, a los quince días aproximadamente, personal de bomberos llevó a cabo la inspección, que duró varias horas. Con posterioridad, unos quince días más tarde, le avisaron de la Superintendencia de Bomberos que el certificado estaba listo.

Refirió que, pese a cumplir con todos esos requisitos, el local no pudo ser abierto nuevamente debido a que se le negó la inscripción en el registro de locales bailables por no cumplir con los requisitos exigidos por al ordenanza nro. 33.919 -norma urbanística que establece pautas para la construcción-, norma que él considera inaplicable por hallarse expresamente exceptuado conforme al artículo 2 de la misma.

Más allá de lo explicado en torno a las diligencias tendientes a la obtención del certificado final de incendios, trajo a colación sus consideraciones acerca de la denuncia efectuada por Atilio Alimena. Respecto de ella señaló que era de carácter lobbista y político, cuyo fin no era más que generar un impacto mediático. A su criterio, alegando la falta de certificado final de incendios de muchos locales, pretendió demostrar un estado de inseguridad que no se hallaba comprobado pues, a excepción de los locales calificados como clase “C”, los comercios de la ciudad se rigen por las condiciones del Código de la Edificación y no por la ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo que es aquella que establece las pautas para cumplir con la ordenanza nro. 50.250.

El Principal Marcelo Orlando Geréz -fs. 972- prestó una declaración relacionada con el secuestro de expedientes de bomberos en los que tuviera intervención Atilio Alimena.



El Inspector Julio Hernán Rojas -fs. 1062/3- brindó sus dichos en relación al secuestro de los expedientes de la empresa “Cienfuegos”, diligencia sobre la que atestiguaron Ricardo Oscar Bruna y Augusto Domínguez Ramírez -fs.1073/4-.

Julián Andrés Manuel Ateiro -fs. 1090-, empleado de la firma “Popularísimo S.A.”, con la asignación de funciones administrativas y contables, refirió que no podía aportar información acerca de todo aquello que atañe a las condiciones de seguridad contra incendios puesto que quien se encarga de las contrataciones y las cuestiones operativas es la contadora Elba Edith Toto.

Luis Oscar Borca -fs. 1247/8-, presidente de la firma “Cienfuegos S.A.” desde el mes de octubre de dos mil tres, expuso que Viviana Esther Vigne fue empleada de la empresa durante dos o tres años. Trabajaba en el área de espectáculos pirotécnicos en el rol de técnica, y su tarea principal era el montaje de los shows y, asimismo, colaboraba con el trabajo administrativo que hubiera dentro de dicha área.

Puso en conocimiento que el sector de espectáculos pirotécnicos es pequeño; además de Vigne, laboran en él Griselda Montero, quien se encarga del diseño de los espectáculos, y Oscar López, que es un vendedor free lance.

En cuanto a las condiciones que deben observarse para realizar un espectáculo de pirotecnia explicó que deben solicitar una autorización tanto en la Superintendencia de Bomberos como en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tarea que en la empresa se halla a cargo del gerente Jorge Falcón.

Aclaró que la intervención de esas reparticiones públicas es al mero efecto de emitir la correspondiente autorización, mas no participan del diseño y montaje del espectáculo, ni siquiera brindando asesoramiento.

Sostuvo conocer a Marcelo Nodar en forma personal por ser esposo de Viviana Esther Vigne, aunque jamás tuvo participación en lo relativo a la realización de los espectáculos pirotécnicos.


Mirta Beatriz Parola -fs. 1376- vocal suplente de la firma “Popularísimo” desde octubre de 2004 dijo que su esposo Oscar Costabello fue apoderado de la empresa que anteriormente explotara el local. Narró que a raíz de una clausura del local en el mes de agosto de 2004 por carecer de certificado final de bomberos, su esposo se contactó con Rubén Fuertes para llevar a cabo la instalación del sistema preventivo de incendios. Recordó que alguien le recomendó a Fuertes, pero no recuerda bien quien fue. Después de realizar la obra obtuvieron el certificado de bomberos, que tramitara su marido o Elisa González.

Elisa Elena González -fs. 1378- dijo ser socia de “Popularísimo” desde fines del año 2004, en que hubo una inspección en el local y ante la carencia del certificado final de incendios devino la clausura. Agregó que nunca les había sido requerido tal extremo por cuanto se dedujo una acción de amparo ante el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; siendo a raíz de este inconveniente tomaron conocimiento de las exigencias que debían cumplir, realizando varias reformas en el local. Cree que la empresa que llevó adelante las reformas es “Bausis S.A”, aunque no está segura pues fue Oscar Costabello quien se ocupó de esos temas.

José Guido Castro -fs. 1384- en su condición de socio de la firma Kobo S.R.L. a la que pertenece el local “Morena” dijo que el negocio que está abierto desde fines de 2004., indicando que el encargado es Víctor Hugo Ponce y que éste se ocupa de los trámites. Ante la exhibición de una nota fechada el 7 de febrero de 2005 dirigida a la Superintendencia de Bomberos, en la que se queja del comportamiento de uno de los bomberos que llevó a cabo una inspección - Gustavo Bravo- reconoció la firma allí inserta como de su puño y letra. Agregó que al momento de la inspección estuvo presente Gustavo Ponce, quien le comentó que lo ocurrido fue que el bombero Bravo, en lugar de inspeccionar sólo la parte del local que poseía habilitación, irrumpió en otros sitios cuyas puertas estaban bloqueadas con alambres. En cuanto al retardante de llama dijo que es Ponce quien estaría al tanto.

También se incorporaron a través de su lectura los dichos brindados por Ricardo Cardón - a fs. 644/7- quien trabajara en Piazzola Tango desde mayo de 2003 hasta enero o febrero de 2004 como gerente de operaciones y mantenimiento, consistiendo su tarea en el armado de los procedimientos de seguridad y atención al público. Tenía a su cargo varios rubros, tales como limpieza, mantenimiento y otros. Narró que el presidente del emprendimiento quería abrir el local al público en septiembre de 2003. Si bien se trataba de un local muy antiguo le habían comentado a la presidente del emprendimiento, Sra. Mirta Williner, que el local era apto en materia de incendios como para obtener la habilitación. De todos modos, dada la antigüedad antedicha, prefirió constatarlo. Decidió asesorarse concurriendo a la Superintendencia Federal de Bomberos, que resultan ser los expertos en el tema, conectándose con Nodar quien lo atendió. Nodar fue a Piazzola Tango, miró las instalaciones y le dijo que no podía funcionar de ese modo, le explicó que obra debía hacer, que era enorme y que llevaba bastante tiempo. Lo asesoró gratuitamente, lo que no sabe si es usual o lo hizo como atención especial atento su condición de ex miembro de Gendarmería Nacional.

Se contactó entonces con una empresa cuyo responsable se apellida Salvatore, pero sólo se ocupaban de lo relacionado con la detección, no lo relativo a red de agua y rociadores. Sostuvo que se contactó con varias empresas, pudiendo haber tenido más de un presupúesto.

Llamó además a empresas vendedoras de matafuegos en las que intervenían Bomberos Voluntarios, pero como las diferencias entre una empresa y otra eran muy importantes, decidió nuevamente contactarse con Nodar para preguntarle si sabía de alguna en particular. Señaló que Nodar, al ver su desesperación, le indicó que había una persona llamada Rubén Fuertes que trabajaba bien, no obstante haber sido reticente para hacer la recomendación. Tras darle el nombre Nodar se desvinculó completamente del acercamiento entre él y Fuertes, indicando que nada tenía que ver con la empresa. Nunca hubo “un comentario oscuro”, sino que se apartó.

Cardón dijo que se conectó con Fuertes, ya que estaba urgido para hacer la obra y poder abrir el local. Tras un primer contacto telefónico, Fuertes se presentó en Piazzola Tango y vio el lugar, comentándole Cardón que había sido asesorado en cuanto a las necesidades por la Superintendencia Federal de Bomberos. Fuertes le pasó un presupuesto, que comparado con otros que tenían no sólo era mejor técnicamente sino en cuanto al precio. Ellos hacían toda la obra, a diferencia de otros que sólo lo hacían parcialmente. Cardón elevó la propuesta que finalmente fue aprobada.

Preguntado oportunamente señaló que el presupuesto no incluía la tramitación del certificado contra incendios ya que había un gestor de la Galería Güemes –Mendivenur- que haría todo lo relativo a la habiltación.

Requerido por si la empresa le aseguro que por haberlos contratado obtendrían el certificado de incendios, señaló que si bien no fue dicho en esos términos, lo cierto es que planteado lo que necesitaban Fuertes armó el proyecto para solucionarle su problema. Agregó que concluída la obra continuó ligado a Fuertes ya que por problemas internos la empresa no respetó la forma de pago, siendo que Fuertes reclamó en varias ocasiones.

Pudo haberlo atendido telefónicamente, pero aseguró no haber recibido ninguna carta documento o e-mail personal.

Continuó su reseña indicando que llegó a trabajar para Ipex y Bausis, puesto que tras su desvinculación de Piazzola Tango mantuvo su contacto con Fuertes al pedirle unos trabajos para un country –Club de Campo Mayling- en que se desempeñó. Tras el trabajo del country, como estaba desocupado lo llamó y le dijo que le avisara si tenía algo.

Fuertes lo llamó y le contó que venía comercializando hacía tiempo una pintura retardante de llama, que tras los hechos acaecidos en República Cromañón tenía mayor demanda y que no tenía tiempo de presentarse ante los interesados por lo que podía encomendarle esta tarea, lo que aceptó con el pago de una comisión del 10%, sin relación de dependencia. Cardón manifestó haberse inscripto como monotributista, con la posibilidad de aportar al sistema jubilatorio.

Refirió conocer a Luis Perucca, desconociendo la relación que lo une a Fuertes, pero aclarando que lo cierto es que la papelería en la que se ofrece el retardante de llama incluye los membretes de ambas empresas: Bausis e Ipex, él se dirige a ambos indistintamente, ignorando si laboran con otros comisionistas.

Señaló no haber oído hablar sobre Viviana Vigne, y sí haberle pedido a Nodar que si sabía de algún trabajo le avisara; si bien no es su amigo, le pareció una persona muy recta, de buen trato, condiciones estas que lo animaron a llamarlo.

Preguntado concretamente dijo ignorar si Nodar tenía alguna vinculación con Rubén Fuertes y Luis Perucca, que su trabajo no tenía un horario fijo sino que consistía en visitar clientes para el ofrecimiento del retardante. Con los datos recabados, la empresa confecciona un presupuesto generalmente enviado vía e-mail, luego de lo cual el interesado contrata o no los servicios. Finalizada la obra de la que se trate, se hace entrega de un certificado de ignifugación, más nada relacionado con los Bomberos. Además su actividad es en locales en funcionamiento, que deben contar con el certificado en cuestión. Nunca entregó nada relacionado con los Bomberos, sin perjuicio de desconocer si la empresa se dedica o no a la tramitación de los certificados. Finalizó narrando que pudo ocasionalmente haber cruzado algun e-mail con Nodar.

Asimismo, fue incorporada a través de su lectura la declaración testimonial brindada por Carlos Dayén, a fs. 641/643. De ella se desprende que desplegó el cargo de Jefe del Departamento de Compras de Piazzola Tango; no obstante, en la práctica sólo cumplía funciones como encargado, puesto que no tenía poder de decisión.

Según refirió su tarea se circunscribió a evaluar los presupuestos de las firmas que se presentaban y, en algunos casos, sugerir cuál era la adecuada.

En lo que atañe a la contratación de Bausis S.A., señaló que se mantuvo al margen de las negociaciones, aunque una vez tomada la decisión emitió la orden de compra que fue aprobada por la gerencia.

Sin perjuicio de ello, entabló diálogos con Rubén Fuertes, con quien pactó la realización de la mantención de las instalaciones.

c) Prueba documental



Copia del estatuto de la empresa “Ipex S.A.”, inscripta en la Inspección General de Justicia mediante legajo nro. 93461 -fs. 73/9-; copia del legajo de la Inspección General de Justicia de la empresa “Bausis S.A.”, inscripta mediante el legajo nro. 1600875 -fs. 80/113-; informe relacionado con Marcelo Nodar -fs. 115-; copia del legajo personal formado en la Superintendencia Federal de Bomberos respecto de Marcelo Nodar -fs. 132/53-; actas de allanamiento y secuestro realizados en las fincas sitas en Achával 537 -fs. 161-, Juan Bautista Alberdi 1071, piso 4 “D” -fs. 203 y 269-, Salguero 69 -fs. 212/3-, y Honduras 6075, piso 8 “H” -fs. 122 y 258-, todos ellos de la Ciudad de Buenos Aires, y la totalidad de los efectos y documentación recabadas en tales sitios; informe de fs. 230; listado de clientes -fs. 234/40-; copia de anteproyecto del “Departamento de Seguridad contra Incendios, Accidentes y Emergencias” -fs. 243/50-; copia de la versión taquigráfica de la audiencia brindada por Alberto Corbellini ante la Comisión Investigadora de Cromañón -fs. 393/448-; copia del legajo personal de Marcelo Fabián Esmok formado en la Superintendencia Federal de Bomberos -fs. 714/31-; acta en la que se deja asentado el secuestro de los legajos de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondientes a los locales -fs. 844-; acta elaborada por la División Prevención de la Superintendencia Federal de Bomberos -fs. 969-; informe enviado por la Dirección General de Personal, Instrucción y Derechos Humanos de la Policía Federal Argentina -fs. 1015-; fotocopia del Decreto 8/95 sobre la estructura de la Secretaría de Planeamiento Urbano y Medio Ambiente, D.G.F.G. -fs. 1105/15; copias de facturas de la firma “Bausis S.A” y certificado de ignifugación relativo al local “Shampoo” -fs. 1117/9-; fotocopia certificada del legajo personal de Alberto Conrado Corbellini, nro. 1725 -fs. 1138/61-; informe sobre la instalación de una alarma en el local “Tequila” -fs. 1162-; copia de organigrama respecto de la estructura jerárquica de la Superintendencia Federal de Bomberos y su escalafón -fs. 1208/15-; fotocopia del expediente nro. 37.903/4 sobre la ampliación de rubro de habilitación -fs. 1254/95-; informes de la empresa V.E.R.A.Z. correspondientes a Rubén Fuertes, Luis Alberto Perucca, Alberto Corbellini, Marcelo Nodar y Marcelo Esmok -fs. 1303, 1305, 1307 y 1314, y 3066/76-; cuadro de cruce de llamadas y transcripciones de las cintas grabadas -fs. 1472/8, 1480/504, 1507/12, 1548/50, 1558/63 y 1568/70-, y de llamadas entrantes y salientes de los abonados telefónicos de Fuertes y de “Bausis S.A” -fs. 1848/81, 1884/90, 1952, 1969, 1983, 2226, 2228, 2301 y 2346-; copia de la disposición nro. 2 DGHyP, DGFOC, y DGFyC, relativos al rechazo de la inscripción del local “Morena” -fs. 1532-; informe de la División Judicial de la Policía Federal Argentina respecto de la situación patrimonial del personal de bomberos imputado -fs. 1960-; resumen histórico del pago de las tarjetas de crédito que fue remitido por el Banco Patagonia pertenecientes a Alberto Corbellini -fs. 2180- y a Marcelo Nodar -fs. 2215-; expedientes de la Superintendencia Federal de Bomberos, todos ellos reservados en Secretaría, que se detallan a continuación: LB0023 “Seu”, LB0019 “EL Living”, LB0088 “Morena”, LB16024 “El Coyote”; LB 0073 “Montecarlo”; LB0044 “ Latino 11"; LB0002 “ New Shampoo Bs.As.”; LB 0059 “Popularísimo”; LB 0069 “El Teatro”; LB0018 “Opera Bay”; LB0038 “The Roxy”; LB 0084 “El Picaflor”; LB0056 “Kori Huayra”; LB0007 “ Pizza Banana”; LB 18148 “Mundo Latino”; LB0015 “Tequila”.

Carpetas de color celeste que se encuentran reservadas cuya obtención es consecuencia de los allanamientos de Bausis e Ipex - fs. 3427/31-; sobre aportado por Perucca -constancia de fs. 3432-; listado de llamadas telefónicas aportadas por Telecom; copias de facturas de ABL y patente aportadas por Corbellini -fs. 3291-.

Decreto 1/2005 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires , libros aportados en la audiencia de “Certificado final y final parcial” y de “Directivas internas de la SFB”, pericial caligráfica producida durante el debate, copias aportadas por la escribana Colomer durante el juicio que constan de copia certificada de la escritura de constitución de “Baipex S.R.L.”, copia del fax de fecha 28 de junio de 2005 enviado por Luis Perucca y observaciones hechas por la IGJ con fecha 27 de abril de 2005 – esto último a requerimiento del Dr. José Luis González Asaad-.

d) Prueba pericial

Se integraron a través de su lectura las conclusiones de los informes efectuados por los peritos oficiales sobre una notebook, 159 diskettes y 46 discos compactos - fs. 384/6- que se secuestraran en el domicilio de Nodar y Vigne, y sobre su contenido - fs. 1816/7-, como así también la caligráfica sobre manuscritos originales incautados (fs. 2122/69).
5°) Indagatorias

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