Página principal

Poder Judicial de la Nación ///nos Aires, 13 de febrero de 2008. Y vistos


Descargar 1.32 Mb.
Página6/20
Fecha de conversión21.09.2016
Tamaño1.32 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20
Luis Alberto Scarinci- titular del local ¨Western¨- quien dijo conocer a Rubén Fuertes debido a una relación comercial que se mantiene actualmente pues es quien realiza el ignifugado del local, desde el año 2004. Se relacionaron por medio de un folleto que encontró en el local, en el cual se explicaba lo que era la pintura retardante. Añadió que consultó en otra empresa, pero se decidió por la de Fuertes por los costos.

En el año 2004 personal del Gobierno de la ciudad se presentó en el local y le pidieron certificado de Bomberos e ignifugación y como no los tenia, se lo clausuraron.Así, hizo hacer el ignifugado y luego el certificado de Bomberos. Del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires mandaron gente de laboratorio para analizar muestras del material. El resultado de esos análisis fue que eran aptos. Con el certificado de ignifugación fue a Bomberos, le dieron el certificado, y con toda la documentación se dirigió al Gobierno de la Ciudad, donde le levantaron la clausura. Todo ello sucedió en un mes. Detalló que no buscó muchas empresas porque quería abrir el local, recurriendo a aquélla del volante y además indicó que no sabe cuántas firmas prestaban ese servicio.

La renovación del certificado de Bomberos la hacía el deponente personalmente. Ante la lectura de algunos pasajes de su declaración prestada en el Juzgado de Instrucción, los ratificó.

El Sr. Daniel Alejandro Mancusi, titular de la firma ¨Shampoo¨ refirió haber visto a Fuertes en sólo una ocasión y a Nodar lo vio por televisión tomando medidas en su local. Expresó que sus colegas Becco y Farrel le recomendaron a Fuertes para hacer refacciones en el local aunque no era necesario; ello a mediados del año 2004, para dar cumplimiento a una ordenanza.

Así fue como consultó a Fuertes para hacer trabajos de instalación contra incendio, instalación de hidrantes e ignifugación, confeccionado éste un presupuesto que comparó con el de otra persona -un tal Bart-, resultando más conveniente el de Fuertes. Este no contemplaba ningún tipo de gestión en Bomberos, sino que era un trabajo en el local, que duró un mes o 40 días, sin recordar si fue necesario confeccionar planos.

Ante la exhibición del legajo de ¨Shampoo¨ señaló haber hecho personalmente los trámites, y que también se ocupaba su apoderado Minerva; sin que Fuertes los acompañara. Vista la nota obrante a fs. 36, de fecha 22/7/04, reconoció como propía la firma allí inserta y los dos números de teléfonos, no recordando por qué los consignó. Respecto de fs. 36 vta., dijo que la firma era de Diego Minerva y que cualquiera de los dos firmaba documentación referente a ¨Shampoo¨, porque tenía poder. Señaló no recordar quien retiró el certificado de Bomberos. Con relación al plano de fs. 41 dijo que está firmado por Minerva. No recordó haberlo visto antes y dijo ignorar quién lo confeccionó. No tuvo vinculación con el profesional que hizo el plano de referencia, pues además estaba dentro de las facultades de Minerva poder contratar a alguno.

Reconoció el presupuesto 7536 de fecha 2/8/04, pero aclaró que

no coinciden los precios pactados, aseverando que las tramitaciones finales las hizo el compareciente o Minerva y que Fuertes sólo llevó a cabo la detección de incendio e ignifugación, habiendo contratado a otra empresa para colocar los hidrantes. Hubo un ajuste de ese presupuesto, abonando menos dinero del que ahi surge. Observó las fojas que siguen al presupuesto y dijo que es la primera vez que las tiene a la vista. Ya no tiene más relación con Fuertes, a quien sólo vio una sola vez en el negocio con su personal, dándole indicaciones. El presupuesto lo deben haber dejado en su negocio y algún empleado lo habrá colocado en su oficina.

Explicó que conoce a Nodar de haberlo visto por televisión, cuando estaba en Villa Gessel en enero de 2.005. Llamó por teléfono y se enteró que se encontraban haciendo mediciones por parte de Municipalidad y Bomberos. En esa ocasión le informó Minerva que el señor que estaba era Nodar.

El testigo refirió que de la fs. 47 emergen las observaciones, aclarando que sólo se acordó de lo primero, porque era lo más significativo y que nunca en Bomberos le solicitaron o insinuaron que debía pagar dinero extra por algún concepto.

Posteriormente Gustavo Adrián García -propietario de ¨Mundo Latino¨- dijo conocer a Fuertes y a Luis Perucca, a quien sólo vio una vez cuando fue a buscar un certificado de ignifugación a su oficina. En cuanto a su conocimiento de los demás imputados señaló que cree que Nodar y Esmok son bomberos y vio que Corbellini firmaba los certificados.

Reseñó que contrató a Fuertes alrededor del año 2002 a raíz de que le faltaba la central de alarma y algunos detectores -para el local de la calle Esmeralda 565-, aunque su conocimiento es anterior, desde que tenía un local en la calle Santa Fe y Pueyrredón. En esa oportunidad se lo recomendó el dueño de otro local vecino. Fuertes no se encargaba de ningún trámite sino que él los hacía personalmente.

Ante la exhibición del legajo del local reconoció la confección y firma de la nota obrante a fs. 1, aclarando que no le dieron un esquema de cómo hacerla. También reconoció la firma obrante a fs. 1vta. abajo y la de la carátula del plano

Señaló haber contratado al arquitecto Capozzo, con quien se contactó por medio del diario Clarín en el rubro de planos, suponiendo que debe haber llamado a más de uno. Lo contrató a Capozzo porque hacia rápido el plano – dos o tres días- y era económico.

Visto el presupuesto del 20/9 de la carpeta secuestrada afirmó que se trata del trabajo que contrató con Fuertes, pero hay algunas cosas que no hizo, por ejemplo la puerta, ya que sólo se encargó de la central y detección. No brindó precisiones sobre ajustes en el presupuesto. Sobre las notas manuscritas de la carpeta refirió que nunca antes las tuvo a la vista.

Continuó relatando que Fuertes y Perucca eran de la misma empresa, aunque él trataba con Fuertes. A Perucca lo vio una vez en su oficina, que cree quedaba en el barrio de Caballito, cuando fue a retirar una documentación.

Interrogado en relación a la nota que dice ¨está a su disposición certificado de la inspección final de Bomberos¨, no la recordó. Indicó que no conoce físicamente a Corbellini y sólo observó que firmaba los certificados. Nunca en Bomberos le insinuaron entrega de dinero y nunca Fuertes o Perucca le sugirieron tener contactos en Bomberos para agilizar trámites.

Siguió relatando que después de las obras Fuertes se ocupó del mantenimiento y no le cobró porque estaba en garantía. Ante la lectura de la declaración que prestó durante la instrucción - fs. 386-, oportunidad en la que refirió que es posible que “Bausis” haya modificado uno de los planos y que actualmente contrató a un arquitecto en forma particular de nombre Daniel Edmundo Damario por un problema de superficie, manifestó que hizo infinidades de planos para los que contrató a personas distintas, por lo que no puede recordar. Señaló además que en el local de Santa Fe no hubo modificación y que lo del arquitecto Damario es del local de Esmeralda y no de Santa Fe. Ratificó lo dicho en la audiencia acerca de cómo se contactó con Capozzo. De igual modo ratificó que, además de haber tratado con Rubén Fuertes, en una ocasión concurrió a la oficina de “Bausis”, sita en Achaval 537 de esta ciudad, fue atendido por una secretaria, habiendo regresado algunas veces más, aclarando además que en una de esas oportunidades lo atendió Luis Perucca. Debía hacer una corrección en un certificado de ignifugación, indicándole que regresara a buscarlo al día siguiente, lo que así hizo.

Ratificó que alguna de las veces que se presentó en Bomberos fue atendido por Marcelo Esmok y Marcelo Nodar, y expresó que Nodar lo asesoró sobre planos del local de Esmeralda porque tenía un problema con la salida de emergencia. Reiteró que en la Superintendencia de Bomberos jamás le recomendaron a la empresa Bausis, ni le sugirieron que podía contratarla para realizar el trabajo.

En la jornada siguiente prestó declaración Oscar Costabello - titular de “Popularísimo”- quien dijo conocer a Rubén Fuertes y también a Marcelo Nodar, quien efectuara relevamientos en su local. También expresó que conoce a Alberto Corbellini, con quien conversó en una ocasión en la Superintendencia Federal de Bomberos. No conoce a Luis Perucca.

Relató que fue a la Superintendencia Federal de Bomberos y allí estaba Corbellini, quien le explicó cuáles eran las exigencias para la obtención del certificado. Lo vio en dos ocasiones.

La clausura tuvo lugar en el mes de agosto y él desconocía el contenido de la circular 50.250 que exigía la certificación de Bomberos. Supo que si el local tenía una superficie superior a los mil metros y no se cumplían ciertos requisitos se clausuraba.

Al concurrir a la Municipalidad le dijeron que aunque el local fuera chico había que tenerlo igual, por lo que comenzó a tratar de dar cumplimiento a lo requerido, ubicando temporalmente su relato en el mes de agosto de 2004. El local tenía una superficie menor a los mil metros y funcionaba desde hacía tres años. La persona que lo atendió en la Superintendencia Federal de Bomberos le dio una información muy relativa, por lo que reclamó hablar con un superior. No le fue sugerida ninguna empresa para hacer los trabajos.

Continuó relatando que el Comisario Corbellini le mostró unos planos y le informó sobre las condiciones que debía cumplir, resultando necesario que cerrara un gran espacio que le restaba capacidad y a raíz de ello tenía que reducir la cantidad de concurrentes. Se trataba de un plano similar o igual al que tiene la Municipalidad, pero que él no lo llevó. Continuó reseñando que había que cerrar varias partes del local y que era tanta la capacidad disminuída que finalmente tuvo que cerrar totalmente por razones económicas.

Corbellini le dijo lo que tenía que hacer y que iban a mandar una inspección. Recordó que se le exigió la colocación de detectores de humo y matafuegos y por ello llamó a Fuertes, a quien conocía a través de otro socio –por “El Reventón-. Le explicaron y le dijeron cuántos detectores y matafuegos debía colocar, pudiendo recordar que se trató de una erogación importante. El local estuvo cerrado durante la realización de los arreglos. Los planos se hicieron a través de Fuertes. Señaló que le mandó un señor que fue dos o tres veces, aunque no pudo recordar si esa persona estaba en la sala de audiencias. El trabajo de los planos se pagó directamente a quien los hizo.

Reseñó que a medida que se hacían las reformas se iban presentando notas solicitando la inspección; a las 24 o 48 horas iban y les hacían las observaciones del caso.

Exhibido que le fue el legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondiente al local en cuestión y en particular el plano, dijo que en el otro plano se hizo la reforma de los “achiques” y los elementos que era necesario colocar, no en el que le muestran.

En cuanto a la nota de fs. 18 de fecha 4 de agosto de 2004, reconoció su firma añadiendo que la redactaron el dicente o su secretaria, indicando además que Elisa González era su socia. En relación al dorso de la foja mencionada reconoció su firma, pero dijo no recordar haber firmado eso ni que le pusieran un sello. La letra de la aclaración es suya y el número de cédula de identidad es correcto. Respecto de fs. 34 dijo que los planos que él poseía eran en blanco y negro, pero que el exhibido igualmente responde al mismo que él poseía, inclusive la reforma del cierre de puertas. Puntualizó que en todas las ocasiones en que le hicieron una observación fue con un profundo conocimiento y con “amabilidad bastante aceptable”.

Exhibida la nota que luce a fs. 42 dijo que el Sr. Ateiro era el presidente de Popularísimo. En cuanto a la nota del 4 de agosto de 2004 la recordó como la autorización a Fuertes para realizar gestiones, señalando que Fuertes se presentó y solicitó le otorguen esta autorización para que le entregaran el certificado y no tener así que molestarlo. De todos modos no recordó quien lo retiró.

Al tener a la vista el presupuesto de abril de 2004 dijo que Fuertes lo confeccionó pero que tenía un logotipo que éste no posee, sin poder rememorar el nombre de la empresa; además el monto consignado no es el que pagó. El presupuesto indica dos mil trescientos o dos mil quinientos pesos y ellos pagaron mucho más, al total de nueve mil pesos no se llegó, pero sí a ocho mil aproximadamente. En relación a la confusión entre un valor y otro, se aclaró que se trata de valores expresados en dólares.

Consideró respecto de la primera hoja –menciona dos mil quinientos-, que cree que se abonó directamente a la persona que se ocupó de confeccionar los planos, desconociendo si el importe de planos que reza el presupuesto se descontó de allí o no.

En cuanto a la nota de fecha 18 de agosto de 2004, si bien en principio no la recordó luego aclaró que Fuertes le dijo que la hizo para acelerar el trámite.

Hizo referencia a las inspecciones municipales, señalando que iba “una patota de la municipalidad” que le hizo una clausura inmediata, con gente en el interior del local, y decían que de no cumplir iban a ir con la policía y a sacar a la gente con los perros y otras cosas. Después de ese suceso concurrió a la Superintendencia Federal de Bomberos y antes al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Lo hizo primeramente para quejarse por el maltrato y para ver la normativa a la que debía dar cumplimiento.

Continuó relatando que conoce a Corbellini y a Benzi y que ambos lo asesoraron muy amablemente. Señaló puntualmente que había diferentes criterios entre la Superintendencia Federal de Bomberos y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y que no era por capricho lo que Benzi o Corbellini pedían, sino que se trataba de los elementos que ellos debían considerar en su calidad de bomberos. Señaló que el motivo de esa clausura en particular era que la puerta no tenía las medidas necesarias para la evacuación y que Fuertes concurría al local y le decía que en razón de las medidas tenía que hacer modificaciones porque de lo contrario le iban a rechazar los planos. Corbellini nunca le sugirió la necesidad del pago de suma alguna. Recordó que Nodar concurrió una vez a tomar medidas y a sacar fotos de las modificaciones realizadas, siendo su trato correcto, y nadie de la Superintendencia Federal de Bomberos le sugirió el pago de suma alguna, como asimismo Fuertes nunca le dijo que tuviera ningún contacto en la Superintendencia Federal de Bomberos, ni que el certificado se obtuviera a través de la entrega de suma alguna. La mayoría de los locales lo contrataban a Fuertes ya que trabajaba bien y rápidamente y le dijo que había una posibilidad haciendo una puerta y una escalera de incendio como se hace en Estados Unidos, lo que implicaba hacer una obra importante y los costos no le compensaban la cantidad de concurrentes que a raíz de la modificación podía aumentar.

Recordó que si bien anteriormente dijo que se le había abonado directamente al que confeccionó los planos, no fue así sino que esa persona le dijo “páguele a Fuertes que después arregla conmigo”, que las fotografías fueron antes del otorgamiento del certificado y que a quien confeccionó el plano se lo presentaron como arquitecto.

Oído Diego Minerva refirió conocer a Rubén Fuertes tratándose sólo de una relación profesional y recordó a Nodar por haberlo visto en la Superintendencia Federal de Bomberos. Desconoció a los restantes imputados. Narró que Fuertes hizo la instalación de incendios en el segundo semestre del año 2004 y la negociación estuvo a cargo del Sr. Mancusi, aunque él vio a Fuertes en el local supervisando tareas de la gente con la que trabajaba. Rememoró que se confeccionó un plano pero no pudo recordar quién lo hizo, encontrándose ello incluido en el presupuesto, según le comunicó Mancusi. Señaló no haber contratado ni controlado ningún presupuesto.

Ante la exhibición del plano que luce a fs. 14 del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos correspondiente al local, reconoció su firma, más no recordó cómo lo obtuvo, suponiendo que lo dejaron en el local y él lo llevó a la Superintendencia de Bomberos firmado. Exhibida la nota de fs. 48 reconoció su firma y agregó que fue dirigida a la Superintendencia Federal de Bomberos para indicar lo que ya se había hecho.

A Nodar lo vio en el hall de abajo de la División Inspecciones de la Superintendencia Federal de Bomberos y durante la primera inspección que se llevó a cabo después de Cromañón, a la que fue también gente del Gobierno de la Ciudad. Pudo recordar que Mancusi le dijo que el plano estaba incluído “dentro del paquete”. No conversó con Nodar más allá de pagar el sellado y darle sus datos por el trámite. Definió como “correcto” el desempeño, sin críticas sobre Bomberos. Nadie le solicitó el pago de retribución alguna en la Superintendencia Federal de Bomberos, siendo atendido por distintas personas cuando iba a presentar notas.

Seguidamente se oyó a Diego Maximiliano Nadalino López - titular del local bailable “Tabasco”.- quien sólo conoce a Fuertes porque hacía servicios de ignifugación, habiéndose contactado a través de Internet tras buscar varias empresas aunque también un colega lo conocía. Así fue que le pidió un presupuesto y decidió realizar el trabajo. Detalló que le habían clausurado el local porque no tenía la certificación de la Superintendencia Federal de Bomberos y también necesitaban una alarma. Recordó haber consultado a otros proveedores telefónicamente y Fuertes le pasó un presupuesto que incluía la colocación de sensores nuevos y la ignifugación de sillones y escenarios. Aclaró que actualmente no continúa con los servicios de Fuertes.

Creyó recordar que la empresa se llamaba Ipex-Bausis y que para él se trataba de la misma gente, habiendo conversado con un tal “Luis”, además de haberlo hecho con Fuertes. El local en esos momentos estaba clausurado. No pudo rememorar lo que tenía que hacer, pero sí que se hizo una nota que no recuerda si fue llevada por gente de la misma empresa. Puntualizó que todo lo hizo la empresa, incluyendo los planos. Agregó que no ha tenido inconvenientes ni en la Superintendencia Federal de Bomberos ni en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Negó conocer a Corbellini y agregó que cada tres meses concurre a la Superintendencia Federal de Bomberos a hacer trámites. Nadie le ha pedido suma de dinero alguna, ni Fuertes ni el Sr. Luis y tampoco le han sugerido que debía pagar algún dinero para obtener el otorgamiento del certificado de Bomberos. El presupuesto de Fuertes era más barato y le daban facilidades de pago.

En relación a la clausura estimó que fue Nodar quien concurrió y que fue a raíz del problema de la alarma, sin recordar si para ese momento el certificado que poseían estaba vigente. Creyó recordar que la clausura era efectuada por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Agregó que también lo vio en una foto de Clarín, individualizándolo en la sala de audiencias.

Ante la lectura de su declaración brindada en sede instructoria aclaró que se hacía referencia al plano de evacuación y que lo hizo a través de la empresa de Rubén Fuertes. Ratificó que Gabriel Díaz –ingeniero- no hizo el plano de Bomberos sino el de la evacuación, sin poder recordar si alguien fue a tomar medidas para el plano de incendios. La alarma había que cambiarla porque tenía que ser de veinticuatro voltios y no de doce como estaba colocada. El trato brindado por Nodar fue normal.

A su turno Norberto Tomasini Paz dijo conocer a Corbellini, pues cuando renovaba los certificados era el comisario que estaba a cargo y le hizo una inspección a fines de 2006, debiendo colocar hidrantes y detectores de humo. Agregó que no mantenía contactos con empresas y que a Rubén Fuertes lo ubicó a través de Internet. Se vinculó también con otra empresa que proveía detectores de humo. Fuertes le colocó los hidrantes, los detectores de humo y se encargó de los planos, para lo que concurrió una persona cuyo nombre no recordó, aclarando que si la viera podría recordarla.

Ante la exhibición del legajo correspondiente de la Superintendencia Federal de Bomberos dijo que la firma del plano es del Sr. Castroman -el concesionario del local-. Luego de la inspección corrigieron ciertas cosas pero no recordó cuáles.

Vista la carpeta secuestrada correspondiente y en particular el presupuesto, no supo si era ese pues el local está concesionado y él sólo firma como dueño. Nunca le pidieron suma dineraria alguna. Relató además que hubo varias inspecciones que ocurrieron en el año 2006 y ya el Comisario Corbellini no pertenecía a la fuerza policial. Reconoció su firma a fs. 38 del legajo correspondiente de la Superintendencia Federal de Bomberos y dijo ignorar – a fs. 43- quien es Pablo Paz, agregando que podría tratarse de un empleado de la firma.

A su turno declaró Silvio David D´Agostini -“El Living”-.quien manifestó que tuvo que hacer gestiones ante la Superintendencia Federal de Bomberos ya que a fines de agosto de 2004 a raíz de una inspección de la UPI en la que encontraron falencias, entre ellas la falta de certificación de bomberos, se clausuró el local. Así fue que concurrió a la Municipalidad para interiorizarse del procedimiento y a la Superintendencia Federal de Bomberos, donde lo derivaron al primer piso y le informaron que debía llevar el contrato y concurrir para iniciar las gestiones, además de ser necesario un relevamiento para ver si su local daba cumplimiento a la normativa.

Indicó que a través de allegados al local le recomendaron a gente del Sanatorio San José que estaba vinculada con Bausis, la empresa de Fuertes, con quien se contactó requiriéndole un presupuesto. Regresó a Bomberos para llevar un plano para que se viera en qué condiciones estaba el local e inició el trámite. Antes de la intervención de Fuertes le informaron de Bomberos que la puerta que estaba colocada no era adecuada y que había que agrandar la salida, lo que no podía hacer. Le explicaron en la Superintendencia de Bomberos que había que hacer una obra con distintos elementos de detección y prevención tales como detectores e hidrantes. Aunque en principio no pudo recordar quien lo atendió reconoció luego a Marcelo Nodar. Agregó que la confección de los planos estaba incluida, pero que no estuvo en el local cuando se tomaron las medidas.

Ante la exhibición del legajo correspondiente de la Superintendencia Federal de Bomberos, reconoció como propias las firmas de fs. 7, 11, pero desconoció el nombre de Gabriel Capozzo, reconociendo también la confección de la nota que luce a fs. 12 y 17 vta., y agregando que retiró personalmente el certificado de la Superintendencia Federal de Bomberos, previo firma de una constancia.

Vista la carpeta secuestrada, en especial el presupuesto del 6 de julio de 2004, lo reconoció, tanto materialmente como en cuanto a la forma de pago que allí surge; hubo una renegociación para pagar, bajándose el precio en un porcentaje que lo ayudaba mucho. El contrato de tareas tiene su firma y lo mismo ocurre con el anexo de forma de pago.

Resumió que cuando buscaba a Fuertes llamaba a un teléfono de la empresa y en una ocasión lo atendió el socio, de apellido Perucca. Expresó no conocer a Corbellini y agregó que nadie le hizo sugerencia alguna de la necesidad de una retribución en dinero, no siéndole recomendada por Nodar ninguna empresa para que le hiciera el trabajo, y no le solicitó el pago de dinero alguno. Aclaró que luego de la negociación del presupuesto se ampliaron las facilidades para el pago pero no le explicaron sobre qué rubro se hacía el descuento.

Seguidamente fue oído Victor Hugo Ponce, en relación al local “Morena”, quien sólo conoce a Rubén Fuertes y comenzó relatando que a fin de obtener ganancias mayores propuso organizar un lugar de baile. Dentro de las exigencias a cumplir estaban las de la Superintendencia Federal de Bomberos. Tomó contacto con Banjay, quien le recomendó a Fuertes, pidiéndole que lo asesorara con la gestión y tramitación, habiéndose reunido y hablado por teléfono. Fuertes le dijo que había que presentarse y que el local tenía que estar en condiciones para que le otorgaran el certificado. Le indicó la realización de reformas que incluían la colocación de hidrantes, detectores de humo y retiro de elementos de madera. Los trámites los hizo él pero la confección de las notas no lo recordó bien.

Reseñó que la obra la hizo la empresa de Fuertes, que instaló detectores de humo y que tal vez se pudo haber hecho alguna nota un bosquejo o borrador. Agregó que un hermano suyo es maestro mayor de obras y que la reforma la hicieron en familia.

Exhibida del legajo de la Superintendencia Federal de Bomberos la nota de fs. 13, refirió que pudo haberla confeccionado con un borrador o con asesoramiento de Rubén Fuertes, añadiendo que esta nota fue firmada por el Sr. Guido Castro, entregándosela a Fuertes para que la presente. Dijo ignorar cuánto les cobrarían por este asesoramiento.

Al ir a Bomberos señaló que lo atendieron varias personas y que el certificado demoró mucho pero nunca comentó en la Superintendencia Federal de Bomberos que le había encargado el trabajo a Rubén Fuertes. Desconoció la firma de fs. 13. vta.

Puntualizó que cuando gente de Bomberos concurrió al local entró por detrás y alguien agresivamente entró y empujó la obra que él había cerrado con durlock, aclarando que esa persona nunca lo atendió en Bomberos y que tuvo inconvenientes con la pintura ignífuga ya que la había comprado en Venier y le dijeron que no era adecuada, apreciación que le fue hecha por la gente de la Superintendencia Federal de Bomberos.

No pudo aseverar el retiro personal del certificado, mencionando que tanto Guido Castro como Luis lo acompañan, pero él se encarga de todo. No se presentó ninguna nota y nadie le solicitó en Bomberos el pago de ninguna suma. Agregó que si bien su local fue inspeccionado en dos o tres ocasiones, no comprendió el motivo de las demoras para obtener el certificado. Fuertes nunca le habló de que fuera necesario el pago de una retribución para obtener el certificado.

Si bien en principio no recordó la nota del mes de febrero por la que fue interrogado, luego señaló que fue hecha debido a la inspección irrespetuosa de Bravo, en la que golpeó la pared que habían construido.

En una jornada posterior se oyó en primer término a

1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje