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Plan pastoral


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PLAN PASTORAL

SAN MARCOS

JUSTIFICACIÓN


Nuestra Iglesia particular ha sido tocada e impulsada con el soplo del Espíritu, especialmente a través del II Sínodo Diocesano, en el proceso de evangelizar las culturas de nuestra Ciudad.
La VI Vicaría Episcopal San José busca la forma de encarnar el único proyecto diocesano a la propia realidad.
Esto requiere un plan estratégico pastoral para establecer: objetivos, estrategias, metas, acciones, recursos, responsables, lugares, tiempos y evaluaciones, a fin de dar un seguimiento puntual y urgente.
No se trata de suplir al Espíritu Santo con un plan estratégico. El Espíritu Santo y la planificación no son rivales. La misma planificación en un regalo del soplo de Espíritu. (Col. 1,26)
El II Sínodo Diocesano (ECUCIM Nos.3578-3587, 4556, 4566, 4572), la Novo Millennio Ineunte (No. 29) y la orientación pastoral “La Misión Permanente en Nuestra Iglesia Local”, del año 2001, nos ordenan planificar nuestra acción pastoral (Nos. 145, 83-94, 164).

PLAN PASTORAL


En la Pascua del 2001, el Consejo de Vicaría, presidido por Mons. Enrique Glennie Graue, se reunió en Tepexco para elaborar, mediante un taller de planeación estratégica, el PLAN PASTORAL SAN MARCOS, Fase I, buscando los medios y la forma de aplicar las grandes líneas del nivel estratégico arquidiocesano en orden a la Nueva Evangelización.

Empezamos tomando en cuenta los siguientes elementos:




  1. Niveles de Planeación



El nivel estratégico (el “qué”) establece los criterios y las grandes líneas de acción a seguir en la tarea evangelizadora.
El nivel táctico (el “cómo”) toma los lineamientos establecidos en el nivel estratégico y los aplica en un territorio específico.
El nivel operativo (la “acción”) transforma los lineamientos en acciones concretas.



  1. Línea y Apoyo Pastoral




La complejidad de la pastoral urbana que enfrentamos requiere, en muchos casos, un alto grado de especialidad y conocimientos imposibles de contenerse en una sola persona o función. Esto ha generado que existan dos instancias básicas de acción.


La metodología que escogimos no es la única ni la mejor, pero “engancha” el proyecto general de la Arquidiócesis primero con los decanatos y, a través de ellos, con las parroquias y comunidades menores.

PROYECTO

ARQUIDIOCESANO

PLAN PASTORAL

DE LA VI VICARÍA

SAN MARCOS



PLAN PASTORAL

DECANAL

PLAN PASTORAL

PARROQUIAL

Nuestro actual Vicario Episcopal, Mons. Jonás Guerrero Corona ha asumido plenamente el Plan Pastoral y lo ha conducido hasta la IV Fase.

MARCO DOCTRINAL
Tres de las cuatro fases del PSM han contado con un soporte doctrinal: Sustento teológico del trabajo pastoral

Necesidad de una eclesiología común

Los tres ejes de la pastoral (éste, con la asesoría del P. Merlos)
Estamos convencidos de la urgencia de cultivar una espiritualidad de comunión como punto de partida de la planificación, según el sentir del Papa Juan Pablo II: “antes de programar iniciativas concretas, hace falta promover una espiritualidad de la comunión” (NMI 43).

VISIÓN
Nuestro Plan Pastoral cuenta con una visión que nos permite “soñar” en cómo queremos nuestra Vicaría a mediano y largo plazo.

RETO PASTORAL
En el reto pastoral, corazón del P.S.M., se plantea la pastoral orgánica, en el espíritu de Pastores gregis: “la Iglesia es un comunión orgánica que se realiza coordinando los diversos carismas, ministerios y servicios, para la consecución del fin común, que es la salvación” (44).

Para que la Vicaría se haga eco de los interlocutores del II Sínodo Diocesano, a través de procesos de educación integral en la Fe, en orden a consolidar la MISIÓN PERMANENTE que propicie la integración, el desarrollo y la superación de las familias, de los jóvenes, de los pobres y el acercamiento de los alejados, a fin de colaborar en la mejoría del entorno social y hacer presente el REINADO DE DIOS, proponemos el gran reto pastoral de la VI Vicaria: lograr la PASTORAL ORGÁNICA.


DESAFÍOS
El alcance de nuestro reto pastoral hizo necesario crear una estructura para trabajar orgánicamente nuestra pastoral. A lo largo de cinco años, nos hemos empeñado en conformar y consolidar los siguientes

OBJETIVOS


Los consejos pastorales (vicarial, decanales y parroquiales)

Los planes pastorales (en los tres niveles)

Las comisiones vicariales y decanales (como apoyo pastoral)

Los CEFALAE decanales y los centros de formación básica en las parroquias (en ellos se imparte el curso propedéutico)

EVALUACIÓN


La dinámica de nuestra metodología nos ayuda a cerrar el círculo de la planeación para, nuevamente, abrirlo: planear, hacer, evaluar y ajustar (PHVA)….. Planificar en un proceso siempre inacabado.
Hasta ahora, hemos logrado consolidar los consejos pastorales vicarial y decanales. Los consejos pastorales parroquiales al 80%.
La Vicaría y los decanatos elaboran y actualizan sus planes pastorales. De las parroquias el 76% (65 de 85 comunidades). Cabe señalar que sólo 14 se ajustan al modelo de planeación estratégica, 31 requieren ajustes y las 20 restantes sólo entregaron programas de actividades. De las 85 comunidades 20 no realizaron su plan pastoral.
Algunas comisiones están en proceso de formación y otras de consolidación.
Los CEFALAE se han consolidado en siete de ocho decanatos y trabajan sobre un programa común de formación.
Los centros de formación básica son todavía muy pocos.

CONCLUSIÓN


Aquí vamos. Pero debemos considerar que nuestra búsqueda de pastoral orgánica se realiza en el contexto de la actividad ordinaria de las parroquias (es como corregir una nave espacial en marcha). Muchas de ellas desarrollan su pastoral en base a las CEBs, el SINE, la Renovación carismática, los movimientos y la Misión Permanente arquidiocesana. El P.S.M. es elástico, no pretende ser una camisa de fuerza, sino un espacio, un ambiente en el que todos tengan un lugar para aportar y sentirse como en casa. Lo único que se pide es trabajar con organicidad. Se trata de lograr una PASTORAL PLANIFICADA ORGÁNICAMENTE.
Hasta ahora, como Vicaría, hemos conseguido un cierto nivel de estructura. Es como haber fabricado un vaso. Pero, ¿con qué lo vamos a llenar?. La pregunta nos hace voltear la mirada hacia nuestro reto pastoral. Para eso queremos la estructura.
Del 1 al 3 de mayo, el Consejo Pastoral Vicarial (ministros ordenados, religiosas y laicos) se reunirá, una vez más, con el propósito de llenar el vaso. Como era de esperarse, las aportaciones previas apuntan al proceso evangelizador con sentido misionero, a través de la Misión permanente, que propicie la integración, el desarrollo y la superación de las familias, de los jóvenes, de los pobres y el acercamiento de los alejados, a fin de colaborar en la mejoría del entorno social y hacer presente el Reinado de Dios.
La XI Asamblea Diocesana y el Sr. Arzobispo nos orientan a promover la pastoral sociocaritativa. Se tomará como parte del proceso misionero.
La V Fase del P.S.M. Nos permitirá, D.M., darnos cuenta de “para qué” queríamos la estructura (el vaso), y empezaremos a trabajar planificada y orgánicamente en la “ruta de la misión”, con nuestros equipos misioneros, en las etapas de: kerigma, reiniciación cristiana, catequesis y apostolado, utilizando la misma herramienta: PHVA

Nos esforzaremos en aprovechar el enfoque de la próxima reunión de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, como nos lo indica el Sr. Arzobispo en las Orientaciones Pastorales 2006: “la participación en el proceso evangelizador que vive nuestra Iglesia particular debe ser reafirmada bajo la dimensión de ser discípulos de Jesucristo” (30).


Esperamos que quienes, en la VI Vicaría, no han entendido o apoyado el espíritu del P.S.M. descubran su utilidad y se sumen, aportando su dinamismo a la organicidad pastoral.
Eso hará posible acrecentar nuestra participación en la prioridad pastoral arquidiocesana: la Misión permanente con espiritualidad de comunión.

Reunión Cardenal-Decanos 22 de marzo del 2006





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