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Patricio Rey. Un encuentro de cuerpos


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Universidad Nacional de Rosario

Facultad de Ciencia Política y RRII


Patricio Rey. Un encuentro de cuerpos


Alumna: Lourdes M. Romero

Directora: Lic. Zulema MorResi

Co-Director: Lic. Mauricio Manchado
Octubre 2012

Objetivos
Objetivo general:

  • Indagar en torno a las Prácticas Discursivas y no-Discursivas que inciden en la construcción subjetiva del publico asistente a los recitales de la banda de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y su relación con la construcción de Cuerpos.


Objetivos específicos:

  • Explorar los discursos históricos constitutivos de la banda.

  • Describir el discurso policial en torno al publico asistente a los recitales del grupo.

  • Identificar las representaciones que construyen los medios de comunicación nacionales, Clarín, Nación y Crónica, sobre el publico asistente ante cada recital de la banda.

  • Describir los discursos académicos entorno al fenómeno de Los Redondos.

  • Describir las Prácticas Discursivas y no Discursivas elaboradas en el ritual festivo por el publico asistente de la banda.


Introducción:
A través de los años hemos asistido a incontables recitales de música de los más diversos géneros. Recorriendo ese camino descubrimos un gran número de personas que se denominaban a si mismas como “ricoteras” y formaban parte de un fenómeno cultural que seguía por todo el país a una banda de música: “Los Redondos”. Fue la devoción que este publico tenía y tiene por la banda -y todo lo que ocurre al alrededor del recital- lo que despertó nuestra curiosidad, pues no alcanzábamos a comprenderlo pese a nuestra experiencia en dichos eventos. En términos concretos, nunca habíamos observado algo semejante a lo que a acontece en torno a los recitales de este grupo. Es por ello que decidimos estudiar el fenómeno en torno de los autodenominados “ricoteros”.

En este trabajo entonces nos proponemos rastrear la construcción de una Subjetividad Ricotera, producida por los diversos elementos discursivos y no-discursivos, como así también por las fuerzas-afectos en torno de la banda de rock “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”.

Con dicho fin centraremos nuestra atención en las fuerzas y discursos que rondan la historia del grupo y de su público; debido a que ese vinculo encierra nuestros interrogantes. El encuentro de dichos componentes nos permite ahondar en una exploración que trasciende los límites de lo discursivo en tanto análisis exclusivamente semiolingüístico.

Por tal motivo, en este trabajo indagaremos en relación a las prácticas discursivas y no discursivas protagonizadas por el grupo en si mismo, la policía, los medios de comunicación, los académicos, y el publico de la banda, todos elementos constitutivos de lo que llamamos la subjetividad ricotera.

Ante esta situación las palabras de dos de los creadores de la banda, “Poli” Carmen Castro y “Skay” Eduardo Beilinson, junto a las de su público, son testimonios claves para acceder al agenciamiento que ellos habitan y que aquí pretendemos recorrer. Sumado a esto, llevamos a cabo, a través de la técnica de observación participante, un trabajo de campo que comprendió la asistencia a 5 recitales de Carlos “Indio” Solari, ex cantante de la desaparecida banda, quien junto a Poli y Skay fueron pilares del grupo.

En consecuencia, cartografiamos la comunicación poniendo el acento en dos ejes; las prácticas discursivas y no discursivas, y las fuerzas-afectos, ya que su relación permite vislumbrar la existencia de una Subjetividad Ricotera.


Advertencia
La lectura del presente trabajo deberá realizarse teniendo en cuenta algunas cuestiones. Diremos que este texto es como una naranja desprendida de su árbol; un fruto ya sin raíz. La naranja está formada por varios gajos. Todos ellos son distintos entre sí, heterogéneos en su interior, y pese a ello junto con la cáscara componen un cuerpo. Un cuerpo que no tiene un tallo central, como la manzana, o la pera.

Esa ausencia de un centro nos permite librarnos de los cortes precisos, determinantes, de los medios y los cuartos. Este fruto no tiene una forma indicada para su correcta ingestión. En la niñez algunos prefieren friccionarla en sus manos o contra una mesa y luego por un pequeño hoyo extraer su jugo. Otros eligen exprimirla de forma manual o asistida y beber su jugo en un vaso. Distintos aquéllos que optan por pelarla con sus manos, o socorridos por un cuchillo, para luego desgajarla e ir ingiriendo sus gajos por separado o en dúos, o quién sabe cómo.

Vemos entonces que las maneras de consumir una naranja son muchas, ya que su estructura, o la falta de ella, así lo permite. Recordemos que ella no cuenta con un centro reconocible marcado por un tallo interno que nos indique el comienzo. Por el contrario lo que sí hay es un medio vacío que no indica principio, ni fin. Este texto pretende ser igual que una naranja, con libertades para ser leído por trozos, guiados por el deseo, y con la suerte de poblar aquel vacío con nuevos caminos que el lector quiera explorar sobre el tema.

La cáscara
Creemos que toda pregunta es motor, es comienzo de un proceso en el que surgirán nuevas respuestas e inquietudes siempre inacabadas. Resulta oportuno entonces comenzar este trabajo planteando una pregunta, lo que significa tan solo tomar la punta del ovillo. ¿Por qué un análisis comunicacional debería ocuparse de la subjetividad?

Nuestra postura entiende a la comunicación como una mixtura de diversos elementos dotados de fuerzas, los cuales al encontrarse permiten el cruce de las mismas. En otras palabras, concebimos a la comunicación como un campo complejo de fuerzas con diversas dimensiones en el marco del cual surgen las distintas líneas que constituyen subjetividades. En consecuencia los fenómenos de comunicación son parte del proceso de conformación de la subjetividad y por ello, en este trabajo nos ocupamos de cartografiar las líneas que componen lo que denominaremos “Subjetividad Ricotera.”

Cabe aclarar que nuestro interés en advertir la formación y transmutación de dicha subjetividad no es terapéutico. Pretendemos sí realizar un acercamiento, que nos permita sacar a la luz los atravesamientos sociales, políticos, culturales, míticos, religiosos e históricos que la determinan. Buscamos registrar las marcas sociales que rigen el actuar de los sujetos, acercarnos a la singularidad, mostrar los agenciamientos según Deleuze, los Dispositivos siguiendo a Foucault, desde los que piensan, hablan, y actúan las personas que rodean al fenómeno de Los Redondos.
“…Más allá de que uno crea cuáles son los motivos, el de Los Redondos es un fenómeno. No tenés nada más que abrir el diario y ver la cita de una letra, un epígrafe de una foto, un comentario...” 1
En conclusión abordaremos un análisis comunicacional sobre Patricio Rey teniendo como eje la comprensión de la comunicación como la capacidad, el poder de un cuerpo de impactar sobre otro generando un acontecimiento que permita la transmutación de la subjetividad. Y dedicaremos para ello una especial atención a los recitales y una practica que allí se da, el “Pogo”, ya que ésta es clave en la construcción de la Subjetividad Ricotera.

1. La comunicación mezcla de cuerpos.
“Así pues la comunicación se puede pensar como la relación en que los cuerpos se trasmiten movimientos y reposos alterando su composición, de tal manera que se les hace transitar de un estado a otro. En este sentido la especificidad de la comunicación sería la composición de los cuerpos y afectos, que alteran un cuerpo de tal forma que eleva su potencia de actuar.”…

“La comunicación es por naturaleza, trasformadora. Y en este orden de ideas, el lugar donde irrumpe la comunicación y la forma en que lo hace nos llevan al mismo punto, ésto es el cuerpo. El lugar donde se impacta la sensibilidad, el lugar donde ocurren los acontecimientos.”2

Esta cita anticipatoria nos posiciona frente a un abordaje del proceso de la comunicación en el cual los cuerpos, en su acepción deleuziana, ocupan un lugar central al punto tal que podemos pensar en ella en tanto relación de impacto y penetración de cuerpos. Ante la situación planteada, resulta oportuno definir que comprendemos por Cuerpo. Para comenzar diremos que un cuerpo es una composición de fuerzas en permanente movimiento, lo que lo dota de una capacidad de acción, de potencia, de cierto poder. (Nina Cabra 2010) Esta potencia puede ser acrecentada o disminuida en base a los diversos encuentros entre cuerpos, en los cuales los mismos se recomponen. El encuentro les permite trasmutar, transitar de un estado a otro. Por ello nos atrevemos a indicar que todo elemento cuenta con fuerza, con cierta potencia, como para poder ser reconocido como un cuerpo.

Esta idea de cuerpo engloba una multiplicidad de elementos que coofuncionan por simpatía, con base en su contenido de fuerzas-afectos. En otras palabras, tanto una ciudad, como un individuo, un cuadro, o un discurso pueden ser entendidos como cuerpos. (Nina Cabra 2010). Es por ello que en nuestro caso las prácticas discursivas y no discursivas serán comprendidas como cuerpos. En consecuencia a partir de ahora, al hablar de cuerpo nos referimos a esa idea constitutiva.

Siguiendo esta línea es que proponemos entonces diagramar el cruce de fuerzas del campo de la comunicación, en el que tienen un papel central los siguientes cuerpos: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, su publico como una colectividad, los medios de comunicación, las fuerzas policiales, y los discursos académicos3. Sobre todos ellos nos proponemos reflexionar a continuación.

2. Prácticas discursivas y no-discursivas.
Como ya expresamos, la comunicación se desliza entre los cuerpos pero dependiendo del plano del cuerpo en el que centremos nuestra observación, la comprensión del fenómeno de la comunicación no será la misma. De allí que resulta imprescindible adentrarnos en una descripción más precisa respecto de los planos que componen a todo cuerpo.

Los cuerpos ya referidos (Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, su publico, los medios de comunicación, las fuerzas policiales, y los discursos académicos) están integrados por dos planos complementarios entre si, el de Inmanencia y el de Organización.

El primero de ellos, no es más que puro flujo de energía, deseo, fuerza. Aquí no existen los objetos ni los sujetos, solo flujos que arrastran, velocidades y lentitudes. El segundo se corresponde con las formas, con regimenes de cuerpos y expresión, con las líneas y la segmentación. Podría decirse que su tarea es ordenar los flujos del otro plano. Aquí si hay objetos, sujetos y representaciones. (Deleuze 1972)

Nuestro estudio otorga la misma importancia a los dos planos del cuerpo sin embargo, no podemos dejar de señalar que en algunos cuerpos que analizaremos prevalece, el plano inmanente y en otros el de organización, ya que dicha predominancia marca una diferencia clara al momento del análisis.

En lo que respecta a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (de ahora en mas Cuerpo Redondo), y a su publico (de ahora en adelante Cuerpo Ricotero), nuestra hipótesis es que el plano de inmanencia prevalece en la conformación de la subjetividad ricotera. En lo tocante a los cuerpos, -entendidos aquí como prácticas discursivas- “policía”, “medios de comunicación” y “académicos”, el plano de organización es el que predomina.

¿Pero a que nos referimos cuándo hablamos de discursos? Los discursos que aquí señalaremos forman parte del régimen de expresión del plano de organización, nacen de la inmanencia, son propios de un cuerpo que se liga a otros en un determinado momento histórico. Por tanto, lo que pretendemos es trascender los límites de las interpretaciones que ponderan al mensaje y las representaciones del discurso. Como bien dice la psicóloga social española Lucia Gómez, “la pretensión de dar cuenta de los efectos que produce un discurso es ilusoria. En tanto que la practica discursiva interacciona con otras practicas no discursivas y discursivas, sus efectos son imprevisibles y al mismo tiempo imposible de apresar y sistematizar en su totalidad.”4 Es por ello que adoptaremos en este trabajo las concepciones de prácticas discursivas y discurso desde la perspectiva de Foucault en pos de avanzar con el análisis que nos proponemos y que brevemente hemos descripto líneas atrás:

“Las prácticas discursivas no son pura y simplemente modos de fabricación de discursos. Ellas toman cuerpo en el conjunto de las técnicas, de las instituciones, de los esquemas de comportamiento, de los tipos de transmisión y de difusión, en las formas pedagógicas que, a la vez, las imponen y las mantienen”.5

Por eso es que pretendemos abordar a la policía, los medios de comunicación y los enunciados académicos como prácticas discursivas que libran una batalla –insistimos, discrusiva- con otra serie de discursos cuya pugna son las construcciones subjetivas. Por ello, nos parece importante también dar una definición de discurso que nos acompañará en el resto de la tesina:


“Los discursos son elementos o bloques tácticos en el campo de las relaciones de fuerza; puede haberlos diferentes e incluso contradictorios en el interior de la misma estrategia; pueden por el contrario circular sin cambiar de forma entre estrategias opuestas”6

En el marco de las consideraciones anteriores es que decidimos llevar adelante un estudio donde los dos planos, tanto el de inmanencia como el de organización tienen la misma importancia al momento de determinar los componentes de una subjetividad ricotera.

En consecuencia, decidimos observar al Cuerpo Redondo en el encuentro con el Cuerpo Ricotero en tanto fuerzas que comunican y trabajar sobre los demás cuerpos desde una perspectiva discursiva (en el sentido foucaltiano) por ser ella más precisa para indagar cómo las fuerzas policiales, los medios de comunicación, y los diversos actores académicos, inciden en la conformación de una subjetividad que hemos denominado “ricotera”.

Finalmente, enunciados ya los cuerpos que analizaremos no queda más que describir su composición y encuentro-comunicación. Encuentro que, entendemos, permitió la transmutación de ellos y el surgimiento de lo que hemos denominado: “subjetividad ricotera.”



Primer gajo
1. Cuerpo Redondo
“Un cuerpo es esencialmente una composición de lentitudes y velocidades con una cierta potencia, es decir con una cierta posibilidad de acción. (…)Recordemos en este punto que un cuerpo puede ser una idea, una pieza musical, una colectividad. (…)Estos cuerpos pueden entrar en una relación que los haga trasmutar. Este tránsito de un estado a otro arrastra en su fuerza nuevas formas de expresión de sensibilidad e inteligibilidad.”7

En referencia a la clasificación mencionada en el apartado es que ahora nos ocuparemos de reconstruir, a través de su propia historia, el Cuerpo “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”, (de ahora en adelante Cuerpo Redondo) considerando que este nació como una colectividad de artistas que dieron lugar a toda una obra musical, una forma de expresión, un discurso que, como portador de fuerzas, siempre fue mutando en el encuentro con otros cuerpos:


"Patricio Rey nunca empezó realmente y la pregunta cuándo empezaron o cómo, no tiene ningún sentido. Cada tanto tiempo, cíclicamente, La Plata es centro de ciertas energías, y cada diez años se produce allí un punto de energía. En una época pudo haber sido, por ejemplo: La Cofradía de la Flor Solar, la cual tiene mucho que ver con todo ésto. Es como si La Cofradía existiera y hubiera sido Patricio Rey. Rocambole” 8

Según lo refiere Rocambole la energía, diremos nosotros las fuerzas, son la combinación sobre la cual echar luz para comenzar a describir el surgimiento de Los Redondos, una de las bandas más antiguas del rock argentino.

Si bien la banda no tiene fechas exactas de inicio, se presume que emergió entre los años que conforman la década de 1965 a 1975. Aquella fue una época dura para la sociedad argentina, ya el clima militar estaba instalado en el país. Las fuerzas armadas fueron “un cuerpo institucional” que impuso sobre el cuerpo social un régimen de miedo, terror y silencio constante, tanto desde la acción como desde el discurso. En este, contexto algunos artistas se congregaban y formaban otros cuerpos que surgían con sus propuestas frente al mutismo generalizado del país. Ellos luchaban por preservar la libertad de expresión que estaba en camino a su abolición.

Según describen los documentos históricos escritos por el publico9 de Los Redondos Carlos Solari (Indio), Eduardo Beinlinson (Skay) y Carmen Castro (Poli), pilares de la banda10, por aquellos años pertenecían a un mismo grupo de personas que se reunían en la ciudad de La Plata. Posteriormente, vivirían en ciudades del interior del país en diversas comunidades para regresar luego a La Plata donde se unirían a “La Cofradía de la Flor Solar”11, una comunidad hippie que según declara Rocambole se puede señalar como inicio del grupo. Cuando, como parte de nuestro trabajo de campo, interrogamos a Poli y Skay sobre los inicios de Patricio Rey la respuesta fue la siguiente:


“No se.. no hay una fecha exacta, fue hace muchos años, eran épocas muy duras, en La Plata te perseguían, nosotros nos teníamos que cuidar mucho”12

De acuerdo con el relato de su publico, luego de pequeños exilios por el interior del país, y ya nuevamente instalados en la ciudad de las diagonales, el Indio, Skay y “La Negra Poli” (compañera inseparable de Skay), junto a otros artistas, formarían un staff de quince personas que oscilaban sobre el escenario. El mismo no tenía nombre, ni músicos fijos, ni roles definidos:


“En medio de tanta tristeza queríamos crear un lugar para la felicidad”13
Esta última afirmación de Poli nos habla del contenido propio de fuerzas-afectos del Cuerpo Redondo que surgía por aquellos años en relación a un cuerpo militar institucional y a un apaleado cuerpo social. Esta banda apareció como un cuerpo con prácticas discursivas y no-discursivas dentro de un agenciamiento de captura que pretendía reorganizar al país bajo un régimen verticalista con líderes despóticos. Podemos decir entonces que, desde sus inicios, el cuerpo redondo pretendió ser una línea de fuga,14 frente al sistema instaurado.
“Veníamos de vivir en comunidad por eso no creíamos..no teníamos líderes”15
Este cuerpo conformado por artistas “sin lideres” presentaba un espectáculo en el cual participaban músicos, actores, poetas y bailarinas. La historia narrada por los seguidores de “Los Redondos” asevera que este conjunto de personas no tenía un nombre que los identificara, y expone una anécdota como origen del mismo. El “Mono Rocambole” (quien era parte de este grupo) tenía una deuda con una imprenta y para saldarla les propusieron que comprasen unos pasajes a Salta y tocasen en el bar del “Polaco”16, un boliche donde se reunían poetas y tangueros de la época. Fue ahí cuando entre las veinte personas que viajaban en el colectivo “El Indio” propuso llamar grupo de artistas Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
“Creo que la primera vez que nos presentamos con el nombre de Patricio Rey fue en Salta.”17

Hasta aquí hemos observado cómo este cuerpo que nosotros denominamos Redondo eligió el arte como modo de expresión desde donde oponerse claramente a un régimen militar que a través del terror y la desaparición de personas forzaba al silencio, incluso, de los artistas (muchos de los cuales se exiliaron). Muy por el contrario, este grupo de jóvenes inquietos pusieron el cuerpo y buscaron generar desde una expresión artística rizomatica18 un encuentro que alegrase al cuerpo social y rompiese los límites propios del ambiente artístico. La mezcla de fuerzas-afectos de estos sujetos impulsó a la formación de este cuerpo que fue trasmutando permanentemente en el encuentro con otros, generando así siempre nuevas formas creativas de expresión.

Fue entonces como debido al contexto en el que nació este cuerpo y a las fuerzas que lo impulsaron, es que comenzaron a acrecentarse sus presentaciones llegando a una serie de shows en el Teatro Lozano (en los que hacían suelta de gallinas), que serían conocidos luego como “los lozanazos”19. (Cabe destacar que por entonces este tipo de actitudes eran únicas sobre los escenarios y desestructuraban las normas que regían a los espectáculos de la época.)

Con el transcurso de los años, la mixtura de elementos artísticos tomó forma como grupo de teatro, música y ballet. Continuando con su idea de proponer una fuga frente al sistema, se presentaban en distintos pubs del under, generando un espacio no oficial y transgresor. Brindaban espectáculos visuales donde la puesta en escena era primordial. Ya en 1977, Patricio Rey presentaba un espectáculo en el que participaban payasos, chicas ligeras de ropas (Monona y María Isabel), anunciadores y una imitadora de Carmen Miranda (Cecilia "Solita"). Los shows eran una extraña mezcla de componentes artísticos, distinta a todas las propuestas del momento. Por aquellos años durante las presentaciones del grupo, su cocinero “El Doce”, comenzó a repartir entre el público algunos bocaditos de ricota con forma redonda:


“Para nosotros era importante presentar un show donde hubiera un montón de personajes que tuvieran que ver con distintas formas o géneros de expresión. Era necesario aplicar al máximo la posibilidad de proteger el estado de ánimo por encima de la muerte y la canallada.”20
 

Como se puede deducir de las declaraciones de Solari las fuerzas de este cuerpo seguían apostando a crear un lugar para la felicidad. Con este mismo propósito, en 1978, llevaron su espectáculo a la capital de Buenos Aires. Su primer presentación fue en el Centro de Artes y Música (ex Periscopio) y como era costumbre, el Doce repartía entre la concurrencia bocaditos redondos de ricota (aunque ahora bajo el alias de “Sultán Mumificante”)21 y debutaba formalmente el Ballet Ricotero (un ensamble coreográfico femenino bajo vestuario de Cohen)22. Luego de la presentación y debido al clima militar en el que se vivía, los dueños del local sintieron miedo frente al show y decidieron suspender las siguientes presentaciones. Al parecer, las fuerzas de este cuerpo no lograban fisurar los muros que limitaban al arte porteño. Al enterarse de que la segunda función sería suspendida, “Poli” se parapetó en la puerta del local con un cartel cruzado por la leyenda "Patricio Rey prohibido". Las fuerzas, el deseo de este cuerpo la llevaba a realizar estos actos y fue así como se transformó en mucho más que una manager, Poli se había convertido entonces en la "ingeniera psíquica" de la banda.

Pese a las fuerzas que luchaban por vedarlos, aquel deseo de crear un espacio de resguardo para el ánimo era una realidad. El boca a boca ya les otorgaba un reconocimiento y cierto prestigio dentro del ambiente. Los permanentes intentos por silenciarlos solo generaron que este cuerpo fuese trasmutando hacia nuevas formas de expresión a fin de poder continuar enunciando sus ideas desde el arte. Pese a su política de anti sistema por la cual permanecían fuera de los medios, su reputación llevo algunas menciones y comentarios en pequeñas revistas de la época que no eran tan lejanas a la estética propuesta por el grupo. Fue así como en 1979 el periodista Claudio Kleiman de la revista “Expreso Imaginario” tuvo el privilegio de recoger las siguientes declaraciones de una boca anónima que decía ser “Patricio Rey” en las cuales se reflejaba claramente las intenciones de este cuerpo:
"La transferencia de la idea sólo es posible con la participación en el acontecimiento. Lo único útil para comprender es participar. Les aconsejo dejar su vocación periodística en las boleterías para perder la forma humana de la manera más adecuada".23
En relación a esta cita diremos que es allí donde se ve claramente el valor que este grupo daba a la generación de espacios de encuentro, de acontecimientos donde los cuerpos fuesen capaces de mutar y escapar a todo aquello que quisiese atarlos. Y es en base a dichos encuentros y la trasferencia que allí se daba que ellos también mutaron. En efecto, durante los primeros años de la década de 1980, parte de esa barra de La Plata que integraba aquel espectáculo multiartistico fue quedando en el camino. Los cómicos, las bailarinas y los anunciadores ya no serian de la partida. Lo que comenzó a suceder fue que el público se ponía inquieto durante los baches en que la banda no tocaba. Los encuentros comenzaron a exigir sólo rock'n roll como fuerza circulante. Fue así como finalmente mutaron por el deseo del publico a un “grupo de rock.” Los encuentros comenzaban a tener más concurrencia por lo que los medios especializados empezaban a hacerse eco del fenómeno que se estaba gestando. En ese momento, frente a la necesidad propia la banda grava su primer demo. El mismo contenía cuatro temas ("Mariposa Pontiac", "Superlógico", "Nene, nena" y "Pura suerte"), éstos sonaban con insistencia y buena repercusión en varias radios, las cuales elegían difundirlos sin rédito económico alguno a cambio.24 Así lo expresaba la propia Poli:

“Fjjáte vos que nuestra idea no era trascender, fue un grupo que tocó diez años sin grabar nada. Eran otras ideas… otros valores, libertad, antisistema, no líderes, independencia” 25

Si bien eran un grupo musical formado, las raíces no se perdían. En esta época solían aparecer invitados en sus shows: Celeste Carballo, Daniel Melingo y las Bay Biscuits. Con frecuencia, el periodista Enrique Symns trepaba al escenario y lanzaba sus monólogos malditos y febriles. Asimismo, mientras sonaba "Golpe de suerte", "Vamos las bandas", "Cua cua amén" y otros estrenos del momento, la bailarina y actriz Krisha Bodgan, encabezaba un extraño ballet donde también hacían de las suyas las hermanas Claudia y Marcia Schwartz. Con este nuevo show se presentaron en el teatro Bambalinas, el pub Zero y la Esquina del Sol. A finales de 1982 la noche del 9 de diciembre víspera del regreso a la democracia, en San Telmo, tras los monólogos del Mufercho y de Symns, la bailarina Monona pisaba las tablas toda vestida de militar y lentamente empezaba a quitarse la ropa terminando desnuda con su cuerpo todo pintado de oro. Como puede observarse la puesta en escena seguía siendo impactante. Ya cuando sus presentaciones eran cada vez más concurridas el Cuerpo Ricotero continuaba por fuera de los discursos de los medios masivos del momento, aunque algunos medios especializados dedicaban unas líneas a este grupo:

“Una es imparcial, trata de no tomar partido por nadie, pero a veces es imposible. El grupo que más me interesó en los últimos tiempos hace un recital y quiero que lo sepan. Y además porque es muy difícil que se enteren por otro medio, ya que estos delirantes tipejos no publicitan un cuerno nada de lo que hacen. Las noticias se corren y los teatros se llenan”26

Con el paso de los años la cantidad de presentaciones y público fueron en aumento, los cual los llevo a mutar nuevamente.

“Los redondos empezaron en serio cuando Poli, Skay y yo ya instalados en Buenos Aires nos pusimos a pensar qué hacer, la gente ya no quería más boludeces como los monólogos, sólo quería escuchar a la banda.”27

Continuando con su tradición de independencia respecto de sellos discográficos y productoras, y dos años después de su demo promocional, llegó su primer trabajo “Gulp” Para esta producción los fondos provinieron de un pozo común formado por un porcentaje de las ganancias de cada show y la distribución del mismo estuvo a cargo de la Negra Poli:

“Si un productor quiere ocuparse de Patricio Rey en grabaciones, o en lo que sea, está invirtiendo una cantidad. Y para resarcirse de lo que invirtió deberá vender a Patricio Rey de alguna manera que no tiene absolutamente nada que ver con lo que Patricio Rey quiere hacer.”28

Estas declaraciones son claves para entender que esta banda nunca se negó a la venta de su producto artístico, sino a la “comercialización”, a la forma en la que las productoras llevaban adelante el negocio. Ellos continuaron con la difusión de su trabajo desde el boca en boca; en los recitales, en el cuerpo a cuerpo, por fuera de la industria. Desde entonces apostaron a la propia generación y administración de sus recursos económicos lo que les otorgó la libertad artística de expresar aquello que sus deseos impulsaban sin recelo alguno. Resulta oportuno resaltar que esta actitud es la que les permitió desarrollar un camino artístico distinto, respetado y destacado por los músicos nacionales. Su producción fue netamente genuina, nunca existió un productor artístico qué les indique qué escribir, que acorde utilizar, dónde ubicar un estribillo, qué sonido utilizar, dónde gravar, o dónde y cuándo presentarse. Siempre fueron un cuerpo regido por fuerzas-afectos, no por líderes e instituciones.

Ante esta situación, resulta oportuno realizar un recorrido histórico, biográfico de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, su producción discográfica y presentaciones. Entendemos que esta obra musical plasmada y presentada es un elemento clave para pensar la relación, el encuentro, entre dos Cuerpos como lo son el Redondo y el Ricotero y la permanente transmutación de los mismos cuyos efectos constituyen una subjetividad ricotera.

De acuerdo con lo referido en el párrafo anterior comenzaremos el recorrido en diciembre de 1985 con la aparición de su primer Lp "Gulp", grabado íntegramente en los estudios de MIA con Lito Vitale como operador y músico invitado. (La banda que grabó el disco fue: el “Indio” Solari, “Skay” Beilinson, “Semilla” Bucciarelli, “Tito” Fargo D'Aviero, Willy Crook y el “Piojo” Ábalos). Por aquellos años Los Redondos comenzaban a ser conocidos por temas como "Barbazul versus el amor letal", "La bestia pop" o "Ñam fri fruli fali fru". Luego editarían el disco "Oktubre" (1986), su segunda placa. Con ésta pasarían a la masividad y ganarían más respeto dentro de la prensa especializada. De este disco sobresalían temas como "Semen-Up" y "Fuegos de octubre". En 1988 llegaría el primer recambio de músicos, Tito Fargo D'Aviero, Willy Crook y el Piojo Ábalos se retiraban, para dar paso a la nueva formación integrada por: El Indio Solari, Skay Beilinson, Semilla Bucciarelli, Wálter Sidotti y Sergio Dawi.

Ya consagrados con una legión de fieles seguidores producían su tercer disco "Un baión para el ojo idiota" (1988), un trabajo que reflejaba fielmente el sonido del grupo, según declaraba alguna vez el Indio. Rápidamente, al igual que aumentaban la cantidad de devotos, surgía su cuarto trabajo "¡Bang! ¡Bang! ¡Estás liquidado!" (1989). Este disco contenía clásicos como "Esa estrella era mi lujo", "La pabellum de un psicópata" y "Héroe del whisky”. Hasta entonces tocaban en pequeños teatros y pubs porteños, para luego llegar a Cemento, de allí a Palladium. Fue junto"¡Bang! ¡Bang! cuando llegaron los recitales masivos. Dada la cantidad de adeptos que tenia la banda, se vieron obligados a ceder en cierta parte ante sus principios e ingresar al circuito del rock y sus clásicos lugares de presentación.

Fue así como en diciembre de 1989 tocarían por primera vez en el estadio de Obras Sanitarias. Tocar en ese lugar emblemático era algo así como obtener la coronación para una banda en Buenos Aires. La concurrencia fue tal que diez días después realizarían dos Obras más para, finalmente, presentarse en el campo de hockey del mismo club ante 25.000 personas, una cifra inédita hasta entonces para la banda. Este es el primer indicio respecto de la mutación de los cuerpos en la cual el Cuerpo Ricotero comenzaba a diagramar todo un fenómeno que excedería al grupo. Al parecer, aquel espacio de felicidad que la banda quiso crear en sus inicios se debía ampliar debido a que muchos deseaban participar de aquel.

Ya en 1990 el fenómeno y su popularidad crecía a pasos agigantados; el grupo era consagrado una y otra vez por montones de fanáticos que los seguían y se sumaban a lo largo de toda su discografía

Después, con la masividad, fue imposible mantener esos rituales. Paso algo muy interesante: Los Redonditos empezaron en plena dictadura. Lo que hicimos entonces, en lugar de replegarnos, fue reunir gente, expandirnos, manifestarnos artísticamente”29

Como resultado de esta situación comenzarían a ser reconocidos como un grupo de culto al cual las masas rendían homenaje en cada recital. Por ello, volverían a presentarse en el estadio de Obras en 1991. Claro que nadie imaginaba que allí comenzaría la estigmatización del grupo y sus seguidores.

En aquel recital la policía detuvo a cuarenta personas en las inmediaciones del estadio. Uno de los jóvenes que asistió al recital, Walter Bulacio, fue detenido y trasladado a la comisaría, lugar donde permaneció algunas horas en un calabozo para luego ser trasladado a un hospital porteño, donde permaneció cinco días en estado de coma a causa de las lesiones sufridas en la comisaría, finalmente murió. Su muerte en primer instancia fue caratulada como “muerte por lesiones” y luego cambió “muerte dudosa”30. Este incidente y sus repercusiones llevaron a los integrantes del grupo a tomar la decisión por razones de seguridad de no tocar más en Capital Federal. Efectivamente sucedió así, sólo volvieron a hacerlo después de varios años. Mientras las “misas paganas” (como llaman sus seguidores a cada show) se celebraron en el interior del país. En relación a esta época Poli dijo:
“El paso a la masividad para nosotros fue doloroso en muchos aspectos”31

Para fines de 1991, Patricio Rey sacaba su nueva placa: "La mosca y la sopa" (1991), "Mi perro dinamita" y "Un poco de amor francés" eran los temas que sonaban en las radios y discotecas de todo el país. En 1992 aparecía mágicamente un disco en vivo "En directo" (1992) que terminó siendo definido como una especie de "pirata oficial" según el mismo Skay. Allí se incluían grabaciones de shows en vivo, fragmentos minuciosamente seleccionados y remasterizados en Estados Unidos.

En 1993 se decidían lanzar por primera y única vez un disco doble con 25 temas, titulado "Lobo suelto" / "Cordero atado". El mismo fue presentado durante dos noches consecutivas en el estadio de Huracán, con 80.000 espectadores en total. Para entonces mostraban al ambiente del rock que la fe ricotera iba más allá de la difusión en medios, las abultadas inversiones de productoras y sellos, y la participación en grandes festivales. Si bien ser independientes les permitía ser dueños de sus deseos y obra, esto también implicaba una serie de complicaciones al momento de organizar un recital para tanto publico porque se hacía difícil encontrar lugares que cumplieran con las condiciones de seguridad que la banda pretendía. Sin más la actual Secretaría de Cultura de la Provincia de Santa Fe, María de los Ángeles “Chiqui” González, confesó en una entrevista radial32 que ella en persona charló en más de una oportunidad con el grupo respecto de la posibilidad de que Los Redondos tocarán en la ciudad de Rosario (en el CEC-Galpon 11) pero Poli siempre argumentó que era un lugar chico y no cumplía con la seguridad necesaria para su público.

En 1995, tras largos meses de silencio, anunciaban una presentación en la ciudad santafecina de San Carlos. Para la fecha del show, la capacidad hotelera había sido totalmente saturada y bandas de fanáticos se instalaban en carpas en las afueras de la ciudad. En aquella ocasión realizaron dos shows en una discoteca con capacidad para 3000 personas con entradas totalmente agotadas. Un año después, en 1996, publicarían “Luzbelito” durante ese año y el siguiente tocarían en los estadios de Unión y Colón de Santa Fe. Hacia fines de 1998, los Redondos se acercaban a la Capital y sin pisar su suelo se presentaban en el estadio de Racing33, con el disco "Ultimo bondi a Finisterre" (1998), el noveno de la banda. Allí daban dos shows con más de 45.000 personas en cada uno. Aquéllo fue una prueba de retorno sin incidentes. Reanudarían a sus presentaciones en vivo en 1999 tocando dos días consecutivos en el Patinódromo de Mar del Plata. Allí una vez más los incidentes serían graves y estarían en relación directa con la represión policial. Pasada la tormenta y con más tranquilidad planificarían el esperado show en pleno Buenos Aires. El mismo finalmente tendría lugar el 15 y 16 de abril del 2000 en el estadio de River.34 Asistieron a la “misa” alrededor de 140.000 fanáticos. Ellos participaron de un hecho calificado por la prensa como "histórico". En aquella fecha presentaron su último disco Momo Sampler (2000)

Después de un año sabático, el 22 y 23 de abril del 2001 se presentaban dos noches en el Estadio Centenario de Montevideo, primer y único recital de la banda fuera de Argentina. En agosto del mismo año tocarían en la ciudad de Córdoba (estadio Chateau Carreras). Por entonces, nadie imaginaba que esa sería la última presentación de la banda.

Luego de un tiempo sorpresivamente, anunciaban su separación. Sin recitales de despedidas ni recaudaciones millonarias, hasta con una forma que a Solari no le convencía. Prueba de ello, fueron sus declaraciones en una entrevista con Mariano del Mazo, periodista de Clarín Espectáculos:

“Tuve un período de duelo porque no me gustó el modo en que se interrumpió el viaje de Los Redondos. Más que nada, por la gente. Después de una trayectoria tan rica, de haber salido de la nada, sin ningún tipo de apoyo multinacional, y haber llegado a ser la banda que más entradas vendió en la historia de la música local, ser una banda de culto y a la vez masiva, el final tendría que haber sido otro. Leí que Skay dijo que se sentía liberado. Bueno, yo no me liberé de nada. Sigo siendo lo mismo y me hubiera gustado que Los Redondos tuvieran un final más dedicado a la gente. Me quedé con las ganas de tener un final más elegante. Yo no sé si eso puede ocurrir, habrá que recomponer algún espíritu.”35

Por su parte, en una entrevista con el mismo periodista Skay respondió a la pregunta ¿Qué paso?36


Sencillamente se había vuelto todo muy previsible. Se acabó la magia, el misterio. El Indio también hacía tiempo que quería parar y el nacimiento de su hijo habrá influído. La verdad es que todos necesitábamos un cambio. Entonces decidimos tomarnos un año sabático.”

En conclusión aquel grupo que había empezado como “algo” para pocos trasmutó a una banda de culto para las masas, con una trayectoria de 26 años en las tablas del rock.

Pese a su separación, los Redondos son aún hoy un fenómeno que marcó a dos o más generaciones con su música. Este cuerpo, composición de fuerzas, siempre mutó, entendemos que esa fue la clave de su éxito.

Finalmente agregaremos un escrito realizado por el propio Indio Solari ya que creemos que el mismo refleja claramente la propuesta artística de la banda y su discurso, dos elementos que intervienen en la construcción de la “Subjetividad Ricotera”. Asimismo pensamos que las siguientes líneas permiten señalar la importancia de observar el fenómeno que rodea a este grupo desde la perspectiva del esquizoanálisis ya que entendemos la clave esta en las fuerzas-afectos, deseo revolucionario que muta y se expresa en ocasiones en una línea de fuga que rompe con el sistema que pretende delimitar toda una multiplicidad de elementos dentro de formas rígidas:

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