Página principal

Paseo por una celebración y otras buenas obras


Descargar 194.91 Kb.
Fecha de conversión20.09.2016
Tamaño194.91 Kb.

D

Paseo por una celebración y otras buenas obras

esde que el gran sabio chino Confucio sentenciara aquello de «fortalecer los vientres, debilitar las cabezas, la cultura del pueblo es la ruina del Estado» hasta nuestros días, el hombre ha ido caminando siempre por el sendero de la cultura, como auténtico camino de la libertad. Allí donde

hay cultura, decían nuestros clásicos, no hay distinción de clases. Por eso, «Madrid, Capital Europea de la Cultura» será todo un homenaje a aquellos que hicieron de la cultura un fenómeno inseparable de la libertad y del progreso. La ya mítica fecha del 92, a la que aún no hemos llegado, citará en Madrid a lo más selecto de la cultura del mundo. Pero, no se trata sólo de que Madrid acoja a las grandes estrellas y a los grandes nombres, cosa que ya hace casi a diario. Se trata, en definitiva, de poder programar un conjunto de actuaciones y acontecimientos, que por su complejidad podríamos decir que forma parte de esta peculiar «cultura» que Madrid acogerá con fuerza en 1992.

Madrid será el próximo año el marco donde se expondrán las últimas novedades, los últimos acontecimientos. Aquí, en el Auditorio Nacional, oiremos a la Filarmónica de Berlín; aquí, en el Monasterio de la Encarna-

JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ


ción, presenciaremos la recuperación de importantes parti­turas de los maestros de la Real Capilla; veremos piezas sacramentales de Calderón de la Barca y asistiremos a los debates del primer Simposio Internacional de Colecciones de Historia Natural. Viviremos, en una palabra, la pasión de un binomio, pasado y presente, que se hace inseparable en un Madrid que será la capital de la cultura. Por eso, porque será la capital de la cultura, Madrid no será excluyente de nada ni de nadie. La danza, el flamenco, el jazz, el rock, lo desconocido y conocido, la música clásica, el barrio, el teatro, la poesía, las artes plásticas, la arquitectura, la ópera, el canto, la escuela taller, la pintura, la escultura, todo, en definitiva, tendrá cabida en Madrid, que está aún, en gran medida, por descubrir.

Madrid, la Villa y Corte, recobrará, aunque sea por un año, sus señas de identidad perdidas. «Madrid, Capital Europea

«Madrid, Capital Europea de la Cultura» será todo un homenaje a aquellos que hicieron de la cultura un fenómeno inseparable de la libertad y del progreso. La ya mítica fecha del 92 citará en Madrid a lo más selecto de la cultura del mundo.

Madrid será el próximo año el marco donde se expondrán las ultimas novedades, los últimos acontecimientos. Viviremos, en una palabra, la pasión de un binomio, pasado y presente, que se hace inseparable en un Madrid que será la capital de la cultura.

de la Cultura» nos permitirá pasear por el jardín del recuerdo. Allí podre­mos contemplar, en las macetas de la historia, las flores de nuestras institu­ciones y de nuestro patrimonio cultural desde la Edad Media. Vamos a andar por el zoco de 1492, rodeados de árabes y judíos, vamos a sentir los motines de 1766 y el 2 de mayo de 1808, y vamos a «padecer» una «nauma-quia», auténtica batalla naval que rememorará los viajes de Ulises. Todo un espectáculo flotante donde las barcazas desafiarán a la historia en las mansas aguas del estanque del Retiro o del lago de la Casa de Campo. Y todo ello no impedirá que madrileños y visitantes puedan presenciar un Auto Sacramental de Pedro Calderón de la Barca en la Plaza Mayor de Madrid o contemplar en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense una ex­posición de la prensa madrileña, desde sus orígenes hasta nuestros días. Y lo mismo puede decirse de otras exposicio­nes, como la del Museo de la Ciudad, o hacer un recorrido por Madrid a través de sus citas literarias. No obstante, la programación elaborada por el Consorcio está siendo puesta al día continuamente, y hasta los cien días previos a 1992 no se considerará ultimada. Música y arte, teatro y cine, historia, tradición y los últimos descubri­mientos, la llegada de las grandes figuras internacionales de todas las bellas artes y los programas culturales en cada rincón de cada barrio madrileño. Todo se dará en el «Ma­drid, Capital Europea de la Cultura». Un viaje rápido por la programación te obliga a detenerte en cinco estaciones fundamentales.

Madrid, Madrid, Madrid


Es el lema principal de lo esencial de la programación. Tratará de respon­der, valorar y, en muchos casos, descubrir qué es y qué ha sido Madrid históricamente en la cultura del mundo. Es una labor de investigación y descubrimiento en la que Madrid es la gran protagonista. Para ello, se están expurgando en numerosos archivos de instituciones y centros culturales, desde el Palacio Real hasta la más pequeña biblioteca, sacando a la luz partituras y legajos, para remover en suma la historia y el pasado que muchas veces por el peso del Estado no se ha podido ver.

Este apartado está dividido en dos partes: «Madrid, Villa y Corte» y las «Tribunas vivas». Estas últimas consistirán en recorridos semanales por diversos escaparates culturales en los que nuestros principales intelectuales y creadores comentarán o expondrán su trabajo. En esta celebración a nivel popular de la cultura, que llenará de actividades las cincuenta y dos sema­nas del 92, se desarrollará quincenalmente la «Tribuna del Teatro»; jóve­nes intérpretes de música clásica visitarán cada semana un barrio distinto de la ciudad en el ciclo «Música barrio a barrio»; los amantes del flamenco podrán disfrutar del duende y la inspiración de Paco de Lucía y Camarón de la Isla en su primera actuación juntos; una vez al mes, jóvenes cantantes, en colaboración con la Escuela de Canto, la Escuela-Taller de Tecnología del Espectáculo del INAEM y la Escuela Superior de Arte Dramático, presentarán una producción distinta en el ciclo «Opera de Bolsillo» y en la


«Tribuna del Pop y el Rock» desfilarán los principales grupos e in­térpretes, en macroconciertos semanales, que reunirán tres actuaciones, de un grupo primerizo, de un conjunto medianamente conocido y, como colofón, de las grandes figuras. Ni el teatro, ni la danza, ni la poesía, ni la arquitectura, ni las artes plásticas, ni el jazz, ni el más mínimo aspecto de nuestra cultura se quedará sin tribuna y sin barrio.

Así, en el apartado «Madrid, Villa y Corte» resulta especialmente atractiva la exposición «Madrid pintado», cuyo comisario va a ser Alfonso Pérez Sánchez, ex director del Museo del Prado. La muestra nos enseñará una panorámica de lo que ha sido Madrid en la pintura, Madrid como escenario y Madrid como tema.

La programación elaborada por el Consorcio está siendo puesta al día continuamente, y hasta los cien días previos a 1992 no se considerará ultimada. Música y arte, teatro y cine, historia, tradición y los últimos descubrimientos. Todo se dará en el «Madrid, Capital Europea de la Cultura».

Otros proyectos, como el «Madrid utópico», previsto para el mes de octu­bre, se encuentra muy avanzado. Es, por encima de todo, una exposición de arquitectura que parte de una idea original y arriesgada: invitar a varios arquitectos de renombre universal para que, sobre un plano real de la ciudad de Madrid, tracen imaginativamente las modificaciones más creati­vas, renovadoras y butópicas que consideren más atractivas. Se trata, pues, de una exposición un tanto lúdica que plasmará más sueños que realidades factibles, un divertimento en suma. La exposición «Madrid utópico» reuni­rá todos estos proyectos en el Museo de la Ciudad, ín cuanto a lo que hemos reseñado más arriba sobre la prensa, y dentro también del marco del Museo de la Ciudad, podremos conocer la prensa madrileña desde sus orígenes, algo que no se ha hecho nunca. La comisaria de la exposición es María Dolores Diez, que junto a María Cruz Seoane es autora de un importante y exhaustivo libro sobre el tema. La exposición, que se está montando en colaboración con la Facultad de Ciencias de la . Información de Madrid, plasmará desde recortes publicitarios de distintas épocas hasta antiguas rotativas pasando por los nombres de periodistas y cabeceras de periódicos que han hecho la historia de la prensa. «Madrid, de Cine» brindará la posibilidad de revisar la historia del cine madrileño a través de setenta películas en un ciclo que durará todo el año, así como la realización de una película sobre Madrid con fragmentos de diez directores distintos. Un ciclo de confe­rencias sobre ilustres españoles en Madrid, organizado en colaboración con la Sociedad Matritense de Amigos del País; una exposición sobre Felipe II y su relación con la capitalidad de Madrid; muestras organizadas por la Comu­nidad sobre la ciudad de los años 50 y la ciudad de los años 80; una antología del teatro madrileño...

Cuatro siglos de teatro


Esta muestra, que se exhibirá en el Museo Municipal entre el 15 de mayo y el 31 de julio, es una de las «perlas» de la programación. Recoge la historia del teatro en Madrid, des­de las representaciones populares en las corralas hasta la puesta en escena más vanguardista. El comisario es Andrés Peláez y el conjunto de la muestra está destinado a permane­cer para siempre en el Museo Almagro, que se inaugurará tras esas fechas.




Madrid celebrará su capitalidad cultural europea

con grandes exposiciones de pintura, entre las que destacan

la antológica consagrada a José Ribera, o la dedicada a la

España de los Descubrimientos. En 1992, además,

está prevista la inauguración del Palacio de Villahermosa, sede

del Museo Thyssen.


La exposición la compondrán, entre otras piezas, los fondos del archivo del Teatro Real, con figurines, maquetas, escenografía, decorados, guardarro­pía, etc., procedentes del Centro Dramático Nacional, del Archivo de la Diputación de Barcelona, del Archivo de la iglesia de San Sebastián y de la Biblioteca Nacional. El núcleo de la exposición se exhibirá en el Museo Municipal, pero está previsto sacar parte de los fondos en determinados días al Centro Cultural Conde Duque, al Palacio de Velázquez o incluso a la plaza de España. Se trata de uno de los proyectos más avanzados. Asimismo, se pondrá en escena el Auto Sacramental de Calderón «El Gran Mercado del Mundo», siguiendo ese afán de recuperar la cultura en su lugar habitual y original. La dirección correrá a cargo de Miguel Narros, la versión será de José María Diez Borque y Rafael Pérez Sierra y la produc­ción ha sido encargada a la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Se celebrará en el mes de junio y tiene un presupuesto de ciento cincuenta millones de pesetas, que en buena medida se ingresarán por los derechos de grabación de Televisión Española. Será toda una fiesta barroca en la Plaza Mayor, que se engalanará para la ocasión y por la que sus organizadores están especialmente ilusionados.

En cuanto al llamado «Zoco de 1492», proyecto todavía no lo suficiente­mente avanzado, pretende recrear un mercado medieval en el Madrid de finales de la Edad Media. Será un mercado castellano clásico: se venderán productos tradicionales madrileños y acogerá a las familias artesanas clási­cas, ya desaparecidas. La escenografía reflejará, además, las tres culturas de la época, es decir, la cristiana, la judía y la musulmana. El comisario de la exposición es Antonio Méndez y se .está buscando para su situación un lugar laberíntico que refleje una estructura gremial. Tal vez el lugar más idóneo para montarla sea la Casa de Campo. No tiene aún fecha de inaugu­ración.

Programación musical


«Madrid, Madrid, Madrid» es el lema principal de lo esencial de la programación. Tratará de responder, valorar y, en muchos casos, descubrir qué es y qué ha sido Madrid históricamente en la cultura del mundo.

El musical es uno de los aspectos más mimados en la programación del «Madrid, Capital Europea de la Cultura» o, por lo menos, constituye la parte más cerrada. Realmente, no hay parcela musical que no tenga sitio en el programa. Pero, como es lógico, serán las grandes estrellas internaciona­les las que más darán que hablar. Así, será posible disfrutar de actuaciones como la de la Filarmónica de Berlín, dirigida por Daniel Barenboim; ver a Claudio Abaddo con la Filar­mónica de Viena; la Royal Filarmonic Orchestra, dirigida por Vladimir Askhenazy; la Gewandhaus Orchester, dirigi­da por Kurt Masur; la Filarmónica de Chicago, también con Daniel Barenboim y, finalmente, la Royal Concert Gebouw, bajo la batuta de George Solti.
Exposiciones de arte

El apartado artístico es, de momento, el aspecto menos re­matado de la programación, no tanto por la falta de perspec­tiva de grandes exposiciones como por su falta actual de concreción. Entre las exposiciones previstas destaca, sobre to-



£1 Palacio de Linares, ahora en restauración, será sede de la Casa de América, uno de los proyectos distintivos del Madrid-92, que dotará a la ciudad de un Centro cultural, diplomático e institucional de primer orden.



Otros proyectos emblemáticos del «Madrid cultural» son el Museo de la Ciudad o el Centro Cultural Conde-Duque, cuyas obras de

rehabilitación ya estarán concluidas en 1992.

das ellas, la del «Romanticismo alemán», que se exhibirá en el Museo del Prado. Especial interés reviste también la gran exposición consagrada a José Ribera, en la que podrá contemplarse por vez primera en España prácticamente su obra completa y que se celebrará en el Prado. Para abrir boca, en el último trimestre de este año se va.a llevar a cabo un ciclo de conferencias que, bajo el lema «Los grandes pintores del Museo del Prado», congregará a grandes figuras intelectuales europeas para que des­cubran aspectos inéditos y, en todo caso, personales de sus pintores favori­tos. Así, el escritor italiano Antonio Tabucchi disertará sobre Fra Angélico, Paloma Picasso sobre su padre y también intervendrán Jorge Semprún, José Saramago, Rosemberg, Rodolfo Paluchini, Alfonso Pérez Sánchez y Manuela Mena.

Asimismo, formarán parte del ciclo de programas «Madrid, Madrid, Madrid» las llamadas tribunas vivas, que serán recorridos semanales por diversos escaparates culturales. Ni el más mínimo aspecto de nuestra cultura se quedará sin tribuna y sin barrio.

Las muestras «Pintura Española sobre el Descubrimiento», que se exhibirá en el Centro Cultural Conde Duque y la antológica dedicada a «Filippo Juvarra», en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, con la colaboración del Patrimonio Nacional, serán otros puntos de obligada visita.

A juicio de los portavoces del Consorcio, se ha tratado de coordinar a todos los agentes culturales que hay en Madrid: orquestas, teatros, museos y también a escritores, artis­tas, etc., a los que se han hecho encargos. Luis de Pablo, Cristóbal Halffter y Carmelo Bernaola han compuesto obras encargadas para la ocasión: Halffter abrirá el año cultural con una recreación culta y popular del fandango del Padre Soler. También muchos escritores han sido requeridos. El Consorcio va a editar una revista mensual a la que quieren llamar a colaborar a los grandes escritores en lengua castella­na. Ya están invitados los cuatro Premio Nobel: Cela, Octa­vio Paz, García Márquez y Severo Ochoa. También escribi­rán en ella los más importantes escritores españoles. En definitiva, «Madrid, Capital Europea de la Cultura» per­mitirá, dentro del genérico apartado denominado «La Hora Española», conocer más a fondo su historia, sus culturas, sus principales artistas e intelectuales. Mediante una serie de ciclos y actividades, conoceremos las principales orquestas

sinfónicas españolas en el ciclo «Nuestras Orquestas» (con la colaboración de la Orquesta y Coro Nacionales de España); una antología de Grandes Escenas del Teatro Español, el Certamen de Coreografía de Danza Españo­la, un Panorama del cine español, el I Congreso Internacional sobre la Enseñanza de la Lengua Española y diversas exposiciones bibliográficas, arqueológicas, científicas y de Bellas Artes, en colaboración con distintos centros públicos y privados. En este año de 1992 se cumplen también los quinientos años de la gramática de Nebrija, y sobre ella y la personalidad intelectual de su autor se celebrará una exposición.

Pero «Madrid, Capital Europea de la Cultura» no sólo tendrá una «Hora Española», también «La Hora Europea» y «La Hora Americana» tendrán su presencia en 1992. Así, «La Hora Europea» permitirá abordar un «Festi­val abierto», esta vez con Europa como centro de atención. En torno a la semana europea se organizará un ciclo de conciertos de nuestra tradición musical, desde la Edad Media al Barroco, una antología de las grandes

La programación musical de «Madrid, capital europea de la cultura» reserva numerosas sorpresas. Así, el pianista y direc­tor argentino Daniel Barenboim actuará en dos ocasiones en Madrid al frente de la Filarmónica de Berlín y de la de Chicago (arriba). Y los aficionados al flamenco tendrán oportunidad de disfrutar, por vez primera, de la actuación conjunta de Camarón de la Isla y Paco de Lucía (sobre estas líneas y a la derecha, respectivamente).

La muestra «Cuatro siglos de teatro» es una de las «perlas» de la programación. Recógela historia del teatro en Madrid, desde las representaciones populares en las corralas, hasta las representaciones de vanguardia de nuestros días.

escenas del teatro europeo, una programación especial del Festival Internacional de Teatro, panoramas de cine euro­peo, exposiciones y debates sobre distintos aspectos de la cultura de nuestro Viejo Continente. Pero si 1992 es el año del «Madrid, Capital Europea de la Cultura», también es el año de América. Por eso, Madrid quiere organizar un «festival espontáneo», esta vez con América como protagonista. Durante este «festival» escu­charemos un ciclo de polifonía y música de cámara america­nas y uno con relevantes orquestas sinfónicas del Nuevo Continente.
Últimos descubrimientos

Será algo así como «el punto y aparte» de todo lo anterior. Será la puerta de salida por la que han abandonado Madrid las «Horas» de España, Europa y América. Será entonces cuando «Madrid, Capital Europea de la Cultura» fije su

mirada en los «últimos descubrimientos», esos grandes hitos del arte mas reciente, nuevas tecnologías para la creación o para la difusión de la cultu­ra, jovencísimos talentos acabados de descubrir, etc. Pero como todos los años, el de 1992 también acabará en diciembre. Y será en este mes, cuando «Madrid, Capital Europea de la Cultura» hace las maletas y se despide, cuando tenga lugar la última programación coordina­da y abierta al mismo tiempo. En este mes, Madrid centrará su atención en los españoles que viven en el extranjero y en los extranjeros que viven en España.

Infraestructuras: Las piedras de las pirámides


L


a carencia de una adecuada infraestructura impide el desarrollo. Por eso la maquinaria de «Madrid, Capital Europea de la Cultura» se puso en marcha en el mismo momento en que se conoció la decisión del Consejo de Ministros de Cultura de CE.

En todo este tiempo, y en lo que aún queda, Madrid ha creado nuevas infraestructuras y ha recuperado, mediante la rehabilitación, otras. Pala­cios, museos, jardines, calles y casas han sido recuperados y devueltos a su antaño esplendor para que sean testigos de un Madrid que acogerá a la cultura como eje de su actuación a lo largo de 1992. Dentro del conjunto de actuaciones realizadas, habría que destacar, en lo que a creación de nuevas infraestructuras se refiere, el Museo de la Ciudad y el parque Olivar de la Hinojosa, en tanto que en restauración habría que subrayar el palacio de Linares-Casa de América.



Estas tres obras forman parte de las diez macroesculturas que en 1992 se exhibirán en el Parque del Olivar de la Hinojosa. Arriba, a la derecha, escultura de Michael Warren. A la izquierda, «Silla gigante», de Leopoldo Maler. Abajo, obra de Paul van Hoey.



El Museo de la Ciudad, que estará concluido a finales de este año, expondrá de modo permanente la evolución histórica de la ciudad, desde sus oríge­nes, pasando por el Madrid musulmán, el de los Austrias, el de los Borbo-nes, el del siglo XIX o el Madrid del siglo XX. Planes urbanísticos para la ciudad, el Madrid monumental, las infraestructuras de Madrid o los usos y costumbres castizos son algunos de los aspectos que el Museo de la Ciudad recogerá en sus cuatro plantas subterráneas y cinco sobre rasante, en lo que es uno de los proyectos más ambiciosos del Consorcio. Dentro del parque Olivar de la Hinojosa habría que subrayar el gran espa­cio macroescultural, con gigantes esculturas del rumano Alexandru Cali-nescu Arghira, de Carlos Cruz-Díez, Jorge Dubón, Amadeo Gabino, Bucki-chi Inoue, Dani Karavan, Leopoldo Maler, el irlandés Michael Warren, Paul van Hoeydonck, el único escultor que tiene una obra en la Luna, y Miguel Berrocal, autor de una de las obras destinadas a convertirse en símbolos del evento, «La Manolona».

En el Olivar de la Hinojosa se podrá disfrutar del Jardín de las Tres Culturas, que ocupará el cuadrante noreste del gran anillo que constituye el parque. Será una trilogía, es decir, tres jardines fácilmente individualiza-bles y reconocibles. Allí, en el Jardín de las Tres Culturas, se darán cita los judíos, cristianos y musulmanes. Cada jardín aporta una anécdota o un hito que, a través de una cita literaria, evocará un texto judío, cristiano o musulmán.

Una vegetación variada y exuberante de palmeras refuerza el concepto de oasis, común a las tres culturas representadas: cristiana, judía y musulma­na.

El jardín cristiano, o Claustro de las Cantigas, recuerda un claustro medie­val. En el centro se levanta un templete, que podrá utilizarse como escena­rio para pequeños conciertos, con un graderío alrededor. Música y agua se unirán en dos órganos situados en los estanques que se encuentran detrás del graderío. Cada órgano está compuesto por siete tubos transparentes llenos de agua que, en función de la señal musical que recibe, adquiere determinado color. El jardín se organiza en forma de cruz y la vegetación será de setos de lavanda, romeros, laureles, manzanos y fresnos.

El llamado «Zoco de 1492» pretende recrear un mercado medieval en el Madrid defínales de la Edad Media. La escenografía reflejará, pues, la cultura de la época con las tres culturas, es decir, la cristiana, la judía y la musulmana.

El jardín árabe, «Estancia de las Delicias», estará hecho en diferentes niveles para estancias rehundidas o elevadas res­pecto a otras. En el centro habrá un pabellón y una fuente, de la que mana el agua que discurre por ambos lados del camino para desembocar, al final, en dos albercas. Las plan­taciones aunan el color y el perfume: rosas, jazmines, lilas y cipreses.

En cuanto al jardín judío, «Vergel de Granados», representa la ciudad ideal, orientada a los cuatro puntos cardinales y asignada a las doce tribus de Israel. Allí estará representado el escudo'de David, que contiene una fuente por la que cae el agua en forma de caracol hacia una ría que limita el contorno. Las plantaciones serán de granados, cipreses, oli­vos, plantas de ribera y contraste con el exterior, tratado como desierto, con profusión de rocas y palmeras. Además hay un lago y dos estanques, en los que está cayendo permanente el agua de dos gárgolas, con fuentes inteligentes,




La Plaza Mayor será escenario, en 1992, de la representación de un auto sacramental de Pedro Calderón de la Barca (arriba a la izquierda).


de manera que permanentemente hay un espectáculo de luz y de fuentes de agua con geisers. Tiene una ría de dos kilómetros, tiene un canal de remo, tiene un auditorio al aire libre, donde caben prácticamente 15.000 plazas dentro de las gradas, en lo que es la gran explanada, y en ese auditorio se celebrará el concierto de rock de Amnistía Internacional. Serán seis horas seguidas de rock.

El aspecto musical es uno de los más mimados en la programación del «Madrid, Capital Europea de la Cultura». No hay parcela musical que no tenga sitio en el programa. Barenboim, Abbado, Solti oAskhenazy son algunas de las grandes estrellas internacionales que más darán que hablar.

Otra de las infraestructuras importantes es el Espacio Ecológico de la Arganzuela. En la Arganzuela va a constituirse, en el antiguo matadero, un complejo cultural. Ahí va a estar la nueva sede del Ballet Nacional, va a haber otras sedes destinadas a otros menesteres culturales y va a haber una zona con jardines y un invernadero con cuatro zonas de plantas climáticas distintas. Para ello el nuevo edificio sufrirá una restauración integral de sus elementos arquitectónicos y ornamentales fundamentales, sustituyendo el material de cubierta de fibrocemento por láminas de vidrio armado, consi­guiéndose así un recinto totalmente acristalado que, debidamente climati-zado, se encontrará en una disposición óptima para una exposición detalla­da de las especies botánicas propias del continente americano en la fecha de conmemoración del Quinto Centenario de su descubrimiento. También habrá en la Arganzuela un espacio central, rodeado de un gran mercado de flores, con pequeñas tiendas, y también habrá pequeñas tiendas para vender productos vegetaria­nos, semillas y todo lo relativo al mundo de la naturaleza.

Casa de América

La Casa de América se pretende que sea un gran centro cultural iberoamericano, aunque tenga también un conteni­do diplomático. Será el gran centro cultural destinado a la representación de espectáculos iberoamericanos, a muestras de culturas iberoamericanas, etcétera. La rehabilitación del palacio de Linares consiste, funda­mentalmente, en la adaptación del palacio al uso al que se destina, sin modificación de la estructura, incluyendo tam­bién la rehabilitación del patrimonio mueble (pinturas, bronce) a cargo de artistas especializados. También se res­tauran y se adaptan las caballerizas y la Casa de Muñecas al mismo uso que el resto del palacio. Asimismo, se construye

un auditorio subterráneo que enlaza las caballerizas y el palacio. Dentro de ese auditorio se crea otro auditorio más pequeño, que emerge por sistema mecánico del suelo del primero y que servirá para seleccionar distintos usos.

Pero «Madrid, Capital Europea de la Cultura», tendrá más infraestructu­ras. A este respecto hay que destacar el Museo de San Isidro, en el antiguo palacio del conde de Paredes. O la Ciudad de los Niños, que es un gran proyecto que forma parte del proceso integral de rehabilitación de la Casa de Campo. Este proyecto cuenta con zonas de habitabilidad para traer a niños que pasen varios días allí, disfrutando, va que habrá una reproduc-








Aspecto exterior (arriba) e interior (abajo) de La Tinaja, parte del Museo de la Cerámica de Arganzuela, uno de los proyectos que más ilusionan al Ayuntamiento de Madrid.

El apartado artístico es, de momento, el punto débil de la programación, no tanto por la falta de perspectiva de grandes exposiciones, como por su falta actual de concreción. Entre las exposiciones previstas destacan la del «Romanticismo alemán» y la dedicada a Ribera.

ción de un puerto. La parte central, que es la más importante desde el punto de vista del conocimiento, de la enseñanza, de aprender divirtiéndose, es la que hace referencia al plane­ta Tierra, al mundo del hombre, para que los niños, ponién­dose vestidos de astronautas o de bomberos, o conociendo la realidad de la Tierra, puedan singularizarse y familiari­zarse con ella.

Otras iniciativas importantes son la terminación del teatro de la Vaguada, destinado a albergar la temporada de zarzue­la de 1992, la nueva Venta del Batán y la realización en la zona del puente de Ventas de un circo estable que sirva, además de espectáculo permanente de circo para los niños, para que allí se puedan desarrollar otro tipo de espectáculos. Sin olvidar la restauración y rempdelación de los pabellones Florida y La Tinaja de la Escuela de Cerámica, dos edificios muy dañados por la ausencia de usos y mantenimiento y que estarán completamente rehabilitados en octubre de este mismo año. «La Tinaja» es el conjunto formado por los restos de la fábrica La Moncloa, creada para la fabricación del vidrio y que a finales del XIX se convirtió en fábrica de cerámica. Una vez concluidas las obras se convertí-

\

rá en centro de exposiciones y certámenes artísticos. Muy próximo a «La Tinaja» se alza el pabellón Florida, que consta de dos plantas de 500 metros cada una, con un salón de actos con capacidad para ciento cincuenta personas, una cabina de proyección, varias salas de exposición, un archivo de acuarelas y fondos artísticos de la Escuela de Cerámica, un taller de restauración de cerámica y la biblioteca de la Escuela.

El Ayuntamiento ha aportado la sede del «Madrid, Capital Cultural del 92», mediante la rehabilitación en dos meses del palacio de Riera. Más de diez años, en cambio, han durado las obras de restauración y acondiciona­miento del cuartel de Conde Duque, en el que están instalados el Centro Cultural Conde Duque, la Hemeroteca Municipal, La Biblioteca Municipal y un museo de partituras e instrumentos musicales. Tras numerosas obras de ampliación, se proyecta excavar el patio central para completar el archi­vo de la biblioteca, así como la rehabilitación del cuerpo de edificación con fachada a la calle del Conde Duque, que está prevista para alojar grandes salas de exposiciones. Una vez concluidas las obras, en julio del próximo año, se trasladarán allí las oficinas de la Dirección de Servicios de Cultura. Uno de los proyectos de restauración más importantes acometidos por el Consorcio es el de la reforma del Museo Municipal. Antigua sede de la Biblioteca Municipal, el traslado de ésta al cuartel del Conde Duque ha permitido rescatar para el museo dependencias en la planta baja en las que crear zonas de investigación, nuevas salas de exposiciones, iglesia y servi­cios anejos, como la sala de respeto y el almacén de libros. También está previsto acondicionar la-iglesia para la exposición de las más importantes piezas de arte sacro de los fondos del museo y posibles donaciones en depósito del Museo del Prado y como sala de conferencias y conciertos.

Después, el Centro Cultural Mesonero Romanos, que está en la Plaza Mayor, en la Casa de la Panadería, futura sede del Instituto de Estudios Madrileños, en el que estarán presentes todos los centros de la filosofía del



En el Campo de las Naciones, en pleno Parque del Olivar de la Hinojosa, se exhibirá la macroescultura de Miguel Berrocal «La Manolona» (arriba, maqueta de la obra). Abajo, la Reina visita una de las obras que conformarán este museo de macroesculturas,

acompañada por el alcalde de Madrid.



En el último trimestre de este año se va a llevar a cabo un ciclo de conferencias que, bajo el lema «Los grandes pintores del Museo del Prado», congregará a grandes figuras intelectuales europeas para que descubran aspectos inéditos y, en todo caso, personales de sus pintor es favoritos.

madrileñismo, así como todo lo que esté incorporado al madrileñismo. La fachada será pintada por Carlos Franco, ganador del concurso y que ha estado varios meses en Italia aprendiendo la técnica del fresco. También está terminada la remodelación de los jardines de Cecilio Rodríguez y está prevista la realización por Renfe del Museo de la Ciencia. Otro proyecto que también está ya concluido es el nuevo Teatro de Títeres, en el parque del Retiro y el Salón Permanente de las Vanguardias Plásticas, que se instalará en el Palacio de Cristal de la Casa de Cam­po. Allí, en un proyecto conjunto con Ifema, estará el Salón de Vanguardia y, entre otras cosas, habrá una exposición permanente de la colección de ARCO. Otros proyectos que es preciso mencionar son el de los nuevos recientos feriales, que ya están terminados; la esfera armilar, la catedral de la Almudena, que se pretende termi­nar gracias a la colaboración de Fernández Tapias, tras múl­tiples gestiones, y el Archivo Histórico Regional. En cuanto a los centros culturales, hay cuatro terminados ya y otros dos que lo estarán antes de que acabe el año. Se han hecho nuevas bibliotecas y, gracias a un convenio con Telefónica, se van a instalar pantallas gigantes que ofrecen una garantía total de enorme calidad de imagen para que puedan verse perfectamente los grandes acontecimien­tos del Madrid-92, como la naumaquia o la representación en la Plaza Mayor del auto sacramental de Calderón.

Tampoco podemos olvidar el nuevo proyecto museístico del MEAC, el Museo Español de Arte Contemporáneo, la informatización de la Bibliote­ca Nacional, concluida prácticamente. Asimismo, y gracias a un acuerdo con la Fundación Carlos de Amberes, se ha hecho un proyecto para recupe­rar la igle'sia de San Andrés de los Flamencos, lo que permitirá convertir una iglesia en pleno barrio de Salamanca en centro cultural. El proyecto contempla hacer conciertos en los jardines, luego la capilla y una sala subterránea que va a permitir la realización de conciertos.

Otro proyecto de extraordinario interés es, en el ámbito de las infraestruc­turas, el Centro Francisco de Goya, que ya está prácticamente terminado -sólo a falta de la restauración de las pinturas de Goya-. Estará instalado, por un lado, en San Antonio de la Florida, el Centro de Investigación sobre Francisco de Goya y la parte de las planchas, en la Academia de Bellas Artes.



El teatro español de todas las épocas también estará presente en Madrid en 1992, con representaciones de obras de clásicos del Siglo de Oro como Lope de Vega (arriba, a la izquierda), del XIX como Moratín (arriba, a la derecha) y de este siglo como Jacinto Benavente (bajo estas líneas, a la izquierda), Buero Vallejo (bajo estas líneas, a la derecha) y los grupos más renovadores, como

Dagom Dagoll (abajo).



Presupuesto:

La mejor inversión es la

cultura


c


uando en la mañana del 27 de mayo de 1988 el Consejo de Minis­tros de Cultura de la Comunidad Europea designa a Madrid como responsable de la organización de este acontecimiento, se puso en marcha de forma inmediata la maquinaria de la economía. No hay que olvidar que el dinero, como la medicina, cuando se necesita, se necesita con urgencia.

De pronto, la «aventura», desde el punto de vista financiero, se convierte en una gran fuente pública en la que todos, públicos y privados, arrojan sus monedas. No en vano nadie tiene el monopolio de la promoción de la cultura, pues ésta es patrimonio de todos.


Luis de Pablo, Cristóbal Halfftery Carmelo Bernaola han compuesto obras encargadas para la ocasión: Halffter abrirá el año cultural con una recreación culta y popular delfandango del padre Soler.
Fruto de estas reflexiones es que poco después ve la luz la «Ley 30/1990, de 27 de diciembre, de beneficios fiscales relativos a Madrid Capital Europea de la Cultura 1992», que establece, en su exposición de motivos, que «es necesario promover, en la medida de lo posible, la participación de la iniciativa privada en el citado acontecimiento, para lo que conviene instru­mentar un conjunto de incentivos fiscales que estimulen su colaboración». Esta Ley, que a efectos fiscales estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 1992, establece, entre otras cosas, un beneficio fiscal para que las empresas y demás entidades que contribuyan con aportaciones y donaciones al Con­sorcio para dotar a éste de los recursos necesarios para la ejecución de los planes y programas que apruebe, puedan usar esas cantidades aportadas o donaciones como gasto deducible de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.

De esta manera, y ya que hablamos de Madrid como capital de la cultura, podernos explicar en «román paladino» cómo una sociedad que realice una donación al Consorcio de, por ejemplo, 200.000 pesetas, y que haya tenido un beneficio antes de descontar las donaciones efectuadas de 1.300.000 pesetas, su cuota del impuesto sobre sociedades será de 385.000 pesetas. Si no hubiera efectuado la donación, la cuota del impuesto hubiera sido de 455.000 pesetas. Es decir, se ha ahorrado en impuestos 70.000 pesetas. De esta forma se establece que el ahorro fiscal es, en general, del 35 por 100 de la cantidad aportada.Sin embargo, no sólo está contemplada la fiscalidad a nivel estatal, sino que también se tiene en cuenta ésta desde el ámbito local. En este sentido, y por lo que respecta a los beneficios fiscales en la tributación local, se establece que «los sujetos pasivos del Impuesto sobre actividades econó­micas gozarán de una bonificación del 95 por 100 de las cuotas y recargos correspondientes a las actividades de ca­rácter artístico, cultural o científico que realicen durante la celebración de "Madrid, Capital Europea de la Cultura 1992" y que certifique la Junta de Gobierno del Consorcio que se enmarca en la organización de dicho acontecimien­to». Ademas, «las empresas o entidades que desarrollen ex­clusivamente los objetivos de "Madrid, Capital Europea de la Cultura 1992", según certificación del Consorcio, gozarán








Las grandes figuras de la música, nacional y extranjera, estarán presentes en Madrid el próximo año. No faltarán grupos dé pop como Mecano (arriba), solistas de rock como Miguel Ríos (junto a estas líneas) ni grandes representaciones de danza moderna y clásica como las del Ballet Nacional (abajo).









«Madrid, Capital Europea déla Cultura»permitirá, dentro del genérico apartado denominado «la hora española», conocer más afondo su historia, sus culturas, sus principales artistas e intelectuales.

de una bonificación del 95 por 100 de todos los tributos y tasas locales que puedan recaer sobre sus operaciones rela­cionadas con dicho fin».

Además, hay que tener en cuenta que, en este caso, no se establecen mecanismos que compensen a los Ayuntamien­tos por la pérdida de recaudación que significan estos incen­tivos fiscales.

Y con este conjunto de medidas, y con otras más, se espera hacer posible la consecución de las primeras previsiones presupuestarias de «Madrid, Capital Europea de la Cultu­ra», que alcanzarán, sólo en una primera fase, los 10.000 millones de pesetas, si bien fuentes del Consorcio estiman que será imposible no superar estas estimaciones. En la actualidad, el Ministerio de Cultura, la Comunidad Autónoma de Madrid y el Ayuntamiento son los organismos oficiales que sufragan dicho presupuesto. En el año en curso, Cultura ha destinado 50 millones de pesetas al Consorcio, la misma cantidad que la Comunidad Autónoma, mientras que el Ayuntamiento aporta anualmente 750 millones de pesetas. Sin embargo, el Ministerio de Cultura ultima una ley de prerrogativas que contempla importantes exenciones fiscales, así como la emisión dé varias series de sellos y monedas conmemorativos. El Ministerio también ha patrocinado la celebración de un sorteo de lotería de carácter extraordinario en abril, por el que el año en curso el Consorcio ingresó 1.400 millones de pesetas y que se repetirá, previsiblemente con resultados económicos parecidos, el próximo año. En conjunto, por todos estos conceptos, el Consorcio ingresará este año unos dos mil doscientos cincuenta millones de pesetas, lo mismo que el próximo año, lo que supone unos ingresos aproximados de 4.500 millones de pesetas. Por otra parte, el Consorcio ya ha considerado la posibilidad de que sea necesario asumir un endeudamiento de 5.000 millones de pesetas, tal y como contempla la ley. Pese a esto, probablemente no será necesario, porque la iniciativa privada ha asumido el reto de patrocinar la capitalidad cultural europea de Madrid. En efecto, la empresa de «sponsorización» Tándem, responsable de encontrar patrocinador a los Juegos Olímpicos de Barcelona, ha logrado ya el apoyo económico de numerosas empresas para sufragar «Madrid, Capital Europea de la Cultura». Importantes empresas públicas se han comprometido ya, como son la Compañía Telefónica Nacional de España, que se encargará de la informa-tización de las entradas, y la Caja de- Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, «Caja Madrid», que aportará casi la mitad de los 5.000 millones de pesetas necesarios para acabar de sufragar todos los gastos. Asimismo, han confirmado su patrocinio Televisión Española y los princi­pales bancos privados españoles, que aportarán en principio unos quinien­tos millones de pesetas cada uno.

Diversas fuentes del Consorcio «Madrid, Capital Europea de la Cultura» han confirmado que la respuesta de la empresa pública y privada ha sido tan positiva a la hora de patrocinar el acontecimiento, que es fácil calcular unos ingresos superiores a los gastos presupuestados. La empresa Tándem, por su parte, ha aprovechado la experiencia de la búsqueda de patrocinadores de la Olimpiada de Barcelona para evitar




errores anteriores y ofrecer a los distintos «sponsors» el mayor rendimiento posible, tanto publicitaria, económica como socialmente. Paralelamente, hay otras partidas presupuestarias, aún más cuantiosas, necesarias para poder llevar a cabo la programación. Las infraestructuras, construcción de museos, parques, restauración de otros muchos centros, así como accesos, etc., todo ello a cargo en buena medida del Ayuntamiento, elevan los gastos a cientos de miles de millones de pesetas.


El Consorcio, con nombre propio



E
1 Comité de Honor del Consorcio «Madrid, capital europea de la cultura» está presidido por Su Majestad la Reina e integrado por los presidentes de las Reales Academias, rectores de Universidad y otras personalidades.

Pero si 1992 es el año del «Madrid, Capital Europea de la Cultura», también es el año de América. Por eso, Madrid quiere organizar un «festival espontáneo», esta vez con América como protagonista.

La Junta de Gobierno está integrada por las tres instituciones consorciadas: Ayuntamiento de Madrid, Comunidad Autónoma de Madrid y Ministerio de Cultura. El Ayuntamiento tiene en el Consorcio quince representantes (ocho pertenecientes al Grupo Popular y CDS, seis al PSOE y uno a Izquier­da Unida); seis, la Comunidad de Madrid (tres del PSOE, dos del PP y uno de Izquierda Unida), y ocho el Ministerio de Cultura. El director general de esta Junta de Gobierno es Pablo López de Osaba.

De la Junta de Gobierno depende el Comité Ejecutivo, encargado de la gestión directa de la programación y actividades del Consorcio. El alcalde de Madrid es el presidente, el ministro de Cultura el vicepresidente prime­ro y el presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid el vicepresidente segundo. Dependientes del director general, López de Osaba, se encuentran cuatro subdirecciones generales: una de carácter económico-administrati­vo, a cargo de Alberto Villoslada; otra de Programación, dirigida por Alfre­do Aracil; la de Comunicación, con Santiago González al frente, y, finalmente, la de Relaciones Internacionales, a cargo de Carlos Vinuesa. Existe asimismo la figura del jefe de gabinete, que ostenta el británico Stewart Smith. Especial mención merece la sede del Consorcio, es decir, el Palacio Marqués de Casa Riera, construido por don Fermín de Muguiro y Azcárate, conde de Muguiro. La restauración del(palacio, que costó doscientos millones de pesetas, se inició en diciembre de 1989 y finalizó en enero del 90. L as obras, que han respetado íntegramente el conjunto, han permitido la rehabilitación total de la fachada, reponiendo balaustradas, reproduciendo revocos, pintura, arreglo de cornisas, etcétera.

Interiormente, se han recuperado suelos (mármol, entari­mados y parqués) y reconstruido las decoraciones en escayo-

la reproduciendo los motivos esculturales deteriorados o rotos. El edificio fue comprado en 1986 por el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo a los herederos del marqués de Casa Riera. Posteriormente, fue cedido al Ministerio de Cultura, que, a su vez, lo cede de forma provisional para la organización del Consorcio de Madrid, Capi­tal Europea de la Cultura.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje