Página principal

Palabras clave: nacionalismo, Canarias, autonomía, Coalición Canaria


Descargar 120.76 Kb.
Fecha de conversión21.09.2016
Tamaño120.76 Kb.
Canarias: de región a nación. Evolución de la idea de Canarias en el periodo autonómico

Alberto Javier Báez García, Universidad de La Laguna

Resumen: A finales de siglo XIX, coincidiendo con la fundación del Partido Nacionalista Vasco (PNV), surgen fuera de Islas Canarias las primeras manifestaciones nacionalistas canarias de la mano de Secundino Delgado. Influenciadas por la emigración, entre otros aspectos, es a principios de siglo XX cuando se consolidan las primeras expresiones de este tipo en las islas, sin llegar a tener mínimos apoyos en la población. Las opiniones de Secundino Delgado serían recogidas por sus seguidores y en 1924 se funda en La Habana el Partido Nacionalista Canario (PNC). Durante la II República Española, no se desarrollan en las islas posiciones nacionalistas, aunque se inician los debates para el desarrollo de un estatuto de autonomía. En la etapa política posterior las posiciones nacionalistas avanzan poco a poco en el seno de la izquierda canaria, frente al franquismo, pero sin destacar en la sociedad hasta finales de los años setenta. A partir de las primeras elecciones democráticas  en 1977, distintas formaciones políticas se definieron a partir de posiciones nacionalistas con mayor o menor éxito. Sin embargo, es a partir de 1993 cuando parte del nacionalismo canario se concreta en Coalición Canaria (CC) ocupando la Presidencia del Gobierno de Canarias desde entonces. En esta ponencia se trata de abordar el surgimiento de las primeras manifestaciones nacionalistas canarias para situar la repercusión que han tenido en las formaciones políticas de los últimos años en la autonomía, con especial relevancia a CC dada su amplia presencia electoral. Así mismo, se tendrá en cuenta las distintas posturas que se han llevado a cabo dentro del nacionalismo canario y la concepción que tiene Canarias dentro del mismo.
Palabras clave: nacionalismo, Canarias, autonomía, Coalición Canaria

Alberto Javier Báez García. Doctor por la Universidad de La Laguna. Master Oficial en Desarrollo Regional, Formación y Empleo. Licenciado en Sociología.

1. El pleito insular y el surgimiento del nacionalismo canario. Una aproximación.
Antes de entrar a señalar diversos aspectos históricos del nacionalismo en Canarias, hay que apuntar la importancia del hecho insular en el análisis regional e insular. La insularidad supone una circunstancia, entre otros aspectos, que separa a la población en diferentes ámbitos administrativos y circunscripciones electorales, entre otros. En general, los comportamientos políticos en las siete islas no son similares. La insularidad genera una necesidad de análisis desde un punto de vista particular, con especial atención a lo que sucede en cada una de las islas. Las referencias al hecho insular, en algunas ocasiones, pueden generar cierta confusión debido al comportamiento electoral diferenciado, pero supone también aspectos, en el ámbito social o cultural, entre otros, a tener en cuenta. En este sentido, la clave de la insularidad “ha de estar en la forma y en los mecanismos mediante los que este condicionante geográfico actúa y se entrecruza con (…) las relaciones de producción, la política y la cultura en los territorios insulares”1

La realidad insular, abordada en la historia moderna, resalta las divisiones interprovinciales y los enfrentamientos entre islas como una situación acontecida en diversos momentos de la historia canaria. Dichas divisiones, generadas en el Siglo XIX, han permanecido con mayor o menor énfasis en la realidad insular. Ello ha generado la presencia de dichos argumentos en el actual escenario político regional. La situación expuesta en cuanto al ámbito insular diferenciado se comienza a percibir, por una parte, en los análisis llevados a cabo que abordan lo sucedido en el siglo XIX en Canarias.

A partir de la Constitución de 1812, referencia del constitucionalismo español, España se organizaba administrativamente en municipios y provincias, y ello generó que los anteriores conflictos se vieran aumentados por la nueva organización administrativa a aplicar en Canarias. La capitalidad de la región fue el principal aspecto que generó dificultad en los conflictos generados. Por una parte San Cristóbal de La Laguna, por otra Santa Cruz de Tenerife y por último Las Palmas de Gran Canaria, optaron a la capitalidad regional. Debido a las constantes modificaciones administrativas de España, junto al continuo cambio en la dinámica política, la situación no se estabilizó. A ello, hay que añadirle que en un primer momento, en 1822 en la etapa absolutista Santa Cruz de Tenerife sería nombrada capital de Canarias en contra de las posiciones sostenidas por La Laguna y Las Palmas.

La proclamación de la capitalidad provincial para Santa Cruz de Tenerife se ratificaría en 1833, debido a la organización administrativa de España realizada por Javier de Burgos, estableciendo 49 provincias127. Los conflictos surgidos entre las burguesías comercial y mercantil junto con los terratenientes de las islas de Tenerife y Gran Canaria por la capitalidad de la provincia de Canarias residen, por una parte en aspectos económicos. Cada una de las experiencias y enfrentamientos interinsulares surgidos entorno a la capitalidad es lo que se denomina pleito insular, según el investigador Marcos Guimerá Peraza2. En general, dichas experiencias guardan relación con la situación económica del Archipiélago en el Siglo XIX. El hecho, de que desde una ciudad se consiguiera la capitalidad, suponía un trato preferente con el Estado, así como la instalación de la administración periférica del mismo en esa ciudad. Ello generaba que la burguesía local pudiera mantener un contacto continuo con la administración. Junto a ello el desarrollo económico de las ciudades de Santa Cruz y Las Palmas dependía del desarrollo de sus puertos como elementos de salida de mercancías y de llegada de bienes. La capitalidad se conjugó con el auge de los puertos para centralizar la actividad económica del Archipiélago en una de las ciudades en contra de la otra, entrando en confrontación por los recursos que llevaba aparejado la capitalidad de la provincia. En general la economía canaria en el siglo XIX se caracteriza por un peso relevante de las exportaciones de productos, siendo una característica más de la confrontación interinsular, debido a que tanto en una isla como en la otra “sus economías se basan en productos y dinámicas similares (…) de ahí que el auge de una de ellas conllevara inequívocamente aparejada la decadencia de la otra”3.

La situación de la economía canaria durante el siglo XIX y primer tercio del siglo XX influyó en el debate en torno a la capitalidad de la provincia. El tránsito continuo de productos a través de los puertos canarios consiguieron un notable apoyo a través de la denominada Ley de Puertos Francos de 1852, en la que se consolidaba una situación de librecambio y de fiscalidad diferenciada en las islas. Ello influyó en que la economía de las islas se enfocara hacia el exterior y hacia la exportación de productos preferentemente agrarios, lo que condujo a una notable influencia de la evolución de los mercados internacionales. En las islas, se apostó por la producción preferente de diversos productos encaminados a la exportación, con la problemática aparejada de que cuando el producto determinado dejara de ser competitivo, se produciría un proceso de reconversión hacia nuevos productos. Dicha situación de relación con el exterior se mantuvo con mayor o menor éxito hasta la finalización de la II República en 1939. A pesar de ello el hecho de que la reducción estuviera dirigida preferentemente al mercado exterior generó diversos momentos de inestabilidad en la economía canaria, por ejemplo, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), debido a la imposibilidad de colocar la producción. Una de las dificultades surgidas en torno al modelo comentado, fué la situación de la población de ámbito agrario, padeciendo la situación de inestabilidad en los mercados cada vez que se modificaba la producción, concluyendo en el fenómeno de la emigración. Los productos dependían excesivamente de la demanda exterior. Durante el siglo XIX, en Canarias predominaba “un aislamiento espacial, entre las islas y dentro de cada una de ellas, marcado por la falta de obras públicas y la escasa frecuencia de los tráficos marítimos”4. Junto a esta situación de incomunicación estaba presente una pequeña burguesía agraria, que junto con los jornaleros, era uno de los grupos perjudicados durante la caída de la exportación de los productos cosechados para tal fin.

A finales de siglo XIX uno de los aspectos que influyen en la opinión de José Ortega y Gasset es el auge experimentado por diversos movimientos nacionalistas periféricos. En Cataluña principalmente a través de Lliga Regionalista, y en el País Vasco a través de Sabino Arana que sería el fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV). En cada uno de los movimientos nacionalistas están presentes diversos argumentos de tipo económico, entre otros, para apoyar una serie de nuevas relaciones de dichas zonas con el conjunto de España. Los proyectos nacionalistas señalados coinciden aproximadamente en el tiempo con algunas de las primeras manifestaciones nacionalistas elaboradas referente a Canarias. Dichas posiciones, surgen fuera de Canarias, concretamente en Cuba y Venezuela, como consecuencia de la emigración, nombrada anteriormente, de la mano de Secundino Delgado5, a finales de siglo XIX. Por parte de Secundino Delgado fundaría, ya en Canarias en 1903, un partido denominado Partido Popular, pero partiendo desde posiciones autonomistas6. Un año antes, en 1902 relacionado con las posiciones autonómicas y nacionalistas, en La Laguna ondea por primera vez una bandera con tales connotaciones, es la denominada bandera del Ateneo de La Laguna7. A ello se uniría la fundación en 1924, en La Habana, del Partido Nacionalista Canario (PNC) por seguidores de Secundino Delgado apostando por un nacionalismo que integra a la totalidad de las islas sin referencias a los enfrentamientos entre grupos insulares ya que “no entran a definir cual de las islas tiene razón, sino que denuncian este tipo de hechos como manipuladores que se hace desde los grupos de poder de ambas islas centrales, que impiden su superación por intereses económicos y políticos propios”8. Ello denota la ausencia de un nacionalismo consolidado en Canarias en el primer tercio del siglo XX. En este sentido, “no hubo una política ni una ideología en clave nacionalista por que el espacio económico y político de la vía isleña al capitalismo era la isla y no el Archipiélago (…) de ahí que las élites insulares rivalizaran por el control de los recursos externos que podían maximizar sus estrategias productivas”9. Así mismo, desde un punto de vista nacionalista, “la lucha por la capitalidad (…) ha lastrado la posibilidad de una conciencia nacional canaria y ha generado en no pocas ocasiones la desconfianza de las islas menores”10.

El conflicto interinsular quedó disminuido por un breve periodo debido, a que en 1912 se procede a aprobar la Ley de Cabildos o “de Reorganización Administrativa y Representación en Cortes del Archipiélago Canario”11, a través de la cual se daba poder de gestión y autonomía administrativa a cada una de las islas, rescatando la denominación de las instituciones presentes en el Antiguo Régimen que habían estado presentes en Canarias con la creación de los Cabildos Insulares. A pesar de la constitución de los Cabildos, los conflictos entre las islas y los debates interinsulares no disminuyeron manteniéndose la posición de la división provincial, fundamentalmente desde Las Palmas. En este sentido, Leopoldo de la Rosa, resalta que, “mientras que Tenerife quiera la unidad regional, con descentralización por Cabildos; Gran Canaria pide, ante todo, la división de la provincia, sin perjuicio de la creación de los Cabildos Insulares”12.

Poco antes de la proclamación de la II República, para intentar cerrar los conflictos interinsulares mencionados, el Rey Alfonso XIII procedió a la división provincia de Canarias en dos provincias Santa Cruz de Tenerife (islas de La Palma, El Hierro, La Gomera y Tenerife) con capital en Santa Cruz de Tenerife, y Las Palmas (islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria) con capital en Las Palmas de Gran Canaria.

A pesar de haberse dividido la provincia, en la II República, a través de la posibilidad que otorgaba la Constitución de 1931, se procedió al debate de varios proyectos de Estatutos de Autonomía de Canarias en la opinión pública insular. Uno de ellos elaborado en Santa Cruz de Tenerife por Ramón Gil Roldán, y el segundo elaborado en Las Palmas por Antonio Junco Toral. Resaltar así mismo, la constitucionalización de los Cabildos Insulares en la Constitución de 1931.

Tras la II República se abrió una nueva etapa en el desarrollo del nacionalismo canario, desde la clandestinidad. Su desarrollo no fue amplio, debido a las limitaciones del momento para el desarrollo de posiciones políticas de distinto tipo de la oficial. En general, destacaron diversas organizaciones que surgieron para defender varios proyectos nacionalistas, desde la autonomía política a la independencia. Cada una de ellas está relacionada entre sí, en cuanto a la influencia que generaron en los movimientos políticos a desarrollar en el seno de la transición. Por una parte, se encuentra el Movimiento Canarias Libre (CL) creado en Gran Canaria a partir de “un grupo de jóvenes profesionales y abogados de esa isla”13 y entre ellos destacaría Fernando Sagaseta14. En dicho movimiento político, sus dirigentes estarían relacionados con el Partido Comunista de España (PCE). Por su parte, en Tenerife, también en los años sesenta, se constituye un grupo denominado Movimiento Autonomista Canario (MAC), liderado por Antonio Cubillo15, que tendría una mayor resonancia tras su transformación en Movimiento por la Autodeterminación del Archipiélago Canario (MPAIAC). Dicho MPAIAC surgió tras la emigración de su líder a Argelia, donde pretendía obtener el reconocimiento de Canarias como territorio africano colonizado y al propio MPAIAC como movimiento de liberación nacional. Para ello, realizó gestiones en Argelia en torno a la Organización para la Unidad Africana (OUA), a fin de relanzar sus posiciones hasta la Organización de Naciones Unidas (ONU). Para apoyar su mensaje en el interior del Archipiélago, comenzó a emitir a través de una radio dirigida a las islas denominada La Voz de Canarias Libre16 a través del cual lanzaba sus propuestas sobre Canarias.

2. Las primeras elecciones autonómicas: de la relevancia de Unión de Centro Democrático al auge del insularismo (1983-1991).
A partir de las Elecciones Generales de 1977 se inició la configuración de los partidos políticos que actúan en Canarias. En esas elecciones la formación política mayoritario fue Unión de Centro Democrático (UCD), ya que obtuvo 10 escaños de un total de 13 en juego en las islas. El segundo lugar, lo ocupó a cierta distancia el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) liderado, en Canarias, por Jerónimo Saavedra. Al mismo tiempo, la elección de senadores por cada isla, favoreció la aparición de partidos políticos subestatales insulares con implantación en una única isla. En las Elecciones Generales de 1979, la situación fue similar a 1977, debido a que UCD volvió a ser mayoritario al obtener un total de 9 escaños de 13 en juego. Años más tarde, en 1982, UCD iniciaría un proceso de disolución debido a conflictos internos por distintos motivos ideológicos y programáticos17. UCD en las islas, a pesar de su amplia mayoría en el electorado canario, había tenido numerosas dificultades orgánicas y diferencias permanentes entre la organización de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y la de la provincia de Las Palmas. Esta situación les llevó a comportarse en algunas ocasiones, como un partido distinto, a pesar de compartir organización y siglas, debido a los débiles equilibrios internos18. Uno de los debates existentes en el seno de UCD era el modelo a seguir de Canarias como Comunidad Autónoma, si desarrollar la autonomía a partir de los cabildos insulares o a partir de un nuevo ente administrativo como el Gobierno de Canarias. La posición mayoritaria sería la dotar de mayores competencias a los cabildos insulares frente a la posibilidad de un Gobierno de Canarias. Las diferencias entre ambos sectores quedaron patentes al disolverse como partido político. Por una parte, los partidarios del sector tinerfeño continuaron en política a través de candidaturas municipales independientes, o en la creación de partidos políticos subestatales insulares. Por otra parte, los miembros del sector gran canario continuaron mayoritariamente en el Centro Democrático y Social (CDS), un partido político estatal19 de nueva creación liderado por Adolfo Suarez, que en las Elecciones Generales de 1982 obtuvo 2 escaños en el Congreso de los Diputados. Por parte de los partidos políticos subestatales, destacar la evolución de la izquierda nacionalista canaria, a través de Unión del Pueblo Canario (UPC), que había aglutinado en 1979 a diversos grupos políticos, obteniendo un escaño ese año por la provincia de Las Palmas.

Con la aprobación del Estatuto de Autonomía de Canarias en 1982, los partidos políticos comenzaron a configurarse de cara a las inminentes elecciones autonómicas a celebrar en 1983. En esta ocasión el partido más votado fue el Partido Socialista Canario – PSOE (PSC-PSOE) con 27 escaños, seguido de Alianza Popular (AP), que desde 1991 actuaría como Partido Popular (PP). En otro orden, destacó la presencia de CDS recientemente constituido junto con determinados partidos políticos subestatales insulares. Dichos partidos surgen anteriormente a esta cita electoral, como Asamblea Majorera (AM) de la isla de Fuerteventura, formación asamblearia de izquierda nacionalista, o Agrupación Herreña Independiente (AHI) de El Hierro constituido en 1979.

En la misma línea, a partir de 1982 van surgiendo en las islas partidos políticos subestatales insulares por parte de exdirigentes de UCD pero, como se ha señalado, no presentan candidaturas en esta ocasión, salvo la Agrupación Gomera Independiente (AGI) de la isla de La Gomera. Las formaciones políticas que surgen al calor de antiguos dirigentes de UCD, principalmente, se entienden como agrupaciones de independientes de ámbito insular con una organización laxa debido a que en un primer momento se configuraron como plataformas de participación vecinal. En 1983, obtuvieron una alta representación en las corporaciones de las islas y a partir de ese momento avanzaron en su definición política a partir del insularismo, entendiendo que Canarias se debía construir desde cada isla, solidariamente con respecto al resto. En 1986, las agrupaciones de independientes formaron una federación de ámbito autonómico, denominada Federación Regional de Agrupaciones Independientes de Canarias (FRAIC)20, que posteriormente se llamaría Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC) para situarse en el nacionalismo-insularista21.

En las Elecciones Autonómicas de 1987, el partido más votado es el PSC-PSOE, pero pasa a la oposición al lograrse un pacto de gobierno entre CDS, AP y AHI junto con las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC), que fue una federación de partidos políticos subestatales insulares de los exdirigentes de UCD e independientes. En esta ocasión, el Presidente del Gobierno de Canarias fue Fernando Fernández de CDS, finalizando la legislatura como presidente, Lorenzo Olarte, del mismo partido22. En esas fechas Asamblea Canaria – Izquierda Nacionalista Canaria (AC-INC) continuará a partir de la desaparición de UPC, en la izquierda nacionalista canaria.


3. La creación y desarrollo de Coalición Canaria. Una nueva concepción de Canarias como nación (1992-2013).
En 1991 la situación cambiaría notablemente. Los partidos políticos estatales se mantendrían estables salvo el CDS, y en el caso de los partidos políticos subestatales se darían cambios profundos. En lo que respecta al CDS en las islas inicio un proceso de reconfiguración política e ideológica que le llevó a abandonar la disciplina de CDS federal y a asumir el nacionalismo canario como ideología creando un nuevo partido político, el Centro Canario Independiente (CCI) en 199223. Por parte de la izquierda canaria, nacionalista y no nacionalista, se aglutinan en torno a unas siglas, las de Iniciativa Canaria (ICAN), suponiendo el punto de encuentro de numerosas formaciones que habían estado separadas durante años, desde la disolución de UPC y a la que se sumaría Izquierda Canaria Unida (ICU). En lo que respecta a AIC darían su apoyo a PSC-PSOE para formar un pacto de gobierno. Dicho acuerdo, se caracterizó por su inestabilidad. AIC, inició contactos con los partidos políticos subestatales presentes en el Parlamento de Canarias para formar una coalición electoral de cara a las Elecciones Generales de 1993, en concreto con AM, ICAN y CDS, que había iniciado un proceso de separación del CDS federal. Dichos contactos generaron malestar en el PSC-PSOE, debido a que AIC iba a participar en unas elecciones con los grupos políticos de la oposición parlamentaria. En este sentido, los partidos AIC, ICAN, CDS y AM tomaron la decisión de ampliar el acuerdo electoral y trasladarlo al propio Gobierno de Canarias. Para ello, presentaron una moción de censura contra PSC-PSOE, a pesar de que AIC había formado parte del ejecutivo, saliendo adelante con la abstención de PP y el voto en contra de PSC-PSOE. Para continuar con el acuerdo alcanzado, los partidos políticos subestatales que apoyaron la moción de censura, adoptaron la denominación de Coalición Canaria (CC) para las Elecciones Generales de 1993 y desde entonces sigue igual.

A partir de 1993, el sistema de partidos canario se ha apoyado entre tres formaciones políticas, con amplia presencia en el Parlamento de Canarias, CC, PP y PSC-PSOE. Dicha situación ha generado que CC se situara en una posición de centralidad en el sistema político canario, equidistante hacia PP y PSC-PSOE, pudiendo llegar a acuerdos con ambos partidos políticos estatales. CC ha ocupado la Presidencia del Gobierno de Canarias desde 1993 de manera ininterrumpida, con acuerdos con PP en la mayoría de ocasiones y con PSC-PSOE las menos. A lo largo de estos años, otras formaciones políticas han obtenido escaños en el Parlamento de Canarias, pero sin continuidad alguna y sin implantación en todas las islas, influyendo en ello las barreras electorales de acceso al Parlamento de Canarias.

CC, a partir del moderno nacionalismo canario elaborado, supuso el punto de encuentro de dirigentes que provenían de formaciones nacionalistas y no nacionalistas en torno a un proyecto común. En primer lugar, el nacionalismo de CC se definió como el nacionalismo que es consciente de las particularidades de las islas en el conjunto del Estado teniendo en cuenta la importancia de la presencia en las Cortes Generales para defender las singularidades de las islas. En ese momento, prevalece el término de nacionalidad, sobre otras consideraciones. Es a partir de 1994, coincidiendo con las elecciones europeas de ese año cuando CC comienza a remarcar la situación de Canarias como región ultraperiferica de la Unión Europea. La ideología de CC sigue un proceso acumulativo desde su elaboración teórica, así en 1995, el moderno nacionalismo canario de CC acuña el término de canariedad como sinónimo de la identidad canaria. En 1996, CC desea ser la voz de Canarias en Madrid, ante las elecciones generales, destacando ser la representación canaria en las Cortes Generales frente a los partidos políticos estatales, guardando relación con la capacidad de influencia en la política del estado. Es a partir del año 2002, coincidiendo con su II Congreso donde el moderno nacionalismo canario amplía su base de apoyo para contener referencias a la lejanía, la historia de Canarias, el territorio fragmentado o la geografía de las islas. Así mismo, CC desde entonces se define como un nacionalismo canario atlantista basado en las relaciones exteriores de las islas y en la situación geografía de las islas. A pesar de que el término de nación se usa con mayor asiduidad con el paso de los años se percibe un uso tardío del concepto de nación. En 2005 en su III Congreso aumentan el uso de la simbología nacionalista adoptando como bandera del partido la bandera de las siete estrellas verdes (bandera independentista canaria). En la misma línea, en los últimos años, en lo que supone a la base del nacionalismo de CC se le han añadido consideraciones de tipo lingüístico y económico, el sentido del acento canario y de las especificidades económicas de las islas como particularidades a mantener y proteger.

El proyecto de CC, comenzaba en 1993, pero las formaciones que la componían tenían una amplia trayectoria en la política canaria. Cada una de ellas respondía a modelos distintos de organización. Por un lado, las formaciones políticas de base insular. En este sentido, AM en Fuerteventura se configuró en 1977 como una formación política de izquierda nacionalista, que en las elecciones al Parlamento de Canarias deseaba transmitir su propia postura sobre la política canaria desde Fuerteventura, para representar a la población insular. En la misma línea, AIC se configuró en 1986 como una federación de partidos de ámbito insular diferentes entre si, pero bajo la idea del nacionalismo insularista, deseando construir Canarias desde cada isla, solidariamente con respecto al resto. Por otra parte, se encontraban las formaciones políticas con implantación en todo el archipiélago como CCN e ICAN. Aunque con diferencias ideológicas, ambas formaciones contaban con buena presencia en Gran Canaria, y en menor medida en el resto de islas. La propia organización interna de la coalición electoral genero diversos equilibrios a fin de poder coordinarse para la campaña electoral a realizar.

Entre los factores que influyeron en ello, fue la implantación de los partidos políticos miembros. Mientras que AIC, tenía sus principales apoyos en las islas de Tenerife, La Palma, El Hierro y Lanzarote, AM se concentraba exclusivamente en Fuerteventura y CCN e ICAN contaban con más apoyos en Gran Canaria, aunque estando presentes en el resto de islas. Dicha singularidad electoral genero que en cada isla la dirección de la campaña electoral descansara sobre un partido distinto, con lo cual los métodos de trabajo y organización eran diferentes. La base insular de AIC y AM se impuso en la estructura interna de CC, teniendo en cuenta la reducción de apoyos y de miembros de ICAN y CCN fuera de Gran Canaria.

La creación de CC deparó para sus miembros, un proyecto nacionalista permanente que desde su fundación ha ocupado la Presidencia del Gobierno de Canarias. En un primer momento, la estructura de CC como coalición electoral descansó en lo que se denominó como Consejo Político Nacional, una organización en el que estaban representados los partidos políticos miembros donde, de manera colectiva, tomaban decisiones sobre cuestiones políticas internas y externas. Una vez constituido, desde cada uno de los ámbitos de CC, se manifestaba la voluntad de avanzar en el proyecto. La finalidad propuesta consistía la de constituir un partido único en torno a las siglas de CC.

A pesar de las dificultades internas, con varias escisiones de partidos miembros de CC, y de los debates sobre cuestiones programáticas o electorales que afectaban a la cohesión interna, CC se constituyó en 1997 como federación de partidos. El órgano de dirección seguía siendo el Consejo Político Nacional, pero en cada isla, la federación de partidos comenzó a organizarse de manera provisional, para consolidarse en 1999 con la celebración del I Congreso CC en el que se dota a la organización de estabilidad en todos los sentidos. A pesar de crear una federación de partidos, esta se definió como una federación de partidos en cada isla, para ser una federación de organizaciones insulares en el ámbito nacional de CC. El aspecto insular, quedaba recogido en la estructura de CC, teniendo más importancia que el ámbito autonómico, donde se situaba el Consejo Político Nacional. En cada isla los miembros de CC y su implantación eran distintos, generando distintas decisiones según la isla tratada, y era en el Consejo Político Nacional, donde se ponían en común las posiciones de cada isla previamente debatidas. A partir de esa fecha la colaboración y el trabajo conjunto entre sus miembros aumentaron hasta confluir definitivamente en partido único en 2005 por medio de su III Congreso.

En la actualidad, a partir del IV Congreso de CC de 2008, la organización de CC se apoya en dos sentidos. Por un lado el ámbito nacional, fundamentalmente a partir de la Comisión Ejecutiva Nacional, órgano ejecutivo de CC y el Consejo Político Nacional que controla a la propia ejecutiva. Por otra parte, se encuentra el ámbito insular, donde en cada isla se configura como una organización independiente entre sí con amplias capacidades de decisión en contraposición con el ámbito nacional. Por ejemplo, son las organizaciones insulares las que aprueban las listas electorales a Ayuntamientos, Cabildos Insulares y al Parlamento de Canarias. A pesar de que, como se ha señalado la circunscripción a la asamblea autonómica es insular, y únicamente el ámbito nacional decide al candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias. En 2012, CC celebró su V Congreso Nacional, pero mantiene la relevancia insular sobre el ámbito nacional. Únicamente la principal modificación fue de tipo orgánico al crear el cargo de Secretario General para desempeñar las funciones que venía llevando la presidencia de CC y que, desde entonces, se mantiene en una posición representativa.

Concretamente, los lemas electorales de CC han respondido a su organización de base insular. Principalmente en elecciones autonómicas y locales y generales se han utilizado referencias a cada isla del archipiélago. Por otra parte, CC continua con algunas de las ideas señaladas por sus antecesores. Sí por parte de AIC, en 1991 apuntaban a que ATI era la fuerza de Tenerife, en 2003 CC pedía el voto en Tenerife para votar por lo nuestro. En este sentido, también ha estado presente en convocatorias generales. En 2011, CC, de manera general, pedía el voto dado que Canarias necesitaba más fuerza que nunca, pero en Tenerife, se mezclaban ideas de ámbito insular solicitando votar por lo mejor para Tenerife.

Una de las particularidades de CC en cuanto a las elecciones autonómicas celebradas es el manejo del mensaje según convenga y según la isla en la que desarrolle la campaña electoral. CC en los mensajes electorales desarrollados para el Parlamento de Canarias destaca por dirigirse al electorado desde una posición ganadora. Dentro de los mensajes elaborados por CC, hay que destacar el nexo entre el electorado y la propia formación política, haciendo hincapié en el hecho nacional, dependiendo de la elección que se trate. Las referencias a contenidos canarios en los programas electorales abundan, reflejando también la situación hegemónica de CC sobre el nacionalismo canario en general. La identidad canaria ha sido liderada políticamente por CC, creando un mensaje de marcado acento canario, deseando llegar al electorado de las islas como la formación política por excelencia que defiende los intereses de Canarias, desde Canarias y para los canarios. Todo ello, queda patente en los diferentes lemas electorales que han utilizado. Dichos eslóganes son relevantes ya que suponen un resumen de la idea que tiene de la propia campaña y de los objetivos a conseguir.

4. Conclusiones
El nacionalismo canario, surge tardíamente con respecto a otras expresiones del mismo tipo. Durante el siglo XIX y principios de siglo XX, el pleito insular, el debate en torno a la capitalidad de la provincia y la economía insularizada impiden la aparición del nacionalismo canario. Surge en la emigración a partir de Secundino Delgado, pero en Canarias, no hay ninguna referencia hasta después de la II República en la clandestinidad. Este nacionalismo canario parte de la izquierda canaria relacionada con el PCE para proyectarse a finales de los años setenta desde Argel el MPAIC reclamando la africanidad de las islas y su situación colonial. Dichas experiencias tuvieron repercusión con las primeras elecciones democráticas dado que ayudan a fomentar la identidad canaria. A partir de ahí es UPC como formación partidaria del derecho a la autodeterminación quien recoge esas manifestaciones, pero diferencias internas entre cada uno de los grupos le llevan a su disolución entre 1982 y 1983. Es a partir de 1991 con el surgimiento de ICAN y el posterior posicionamiento de AIC como formación nacionalista-insularista donde el nacionalismo comienza una etapa de auge. Todo ello confluiría en CC, junto a otras formaciones políticas. A partir de ahí, no se puede entender el sistema de partidos canario sin CC, asentada sobre formaciones nacionalistas y no nacionalistas con trayectorias políticas distintas. A pesar de la distinta situación dentro del nacionalismo de las formaciones que le dieron lugar, la organización de CC descansa sobre el ámbito insular frente al nacional. Electoralmente CC, destaca por el manejo del mensaje según convenga adaptando sus propuestas e ideas a cada isla. Referente a la concepción de Canarias como nación, dentro de CC ha destacado el uso tardío del término de nación.

Anexo de siglas.


AC-INC Asamblea Canaria – Izquierda Nacionalista Canaria

AGI Agrupación Gomera Independiente

AHI Agrupación Herreña Independiente

AIC Agrupaciones Independientes de Canarias

AM Asamblea Majorera

AP Alianza Popular

CC Coalición Canaria

CC-AHI Coalición Canaria – Agrupación Herreña Independiente

CC-PNC Coalición Canaria – Partido Nacionalista Canario

CC-PNC-CCN Coalición Canaria – Partido Nacionalista Canario – Centro Canario Nacionalista

CDS Centro Democrático y Social

FNC Federación Nacionalista Canaria

ICAN Iniciativa Canaria

ICU Izquierda Canaria Unida

NC Nueva Canarias

PCC-PCE Partido Comunista de Canarias – Partido Comunista de España

PCN Plataforma Canaria Nacionalista

PP Partido Popular

PSC-PSOE Partido Socialista Canario – Partido Socialista Obrero Español

UPC-AC Unión del Pueblo Canario – Asamblea Canaria



Anexo de resultados electorales.
Tabla 1: Resultados electorales en elecciones autonómicas al Parlamento de Canarias

Formación política

1983

1987

1991

1995

1999

2003

2007

2011

PSC-PSOE

27

21

23

16

18

17

26

15

AP / PP

17

6

6

18

16

17

15

21

CDS

9

13

7

-

-

-

-

-

AM

2

3

2

-

-

-

-

-

UPC-AC / AC-INC

2

2

-

-

-

-

-

-

AGI

1

-

-

-

-

-

-

-

PCC-PCE / ICU

1

2

-

-

-

-

-

-

AHI / CC-AHI

1

2

1

1

2

2

2

1

AIC

-

11

16

-

-

-

-

-

ICAN

-

-

5

-

-

-

-

-

CC / CC-PNC / CC-PNC-CCN

-

-

-

21

24

21

17

20

PCN

-

-

-

4

-

-

-

-

FNC

-

-

-

-

-

3

-

-

NC

-

-

-

-

-

-

-

3

TOTAL ESCAÑOS

60

60

60

60

60

60

60

60

Fuente: Base histórica de resultados electorales del Instituto de Estadística de Canarias (ISTAC) y elaboración propia.


1 ESTEVEZ GONZÁLEZ, F. (1992) La insularidad como reto teórico, en DISENSO Revista Canaria de Análisis y Opinión. Nº 1. Las Palmas de Gran Canaria. Sociedad de Estudios Canarias Crítica. p. 9.

2 GUIMERÁ PERAZA, M. (1971) El pleito insular. Santa Cruz de Tenerife. Caja General de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife.

3 SANTANA PEREZ, J. M., MONZÓN PERDOMO, M. E. y SANTANA PEREZ, G. (2003) Historia concisa de Canarias. Las Palmas de Gran Canaria – Santa Cruz de Tenerife. Editorial Benchomo.

4 BRITO GONZALEZ, O (1989a) El tránsito a la modernidad. Santa Cruz de Tenerife. Centro de la Cultura Popular Canaria. p. 77.

5 La vida y obra de Secundino Delgado ha sido abordada por diversos investigadores, resaltando la emigración pasando por Cuba y Venezuela entre otros lugares, viéndose influenciado por posiciones políticas anarquistas e independentistas en Cuba. Su obra principal es su autobiografía ¡Vacaguaré…! (Vía Crucis). En ella hace un recorrido por las distintas experiencias profesionales, políticas y personales vividas. Señalar que, “formado en los núcleos obreristas identificados con el anarcocomunismo, un sector anarquista que veía en la lucha anticolonial un paso hacia la emancipación social, obrerismo y nacionalismo convergieron en su programa político. Ese espíritu le lleva a fusionar a las clases medias y bajas canarias en un proyecto común frente al Estado español” (Hernández González, 2009: 21). Secundino Delgado falleció en 1912. Así mismo, hay que destacar su participación en la revista ilustrada El Guanche, de la que fue fundador y que en 1924, en su segunda época, sería la revista de PNC, entre otras publicaciones. Señalar que en la obra citada utiliza el concepto de autonomía para referirse a la independencia. Señalar de la misma manera sobre el Partido Popular, “su carácter minoritario, su incidencia política no en todas las islas, sino tan sólo en algunas de ellas, su sostenimiento de la teoría de la integración y aculturación guanche, su componente urbano, su descuidada elaboración teórica y como fruto de ella, cierto confusionismo ideológico táctico y estratégico” (Hernández Bravo de Laguna, 1992: 73). De esta manera, en la actualidad Secundino Delgado supone una leyenda o mito como referente del independentismo y del nacionalismo canario, para algunas formaciones políticas.

SUAREZ ROSALES, M (1980) Apuntes para una biografía del padre de la nacionalidad canaria. Benchomo. La Laguna.

SUAREZ ROSALES, M (1986) Secundino Delgado. Vida y obra del padre del nacionalismo canario. Centro de la Cultura Popular Canaria. Santa Cruz de Tenerife.

DELGADO, S. (2006) Canarias libre. Biografía y estudio crítico de Manuel Hernández González. Santa Cruz de Tenerife. Ediciones Idea y Parlamento de Canarias.

HERNANDEZ GONZALEZ, M. (2009) Secundino Delgado y los orígenes del nacionalismo canario, en Canarii. Revista mensual de historia del archipiélago. Nº 16 octubre-diciembre. p. 20-21. Las Palmas de Gran Canaria. Fundación Canaria Archipiélago 2021.

HERNANDEZ BRAVO DE LAGUNA, J (1992) Franquismo y transición política. Santa Cruz de Tenerife. Centro de la Cultura Popular Canaria.



6 “La formación del denominado Partido Popular en Santa Cruz de Tenerife, en 1903, refleja una cierta indeterminación de dicha corriente ideológica en el seno de la “Asociación Obrera de Canarias” A pesar de ello, son proyectos que “no logran capitalizar el evidente descontento existente en las islas, respecto a la actitud del Gobierno”

BRITO GONZALEZ, O (1989b) La encrucijada internacional. Santa Cruz de Tenerife. Centro de la Cultura Popular Canaria. p. 110.



7 En referencia a la sociedad cultural de La Laguna. Dicha bandera representa a las siete islas canarias sobre un fondo azul y cada una de las islas están presentes en la forma de una estrella blanca situadas en la bandera en la posición geográfica de las mismas.

GARCÍA RAMOS, J. M. (2009) Intrahistoria del nacionalismo canario. La Laguna. Ediciones KA. p. 59.

Dicha bandera sería asumida posteriormente por PNC. Así mismo, es la primera ocasión en la que se utilizan siete estrellas para identificar a las Islas Canarias, de esta manera, “no parece aventurado suponer que la presencia de las estrellas estaría influida por modelos americanos, importados por los numerosos emigrantes canarios que afluyeron al otro lado del océano acuciados por las sucesivas crisis”

ERBEZ RODRIGUEZ, J. M. (2007) Banderas y escudos de Canarias. Madrid. Sociedad Española de Vexilología. p. 14.



8 SANTANA PEREZ et al (2003) op cit. p. 289.

9 MACIAS HERNANDEZ, A. M. (2003) Revisiones y provocaciones. Santa Cruz de Tenerife. Ediciones Idea. p. 410.

10 GARCÍA RAMOS (2009) op cit. p. 34.

11 DELGADO NUÑEZ, A. (2004) La formación de la Comunidad Autónoma de Canarias, en GARCIA ROJAS, J. A. (coord.) Temas de política y gobierno en Canarias. p. 21. Madrid. DIJUSA.

12 Leopoldo de la Rosa en GUIMERA PERAZA, M. (1972) La región canaria. Santa Cruz de Tenerife. Aula de Cultura del Cabildo Insular de Tenerife. p. 23.

13 HERNANDEZ BRAVO DE LAGUNA, J (1992) op cit. p. 73.

14 Miembro del Movimiento Canarias Libre. Participó en Pueblo Canario Unido (PCU) y Unión del Pueblo Canario (UPC), entre otras fuerzas políticas. Diputado en el Congreso de UPC por Las Palmas (1979-1982).

15 Antonio Cubillo, líder de MPAIAC. Cuando regresa a Canarias, funda en 1986 el Congreso Nacional de Canarias (CNC) con ningún éxito electoral. Uno de los aspectos principales de CNC es la “afirmación africana y colonial de Canarias” (García Rojas, 2004: 284). CNC se presentó únicamente a elecciones autonómicas y locales solicitando la abstención en las convocatorias generales y europeas. En las elecciones autonómicas de 1991 formó una coalición electoral denominada Canarias por la Independencia junto con el partido Frente Popular de las Islas Canarias (FREPIC-AWAÑAC), también sin éxito.

16 “La emisora servía fundamentalmente para organizar a los partidarios del movimiento en las Islas”

AYALA, J. (1996) La voz de Canarias Libre, en DISENSO Revista Canaria de Análisis y Opinión. Nº 17 Octubre pp. 11. Las Palmas de Gran Canaria. Sociedad de Estudios Canarias Crítica. p. 11.



En general dicha radio posibilitó que los canarios pudieran conocer la propuesta de organización política que Antonio Cubillo defendía sobre las islas.

17 Sobre la evolución de UCD, Véase: HUNEEUS, C. (1985) La Unión de Centro Democrático y la transición a la democracia en España. Madrid. CIS.

18 HERNANDEZ BRAVO DE LAGUNA, J (1992) op cit.

19 Continuamos con la clasificación propuesta por Juan Hernández Bravo de Laguna que establece una diferenciación entre los partidos políticos estatales, cuyo ámbito de actuación es un Estado y los partidos políticos subestatales, cuyo ámbito de actuación es inferior al Estado. Así mismo, dentro de los partidos políticos subestatales establece una diferenciación entre los subestatales nacionalistas, que asumen esa ideología y los partidos políticos subestatales particularistas que se definen a partir de criterios socio económicos o políticos. (Hernández Bravo de Laguna, 1981: 175)

20 Las agrupaciones de independientes que formaron AIC fueron: Agrupación Palmera Independiente (API), Agrupación Gomera Independiente (AGI), Agrupación Herreña Independiente (AHI), Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI), Independientes de Fuerteventura (IF) y Agrupación Insular de Lanzarote (AIL).

21 En las Elecciones Locales de 1987, el lema electoral de AIC fue “defiende tu isla, es tu futuro”

22 La II Legislatura del Parlamento de Canarias (1987-1991) comenzó con la Presidencia del Gobierno de Canarias por parte de Fernando Fernández de CDS con el apoyo de AIC y AP. El Presidente del Gobierno de Canarias planteó una cuestión de confianza en la cámara autonómica, en diciembre de 1989, que perdió, con lo que el pacto de gobierno se recompuso con la Presidencia del Gobierno de Canarias de Lorenzo Olarte, también de CDS hasta final de legislatura.

23 Desde 1994 se denomina Centro Canario Nacionalista (CCN).


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje