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Origen y comienzo de las obras


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ORIGEN Y COMIENZO DE LAS OBRAS.
Antes de comenzar a explicar la trayectoria constructiva de esta colegiata, sería interesante hacer una breve introducción que recogería en pocas líneas todo lo que redactaremos a continuación.

Se trata de un edificio con dimensiones catedralicias, con una planta de cruz latina con una longitud de 86 metros, un crucero que mide 56 metros de ancho.

Consta de una nave central y dos en los laterales en las que se abren cuatro capillas en cada una. Sobre el crucero se levanta una cúpula de hierro y cemento en sustitución de la original en sillares que se derrumbó en el año 1886, la continuación de las naves se resuelve con un deambulatorio que rodea el presbiterio en el cual se abren 9 capillas radiales.

La austeridad que podemos ver en el interior es de clara influencia herreriana,y es similar a la del Escorial, la nave central está cubierta con una bóveda de cañón de lunetos y los laterales con bóvedas vaídas.

La iglesia tiene influencia de varios estilos, y podemos observarlo en las cuatro puertas monumentales que tiene: la del ábside de adscripción serliana,las dos laterales ,gemelas,(ejemplos destacados del barroco valenciano)y la fachada principal construida con elementos de tradición románica y bizantina, terminada en el 1920.La torre campanario se sabe que se colocó la primera piedra el 2 de julio de 1796, y se terminó en el 1877, mide 69 metros de altura y es la segunda más alta de la comunidad valenciana.

La Seo o Colegiata de Santa María,es el edificio más importante de la ciudad de Xàtiva.Al ser conquistada la ciudad por el rey Jaime I de Aragón, la antigua mezquita mayor es convertida en iglesia cristiana y dedicada a Santa María, como era costumbre en el rey, erigiéndola en cabeza de uno de los tres ardiaconatos y arcedianatos de la diócesis. El Papa Benedicto XIII en 1613 eleva esta iglesia a la categoría de Colegiata. Es monumento nacional desde 1931 y basílica menor desde 1973.Desde su origen hasta la actualidad ha estado sometida a continuos cambios.

En el año 1564 conocida como "mesquita de los Aganeros"constaba de 7 naves casi cuadrangulares con una torre campanario con diez campanas. La capilla más importante que albergaba era la de la Assumpción de Nuestra señora, la madre de Dios , entre otras como la de Santa Ana y las Fiebres, la de los Borja , también constaban capillas de familias nobles importantes de la época.

Conocemos una imagen de la iglesia anterior a su reconstrucción de el siglo XVI, se trata de un dibujo de el famoso Winjgaerde de 1563, donde podemos ver el exterior , se distingue una iglesia con tejado de cubierta inclinada y marcados contrafuertes en las ventanas, sobresale la torre campanario además se ven las capillas que se fueron añadiendo paulatinamente a la obra primitiva a mediados del XVI.

Una de las principales reformas realizadas en la Colegiata, es la que se hizo entre 1536-1537, destaca como maestro de obras Ausias Piquer, se le encargó la construcción, de un arco entre pilares para la colocación de un reloj en la torre de campanas.

El 26 de octubre de 1595,acordaron los jurados de la ciudad realizar un nuevo templo, y se hizo un modelo de madera que se guardó en el archivo municipal de Xàtiva, donde se recogía la unánime opinión de los representantes ciudadanos de la necesidad de demoler definitivamente la antigua mezquita y sustituirla por un templo cristiano.

Se sucedieron muchos problemas para ello,uno de los graves problemas , fue la dificultad de financiación lo que llevó a lo largo de su construcción a muchas paralizaciones, aunque la población desde un primer momento se volcó en la obra y contribuyó, con donaciones caritativas, además se pusieron tres impuestos para nutrir la financiación de la obra: la sisa de carne, sisa de aguardiente, y la tercera parte de la imposición por la molienda,además de el sueldo de el patriarca Ribera de 100 libras anuales,este además de contribuir económicamente, ejerció de instructor arquitectónico. Para realizar la obra también se necesitaba de la disposición de un gran terreno, por lo que se llevó a cabo la compra de casas,pronto surgió otro de los problemas y fue el suelo que era rocoso e irregular, por lo que hubo que invertir una gran cantidad de dinero en amoldar el terreno.

LOS MAESTROS DE LA COLEGIATA.
En las decisiones sobre el proyecto elegido, debieron de participar diversos maestros,conocemos algunos de los nombres.

Juan Pavía, de la ciudad de Xàtiva fue vinculado a la colegiata por el prestigio arquitectónico que tuvo a finales del siglo XIV haciendo constancia de su participación en obras cercanas a la ciudad como la de maestro de el castillo de la ciudad de Montesa.

Es conocido también, Pedro Ladrón de Arce, que si parece estar vinculado a las obras iniciales de la colegiata, y se le documenta trabajando en el 1599, cuando realiza la portada trasera de la girola, que al parecer se estaba comenzando ese año. Este, permaneció en Xàtiva hasta el año 1603, y lo podemos considerar como uno de los maestros que estuvo vinculado a la Seo desde el principio de los tiempos, ya que se ele cita como maestro mayor de la misma.
El tercero de los maestros fue Francesc Figuerola,arquitecto,tracista de cantería de reconocido prestigio ,estuvo activo en las más importantes obras que se realizan en la década del siglo XVI, y primeras del XVII.

Su vinculación con la colegiata,aparece con seguridad documentada en el año 1619, sus trabajos están documentados con precisión en Valencia desde 1591. De hecho podríamos pensar que el perfil arquitectónico de este maestro,es uno de los más cercanos a la concepción de la traza de la originaria colegiata de Xàtiva.

Junto a este, se trabajó también un cantero llamado Francesc Sanchis, y parece ser que estuvo a las órdenes de Figuerola como cantero.También conocemos el nombre de el maestro Feliu Candel.


ESTEREOTOMÍA RENACENTISTA .LA CABECERA DE LA SEO.
Lo que más destaca de las huellas de lo construido entre 1597 y 1626, es esa solemnidad pétrea y clasicista de su cabecera especialmente visible en sus capillas radiales , o el énfasis monumental y litúrgico asignado a su deambulatorio poligonal, con sus tramos organizados en secciones trapezoidales y muros ordenados en una declinación de arcos, pilastras y arquitrabe en clave dórica. Aunque es difícil separar y diferencia lo construido en esta primera fase y lo construido entre 1683 y 1705,solo podemos establecer ciertas hipótesis sobre la diferenciación de estos dos periodos constructivos. A través de las hipótesis, podemos intuir que el proyecto inicial de la colegiata que se deduce del análisis de la cabecera (muro poligonal de nueve lados, contrafuertes en cuñas triangulares, capillas radiales y ángulos rectos y cubiertas con bóvedas de cañón y vaídas,deambulatorio y presbiterio alargado y abierto por pilares)pudo responder al modelo del templo de tres naves con capillas colaterales , crucero(sin destacar del perímetro)y acaso también con cúpula aunque no se pueda aventurar sus características,todo ello además proyectado en una moderna y estricta cantería renacentista.

En valencia se extendió en esta etapa un modelo de operar basado en la estereotomía renacentista, la ciudad de Xàtiva tuvo una arraigada tradición en la albañilería y carpintería, y la colegiata posiblemente fue el primer exponente de este nuevo modelo, por ello se eligió la piedra como principal material constructivo, aunque se cree que posiblemente este hecho, estuvo relacionado con la intención de diferenciar la nueva colegiata cristiana de la antigua mezquita. La fábrica de la cabecera responde a estas características, de traza poligonal de nueve lados , aloja entre los contrafuertes de sección triangular las nueve primeras capillas con planta rectangular y muros octogonales. Entre la corona de capillas y los pilares del presbiterio discurre el amplio deambulatorio también de nueve tramos , los siete primeros formando crujías trapezoidales y los dos tramos restantes(inmediatos al crucero) corregidos en cuadrados durante el proceso de construcción. En la actualidad sabemos que el presbiterio que se encuentra configurado en apretados pilares, facilitaba la comunicación con el demabulatorio y las capillas, a través de una pantalla transparente de ventanas y cuatro huecos escalonados ,que permitían un uso polivalente de el mismo .Posiblemente a principios del XIX el presbiterio fue remodelado , y se le colocó un tabernáculo de jaspes, manteniéndose los cuatro huecos con sus ángeles músicos y aprovecharon los arcos abocinados del segundo nivel para simular en sus lados interiores una especie de jambas.

En el tramo del presbiterio inmediato al crucero y en concreto en las crujías de planta cuadrada del deambulatorio, los pilares se dilataban permitiendo un tránsito más fluido y en consecuencia unos arcos más anchos y altos que los del resto del presbiterio .

En esta primera fase de construcción debe de consignarse también las bóvedas de las capillas, (existe constancia documental de ello)las siete capillas de la cabecera cubren sus plantas rectangulares con bóvedas de cañón transversal al eje de la entrada y la decoración de retículas de diversos dibujos ligeramente sobresalientes.Además podemos suponer por nuestras hipótesis, que la girola y el presbiterio tenían un abovedamiento resuelto en similares técnicas de cantería y que todas estas capillas presentan soluciones abovedadas en piedra desde el itnradós, y eso podemos afirmarlo por las recientes restauraciones que se hicieron en los tejados exteriores del deambulatorio.Al parecer estos tejados en origen estuvieron pensados para dejarse con un enlosado de piedra, con una ligera pendiente pero sin cubierta de tejas, que fue fruto de una reforma posterior. Y en ella se empleó material de relleno, cascotes y piedras que elevaron la altura de las cubiertas sobre las que se situaron las tejas.

La escalera de caracol que permite el acceso desde una de las capillas a los tejados mencionados se concibe con una resolutiva estereotomía , que recogen la bóveda esférica del remate o el arco rampante de acceso a la cubierta. Para acceder a las cubiertas superiores hay otra escalera de caracol con idéntico despiece de sillares. A esta época corresponde la articulación de los frentes de las capillas y del presbiterio, al menos hasta la linea de la imposta corrida a modo de arquitrabe en un severo clasicismo renaciente con pilastras dóricas, fuste cajeado y arcos de medo punto.

La puerta exterior de la girola, fue ejecutado por Pedro Ladrón a partir de 1599, con columnas jónicas sobre pedestal y entablamento de correcto arquitrabe de tres bandas y específico friso abombado,con molduras, casetones y recercados alternos cuadrangulares y redondos o decoración de bolas flanqueando el pequeño edículo apisado superior.

La capilla de San Vicente y la antesacristia reúnen esta estereotomía renacentista, su bóveda caída con su geométrico despiece de aparejo, realizada con un casco artesonado de tensadas molduras en curvo y remate de conchas abiertas con una roseta con perla a modo de clave. Los muros laterales con almohadillado de punta de diamante, prolongados en los diafragmas superiores , y en las ventanas ciegas superiores se simulan contraventanas cerradas con el almohadillado. Ambas composiciones con columnas dóricas a los lados sobre altos pedestales con cierto adintelamiento clasicista.

DEAMBULATORIO Y RENOVACIÓN LITÚRGICA.
El modelo de cabecera con deambulatorio de la colegiata , pudo tener su precedente en la de san patricio de Lorca (Murcia). La traza original estaba diseñada con ocho pilares en el presbiterio apiñados y proyectados radialmente a los tramos trapezoidales del deambulatorio, solo se aparta en la planta de las capillas, que son rectangulares y separadas por macizos contrafuertes de sección triangular en la setabense en vez de plantas poligonales medievales como en la de Lorca.

En las cabeceras de tramo rectangular se colocan contrafuertes de diferentes lados para facilitar la transición de la traza poligonal de la cabecera, uno inclinado o rectilíneo y otro recto, o la configuración despejada de las crujías intermedias con arcos mas elevados y abiertos. La presencia de el deambulatorio con capillas hay que relacionarlo con las pretensiones de catedralidad que gravitaron desde el primer momento de su erección. Y la referencia tipológica mas inmediata podemos establecer que fue la catedral de Valencia y también les excepcionales iglesias parroquiales como la de santa catalina. Así pues desde finales de el siglo XVI y primeras décadas de el XVII, el deambulatorio cobró una nueva vitalidad litúrgica y arquitectónica en el panorama hispánico, que se prolongó hasta bien entrado el siglo XVIII. Incluso se emitieron unos textos publicados en el sínodo valenciano del año 1631 presidido por el arzobispado, las advertencias para los edificios y fábricas de templos, donde se dejaba claro algunas de las ideas que iban a gravitar en torno a este particular espacio religioso, de éstas, las más genéricas eran las ideas de ,”autoridad” y “grande comodidad” de los templos.

MEZCLA DE VANGUARDISMO BARROCO Y CLASICISMO MODERNO
En cuanto a las huellas de vanguardismo barroco de la colegiata, posiblemente se deban a la presencia en la obra de Joan Blas Aparisi, autor de la fábrica durante los años 1683 y 1705, presenta una personalidad arquitectónica de primera entidad en el episodio barroco valenciano.

El arranque de la obra con él, se fija en el 1683 , fue asistido por Sebastià Daniel y una cuadrilla de veinte hombres, además contó con maestros que con el tiempo se convertirían en exponentes de la estereotomía en su vertiente oblicua.

Durante estos años se trabajó intensamente en la cabecera y en el crucero, al tiempo que se construía la sacristía y aula capitular. Pero donde quedaría fija la huella de Aparisi es en la remodelación del primer proyecto emprendido y en las fachadas del crucero, sin lugar a dudas paradigma de la moderna cultura arquitectónica hispana y que hoy llamamos barroca. Aunque siempre ha sorprendido el verticalismo de la ordenación clásica del interior de la colegiata.

Tenemos hipótesis, una de ellas es que en la intervención de Joan Aparisi, se dotó de mayor altura al templo proyectado, que se debió traducir en el recrecido de sus apiñados pilares, lo que facilitaría la elevación de su ordenamiento interno,dórico. Fuese esta ordenación alargada de las pilastras dóricas resultado de la actividad de Joan Aparisi o de los primeros años de el XVII, lo que resulta casi seguro es que el proyecto original debió llevarlo la mano de Aparicio, a un nuevo esquema planimétrico, a la que se daría lugar a una gran cúpula sobre tambor, (que emula a la catedral de valencia) y esta hipótesis apuntala las rectificaciones que se pueden observar en las dos crujías del tramo inmediato al crucero, y posiblemente la ordenación clásica de este nuevo interior, vino auspiciado por la idea compositiva del Escorial, en particular la del encuentro del crucero con el presbiterio, con sus pétreos machones articulados con dobles pilastras dóricas.

Las naves del tramo de la cabecera inmediato al crucero , y en los machones inmediatos a la cabecera es donde fraguó la imagen clasicista posterior de la colegiata. Generó en dicho núcleo una suerte de idolecto clasicista que fusionaba la versión renacentista de finales de el XVI con el clasicismo “moderno” barroco del siglo XVII, gravitando sobre el mismo la lección de la ordenación clásica de el interior de la iglesia de el escorial.
Las fachadas del crucero de la colegiata suponen una de las primeras sistematizaciones de la arquitectura hispánica empeñada en declinar los principios oblicuos desarrollados por el famoso Caramuel (teólogo,matemático,y estudioso de la arquitectura)en su “architectura civil”, donde defendió el origen divino de los principios oblicuos. Éste que desafirmó la autoridad de Vitruvio,y no solo ampliaría el canon renacentista de los órdenes, sino que además la declinó en su arquitectura oblicua, en la zona valenciana pronto se recibió gustosa su obra. Y expresión máxima de este fenómeno serían las portadas del crucero de la colegiata. En estas portadas proyectadas y construidas por Aparisi, tienen una escala monumental, desfilan por ellas una artificiosidad barroca, con hastiales que coronan en perfiles mixtilíneos, abriendo portadas y ventanas , por primera vez se aplicaban en la arquitectura española los principios de lo oblicuo rectilíneo y curvo en las diversas alturas de las portadas dos fachadas son muy similares,la situada en el norte, eleva la portada sobre una escalinata con balaustrada (construida años más tarde), consta de un primer cuerpo almohadillado y ordenado con pilastras dóricas, los flancos de la portada están incurvados y somete al entablamento a oblicuidad curva de la inclinación. La planta de la portada establece por primera vez un esquema trapezoidal. Aparisi logró eludir la planitud de el muro con esa particular belleza oblicua. Otro espacio dotado de este dinamismo barroco, es el parámetro de la sacristía y sala capitular, en los cuales Aparisi propuso un trampantojo arquitectónico.

GUERRA DE SUCESIÓN Y CONSECENCIAS EN LA OBRA.
En el año 1705, a causa de la guerra de sucesión se paralizaron las obras de la colegiata, y se produjo un periodo de dudas hasta la decisión definitiva de la reanudación. Tras el incendio de 1707 la colegiata fue de los edificios que menos daños sufrió, un año más tarde se reanudó el culto y se puse en marcha un proceso de recaudación económica. En el años 1728 cayó parte de el tejado y quedó muy afectada la vieja iglesia, así que entre 1730 y 1732, se llevaron a cabo una serie de acuerdos,aunque se plantearon una serie de problemas. Uno de los principales, era si cerrar lo ya realizado (presbiterio y crucero) o si se seguía con el resto de la nave principal y secundarias. Esto se puso en manos de Juan Bautista Corachán, (experto en cuestiones matemáticas y arquitectónicas). Los muros del crucero estaban ya construidos hasta la altura de las cornisas, realizados los dos pilares o machones principales cercanos al presbiterio,según Corachán la continuación de las naves debería de tener las mismas medidas que las de las capillas inmediatas al crucero.

Corachán proponía realizar pilastras dobles en la parte del crucero y sencillas en el resto de la nave, su idea era la de hacer seis capillas en la nave principal, y decía que el sistema de cubrición, los arcos debían de ser de ladrillo de rosca y las bóvedas vaídas con tabicado doble. A partir del informe de éste, se llevó a cabo el cerramiento de la capilla mayor, esperando a poder seguir con el resto de tramos. Fue en esta etapa cuando se llevó a cabo la decoración barroca del casco de la bóveda del presbiterio incluida la del elevado rebanco de donde arranca, podemos deducir que se pretendía llevar la decoración a las bóvedas del deambulatorio.

A esta misma época 1744-1745 corresponde el encargo pictórico que se realizó al joven José Vergara de las pechinas de la cúpula, conocidas a partir de bocetos, lo que advierte de las intencionalidades que habían de decoración a pesar de que la cúpula no se había cerrado todavía.

Finalmente tras la presencia en Xàtiva de muchos arquitectos, se llegó a la conclusión de que era necesario para la estabilidad de la fábrica comenzar cuanto antes los tramos de la nave en la parte colindante al crucero porque estribarían y asegurarían lo recién construido .

La labor se le dio a Jose Alberto Pina, figura destacada en su tiempo, formado en teórica y construcción, hizo numerosas obras arquitectónicas y estudiados informes. Pues a este correspondió la decisión de continuar la iglesia que desde los informes de Corachán se temía por su complejidad. Se hizo cargo de la obra desde 1738 hasta 1772 , planteó un amplio proyecto catedralicio del que se conserva la planta y el perfil en 1760, coincidiendo con la reiterada petición de catedralidad para Xàtiva. Reinterpretó , la arquitectura de la cabecera del templo y presbiterio, en un esquema de tres naves con capillas laterales comunicadas entre sí. En la ordenación interior, Pina,Cuajó el idiolecto clasicista gestado en el siglo anterior en la cabecera del templo, a partir de la ordenación de los pilares de crucero,extendiéndolo por nave y capillas. Pilares de sección rectangular con las atirantadas pilastras dóricas en cada lado y a igual altura, salvo las que recaen en la nave principal,estriadas como las del transepto y pilares que reciben los arcos torales de la cúpula y los fajones de la bóveda de cañón con lunetos de la nave central, además el empuje de la bóveda de la nave con arbotantes al exterior también se debe a él.

Continuó el abovedamiento de las naves con técnicas de ladrillo pero en las cuatro capillas de los dos tramos inmediatos al crucero reelaboró en cantería el modelo “antiguo” de la capilla de San Vicente y de la antesacristía con bóvedas vaídas artesonadas de sección rectangular. Pina diseñó un retablo de madera en el año 1750 para albergar la imagen de la virgen de la Seo,que fue destruido tras la guerra civil y se encuentra reconstruido en el transepto. En el año 1753 dictó las disposiciones para la realización de la escalera de cantería en la fachada norte del crucero, que sería concertada por el cantero José Cuenca. Y el 1 de agosto de 1750 concluida la obra, se procedió a la inauguración oficial del templo.

En 1755, según la inscripción de una piedra situada al exterior de la pared próxima a la fachada norte, lienzo comenzado en 1737,se puso la primera piedra del zócalo de la columna que debía cerrar el coro. Por tanto en estos momentos se encontraba en uso la parte de girola,presbiterio y crucero, sin estar realizada la conexión con los dos tramos de capillas inmediatas que se seguían construyendo.

La colegiata además se agrietó ya que su construcción se llevó a cabo muy rápidamente y posteriormente con los terremotos que se ocasionaron también sufrió daños como la caída de dos de los cruces en la fachada norte y la sur,ocasionando la de la norte roturas en el tejado, y la caída de una de sus bolas y otra que quedó rota además de la agrietación en arcos, bóvedas, y fachadas, que hubo que rehacer los tejados del crucero,cuyos tabiques internos habían quedado muy afectados. En 1885 se sustituyó la cúpula original debido a su caída, por una metálica actual, que nos impide conocer como sería la otra .aunque según algunos perfiles gráficos podemos saber que tenía una gran linterna con un mínimo cuerpo de tambor.

En el 1760 se retomaron los deseos de conseguir la catedralidad para la colegiata de xàtiva ,y Pina elaboró un proyecto completo con su planta y perfil , proyecto que se encuentra en el Archivo Histórico Nacional de Madrid.

El proyecto se completaba con una serie de dependencias, como aula capitular, oficinas, un impresionante coro ocupando los dos primeros tramos de la nave central, archivos etc. Había una presencia de pantalla transparente de ventanas y pasos que horadaban la superficie del presbiterio comprendida entre los apretados pilares, y cuya huella se ha corroborado en la actualidad como motivo de su reciente restauración al comprobarse la existencia de restos de recercados en el último nivel de los huecos. Pina quería insuflar dinamismo a la declinación dórica del templo desde los presupuestos de la cultura barroca. Se muestra también el deseo de la cubrición del crucero con una potente cúpula con tambor y linterna sobre pechinas. También se puede vislumbrar el perfil de las dos torres campanario octogonales , con sus cuerpos ordenados con resaltadas y escaladas pilastras toscanas. Cuando Pina falleció en el 1777,la obras estaba en espera de enlazarse sus dos partes, pero finalmente se emitió un comunicado por el administrados de los jurados de la colegiata, negándose a realizar lo proyectado, así que la terminación completa de la obra se aventuró como algo casi imposible.

LA COLEGIATA EN TIEMPOS DEL ACADEMICISMO ILUSTRADO.
El término academicismo ilustrado, se refiere a la intervención y control de las obras proyectadas, especialmente las religiosas(rediseño clasicista proclive a una revisión del lenguaje arquitectónico de acuerdo a las categorías de lo antiguo)pleitos derivados de las nuevas competencias profesionales en torno al quehacer arquitectónico. Esta coyuntura artística afectó a la ciudad de Xàtiva durante el último cuarto de el siglo XVII y primeras décadas del XIX.

La influencia de los arquitectos de la academia de San Fernando, llegó pronto a la colegiata, con la real orden del 23 de noviembre de 1777, en función de la cual está institución tuvo el derecho de supervisar todo tipo de proyectos arquitectónicos,también ejerció influencia la llegada de José Francisco Ortiz y Sanz “el vitruviano” lo que incidió en el devenir de las obras de la colegiata, también el prestigioso arquitecto Ventura Rodriguez, sentenció las veleidades oblicuas de la arquitectura barroca española, y aunque las zonas construidas desde hacía siglo y medio no se pretendían tocar,pero sobre las zonas que quedaban por construir , como el tabernáculo del altar mayor, la fachada y la torre campanario,se volcaron este cúmulo de circunstancias. El famoso escultor Guisar diseñó un proyecto para el tabernáculo, siguiendo los principios de la arquitectura oblicua, concebido a modo de baldaquino, con su transparente estructura elíptica, abierta en la frente con columnas y antas de orden corintio que deberían haber ido declinadas según directrices oblicuas, rematada por una bóveda de cascarón levemente esferoide encajada en la estructura del presbiterio, este diseño fue aprobado tras unas cuantas objeciones por parte de la academia, pero sufrió paralizaciones porque su promotora Doña Victoria Albero falleció en 1780, aunque luego se retomó concluyéndose en el año 1806-1808; de este tabernáculo conocemos el grabado efectuado en 1819 , y una maqueta que se encuentra en el museo municipal .


Una vez murió Fray Jose Alberto Pina en 1772, siguió al frente de las obras de la colegiata Jaime Pérez, y el cantero Francisco Cuenca, como maestro de obras, este periodo supuso una etapa de varias presencias al frente de la dirección de la Seo, como la de Vicente Gascó en 1792, director de la sección de arquitectura en la academia de San Carlos, se produce un momento de conflictividad, sobre todo entre este y José Ortiz y Sanz. Este último había realizado, en 1784 un diseño para la fachada de la colegiata(que sirvió de inspiración para otros), aunque su papel como director oficial no comenzó hasta 1788, pero a parte hizo intervenciones anteriores a estas fechas.

Su diseño tenía como principal inconveniente la presencie de un contrapórtico demasiado grande,así que los diseños que se realizaron inspirados en este , debían repetir básicamente su propuesta pero sin el contrapórtico, uno de ellos es el que se conserva en el museo de la colegiata y está firmado por Jaime Pérez, este estaba inspirado en la fachada de Carlos Madernos para San Pedro de Roma , aunque adapta y declina a esta particulares motivos, la concepción de las torres es fiel a la tradición valenciana y la cúpula era sobre un poderoso tambor octogonal ordenado con columnas,cubierta de tejas y linterna.

En agosto de 1788 se convocó una junta para decidir el diseño que debía aprobarse, y Ortiz y Sanz que estuvo al mando de las obras, desaconsejó que se comenzaran a rellenar los fundamentos en su ausencia(ya que se encontraba en Madrid, por motivos de enfermedad) las obras su sucedieron con mucha lentitud siguiendo su modelo de fachada y de torres, y más tarde cuando Vicente Gascó llegó a Xàtiva en el año 1791, propuso un drástico cambio al considerar “ demasiado rústica y poco correspondiente a un templo dedicado a María Santísima”desentendiéndose del omnipresente orden dórico que hasta entonces había dominado la articulación clásica de la colegiata. En el año 1795 asistía en la obra a Francisco Cuenca su hijo fray Vicente, ambos contaban con el apoyo de Ortiz y Sanz, de modo que se rehicieron de nuevo los planos para la fachada, aprobados por la academia, finalmente realizó el nuevo proyecto el arquitecto neoclásico Pedro Arnal y este mismo año en 1796, se pidió un informe a Francisco Cuenca donde describía la situación de la fachada a la espera de decidir cuáles serían los adornos dóricos que se deberían colocar en triglifos y metopas, o en correspondencia con la obra interior del templo,o con atributos de María Santísima a que estaba dedicada la colegiata e incluso la incursión de posibles emblemas de la ciudad en el tímpano. Hasta que se decidió la eliminación de la logia abierta que había propuesto Ortiz y Sanz, y una vez se rellenaron los cimientos , comenzó a construirse la torre por Francisco Cuenca y fue continuada por su hijo Fray Vicente, según una inscripción la primera piedra se levantó el 2 de Julio de 1796, constando de una escalera de caracol de ojo circular con su hueco cilíndrico cerrado, de gradas de una sola pieza agrupadas en tramos de intradós recto y desplegadas en espiral, todo ello trabajado con un cuidado despiece de sillares, puede interpretarse como una reelaboración académica basada en la antigüedad romana, en particular en la columna Trajana, y por otro lado podemos concebirlo en el ambiente arquitectónico gestado en la fábrica del templo setabense a partir del magisterio en el corte de piedras, tan patente en los años que Fran Alberto Pina estuvo al frente de la misma y en donde hubo de formarse Franciso Cuenca.

Fue sin duda pensada como alivio y entretenimiento de quienes ascienden, con dependencias a modo de miradores con molduras en oblicuo abiertas a la contemplación de la montaña exterior, hay motivos decorativos como los balaustres recuadrados por ventanas, o mascarones en el anillo del remate cupulado.

Durante la construcción de la torre se sucedieron conflictos, debido al período del academicismo artístico ilustrado.

La obra siguió su lento curso hasta el fallecimiento de Francisco Cuenca, a partir de esa fecha y sus sustitución por su hijo, Fray Vicente, hubieron varios problemas por la falta de claridad en el tema de la dirección de las obras, conflicto mantenido entre Ortiz Sanz y los Cuenca, agravando por el verdadero problema de la ejecución de fachadas y torres, y el resto de la nave y capillas laterales convirtió la terminación de la colegiata en un imposible, además de la paralización de las obras, en el año 1885 la cúpula cayó, y inmediatamente se emprendió su reconstrucción en estructura metálica por el arquitecto Antonio Ferrer terminándose en el 1888.

A finales del XIX, a través de una fotografía de época es posible comprobar cómo sólo estaban cerrados los dos tramos laterales completos y aún faltaban parte de la nave central y dos capillas en un lado.

El siglo XIX, ya no era el tiempo de las catedrales, y tenemos como muestra la inacabada fachada actual,fruto de continuos cambios en el proyecto. El inicial proyecto fue retomado por Caamaña en el último cuarto del siglo XIX , concluyendo las tres grandes puertas de acceso al templo,pero sería de nuevo modificado por Luis Ferreres, lo que explica algunas incongruencias como la suspensión de los pares de columnas adosadas en el piso superior que debían situarse por encima de un pórtico con arcadas que nunca se realizó.

Gestada y desarrollada la obra, en el ciclo del lenguaje clásico que recorre los siglos XVI, XVII,XVIII y aún primera mitad del XIX, sería cuando se tematizó una particular caligrafía de los órdenes arquitectónicos con sus medidas y articuladas composiciones, otras realidades de su tiempo,(el de la edad moderna, y el de Xàtiva y su entorno)desde el arte del corte de piedra, el rigor litúrgico contrareformista, o la ambiciosa tipología de deambulatorio, hasta la lección arquitectónica de lo escurialense, matematización de lo clásico o las importantes reformas ilustradas y academicistas, todo ello envuelto por el deseo de moldear a través de la arquitectura, la anhelada imagen de catedralidad.

Aquí al final aparecen dos imágenes de la colegiata, la primera del año 1888, y la otra es de la actualidad.








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