Página principal

Olivia Zúñiga Condecoración José María Vigil Decreto 7263


Descargar 5.95 Kb.
Fecha de conversión23.09.2016
Tamaño5.95 Kb.
Olivia Zúñiga

Condecoración José María Vigil

Decreto 7263
Escritora. Nació en Villa Purificación, el 21 de agosto de 1910. Su padre fue el General revolucionario Eugenio Zúñiga Gálvez, en cuyo honor desde 1938 se denomina a Tlajomulco de Zúñiga, y un busto y su estatua de cuerpo entero en bronce, se encuentran en la plaza principal. Su madre Trinidad Correa González Hermosillo. A Olivia la recogió su tío sacerdote, el Pbro. Rafael Guillermo Correa González Hermosillo, en 1914, tras el fusilamiento de su padre, y se la llevó a vivir a Tenamaxtlán, en donde era vicario desde diciembre de 1910. Sus estudios los realizó con una maestra particular llamada Crescencia López, durante tres años. Después se dedico a estudiar la biblioteca de su tío, tutor y padri­no. En 1938, Arturo Rivas Sainz le dio clases de gra­mática en el Museo Regional. En 1942, vivió en la Ciudad de México y estudiaba arte dramático con el maestro Seki Sano, siendo condiscípula la después famosa actriz Rita Macedo. En esa época nació su hija Eugenia y comenzó a escribir obras teatrales, a iniciativa de su maestro. Por el mismo tiempo, 1940, se casó con Heliodoro Rojas, su segundo marido. Contaba Olivia que a él le tenía pavor, ya que odiaba que leyera le arrebataba los libros y se los destruía. Tuvo dos hijos, un varón quien la acompañó en sus últimos años tras de divorciarse, y una mujer.

En los años cincuenta y sesenta colaboró en las revistas tapatías Ariel, Et Caete­ra, Suma y Xalixtlico, y en las metropolitanas Fuensanta y México en la Cultura. Lo primero que publicó fue un volumen de poesía: Amante imaginado, con pró­logo de Luis Fernández Ardavín, a la sazón presidente de la Real Academia Española, la edición es de 1949; el mismo año por decreto del Gobernador Jesús González Gortázar, nacieron los Premios Jalisco, el primero de los cuales obtuvo Olivia, pre­cisamente por su novela más conocida: Retrato de una Niña Triste, publicada en 1950, que es cuando se le otorgó el primer galardón y reedición después. En 1952 le imprimieron Antología Universal de Lecturas Infantiles, que se ha visto en tres ediciones; y la novela Entre el infierno y la luz, primera obra que escribió en su vida. En 1953, aparece en letra impresa su poemario Los Amantes y la Noche, critica subjetiva de pintura y escultura, que gozó en tres ediciones, más otras en lengua francesa e inglés.



Recibió en 1958, la medalla José María Vigil, que se otorga a los escritores distin­guidos. En 1959 la novela La Muerte es una Ciudad Distinta, siendo su tercera narración de largo aliento y característica de su obra que es sin excepción autobiográfica, pero defi­nitivamente escrita con gallardía y amenidad. Fue una magnífica escritora, así como una incomparable conversadora: manejaba el verbo con fluidez y galanura. En 1969 para el libro del Arq. Víctor Manuel Villegas El panteón Romántico de Guadalajara, dejó varias poesías en torno a la muerte. Se imprimieron con su propia letra, puntia­guda como las de las alumnas del Sagrado Corazón, donde jamás estudió. El mismo año (1969) publicó otro poemario: Hasta el grano de luz y dejó uno más inédito que habría de titularse El Hijo. Además fue constante colaboradora, a lo largo de muchos años, de Excélsior, "Suplemento" de Novedades y El Nacional. Muy querida en Guadalajara, al paso de los años ella no quiso se le viera marchita en su belleza ni en apuros económicos, emigrando a México, donde murió el 28 de noviembre de 1990.
Tomado de VARGAS Ávalos, Pedro, Un día un jalisciense, Guadalajara, 2007, Asociación de Cronistas Municipales de Jalisco A.C./Impresora Mar-Eva, 396 págs.


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje