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Oeste del estrecho de bransfield


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Plan de Gestión para la

Zona Antártica Especialmente Protegida N° 152

OESTE DEL ESTRECHO DE BRANSFIELD

Introducción

La Zona se ubica frente a las costas occidental y austral de la isla Baja, islas Shetland del sur, entre 63°15'S y 63°30'S; 62°00'O y 62°45'O, y es completamente marina. Tiene una superficie aproximada de 916 km2. La designación se basó en que la plataforma poco profunda de esta región cercana a la isla Baja es uno de los apenas dos sitios conocidos en las cercanías de la estación Palmer (Estados Unidos) que son aptos para la pesca de fondo de peces y otros organismos bentónicos (véase también ZAEP N° 153 bahía oriental de Dallmann). El sitio ofrece oportunidades excepcionales para estudiar la composición, la estructura y la dinámica de varias comunidades marinas accesibles. La zona fue propuesta por Estados Unidos: fue aprobada mediante la Recomendación XVI-3 (Bonn, 1991: SEIC N° 35); su fecha de caducidad se prorrogó por medio de la Medida 3 (2001); cambió de nombre y número en virtud de la Decisión 1 (2002); los planes de gestión revisados fueron aprobados a través de la Medida 2 (2003) y de la Medida 10 (2009). La Zona fue aprobada en virtud de la Convención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) de conformidad con la Decisión 9 (2005).

La clasificación dentro del Análisis de Dominios Ambientales para el Continente Antártico (Resolución 3 (2008)) y las Regiones Biogeográficas de Conservación Antártica (Resolución 6 (2012)) se basa en criterios aplicados a zonas terrestres, por lo que su aplicación al medio marino es limitada.

1. Descripción de los valores que requieren protección

La parte occidental del estrecho de Bransfield / Mar de la Flota (entre 63°20'S y 63°35'S y 61°45'O y 62°30'O, con una superficie aproximada de 916 km2), fue designada originalmente Sitio de Especial Interés Científico mediante la Recomendación XVI-3 (1991, SEIC N° 35) a raíz de una propuesta de Estados Unidos. Fue designada debido a que “la plataforma poco profunda al sur de la isla Baja es uno de solo dos sitios conocidos en las proximidades de la Estación Palmer que son apropiados para la pesca de fondo de peces y otros organismos bentónicos con redes de arrastre. Desde el punto de vista ecológico, el sitio de la isla Baja ofrece oportunidades excepcionales para estudiar la composición, la estructura y la dinámica de varias comunidades marinas accesibles. El sitio y, en particular su fauna bentónica, revisten un interés científico excepcional y es necesario protegerlos a largo plazo de toda posible interferencia perjudicial”. Junto con el este de la bahía Dallmann (ZAEP N° 153), de esta Zona se obtienen más de 90% de las muestras recolectadas por investigadores estadounidenses que están estudiando activamente las comunidades ícticolas de la región (Detrich, nota personal, 2009 y 2015).

Los límites de la Zona fueron modificados por medio de la Medida 2 (2003), para abarcar la totalidad de la plataforma poco profunda, hasta los 200 m de profundidad, al oeste y sur de la isla Baja, excluyéndose las aguas más profundas del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) en el este. Los límites de la Zona en el oeste del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota), situados entre 63°15'S y 63°30'S y entre 62°00'O y 62°45'O, están definidos en el nordeste por la costa de la isla Baja, abarcando una superficie de alrededor de 916 km2 (mapa 1).

La Zona continúa siendo importante para estudiar la composición, la estructura y la dinámica de las comunidades marinas, y las razones de la designación original se reafirman en el Plan de Gestión actual. Además, la Zona es reconocida como un desovadero importante para varias especies de peces, como la nototenia negra (Notothenia coriiceps) y el draco rayado (Chaenocephalus aceratus). Los científicos de la estación Palmer recolectan peces en la Zona desde principios de los años setenta. La Zona está situada dentro del área del Programa de Investigaciones Ecológicas a Largo Plazo (LTER, por sus siglas en inglés) de la estación Palmer. Los peces recolectados en la Zona se usan para estudiar las adaptaciones bioquímicas y fisiológicas a las bajas temperaturas. Algunos de estos peces se han usado para estudios comparativos con el área de Puerto Arthur, donde el impacto es mucho mayor. También se están realizando estudios científicos de las comunidades de fauna bentónica.



2. Finalidades y objetivos

La gestión del oeste del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) tiene por objeto:

evitar la degradación de, o el riesgo importante para, los valores de la Zona evitando en ella toda interferencia humana innecesaria;

permitir las investigaciones científicas del medio marino, protegiéndolo al mismo tiempo del muestreo excesivo;

permitir otras investigaciones científicas en la Zona siempre que no comprometan los valores por los cuales se protege la Zona; y

permitir visitas con fines de gestión concordantes con los objetivos del Plan de Gestión.



3. Actividades de gestión

Se deberán emprender las siguientes actividades de gestión en aras de proteger los valores de la Zona:

En la estación Palmer (Estados Unidos) se colocará en un lugar bien visible un mapa que muestre la ubicación de la Zona (con una indicación de las restricciones especiales que se apliquen) y habrá copias disponibles del presente Plan de Gestión.

Los programas nacionales deberán garantizar que los límites de la Zona y las restricciones que se aplican en su interior estén marcadas en los mapas y cartas náuticas relevantes por las que son responsables.

Se facilitarán copias del presente Plan de Gestión a las embarcaciones que naveguen en las proximidades de la Zona.

Las boyas y otros señalizadores o estructuras instalados en la Zona con fines científicos o de gestión deberán estar bien sujetos y en buen estado, y serán desmantelados cuando ya no sean necesarios.

Se efectuarán las visitas necesarias para determinar si la Zona continúa sirviendo a los fines para los cuales ha sido designada y para garantizar que las medidas de gestión y mantenimiento sean adecuadas.

4. Período de designación

Designación con período de vigencia indefinida.



5. Mapas y fotografías

Mapa 1: ZAEP Nº 152, mapa batimétrico del oeste del estrecho de Bransfield. Los datos sobre la costa provienen de la Base Digital de Datos Antárticos, versión 6.0 (2012), del SCAR. Los datos batimétricos se obtuvieron de información proporcionada por la Carta Batimétrica Internacional del Océano Austral (IBCSO) v1.0 (2013). Datos sobre aves: ERA (2015). Áreas importantes para la Conservación de las aves: BirdLife International / ERA (Harris et al. 2011).

Especificaciones cartográficas: Proyección: Cónica conforme de Lambert; Paralelos de referencia: primero 63°15' S; segundo 63°30' S; meridiano central: 62°00' O; Latitud de origen: 64°00' S; Esferoide y nivel de referencia horizontal: WGS84; Exactitud horizontal: error máximo de 300 m. Isobata de 200 m.

Recuadro: la ubicación del Mapa 1, ZAEP N° 152, Oeste del estrecho de Bransfield, Península Antártica, con la zona protegida más cercana, ZAEP N° 153, este de la bahía Dallmann.

6. Descripción de la Zona

6(i) Coordenadas geográficas, indicadores de límites y características naturales

Descripción general

El estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) es un pasaje de aguas profundas de unos 220 km de largo y 120 km de ancho entre la Península Antártica y las numerosas islas que integran las islas Shetland del Sur. Al norte está el pasaje de Drake y al oeste está el mar de Bellinghausen. El Área está a 80 km aproximadamente al oeste de la Península Antártica, en su mayor parte dentro de la isobata de 200 m, directamente hacia el sur y al oeste de la isla Baja (mapa 1). La isla Baja, situada a 60 km al sudoeste de la isla Decepción y a 25 km al sudeste de la isla Smith, es la más meridional de las islas Shetland del Sur. Al oeste y al sur de la isla Baja, a unos 20 km de la costa, el fondo del mar baja en pendiente suave desde la zona intertidal hasta una profundidad de alrededor de 200 m. Al este de la isla Baja, el fondo del mar desciende en pendiente marcada, llegando a los 1 200 m de profundidad en esta parte del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota). Las muestras extraídas en el marco del programa de investigación BENTART durante el verano austral de 2003 y 2006 revelan que el fondo del mar en la Zona se compone generalmente de sedimentos fangosos que contienen grava o piedras pequeñas, con comunidades de epifauna sésil (Troncoso et al. 2008) que permanece firmemente adherida al sustrato o que se mueve muy lentamente (Robinson et al. 1996).



Límites

Los límites de la Zona en el oeste del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) están definidos en el norte por la línea de 63°15'S y en el sur por la línea de 63°30'S. En el este, el límite es la línea de 62°00'O, y en el oeste, la línea de 62°45'O (mapa 1). El límite nordeste es la costa de la isla Baja, desde 62°00'O, 63°20'S, en el sudeste (a dos kilómetros, aproximadamente, del cabo Hooker) hasta 62°13'30"O, 63°15'S, en el noroeste (cabo Wallace). El límite en la costa oeste y sur de la isla Baja está definido por la línea media de pleamar, y la zona intertidal está incluida en la ZAEP. La Zona tiene 27,6 km como máximo de norte a sur y 37,15 km como máximo de este a oeste, abarcando una superficie aproximada de 916 km2. No se han instalado señalizadores de límites, ya que eso no es factible en la zona marina, en tanto que, en la isla Baja, la costa misma es un rasgo claramente definido y visualmente obvio que marca el límite.



Oceanografía, clima y ecología marina

El hielo marino de la región del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) experimenta grandes variaciones de un año a otro, aunque la cobertura parece ser inferior a 100 días al año (Parkinson, 1998). Las tasas de avance y retroceso del hielo marino a lo largo del noroeste de la Península Antártica también son variables. El hielo marino avanza durante unos cinco meses, tras los cuales retrocede durante siete meses, aproximadamente. El aumento del hielo es más rápido en junio y julio, y su desintegración es más rápida en diciembre y enero (Stammerjohn y Smith, 1996). Según mediciones efectuadas en el estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) entre el 20 de enero y el 9 de febrero de 2001, la temperatura oceánica en la Zona fue de 1,7 a 1,8 ºC en promedio a cinco metros de profundidad y de 0,2 a 0,3ºC en la isobata de 150 m (Catalan et al., 2008). La salinidad del agua en la Zona se situó entre 34,04 y 34,06 unidades prácticas de salinidad (ups) a cinco metros de profundidad, mientras que a 150 m la salinidad fue de 34,40 ups.

Los vientos soplan principalmente del nornoroeste, lo cual genera una corriente litoral que fluye hacia el sur a lo largo del oeste de la Península Antártica (Hofman et al., 1996). Esta corriente, sumada al flujo hacia el norte de la corriente circumpolar antártica, produce una circulación oceánica predominantemente hacia la derecha en el estrecho de Bransfield /Mar de la Flota (Dinniman y Klinck, 2004; Ducklow et al. 2007), en la que predominan la corriente del estrecho de Gerlache y la corriente del estrecho de Bransfield (Zhou et al. 2002 y 2006). Las boyas de deriva desplegadas como parte del programa RACER (Investigación de los ecosistemas y las tasas de la costa antártica) entre 1988 y 1990 indican que la formación de remolinos es mínima en la Zona, y que al sur de la isla Baja se origina un fuerte flujo en dirección nordeste (Zhou et al., 2002). La corriente se bifurca al oeste de la isla Baja: una parte del agua fluye hacia el nordeste hasta mezclarse con la corriente del estrecho de Bransfield y la otra parte fluye hacia el noroeste, en dirección de la isla Smith. En la circulación local influyen también las mareas. Según los registros de mareas de la isla Baja obtenidos durante un período de seis semanas entre diciembre de 1992 y enero de 1993, la variación máxima fue de 1,70 m (López et al., 1994).

Las mediciones sísmicas realizadas en la estación de vigilancia del Experimento Sísmico de la Patagonia y la Antártida (SEPA, por sus siglas en inglés), ubicada en la costa nordeste de la isla Baja, han detectado una actividad sísmica importante en la Zona, que se cree que se debe a la intersección de la zona de fractura Hero con la plataforma Shetland del Sur en la isla Smith (Maurice et al., 2003). Durante la campaña antártica española de 2006-2007, se instaló otra estación de vigilancia sísmica en la costa sur de la isla Baja a fin de extender la vigilancia geodésica en el área del estrecho de Bransfield (Berrocoso et al., 2007).



Biología marina

El sustrato de la Zona, que consiste principalmente de arena blanda, fango y grava, alberga un bentos prolífico con numerosas especies de peces, invertebrados (esponjas, anémonas, anélidos, moluscos, crustáceos, asteroideos, ofiuroideos, equinoideos, holoturoideos, braquiópodos y tunicados) y plantas marinas en varias comunidades definidas.

Entre los peces recolectados comúnmente a una profundidad de entre 80 y 200 m cerca de la isla Baja se encuentran Chaenocephalus aceratus, Harpagifer bispinis, Notothenia coriiceps, Gobionotothen gibberifrons (anteriormente denominado N. gibberifrons), Parachaenichthys charcoti and Trematomus newnesi (Grove y Sidell 2004; Lau et al. 2001). Entre las especies que se encuentran en la isla Baja, aunque en raras ocasiones, se cuentan Champsocephalus gunnari, Chionodraco rastrospinosus y Pseudochaenichthys georgianus. Además, la plataforma de la isla Baja parece ser un desovadero de varias especies de peces; por ejemplo, draco rayado Chaenocephalus aceratus y N. coriiceps, con la familia de los nototénidos, representa la mayoría de las larvas y los ejemplares juveniles capturados en la zona (Catalan et al. 2008). Entre otras especies de peces juveniles recolectadas cerca de la isla Baja cabe señalar Trematomus lepidorhynus y Notothenia kempi. En la Zona se aparean tramas negras (Notothenia coriiceps), lo cual se deduce de la presencia de huevos (Kellermann, 1996). Los peces desovan en mayo y junio. Los huevos, de alrededor de 4,5 mm de diámetro, son pelágicos tras la fertilización y ascienden a las aguas superficiales, donde incuban durante el invierno. En la Zona se han encontrado larvas de Bathylagus antarcticus, Electrona antarctica, Gymnodraco acuticeps, Nototheniops larseni, Notothenia kempi y Pleuragramma antarcticum (Sinque et al. 1986; Loeb et al. 1993; Morales-Nin et al. 1995).

Los especímenes recolectados desde abril a junio de 2008 y 2010 se utilizaron en la investigación del plegamiento proteico en Gobionotothen gibberifrons en relación con el calentamiento del océano (Cuellar et al. 2014).

En la Zona se han encontrado las siguientes especies de anfípodos bentónicos: Ampelisca barnardi, A. bouvieri, Byblis subantarctica, Epimeria inermis, E. oxicarinata, E. walkeri, Eusirus antarcticus, E. perdentatus, Gitanopsis squamosa, Gnathiphimedia sexdentata, Jassa spp., Leucothoe spinicarpa, Liljeborgia georgiana, Melphidippa antarctica, Oediceroides calmani, O. lahillei, Orchomenella zschaui, Parharpinia obliqua, Parepimeria bidentata, Podocerus septemcarinatus, Prostebbingia longicornis, Shackeltonia robusta, Torometopa perlata, Uristes georgianus y Waldeckia obesa (Wakabara et al. 1995).

Se han analizado conjuntos de moluscos en cuatro sitios de muestreo de la Zona como parte de un estudio integrado del ecosistema bentónico del estrecho de Bransfield (Mar de la Flota) que se llevó a cabo del 24 de enero al 3 de marzo de 2003 (BENTART 03) y del 2 de enero al 17 de febrero de 2006 (BENTART 06) (Troncoso et al., 2008). La especie más abundante en la Zona era el bivalvo Lissarca notorcadensis, seguido de lejos por Pseudamauropsis aureolutea, la especie más ampliamente distribuida. Se recolectaron también Marseniopsis conica, Onoba gelida, Yoldiella profundorum, Anatoma euglypta, Chlanidota signeyana y Thyasira debilis.

No se dispone de información sobre el zooplancton o la flora marina de la Zona.

Mamíferos marinos

En los estudios con rastreo por satélite realizados entre enero de 2004 y enero de 2006 se observó el paso de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) cerca de la Zona, en la cual posiblemente entren en busca de alimento (Dalla Rosa et al., 2008). Se rastreó a los elefantes marinos del sur (Mirounga leonina) dentro de la Zona con transmisores por satélite entre diciembre de 1996 y febrero de 1997 (Bornemann et al., 2000).



Aves

En 1987 había alrededor de 325 000 parejas reproductoras de pingüinos de barbijo (Pygoscelis antarctica) en ~13 lugares de la costa de la isla Baja o cerca de esta (Shuford y Spear 1988), muchas de las cuales se encuentran en colonias ubicadas a lo largo del límite noreste de la Zona, o cerca de este. Las colonias más grandes están justo al norte de la Zona, en el cabo Wallace y en sus cercanías (entre 129 y 229 mil parejas) y en el cabo Garry (aproximadamente 104 375 parejas) y punta Jameson (entre 20 y 35 mil parejas) o en sus cercanías (mapa 1). Estos sitios de reproducción, así como las cercanías del cabo Hooker, han sido identificados por BirdLife International como Áreas Importantes para Conservación de las Aves debido a sus extensas colonias de pingüinos de barbijo (Harris et al. 2011). Se espera que estas grandes colonias de pingüinos de barbijo influyan en la Zona. Se han observado colonias pequeñas de cormoranes antárticos (Phalacrocorax [atriceps] bransfieldensis) en el cabo Garry, en una isla que está dentro de la Zona, entre el cabo Garry y la punta Jameson, y en una isla a varios kilómetros al nordeste del cabo Wallace (Poncet y Poncet, datos no publicados desde febrero de 1987, en Harris, 2006) (mapa 1).



Actividades e impactos de los seres humanos

Los peces recolectados en la Zona se han usado para diversas investigaciones bioquímicas, genéticas y fisiológicas, entre ellas estudios de las adaptaciones en peces que permiten que las proteínas funcionen a baja temperatura (Detrich et al. 2000; Cheng y Detrich 2007); las adaptaciones de la estructura muscular y el metabolismo energético, incluida la elaboración de ácidos grasos a baja temperatura (Hazel y Sidell, 2003; Grove y Sidell, 2004); la transcripción eficiente del genoma en aguas frías (Lau et al. 2001; Magnoni et al. 1998); la influencia de la presión hidrostática en la función enzimática en el hígado de los peces (Ciardiello et al. 1999); y las adaptaciones cardiovasculares del draco rayado para compensar su carencia total de hemoglobina (Sidell y O’Brien 2006).

Los especímenes recolectados con redes de arrastre en marzo y abril de 1991, 1992 y 1993 se usaron para comparar la contaminación por hidrocarburos aromáticos polinucleares de estos peces con la de peces recolectados en el puerto Arthur y para estudiar los efectos del diésel ártico (DFA, por sus siglas en inglés) en Notothenia gibberifrons (que ahora se denomina Gobionotothen gibberifrons) (McDonald et al., 1995; Yu et al. 1995). En el primer estudio se observó que el grado de contaminación de los peces recolectados en la Zona era mucho menor que el de los peces obtenidos en cercanías de los restos del buque Bahía Paraíso, que naufragó en el puerto Arthur en 1989. Asimismo, se observó que los peces capturados cerca de estaciones científicas estadounidenses están expuestos, si bien en un bajo nivel, a hidrocarburos aromáticos polinucleares, (McDonald et al., 1992 y 1995). Sin embargo, las concentraciones de estos hidrocarburos en peces recolectados en la Zona fueron más altas de lo que se había previsto, en los que se encontraron niveles similares a los de los peces muestreados cerca de la antigua estación Palmer.

6 (ii) Acceso a la Zona

El acceso a la Zona se hace por lo general en buque desde el estrecho de Bransfield, o en la dirección del pasaje de Drake, o del estrecho de Boyd, que se encuentra hacia el norte, entre las islas Smith y Snow. Las embarcaciones pueden transitar por la Zona, si bien deben evitar fondear salvo en casos de emergencia. El acceso a la Zona podrá realizarse por vía aérea o sobre el hielo marino, siempre que las condiciones lo permitan. No se han definido aún las rutas de acceso hacia la Zona o dentro de esta.



6(iii) Ubicación de estructuras dentro de la Zona o en áreas adyacentes

No hay estructuras conocidas en la Zona o en sus proximidades. Las estaciones científicas más cercanas son Decepción (Argentina) y Gabriel de Castilla (España), ambas a unos 70 km al nordeste, en la isla Decepción.



6(iv) Ubicación de las zonas protegidas en las cercanías

Las zonas protegidas más cercanas a la parte oeste del estrecho de Bransfield son el este de la bahía Dallmann (ZAEP N° 153), que está a unos 45 km al sudsudeste, y Puerto Foster y otras partes de la isla Decepción (ZAEP N° 140 y N° 145 respectivamente), que están a unos 70 km al nordeste (mapa 1, recuadro).



6(v) Áreas especiales al interior de la Zona

Ninguna.


7. Términos y condiciones para los permisos de entrada

7(i) Condiciones generales para la expedición de permisos

Se prohíbe el ingreso a la Zona excepto con un permiso expedido por una autoridad nacional pertinente. Las condiciones para la expedición de un permiso de ingreso a la Zona son las siguientes:



  • que se haya expedido por razones convincentes de índole científica o educativa, que no puedan llevarse a cabo en otro lugar, o por razones que sean esenciales para la gestión de la Zona;

  • las acciones permitidas deben adherirse al Plan de Gestión.

  • se dará a las actividades permitidas la correspondiente consideración a través del proceso de Evaluación de impacto ambiental para la protección continua de los valores ambientales y científicos de la Zona.

  • el Permiso debe expedirse por un período determinado;

se deberá llevar el permiso, o una copia de este, dentro de la Zona.

7 (ii) Acceso a la zona y desplazamientos en su interior o sobre ella

Se puede llegar a la Zona por mar, sobre el hielo marino o por aire. No hay restricciones específicas para las rutas de acceso ni para la circulación dentro de la Zona, aunque los desplazamientos deberían mantenerse en el mínimo necesario para alcanzar los objetivos de las actividades autorizadas. Se debería hacer todo lo posible para reducir al mínimo toda perturbación. Las embarcaciones pueden transitar por la Zona, si bien deben evitar fondear salvo que sea en casos de emergencia. No hay restricciones especiales para los sobrevuelos dentro de la Zona, y pueden aterrizar aeronaves, con permiso, cuando el estado del hielo marino lo permita, si bien los pilotos deberían tener en cuenta las grandes colonias de pingüinos cerca de límite nordeste de la Zona, en la costa de la isla Baja (mapa 1).



7(iii) Actividades que pueden llevarse a cabo dentro de la Zona

Investigaciones científicas que no pongan en peligro los valores de la Zona;

Operaciones esenciales de embarcaciones que no pongan en peligro los valores de la Zona, como el tránsito o el estacionamiento dentro de la Zona, con el fin de facilitar las actividades científicas o de otros tipos, incluido el turismo, o para llegar a lugares situados fuera de la Zona.

Actividades de gestión indispensables, como la de vigilancia.



7(iv) Instalación, modificación o desmantelamiento de estructuras

No se podrán erigir estructuras en la Zona con excepción de las que se especifiquen en un permiso. Se prohíben las estructuras o instalaciones permanentes.

Todas las estructuras, el equipo científico o los señalizadores que se instalen en la Zona deberán estar autorizados en un permiso y deben llevar claramente el nombre del país, el nombre del investigador principal y el año de instalación. Todos estos artículos deberían estar confeccionados con materiales que presenten un riesgo mínimo de contaminación de la Zona.

La instalación (incluida la selección del sitio), el mantenimiento, la modificación o el retiro de estructuras deberán efectuarse de una forma que ocasione una perturbación mínima a la flora y la fauna.

El retiro de equipos específicos cuyo permiso haya vencido será responsabilidad de la autoridad que haya expedido el permiso original y será una condición para el otorgamiento del permiso.

7(v) Ubicación de los campamentos

Ninguna


7(vi) Restricciones relativas a los materiales y organismos que puedan introducirse en la Zona

Además de los requisitos del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, las restricciones relativas a los materiales y organismos que puedan introducirse en la Zona son las siguientes:

La introducción deliberada de animales, material vegetal, microorganismos vivos y suelo no estéril en la Zona. Deben tomarse precauciones para evitar la introducción accidental de animales, material vegetal, microorganismos y suelo no estéril desde otras regiones distintas biológicamente (dentro o fuera de la zona del Tratado Antártico).

Los visitantes deberán cerciorarse de que el equipo de muestreo y los marcadores llevados a la Zona estén limpios. En la mayor medida de lo posible, el equipo que se use dentro de la Zona deberá limpiarse minuciosamente antes de su ingreso a la Zona. Los visitantes también deben consultar y seguir adecuadamente las recomendaciones incluidas en el Manual sobre especies no autóctonas del Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA, 2011);

No se podrán llevar plaguicidas a la Zona;

No se debe almacenar combustibles, alimentos, productos químicos u otros materiales en la Zona, a no ser que esté específicamente autorizado por un permiso, en cuyo caso deberán almacenarse y manipularse de forma tal que se reduzca a un mínimo el riesgo de su introducción accidental en el medioambiente.

Todos los materiales introducidos en la Zona podrán permanecer en ella únicamente durante el período establecido, y deberán ser retirados a más tardar cuando concluya dicho período; y

Si se producen escapes que puedan comprometer los valores de la Zona, se recomienda retirar el material únicamente si el impacto de su eliminación no es mayor que el de dejar el material in situ.



7(vii) Recolección de flora y fauna autóctona o daños que pueden sufrir éstas

Está prohibida la recolección de flora o fauna autóctona o la interferencia perjudicial que pudieran sufrir éstas, salvo en conformidad con un permiso expedido de acuerdo al Artículo 3 del Anexo II del Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente. En caso de recolección o intromisión perjudicial con los animales, esto debería hacerse, como norma mínima, de conformidad con el Código de Conducta del SCAR para el Uso de Animales con Fines Científicos en la Antártida.



7 (viii) Recolección o retiro de materiales que no hayan sido introducidos a la Zona por el titular del permiso

Se podrá recolectar o retirar material de la Zona únicamente en conformidad con un permiso, y dicho material debería limitarse al mínimo necesario para cubrir las necesidades científicas o de gestión.

Los materiales de origen humano susceptibles de comprometer los valores de la Zona, y que no hayan sido ingresados a esta por el titular del permiso o autorizados de algún otro modo, pueden ser retirados de cualquier parte de la Zona a menos que el impacto ambiental provocado por su traslado sea mayor que los efectos que pueda ocasionar dicho material en el lugar: si es el caso, se debe notificar a la autoridad nacional correspondiente y se debe obtener aprobación.

7(ix) Eliminación de residuos

Todos los desechos, incluso los desechos humanos, deberán ser retirados de la Zona.



7 (x) Medidas que puedan requerirse para garantizar el continuo cumplimiento de los objetivos y las finalidades del Plan de Gestión

Se pueden otorgar permisos de ingreso a la Zona con el fin de:

llevar a cabo actividades de inspección y vigilancia de la Zona, las cuales pueden implicar la recolección de una cantidad pequeña de muestras o de información para su análisis o examen;

levantar, instalar o mantener estructuras o equipos científicos;

implementar medidas de protección.

7(xi) Requisitos relativos a los informes

El principal titular del permiso presentará a la autoridad nacional correspondiente un informe de cada visita a la Zona, y en la medida de lo posible, dentro de los seis meses posteriores a la finalización de la visita.

Dichos informes deberían incluir, según corresponda, la información señalada en el formulario para Informes de visitas incluido en el Apéndice 2 de la Guía para la Preparación de Planes de Gestión para las Zonas Antárticas Especialmente Protegidas anexo a la Resolución 2 (2011). Si procede, la autoridad nacional también debería enviar una copia del informe de visitas a la Parte que haya propuesto el Plan de Gestión, a fin de ayudar en la gestión de la Zona y en la revisión del Plan de Gestión.

Siempre que sea posible, las Partes deberían depositar el informe original o copias de este en un archivo al cual el público tenga acceso, a fin de llevar un registro del uso, que pueda utilizarse en las revisiones del Plan de Gestión y en la organización del uso científico de la Zona.

Se debería avisar a la autoridad apropiada sobre cualquier actividad realizada, medida tomada, todo lo que se retire y/o los materiales vertidos y no extraídos que no estuvieran incluidos en el permiso.

8. Documentación de apoyo

Berrocoso, M., Ramírez, M.E., Fernández-Ros, A., Pérez-Peña, A. y Salamanca, J.M. 2007. Tectonic deformation in South Shetlands Islands, Bransfield Sea and Antarctic Peninsula environment from GPS surveys, in Antarctica: a keystone in a changing world. Online Proceedings of the 10th ISAES X, Cooper A.K. y Raymond C.R. et al. (eds) USGS Open-File Report 2007-1047, Extended Abstract 085: 4.

Bornemann, H., Kreyscher, M., Ramdohr, S., Martinz, T., Carlinp, A.,Sellmann, L. y Plötz, J. 2000. Southern elephant seal movements and Antarctic sea ice. Antarctic Science 12(1): 3-15.

Catalan, I.A., Morales-Nin, B., Company J. B. Rotllant G. Palomera I. y Emelianov M. 2008. Environmental influences on zooplankton and micronekton distribution in the Bransfield Strait and adjacent waters. Polar Biology 31:691–707. [doi 10.1007/s00300-008-0408-1]

Cheng, C.C.H. y Detrich III, H.W. 2007. Molecular ecophysiology of Antarctic notothenioid fishes. Philosophical Transactions of the Royal Society B 362 (1488): 2215-32.

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