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Nueva Poesía Esta sección recoge los poemas seleccionados por un comité de poetas experimentados entre los remitidos en tiempo y forma a La Pájara Pinta


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Nueva Poesía

Esta sección recoge los poemas seleccionados por un comité de poetas experimentados entre los remitidos en tiempo y forma a La Pájara Pinta. De los 104 poemas recibidos para la edición, 61 fueron seleccionados. Entre los poemas que aparecen seleccionados en esta edición, 7 tuvieron alta calificación (no fueron considerados los de los miembros del Comité de Selección de la edición) y serán incluidos de forma permanente en la sección “Poesía actual” del espacio Prometeo Digital.

Los países representados son Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Guinea Ecuatorial, México, Perú, Uruguay y Venezuela.
En ciertos poemas:

* Miembro de la Asociación Prometeo de Poesía

** Miembro del Comité de Selección
Poemas para La Pájara Pinta 27

La próxima convocatoria (para la edición 27 de la revista, en septiembre de 2007) seguirá las siguientes pautas:



  • se podrán enviar (sólo por internet, appmadrid@yahoo.es) hasta dos poemas, inéditos, con un máximo de 25 versos, no necesitan enviar datos personales los poetas de la Asociación Prometeo de Poesía, del Grupo de la Pirámide o los incluidos en la “Muestra Siglo XXI”.

  • los poemas deberán recibirse antes del 31 de julio de 2007.


El Comité de Selección

El Comité de Selección para la edición 26 de La Pájara Pinta estuvo formado por los poetas Juan Ruiz de Torres, Milagros Salvador y Enrique Valle.

Los poemas de los miemhros de ese C.S. que aparecen en la edición no pasaron por selección.

AUTORES DE LOS POEMAS SELECCIONADOS

(en negrita, los que pasan a la sección permanente de Prometeo Digital)


Isabel ABANTO (España) *

Mary ACOSTA (Argentina)



Rafael ALTAMIRANO-NINALQUÍN (Argentina) *

Rafael ALTAMIRANO-NINALQUÍN (Argentina) *

Marta de ARÉVALO (Uruguay) *

Mariana BERNÁRDEZ (México)

Blanca CABALLERO (Cuba)

Raúl CALVO VARELA (España) – 2 *

Francisco Enrique CAÑETE (España) *

Roberto CARRIL BUSTAMANTE (Cuba)

María Eugenia CASEIRO (Cuba)

Ana CASTILLO (España) *

Juan DÍAZ VICTORIA (México)

Isabel DÍEZ SERRANO (España) *

María Salud FERRERE (España) *

Julia GALLO SANZ (España) *

José Luis GARCÍA HERRERA (España) – 2 *

Hernando GARCÍA MEJÍA (Colombia) *

Pedro GRANADOS (Perú)

Olga GUADALUPE MELLA (España)

Luis Hernando GUERRA TOVAR (Colombia)

Cristina GUTIÉRREZ RICHAUD (México) – 2

Héctor HERNÁNDEZ ECHEVARRÍA (Cuba) *


Pepe JUNCO (España)


José KOZER (Cuba)

Agustín LABRADA (Cuba)

Augusto LEMUS MARTÍNEZ (Cuba)

Silvia LONG-OHNI (Argentina)

María de LUIS (España) *

Stella MANAUT (España) *



José MAÑOSO (España) – 2 *

Luis MARIO (Cuba) *

Irene MAYORAL (España) *



José Luis MEJÍA (Perú)

Miguel MIÑAMBRES (España) *



Alejandro MORENO ROMERO (España) – 2 *

María José MURES (España)

Zita NORIEGA (México)

José PÓMEZ (Guinea Ecuatorial)

Yordan REY OLIVA (Cuba)

José Luis RODRÍGUEZ ÁVALOS (México)

Jaime B. ROSA (España)

Juan RUIZ DE TORRES (España) **

Milagros SALVADOR (España) – 2 **

Karla SANDOMINGO (México)

Rosa María SOBRÓN (Argentina) *

María Elena SOLÓRZANO (México)

Amado STORNI (España)

Gustavo TISOCCO (Argentina)



Graciela TORRES (Venezuela)

Salomón VALDERRAMA CRUZ (Perú)

Marcelo Juan VALENTI (Argentina)

Sara VANÉGAS COVEÑA (Ecuador) *

José Gerardo VARGAS VEGA (España) *

Ricardo VENEGAS (México)

Ricardo VENEGAS (México)

María Dolores VICENTE (España)

Marlene VILLATORO (México)


Isabel ABANTO (España)


JIRAFAS ENCENDIDAS


(Salvador Dalí)
Espectro femenino

poderoso y equívoco

como una bella estatua de alabastro,

mujer sin rostro,

con los brazos sangrientos

ofrecidos al aire en carne viva

aléjate de aquí,

fantasma con muletas,

la tierra se estremece

y el horizonte anuncia la desgracia.

A lo lejos, las jirafas se inmolan

con el fuego del miedo.

Atardece en el campo de batalla

los puñales clavados se recortan

en el perfil difuso

de la diosa sin sueño,

florecida de frutos sanguinarios,

ciega de horror e ira.

Las pasiones se esconden

en cajones pequeños

como estancias vacías.

El equipaje no está del todo hecho,

pero el frente se acerca sin remedio.

¡Imitad al cadáver exquisito

y apagad el dolor de la jirafa!

 

Mary ACOSTA (Argentina)




HARAPOS DE ABANDONO

 

Petrificado en el exilio de la noche,



el gnomo de membranas hambrientas

y heridas coaguladas por el látigo del sol,

suplica silencioso y a la intemperie por su huérfana inocencia.

 

Golpeado sobre la lozana piel naciente



desgarra sus sueños sobre el fango.

 

Querubín a la espera del retorno, desnuca a la justicia



tras el peso de una lágrima,

gestada desde las entrañas de su orfandad.

 

Vestido con harapos de abandono,



busca encontrar la esquina de su infancia,

atravesando angustias con sabor a prepotencia

que anule cicatrices, marchite lo imposible y destiña ausencias.

 

Metamorfosis de verbos, vigilan el “pienso” carcomido,



fantasma encadenado al sordo murmullo de los días,

que dañan crucifijos pintados de esperanza

entre las tenazas abiertas y dolosas de un germinado desafío.

 

Con resignados pasos,



cruza la frontera del destino al ritmo de los ciclos de la luna.

 

Atento a sus treguas sin color, rescata las siglas de los sueños



que suspendidas quedaron en el buzón del tiempo.

En búsqueda de Dios,

un par de sonrosadas mejillas sombrea la vida,

en reclamo justo por el dorso edénico de su inocencia.

 

Rafael ALTAMIRANO-NINALQUÍN (Argentina)




QUIÉREME EL VERSO P.S.
Búscame el verso azul hasta ser mío

porque don Pablo Mío lo sustenta,

que ya cumplió noventa sin apuro

con ese nudo calmo de sus años.


Con andares de tiendas y tenderos

de tejer sin apremio la pitanza

y dando de la palma consecuente

el zumo de su fuente que recrea


Hállame el verso azul rememorando

el largo calendario desenvuelto

con afecto, disenso y armonías

a pesar de la prisa... de los otros.


Soñar.. tal vez el aire cosechado

que tiene a Pablo Mío revestido

del tranquilo optimismo que regala

la tranquila mudanza de su día.

Que tiene a Pablo Mío convencido

con pequeño carrito destinado

al mundo cotidiano de su prosa

y también por la compra de remolque.


Quiéreme el verso azul esta mañana

como digo que ensalma la ventura.



Rafael ALTAMIRANO-NINALQUÍN (Argentina)
¡QUÉ HACEMOS CON LAS MANOS!
¡Qué hacemos con las manos en la Junta!

Con esa prisa adjunta detenida

mientras la gente mira con espera

y estamos con maneras esperando.


¡A dónde las ponemos que no estorben!

No caben en el sobre ni en la mesa

no tienen la pereza de quedarse

ni tienen el avance de movida.


Por fin llegó la "falta de cordura"

y hay suma de gaviotas en el uso

y el diálogo difuso ya se torna

y todo lo que toman se parece.


¡Por fin están las manos ocupadas!

Tal vez una empanada quede libre

tal vez suene su timbre algún servicio

y atiendan ya de fijo "como deben".


¡Dejemos a las manos en la casa

si estaban como estaban en la Junta!.




Marta de ARÉVALO (Uruguay)


UN SUEÑO

 

Iba yo por la senda más límpida del día.



Insólita fragancia mi espíritu extasiaba.

¡Qué lúcida la atmósfera que mi alma respiraba!

¡Qué admiración profunda la dulce melodía

 

sin música y sin voz que el encanto sostenía!



Silencio sacrosanto, mi paso deambulaba.

Apenas pensamiento, el universo hablaba

y a todo mi silencio cual eco respondía.

 

Llegome repentino clamor de grito humano.



¡A rescatarme llaman del dulce paraíso!

Con extrañeza –ingrávida- mi mente se rehizo

 

y despertada y débil abrí mis ojos lentos



oyendo nuevamente del mundo los acentos.

Temblaba desde el sueño el roce de una mano...

 

 

Mariana BERNÁRDEZ (México)




DEJAMOS LA CASA

Nos ardía el miedo

las palabras huían de la boca en el marasmo de la emoción

Atrás iban quedando las señas de los juegos infantiles

la piedra y el agua

la cruz de la parroquia

atrás el mercado y el revoloteo de pájaros

era tanto lo que queríamos llevar

las manos y el lomo de los animales no bastaron

en tropel arrastramos los pies

cruzando el polvo de la sierra

Con las noches los ojos se nos fueron agrandando

mientras la duda serpeaba agostando la posibilidad del regreso

Quizá, quizá, quizá fue cuando perdimos el camino

y dejamos de saber si éramos ángeles de un cielo innombrable

o simples parias que ante el horror preferimos ser olvidados.

 

Blanca CABALLERO (Cuba)




CIRCULO SACRO QUE SE OCULTA

 

Hay tantas cosas sagradas que se pierden



entre montañas de libros o en rincones inaccesibles

para mostrarse, cual un breve chispazo de verdades

pero eludiendo con tacto la mirada profunda de un rabino,

de un monje oculto, o del chaman en trance .

Existe un ojo inmóvil que escudriña,

que puede perderse en la nada,

entre las sombras, en un oscuro abismo,

y deslizarse ante la faz curiosa del sabio.

Si la Rosa Mística se calcina y vuelve a surgir entre cenizas

con la ayuda discreta de Paracelso, siempre pendiente,

siempre alerta y misterioso, para lograr

que lo arcano permanezca oculto para siempre.

 

 

 


 

Raúl CALVO VARELA (España)


AUSENCIA


 

Te llamo


desde el silencio de la media noche,

desde donde confluyen las palabras

para que, al amanecer, vuelvan los pájaros.

Ausencia.

 

Hoy es tiempo de tristeza,



que brota entre los dedos,

y la niebla vence a los astros más lejanos.

Se han muerto los nombres

que empiezan con a mayúscula,

y es por eso que sólo me contestan

las estatuas con su grito de guerra.

Ausencia.

 

Te busco



desde los azules que coronan

los rincones más ocultos de mi calle,

hasta la página web de la luna,

pasando por las mujeres, tan bellas, tan efímeras,

y por los niños que, en Navidad,

juegan a los castillos con el hambre.

Ausencia.

 

Nómada de la madrugada,



te sueño, Dios, y te designo con asombro,

árbol de estatura universal;

pero, cuando creo tener en mis manos

el destino, el sol se anticipa a la historia

y todo vuelve a ser como era:

Ausencia.



Raúl CALVO VARELA (España)


CONFIDENCIAS

 

Un día opte por destrozar



la máscara que maniataba mis sentidos

entre promesas electrónicas

y antiguas vanidades.

 

Así desnudo de ahora y de pretérito,



me enfrenté, a solas, con el Espejo;

escuché sus cuentos reflejados

chismes de cristal,

y ya no tuve miedo a la redondez del mundo.

 

Sobrevolé fronteras



que prohíben encuentros terrenales

y el compás de imágenes en sutil calidoscopio

de la existencia.

Así pude ver el sol en el Himalaya

y pisar calles de ciudades sumergidas.

Desde las ventanas del mar

me contagié de crepúsculos casi perfectos

y restauré el garbo de cansadas leyendas,

en las tardes de Estambul.

 

Un día, después del adiós a tantas cosas,



un golpe de viento nocturno

hizo pedazos el Espejo.

Entonces descubrí que ni siquiera

mis huellas eran imborrables.

Y dejó de preocuparme el futuro

Francisco Enrique CAÑETE (España)


POEMA DEL ESPEJO


Todo lo que se refleja

en él, es lo que

quisiéramos ser

y no somos.

 


Roberto CARRIL BUSTAMANTE (Cuba)


BALADA EN ROJO

 

Desprovisto de labios para callar



o alas para el sueño infante,

el estadio de soledad nos aguarda en cada partida,

libreta rasgada con manchas de hollín

queda tierra, aire, alma

sin tiempo para trazar caminos

goteando el Arpa y no llega al alba.



María Eugenia CASEIRO (Cuba)

VAN LOS TRENES

Los trenes pasan
a ambos lados de Dios
sin arruinar la muerte
que lima cada paso.

Ausentes de ley 


caminan lentamente
mordiendo las arenas sin pudor.

Se anaranjan


descienden como el alma en pena
que después de las campanas
anochece.

En el gris empedrado


bajo el ocre de las casas
junto al hambre pasan.
          
Van los trenes
rumiando su dolor 
sin que nadie logre comprenderlos.

Ana CASTILLO (España)


CASA  INTERIOR

 

Aquella casa cansada de penumbras



donde ensayaba deslumbres la niñez

enarbolando la risa

alrededor de mis padres.

 

Espacios de luz confusa



hoy han llamado a mis ojos.

Llegan hasta aquí vestidos

de serena lejanía:

la frescura de la siesta urdiendo vuelos

y el brusco despertar en la tristeza

de un corazón gastado que no logra

detener la tortura amanecida

en la piel de los suelos bulliciosos.

Les abro.

Ansío que a su paso asolen

el rencor enquistado de las grietas.

Entonces morirán 

los días que acuñaron

los ojos en las lágrimas,

la voz en el silencio. 

En sus exequias vestiré de luz

 

¡y seré libre!



 

 

Juan DÍAZ VICTORIA (México)




SÍSIFO EN PENITENCIA


Inútil ejercicio el de la peña

cuyo traslado lento hacia la cumbre

—aunque confiando al logro certidumbre—

concretará jamás el que se empeña.

Ejemplo de martirio, es la reseña

de nuestra condición de servidumbre

para qu’el esforzado s’acostumbre

a ser juguete que Adonay desdeña.


Doble evadido del terreno de Hades

—primero celador, luego insepulto—

que embustero granjeóse enemistades
de cuantos dioses merecieron culto

para acabar al fin de las edades

atribulado por el mismo bulto.

Isabel DÍEZ SERRANO (España)


HUBO UNA ÉPOCA  en la que había vientos de todos los colores, las páginas de los diarios se llenaban de divorcios, favores que terminan, mujeres maltratadas o niños mutilados, pederastas o niños de la guerra. Me detuve precisamente en ellos, en Kim Phuc, puro símbolo, símbolo de la guerra, ésa que siempre tiene una  triste terquedad. Y en esa eterna huida sin medida, esa guerra, como tantas otras, horribles, rechazables, río insepulto que siempre reaparece aquí, allá, nos destruye, nos vuelve roca seca mientras aquellos niños se visten de tristeza y el mundo sigue loco, loco, se vuelve del revés, de odio desatado, de cauce que se pierde -maraña de la vida, de la historia- y la niña... aquella niña sola, con nueve años apenas, sangraba hasta la muerte, se dejaba la piel en las esquinas, cuando fue echa quizás para las uvas, para los besos que nacen en Setiembre y no para correr entre arrozales, desnuda, como un juguete roto.

Hubo pues una época, hay épocas, siempre las habrá, en que el hombre de la calle se desangre sin que apenas le duela el ser humano.

 

 



 

María Salud FERRERE (España)


A VECES CUANDO LA MIRADA

descubre los paisaje

que brotan de la vida,

y la vida es el sueño que se pierde

o se filtra

en el ojo apacible del sentido

donde crecen los árboles

del bosque que inventamos.
Mientras el sueño sea sueño

y la vida Artesana Mano

del Principio de todos los Principios.

Mientras la sangre sea sangre

que active nuestro cuerpo

y al corazón que habla

con hermosos latidos.

Mientras la muerte sea muerte

que abandone

al pie de tantas cruces,

y alcancemos ese ramo de olivo

que desprende el sol.

Encenderé una luz en mi conciencia

hasta ungirme en la música

que aroma un Padre Nuestro.

Julia GALLO SANZ (España)


¿TIERRA DE PAN Y SAL?


Dejaron a la orilla su ayer

y tomaron la mar como alcazaba.. .,

hoy sólo serpentea

el revés de las noches,

Al heredar la tierra

perdió reflujo el alma

enredada en las algas.
La luna es un cíclope furioso

provocando naufragios.

Es un piñón la barca,

una armadía incierta

de llantos y temores;

de miedo a que naufraguen los recuerdos,

la nostalgia se atolle,

con tanto desamparo.


¡Qué duro es el precepto

de asilar la efigie del paisaje,

en un chaflán del alma!
Ya no basta el abrazo de la arena

que no llega a las grutas insondables

donde halla recaudo la sonrisa

de un hijo, una esposa, una madre...


Y la mar persevera el cometido

de ser y estar, eternamente,

en el proyecto humano.

José Luis GARCÍA HERRERA (España)

COMO SI NO EXISTIERA LA LUZ

Como si no existiera la luz duele la noche.

Como si nadie existiera y en tierra de nadie

las palabras construyeran el pabellón del olvido.

Así las paredes crecen, en la soledad de los nombres,

bajo el cielo sin límites, bajo las nubes

que traen lágrimas de náufragos sin sombra.

Así, como si ya no existiera la luz, escribo

un testamento de silencios, bajo llave,

bajo la llave que cierra todas las horas perdidas

y todas las horas de quien no estuvo, siempre

al hilo de la última pisada. En el horizonte,

como si no existiera, he vivido sin luz,

a cada lado del vacío, cumpliendo la jornada

de un día cualquiera, con las promesas rotas

como redes fracasadas, con la voz quemada

en la línea negra de la noche sin luna.

Así he vivido, en la frontera gris de los inviernos,

con la frialdad inmóvil de la nieve, con el temblor

de los labios que buscan la verdad,

con el secreto grabado en la piel, con la vida

como si no existiera la luz y ya jamás existiera.



José Luis GARCÍA HERRERA (España)

LA LEY DEL LABERINTO

El viento trae huellas de lluvia. La lluvia

acarrea sombra de estrellas

y noches de escarcha por las calles mojadas.

Las calles dibujan hombres que se alejan

por ciudades y calles

que se estrechan sobre el filo del agua.

En ese trayecto las ciudades escriben historias

de voces opacas tras las ventanas, de poetas

recostados contra la pared de la soledad,

de hombres bebiéndose el tiempo

y dejándose la vida

por calles que regresan con las huellas

del viento que huye con las alas mojadas.




Hernando GARCÍA MEJÍA (Colombia)
SUCEDE P.S.

Sucede que un buen día

te miras al espejo

y un niño jubiloso

eleva una cometa.
Sucede que otro día

ya no aparece el niño

sino un mozo fornido

que abraza a una muchacha.


Sucede que más tarde

el espejo muestra un hombre

con la cara batida

por la feroz edad.


Sucede que, por último,

no puedes verte más:

Espejos y fantasmas

no conciertan jamás.


Sucede que un buen día

te miras al espejo...



Pedro GRANADOS (Perú)

CONTRA EL SECRETO
de la interpretación.  Lloro.
Hace días.  Hace tiempo
que llorar quería.
Tanto tiempo que no entiendo.
Tantas horas que constituyen
ahora mismo mis pasos.
Mi cara de perro asomándose
en cualquier esquina.
Mi hermano Eduardo falleció hace un mes.
Murió como pobre, pero sin deudas.
Murió como pobre, pero sin dudas.
Sus manos no tenían dudas.
Tampoco su voz.  Ni su amor.
Mi hermana Elena pagó los gastos
del crematorio.  Y Lucy, su viuda,
guarda por nosotros las cenizas.
En todo esto, yo no participé sino
poniéndole los ojos en blanco
a una morena.  Chivilla y blanquísima de ojos
mi negra.  Igualita a la muerte.

Olga GUADALUPE MELLA (España)

LOS ECHARÍAS DE TI, desistirías de ellos
si no fueran el cobijo donde la nada
se tersa y se ensancha, los últimos destellos
el reducto último, la última morada

Persisten


denodados sus vestigios
su cuerpo incandescente a fogonazos
(candentes, encendidos, incendiados los cuerpos)
las embebidas voces, las locuaces miradas

Pertinaces


en rededor surgen enredados
y surten el efecto de estar vivos,
nos salvan del naufragio exangüe de estar solos.

Luis Hernando GUERRA TOVAR (Colombia)



LABERINTO

 

¿Acepta el secreto estar oculto?



 

Nadie ha preguntado al secreto su condición de ser, su voluntad

de encierro, su triste realidad de exilio.

 

Qué piensa en su oscuro laberinto.



 

 

Cristina GUTIÉRREZ RICHAUD (México)


DIOS ME PARIÓ MUJER

Dios me parió mujer

y arrojó de cabeza desde el cielo;

así miro al mundo invertido desde el piso.

Nací amortajada de pies a cabeza,

con el velo de novia tatuado en mi rostro

y con una corona de flores muertas

y con un manantial contenido en el pecho,

y con el llanto congénito

que el Creador dispuso

desde el fondo de su propia tristeza.

Cristina GUTIÉRREZ RICHAUD (México)


QUE NO PASE DE MI ESTE CALIZ


Quiero seguir muriendo

cada una de las muertes

que aún me tienen reservadas,

y uno a uno los naufragios

de mis barcos piratas,

para que no pase de mí este cáliz.


Voy a ahogarme en esta tempestad

para encontrar la calma.

Den de beber mi rojo

a los poetas del Caribe

para comulgar del mismo hundimiento;

y no pase de mí este cáliz.


Recoge mi sangre

mézclala con la arena de este mar,

condiméntala con la sal más amarga del hastío

y conságrala en todos los templos

y en todos los burdeles;

y que no pase de mí este cáliz.




Héctor HERNÁNDEZ ECHEVARRÍA (Cuba)

SOY EL DIABLO y el ángel de una ostra
El que no se entera del disparo de saliva
La espina redonda.
Ya no soy ni el bueno ni el malo de la escena
Soy el humo
La rosa perdida del Oriente
Que como paja escapa con el viento
Soy el diablo bueno
El apaleado pero diablo
Soy
Por ser poeta
El insoportable.



Pepe JUNCO (España)



MAL DE ALTURA


No sabría decir en qué momento,

cuál fue la fecha exacta o aproximada

detrás de qué agonía o desconsuelo

la noche empezó a hablarse con la muerte

como dos camaradas que se saben

unidas para siempre y eso asusta.


Ese tomar conciencia de la vida

como quien sin sentido ralentiza

el proceso hacia el fin de una aventura

que tiene que llegar de cualquier modo.


No sabría decir en qué momento

la niebla se hizo dueña de los ojos

y empezamos a ver que la distancia

no era sino el rincón de un laberinto

que se termina allí donde los pasos

ya no pueden seguir un rumbo cierto.


No sabría decir cuál fue el comienzo

de esta certera convicción que abrigo:

este saber que el juego al que jugamos

nos lleva sin remedio hacia el olvido.


José KOZER (Cuba)


HISTRIÓN


El estilete entra, hurga, interesa vacío.
¿Quién va a repudiar el vacío, perder el tiempo, daga o florete,

interesando un cuerpo de yeso, ojos de vidrio, zapatos


       rojos puntiagudos, la menguante luna
       en la frente, a qué la voz cuando lo que
       siente no presiente el instante hueco?
       No cree, por ende no inventa: sobre las
       tablas, en escena, calló de una vez por
       todas, cerró el pico, desbandó sus atavíos,
       las ropas dieciochescas, la indumentaria
       renacentista, despidió su voz políglota,
       la multicoloración de la Esfinge. El mimo
       ha muerto, tras hablar por los codos,
       descartar las cinco y pico caretas de la
       función. Un diván, mantas persas, blancas
       paredes vueltas a encalar, olor a lechada,
       el escabel de cuero repujado, cojines, la
       perra de compañía, perra fifí, de porcelana.
       Extrae, con ambas manos, el estilete, la
       gota (única) que cae al suelo, brea. ¿Aún
       queda negrura adentro? Imposible. La gota
       y el estilete son una última fabricación del
       público. Madre de cardamomo, padre de
       amoníaco. Y él, quizás, haga el esfuerzo
       de alzar la mole de su peso, edad, vacuidad,
       acercarse a la madre, mostrarle los coturnos,
       deva una máscara, Otelo hueco, un hueco
       antifaz veneciano, y el agujero (rojizo) por
       donde penetró, aquella tarde, la punta del
       estilete. En andas, los costaleros cargan,
       quién lo hubiera dicho, el insospechado
       peso de la maternidad.

Agustín LABRADA (Cuba)


LA BALLENA


La ballena

entre mangles y arenas encallada,

tan lejos de los océanos en la margen solitaria,

oye emigrar mariposas y su canto va muriendo

con la playa,

donde signos de naufragios y un desolado estandarte

dibujan todo el entorno y se siente desgarrada.
Como abetos en la luna o antílopes sobre hielos,

exiliada,

no encuentra

una ruta hacia los peces, un retorno hasta sus aguas.


La ballena,

sola y pálida,

sueña en su cuerpo unas alas

para alcanzar el océano

y aliarse allí con sus algas,

con su familia,

su música,

y el viaje: su eterna casa.



Augusto LEMUS MARTÍNEZ (Cuba)


CARTA DEL DESAMPARO
Abrir el paraguas

será un acto de urgencia,

todo indica que en este día

nos amenaza la ternura,

y no puedo permitirlo.
Se descubriría que llevo puesta las venas

me verían en los acuosos ojos del venado

o me sentirán flotar en el vaho de la poesía.
Quien ha visto que un hombre llore

que se conmueva hasta el paroxismo,

que cargue con las angustias del Universo

en el afilado estilete de su lengua.


Lo dicho,

presuroso abro el paraguas

de las ironías,

no podría soportar el peso de la ternura.



Silvia LONG-OHNI (Argentina)





A UN CRISANTEMO P.S.

 

A esta pausa me obliga un crisantemo



burilado de luz por mano agraria

y me detiene el paso, me suspende

en su ser que asoleado resplandece.

 

No advertí nunca antes que la Pacha



diera a luz tanta luz de crisantemo

ni que su vientre de arcanas epopeyas

de plena oscuridad lanzara un rayo.

 

A esta pausa me obliga un crisantemo



y llego tarde al banco, me confisco

este tiempo robado a la rutina

mientras suenan motores y bocinas

y pasan piernas que ya no se detienen.

 

¿En qué pensaba dios cuando lo hizo



en la justa cintura de la tierra,

prueba de numeroso amor, de todo

lo que explica tu ser dedal de oro?

 

Y me sucede a veces que al descuido



me obliga a cierta pausa un crisantemo,

un lapacho, un gorrión, una llovizna

que en la ciudad cautiva del cemento

se amilagra ante mí como una ofrenda

que otros ojos ignoran. Viven muertos.

María de LUIS (España)


ESCRIBO
Escribo para no perder

la carne

con la piel de las orejas

con los huesos de los dedos.

Escribo para sentirme en este momento,

y saber que estoy siendo.

Stella MANAUT (España)


ESTRICTAMENTE INCOHERENTE,

New York surge como ave de otros tiempos:

negra y mustia, agonizante

en su grandeza de águila de quebradas alas.
Trasmutada mi noche en atardecer,

me muevo entre un enjambre de edificios

que estrellan sus últimos delirios de luz

y se transforman en duras sombras

venadas por avenidas de locura;

de cláxones inquietos.


Y, de pronto, el deslumbrante Broadway:

breve derroche de luciérnagas inquietas

que guiñan ojos y bailan al son de mudas canciones.
Un asalto incesante en amalgama de arco-iris,

destellos intermitentes,

bocas ávidas,

ojos de pupilas dislocadas

y lenguas lujuriosas.
Luego, de nuevo,

la oscura noche

de las casas oscuras,

de las calles oscuras

y, el spanglish salpicando

cada rincón de la incoherente ciudad




José MAÑOSO (España)


Pº = 1


 

Si me elevasen a cero

seguiría siendo uno,

aunque no fuese oportuno

ser ciudadano sincero,
pero si mi alma de cuero

se definiera en la nada,

con futuro en la estacada

y con cero en la potencia,


sería sólo incongruencia,

ni ser, ni red numerada,

y entre tanta competencia
no es tan poco lo que valgo,

que lejos de insuficiencia

siendo uno ya se es algo.

 
José MAÑOSO (España)




Pº = 1


 

Si me elevase a cero sólo sería uno

y no siendo número sólo sería persona,

pero soy algoritmo sometido a la hacienda,

y si tú no eres nada, y te elevan a cero,

eres una incongruencia social y matemática,

continuemos siendo algo, no importe que sea poco,

pues siendo sólo uno ya se es suficiente.



Luis MARIO (Cuba)


ALEGORÍA MARINERA

Eres la sombra del amor sin sombras.
El Edén sin temor a la manzana.
La pulpa con sabores de isla ausente.
El proyecto de luz que ardió en mi raza.

Retratarte es llevar el lente en ristre


y enfocar los rincones de mi casa.
Tu risa reidora
es música que hospeda redundancias.

Yo soy el rezagado pescador


que rondó tus palabras,
y al empuñar los remos
vio tus peces dorados en sus aguas.

El Señor, que fue experto navegante


con una red de pescar almas,
colocó sobre el mar de Galilea
el anzuelo esencial de su mirada.

Pero a mí me llevó


al lago terrenal de la esperanza,
y a ti te acreditó como la guía
del timón errabundo de mi barca.

Irene MAYORAL (España)


ME IRÉ SIN HACER RUIDO


Me iré sin dejar huella

y eso no importa

importa, y éso sí,

que ya seré integrada

en la Naturaleza.

Me iré, aventada ceniza

sin peso en desconcierto,

silenciada conciencia.

Me recibirá el mar

con lenguas mecedoras;

acunado el sin-tiempo,

borradas las tristezas.

Ya bebida en los siglos

por volantes de agua,

liquidada cintura

en libertad eterna.

Un oleaje tibio;

que ondulada la hora

musicará el momento

heraldo de la Fiesta.

y así me lo aseguro:

Seré luz y dinámica,

entre el espejo mágico

que habitan las estrellas.


José Luis MEJÍA (Perú)


NOCHE


Inútil es la luz con que la luna
pretende amanecer a medianoche;
su pálido reflejo de cobarde,
su luz robada, no me reconoce.
Nadie busca quién soy, nadie sospecha
de mis pies, de mis manos, de mi abdomen,
de mi pecho que guarda la fatiga
de una piel que se mancha y que se rompe.
La ciudad es un manto de tinieblas,
soy una sombra más, no tengo nombre
detrás del marco gris de una ventana
donde la soledad siempre responde.
Nada pueden las luces encendidas
con esta oscuridad que me corrompe,
con estas ganas de apagar los sueños
sin prórroga, sin fe. Duro y de golpe.

Miguel MIÑAMBRES (España)


LA ALBORADA DE FRAY JUAN


Por morirse de amor dejó el anhelo

de las cosas. El iba a las alturas

como las aves, sin las ataduras

que impiden al azul tender el vuelo.


Por ir al infinito fue modelo

de identidad divina, la figura

del arcángel celeste que inaugura

la senda del pensil que lleva al cielo.


En la noche sin luz que Dios constela,

madruga al fin el alba presentida

al destello del haz que se desvela.
Brilla desde la almena la alborada

del Amado que torna el cuadro en vida

y el sueño eterno en una madrugada.

Alejandro MORENO ROMERO (España)




NO DIRÉ QUE TE VEO P.S.
porque nadie te ha visto
y también mentiría si dijera
que te siento latir en mis entrañas
o bullir en mi sangre.

Pero una voz sin voz,


una dormida
campana de silencio
te anuncia, sin que pueda confirmarlo
la tozuda razón, engendradora
de prodigios y monstruos,
sin que pueda tampoco desmentirlo
el rumoroso orgullo.

Yo sé que estás ahí


-no digo dónde porque nadie lo sabe-
como sé que se acerca la mañana
cuando llega la brisa a despertarme.

Yo sé que estás ahí


como saben los niños que esa voz que no entienden
y esa caricia única
anuncian a la madre que ni a nombrar alcanzan.

Yo sé que estás ahí


-y no voy a ofenderte demostrándolo-
como un oscuro bálsamo sobre la piel del tiempo.

Alejandro MORENO ROMERO (España)


ESCUCHA, P.S.
¿A quién le sirve de cobijo la casa?
¿A quién deleitan el jardín y el huerto?
¿De qué guarda la torre?

Y la enhiesta palmera


¿A quién saluda
si no abarcan los ojos
más que una inmensa mar de soledad y hastío?

Vuelve los ojos,


que tu voz me llegue
y se pierda en la luz este naufragio.

María José MURES (España)



SAFO

Qué puedo hacer, no lo sé: mis deseos son dobles.


Safo
Garabateas

mi libro de Safo,

rompes mis cartas leídas

te pones mi ropa

y no me enfado

pagas con mi VISA,

arrebujas mis hojas

y hasta aquí hemos llegado.




Zita NORIEGA (México)


LLANTO
Camino aletargado.

Palabras quemando

entre la muerte.

Estrelladas en espuma.
Palabras que el viento

dispersa, al crepúsculo.

La tierra hecha en pájaros,

el tesoro del cielo.


Bailo mientras lloro.

Ciudad que descansa

en el milagro.
Convulsa

como mar en tus brazos.

Bajo tu arco tiemblo,

como agudas flechas

inminentes

que se entierran,

olfateando la presa

cual jauría.


Las uvas ceden

comunicando

el selecto júbilo.

Somnolencia

de una fiera

que turba

la vecindad del ser.
José PÓMEZ (Guinea Ecuatorial)


ES POR TU FORTALEZA que anotamos su nombre,


puede irse tranquilo, buscar su estrella,
su hijo, su morada que no la dejaremos
de la mano olvidada, y recuérdelo siempre…
somos como el águila que en su nido de roca
abrimos nuestras alas para dar la palabra.

¡Imposible olvidarlas! resguardando la gracia,


crucecita de olivo, lo mejor de mi valle,
la bondad que enarbola con la esperanza justa.
Caminaban la tarde calurosa de fuego,
proseguían su ruta la mañana de norte,
incansables humanas de miradas serenas.


Yordan REY OLIVA (Cuba)


Si me dijeran “pide un deseo”
Silvio Rodríguez

 

Si una tarde de Diciembre en que la lluvia me obligue a desandar



por calles antiguas como teatros, llenas de trastos, charcas y otros

personajes,

calles de insomnio tan distintas a las de mi Habana, donde la lluvia

no cae como aquí, llovizna ingenua,

si no que se despeña en cantos de sirena o de barcos

que pastan en la Bahía.

Si en esa, mi tarde de falsa lluvia, encontrase yo el pozo de los deseos,

y no tuviera monedas,

ni inciensos, ni otra ofrenda que entregarle

(salvo alas de mariposas, o polvo de mis botas)

Le entregaría al pozo todo lo que he de ser;

tan solo por un deseo, un deseo pequeñito

pero con la magia de la que vienen envueltas las pequeñas cosas,

(esas que son capaces de llenar todo un universo)

Le pediría al pozo tu sonrisa, por un día…

 

¡Tan solo veinticuatro horas de ser feliz!



Con ella no he de extrañar mi futuro,

Con ella lo que fui no pesa, apenas un cierto escozor de cosa cumplida,

De agua pasada bajo el puente de robles.

Porque tu sonrisa es la clave de la Creación, y de todo deseo.

Y el pozo lo sabe...

 

 



José Luis RODRÍGUEZ ÁVALOS (México)

NO SE VE  por ningún lado

porque es tan sólo ficción,

un sueño y una ambición

que muy poco hemos ganado.

Esta idea no ha triunfado

por ser un proyecto más

que no hemos visto jamás

como posible en la Tierra,

por eso triunfa la guerra

y siempre pierde la paz.

 

Jaime B. ROSA (España)




OIGO EN EL AGUA

 

Oigo en el agua



del pozo más profundo

ese rumor

de llama inextinguible.

 

Te veo



en un mundo dormido

fundado en lo que no se ve,

en palabras que son caminos

que conducen a lo azul,

a los primeros rayos de la arcilla.

 

Apenas hoy es como fue



algo que se nos da de lejos:

un número colgado de una sombra

campos y tinieblas

contornos de ninguna parte

contornos de la nada

esa luz que creía conocer.



Juan RUIZ DE TORRES (España)


DESDE EL PAPEL


Desde el papel

me gritan

las palabras.
Mas ya no escucho. Quiero estar

al amor del silencio.


(2005)

Milagros SALVADOR (España)


RAZÓN ANIMAL.


Me dice la marmota que ahora duerma,

que comienza diciembre,

que la naturaleza tiene un despertador

que se activa en abril,

que no merecen la pena los inviernos,

tan delgados, ausentes, tan sin día.

Pero los hombres, obstinados,

no contemplan el mundo

con la sabiduría de algunos animales

que habitan en la Tierra. mucho antes que nosotros.

Tiene razón la marmotilla,

y este año me pierdo feliz la Nochevieja.



Milagros SALVADOR (España)


AUNQUE DE NADA SIRVA


Hoy no quiero escribir del ámbar de la tarde

que talla el abanico del ocaso,

ni del diluvio azul que inundó nuestros sueños,

ni de la primavera bien escrita

donde florece aún tanto poema.

Hoy quiero hablar

desde la sombra de la vida,

desde el fiero zarpazo de la mano del hombre,

derramando el dolor por estos versos,

con grito que libere esas culpas tan viejas.

Ya se que las palabras

no tienen filo de cuchilla

para sajar los corazones

que llevan el veneno por la sangre,

pero no me resigno, y levanto mi voz

como un arco ojival que apunta el cielo,

aunque de nada sirva.

Karla SANDOMINGO (México)


Cambia, cambia de vuelo como la ráfaga del enjambre
bajo la tormenta.
Olga Orozco

CAMBIA TU VUELO de ráfaga


cambia tu estación de córneas rotas
no me ves.
Tus pies dan vueltas en los pedales
tus ojeras te llevan a un profundo país
en el que me olvidas.
La velocidad es un día más en la rueda
el manubrio es un reflejo de la redondez del olvido.
Allí estás, puedo verte adentro del giro
vuelas por tu mente
y tus ojos ciegos ignoran el paisaje que no existe.

Y en ese paisaje llueve


y la tormenta moja tu cuerpo
suda la nube aquella en la que apareció el primer rayo
suda la rueda por tenerte y sube la rueda por el
camino roto.

Tus falanges aprietan el tiempo de tu vuelo


aspiran la transparencia del recuerdo.

El amor está en ese paisaje que no ves


va cruzando con su vuelo
y cambia
porque la velocidad no se detiene
y la calma no existe
ni en mi cuerpo.

Rosa María SOBRÓN (Argentina)


EL VIAJE
A Raúl (27-1-1987)

 

Anduvo entre papeles,



justicias e injusticias.

Amó el amor. los hijos, la victoria

de ser la honestidad

en la palabra.

Alta la frente para la pelea.

Fuerza y dolor

cuando llegó la muerte.

Constante en el estudio de las almas,

para encontrar verdad en medio de la lucha.

No admitió la falacia ni la inquina.

Tampoco la mentira que envilece.

Paso recto. Mirada cristalina..

Fue camino.

La luz del sentimiento.

Sendero sin piedras para muchos.

Enseñó con amor y transparencia.

Tu vida se me asoma cada día.

Dios te ha de tener junto a su vera,

de la mano del brote

que sembraste

tras una lenta y soñadora espera.

Recibe esta plegaria, amigo mío.

Ruego que el tiempo

nunca desvanece.

Pocos quedamos.

Pero somos muchos

para amarte sin calles del olvido.

María Elena SOLÓRZANO (México)


ALFORJA DE TARÁNTULAS


El mar lame el silicio de la playa.
El ensueño se apodera de los hilos de mi hamaca.

Vierte la noche alforja de tarántulas,

en mi boca escupen su ponzoña.
Abro mis piernas, la mano se desliza,

mis dedos tocan el brote,

cruzo el jardín de las delicias.
Soy un caballito de mar en gravidez,

una ondina desovando en el océano.


Giro entre galaxias.

Duermo, sueño. Lasitud.

Dueña de todas las manzanas, Eva soy.

Amado STORNI (España)

POSTALES SIN REMITE

Para alguien anónimo como yo,

bulímico de sueños imposibles,

el mundo es como el patio de una cárcel.

De una cárcel sin barrotes.

De una cárcel sin reclusos

preparando un plan de huida.

Para alguien anónimo como yo

la Vida se apuntala de Esperanza

y el Amor,

daltónico,

distante,

descosido,

se escribe en tercera persona del plural.

La ilusión se deshilacha de promesas

y el futuro,

hambriento de pasados,

no tiene nombre ni apellidos.

La pasión son unos labios

con olor a naftalina

y el corazón

un buzón con postales sin remite

que deambulan

incansables por el mundo hasta perderse

porque nunca tienen nombre.

Y así,


hipotecando el corazón en cada verso,

voy marcando el camino de mi vida

con las migas del pan de mis errores.

Finales de Marzo.

Debe ser Primavera.

Gustavo TISOCCO (Argentina)


ES PARTE DEL ENTIERRO

estos brazos que por colgar pesan tanto,

esta voz que quedó muda

entre exilio y sin-razón,

estos zapatos que visten abismos.


Es parte del entierro

el lento dolor de la daga,

la sed en labios secos,

la hoguera que siempre espera.


Es parte del entierro

estas ganas de ser pájaro,

esqueleto inerte.

Graciela TORRES (Venezuela)




NAUFRAGIO P.S.
Somos mendigos de los tiempos  

Nuestra manos fatigadas


tienden sus dedos largos para pedir ternura
      amor     
         arco iris   
          silencios amarillos

En que rincón de asecho


se nos perdió la patria

En que acera de días o semanas


extraviamos la ruta de la luz

Naufragio somos de estos tiempos

Ante los 4 puntos cardinales
que me habitan
     giro
          giro
             giro
y en el lenguaje circular
de un horizonte que contemplo
espero esa mano
ese grito luminoso
esa siempre presencia
que rescate  el  para siempre  de los días
Salomón VALDERRAMA CRUZ (Perú)




POEMA EN SOL 

 

Me pregunto si eres tú o si realmente soy yo.

Me pregunto si algún día sabré.

No firmas la belleza que me envías,

que ya me has enterrado y yo no he firmado el mío.

El tuyo. El dado y no nadado

por secreto u ahogado.

Soy una madera podrida de luz 

que flota en la playa de un ciego.

Yo soy el ciego y no el otro,

el tuyo y no el mío, que jamás compra,

que todo me lo está quitando un banco.

Pobre de mi culpa y de los pequeños míos.

Que la casa es una moneda extraña

en la cual me pierdo o me ahogo.

Ya no sé, mañana, viviré en una playa con los locos,

fumando o creyendo que soy el Dios, el vidrio.

Que me he chocanado con el vidrio,

que ya no como ni vidrio.

Que me duele no poder o no encontrar

algún equivalente, equidistante mío,

que se atreva a publicar mi libro. Tu libro, el libre.

Que aunque quiero verme libre,

soy un libro reciclado,

que se come una botella de plástica

y aéreo sobreviviente de los:

estoy a punto de desfigurarme vivo.

Pero no quiero decir auxilio.

Soy el maquinador de Orión. Del-i-r-i-o.
Marcelo Juan VALENTI (Argentina)


BIENVENIDA al lecho de tus padres.

Ninguna diferencia

entre orgasmo y espada.

Dadora de sentido,

la muerte está de tu lado

en el acierto del puñal.

 

 



Sara VANÉGAS COVEÑA (Ecuador)


PAISAJE

un surtidor de pájaros escarlata
la estrella que se posa carámbano en el lago
chirriar de tu arcilla
en el desamparo del smog y el frío rancio
te miro: la frente alta el pie mordido
-estampa de arcángel fugitivo-
te estrecho y te despìdo
y te extraño: tiritante al filo de estos versos

José Gerardo VARGAS VEGA (España)


EN EL ATARDECER

brindo con la nostalgia

por el futuro.


Me arranco del alma

los últimos poemas cansados.


Dibujo versos de esperanzas

en rincones perdidos

y, plácidamente,

voy sacando las copas

de los silencios.
Tal vez,

mañana será el día,

pero ahora,

en este momento suicida

en que las golondrinas

me abandonan,

trato de meditar sobre

el significado

de las angustiosas lágrimas

que no me dejan soñar.


Mañana ha de ser el día.
Hoy continuaré

brindando con las copas vacías

por las horas agónicas

de la soledad.


 

 

Ricardo VENEGAS (México)




VENDAVAL
Somos muchos,

gritaba el cerdo de la legión,

mientras el hijo del dios impronunciable

miraba a los demonios

regurgitar el lodo de su ansiedad,

somos muchos, clamaron,

y Éste caminó sobre las aguas

del mar donde se rompen los espejos,

somos la prueba de ácido y el fuego nos levanta,

dijo el puerco,

mientras caía al precipicio de los ojos del alma.

 
Ricardo VENEGAS (México)




PARTIDA P.S.
Regresa de los vientos del otoño
El niño en la ventana de hospital
recuerda el día en que lo aislaron,
desde el octavo piso
les mostró a sus hermanos
el cartel de un ratón.
Último día en casa,
su espalda dormitaba
en agua tibia.

La madre llegó tarde


con su frasco,
el alivio bendito
del templo de las llagas.
Usamos el rosario para dejarlo ir.
La casa oscureció.
Pasaban el fariseo y el morboso
a contemplar al muerto,
a tomar café,
a bendecir lo que no habían perdido.

Aquella tarde


dejé una bolsa de dulces
en el brazo de mi hermano.
El viaje hacia la luz
podría ser la ensoñación
de un caramelo.

María Dolores VICENTE (España)

EL AMOR QUE YO QUIERO
 
El amor que yo quiero, es estar a tu lado
cuando llega el instante de capturar el día.
Mirar como tus ojos observan lo que miro,
contemplar otra cosa cuando tú me lo indicas.

Amarte es compartirte, beberte con el viento,


Amarte es alcanzarte, velar en tu sosiego.
Respetar tu cautela, cantar cuando tú cantas
reír cuando tú ríes, bromear hechizada.

Es sentirte conmigo, compartir asideros


dejar que tus caricias emocionen mi centro.
Saborear contigo alimentos notables,
subir contigo al cielo, romperme hasta colmarte.

Picotear las nubes, insertarme en su fondo,


impregnarme de lluvia de pepitas de oro
Germinar amapolas como hacen los trigales,
cubrirme con tus besos, vencer, apasionarme.

El amor de mi urgencia es demandarte ardiendo,


ver como tu impaciencia se expande a mi completo.
Alcanzar nuestra cumbre, brotar por tu contento
besar los laberintos de tu piel y tu pecho.

En fin que, mis amores pasan desde el hechizo


hasta la mar serena, colmada de ascetismo.
Mi meta es de talante plácido y, ponderada,

Marlene VILLATORO (México)



SEIS HORAS ALQUILADA

                                   enajena la rutina

papeles dificultan el espacio libre

 

Huerfana de sol



la piel pálida gesticula simulacros

 

Ansiedades muertas entre gotas de caducos



anteojos cansados de miopía

voz cóncava                    sin destino

 

Me  o p o n g o



 

De repente abro la ventana

y aviento la polilla

 

Escucho rugidos prediciendo el cese



y una boca hostil

                       me ordena

trámites innecesarios en el manejo de asuntos repetidos.

 

 














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