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LA GUERRA CIVIL
Las mujeres siempre temerán a la guerra más que los hombres porque son madres. Una mujer tendrá siempre en brazos a un bebé, suyo o de sus hijos. Siempre estará atormentada temiendo por sus hijos, con el miedo a ser un día testigo de su propia muerte”.
NATALYA BARANSKAYA
  • LA MUJER EN LA GUERRA

  • INCAUTACIONES – SOCIALIZACIONES


  • GENERALIDADES DE LA GUERRA EN VILLENA

  • LA ALIMENTACIÓN EN VILLENA



LA MUJER EN LA GUERRA

La guerra alteró la vida cotidiana de las mujeres y los estilos de vida habituales y generó una respuesta masiva e inmediata de apoyo activo contra Franco y la agresión fascista.

Fueron frecuentes las separaciones familiares. Muchas familias se rompen y se crean nuevos grupos domésticos extensos, compuestos por miembros de diversas generaciones.

La mujer incrementa su trabajo, tanto el doméstico como el extradoméstico.

Los racionamientos y la economía precaria por la ausencia del cabeza de familia, obligaron a las mujeres a trabajar más, pero también a vivir más independientes. Muchas mujeres agradecen tener que salir de casa para trabajar y desvanecer los sentimientos de inferioridad y subordinación. Se vieron útiles para la causa republicana y como instrumento de independencia económica para su emancipación; otras tuvieron que dejar el trabajo o los estudios por el conflicto, quedando truncadas sus aspiraciones. En la zona republicana muchas se incorporaron a la lucha armada desde el mismo día 19 de Julio, desbordando las redes de los partidos, los sindicatos y sus organizaciones.

La Primera Columna de las Juventudes Socialistas que se enfrentó en el Alto de los Leones con el ejército de Mola la organizó Aurora Arnaiz. Las enfermeras y médicas también estaban. Se cumplía lo de “hombres al frente, mujeres a la retaguardia” trabajando sobre todo en la confección de prendas para el frente y en las fábricas de armamento. Al principio el trabajo se hacía gratuitamente, pero en el 37 un decreto estableció el salario por estos trabajos. Se hacían en fábricas colectivizadas o en talleres creados por sus propias organizaciones. Se crearon guarderías donde estaban las criaturas, mientras las madres trabajaban en los comedores colectivos, los hogares para refugiados, etc Las maestras, además de sustituir a sus compañeros, organizan colonias infantiles para niños refugiados.

Muchas militantes de partidos de izquierdas se dedicaban a dar mítines, escribir en la prensa, participar en Milicias de Cultura, trabajar de administrativas en los ministerios, en el ejército, en los partidos y sindicatos, asumiendo responsabilidades por la ausencia de algunos dirigentes.

Hay que destacar las mujeres que ocuparon puestos políticos: Federica Montseny fue ministra de Sanidad, Matilde de la Torre directora general de Comercio Interior, Mercedes Maestre subsecretaria de Sanidad, Isabel Oyarzábal embajadora en Suecia, Eladia Faraudo directora General de Evacuación, entre otras muchas. Formaron también parte de la Comisión de Auxilio Femenino que presidió Pasionaria nombrada por el doctor Negrín, ministro de Defensa; esta comisión repartía navíos extranjeros de ropa, alimentos y material sanitario entre la población necesitada.



El resultado adverso de la guerra para los republicanos cortó radicalmente estas incipiente transformaciones que las mujeres estaban viviendo y las que más destacaron sufrieron la represión, la cárcel, el exilio o la muerte.

Los niños y niñas también fueron los grandes perdedores. Y de ellos los “Niños de la Guerra”, exiliados forzosos, tuvieron que crecer en lugares que no les correspondía. 1

A las mujeres se les solicitó su presencia activa en contra del fascismo. Se dio una ruptura del confinamiento tradicional de las mujeres en el hogar y se les dio una visibilidad pública colectiva. Esto se dio más en las zonas urbanas que en las rurales, aunque en ningún momento se clarificó una nueva visión de las relaciones de género, ni se cuestionó la situación de subalternidad. Se empezó a dar un cambio en la retórica y el imaginario de la guerra y la revolución, apareciendo en la propaganda de carteles consignas e imágenes de milicianas. Esto supuso un cambio cuando se las visualizaba como jóvenes decididas y seguras de sí mismas dando una imagen de mujer activa, resuelta y emprendedora. El mensaje era claro: ser protagonistas en los frentes de guerra antifascistas. Para ellas, ponerse el atuendo de milicianas (pantalones y camisa azul o mono ) adquirió un significado más hondo, ya que nunca antes habían adoptado ese atuendo y lo identificaron (además de su aspecto externo) con un proceso de cambio social, minimizando las diferencias sexuales. Hay que tener en cuenta que ese estilo de vestir fueron pocas las que lo adoptaron y preferían vestir de manera tradicional, imponiéndose la falda pantalón porque, como decían: “nos permite saltar a los camiones, montar en bicicleta, trepar a las farolas, salir con una Brigada de ayuda a los campesinos o ayudar en las tareas de desescombro después de una incursión aérea”. Ellas mismas criticaban a las que iban vestidas de revolucionarias por la ciudad, diciéndoles: “han confundido la guerra con un carnaval”. Esos carteles de las milicianas con el fusil seducía, atraía o sacudía a los hombres para animales a cumplir con sus deberes militares, ya que si ellas lo hacían ellos no podían quedarse atrás. Había gran diferencia entre los carteles que hacían las organizaciones políticas y sindicales presentando a una mujer con insistencia militar, y los que realizaban las asociaciones de Mujeres (Mujeres Libres) que respondían más a su formación, rehabilitación y dignidad. Esta imagen contrastaba con la de la clásica madre combativa, creando ambiente y bienestar familiar y colectivo. Una verdadera heroína en la retaguardia. La idea de maternidad de la mujer no se vivió de la misma manera en todas las mujeres. Mientras unas se sentían más protectoras, no incitando a sus hijos a alistarse, otras tenían muy claro que sí debían hacerlo, como decía la portada de una revista de Mujeres Libres: “ No es mejor madre la que más aprieta al hijo contra su pecho, que la que ayuda a labrar para él un nuevo mundo ”.



El modelo de la mujer adulta responsable, madre y proveedora de servicios colectivos, tejiendo jerséis para los soldados, curando enfermos y atendiendo a refugiados vino a simbolizar el nuevo valor social de las mujeres y sustituyó la imagen más rupturista de la miliciana al comienzo de la guerra. En realidad el trabajo de la mujer no fue tanto el esfuerzo de empuñar las armas, sino el gigantesco de mantener en pie el país y su producción agrícola o industrial y sostener a los combatientes. La movilización de la población masculina crea una fortísima demanda de mano de obra “sustituta” que se responsabilice de que la producción no sólo no se paralice, sino incluso que aumente. Será necesario fabricar armas y municiones, que los campos rindan más para alimentar a las ciudades asediadas y a los combatientes. Hacían falta ropa, prendas de abrigo, jerséis, capotes, mantas, ..
El alistamiento de voluntarios no se hizo esperar y miles de mujeres jóvenes se apuntaron convencidas de sus ideas, firmemente dispuestas a defenderlas. La prensa destaca su gran valor y pericia. Pero este derecho a defender con las armas el sistema legítimo será conculcado por el Gobierno, al aprobar en octubre del 36 un decreto sobre ”Reordenación de las Milicias Populares”. En él, entre otras medidas “disciplinarias ”, se ordena la retirada de las mujeres del frente. Todas se opusieron vivamente y muchas continuaron luchando muchos meses más.La mujeres en realidad van a realizar las mismas tareas que han realizado siempre: la Sanidad (cuidado de enfermos), la intendencia (provisión y elaboración de alimentos y ropas) y los Servicios Auxiliares: recogida de niñ@s abandonados, huérfanos y el cuidado de inválidos. Hicieron servicios especiales de información, sabotaje, espionaje, y transporte de armas pequeñas. La gran mayoría de las mujeres no participó en la contienda directamente, pero su trabajo se hizo más duro sin agua corriente, sin electricidad, sin víveres, teniendo que sustituir el combustible con cáscaras de patatas o los excrementos de animales secados al sol. Realizaban así mismo el “milagro ” diario de dar de comer a su familia, en condiciones miserables, con hacinamiento en sótanos de niñ@s, ancian@s, enferm@s , ...para protegerse de los bombardeos.
La guerra ayudó a romper moldes en las mujeres: primero comprometiéndose espontáneamente en las primeras semanas de la contienda, abriendo su vida social y política. Salieron a la calle sin acompañante y con más libertad de movimiento, construyeron barricadas, organizaban la intendencia, organizaban cursos educativos y profesionales, conducían los transportes o llevaban las máquinas de las fábricas.
Fueron muchas organizaciones las que proclamaban su derecho y obligación al trabajo, manifestando que los derechos laborales adquiridos durante la guerra debían continuar después. Quién más empeño puso en la formación laboral de las mujeres fue el gobierno catalán, creando el Instituto D´Adaptaçió Profesional de la Dona (IAPD). En él se formó a muchas mujeres pero luego no había empleos remunerados para ellas y, si los tenían, los salarios venían a ser la mitad de los de los varones. Pero la mayor contribución femenina al esfuerzo bélico fue su trabajo voluntario, no retribuido, en las labores de auxilio, la asistencia social y el trabajo doméstico cotidiano.
Hay que reconocer que fueron sus esfuerzos los que a largo plazo permitieron a la población civil sobrevivir y resistir las duras circunstancias de la guerra: los bombardeos, el paro, la escasez, las restricciones y el hambre.
Muchas mujeres permanecían aisladas del esfuerzo bélico y de la lucha antifascista y se dedicaron a la supervivencia personal y familiar. Sin embargo, lo importante fue la entrega de miles de mujeres españolas al empeño colectivo de eliminar el fascismo. Algunas fueron notables como Federica Montseny y Dolores Ibarruri, pero las más fueron anónimas.

Después de la guerra, el alimentar, socorrer o curar a combatientes republicanos fue considerado delito mayor y las cárceles se llenaron de mujeres y ancianas que habían atendido (como habían hecho toda su vida) a unos hombres y muchas de ellas fueron fusiladas.
Estas mujeres y las otras, las activistas y combatientes, no han recibido jamás el reconocimiento público de su trabajo político, de su valor, de su esfuerzo... Han sido olvidadas, como tampoco los vencedores reconocieron ni compensaron el esfuerzo político y militar de “sus” mujeres, rápidamente convertidas en símbolos perfectos de la laboriosidad doméstica que necesitaba el nuevo estado que se implantaba en España.
Las heridas o mutiladas por la guerra no contaban en las estadísticas de la guerra ni como pilotas, ni participando...

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GENERALIDADES DE LA GUERRA EN VILLENA


Resumen de la conferencia dada por Alfredo Rojas con motivo de la Semana Cultural que organiza la Asociación de Vecinos del Rabal en Marzo de 2003. El hizo un resumen de sus propios recuerdos porque él era un niño.


  • La moneda era muy escasa. Se emitió una moneda municipal. Eran unos discos de cartoncillo con un sello de correos que les daba el valor. Se entraba al cine con esos discos o monedas emitidas por otros organismos oficiales.




  • El poder municipal pasó a los obreros y campesinos.




  • Soldados: primero fueron los voluntarios, pero luego fueron llamando por reemplazos, quinta a quinta, hasta las últimas. Su padre tenía 38 años y tuvo que ir al final. El tenía entonces trece años y recuerda ese periodo como muy duro por la escasez de alimentos. Las bajas fueron numerosas. El ejército sólo informaba con un oficio de la muerte del familiar. Dicha notificación suponía un drama en toda la vecindad. En otros casos se decía que había desaparecido, por lo que quedaba un resquicio de esperanza, noticias que nunca llegaban.

  • Bombardeos de Villena: Se oía una alarma, repicaban las campanas de Santiago, y la gente corría a esconderse a los refugios. Algunas veces eran falsas, pero otras muchas eran verdaderas. Los niños y niñas de la Placeta de las Malvas de refugiaban en el Asilo, donde había una especie de sotanillo muy pequeño. Los maestros y maestras los acompañaban hasta allí y él recuerda como una fiesta el ir a esconderse. Luego la gente salía y a veces pasaba un avión republicano y la gente gritaba: - Es nuestro, es nuestro, ... La bomba que más impacto hizo fue una que cayó en la estación cuando había mucha gente para despedir a un reemplazo. Tiraron varias bombas y solo una explotó en la casa que hace esquina con la C/ S. Cristóbal. Parece que murió una mujer que estaba sentada a la puerta .

  • Refugios:

    • En La Puerta Almansa había uno al que se entraba por Juan Chaumel e iba descendiendo calle abajo. Parece ser que no se les daba mucha utilidad.

    • En el pasaje donde estaba “El horno del Paso”, entrando por Luciano López Ferrer.

    • Entre la calle Cervantes y la Calle La Arena(Menéndez Pelayo) había otro, con un gran respiradero.

    • En al intersección de la Calle Ancha con José Mª Soler.

    • También se utilizaban los minados que en su día hicieron los musulmanes por la calle Mayor y la Fuente de los Chorros de la Pza. Vieja.




  • Alimentos: en el colegio se daba todos los días un panecillo a los escolares y en la finca de Quitapesares en Julio y Agosto se organizaban unas estancias de 10 días en los que se comía bien, se daban lecciones y se hacían excursiones (Colonias Escolares).

  • Los domingos por la noche eran muchos los hombres que iban de lado a lado de calle debido a su embriaguez. El castigo fue que a quien vieran así lo metían al calabozo y el lunes le cortaban el pelo dejándole una cruz y le daban una escoba para que barriera las calles. Esto duró poco.

  • Final de la guerra. Una tarde de finales de marzo del 39 cruzó Villena una caravana de vehículos con tropas de Franco, sin que nadie opusiese resistencia. Después llegaron unos soldados italianos y luego la 2ª Bandera de Castilla. Estos últimos celebraban una Misa de campaña los domingos y a quien veían por la calle, lo obligaban a participar.

  • Se incautaron fincas rústicas y urbanas para socializarlas. Las fábricas, las fincas , ...2

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INCAUTACIONES – SOCIALIZACIONES

Desde el inicio de la Guerra se llevaron a cabo, y de un modo indiscriminado y caótico, gran número de incautaciones de propiedades de personas sobre las que pesaba la presunción de haber intervenido en el movimiento subversivo del 18 de Julio. Con el fin de dar curso legal a las citadas incautaciones se creó un Junta Calificadora de Incautaciones el 25 de Febrero de 1937 y se solicitó al Ministerio de Hacienda que las fincas incautadas se cedieran a las Haciendas Locales para darles solidez por la situación desesperada que estaban atravesando debido a la escasez de ingresos y el aumento de gasto social que acarreaba la guerra. La respuesta fue negativa.


Todas las propiedades de la iglesia se incautaron dándoles a algunas servicios civiles como :

  • Santiago y Los Salesianos fue centro de organización de Brigadas.

  • Las casas abadías anexas a las iglesias fueron utilizadas por evacuados.

  • La iglesia de la Congregación, se utilizó como almacén para la Comisión de Abastos.

  • El convento y la iglesia de las Trinitarias, Santa María, Santa Lucia y el Calvario (escuela e iglesia) fueron derribados a consecuencia de incendios.

  • Santa María perdió la techumbre por un incendio

  • Las Carmelitas, el colegio y la capilla se destinaron a escuelas y domicilio social de la CNT.

  • La capilla del Hospital Municipal (situado en las dependencias del actual Centro de Salud nº1 y la casa anexa junto al Teatro Chapí) se adaptó como sala del Hospital de Sangre.

  • La iglesia del caserío de La Encina se utilizó como almacén de la Comisión de Abastos.

  • La iglesia del Caserío de la Zafra se adaptó para escuela.

  • La iglesia de San José fue destinada como almacén de objetos incautados.

  • La ermita de San Bartolomé estaba ya derribada por el tiempo y otros.

  • La iglesia de San Antón como almacén de Intendencia Militar.

  • El Asilo y el Santuario de las Virtudes, no estaban destinadas a ningún fin específico Además se incautaró la iglesia de la sierra Salinas.

También se incautaron fábricas para colectivizarlas y fincas rústicas y urbanas:

La fábrica de harinas “El Carmen” que estaba en la Colonia de Santa Eulalia fue incautada para la explotación en colectividad por los 24 obreros de la misma; Industrias metalúrgicas de “Hijo de Vicente Rodes Sellés ”, el taller de reparación de coches”Garajes Gosálbez”, las secciones de ferretería, droguería y abonos de la empresa “José Ferrer García”, la fábrica de yeso de “Diego García Navarro”, La “Aceitera de levante”, las fábricas de mosaicos de “Leopoldo Barrachina Amorós y Victoriano Blasco”, la industria papelera de “Juan J. Amorós Hernández”, la industria de construcción de carros de “Leonardo Sanchez”, el taller de construcciones de carruajes de “Forte”, el popular “Chicharra”, ...

Se incautaron 113 fincas agrícolas de viña, olivos, cereales, patatas, montes y yermos y otros con un total de 75.516.168 metros cuadrados de tierras, de ellos 300.000 eran incultos, dejando las fincas de pequeños propietarios a sus dueños para que pudieran hacerse cargo de ellas y no hundirlos en la miseria. Con las tierras incautadas se dio un gran impulso a la agricultura de Villena: se soluciona el problema del paro de unas 1.000 obrer@s del campo que estaban en el paro; se convirtieron en regadío tierras de secano, se perforaron pozos para el afloramiento de agua subterráneas3 etc


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Todos las entidades públicas cambiaron de emplazamiento:

    • La UGT, las Juventudes socialistas y el PSOE de la c/ S. Ramón donde están actualmente pasaron al Villenense, que ocupaba el emplazamiento actual y la casa contigua. La Biblioteca estaba en la parte alta del edificio y estaba muy nutrida. No se sabe qué ha pasado con esos fondos de la biblioteca. La incautación que se realizó en el año 39 fue más oscura y discreta y esta pudo ser la causa de desconocer qué pasó con los fondos.

    • El PCE pasó a la casa de D. Cristóbal Pérez, frente al Villenense.

    • En la C/ Trinidad donde hoy está correos había un edificio de 3 plantas, con maderas nobles y escalera central de mármol muy bonita. En el primer piso estaba la sede del “Socorro Rojo Internacional”, algo parecido a la Cruz Roja actual. El segundo piso era una escuela.

    • En la Calle Joaquín María López, donde hoy está la CAM , estaba la casa de Joaquín Pérez (Chimo Pérez). Allí se instalaron la FAI(Federación Anarquista Ibérica) y las Juventudes Libertarias. En el piso tercero se montó una escuela.

    • La CNT ocupó el colegio de l as Carmelitas.

    • La oficina de abastos estaba en el antiguo convento de las monjas de clausura, junto a la iglesia de la “Congregación

    • Las instalaciones de los Salesianos se convirtieron en almacén y acuartelamiento de las Brigadas Internacionales.

    • La bodega de la C/ El Muro (La Espuela) era almacén de libros, donde los niños entraban por una ventana que no podía cerrarse muy bien. Habían montañas y montañas de libros.

    • El Círculo Agrícola Mercantil fue utilizado como Hospital de Sangre. Los salones de abajo estaban llenos de camas. Los trenes trajeron heridos y, arrastrándose o en camillas, llegaban al hospital ayudados por enfermeras. Él recuerda que los heridos entraban al cine sin pagar. Los chiquillos los veían desde fuera porque ellos no tenían para entrar.

    • El Teatro Chapí se utilizaba para exaltaciones políticas y patrióticas, para espectáculos de variedades de artistas locales y algunos se hacían con el pago de patatas como entrada: patio 3 patatas, primer piso 2 patatas , 2º piso 1 patata...

    • S. Antón estaba lleno de muebles2.

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Después de las incautaciones Villena recibe un gran impulso económico, según costa en el inventario de la situación económica de las secciones del Consejo Regulador de Economía Socializada, la mano de obra empleada en Villena paso a ser de 980 antes de 18/7/36 a 2.889 en Junio de 1 937, siendo muchas de ellas mujeres3.
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LA ALIMENTACIÓN EN VILLENA



La distribución de alimentos a la ciudad se realizaba por la Comisión Local de Abastos, que desde su creación tuvo grandes problemas pues a medida que avanzaba la Guerra aumentaban las dificultades para atender las más mínimas demandas alimenticias de la población. Esto junto con el elevado precio de los escasos alimentos que llegaban motivaron el clamor popular, manifestado en protestas callejeras. El Gobierno Civil el día 23 de Julio de 1938 con el fin de hacer valer el principio de que sólo tenía derecho a comer el que trabaja, remitió a los alcaldes la orden de que quien no poseyera el carnet de trabajo y no justificara estar prestando algún cometido útil a la Causa se le retirara la cartilla de abastecimiento. Este documento era imprescindible para poder retirar los alimentos. Se hicieron desde el Ayuntamiento llamamientos a los agricultores para que intensificaran la producción y declarasen sus cosechas, para la justa redistribución de los productos.

Llegado el mes de diciembre de 1938, el problema de abastecimiento de pan a población de Villena llegó a ser acuciante, recurriendo el Consejo Municipal a solicitar una reunión con las colectividades CNT y UGT y demás productores de trigo de la ciudad, solicitándoles la entrega del 10% del trigo que poseyeran, confiando que con esta cantidad y la harina que podría suministrar la fábrica de la Colonia de Santa Eulalia, se podrían ir atendiendo las necesidades de la población a razón de los solamente cien gramos de pan por persona y día que durante esas fechas se estaban racionando, en espera de que se normalizara el abastecimiento por medio de un suministro de trigo que había prometido para la cuidad el Servicio Agronómico de Alicante. ...



La patata también resultó ser un alimento escaso... y deseando asegurar la plantación de este producto en todas las comarcas de la zona leal al Gobierno... se intervino toda la producción de 1938 en los términos municipales de Pedro Muñoz y Miguel Estevan (Ciudad Real) y Villena, pudiendo reservarse los productores 300 gramos por persona y día durante un año. A pesar de todos los controles que existían en las Sesiones del Consejo Municipal un consejero dice: “...ruega a la Presidencia que se tomen medidas para evitar la salida clandestina de patatas de la localidad...” Por este motivo, se procedió a efectuar numerosos registros ante la sospecha fundada de que existía gran ocultación de patatas...3



1 Fondo “A 307” en Moscú se guarda toda la documentación de cómo llegaron estas criaturas y toda su historia. Entre ellos está la historia de Francisco Mansilla de Madrid y Carmen Pinedo.


2 ROJAS, A. Conferencia “La Guerra Civil en Villena”. Marzo 2003. Organizada por la Asociación de Vecinos del Rabal


3 COSTA VIDAL, Fernando. (1997). Villena durante la Guerra Civil1936-1939. Colc. Ensayo e investigación- Ayuntamiento de Villena. Instituto de Cultura “Juan Gil Albert” Exma. Diputación de Alicante



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