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Muchas gracias. Creo que estamos en familia, pequeño grupo, vamos a poder conversar con un poquito de detalle


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Jorge Oroza
Muchas gracias. Creo que estamos en familia, pequeño grupo, vamos a poder conversar con un poquito de detalle. Bueno, en primer lugar, me gustaría decirles que de alguna manera tenemos que resumir en qué consiste el tema que vamos a conversar esta tarde y cuál es la tarea que tenemos pendiente. Y yo lo planteo en el título de la presentación, no sé si prendemos el PowerPoint... Bueno, el resumen de lo que les voy a presentar esta tarde está en ese título. Creo firmemente que América Latina, este año, está en una encrucijada. En un momento en el cual tiene que tomar decisiones. Y la decisión que tiene que tomar es invertir en la infancia. De no hacerlo, creo que las consecuencias sociales y políticas para los siguientes años van a ser desastrosas. Especialmente, lo voy a plantear después con cierto detalle, en lo que se refiere a dos temas: al problema de la desnutrición crónica, en avanzar significativamente en la desnutrición crónica; y dos: el futuro de los jóvenes en la región. Habría que señalar, en primer lugar, que a la vieja cuenta que tienen nuestros países con la infancia en América Latina, se añade una cuenta nueva por pagar, y es de los efectos que la crisis está teniendo sobre los millones de niños en América Latina. Esta cuenta se hace más grande si miramos hacia atrás, los últimos 10 años hemos tenido un proceso de crecimiento muy importante de la economía en América Latina. Yo diría que la región ha crecido mucho más que otros países, pero este crecimiento no ha venido acompañado de cambios importantes. En particular para la niñez, por ejemplo, no se han atendido las demandas esenciales de los niños. No sólo en los aspectos que podríamos llamar de bienestar, como alimentación, agua, desnutrición crónica, sino también temas en los cuales, el problema no es recursos como el caso de la protección. Es cierto también que hay avances importantes en la región, en casi todos los indicadores que tienen que ver con niñez: educación, salud, alimentación, nutrición, justicia juvenil, programas especializados para niños en calle, para niños trabajadores, en protección... pero no se ha avanzado a la escala o en la magnitud de los recursos disponibles. Y detrás de eso tenemos un problema muy serio en América Latina que hoy día se expresa en una muy desigual distribución del ingreso. Hay evidencias empíricas de la CEPAL, de organismos independientes en América Latina, de la Academia, que muestran que la brecha de inequidad y exclusión se ha ampliado en América Latina a pesar de este proceso de crecimiento. Y con motivo de la crisis económica internacional esa brecha tiende a ampliarse. Sólo para darles un dato: antes de iniciarse la crisis teníamos 176 millones de pobres en América Latina, ciento veinte millones son niños, niñas y adolescentes. Los primeros estimados que tenemos después de la crisis indican que tenemos, por lo menos, 15 millones de pobres más, estimados a mediados de año. Los nuevos estimados son todavía mucho más desalentadores, porque van a incluir información rural. Tenemos, de esos 15 millones de nuevos pobres, 10 millones que son niños que pasan a situación de pobreza, de exclusión en situaciones inaceptables, y yo diría en situaciones que llevan a la población de niños en una verdadera situación de emergencia. Es lo que viene sucediendo en este momento en Nicaragua y, particularmente, Salvador y México, con millones de niños, es una tragedia. Uno de cada tres niños, niñas o adolescentes en El Salvador vive de las remesas. La reducción de las remesas es mayor que el gasto total público, que todo el presupuesto. Es mayor que todo el pago de la deuda externa. Ésa es la magnitud de lo que está sucediendo en países como El Salvador. México es una situación también muy delicada, Nicaragua y hay variedad en los diferentes países. Perú también no se salva a esa situación. Después voy a dar algunas cifras alrededor. ¿Y qué va a producir esta situación? Va a producir, lo que se señala aquí, un escenario donde se van a dar curso a grandes movilizaciones sociales, a grandes conflictos sociales, cuyo desenlace podría ser una polarización al interior de los países y entre países en la región. Esto no es una elucubración técnica, tiene que ver con una realidad muy concreta y me voy a detener un minutito a analizar la situación de los jóvenes. El perfil de la infancia en América Latina es completamente diferente al que era hace 10 ó 15 años. Las tasas de reducción de la mortalidad infantil, de natalidad, están creando una pirámide poblacional diferente. Muy chiquita abajo, pocos bebés, como nos gusta decir a nosotros, y gran cantidad de jóvenes que empiezan a ser la nueva cara de la niñez en América Latina. Esos millones de jóvenes en América Latina no tienen salida a futuro, tanto porque los niveles de atención en salud, en educación, por ejemplo, no los incluyen en los objetivos del milenio... la obligación de que los jóvenes asistan a la secundaria, sólo se habla de primaria, y no tienen posibilidades de conseguir empleo. ¿Qué está produciendo la crisis? Está produciendo desempleo en la región. OIT calcula entre 4 y 5 millones de personas desempleadas en América Latina. Perú, el país más blindado de la región, como nos gusta decir, tiene más de 200 mil puestos de trabajo que ha perdido, para empezar, estimados a mayo. A estas alturas, creo que la situación ha crecido. A esos 4 a 5 millones de desempleados urbanos, todavía nos faltan los datos reales, hay que añadirle contingentes de jóvenes que salen a buscar puestos de trabajo. En el caso de Perú, 375 mil jóvenes entran al mercado de trabajo cada año... no van a encontrar y jóvenes que tienen trabajo lo van a perder. Hemos hecho algunos estimados que nos dicen que no menos de 600 mil jóvenes van a estar buscando empleo y no lo van a encontrar en América Latina. Y ¿qué van a hacer? Esos jóvenes nuevos, más los anteriores, si lo pensamos a nivel de toda la región. Esos contingentes de millones de jóvenes van a crear una situación de conflicto social. Por lo menos, las bases para conflictos sociales. Y ya tenemos luces, indicadores, de lo que puede suceder. En Chile, uno de los países más avanzados en términos económicos, el movimiento de los pingüinos, como se llama en Chile, se han tirado abajo todo el sistema educativo. Lo que viene sucediendo en El Salvador, en Nicaragua con las maras o las pandillas. Están pintando un escenario sumamente conflictivo y eso tiende a ampliarse en gran escala. Creo que sobre este tema es bien importante analizar con detalle lo que viene sucediendo, lo que va a suceder y más adelante conversar sobre qué hacer. Creo que también parte del balance que tenemos que hacer en una mirada sobre la inversión en América Latina es que hay inmensas posibilidades y potencialidades de avanzar. A mí me gusta decir que el desarrollo técnico de cómo enfrentar la desnutrición crónica, cómo resolver una educación inclusiva y de calidad, servicio de salud, con participación comunitaria, son temas resueltos técnicamente en América Latina. Se sabe cómo hacerlo. El problema es que eso no se ha convertido en políticas públicas de largo plazo, sostenidas, lo que llamamos políticas públicas de Estado, y no se ha invertido los recursos posibles que ha dado el desarrollo de la crisis. Hay múltiples experiencias positivas. No es que no hayamos avanzado, sí hemos avanzado, la tragedia es que no hemos avanzado de acuerdo a lo que ha sido y es posible. Y sólo para citar algunas de las experiencias excelentes que tenemos en la región: ¿Cómo eliminar la desnutrición crónica? Chile, Chile prácticamente la ha eliminado, menos de 1%, en paralelo tiene un problema de obesidad muy grande, como lo estamos teniendo nosotros. Pero sabemos cómo eliminar la desnutrición crónica sin entrega de alimentos, por ejemplo. Uno de cada tres niños que está en situación de pobreza extrema no tiene desnutrición crónica. ¿Por qué? Porque las madres tienen un mayor nivel de educación. Saben cómo escoger, con su escaso ingreso, un balance de alimentos adecuado, o usar el agua o tener atención de los precarios sistemas de salud. La experiencia de presupuestos participativos en Brasil, Perú, Paraguay indican que es posible avanzar a nivel local, hay una experiencia de desarrollo local en tema de inversión muy importante: la inclusión de niños afectados por el conflicto a la educación en Colombia, el Programa Reescribamos el futuro muestra lecciones aprendidas muy positivas. La participación en los presupuestos públicos en Bolivia, Perú, Nicaragua. El financiamiento a la educación en Brasil y Perú, a nivel de políticas públicas muy concretas. La prestación de servicios de salud, y con los famosos CLAS, una experiencia sumamente importante y así podemos avanzar las secuelas prioritarias en Chile, y múltiples experiencias. Es decir, hay una masa crítica de experiencia, de conocimiento, no sólo técnico sino de organización social que son la base para políticas públicas y para que los Estados inviertan más. ¿Cuál es la actual coyuntura? La actual coyuntura es una coyuntura en la cual se acabó el proceso de crecimiento en la región, y entramos en un proceso, por lo menos de no crecimiento, siendo conservadores. Yo sí creo que avanzamos hacia programas de ajuste. Es insostenible los niveles actuales que tenemos de producción y consumo. La crisis económica internacional tiene para largo y los canales de transmisión entre los países están en curso. Tenemos para 5 años en adelante. La CNN con su Programa Buscando la recuperación pronto va a quedar fuera de este intento de crear confianza. Tenemos para largo. ¿Qué viene sucediendo en la actual coyuntura? Todos los países vienen desarrollando programas de enfrentamiento a la crisis. La CEPAL hace el seguimiento mensualmente y podemos analizarlo con detalle. Y en esos programas están planteados objetivos de equilibrios macroeconómicos y los niños no están presentes: equilibrio de la balanza de pagos, equilibrios fiscales, equilibrios de un mercado de trabajo, equilibrios entre oferta y demanda, entre consumo e inversión y todos los equilibrios que a los economistas nos gusta. Pero en esa agenda no es están los niños, no están los jóvenes, con dos excepciones muy puntuales: Paraguay con el Programa de entrega condicionada con un proyecto del BID o Chile con un Programa de crédito educativo, pero en el resto de países no hay un tratamiento particular, cuando sabemos, y hay estudios muy concretos que demuestran que en una situación de crisis, de políticas de ajuste, los niños son los más afectados. Creo que hay tres grandes zonas en la región que van a ser tremendamente afectadas. Una vez más, como decía el profesor Paulo Sergio Pinheiro: a la vieja cuenta que se tiene con ellos, se añade la de la crisis. ¿Quiénes son? Los pobres del Caribe, del Atlántico del Caribe, donde hay grandes concentraciones de pobreza, lo cual no significa que no la haya en otra zona. La gran concentración de población vulnerable del Gran Chaco, que incluye Paraguay, Bolivia, un poquito Argentina, podríamos decir, y Brasil, y el Gran Altiplano Andino. Son grandes concentraciones de población y de niños que van a ser y están siendo muy afectadas. Se acabó la crisis, perdón, se acabó el crecimiento y estamos en crisis. Hay menos recursos. Todos los países sin excepción tienen niveles de recaudación fiscal mucho menores. Reducción del empleo, reducción del consumo, encarecimiento de los alimentos, por ejemplo. La importación y los precios de alimentos en toda la región han crecido significativamente. En caso de Perú, más de 19% de inflación en el rubro de alimentos, aunque la inflación promedio es bastante menor, y también tengo dudas si el INEI lleva adecuadamente la canasta, ¿no es cierto? Hay un cambio en la estructura de la niñez, los jóvenes vienen a ser un tema bien importante en la región y hay en curso un amplio proceso de movilización social. Lo que viene sucediendo con los gobiernos de Ecuador, Bolivia, Paraguay, incluyamos ahí al Salvador, Honduras, no es casualidad. Hay aguas subterráneas debajo que están discurriendo y que tienen que ver con que no se resuelven los problemas, los viejos problemas estructurales de la región, en particular, el problema de la distribución del ingreso, una de las más injustas de la región. ¿Cuáles son los retos? Superar la actual injusta distribución del ingreso y quiero marcar aquí lo siguiente. Los estudios más serios que se han hecho sobre la posibilidad de cumplimiento de los objetivos del milenio, que son muy conservadores, muestran que son inalcanzables en la región. Para el caso del Perú, la cosa es muy clara, salvo que haya un cambio fundamental en la distribución del ingreso. ¿Cuál es el mecanismo fundamental de redistribución del ingreso? Políticas tributarias progresivas. Tema que está en agenda. El otro escenario tiene que ver con los niveles de ineficacia e ineficiencia de los actuales programas sociales, ése es un tema que no podemos negar. El problema no es sólo insuficientes recursos, sino que los limitados recursos que tenemos en la región no son los adecuados. No vamos a entrar en una larga discusión, pero problemas de focalización, problemas de filtración, problemas también que tienen que ver con duplicidad de programas, con el uso político de los programas sociales para niños, problemas que tienen que ver con la falta de sinergias entre las organizaciones del Estado, como lo hemos planteado esta mañana, como se ha discutido ampliamente en la plenaria. Son temas que hay que resolver, que no es un problema de recursos, es un problema de decisión política y efectivamente problemas que van a cambiar significativamente la relación Estado – sociedad civil, o problemas de otro tipo como de cuál es el nivel político que tienen los organismos rectores de infancia. Este Congreso nos indica un poco cuál es el rol que tienen esos organismos dentro de los Estados. Es decir, hay un reto muy grande que tiene que ver con las reformas de los programas sociales. Bueno, a pesar de eso, a pesar de estos problemas, hay avances que creo que hay que marcar. En el plano técnico hemos señalado... pero hay avances en otros campos. En experiencias positivas, en educación tenemos cientos de experiencias innovadoras, no sólo en Perú, en Colombia, en México, en El Salvador, en Brasil; en salud igualmente; en nutrición. Hay también la aprobación en muchos de nuestros países. No sólo la ratificación de la Convención, sino leyes directamente vinculadas a la protección de los niños, en todos los campos, salud, educación. Hay acuerdos internacionales, objetivos del milenio, Dakar, etc. etc. Hay otros problemas, como señalaba antes. Los problemas anticrisis no incluyen a los niños... Hay un tema que me parece bien importante que es la limitación que ya están mostrando los programas de entrega condicionada de dinero, lo que se llaman los programas de 4ta generación de programas sociales, que tienen un impacto muy positivo, en comparación con los programas de entrega de dinero, de alimentos, o alimentos por trabajo u otros programas. Estos programas que son gigantes, entre México y Brasil, creo que gastan más de 8 mil millones de dólares; Perú estamos alrededor de 600 millones de soles; Paraguay está entrando en esta lógica, tienen un problema fundamental y es que se basan no sobre el desarrollo de las potencialidades de lo más pobres, sino son algo así como salvavidas ante la situación crítica. Es cierto que la condicionalidad que tengan servicios de salud y servicios de educación es algo positivo, pero tienen limitaciones. Bueno, hay otros problemas también en relación a los programas que tenemos en la región. Los programas de alimentación escolar, creo yo, que tienen serios problemas. Se gasta cantidades muy importantes sin objetivos nutricionales. Mientras que la primera infancia tiene otros problemas. A futuro, intentando hacer un resumen: No se van a cumplir los objetivos del milenio, si no hay cambios en la distribución del ingreso; los jóvenes van a tener un proceso de movilización muy importante, o sea hay un caldo de cultivo muy significativo, muy amplio para conflictos sociales; y la situación de la inequidad y distribución del ingreso, creo que ha llegado a un límite. Es como echar agua a una represa, seguir llenando, llenando, va a llegar un momento que puede desencadenar en una gran tragedia. No voy a presentar mayor información, pero quería detenerme aquí un poco... ¿Qué va a pasar si es que no se invierte en los niños? Una lista de 6 puntos: Primero, no se van a cumplir los objetivos del milenio de ninguna manera. No sólo no se va a avanzar, sino va a haber un retroceso bien importante, o sea los indicadores de la situación de la niñez, de la infancia, van a retroceder, desnutrición crónica, acceso al agua, vacunas, protección, etc. etc. Se van a generar movilizaciones sociales. Va a haber niveles de inestabilidad política muy grande... el escenario se camina. Se va a agudizar la crisis en niveles mayores. Podemos discutir si estamos en una crisis tipo L que llegamos a fondo y ahí se mantiene. Si es V crece, o W, pero todos están de acuerdo en que tenemos para 4 ó 5 años más. Es decir, vamos a perder una década más. Quiero terminar planteando tres posibles recomendaciones de este grupo de trabajo, tratando de ser concreto. La primera: Poner en agenda en los programas anticrisis a los niños. Debe haber un capítulo especial que incluya programas, proyectos, en relación a los niños. Hay la experiencia suficiente, las propuestas finas sobre qué hacer. Por ejemplo, con los jóvenes, generar programas de formación. En Perú, tenemos una experiencia muy interesante que se llama Projoven, en crédito educativo, y otros programas. Tiene que incluirse en la agenda. Segunda medida: proteger lo avanzado en términos de inversión. Ya algunos países, como Perú, tenemos los programas protegidos. Es decir, no permitir que ante las nuevas políticas de ajuste estructural, especialmente, fiscal se reduzcan los recursos. Paraguay creo que tiene el tema en agenda, pero este retroceso debe evitarse en dos sentidos. En términos nominales y en términos reales. Es decir, la capacidad de compra de los programas estatales, las redes de protección social como se llaman, o los programas sociales, deben mantenerse, porque ante el incremento, por ejemplo, de los precios de las vacunas, de los alimentos, se mantiene el mismo valor, pero su capacidad de compra se reduce. Tiene que haber un nivel de protección de lo alcanzado. Esta es una buena coyuntura para plantearlo. Estamos discutiendo en todos los países, los nuevos presupuestos. Y una tercera medida más sencilla, pero sí de largo alcance, que es la creación de una comisión en cada país de alto nivel para hacer el seguimiento a la crisis, proponer medidas concretas en relación a los niños. ¿Por qué esta medida? Porque no tenemos información estadística, ni estudios concretos de cómo está afectando la crisis a los niños. Tenemos indicadores indirectos. Por ejemplo, el crecimiento del trabajo infantil. Sólo hay indicadores duros para la región, para el caso de Nicaragua y Perú. ¿Cuánto se está reduciendo el consumo de alimentos esenciales para los niños? ¿o los programas de alimentación escolar? ¿Cuántos niños están siendo expulsados a las calles? ¿Por qué las encuestas de hogares que se hacen casi trimestralmente o semestralmente no incluyen un módulo sobre el tema? Es decir, necesitamos información seria, empírica, para poder proponer medidas muy concretas. Hay comisiones de seguimiento de la crisis en todos los países, en los parlamentos, independientes, organismos internacionales. Yo añadiría una cuarta recomendación: incluir el tema de inversión en infancia en la agenda de los organismos financieros multilaterales, el BID, el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento, y otros organismos financieros internacionales. O los países desarrollados deben incluir en sus agendas medidas concretas que tengan que ver con inversión en infancia. Podemos hasta aceptar las condicionalidades que ponen estas operaciones financieras proponiendo que se respeten, que se protejan los programas para infancia. Creo que con esas cuatro medidas podríamos tener una agenda para conversar. Aparte de eso hay hasta una docena de medidas muy concretas que tienen que ver con programas para niños trabajadores, programas para niños emigrantes en relación a las remesas, en relación a evitar el abandono, la repitencia en educación, etc. etc. son medidas generales. Bueno, muchas gracias.


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