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MASARYKOVA UNIVERZITA

FILOZOFICKÁ FAKULTA

ÚSTAV ROMÁNSKÝCH JAZYKŮ A LITERATUR

La identidad mexicana en las obras de los autores contemporáneos

Vypracovala: Vendula Čočková

Vedoucí: Mgr. Athena Alchazidu, Ph.D.

Studijní obor: Španělský jazyk a literatura

Akademický rok: 2013/2014

Prohlašuji, že tuto práci jsem vypracovala samostatně za využití uvedené literatury a že tištěná verze odpovídá elektronické verzi v ISu. Zároveň bych ráda poděkovala za pomoc, trpělivost, ochotu a cenné rady své vedoucí Mgr. Atheně Alchazidu, Ph.D.

V Brně,


.............................................................

Vendula Čočková



Índice

Introducción……………………………………………………………………………….....Error: Reference source not found

1. La problemática de la identidad……………………………………………………….7

2. Los temas fundamentales de la novela Gringo viejo………………………………….8

2.1. La identidad de los personajes del Gringo viejo …………………….…………….8

2.2. El papel de la religión en la formación de la identidad en Gringo viejo…….……Error: Reference source not found2

2.3. Los hijos de la Malinche……………………………………………..……………..Error: Reference source not found

2.4. La Revolución como uno de los momentos claves en la historia mexicana……...20

3. La identidad en Cóbraselo caro………………………………………………………..Error: Reference source not found

3.1. Pedro Páramo: El mundo rulfiano en Cóbraselo caro…………………………….Error: Reference source not found

3.1.1. Pedro Páramo y el caciquismo…………………………………………………Error: Reference source not found

3.1.2. Dialéctica de la muerte en Pedro Páramo…………………………………......Error: Reference source not found

3.1.3. La herencia del mundo azteca: la dialéctica de la vida y de la muerte……….Error: Reference source not found

3.2. El problema de la migración y sus impactos en la identidad de los personajes en Cóbraselo caro ………………………………………………………Error: Reference source not found

Conclusión …………………………………………………………………………………...38

Bibliografía ……..………………………………………………………………….............. 41



    Introducción



En el presente trabajo vamos a estudiar tres novelas de los autores mexicanos, con el fin de ofrecer al lector una imagen compleja de los elementos que tienen la influencia en la formación de la identidad mexicana. De la cantidad de los autores y obras que trataron el tema de la mexicanidad hemos seleccionado tres, que nos ofrecen una particular visión de esta problemática: Gringo viejo de Carlos Fuentes, Pedro Páramo de Juan Rulfo y Cóbraselo caro de Élmer Mendoza.

Primero, intentaremos delimitar lo que se entiende por el término identidad mexicana, partiendo de las ideas de los antropólogos destacados como, por ejemplo, Václav Soukup o Robert F. Murphy. Otras fuentes muy importantes en las que nos vamos a apoyar son los ensayos que se preocupan por el mexicano, su psicología y las raíces de la eterna búsqueda identitaria: La jaula de la melancolía de Roger Bartra, El laberinto de la soledad de Octavio Paz y El perfil del hombre y la cultura en México de Samuel Ramos.

A continuación, presentaremos algunos ejemplos de las referencias del concepto de la identidad en la novela Gringo viejo. Los elementos importantes que aparecen en esta obra de Fuentes son la conquista del Nuevo Mundo y el sincretismo religioso y cultural, que representan el resultado de la compenetración de los elementos heterogéneos. En lo que se refiere a la conquista, es un momento histórico clave, porque arrancó el proceso de la compenetración de las culturas y trajo consigo también las cuestiones acerca de la identidad. El eje de la novela constituye la Revolución mexicana, como el punto de partida de la formación de la identidad nacional.

El primer capítulo lo dedicaremos justamente a la obra de Fuentes. Los personajes de Fuentes, en el libro escogido, son un producto del hibridismo socio-cultural, por lo que están condenados a la busca identitaria. Debido a la presencia de dos ciudadanos estadounidenses, somos testigos del choque de dos culturas con diversas religiones y diferentes actitudes hacia la vida, lo que nos ofrece una posibilidad de comprender mejor el fenómeno del etnocentrismo y sus impactos en la sociedad mexicana.

En el segundo subcapítulo, de manera resumida, vamos a estudiar la percepción del mundo de los habitantes de México y nos vamos a ocupar de la religión sincrética en la obra de Fuentes.

A continuación mencionaremos a la Malinche, una figura que juega un papel primordial a la hora de hablar de la psicología de los herederos de la cultura azteca, y observaremos el complejo de ser un hijo de una madre violada en uno de los personajes principales, Tomás Arroyo.

En la última parte del primer capítulo, expondremos algunos hechos básicos acerca de la Revolución y explicaremos qué significa este hito histórico en el contexto de la búsqueda identitaria de los personajes principales de Gringo viejo.

En la segunda parte del presente trabajo proponemos estudiar la cuestión de la migración, el intercambio cultural y la globalización y sus impactos en la identidad cultural. Para nuestro objetivo elegimos una novela del escritor mexicano Élmer Mendoza, Cóbraselo caro.

Para introducirnos en el tema, nos vamos a apoyar en una de las obras más destacadas de la literatura hispanoamericana, Pedro Páramo de Juan Rulfo, ésta desempeña el papel principal en nuestra novela estudiada, Cóbraselo caro. Asimismo, aclarará los problemas sociales de la posrevolución y sus efectos que influyeron el carácter mexicano.

La percepción sagrado-profana de la muerte es un rasgo que se desprende a lo largo y ancho del mundo de los mexicanos y moldea de forma significativa su carácter. La visión actual de este fenómeno surge del antiguo pensamiento azteca, por lo tanto, en otro subcapítulo vamos a estudiar, de manera resumida, la cosmovisión, mitología y religión ancestrales.

Las cuestiones de la muerte y de la religión son también los temas fundamentales de Pedro Páramo, por lo que vamos a utilizar la novela como el libro de apoyo para exponer los ejemplos de la compenetración de las creencias precolombinas con el cristianismo. Asimismo, hablaremos del caciquismo como del medio del poder, que tuvo mucha influencia en la moral cristiana en México.

Al final, vamos a concentrar nuestra atención en investigar el vínculo entre la migración y la búsqueda de la identidad reflejadas en Cóbraselo caro. Por medio de esta novela vamos a penetrar en los problemas identitarios que afrontan los habitantes de las zonas fronterizas en dos épocas diferentes: primero, el autor capturó la esencia de la época actual y segundo, aparecen los mediados del siglo pasado.



El objetivo primordial del presente trabajo no es analizar profundamente las tres novelas escogidas desde el punto de vista formal o de contenido, sino que apoyarse en ellas y de esta manera acercarse a la cultura extraordinariamente heterogénea y entender el pensamiento del mexicano, ya que se trata de una problemática bastante complicada debido a la multitud de los factores que tuvieron la infuencia en la formación de su identidad. De esta manera, pretendemos comprobar que en la identidad de los mexicanos se manifiestan los elementos de variadas culturas y que los fracasos que sufrió el país en la historia, dejaron huellas en la psicología de los habitantes.


  1. La problemática de la identidad

Para entender mejor el concepto de la identidad de los mexicanos es necesario, primero, aclarar qué significa el concepto de cultura en general. Entre los antropólogos prevalece la idea de que la palabra proviene del latín del verbo colere que fue primordialmente relacionada con la agricultura y el cultivo de alimentos.

En el año 45 a. J. C. el filósofo romano Marco Tulio Cicerón llamó la filosofía la cultura del espíritu y así fundó las bases de la nueva percepción de la cultura como la característica de la erudición humana. [Soukup, 2004: 13]

Otro antropólogo Robert F. Murphy [2001: 32,33] expone, que cultura es un resumen de todos los conocimientos, creencias e instrucciones para sobrevivir, acumulados durante los años por una sociedad y que desempeña el papel del sistema moral, dirigente y normativo. Luego, concluye que la cultura, en general, es un sistema integral de los significados, valores y normas de la sociedad a los que obedecen los miembros de la sociedad correspondiente y a los que pasan a las generaciones siguientes por medio del proceso de la socialización.

La identidad mexicana es una simbiosis cultural, de colores de piel y pensamientos, es una cultura extraordinariamente rica y variada. Por una parte, tanta diversidad puede causar los prejuicios raciales y desigualdad social y económica, por otra, debido a este sincretismo religioso, racial y de costumbres se originó una cultura extraordinariamente rica, de múltiples componentes. Por esta inmensa riqueza de elementos culturales es muy difícil unir tanta gente bajo una identidad, por lo que es necesario tener en cuenta todas las identidades y culturas que la forman.

Por el término cultura mexicana, entendemos un mosaico de culturas. Se trata de una mezcla de elementos culturales antiguos y modernos, de la compenetración, de un proceso de asimilaciones e influencias culturales del exterior del país con las originales y reinterpretación de la cultura precolombina. No obstante, este abanico variado tiene los lados sombríos y uno de ellos es la falta de identidad de los mexicanos.

Según dice Octavio Paz, los mexicanos son un pueblo que se agita en la eterna búsqueda de su identidad, una nación que se ocupa desesperadamente por lo qué son, de donde vienen y hacia donde van [1992: 1, 2 ]. Esta confusión se atribuye al hecho de que por sus venas corren dos herencias muy fuertes, la indígena y la española. Como expone Paz en su obra El laberinto de soledad: “Demasiados fantasmas lo habitan: la conquista, la colonia, la Independencia, las guerras contra Francia y Estados Unidos ’nuestro buen vecino’, demasiados abandonos por parte de los dioses.[Paz, 1992: 70]

De ahí que, durante muchos años de su dominio, los españoles impusieron sus propias creencias y expresiones culturales en este nuevo territorio y así empezó la compenetración de las dos culturas, que culminó con el nacimiento de la cultura mexicana. Luego, en 1821, con la Independencia de las tierras de Quetzal, surge un gran problema identitario.

Octavio Paz compara el pueblo mexicano con un adolescente vacilante entre la infancia y la juventud que afronta una gran riqueza del mundo y resuelve un eterno dilema: ¿Quién soy? [Paz, 1981, 1992: 1]

De este hecho se ocupa también Roger Bartra, que expone la problemática de la doble herencia mediante una historia del axolote, un anfibio: “Mi cráneo [...] es el cráneo del indio; pero su contenido de sustancia gris es europeo. Soy la contradicción en los términos...” [Bartra, 2005: 30]

Es interesante destacar, opina Bartra, que la nación mexicana se originó por construcción e invención en las filas de los intelectuales. [Bartra, 2005: 49] De acuerdo con sus palabras, el escritor que ejerció una influencia determinante en la institucionalización de la conciencia nacional fue Martín Luis Guzmán, que buscaba las causas originales de la tragedia mexicana. [Bartra, 2005: 53] Igualmente, afirma que la creación de lo mexicano fue un proceso mediante el cual la sociedad posrevolucionaria produjo los sujetos de su propia cultura nacional, como estereotipos psicológicos y sociales o sus héroes, con el objetivo de constituir un nuevo estado independiente que funcione. [Bartra, 2005: 14, 15]


  1. Los temas fundamentales de la novela Gringo viejo



1.1.La identidad de los personajes del Gringo viejo

Los personajes que aparecen en la novela Gringo viejo se agitan, tal como los descendientes de los antiguos aztecas, en busca de su carácter verdadero. Pretenden encontrar un sentido a sus vidas, su verdadero yo liberado de todos los convenios sociales. Ambrose Bierce conocido como gringo viejo, Harriet Winslow y el mexicano Tomás Arroyo. Cada uno de estos personajes ansia por liberarse de la sociedad y sus reglas que retuercen su percepción de todo lo que les rodea: “Se sintió [gringo viejo] liberado al cruzar la frontera en Juárez, como si de verdad hubiera entrado a otro mundo.” [Fuentes, 2008: 60] Los códigos y valores inculcados por la cultura de su país no les permiten abrirse por entero al mundo y a visiones de otras culturas.

El personaje, que más combate contra las diferencias entre las culturas, es Harriet, que percibe como su misión y tarea cambiar el carácter bárbaro de los mexicanos. En comparación, gringo viejo es un hombre entrado en años, que tiene mucha más experiencia vital e intenta proteger a Harriet de la gran desilusión: “¿Los va a civilizar? [...] No los conoce usted. No los conoce para nada”. [Fuentes, 2008: 90] La última frontera que los personajes ansian traspasar es la del yo mismo. Como manifiesta coronel Frutos García: “Hay una frontera que sólo nos atrevemos a cruzar de noche [...] la frontera de nuestras diferencias con los demás, de nuestros combates con nosotros mismos.” [Fuentes, 1985: 54]

Soukup indica, que las barreras entre estados, gente y también dentro de un individuo es uno de los factores eminentes que tienen influencia en la formación de la identidad tanto de los seres individuales como de las naciones enteras, como revela la historia. Las diferencias que contribuyen a la variada percepción y comprensión del mundo, surgen de condiciones variables, acontecimientos históricos y de la herencia cultural, que abarca los mitos y los símbolos nacionales. [Soukup, 2004: 9-11]

Ahora llegamos a la problemática de la identidad reflejada en Gringo viejo. Harriet es una puritana solterona de educación clásica calvinista, que viene a México para enseñar a los hijos de los Miranda, una familia noble. Como aclara ella misma: “Quisiera llegar a la muerte desprovista de humillación, resentimiento, culpa o sospecha; dueña de mí misma, mis propias opiniones, pero nunca santurrona o farisea”. [Fuentes, 2008: 93] Caye en la rutina de los días cotidianos, no encuentra el sentido de la vida, siente frustración de todo lo que experimentó durante los treinta años de su vida:
Llegó un día en el que admitió que su rostro estaba contando una historia que a ella no le agradaba [...] Sólo tenía treinta y un años, pero su rostro en el espejo[...]parecía no más viejo sino más vacío, menos legible que diez, o incluso dos años antes: como la página de un libro que palidece cuando sus palabras lo abandonan”. [Fuentes, 2008: 96,97]

La ahogan las preguntas acerca de la desaparición de su padre en la campaña militar en Cuba, de la herencia que nunca le atribuyeron, su novio infiel, etc. Sin embargo, el hecho de que su padre había desaparecido, la inspira un sentido de la vida. Siente responsabilidad, lo que le permite realizarse por completo. No obstante, con el paso de tiempo, esta responsabilidad no consigue satisfacerla y cuando encuentra un anuncio que ofrece el puesto de la maestra de inglés en una familia mexicana, Harriet determina su nueva meta: ir a México y pasar sus conocimientos a la gente local. Así pues, se arroja a los brazos de la Revolución, que la cambia de una vez para siempre, nunca vuelve a ser la misma Harriet con las ideas amarradas por la educación clásica norteamericana [Milller, 1995: 99], que se caracteriza por un fuerte orgullo patriótico y los valores pragmáticos. [Bartra, 2005: 49]

En el momento en que la señorita Winslow llega a México, los revolucionarios ya dominan la casa de los Miranda. Desde entonces somos testigos del choque de dos culturas, de dos realidades muy distintas: la gringo occidental y las creencias y percepciones de los mexicanos estrechamente relacionadas con lo precolombino.

Al cruzar la frontera entre los Estados Unidos y México, Harriet se enfrenta a las condiciones de vida completamente diferentes de lo que tiene vivido. Percibe las diferencias en el pensamiento, ideología, realiza que entró en un mundo ajeno. En este momento notamos una fuerte sensación de superioridad por parte de Harriet que durante uno de los primeros encuentros le dice a gringo viejo:


“Mírelos, lo que esta gente necesita es educación, no rifles. Una buena lavada seguida de unas cuantas lecciones sobre cómo hacemos las cosas en los Estados Unidos, y se acabó este desorden”. [Fuentes, 2008: 91]
La joven maestra opina, que lo que no está de acuerdo con los convenios de su país, no es adecuado, por lo que intenta civilizar a esta nación bárbara. Establece un horario de instrucción primaria para los niños, donde les enseña a leer, a escribir, a contar e igualmente les explica e inculca los principios y valores básicos que considera imprescindibles para todas las personas civilizadas. Intenta empujar los revolucionarios para crear un cuerpo administrativo, elegir funcionarios e introducir la democracia a sus filas.

De esta manera, Harriet se vuelve representante del fenómeno atropológico que se llama etnocentrismo y Václav Soukup lo describe como: “Eterna tendencia humana conocer, evaluar e interpretar el mundo desde las perspectivas culturales de la propia sociedad.” [Soukup, 2004: 9]1 Además afirma que:


Con los intentos de conceptualizar el mundo social en los términos ’nosotros’ y ’ellos’ nos encontramos en todas las sociedades. Es cierto que, no es una casualidad que la mayoría de los pueblos originales denominaron su tribú con la palabra ´gente´, mientras que a las etnias vecinas nombraban con nombres peyorativos [...] ’enemigos’, ’monos’. [Soukup, 2004: 9]2
En su apasionamiento, Harriet no se da cuenta de que para los mexicanos, los valores estadounidenses son incomprensibles y aun están contra los principios de la nación mexicana. Además, nadie desea conseguir la libertad y hacer las decisiones propias. [Fuentes, 2008: 141, 142] El general indio Tomás Arroyo le enseña a Harriet que lo que ella y todo el mundo europeo perciben como beneficioso o incluso humanitario, es una humillación para un mexicano, narrando una historia de un criado benemérito:
Los patrones habían querido pasarle [a su viejo amigo Graciano, sirviente de casa de los Miranda] ropa usada, ropa de ciudad, para distinguirlo y demostrarle su estima. Me aconsejó que nunca fuera a aceptar eso [...] La caridad [...] es la enemiga de la dignidad – no es el orgullo el pecado, el orgullo es pura dignidad. [Fuentes, 2008: 181]
Harriet Winslow viene a México para enseñar y reeducar y al final ella misma recibe una lección. Una noche, cuando los revolucionarios celebran la fiesta de la patrona, Harriet halla una cuerda de perlas y la coloca en el corredor, para enseñar a los revolucionarios, que hay que respetar la propiedad privada y que no pueden apropiarse de todo lo que ven. Cuando va otra vez al corredor, ve que las perlas ya no están y se vuelve furiosa: “La rapiña [...] eso es lo único que quieren.” [Fuentes, 2008: 153] Pero las cosas no son como parecen a primera vista :
“Arroyo [...] señaló hacia el altar [...] donde la Virgen tampoco sangraba o fornicaba, la pura madre de Dios de pie en toda su gloria de esmalte drapeada en vendajes de oro y azul y coronada de perlas...esas perlas que ella misma [Harriet] salvó ayer [...] y ofreció como una tentación y un monumento al ahorro y a la honradez en un cofre abierto.” [Fuentes, 2008: 155]
Cuando Arroyo la lleva a la iglesia, se siente avergonzada, porque se da cuenta de que fue muy injusta con los mexicanos, cuando les acusó del robo. En este momento se da cuenta, que será muy difícil entender el modo de pensar del pueblo mexicano.
1.2.El papel de la religión en la formación de la identidad en Gringo viejo

La religión es un elemento que tiene mucha influencia a la hora de la formación de la identidad de los mexicanos. Se trata de una simbiosis asombrosa y multicolor que es típica para los hijos de la Malinche. Se caracteriza por un rico sincretismo, que tiene raíces en las doctrinas cristianas impuestas en el continente por los conquistadores españoles mezcladas con las creencias y la cosmovisión de las culturas ancestrales.

“La cosmovisión es la idea que los distintos pueblos tienen del lugar que ocupan en el universo los dioses y los hombres, los astros y la Tierra, y de la manera en que relacionan entre sí”. [Matos Moctezuma: en línea] Por medio de éstas explican el origen del mundo, de la humanidad y de todo lo que les rodea, con lo que nos hallamos en nivel de los mitos. Al tema de la mitología y cosmogonía de los antiguos aztecas dedicaremos unos apartados en el siguiente capítulo.

El mito forma parte de todas las culturas arcaicas, se trata de un modo de presentar la cultura a los niños por medio de narrar las historias sobre los héroes y los dioses. Según Carl Gustav Jung, el mito es una expresión espontánea, inconsciente de las posturas colectivas basadas en la aparición que proviene de la inconciencia. [Murphy, 2001: 30-33] Si tenemos en cuenta la etimología, la palabra mito viene del término griego mitheuien, que significa contar. Budil afirma, que los mitos explican las cuestiones básicas en cuanto al origen del mundo, los dioses, los fenómenos naturales, etc. [1995: 150]

Para introducirnos mejor en el pensamiento religioso de los mexicanos, es imprescindible, comprender visiones ancestrales prehispánicas acerca de la creación del universo y la posición del hombre en él. Por eso, en el siguiente apartado intentaremos explicar los elementos básicos de su cosmología.

La pareja Tonacatecuhtli y  Tonacacihuatl (también llamados Ometecuhtli y Omecihuatl) forman la dualidad que es característica para la religión azteca. Estos dos engendran cuatro hijos. Cada uno de ellos representa uno de los cuatro puntos cardinales y tiene un color típico: el señor del fuego Xipe Totec es rojo, el señor de la tierra Tezcatlipoca es negro, el señor del agua Huitzilopochtli es azul y el señor del viento Quetzalcoátl es blanco. Según la mitología de los aztecas estos cuatro dioses luchan por el dominio en el mundo utilizando sus fuerzas de la tierra, del fuego, del viento y del agua y de esta manera mantienen el equilibrio del universo. Pero si este equilibrio fuera alterado, el sol desaparecería y con él la raza humana.



Por lo tanto, la mayor preocupación de los aztecas era lograr el mantenimiento de la estabilidad del mundo y e medio que utilizaron para este objetivo fueron los sacrificios humanos. Los ofrecimientos a Huitzilopochtli debían servir como la sustitución de la sangre, que perdió en la batalla diaria del sol. [Jorge-Báez, 1987: 319] Estas prácticas precolombinas están documentadas por la iconografía de los antiguos aztecas o también en las obras de misioneros españoles en el Nuevo Mundo, como por ejemplo en la Historia de los Indios de la Nueva España de Fray Toribio de Benavente:
Tenían una piedra larga[…]En esta piedra tendían a los desventurados de espaldas para los sacrificar, y el pecho muy tenso, porque los tenían atados los pies y las manos […] con mucha fuerza abrían al desventurado y de presto sacábanle el corazón […] tomaban el corazón y levantábanle hacia el sol, y a las veces untaban los labios de los ídolos con la sangre […] [Benavente, 1985: en línea]
La penetración de las religiones heterogéneas se proyecta sobre todo en la simbología (representación del Jesucristo, de la Virgen María, etc.) y asimismo produce diversas formas de celebración, entre las que perviven algunas de las tradiciones prehispánicas. Este fenómeno se le suele llamar religión popular.
La religiosidad popular, en el caso de México, representa la siempre inacabada inculturación del Evangelio en una cultura mestiza de las mayorías empobrecidas, aunque no exclusiva de ellas[...]Esta inculturación se manifiesta en una variada tipología de prácticas devocionales en las que - por medio de símbolos - se vivencian valores religiosos y específicamente cristianos que se vinculan con distintos universos culturales como un medio de autoevangelización. Sólo si reconocemos la cultura como un todo relacionado entre sí podremos comprender mejor la religiosidad popular. [en línea]
De acuerdo con el manual publicado por la Arquidiócesis de México [en línea], la religiosidad popular es un medio de fuerte identidad católica dentro de un contexto cultural determinado tanto por su sentido eminentemente comunitario, como por su sentido de patrimonio espiritual y moral.

Pero hay que tener en cuenta los antagonismos, que aparecen a la hora de comparar las visiones precolombinas mencionadas más arriba con la dogmática cristiana. Carlos Monsiváis, uno de los autores hispanoamericanos más destacados, menciona, por ejemplo, que los mexicanos todavía no saben qué es el amor hacia la madre Virgen, que las tradiciones se inauguran sin saber demasiado bien a quién pertenecen. [Monsiváis, 2006: 13-51] Afirma que los indígenas no inventan su religión, sino el método para profesarla y sobre todo para entenderla y sentirla. Aprendían a santiaguarse en los templos, a manejar el lenguaje de los símbolos, absorbían la ética del cristianismo, pero carecían de algo familiar para ellos, algo con lo que pudieran identificarse. [Monsiváis, 2006: 13-51]

Francisco de la Maza sostiene que el guadalupanismo y el arte barroco son las únicas creaciones auténticas del pasado mexicano, diferenciales de España y del mundo. La virgen María se convierte en la verdadera patrona de los habitantes de las tierras de Quetzal, pero la caracterizan ciertos rasgos que la diferencian de la madre española por una parte y la acercan a los pueblos del Nuevo Mundo por otra. [cf: Monsiváis, 2006: 13-51]



De acuerdo con las palabras de Carlos Monsiváis, la Virgen Guadalupe encarna también la historia de la patria. Hidalgo, Morelos, Iturbide, Zapata, Villa: para todos estos líderes de la nación la Morenita de Tepeyac fue un símbolo, que patrocinó la lucha por la Independencia, y por lo tanto, esta figura representa la unidad del pueblo mexicano. De esta manera la Guadalupana no es sólo una imagen religiosa, sino que forma parte de la vida cotidiana. Un Cristo se aisla en su cruz y en su templo, pero las imágenes de la Virgen pertenecen al paisaje de todos los días, a los cafés, a los mercados, a los prostíbulos y las oficinas del gobierno, las casas y las posadas, las plazas de los pueblos. [Monsiváis, 2006: 31-35]

Un rasgo muy característico de las devociones precolombinas es el que sus divinidades poseían también los aspectos humanos, por lo que no fueron tan lejanos e intocables para sus seguidores como los cristianos. Los dioses nacían, morían, plantaban y cosechaban maíz, eran negociantes y guerreros.

A la hora de hablar de la religión en Gringo viejo, descubrimos las diferencias en la percepción de lo sagrado por medio del personaje de Harriet Winslow: ”El Cristo muerto estaba en su jaula de vidrio. El Rey de Reyes desnudo, cubierto apenas por su capa de terciopelo rojo. Continuaba sangrando después de muerto.” [Fuentes, 2008: 154] En su actitud se nota una fuerte influencia de su educación y opiniones, que le implantó su cultura y vemos, que la señorita Winslow desprecia todo lo que no conviene a sus normas y no es capaz de comprender la manera profana de que los mexicanos celebran los seres sagrados e intocables para ella:
El gringo viejo vio una complicidad fría y no declarada en los ojos de miss Harriet cuando los dos se reunieron en las religiones sin altar del norte, donde Jesús el redentor vivía liberado para siempre de la carne, de la escultura, de la pintura, un espíritu impalpable [...] un Dios de verdad que nunca podía sangrar, comer, fornicar, o evacuar, no como el Cristo mexicano. [Fuentes, 2008: 155]
Cuando Harriet experimenta las celebraciones de un día de festejo, primero cree, que los federales volvieron al pueblo al oírse unas explosiones enormes. Se convierte en testigo de las expresiones culturales muy distintas de las que conoce. La fiesta de una santa, que en su país se suele celebrar en tranquilidad por una romería o sólo rezando en un templo, aquí parece la Nochevieja: algunos danzantes con cascabeles amarrados en sus tobillos bailan evocando nuestros antepasados de la prehistoria:
(Arroyo) los condujo fuera de la casa...entre los hombres y mujeres arrodillados en el polvo frente a la capilla, agolpados frente a la capilla llena ya de gente [...] (Harriet) temió ahora estar de veras en una tierra fatalmente extraña, donde la única voluntad cierta era una terca determinación de no ser nunca sino el mismo viejo, miserable y caótico país... [Fuentes, 2008: 154]
Para ella estas fiestas tan artificiales representan solamente el desperdicio innecesario de dinero aun más cuando cobra conciencia de la pobreza en la que viven los mexicanos.
Oh, el desperdicio, el horror de la prodigalidad, el gasto idólatra de los frutos del Señor en esta masa barroca de hoja dorada en cada rincón del altar[...]en medio de un desierto de polvo y puercos y espinas y pies descalzos y ropas rasgadas y sacrificios quemados. [Fuentes, 2008: 154]
No obstante, a pesar de que todo lo que conoció en México no coincide con los conceptos que aprendió en su país natal, Harriet Winslow es el personaje más dinámico de la novela y poco a poco llega a conocer que las cosas no tienen que ser como aparecen. Al llegar a México opone a Arroyo que: .”.. la vida es una cosa y la muerte es otra: son cosas opuestas, enemigas y no debemos confundirlas”. [Fuentes, 2008: 129] Después del tiempo que pasa en el país tan exótico para ella, admite que es: “Una tierra donde los frutos escasos tenían que nacer del vientre muerto.” [Fuentes, 2008: 64] Como señala Beth Miller [1995: en línea], es admirable la fuerza decisiva y la valentía con la que se enfrenta la Winslow al conflicto interno y a toda la problemática, de los que al final sale vencedora y sugiere la liberación a través del conocimiento.
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