Página principal

Mapa de italia del siglo XX


Descargar 104.64 Kb.
Fecha de conversión24.09.2016
Tamaño104.64 Kb.



Capítulo 1.

EL SIGLO XX
EN ITALIA

MAPA DE ITALIA DEL SIGLO XX





HECHOS HUMANOS

HECHOS EDUCATIVOS

HECHOS DE IGLESIA

1915. El 23 de Mayo. Italia entra en la guerra mundial.

Le cos­tará 700.000 muertos.
1921. Enero. Se funda el Par­tido Comunista italiano. En No­viembre, el Fascis­ta.
1922. Octubre. Marcha fas­cis­ta sobre Roma. Toma del po­der por Mussolini.
1935. Comienza la aventu­rada guerra de Italia en Abisinia.

1937. Surge el eje Roma-Ber­lín-Tokio.


1943. Invasión aliada de Italia. Caída de Mussolini.

1946. República Italiana de Gasperi.


1957. Tratado de Roma por el que nace la Co­mu­nidad Económica Eu­ro­pea.
1976. Aldo Moro conquista el gobierno en Italia. En 1978, se­cuestro y asesinato de Aldo Moro.
1993. Crisis política. Desar­ti­cula­ción de los partidos clási­cos. Renace el federa­lismo apo­yado por algunos partidos regionalistas.


1907. María Montessori abre en Roma su primera "Casa dei bambini".
1910. Decreto "Quam singu­la­ri", de S. Pío X, sobre la co­mu­nión de los niños.

1922. Mussolini restablece el crucifijo en las escuelas.


1929. 31 de Diciembre. Se publica la Encíclica "Divini Illius Magistri" de Pío XI, la cual orienta la educación cris­tiana y resuena en Italia.

1935. Dificultades de la jerar­quía italiana con Musso­lini por el centrali­smo de las juventudes fas­cistas.


1945. Nueva educación en el proceso de reconstrucción que sigue a la guerra.
1975. Catecismo nacional italia­no.
1976. Catechesi Tradendae, de Juan Pablo II.
1980. Se inicia una década de reformas educativas.

1903. Elegido Papa S. Pío X, nombra Secretario de Esta­do al español Merry del Val.
1915. La Conferencia Italiana de Obispos reclama la liber­tad política.
1922. Congreso Eucarístico nacional de Italia.
1926. Comienzan las nego­cia­ciones para arreglar la lla­mada "cuestión romana".

1929. Firma del Pacto de Letrán: Mussolini y Pío XI.


1940. Pío XII solicita que Roma sea declarada "Ciudad abierta" en la guerra.

1943. Invasión aliada de Italia. En 1944, bombardeo y destrucción de Monte­casino.

1958. Elegido Juan XXIII.

1963. Elegido Pablo VI.


1963-1965. El acontecimien­to del Concilio convulsiona Roma también en lo social.
1978. Elección de un Papa no italiano, Juan Pablo II, el primero en cinco si­glos.
1992. Catecismo de la Igle­sia Católica, publicado por Juan Pa­blo II.

El hecho de contar Italia con el Centro de la Cristiandad, la ciudad santa de Roma, hace que la nación posea un peso especial y una influencia religiosa y moral singular en el consorcio de las naciones. Pero será la sensibili­dad católica popular la que promoverá que Italia se mantenga a la cabeza de la fecundidad en grupos y servicios de ayuda a los necesitados.


La polimorfía de la nación italiana es causa de enormes diferencias en las costumbres, en las tradiciones y en las relaciones sociales, ya que su reciente unificación política y la integración administrati­va de los antiguos Reinos y Estados no fue suficiente para unificar los modos de ser y los estilos de vida. Se diversifican, pues, las regiones en función de su economía y se incremen­tan las distancias entre las zonas indus­triales y las zonas agríco­las que se mantienen más pobres y más tradicionales en las costumbres.
La vida económica atraviesa especiales períodos de pobreza, co­mo acontece en los momentos desafortunados de las dos Guerras mundiales­, en los que se paga alta factura de sufrimiento, emigración y pobreza domésti­ca por la aventura fascista de una grandeza imposible y megalómana.
Italia está dominada a lo largo del siglo por los intrincados vericuetos de los grupos políticos, que se pierden en mil entresijos de intereses y proyectos nunca clarificados del todo. Pero, el italiano posee la rara habilidad latina para seguir caminando en medio de las dificultades. Sobre todo, en la segunda parte del siglo, el progreso continúa en medio de crisis políti­cas sin número, entre continuos cambios de dirigentes, en medio de rivalidades insolubles.
Indiferentes a la política, las masas populares conservan un rico abanico de valores que configura el entrama­do de la identidad del pueblo italiano: valores familiares prioritarios, flexibilidad ante las exigencias, gran capacidad para reacción ante los fracasos, sensibilidad mediterránea ante la belleza, nobleza y amistad garantizadas, grandes dosis de hospitalidad y cordialidad, enormes arsenales de buen humor incluso en los momentos de desgracia.
Si a todo ello se añade la natural credulidad, sobre todo en las masas campesi­nas, la gran afición a las devociones sensibles y el peso de magníficas tradiciones religiosas, tenemos una visión panorámica excelente de la bella tierra italiana, capaz de producir artistas de la categoría de Miguel Angel, pero también de soportar bandidos del tamaño de los abusivos capos de la "cosa nostra" siciliana.

Todo esto es preciso recordarlo para situar a los diversos Fundadores religiosos y educativos que surgen a lo largo del siglo XX. Son reflejo fiel de la cultura en la que se gestan sus obras y en la que actúan sus seguidores. Se desenvuelven siempre orientados al servicio de los más necesitados, pero se abren también a los demás terrenos sin reservas. Como tantas otras figuras del arte, de las letras o de las ciencias, ellos son reflejo de la realidad polifacética de una sociedad, con vocación europea, pero con conciencia de identidad diferente e intransferible.


Religiosamente el siglo comienza con "la cuestión vaticana" todavía candente y dolorosa. Pero, de forma táctica primero y mediante pacto entre el dictador Mussolini y el prudente Pío XI después, se amortiguan las diferencias y se deja a la Iglesia alejada de los avatares políticos del Estado italiano.
La Italia de la primera parte del siglo XX se halla vuelta hacia sus propios problemas de construcción y de ficticia megalomanía, con mucho de fantasía y poco de realismo. Tales sueños de los políticos culminan con el gigantesco fracaso del fascismo en sus afanes expansivos (Eritrea, Libia, Albania). La Italia que renace de la Segunda Guerra Mundial refleja un paisaje social, económico y político más realista, moderado y abierto al Continente europeo.
El Episcopado italiano constituye una realidad social que no puede ser ignorada por ningún partido ni corriente ideológica. Esto lo saben tanto los políticos como los intelectuales. Con todo, en Italia las diversidades religiosas se mantienen vivas, pues las regiones son demasiado variadas para que lleguen a sentirse unificadas del todo.
El rechazo de la Monarquía y la proclamación de la República en 1947 poco altera la situación tradicional y la pluralidad cultural y afectiva. Ni la derrota militar en la guerra o el fracaso de las aventuras coloniales del fascismo van a significar mucho en la vida del pueblo sencillo, que vive más allá de los intereses y de los sueños de grandeza de unos pocos dirigentes. Italia, de Norte a Sur, está poblada de gentes con grandes capacida­des creati­vas, pero sin llegar a la capacidad de soportar sueños imperiales serios.
Los afanes del pueblo son de otra índole. Se reducen al deseo de vivir la felicidad del hogar familiar, al gusto por las propias fiestas y tradiciones, a la esperanza de conseguir la libertad suficiente para cultivar las propias creencias, al apego al propio terruño o región. La tradicional emigración hacia el mundo americano, masiva en el siglo anterior, queda amortiguada a comienzos del XX e interrumpida desde la mitad. Pero se conservan viejos lazos con los que un día cruzaron el Atlántico y arraigaron en Argentina, Brasil o Estados Unidos, en donde se habla con profusión la sonora lengua de Dante.

Esa afinidad por tantos ascendientes emigrados a lejanas tierras imprime al italiano cierto afán de apertura. La sociedad italiana, con el dinamismo político y social de los países del Mediterrá­neo, se ha desenvuel­to a lo largo del siglo con admirable creatividad:


- En lo político, ha dominado una sorprendente movilidad de actitudes, manteniendo durante mucho tiempo los mismos partidos políticos, a pesar de sus corruptelas intolerables. Sólo al final, en la década de los noventa, llegará la crisis y desaparece­rían todos por su ineficacia social, su vacío ideológico y sus pecados imperdo­nables.
- En lo económico, se ha debatido en medio de continuas crisis financieras y de fuertes procesos inflacionarios, aunque siempre ha tenido enorme fuerza para imponerse a los vaivenes de la moneda, siendo el genio italiano experto en el arte de la especulación y contando con el impulso del turismo para sufragar procesos de indus­triali­za­ción admirable en las regiones del Norte.
- En lo social, las diversas formas de vida se intercalan en todos los terrenos de la convivencia nacional y las relaciones internacionales se hallan siempre teñidas del singular sabor de la flexibilidad.
- En lo cultural, sigue Italia a la cabeza de las ciencias y de las artes, por el peso histórico de sus tradiciones y por la sensibilidad y originali­dad de su habitantes. El estilo italiano adquiere en el mundo peso específico, originalidad cotizada y ganada fama de elegan­cia.
En lo religioso, el peso de la capital de la Cristiandad no puede por menos que hacerse notar en la sociedad global. Pero no por ello dejan de intervenir poderosamente las diversas sociedades secretas, que mantienen viva la herencia del siglo XIX y perjudican muchas iniciativas de mejora moral de la convivencia o de la educación.
Dada su simpatía por fiestas, cofradías y conmemoraciones, siempre tiene recuerdos y palabras que alientan convivencias, romerías, nostalgias y agradeci­mientos inolvidables. Ritos emotivo como los nupciales, natalicios y funerarios, signos sensibles como los iconos y las manufacturas, lugares de culto como los santuarios y las ermitas, recuerdos permanentes como las efemérides locales, el culto a los héroes y el afán heredado de los romanos por los templos y edificios suntuosos, constituyen rasgos de su idiosincrasia nacional. Y son ciertamente una plataforma estimulante para los sentimien­tos y las actitudes religiosas configura­doras de la conciencia cristiana italiana, afectiva, fantasiosa, convivencial, expresiva, nunca radical.
Los Institutos religiosos surgidos en este ambiente a lo largo del presente siglo han continuado la tradición milenaria de los grupos nacidos en la antigua patria de los romanos, de los ostrogodos y de los lombardos. Han sido intere­santes y diversifica­dos, como si en la Italia de los Papas y de las peregrinacio­nes aleteara con especial fecundidad la fuerza inventiva del Espíritu Santo.
Esos hechos fundacionales se han mostrado también como eco del dinamis­mo nacional ante las dificultades. Han sido exponente de la diversidad de situaciones eclesiales. Han reflejado la indiscutible creatividad del genio latino, que tanto ha influido siempre en la realidad nacional.
Se proponen algunos Fundadores, como figuras representativas de la fuerza creadoras de la Italia cristiana del siglo XX.

- José Allamano (1851-1924). "Misioneros y Misioneras de la Consola­ta.

Turín. 1901

- Santiago Alberione (1884-1971). "Pía Sociedad de San Pablo" Alba. 1914.

- Hno. Teodoretto (Juan Garberoglio) (1871-1954), "Unión de Cate­quistas del

Santo Crucifijo y de María Inmaculada". Turín. 1914.

- Elisa Martínez (n. en 1905). "Hijas de Sta. María". Miggiano Lecce. 1938

- Chiara Lubich (n. 1920). "Obra de María". Trento. 1942.



Las figuras fundacionales de Italia a lo largo del siglo son, con todo, mucho más numerosas. Entre otras figuras significativas, se pueden aludir a las siguientes:
- Arcangelo Tadini (1846-1912). "Operarias de la Sta. Casa de Nazareth".

Botticcino Sera. Brescia. Italia. 1900.

- Juan Piamarta (1841-1913). "Padres de la Sda. Familia". Brescia. 1900.

y Elisa Baldo (1862-1926). "Humildes siervas del Señor" Brescia. 1911

- Juan Messina (1871-1949). "Ursulinas del Cor. de Jesús". Mesina. 1900.

- Julia Bonifacio (1863-1926). "Franciscanas de S. Antonio". Carpino.

Forgia. 1901.

- Cristina Tealdi (1854-1919). "Hermanas del Sdo. Corazón". Recco.

Génova. 1901.

- Clotilde Verno (+ 1925) y Ernestina Valenti (1832-1922). "Ursulinas del

Sacro Monte". Sacromonte di Vercelli. 1902.

- Teresa Cortimiglia (1867-19034). "Franciscanas de Sta. Clara". Corleone.

Palermo. 1903.

- Florencia Porfilio (1873-1956). "Franciscanas de la Inmaculada".

Lipari. Messina. 1905.

- Mns. Santiago María Radini (1857-1914). "Sacerdotes del Sdo. Corazón".

Bérgamo. 1905.

- Augusta Succi (1846-1922) "Hermanas Oblatas S. Antonio de Padua".

Brindisi. 1905.

- Letteria Basile (1887-1936). "Agustinas de Sta. Rita". Palmi-Reggio.

Calabria. 1906.

- San Juan Orestes Calabria (1873-1954). "Pobres Siervos de la Divina

Providen­cia" y "Pobres Siervas de la Providencia". Verona. 1907.

- Eustaquio Montemurro (1857-1923) y Genaro María Bracalde (1865-1933).

"Hermanitos del Stmo. Sacramento". Gravina di Puglia. Bari. 1907.

Y con María Dolorosa Quaranta (1884-1968). "Misioneras del Sdo.

Corazón y de la Dolorosa". Gravina di Puglia. Bari. 1908.

- Juana Meneghini (1868-1918). "Ursulinas del Corazón de Mª". Breganze.

Vicenza. 1908.

- Francisco Pianzola (1881-1943). "Oblatos Misioneros Diocesanos de

la Inmaculada" Vi­gevano. Pavía. 1908.

Y "Misioneras de la Inmaculada Reina de los Pobres".

Pavía. 1919.

- Janina Matilde Gabriel (1858-1926) y Vicente Ceresi (1869-1958).

"Benedictinas de la Caridad". Roma. 1908.

- Arcángela Salerno (1884-1967). "Ursulinas de la Sda. Familia".

Monterosso Almo. Ragusa. 1908.

- Rosa Curcio (1877-1957). "Carmelitas Misioneras de Sta. Teresa del Niño

Jesús". Ispica. Ragusa 1909.

- Isabel Hesselblad (1870-1957) "Hermanas del Santo Salvador

y de Sta. Brígida". Roma. 1911.

- Olinto Fedi (1841-1923) y Francisca Tarduci (+ 1921). "Franciscanas de

la Inmaculada". Florencia. 1911.

- Ada Bianchi (1875-1945). "Siervas de Cristo Rey". Agrate-Brianza.

Milán. 1912. Y "Siervas de Jesús". Tortoli. Cerdeña. 1921.

- Juanita Mazzone (1861-1954). "Hijas de Ntra. Sra. de Lourdes". Casale

Monferrato. 1912.

- Margarita Claret de la Touche (1868-1925). "Hermanas de Betania del

Sdo. Corazón". Vische Canavesa. Turín. 1914.

- Juan Minozzi (1884-1959). "Siervas del Señor". Amatrice. Rieti. 1915.

- Leonila Gómez d'Arza (1862-1934). "Benedictinas de Sta. Gertrudis".

Nápoles. 1916.

- Luisa Tincani (1889-1935) y José L. Fanfani (1875-1950). "Union de Sta.

Catalina de Sena de Misioneras de la Escuela". Gubbio. 1917.

- Mns. Antonio Celona (1873-1952) y Ana María Palermo (1884-1970).

"Siervas Reparadoras del Stmo. Corazón de Jesús". Messina. 1918.

- Mns. Ignacio Monterisi (1860-1923). "Misioneras Catequistas del

Sdo. Corazón". Potensa. 1918.

- Inés Tribbioli (1879-1965). "Pías Obreras de S. José". Immola. Italia. 1919. - - Ernesto Busnelli (1879-1956). "Apostolado del Sdo. Cor. Legmano. 1919

Y "Esclavas de Jesús Crucificado". Valla di Colorina. Sondrio. 1926.

- María Marletta (1889-1966). "Siervas de la Divina Providencia".

Catania. 1919.

- Nicolás Borgia (1870-1942), Elena Raparelli (1893-1970) e Inés Raparelli

(1895-1967) "Basilianas Hijas de Sta. Macrina". Piana degli Albanesi.

Palermo. 1920.

- Agustín Gemelli (1878-1959) y Armida Barelli (1882-1952). "Misioneras de

la Realeza de Cristo". Milán. 1919.

"Misioneros de la Realeza de Cristo". Milán. 1928.

Y "Sacerdotes de la Realeza de Cristo". Milán. 1953.

- Vicente Morinello (1870-1939). "Hnas de los Pobres de S. Vicente

de Paúl". Licata Agrigento. 1919.

- Juan Rossi (1887-1975). "Compañía de S. Pablo". Milán. 1920.

- Sta. Francisca Saverio Cabrini (1850-1917) y Francisco Torta (1864-1949)

"Hnas. de la Divina Providencia para la infancia". Piacenza. 1921.

- Justino Russolillo (1891-1955). "Sociedad de las Vocaciones". 1920.

Y "Hermanas de las Divinas Vocaciones". Nápoles. 1924.

- Felipe Bardelini (1878-1856). "Hnas. de los Pobres de Nazareth".

Verona. 1921.

- María Di Gregorio (1885.1970). "Ursulinas del Sto. Crucifijo".

Castelammare del Gallo. Mazara. 1921.

- Elena Da Persico (1869-1948). "Hijas de la Reina de los Apóstoles".

Trento. 1921.

- Adolfo Barberis (1884-1967). "Hnas. del Servicio Cristiano". Turín. 1921.

- Antonio Miggliaccio (1854-1945). "Discípulas de Sta. Teresita del

Niño Jesús". Quiliano. Nápoles. 1922.

- Pedro Lerna (1859-1931) y Rosina Pastore (1880-1965). "Catequistas

Auxiliadoras de los Enfermos". Ceglie Messapuco. Brindisi. 1922.

- Isabel Mazza (1886-1950). "Pequeñas Apóstoles de Escuela Cristiana".

Bérgamo. 1922.

- Pascual Uva (1883-1955). "Siervas y Siervos de la Divina Providencia".

Bisceglie. 1922.

- Antonio Paladino (1881-1926) y Tarsicia Vasciaveo (1896-1941).

"Dominicas del Stmo. Sacramento". Cerignola Foggia. 1923.

- Mns. Rafael Delle Nocche (1877-1960) y Linda Marchina (+ 1965)

"Discípulas de Jesús Eucaristía". Tricarico. Matera. 1923.

- Diomira Crispi (1879-1974) y Antonio Augusto Intreccialagli (1852-1924).

"Oblatas del Divino Amor". Monreale. Palermo. 1923.

- Catalinna Zecchini (1877-1948). "Misioneras del Stmo SS.". Venecia. 1923.

- Domingo Masi (1880-1964). "Hermanas de la Inmaculada". Miramame.

Rimini. 1925.

- Antonieta Zanelli (+1960) y José Mazanti (1879-1954). "Hermanitas de

Sta. Teresa del Niño Jesús". Imola. Bolonia. 1923.

- Virgilio Angioni (1878-1947). "Hijas de María de la Providencia".

Cagliari. 1923.

- Giuditta Martelli (1893-1957). "Siervas Parroquiales del Espíritu Santo".

Reggio Calabria. 1923.

- Salvador Vico. "Misioneras de Jesús Crucificado". Tempo Sassani. 1925.

- Estrella Civeriati (1904-1952) y Emilio Scagia (1886-1956). "Sacramentinas

Expiadoras". Voghera. Pavía. 1926.

- Elisa Mezzana (1860-1942). "Hijas de la Divina Voluntad". Génova. 1926.

- Claudia Russo (1889-1964). "Pobres Hijas de la Visitación de María".

Barra. Nápoles. 1926.

- Mario Venturini (1886-1957) "Hijos del Corazón de Jesús".

Cavarcere. 1926.

e "Hijas del Corazón de Jesús". Trento. 1929.

- Marco Porcile (1875-1929). "Hijas de Sta. Catalina". Génova. 1926.

- José Rosi (1876-1942) y María Zingaro (+ 1968). "Operarias Franciscanas

del Salvador". Bari. Canosa. 1926.

- José Torelli (1878-1956). "Celadoras del Divino Corazón de Jesús".

Mondovi. Italia. 1927.

- Carlota Brunetti (1863-1948) y Mns. César Bocoleri (1875-1956). "Hijas de

Ntra. Sra. de Montealegre". Rapallo. Génova. 1927.

- María Josefina Valdettaro (1889-1984). "Hermanas de Sta Teresa del Niño

Jesús". Savona. Legino. 1927.

- Ilia Corsaro (1897-1975). "Misioneras Eucarísticas". Bagnoli.

Nápoles. 1928.

- Tobías Nenov (1869-1948) e Isabel Martinelli ((1902-1969).

"Esclavas de Jesús". Bérgamo. 1928.

- Elena Aiello (1895-1961). "Mínimas de la Pasión del Señor".

Cosenza. 1928.

- José Ramiro Marcone (1882-1952). "Benedictinas de Sta. María".

Montevergine. Avellino. 1928.

- Juan Cenere (1880-1948) y Rosa Gozzoli (1882-1972). "Hnas. del Refugio

del Sdo. Corazón". Cremona. 1928.

- Mns. Gaetano Mauro (1888-1969). "Catequistas Rurales. Hermandad

Sacerdo­tal". Montalto. Uffugo. Cosenza. 1928.

- Luisa Ferrari (1888-1975) y Darío Cappini (1867-1945). "Misioneras

Franciscanas del Verbo Encarnado". Reggio Emilia. 1929.

- Grazia Cicala (1894-1919). "Vírgenes Eucarísticas". Melito. Nápoles. 1929.

- Vicenta Stroppa (1893-1982) e Ireneo Mazzoti (1887-1976).

"Pequeña Familia franciscana" Brescia. 1929.

- Esteban Ferreri (1883-1946) y Germana Resch (1883-1934). "Hijas del

Corazón Misericordioso de Jesús". Cuneo. Mondovi. 1930.

- María Di Majo (1880-1967). "Esclavas Misioneras de Cristo Rey".

Palermo. 1930.

- Mns. Sebastián Cuccarollo (1870-1963). "Apostolado del Catecismo".

Bassano. 1930.

- Pedro Mongiardini (1893-1963). "Hnas. del Santo Rosario y del Apostolado

Social". Voguera. Pavía. 1930.

- José Petazzi (1874-1948). "Siervas de la Madre de Dios". Venecia. 1931

- Rafaela Forconi (1868-1958). "Agustinas de la Stma. Anunciación".

S. Giovanni. Valdarno. Erezzo. 1931.

- Clorinda Leticia Formai (1876-1954). "Misioneras Rurales del Buen

Consejo". Masa Carrara. 1931.

- Ermelinda Rigon (1889-1973). "Hnas. Enseñantes Terciarias Dominicas".

Génova. 1932.

- Santiago Moglia (1881-1941). "Hijas de la Iglesia". Génova. 1932.

- Francisca Pasanisi (1893-1970). "Discípulas del Buen Pastor".

Manduria. 1932.

- Mns. Ernesto María Piovella (1867-1949) y José Orru (1885-1975).

"Siervas de la Sda. Familia". Cagliari. 1933.

- Mns. José Crognata (1885-1972). "Salesianas Oblatas del Sdo. Corazón".

Bova. Reggio. 1933.

- Nicolás Cerbone (1892-1980) y Chairina Oristano (n. 1898). "Siervas de

Sta. Teresa del Niño Jesús". Cuccaro Vetere. Salerno. 1933.

- Bernardino Nonni (1890-1954). "Hijas de María Custodia Nuestra".

Casape. Roma. 1933.

- Carlos Sonzini (1878-1957). "Siervas de S. José". Varesa. 1934.

- Josefa Operti (1871-1949. "Carmelitas de Sta. Teresa". Turín. 1934.

- Humberto Terenzi (1900-1974). "Hijas de Ntra. Sra. del Divino Amor".

Castel di Leva. Roma. 1934.

- Cayetano Catanoso (1879-1963). "Verónicas del Santo Rostro".

Reggio Calabria. 1934.

- Ana Figus (n. 1900). "Hermanas de la Redención". Cagliari. 1935.

- Herminio Rondini (1895-1943) y Ana Ventura (1903-1977). "Pequeñas

Operarias del Sdo. Corazón". Tra­ni. 1935.

- Agustín Boccio (1891-1960) y Guillerma Remotti (1881-1966).

"Pequeñas Hijas del Sdo. Corazón". Stazzano. 1935.

- Josefina Fasolo (1860-1962). "Esclavas de la Stma. Trinidad".

Rovigo. 1935.

- María Anina Saltini (1889-1957). "Hijas de S. Francisco de Asís". Carpi.

Modena. 1936.

- María Gargani (1897-1975). "Apostolado del Sdo. Corazón". Appulia.

Foggia. 1936.

- María Lazzari (1885-1961). "Misioneras de la Pasión". Turín. 1936.

- María Landi (1861-1931). "Siervas de la Iglesia". Nápoles. 1936.

- Guillermo Grassi (1868-1954). "Pequeñas Discípulas de Jesús".

Marino. Laziale. 1937.

y "Pequeños Discípulos de Jesús". Marino Laziale. 1937.

- Pía Tavernelli (1906-1977). "Instituto Secular de Espigadoras".

Cittá di Castello. Perugia. 1937.

- María Oliva Bonaldo (1893-1970). "Hijas de la Iglesia". Roma. 1938.

- Angela Rosa Napoli (n. 1905). "Esclavas Franciscanas del Buen Pastor".

Ponte Picolo. Catanzaro. 1938.

- Pietro Dallara (1891-1954) y María Boretti (1878-1947). "Pequeñas

Hijas de S. Francisco de Asís". Reggio Emilia. 1938.

- Virginia Mazza (1855-1953). "Adoradoras Eucarísticas Diocesanas".

Vigerano. Pavía. 1938.

- Giovanni Zuaboni (+ 1939) y Ana Baresani (+ 1971). "Compañía de la

Sda. Familia". Brescia. 1939.

- Eufemia Giannini (1884-1971). "Misioneras de Sta. Gema Galgani".

Lucca. 1939.

- Anselma Viola. "Misioneras Catequistas de Jesús Redentor". Monteleone

Sabino. Tívoli. 1940.

- Primo Fiocchi (n. 1913). "Esclavas de la Encarnación". Roma. 1940.

- Amelia Cándida Amesso (1907-1972). "Esclavas de la Madre de Dios".

Altamura. Bari. 1940.

- Vicente Idá (n. 1909) y Pascualina Condó (n. 1909). "Misioneras del

Catecismo rural". Reggio Calabria. 1940.

y "Misioneros de la Instrucción Religiosa". Cantazaro Mileto. 1950.

- Carmela Eugenia Palmas (n. 1905). "Educadoras de S. Juan Evangelista".

Sassari. 1941.

- Iasiello Pellegrino (1909-1966). "Hijas de Ntra. Sra. de Fátima". Altavilla.

Avellino. 1942.

- Gino Constantini (1893-1967). Misioneras Franciscanas de la Caridad.

Ancona. 1942.

- Angela Milani. "Misioneras del Trabajo". Milán. 1943.

- Josefa Evelina Gangi (1891-1960). "Catequistas del Corazón de María".

Reggio Calabria. 1944.

- Antonia Mª Guarini (1902-1990). "Misioneras de Jesús, Eterno Sacerdote".

Brescia. 1945.

- Juan Bonzi (1898-1969). "Pequeñas Hnas. del Niño Jesús". Génova. 1945.

- Juan Antonio Rocco (n. 1913). "Oblatas de las Madre de los Huérfanos".

Milán. 1945.

- Santiago Español (1912-1978) y Celestina Bottego (1895-1980). "Sociedad

Misionera de María". Parma. 1945.

- Juan Bautista Nota (n. 1901). "Siervas de S. José". Asti. 1945.

- Ernesto Rufini (1888-1967). "Asistentes Sociales Misioneras".

Palermo. 1946.

- Francisco Randazzo (1907-1977). "Misioneras Militantes de

la Inmacula­da". Catania. 1947.

- Guido Polli (n. 1911). "Unión Carmelita Teresiana Cappanori". Lucca. 1947.

- Juan Tamburelli (1867- 1968). "Instituto Secular A. R. A". Novara. 1848.

- Luis Casavill (+1970). "Hnas. Murialdinas de S. José". Turín. 1948.

- Juan Ciresola (n. 1902). "Siervas de la Preciosísima Sangre". Colognola

ai Colli. Verona. 1948.

- Dino Torregiani (1905-1983). "Siervos de la Iglesia". Reggio Emilia. 1948.

- María Catalina Bordoni (n. 1916). "Obra de la Madre de Dios". Roma 1948.

- Ana Sardiello (1894-1982). "Hnas. de la Eucaristía". Capra. 1948.

- Rosa Lanzillota (1894-1977). "Misioneras de Jesús Obrero". Serracapriola.

Larino. 1949.

- Luis Abella (1894-1968). "Hijos de la Asunta". Agrigento. 1950.

- María Santa Pallota (n. 1916). "Franciscanas de la Infancia".

Venecia. 1951.

- Matilde Mapelli (1898-1966). "Misioneras del Trabajo del Corazón

de María". Bolonia. 1951.

- Juan Folci (1890-1963). "Sacerdotes de Jesús Crucificado". Calorina. 1950.

y "Siervas de Jesús Crucificado". Calorina. 1954.

- Paola Muzzedu (1913-1971). "Hijas de la Madre Purísima". Sassari. 1954.

- Arturo D'Onofrio (1914-1979). "Misioneros de la Divina Redención".

Nola. Nápoles. 1954.

- Umberto Terenzi (1900-1974). "Hijas de la Sra del Divino Amor" y de los

"Hijos de la Sra. del Divino Amor". Roma. 1955.

- Inés Zullino (1892-1962). "Hijas del Corazón Eucarístico". Francavilla.

Brindisi. 1956.

- Albino Elegante (n. 1919). "Compañía de María del Sdos. Corazones."

Bolonia. 1957.

- Mns. Antonio Toddo. (1906-1982). "Cenáculo del Corazón doloroso

e inmaculado de María". S. Gavino. Monreale. Cagliari. 1957.

- Virginnio Rotondi (n. 1912) "Esclavas del Señor". Castengaldolfo. 1958.

y "Pequeñas Apóstoles de la Redención". Nola. Nápoles. 1962.

- Caetano Liozzo (n. 1911). "Cooperadoras Oblatas de la Inmaculada".

Roma. 1965.

- Pascual Calvanese (n. 1908). "Hnos. Menores Renovados". Nápoles. 1973.

- Mariano Merlín (n. 1916). "Congregación del Opus Mariae Reginae".

Gaeta. Latina. 1979.






La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje