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Los sobornados


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MANDERLAY PRESENTA :

“LOS SOBORNADOS” de Fritz Lang



TÍTULO ORIGINAL: The Big Heat



FITXA ARTÍSTICA

Director: Fritz Lang Guió: Sydney Boehm Productor: Robert Arthur Música: Daniele Amfitheatrof Fotografia: Charles Lang Intèrprets: Glenn Ford, Gloria Grahame, Jocelyn Brando, Alexander Scourby, Lee Marvin...

FITXA TÉCNICA


Any de producció: 1953 Nacionalitat: USA Productora: Columbia pictures Durada: 89’



SINOPSIS: Un policía investiga el suicidio de un compañero, empieza a descubrir cosas extrañas y asesinan a su mujer por error, en la comisaría le relevan del caso. Pero eso no impedirá que siga investigando.


COMENTARI:

“Si hay que hacer una película sobre el linchamiento, uno debería sacar a una mujer blanca violada por un hombre de color, y con esto como base, probar que el linchamiento está mal”.


Fritz Lang

Como me parecía muy difícil empezar a escribir sobre un cineasta con una carrera de más de 40 años, un autentico pionero y maestro del cine, un cineasta único, irrepetible y de una sabiduría cinematográfica tan elevada, pues lo más correcto me ha parecido empezar con una cita, una de sus frases que pudiera definir su cine, su carrera, más allá de los diferentes estilos y géneros que tocó en su larga y magnifica carrera. En esta frase se intuye su personalidad, políticamente incorrecta, valiente, ambigua e inteligente, y la gran importancia del punto de vista en sus películas, su obra es un gran muestrario de como se puede ofrecer o plantear a los espectadores toda clase de dilemas éticos y morales, evitando posicionamientos fáciles y confiando en la inteligencia y sensibilidad.

De origen alemán, antes de iniciarse en el cine, y por imposición familiar, estudió arquitectura , más tarde estudiaría pintura. Cosmopolita y muy viajero, Lang fue introduciéndose poco a poco al cine en la década de los diez, colaborando de forma indirecta en la mítica y fundadora del expresionismo alemán “El gabinete del Doctor Caligari”. Pronto le llegaría el éxito comercial con “Las arañas (Die Spinen, 1919), pero sería con “Las tres luces/La muerte cansada (Der müde tod, 1921)” con la que se ganaría la admiración de todos los cineastas, es su película más expresionista y con la que inventaría las transparencias para los efectos especiales, se dice que Buñuel decidió dirigir películas tras verla, influenciada por “Intolerancia” de Griffith y hoy algo olvidada. En el “Dr. Mabuse, El jugador (Doktor Mabuse, der Spieler, 1922)” inició con gran éxito comercial y artístico uno de los mitos más copiados en la historia del cine, el del “archivillano”, ese ser malvado que encarna al mal en su sentido más puro y absoluto, el Doctor Mabuse, mentalista, maquiavélico, sádico, el hombre de las mil caras, capaz de hundir un país al caos con tal de lograr su objetivo: enriquecerse y crear un imperio del mal. Pero Mabuse es ante todo el reflejo de la sociedad alemana contemporánea, decadente, caótica y oscura.

Entre 1923-1925 realiza la saga wagneriana de “Los Nibelungos” dividida en dos capítulos: “La muerte de Sigfrido” y “La venganza de Crimilda”. Esta saga significaría el definitivo ascenso de Fritz Lang como primer cineasta de la cinematografía alemana, con superproducciones capaces de competir contra el dominio de Hollywood. Su siguiente película es la más recordada y mitificada de toda su obra: “Metropolis (1926)”, que en su momento fue un fracaso tal que estuvo a punto de acabar con la UFA, la mítica productora alemana. “Metropolis” es en la actualidad un icono, más allá del débil desarrollo argumental (Lang llegó a decir que se avergonzaba de él), en ella encontramos imágenes que han sido copiadas una y otra vez, en películas tan míticas como “Blade runner”, Fritz Lang demuestra como sabe aprovechar sus conocimientos en arquitectura para desarrollar un gran trabajo en el tratamiento de los espacios y de las maquetas (todo esto ya se veía en “Los Nibelungos”), y el resultado es que “Metropolis” vista hoy en día en pantalla grande sigue siendo una película terriblemente espectacular.

Sus siguientes películas: “Spione (1928)” y “La mujer en la luna (Frau mi mond, 1929)”, son de menor importancia, pero confirman el talento de Lang y su capacidad de realizar buenas películas sin olvidar la comercialidad.

Con “M- El vampiro de Düsseldorf (M- Eine Stadt Sucht Einen Mörden, 1931)” se estrena en el cine sonoro. Fritz Lang tenía teorías respecto al sonido que no se han impuesto del todo, pero que son muy interesantes y, sobretodo, extraordinariamente creativas; consideraba que el sonido no debía de ser realista, sino que debería tener algún sentido con respecto lo que se quiere transmitir, así que desprecia aquellos sonidos realistas que no aportan nada, y potencia los sonidos que transmiten aquello que le interesa. Por ello “M” puede parecer torpe en su sonorización, cuando en realidad es el resultado del metódico trabajo de Lang y de sus teorías. En “M”, de la que Lang se sentía especialmente orgulloso, ya se puede adivinar todos los temas que se repetirán en el resto de su filmografía: la ambigüedad, el destino, los personajes atormentados, la venganza, la amoralidad, la sociedad represora, el individuo atrapado en un colectivo que elimina su personalidad... Lang tuvo que cambiar el titulo original “El enemigo esta entre nosotros” a causa de las presiones nazis, pero fue con su siguiente película “El testamento del Doctor Mabuse (Das testament des Dr. Mabuse, 1932) con la que se encontró auténticos problemas con los nazis, ya en el poder censuraron y prohibieron la película, haciendo desaparecer las copias que tenían. En ella Lang pone en boca de Mabuse, el gran genio del mal que quiere crear un mundo dominado por las fuerzas del mal, algunas de las palabras y premisas defendidas por Hitler. Tras la prohibición de la película Lang fue requerido para entrevistarse con Goebbles, según palabras del propio Lang la reunión no trató sobre sus dos últimas películas, que no habían gustado a los nazis, sino sobre “Metropolis” y “Los Nibelungos”, películas profundamente admiradas por Hitler, ya que veía en ellas la grandeza que quería para el cine nazi, por lo que le propuso la dirección de la cinematografía alemana, cuando Lang le recordó sus antepasados, entre los que habían judíos, Goebbles le respondió, siempre según Lang, “nosotros decidiremos quien es judío y quien no”. Lang agradeció el ofrecimiento, aceptó gustoso y huyó a Francia. En Francia dirigió “Liliom (1934), una rareza dentro de su filmografía algo olvidada, pero muy digna, y no tardó en irse a EEUU.



Hay quien considera que Lang vendió su alma al diablo, o sea a los productores norteamericanos, pues no volvió ha hacer esos frescos grandilocuentes, aunque personales, que había realizado en Alemania, limitándose a trabajar en películas de genero, ya fuera negro, drama o western, lo que se suele considerar como una sumisión comercial. Esa es una visión simplista y superficial respecto a su obra. Las películas alemanas de Lang eran comerciales y Lang un director profundamente comercial (“Nunca he hecho películas para ganar dinero, aunque he ganado mucho, sino para el espectador. Cada cinta influye en el publico y, a su vez, el público influye en la propia película. Cuando se cierra el circulo es cuando la obra esta completa”), pero a los típicos prejuicios que llevan a muchos aficionados a ver el cine americano como comercial y al europeo como más artístico, hay que sumar que Lang en Alemania era el director más grande, el más importante, solo el entonces ya difunto Murnau le hacia sombra, con lo que podía hacer lo que se le antojara, disfrutar de los presupuestos más altos... en EEUU solo era uno de los muchos europeos que llegaban exiliados por razones políticas, respetado por su carrera y por su fuerte personalidad, pero que debía contentarse con trabajar en películas de presupuesto medio dentro del cuadriculado sistema de estudios tradicional norteamericano. En estas circunstancias Lang se supo adaptar, cambiando el estilo, haciendo películas aparentemente más comunes, típicas y accesibles, por el contrario fue depurando su estilo de “radiografista social” haciéndolo cada vez más invisible, más insinuante, más realista, menos exhibicionista,... acercándose al gusto americano, les colocó algunas de las “radiografías sociales” más oscuras, golpeando una y otra vez el sueño americano, sin abandonar en ningún momento su talante romántico-germánico. Sus dos primeras películas en Hollywood son un claro ejemplo de ello, “Furia (Fury, 1936)” pretendía ser una película sobre los linchamientos raciales que sufrían continuamente los negros en la América profunda, no le dejaron rodar la película como quiso, pues los americanos aún no estaban preparados para la profunda visión critica de Lang, y el protagonista fue un blanco, Spencer Tracy, que por aquel entonces solía encarnar papeles de “buen americano”, convirtiéndolo en una inocente victima de un linchamiento publico y posteriormente en un cruel y obsesionado enfermo de venganza, los verdugos se convierten en victimas, y la victima en verdugo. En su siguiente película “Solo se vive una vez (You only live once, 1937)” volvió a recurrir a un actor que encarnaba los mejores valores norteamericanos, Henry Fonda, y lo convirtió en un condenado a muerte, que recibe el indulto mientras asesina a un hombre durante su huida desesperada. Primera película sobre la pena de muerte en Norteamérica de Lang y primera película que recurre a una trama que luego sera repetida con gran éxito en el futuro, el de los amantes desesperados perseguidos por la ley. Película extremadamente romántica, que esconde un fuerte dilema moral que se soluciona sin compasión, la mirilla del rifle que mata a la joven pareja es vista desde un punto de vista subjetivo, son los espectadores los que matan a los jóvenes amantes, son las leyes que aceptamos porque nos dan falsa sensación de seguridad, mientras abandona a los más desamparados... esta película podría estar perfectamente protagonizada por un negro.

Dentro del rígido sistema de estudios realizó numerosos westerns, algunos de la calidad de “La venganza de Frank James (The return of Frank James, 1940)”, “Espíritu de conquista (Western Union, 1941)” o “Encubridora (Rancho Notorious, 1952)”. Por lo general westerns más cercanos al western psicológico que al épico, por entonces más de moda.

También realizó películas anti-nazis durante la segunda guerra mundial, como “El hombre atrapado (Man hunt, 1941)”, “Los verdugos también mueren (Hangmen also die, 1943)” o “El ministerio del miedo (The ministry of fear, 1944)”, todas ellas muy superiores a la media del gran numero de films propagandísticos de la época.

Thrillers psicológicos que ampliaban el abanico del cine negro clásico como las magnificas “La mujer del cuadro (The woman in the window, 1944)”, “Perversidad (Scarlett street, 1945), “Secreto tras la puerta (The secret beyond the door, 1948)”, “Encuentro en la noche (Clash by night, 1952), “Gardenia azul (The blue gardenia, 1953) o “Deseos humanos (Human desire, 1954)”, donde mezclaba sin rubor elementos dramáticos con situaciones o ambientaciones más cercanos al cine negro. Curiosamente fueron estas las películas que granjearon a Lang fama como director de cine negro, ya que son oscuras, turbias y suele haber en ellas asesinatos y personajes atormentados, fotografiados en ambientes oscuros y tétricos, con grandes claroscuros... pero la única película que podría entrar dentro del genero negro sin realizar concesiones sería “Los Sobornados (The big heat, 1953)”, que como “Deseos humanos” cuenta en su reparto como protagonistas a Glenn Ford y Gloria Grahame. Película copiada como pocas en la historia del cine, a pesar de no ser tan famosa como otras, su argumento: Policía honesto que investiga un caso turbio, asesinan a su mujer y le quitan el caso, a pesar de ello seguirá investigando obsesivamente hasta vengar la muerte de su mujer. Creo que en cualquier videoclub actual se pueden encontrar media docena de argumentos similares, y pocos son conscientes de que este es su origen, y de la importancia de este film. Protagonizada por el recientemente fallecido Glenn Ford, un actor limitado que admitía no poseer una gran técnica interpretativa, pero que poseía un carisma poco común, especialmente dotado para personajes canallas o violentos dotados de cierta humanidad o buen corazón, sus personajes no solían ser del todo honestos, ni del todo malvados, una ambigüedad que no todos los actores han sabido lograr con tanto acierto como este actor condenado a ser recordado como “el tío que le dio la bofetada a Gilda”. Pero si alguien esta acertado en está película es Gloria Grahame, actriz de carácter, por lo general condenada a papeles secundarios, en esta película logra humanizar a la femme fatale, nunca una mala malisísima a tenido un corazón tan grande como esta, cuentan que durante el rodaje las disputas entre Lang y Graheme eran continuas, hasta el punto de que Lang le llegó a amenazar de rodar todos sus planos de espaldas a ella para que no se le viera la cara en ningún momento, pero la verdad es que gracias a ella Lang logra transmitir toda la ambigüedad, toda la complejidad romántica que hacía sus películas únicas e inimitables.

Después rueda una extraordinaria película de piratas: “Los contrabandistas de Moonfleet (Moonfleet, 1955). Y sus dos últimas incursiones en el (falso) cine negro “Mientras Nueva York duerme (While the city sleeps, 1956)” y “Más allá de la duda (Beyond a reasonable doubt, 1956), dos grandes películas en las que por enésima vez vuelve a analizar la sociedad norteamericana y su cara oculta, la primera criticando el oportunismo de la prensa y la segunda volviendo al tema de la pena de muerte, extraordinario colofón a su aventura norteamericana.

Un tanto cansado de combatir con los productores norteamericanos y viendo los grandes cambios que estaban acabando con la política tradicional de los estudios, quizás sintiéndose un dinosaurio en un ambiente hostil, decide volver a Alemania, donde realiza las películas de aventuras “El tigre de Esnapur (Der tiger von Eschnapur, 1959)” y “La tumba india (Das indische grabmal, 1959)”, realizada sobre un trabajo inacabado iniciado en su primera etapa alemana y donde recupera el espíritu de los antiguos seriales de aventuras del principio de su carrera, quizás consciente de que esta ya llegaba a su final.

Una ultima incursión al su personaje más mítico e inolvidable, el Dr. Mabuse, en “Los crímenes del Dr. Mabuse (Die tausend augen des Dr. Mabuse, 1960)” significa el final de su carrera, una película menor dentro de su filmografía, que podría ser una de las mejores de la filmografía de cualquier buen director.

Fritz Lang ha dejado una profunda huella en el cine, si bien los más cinéfilos le respetan, no genera la admiración que merece un cineasta de su talla, uno de los más grandes, que ha sabido como nadie realizar películas de entretenimiento que escondían lo más terrible de la sociedad y del ser humano. Un lobo con piel de cordero. No hay que dejarse engañar, el viejo lobo no tenía nada de cordero, era un hombre-lobo peligroso, rabioso y oscuro. Ojala sus dentelladas nos maldigan durante toda la eternidad. Atormentados todos.



DIVENDRES 23 de Febrer a les 19h

MANDERLAY PRESENTA: “LOS SOBORNADOS” de Fritz Lang
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