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Los petroglifos formativos de cerro canteríA: Un adoratorio temprano entre la cuenca alta de quebrada Canto Grande y quebrada El Progreso, Lima. Por: Lic. Julio Abato LL.* Martín García-Godos


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LOS PETROGLIFOS FORMATIVOS DE CERRO CANTERÍA:

Un adoratorio temprano entre la cuenca alta de quebrada Canto Grande

y quebrada El Progreso, Lima.
Por: Lic. Julio Abato Ll.*

Martín García-Godos**
.....porque es cosa cierta y averiguada que estas figuras y piedras son imágenes y representación de algunos cerros, de montes y arroyos o de sus progenitores y antepasados y que los invocan y adoran como sus hacedores y de quien esperan todo su bien y felicidad., digo la temporal y visible.......

Pablo Joseph de Arriaga 1621




Introducción:

El proyecto de investigación arqueológica “Prospección en la Parte Alta de la Quebrada Canto Grande–Valle del Rímac”, desde su ejecución ha mostrado como resultado una diversidad de evidencias arqueológicas de importante valor científico e histórico. Además de geoglifos, templos y campamentos prehispánicos evidencia el hallazgo de un conjunto de Petroglifos.


Los petroglifos de Cerro Cantería son una serie de diseños impresos sobre roca de superficie rojiza únicos en esta zona del valle bajo del Rímac. Los petroglifos han sido ejecutados “cincelando” la roca para luego pulir el surco, logrando resaltar la figura. En su conjunto cubren una superficie de una hectárea, hasta el momento se han descubierto diez “paneles” que exponen figuras de carácter geométrico como círculos con punto concéntrico, imágenes abstractas, “ojos”, representaciones zoomorfas de ave y mamífero y un rostro con atributos de felino.
Nuestra investigación parte de la hipótesis que las representaciones iconográficas se encuentran asociadas a estructuras tipo plataforma y una plaza de posible carácter religioso y que se relacionan a eventos rituales cuya esencia gira en torno al culto del cerro tutelar o santuario mayor.


Ubicación.

El área de estudio se localiza hacia la margen derecha del valle bajo del Rímac y corresponde a la parte alta de la quebrada de Canto Grande. El grupo de petroglifos se sitúa hacia la cumbre de Cerro Cantería, a una altura de 1020 m.s.n.m, ésta importante cadena de cerros es la divisoria entre quebrada Canto Grande (Anexo 22 de la Comunidad Campesina de Jicamarca) y Quebrada El Progreso (Comas). Se logra llegar al sitio siguiendo angostos caminos prehispánicos trazados por los antiguos peregrinos que llegaron al lugar para venerar a sus Apus (cerros tutelares). En toda la cresta existe una serie de estancias y evidencias alfareras correspondientes a diversos estilos (Lamina 1).


La quebrada de Canto Grande se ubica en dirección noreste del centro de Lima. Actualmente en toda su amplia vertiente se asienta el distrito de San Juan de Lurigancho y su parte alta es ocupada por el Anexo 22 de la Comunidad Campesina de Jicamarca.
El acceso es rápido, siguiendo la Av. Próceres de la Independencia que es la principal artería vial del distrito de San Juan de Lurigancho, continuando en la prolongación denominada Av. Pachacutec que es el tramo final de ésta avenida dentro del Anexo 22, de aquí una serie de carreteras afirmadas nos conducen al sector denominado el valle, que es donde se inicia el asenso a cerro Cantería

La flora y fauna es típica de un ecosistema desértico subtropical de clima seco, con un promedia de 30 mm. de precipitación anual, en épocas de abundante lluvia, la superficie suele cubrirse de una diversidad de plantas arbustivas y herbáceas, predominando en cualquier estación las bromeliáceas conocidas como achupallas (Tillandsia) y cactáceas, al interior de algunas quebradas se ha podido encontrar relictos de gigantones (Neoraimondia macrostibas). Entre la fauna típica de la región figuran: zorros (Dusicyon), lagartijas, culebras, aguiluchos (Buteo polyosoma), lechuzas y de forma esporádica venados (Hippocamelus bisulcus) y vizcachas (Lagidium viscaccia). Por cualquier parte destacan entre las rocas los restos de los caracoles de lomas (Scutalus sp.), que son comunes en periodos de abundante vegetación.


La superficie del área de estudio es irregular, presenta suelos de textura variable con predominio de arena gruesa y grava, se subdivide en otras dos quebradas denominadas Canto Grande ubicada en el extremo noroeste y quebrada Media Luna, que ocupa el flanco noreste, en todo el piso de la quebrada se observan huellas de grandes aluviones. La zona comprende las cotas 600 a 2200 m.s.n.m. El punto más alto lo constituye cerro Colorado, que es el vértice para ambas quebradas.
La topografía no es compleja, siendo en su mayoría accesible y habitable, esta delimitada por las cadenas de cerros que conectan con cerro Colorado y conforman diversas quebradas que luego se unen conformando todo el espacio sobre el cual se asienta la zona urbana. Éstos suelos están formados por el material acarreado por las aguas que drenan desde las cumbres, integradas por un lado por los cerros: Pirámide, Cantería, Media Luna, Colorado, Babilonia y la cadena de cerros de Santa María.

Metodología de trabajo:

Habiendo elaborado un inventario general de los sitios y evidencias culturales en la cuenca alta de Canto Grande. Los petroglifos forman un conjunto nuevo de evidencias que por ahora sólo han sido registrados en Cerro Cantería. Para obtener un registro detallado, decidimos elaborar un levantamiento del lugar, realizar una prospección minuciosa de la zona y luego ubicar dentro de nuestro plano cada petroglifo hallado. Se elaboraron fichas descriptivas y los calcos se realizaron colocando sobre la superficie de la roca laminas de papel celofán y sobre ella definir con plumones indelebles la figura. La fotografía digital y su sobre exposición a negativo, ultravioleta y balance nos permitieron observar detalles que a simple luz no se dejan ver. En ningún momento se realizó sobre la superficie de la figura retoque con el fin de resaltarlos.


Se ejecutó registro gráfico de cada figura a determinadas horas del día, tanto al amanecer, a medio día y durante el crepúsculo, los efectos de luz ayudan a percibir surcos “blandos”.

Antecedentes de Investigación:

La parte alta de la quebrada Canto Grande es conocida por los estudios en torno a los Geoglifos de Canto Grande, que entre la década del setenta y ochenta desarrollara Lorenzo Rosselló (1978, 1997); (Rosselló et, al: 1985).


Información sobre la existencia de petroglifos para la parte baja del valle del Rímac se cuenta con muy poca información, y sólo se ha registrado un sólo sitio en los cerros de la urbanización Santa Felicia, en el distrito de La Molina (Núñez 1986). Quizás el grupo más conocido es el de Checta (valle medio del Chillón), debido a la diversidad de dibujos que expone en 450 bloque grabados (Guffroy, 1999:83); sin embargo, los hallados en Cerro Cantería no guardan ninguna semejanza estilística con ellos. La mayor parte de los diseños observados se relacionan a los grabados encontrados en sitios Tempranos como en Alto de las Guitarras (La Libertad), Palamenco (Ancash) e incluso tienen semejanza con algunos rasgos de los frisos expuestos en el sitio de Garagay (Lima), todos ellos asociados al período Horizonte Temprano (900 a 200 a. C).
El año de 1992, Julio Abanto y Guido Casaverde registran un sitio con pictografías llamado Las Lomas, en quebrada Mangomarca. Las figuras de trazo sencillo y simbólico son un conjunto de elementos circulares y lineales en color rojo (Lamina 3), pintados al interior de una cámara producida por una fuerte erosión al interior de una roca. El conjunto se encuentra asociado a grupos de terrazas. En la parte baja de dicha quebrada se ha ubicado material alfarero Formativo y fragmentos de alfarería Inca.
En Lima existen asentamientos que estilísticamente están vinculados a la tradición Chavín; en sitios como Ancón, Garagay, Huachipa, etc. En San Juan de Lurigancho se ha señalado a Cerro Lurigancho (Chamorro,1998); Cerro Gramal (Chamorro y Abanto, 2000), Corrales El Sauce (Ravines, 1985), Azcarrunz (Abanto y Eyzaguirre, 1996) como asentamientos relacionados al periodo Formativo Temprano y Medio.


Descripción de los hallazgos


El proyecto contempló en su conjunto la revisión de una superficie de 72 Km²., habiéndose hecho el inventario de 91 sitios, de los cuales 41 corresponden a geoglifos (Foto 2), 4 estructuras ceremoniales de tamaño mediano, un grupo de campamentos y estancias, talleres líticos, campos barridos, canchas, etc. Los sitios se distribuyen desde el piso de la quebrada hasta la cumbre misma.
En toda la cresta que corresponde a Cerro Cantería se han ubicado una serie de estancias o abrigos levantados de manera rusticas con pirca seca, caminos o trochas de peregrinación, estructuras compuestas por muros bajos a manera de anillos concéntricos y plataformas escalonadas que es la que expone hacia su costado occidental los petroglifos. Cabe mencionar que los caminos para llegar al lugar se ubican tanto en quebrada Canto Grande como aquella que ascienden desde quebrada El Progreso (Chillón).
Para no alterar los códigos utilizados para el registro de sitios en el proyecto, expondremos su nomenclatura bajo esa reseña. Entre las evidencias de este conjunto podemos detallar las siguientes:

D. III. 9: Santuario Señal Cantería.- (286, 368 m. E y 8’ 686,926 m. N a 1259 m.s.n.m). La estructura se localiza en la parte superior de Cerro Señal Cantería Norte, levantada con el uso de piedras del lugar, las cuales se han seleccionado, observándose sus partes planas al interior del recinto de la plataforma superior, mientras que en las plataforma baja las caras planas se encuentran hacia el lado exterior del muro.
El pequeño edificio presenta una planta rectangular aterrazada, cuyas dimensiones son de 16 metros de largo, por 8 metros de ancho y una altura promedio de 1.50 metros. La estructura se constituye mediante la superposición de tres pequeños niveles que se aprecian mejor en el lado este. Hacia el frontis norte se ubican dos plataformas separadas a dos y tres metros del edificio, a modo de escalones.

D. III. 10 a: Plaza Señal Cantería.- (286, 338 m . E y 8’ 686, 990 m. N a 1245 m.s.n.m). Se ubica hacia el lado norte del Santuario, en un nivel más bajo. Se trata de un espacio barrido, de planta casi cuadrangular de 25 metros por lado y circundado por un muro bajo perimetral, en cuyo interior se ubican algunas estructuras menores, las mismas que pueden corresponder a una segunda ocupación del espacio.
Aparentemente una primera fase corresponde a una hilera de piedras debidamente seleccionada y dispuesta en el lado sur. debajo de una estructura pequeña de planta circular un huaqueo muestra zonas de quema hacia el lado este.


D. III. 10 b: Petroglifos de Cerro Cantería.- (286, 320 m. E y 8’ 686, 960 m. N y 1223 m.s.n.m). Mas adelante detallamos una descripción de los mismos.

D. III. 10 c: Huanca Cerro Cantería.- Hacia el norte y a unos 25 metros de la plaza, en un nivel más bajo se sitúa una pequeña estructura de planta cuadrangular sobre ella un grupo de rocas, una de las cuales se encuentra hincada a manera de huanca

.

Otros elementos asociados: subiendo desde la zona de Canto Grande se encuentra una plazoleta de 70 metros de longitud la que se orienta y señala hacia la cumbre principal de cerro Cantería, en su mayoría los geoglifos en Canto Grande orientan su eje hacia el lado este o noreste, señalando los lugares por donde se asciende a cerro Colorado, esta curiosa orientación de la plazoleta descrita le otorga cierto rango sagrado al cerro, es probable que en quebrada El Progreso existan o hallan existido geoglifos como también los hay en quebrada Torre Blanca (Rodríguez: 1999) y Carnero (Abanto: 1993). A medio del camino a la cumbre del cerro se encuentra una explana con una especie de apacheta y alineamientos de pequeñas rocas que parecieran señalar el sendero por donde se sube a la cumbre.


Si bien es cierto la alfarería es escasa y bastante homogénea, existen los suficientes elementos diagnósticos que nos ayudan a determinar su comparación con otros estilos locales. Un huaqueo efectuado en una de las estructuras circulares de la plaza, exponen bajo el suelo actual un grueso estrato compuesto de ceniza y restos de moluscos, bajo este segundo estrato el suelo natural y roca madre. De la segunda capa se recuperó el fragmento de una vasija abierta de superficies pulidas, semejante a las recuperad en la zona.
Entre los fragmentos destacan botellas con incisiones representando bocas dentadas y otros decorados con pintura roja (bícromos), otros fragmentos son bordes de tazas o cuencos y platos con un pulido fino como acabado (Lamina 5).

Descripción de los diseños

A fines del mes de agosto del año 2002, los compañeros de trabajo William Condo y José Prado Salcedo mientras visitan la zona para fotografiar algunos sitios registrados durante el verano encontraron colindante a una estructura ceremonial una serie de grabados que fueron expuestos gracias a una fuerte lluvia que se sucedió en los meses anteriores.


Los dibujos están distribuidos hacia el lado oeste de la cresta de Cerro Cantería y se sitúan entre una plataforma rectangular que domina la cima del cerro y una pequeña “plaza” que se emplaza al lado norte donde también existe un montículo que sostiene una huanca o piedra parada (Lamina 2).
Los dibujos que se exponen se han logrado causando una fina impresión mediante la percusión y abrasión de una roca ígnea intrusiva posiblemente granodiorito o diorita, de superficie rojiza, dejando exponer un interior casi amarillento. El surco dejado muestra una hendidura suave casi pulida. En algunos casos de un ancho considerable. Por lo general se ha procurado realizar el diseño sobre la superficie plana de grandes rocas a las que denominamos paneles.
Los dibujos impresos difieren en su estilo a los que se muestran en lugares que se describen cerca de Lima, como en el caso de Checta (valle del Chillón) y Santa Patricia (valle del Rímac), cuyos diseños muestran una relativa sencillez de las representaciones de hombres y animales, así como el predominio de diseños geométricos y no figurativos (Guffroy, 1999:74). No cabe duda que la diferencia en las representaciones se debe a que corresponde a dos tradiciones culturales temporalmente distintas, siendo Cerro Cantería las de mayor antigüedad.
Aquí denominaremos “Panel” a la roca matriz sobre la cual se elabora uno o más glifos, por lo general los paneles no se encuentran saturados de imágenes, en su mayoría cada panel expone un solo elemento.

PANEL 1


El panel es una roca aislada ubicada próximo a la esquina suroeste de la plaza, casi al filo de la cresta donde se inicia una pronunciada pendiente hacia quebrada El Progreso
(Rostro Mítico)

Figura de casi un metro de largo, es un rostro estilizado del que sobresalen una serie de apéndices y colmillos, la representación parece ser la cabeza de una serpiente, aunque da la impresión de componerse por dos rostros de perfil. Tanto la boca y colmillos así como los apéndices que sobresalen del mismo le otorga ciertas semejanzas con el ser mítico que se muestra en los frisos de Garagay.


Aparentemente las mitades se contraponen, cada lado presenta rasgos distintos. Pero en conjunto componen un solo elemento, esta característica ha sido observada en la iconografía Chavín. Consideramos a este diseño como la figura central del grupo ya que se ubica hacia la esquina suroeste de la plaza. La cara del panel casi mira al cielo (Foto 1).

PANEL 2


Es una roca de tamaño mediano, dispuesto al lado posterior del primer panel la cara sobre la cual se encuentra el diseño se encuentra mirando a la plaza.
(El Ojo Alado)

Se situad a poca distancia y en dirección sur del primer panel. Se trata de la representación estilizada de un ojo. Un rasgo resaltante es la ausencia de la pupila (ojo ciego), cuya “ceja” presenta una “prominencia” en su parte céntrica superior.

PANEL 3

Se ubica sobre una terraza elevada, al lado sur de la plaza. Desde aquí se domina toda la vista frontal a este gran espacio, próximo se encuentran los paneles 4 y 5, el 6 y 7 hacia el lado oeste, en relación con un pequeño camino.


(Los Círculos)

Son un conjunto de tres círculos con punto concéntrico. Una representación común en el arte formativo, estos diseños aparecen también en las representaciones de Alto de las Guitarras. El círculo más pequeño tiene un diámetro de 13 cm y el mayor alcanza los 19 cm.

PANEL 4.

En el panel cuatro es donde se exponen tres figuras una de ellas corresponde a una serpiente estilizada y dos diseños en “U” invertidos, uno de mayor tamaño y mejor elaborado, el segunda “U” se representa con un trazo delgado.


(La Serpiente).

Representación de una serpiente aparentemente enrollada de cuya boca sobresale la típica lengua del ofidio, próxima a ella y ocupando la parte superior izquierda del panel se disponen los dos diseños en “U”, el primero como se dijo invertido se deja apreciar mejor que el segundo de menor dimensión y realce.

PANEL 5.

Debajo del panel 4 y al lado izquierdo del panel con los círculos. Se aprecia en la cara centro superior un gran ojo de pupila excéntrica.


(El Gran Ojo alado)

Figura semejante al que se expone en el Panel 2, este ojo en particular muestra mayores detalles, como son una pupila excéntrica, que lo asemeja al diseño existente en Alto de las Guitarras (valle de Moche), del que podríamos emparentarlo estilísticamente (Guffroy, 1999: 122 - Figura 52: a). El panel 5 conforma el grupo de rocas sobre la cual se sitúa el diseño de la serpiente.

PANEL 6.

Se ubica hacia el extremo oeste del grupo rocoso donde se ubican los paneles 3, 4 y 5, próximo a una trocha que cruza toda la cresta. Hacia el costado izquierdo del grabado se encuentra a poca distancia el panel 7.


(Ojo Emplumado o con penacho)

Es el tercer caso de representación de ojos, el diseño es semejante al panel 5, muestra además sobre su pupila una corona o penacho de tres plumas en cada una se observan puntos en su parte interna. Podríamos interpretar como una evolución del diseño que va desde lo sencillo (panel 2), a lo formal (panel 5) y hasta lo más exalto (panel 6).

PANEL 7.

Se encentran hacia el costado oeste de la referida trocha y al frente del panel anterior. Este panel se sitúa en el punto de inclinación de la pendiente que baja hacia quebrada El Progreso.


(El Círculo con punto al centro)

Figura semejante a las representaciones del Panel 3, se ubica próximo al panel 6. corresponde a un sólo círculo con punto central cuyo diámetro es de 20 cm.

PANEL 8.

Se encuentra hacia el lado oeste del santuario, en la misma línea de la trocha, es una gran roca cuyo cara sur muestra la imagen de una posible ave rapaz.

(El Halcón)

Figura con atributos ornitomorfos, muestra patas traseras con fuertes garras y alas en aptitud de inicio del vuelo, la cabeza pareciera corresponder al de una ave rapaz pues deja apreciar un pico ganchudo.

PANEL 9.

Se sitúa al extremo sur del conjunto, a poca distancia del panel 8, su cara inclinada mira al oeste.


(Atoc)

Es uno de los diseños más pequeños y posiblemente represente un zorro o felino, el diseño no se define por una delineación sino por un calado total de la figura. Quizás se trate de un diseño hecho posteriormente.

PANEL 10.

Se sitúa a medio camino entre el santuario y la plaza, es una roca de mediano tamaño, cuya cara casi mira al norte.


(Circulo y Apéndice)

Es una variedad de circulo con punto concéntrico y que presenta hacia uno de sus lados una especie de “penacho” o apéndice de forma cónica, es una figura de pequeña dimensión.




Comentarios y Conclusiones
La parte alta de la Quebrada Canto Grande conserva una importante muestra de la expresión cultista de los pueblos que se asentaron en la parte baja del valle del Rímac y el Chillón. Asimismo, se expone una variedad de elementos arqueológicos que otorgan a este espacio un carácter sagrado. La presencia de material alfarero ha permitido asociar dichos eventos con una serie de tradiciones culturales que van desde los inicios del período Formativo hasta la época Inca.
La arquitectura es un elemento adicional que se suma al conjunto de manifestaciones materiales existentes en el lugar, donde destacan estructuras de carácter ceremonial, en Cerro Cantería se conserva un edificio aterrazado de planta rectangular y en la periferia, conforme se llega hasta el lugar, una serie de rústicos recintos que parecen corresponder a estancias o edificaciones de carácter temporal de diversa cronología, que debieron servir de refugio a los peregrinos.
La ubicación del edificio lo vincula a ceremonias con relación a las estribaciones más altas, desde aquí se observa el imponente Cerro Colorado, hacia adelante del edificio un espacio barrido que pareciera cumplir la función de una plaza, así mismo hacia el lado occidental se disponen un grupo de piedras de caras planas que conserva los diseños de los cuales líneas arriba hacemos referencia.
Destaca en este grupo de petroglifos su escaso numero, su presencia en torno a elementos arquitectónicos o espacios sagrados, llama la atención el hecho de que los diseños se expresen únicos en cada panel, como si cada uno pudiera expresar algo capaz de entenderse (Campana, 1993:118), en ellos se representan diversos temas, repetitivos sólo en el caso de los círculos, aunque su individualidad se determina por el numero de impresiones que existe en ellos. Algunas características resaltantes son las siguientes:


  1. Los petroglifos se encuentran distribuidos desde la zona del santuario o estructura ceremonial hasta la plaza.




  1. Los petroglifos se disponen hacia el lado oeste de la cresta del cerro, asociados a una pequeña trocha.




  1. Los paneles muestran en la mayoría de los casos motivos individuales, las rocas no se encuentran saturadas de elementos gráficos y sólo en el caso del panel 1 el diseño ocupa casi toda la cara, en los otros rocas, que en su mayoría son de superiores dimensiones al diseño, la figura no ocupan más de 40%, incluso un 10% para el caso del zorro y el círculo con apéndice.




  1. Los temas comunes en este caso son la representación de “ojos”, diferenciado cada uno por ciertos atributos. Otra figura repetitiva es el círculo con punto céntrico.




  1. Los otros elementos son estilizaciones de seres zoomorfos, no se han ubicado figuras antropomorfas. Es posible que el Panel 9 con rasgos naturalistas que representa al zorro corresponda a periodos posteriores.




  1. Los petroglifos de Cerro Cantería guardan semejanzas y pueden ser comparadas con algunos diseños de sitios como Alto de las Guitarras (La Libertad), Palamenco (Ancash), etc.




  1. Podemos clasificarlos en tres tipos:

Naturalista: Zorro

Sobrenatural: Rostro Mítico, Serpiente, Ojos.

Simbólico-geométrico: Círculos y figuras en U.

Comparativamente los diseños son semejantes a la iconografía existente en el arte del período Formativo denominado por Guffroy como “Grupo A”, caracterizados por un gran formalismo y la reproducción bastante fiel de imágenes plasmadas en otros materiales (Guffroy 1999:73), en el caso de Cantería predominan los diseños de carácter sobrenatural, destacando aquellos con rasgos zoomorfos. Podríamos adjudicarle una tentativa cronología y emparentarlos con la tradición Chavín, una forma relativa y comparativa para este propósito es sin duda la alfarería, la recuperada en el lugar es bastante diagnostica, al igual que la iconografía de los paneles nos proporciona elementos con los que podemos asociar el asentamiento al Formativo Medio u Horizonte Temprano, coincidiendo con la denominada expansión Chavín. Algunos elementos presentes en los paneles; como los círculos, la figuras en “U”, la serpiente, los ojos con pupila excéntrica, son semejantes a los que se han ubicado en sitio Alto de las Guitarras y la alfarería sin duda corresponde a estos periodos


El rostro del panel 1 se compone de dos perfiles con rasgos propios y que al mirarse de modo individual son semejantes a las imágenes presentes en los frisos de Garagay, se aprecia una boca sonriente, del cual sobresalen dos colmillos, sobre el labio superior emana hacia fuera el típico apéndice.
Finalmente y sobre estos puntos cabe desarrollar algunas preguntas: ¿qué relación existe entre las impresiones y las estructuras presentes?, ¿Cuál es el significado de cada icono dentro de la hipótesis del culto de la montaña?. Para responder la primera pregunta tenemos en la arquitectura presente su vínculo con actividades de culto, la inexistencia de elementos de uso doméstico le otorgar un carácter sacro a los elementos del lugar, el edificio como parte intrínseca de eventos manejados por un grupo de culto, una plaza destinada a la actividad publica, una huanca cuya finalidad puede ser diversa. No existe duda para nosotros que el escenario paisajístico que le otorga la imponente montaña forma parte del destino final de los eventos rituales ya que en ella hemos registrado material emparentado con cerro Cantería. Los sectores de quema en la plaza, ofrendas de pequeños cantos rodados y moluscos central el culto a los elementos agua-montaña.
Los elementos iconográficos merecen un minucioso juicio para determinar su probable significado dentro de la cosmovisión de las personas que llegaron hasta este punto del valle. Para la tradición andina figuras como la serpiente, se vinculan al culto del agua, lo mismo se podría decir de los círculos y los ojos que pueden ser simbolismos del panteón Chavín. El wamani o halcón como divinidad vinculada a los cerros, acompañaría al peregrino hasta las cumbre misma de Cerro Colorado santuario. Sin embargo no podemos hacer paralelos semióticos en distancias temporales considerables sobre los conceptos religiosos que pudieron variar según la tradición de cada pueblo, aunque “investigaciones como las de Ana María Marriscotti de Gorlitz (1978), sobre el culto de la Madre Tierra, las de Alejandro Ortiz Rescaniere (1980) sobre mitología, las de Gary Urton (1981) sobre astronomía y cosmología, de Jhon Reinhard (1983) sobre el culto de las montañas, y de Michael J. Sallnow (1987) sobre los rituales de peregrinaje a los santuarios y lugares sagrados en general, demuestran con claridad que el modo de ser, de pensar, de relacionarse con los demás y con el ambiente, del hombre andino contemporáneo es , a pesar de casi cinco siglos de aculturación y etnocidio europeo en la región, el mismo de la era precolombina (Curatola, 1991209)”.
Como comentario final, en la actualidad la población que ha empezado a poblar el llano de la quebrada alta mantiene su creencia en el cerro, reflejo de ello son las zonas de “pago” u ofrendas que hemos identificado cerca de algunos geoglifos y laderas, los pagos suelen ser de manera muy personal y escondida de la vista común, se ofrenda coca, cigarrillos inka, flores y licor, nos llamó la atención como la gente migrante supo reconocer a cerro Colorado como un “apu” al cual creímos olvidado.

Agradecemos por su apoyo y por la paciencia mostrada y empeño en el calco de los petroglifos a mis compañeros y amigos: José Antonio Prado, Anderson Chamorro, César Salazar y los amigos comuneros William Condo P. y Andrés Calderón Serrano.


*Director del Proyecto Arqueológico: “Prospección en la parte Alta de la Quebrada Canto Grande”. jhall_sjl@hotmail.com. Instituto Cultural Ruricancho.

** Miembro del equipo de investigación del proyecto y miembro del Instituto Riva Agüero.




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Ilustraciones:


  • Lamina 1: Ubicación de cerro Cantería en el valle del Rímac

  • Lamina 2: Levantamiento topográfico del lugar “cerro Cantería”, zonas de santuario y petroglifos.

  • Lamina 3: Pictografía de Sitios Las Lomas

  • Lamina 4: Imágenes correspondientes a los diez paneles.

  • Lamina 5: Dibujo de material alfarero hallado en el sitio: A.- Fragmentos de botella que representan en diseño incisos una boca con colmillos; B.- Fragmentos de Tazas (a y b con inciso), plato (b) y borde de olla sin cuello (d); C.- Fragmentos diversos (a.- con diseños en relieve y pintura roja en zona, b.- Incisos, c.- impresiones y incisos y d.- pintura roja e inciso).




  • Foto 1: del panel 1, “Rostro mítico”.

  • Foto 2: Geoglifo próximo al vértice de la quebrada Canto Grande.


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