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Los grandes fabricantes de armas y la responsabilidad


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Los grandes fabricantes de armas y la responsabilidad

Durante 2002, John Allen Muhammad y John Lee Malvo dispararon y mataron a 13 personas en Alabama, Georgia, Louisiana, Maryland, Virginia y Washington, D.C. Usaron rifles de asalto fabricados en Bushmaster Firearms, Inc. Los dos homicidas compraron el rifle en Bull’s Eye Shooter Supply, una tienda de armas en Tacoma, Washington, aun cuando la ley federal prohibía a la tienda vender armas tanto a Muhammad, que tenía un registro de violencia doméstica, como a Malvo, que era menor de edad. Las víctimas sobrevivientes han alegado que si bien Muhammad y Malvo fueron directamente responsables de las muertes, tanto Bushmaster Firearms, Inc., como Bull’s Eye Shooter Supply (y sus propietarios) también “debían considerarse responsables”. Las auditorías realizadas por el Bureau of Alcohol, Tobacco and Firearms mostraron que Bull’s Eye tenía armas (238 en un período de tres años) o documentos “perdidos” —incluyendo sus registros de la venta Muhammad.Malvo— y aún así, Bushmaster Firearms siguió vendiéndole armas. Los sobrevivientes alegaron que Bushmaster Firearms tenía la obligación de no crear un riesgo poco razonable de daños previsto con la distribución de sus armas. Ellos argumentan que la compañía falló en la investigación adecuada o en la revisión del registro del manejo de armas de este distribuidor, que falló en supervisar adecuadamente la venta de armas del distribuidor y que falló al no proporcionar capacitación o incentivos para que el distribuidor cumpliera con las leyes de armas. Si Bull’s Eye y Bushmaster hubieran actuado como tenían la obligación de hacerlo, habrían podido prevenir que Muhammad y Malvo obtuvieran el rifle de asalto que necesitaban para matar a sus víctimas, ya que la ley federal había vedado a ambos la compra de armas. Bull’s Eye y Bushmaster ayudaron a provocar las muertes, asegura la esposa de una víctima, y por ello “comparten la responsabilidad de la muerte de mi esposo y de muchos otros”.



Fuente: Chris Mcgann, “Families of 2 Spiner Victims Sue Arms Dealer, Manufacturer”, Seattle Post-Intelligencer, 17 de enero de 2003, p. 1A., en Velásquez, M.; Ética en los negocios. Conceptos y casos, México, Pearson, 2006, p. 49.


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