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Libertad y determinismo la Libertad


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LIBERTAD Y DETERMINISMO

  1. La Libertad


Libertad significa, propiamente, ausencia de oposición; por oposición quiero decir impedimentos externos del movimiento […]. Un hombre libre es aquel que, en aquellas cosas que puede hacer en virtud de su propia fuerza e ingenio, no se ve impedido en la realización de lo que tiene voluntad de llevar a cabo.

HOBBES, T. Leviatán



Dos formas de libertad

En principio, e intuitivamente, pueden distinguirse dos tipos de libertad: libertad externa, en cuanto un preso o un súbdito de una dictadura no son libres, y libertad interna, atendiendo al hecho de que un borracho o un esquizofrénico no es dueño de las decisiones que toma.



  1. Libertad externa o política

La libertad externa tiene principalmente una dimensión política o social. Normalmente se la considera en dos sentidos: libertad externa negativa que se refiere a la existencia de prohibiciones que me impiden actuar y libertad externa positiva, referida a la posibilidad que deberían tener los individuos de llevar a cabo una acción.

1.1 Libertad negativa

Es aquella que se define por la no coacción externa al individuo que desee realizar una acción determinada. Es la libertad defendida por los pensadores "liberales". Por ejemplo, para el filósofo John Stuart Mill (s. XIX) la libertad negativa se refiere a "los límites del poder que puede ser ejercido legítimamente sobre el individuo". J. S. Mill formuló en 1859 el "principio" que debía regir la relación de la sociedad política con el individuo:


El objeto de este ensayo es afirmar un sencillo principio destinado a regir absolutamente las relaciones de la sociedad con el individuo en lo que tengan de compulsión o control, ya sean los medios empleados la fuerza física en forma de penalidades legales o la coacción moral de la opinión pública. Este principio consiste en afirmar que el único fin por el cual es justificable que la humanidad, individual o colectivamente, se entrometa en la libertad de acción de uno cualquiera de sus miembros, es la propia protección. Que la única finalidad por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad, es evitar que perjudique a los demás. Su propio bien, físico o moral, no es justificación suficiente. Nadie puede ser obligado justificadamente a realizar o no realizar determinados actos, porque eso fuera mejor para él, porque le haría feliz, porque, en opinión de los demás, hacerlo sería más acertado o más justo. Estas son buenas razones para discutir, razonar y persuadirle, pero no para obligarle o causarle algún perjuicio si obra de manera diferente. Para justificar esto sería preciso pensar que la conducta de la que se trata de disuadirle producía un perjuicio a algún otro. La única parte de la conducta de cada uno por la que él es responsable ante la sociedad es la que se refiere a los demás. En la parte que le concierne meramente a él, su independencia es, de derecho, absoluta. Sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y espíritu, el individuo es soberano.

MILL, J. S. Sobre la libertad.









De esta definición liberal de libertad propuesta por Mill (libertad es poder hacer lo que quiera sin perjudicar al vecino)  se derivan libertades específicas recogidas en todas las constituciones democráticas: nadie puede obligarme a pensar de un modo determinado (libertad de conciencia), ni impedirme que manifieste mis opiniones (libertad de expresión) o que me asocie con otros (libertad de asociación).

La libertad respecto al uso del propio cuerpo se deduce directamente de la concepción de la libertad según Mill. 

I. Berlin definió este concepto de libertad en una conferencia en la Universidad de Oxford el 31 de agosto de 1958:


Normalmente se dice que yo soy libre en la medida en que ningún hombre ni ningún grupo de hombres interfieren en mi actividad. En este sentido, la libertad política es, simplemente, el ámbito en el que un hombre puede actuar sin ser obstaculizado por otros.[…]

Libertad en este sentido significa estar libre de: que no interfieran en mi actividad más allá de un límite, que es cambiable pero siempre reconocible.

BERLIN, I. Cuatro ensayos sobre la libertad.


1.2 Libertad positiva

Se entiende por libertad positiva la capacidad de hacer algo, no tanto porque nadie lo impida, como porque el individuo se encuentre posicionado de manera que pueda hacerlo. Es la libertad para actuar, para poder hacer, para participar en la toma de decisiones y, en general, en la vida social y política del país.

E
El sentido «positivo» de la palabra «libertad» se deriva del deseo por parte del individuo de ser su propio dueño. Quiero que mi vida y mis decisiones dependan de mí mismo, y no de fuerzas exteriores, sean estas del tipo que sean. Quiero ser el instrumento de mí mismo y no de los actos de voluntad de otros hombres.

BERLIN, I. Cuatro ensayos sobre la libertad.


n la misma conferencia de la Universidad británica I. Berlin describió el concepto de libertad positiva:

La libertad negativa define, ante todo, una esfera de vida privada en la que el individuo se puede sentir libre de la intervención estatal. En cambio, la libertad positiva define las posibilidades del individuo para participar en la vida pública.

Debe quedar claro que el hecho de disponer de libertad positiva, viviendo en una sociedad democrática, no significa que necesariamente se produzca un aumento en nuestra libertad negativa. Obsérvese la sociedad actual: vivimos en democracia pero hay muchas conductas que, afectando solamente al individuo que las practica, están legalmente prohibidas: la eutanasia, el suicidio, las drogas o no utilizar el cinturón de seguridad. Este interés del Estado por proteger nuestra salud puede considerarse o bien como algo beneficioso para la comunidad o bien como un recorte inadmisible de las libertades individuales


  1. La libertad interna

Cuando hablamos de libertad interna nos referimos a una cuestión bastante corriente que todos nos hemos planteado alguna vez: Al tomar una decisión, ¿la adopto libremente o estoy siendo determinado  por mis genes, por las leyes de la física, por las estrellas, por el Destino, por la sociedad, por la educación...? La libertad interna se refiere a si existe o no la autonomía de la voluntad cuando tomamos decisiones.  Cuando se es contrario a la libertad interna se está afirmando que en el Universo todo está determinado.

Este problema se discute desde muy antiguo. Tiene sus antecedentes en la mitología griega: la libertad aparece como la lucha contra un poder impersonal, el Destino, el Hado o la Moira, la Fatalidad. Esta lucha es inútil ya que hasta los mismos dioses están sometidos al Destino.

La formulación racional de la fatalidad o del determinismo universal se encuentra en algunos filósofos griegos como Demócrito (s. IV a.C.) y el Estoicismo (fundado por Zenón de Citio, s. III a.C.) Según Demócrito el Universo está hecho de átomos, partes mínimas indivisibles. Todo lo que ocurre es el producto de la unión y la separación de átomos lo cual viene a querer decir que todo está determinado por las leyes de la Física. Para el Estoicismo el Universo está gobernado por una Providencia universal, un principio racional divino, que todo lo controla. Epicuro (s. III a.C.), aún aceptando la teoría atómica de Demócrito, afirmaba que los movimientos de los átomos no están totalmente determinados sino que presentan también movimientos espontáneos. Epicuro defendía esta idea porque creía que de no existir la libertad entonces no tendría sentido buscar la felicidad o dar principios morales para alcanzarla.

En el mundo romano a la aceptación de la necesidad se le llama fatalismo. Cicerón, autor romano del s. II, critica al fatalismo del siguiente modo::



No nos dejaremos influir por esa perezosa razón que los filósofos llaman "argumento perezoso", porque si atendiéramos a ella permaneceríamos en completa inacción. Considera cómo lo presentan: "Si es tu destino curar de esa enfermedad, acudas o no acudas al médico, curarás. Por la misma razón, si tu destino es no curar de esa enfermedad, acudas o no acudas al médico, no curarás. Es así que lo uno o lo otro ha de ser necesariamente; luego es inútil acudir al médico"

Cicerón. El hado.



DETERMINISMO

Una tesis determinista es la que sostiene que las cosas suceden de modo necesario, inevitable, siguiendo el principio de la casualidad: todo lo que sucede es por una causa, y puede ser explicada a partir de esa causa.



Spinoza, pensador del s. XVII, acepta sin reservas el determinismo, acepta que todo cuanto sucede, nuestras acciones (externas) y nuestras decisiones (internas), obedecen a causas que actúan necesariamente. La libertad es sólo una ilusión. Si nos creemos libres es por ignorancia: simplemente ignoramos las causas que determinan nuestra acción. Sin embargo, Spinoza propone que podemos llegar a ser libres a través del conocimiento, aprendiendo cuáles son las leyes que rigen la Naturaleza y adaptándonos a ellas. 

Se pueden diferenciar varios tipos de determinismos:



  • Ambiental o educacional: la conducta está determinada por factores ambientales (sociales, culturales, familiares,...) y por factores educacionales y de aprendizaje. En esto se centra más el conductismo, que estudia la conducta humana, sin entrar en el campo mental. Éstos sostienen que cualquier acción es una respuesta a las condiciones ambientales, y dichas condiciones se pueden modificar mediante el aprendizaje constituido por un refuerzo positivo (premio) y uno negativo (castigo)

  • Económico: la conducta está determinada por factores económicos (formas de producción, sistema de vida,...). Las claves de las guerras, estilos artísticos, doctrinas religiosas,...están en el funcionamiento de la economía, lo mismo que la delincuencia o los trabajadores. Todo lo rige el dinero. Un defensor de esta teoría es Marx y su movimiento: el marxismo.

  • Teológico: defiende la existencia de algo sobrehumano que es lo que determina toda acción. Este ser (como Dios para la religión protestante) o fuerza (el destino para los estoicos) lo tiene ya todo previsto y determinado. El hombre tiene su vida ya escrita. Lutero (religioso) es un ejemplo de defensor de esta teoría.

  • Físico: toda la realidad está determinada y se puede explicar mediante leyes naturales. Este tipo de determinismo incluye la visión mecanicista: la realidad deba ser entendida como un gran mecanismo o máquina, es decir, que todos sus estados y acciones siguen siempre unos patrones fijos.

E
Todos los acontecimientos, incluso aquellos que por su insignificancia parecen no atenerse a las grandes leyes de la naturaleza, no son sino una secuencia tan necesaria como las revoluciones del Sol [...]. Así, pues, hemos de considerar el estado actual del universo como el efecto de su estado anterior y como la causa del que ha de seguirle. Una inteligencia que en un momento determinado conociera todas las fuerzas que animan a la naturaleza, así como la situación respectiva de los seres que la componen, si además fuera lo suficientemente amplia como para someter a análisis tales datos, podría abarcar en una sola fórmula los movimientos de los cuerpos más grandes del universo y los del átomo más ligero; nada le resultaría incierto y tanto el futuro como el pasado estarían presentes ante sus ojos.

LAPLACE, P. Ensayo filosófico sobre las probabilidades.


l más destacado defensor del determinismo físico fue Laplance, que llegó a afirmar tras el éxito en la aplicación de las leyes de la mecánica newtoniana a la astronomía que si conociéramos el estado actual de toda materia y las leyes que las rigen, entonces conoceríamos el pasado y el futuro de todo el universo.

  • Biológico (genético): el comportamiento de un ser está determinado por el código genético que lo define: no somos más que una manifestación de nuestros genes. Los genes determinan nuestra constitución física, nuestro carácter, e incluso nuestras acciones más concretas.

El más destacado defensor fue Richard Dawkins (zoólogo y etólogo de gran prestigio). Declaróque los organismos no somos más que una inversión de nuestros genes para asegurarse su supervivencia. Lo que quiere decir que estamos determinados totalmente por ellos. Así los genes perduran cuandoel individuo desaparece.

  • Cosmológico: consiste en la afirmación de que toda realidad está determinada según la posición astral, estelar,...de aquí surge la “ciencia” de la astrología.

El determinismo en el siglo XX

En el siglo XX, gracias al éxito de la mecánica cuántica y la teoría del caos, se ha afianzado la creencia en el indeterminismo. El principal defensor de esta postura es Karl R. Popper. Según Popper, la naturaleza no sería únicamente un sistema determinista donde todo es predecible, como decía Laplace, sino que existen sistemas impredecibles como el clima o el interior del átomo. Por tanto, ni la naturaleza funciona como un reloj (determinismo absoluto) ni es un caos impredecible (indeterminismo absoluto). Popper cree en una vía intermedia: el indeterminismo moderado. Este autor considera que en la naturaleza hay muchos sistemas diferentes, unos más predecibles que otros, unos que se parecen más a un mecanismo de relojería y otros a la evolución del clima.



  1. Relación entre libertades

Libertad exterior e interior se condicionan recíprocamente: no pueden existir, de hecho, la una sin la otra. Eso es lo que se quiere decir al afirmar que están en relación dialéctica.

En primer lugar, la libertad exterior (social, política) resulta vacía y termina por fracasar si los individuos no son "interiormente" libres, es decir, si no son independientes y autónomos. ¿Para qué vale, por ejemplo, la libertad de expresión si nadie tiene nada verdaderamente original -o, al menos, "propio"- que comunicar? Atrévete a pensar por tí mismo, decía Kant:

 


La Ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad. La minoría de edad significa la incapacidad de servirse de su propio entendimiento sin la guía de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él sin la guía de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!, he aquí el lema de la Ilustración. 

La pereza y la cobardía son las causas de que una gran parte de los hombres permanezca, gustosamente, en minoría de edad a lo largo de la vida, a pesar de que hace ya tiempo la naturaleza los liberó de dirección ajena; y por eso es tan fácil para otros el erigirse en sus tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un director espiritual que reemplaza mi conciencia moral, un médico que me prescribe la dieta, etc., entonces no necesito esforzarme. Si puedo pagar, no tengo necesidad de pensar; otros asumirán por mi tan fastidiosa tarea. Aquellos tutores que tan bondadosamente han tomado sobre sí la tarea de supervisión se encargan ya de que el paso hacia la mayoría de edad, además de ser difícil, sea considerado peligroso por la gran mayoría de los hombres (y entre ellos todo el bello sexo). Después de haber entontecido a sus animales domésticos, y procurar cuidadosamente que estas pacíficas criaturas no puedan atreverse a dar un paso sin las andaderas en que han sido encerrados, les muestran el peligro que les amenaza si intentan caminar solos. Lo cierto es que este peligro no es tan grande, pues ellos aprenderían a caminar solos después de unas cuantas caídas; sin embargo, un ejemplo de tal naturaleza les asusta y, por lo general, les hace desistir de todo posterior intento.

Por tanto, es difícil para todo individuo lograr salir de esa minoría de edad, casi convertida ya en naturaleza suya. Incluso le ha tomado afición y se siente realmente incapaz de valerse de su propio entendimiento, porque nunca se le ha dejado hacer dicho ensayo. Principios y fórmulas, instrumentos mecánicos de uso racional -o más bien abuso- de sus dotes naturales, son los grilletes de una permanente minoría de edad. Quien se desprendiera de ellos apenas daría un salto inseguro para salvar la más pequeña zanja, porque no está habituado a tales movimientos libres. Por eso, pocos son los que, por esfuerzo del propio espíritu, han conseguido salir de esa minoría de edad y proseguir, sin embargo, con paso seguro.

Pero, en cambio, es posible que el público se ilustre a sí mismo, algo que es casi inevitable si se le deja en libertad.

KANT. I. ¿Qué es Ilustración?


Pero, en segundo lugar, la libertad interior, que puede ser suficiente en el ámbito individual, no lo es en el ámbito social. Mientras la sociedad globalmente no sea libre el individuo no lo es. La libertad externa, la libertad de todos es tan necesaria como la libertad individual. Así lo decía Bakunin, filósofo anarquista del s. XIX

El ser humano no se convierte en ser humano... más que en una sociedad y solamente por la acción colectiva de la sociedad entera; no se emancipa del yugo de la naturaleza exterior más que por el trabajo colectivo o social [...], y sin esa emancipación material no puede haber emancipación intelectual y moral para nadie. [...] El ser humano aislado no puede tener conciencia de su libertad. Ser libre para el ser humano sólo es posible por otro ser humano, por todos los seres humanos que le rodean. La libertad no es, pues, un hecho de aislamiento, sino de reflexión mutua; no de exclusión, sino al contrario, de alianza, pues la libertad de todo individuo no es otra cosa que el reflejo de su humanidad o de su derecho humano en la conciencia de todos los seres humanos libres, sus hermanos, sus iguales. No puedo decirme y sentirme libre más que en presencia y ante otros seres humanos. [...] No soy verdaderamente libre más que cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres. La libertad de otro, lejos de ser un límite o la negación de mi libertad, es al contrario su condición necesaria y su confirmación. No me hago verdaderamente libre más que por la libertad de los otros

BAKUNIN. M. La libertad. Selección de C. Díaz. Júcar



  1. La libertad y la sociedad

La alienación

Marx (s. XIX) describió este proceso como una consecuencia de las condiciones del trabajo en el sistema capitalista. A finales del s. XIX cuando, fundamentalmente en Inglaterra, da comienzo la revolución industrial, las condiciones de vida de los trabajadores eran realmente miserables: jornadas de 14 o 16 horas, salarios insuficientes incluso para sobrevivir, niños obreros... En estas circunstancias el trabajador, a cambio de un salario ínfimo que sólo le da para seguir con vida -alimentarse y dormir bajo techo-, pierde todo su tiempo y energías en producir unos objetos que no le pertenecen en absoluto y cuyo valor en el mercado es muy superior a su propio salario. En este caso, se dice que el trabajador está alienado, su vida ya no le pertenece sino que es propiedad del empresario.

La Conformidad pasiva



Fromm abordó el tema en El miedo a la libertad (1941): la sociedad industrial ha liberado al individuo de las ataduras y limitaciones impuestas por los sistemas económicos anteriores, pero a costa de dejarle en un aislamiento cada vez mayor. Para superar el aislamiento -dice Fromm-, existen mecanismos de defensa que llevan a renunciar a la libertad: someterse a caudillos carismáticos o hundirse en la colectividad (conformidad pasiva).

  1. La condena a la libertad

Sarte afirmó que el ser humano está condenado a ser libre, ya que no es libre de dejar de ser libre y no tiene más remedio que ser libre. Incluso cuando decide no ser libre ha optado libremente.








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