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Lección 2: El Movimiento de Stone Vida y Ministerio


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Lección 2: El Movimiento de Stone

Vida y Ministerio

Si tuviésemos que elegir un nombre para la persona que inició el Movimiento de Restauración, sin duda alguna sería el de Barton W. Stone. Si tuviésemos que elegir dos nombres, entonces serían Stone y Thomas Campbell.

Barton W. Stone nació el 24 de diciembre de 1772, cerca de la pequeña comunidad de Port Tobacco, al sur del estado de Maryland. La muerte de su padre John Stone se produjo cuando Stone tenía 3 años de edad; en su autobiografía comenta “No recuerdo nada de mi padre”. Cuando Stone cumplió siete años su madre cuyo nombre de soltera era Mary Warren se trasladó junto con toda la familia, muchos hijos y sirvientes (esclavos) a los bosques de Virginia, en el condado de Pittsylvania, cerca del río Dan, 80 millas al sur de Blue Mountain, esto sucede durante la guerra revolucionaria.

Desde muy joven desarrolló una pasión especial por el estudio; a menudo decían de él que era “responsable y estudioso”. En su autobiografía, Stone comenta: “Desde el momento que empecé a leer le tomé un gran placer a la lectura y devoraba cuanto libro caía en mis manos”.

Aunque la economía del hogar no es muy boyante, Stone tiene intención de prepararse a nivel universitario y espera convertirse en un abogado. El mismo escribió: “He decidido prepararme para ser abogado, deseo poseer una educación liberal y para lograrlo me despojaré de todo obstáculo que pueda impedirme llegar a la meta. He decidido dejar la comida fuerte, desde hoy me alimentaré de leche y hortalizas y solo dormiré siete horas de la veinticuatro que tiene el día”.

En 1790, con 18 años de edad ingresa en la prestigiosa Academia Guilford, en Carolina del Norte. Donde comenzó sus estudios de preparación para la carrera de leyes. La Academia estaba dirigida por el Dr. David Caldwell. Comenzó sus estudios con la asignatura de Gramática Latina. El mismo decía “He decidido adquirir una educación universitaria o morir en el intento”. “Con este espíritu todos los obstáculos pueden superarse en la vida”.

Caldwell era un predicador presbiteriano, así que la Academia estaba de alguna forma influenciada por dicha doctrina. Durante su estancia, visitó la Academia James McGready, prestigioso predicador presbiteriano del momento, desarrollando una campaña de avivamiento, durante la cual 30 estudiantes abrazaron la fe Presbiteriana.

Stone no era ajeno a lo que estaba ocurriendo. Cada mañana los estudiantes convertidos se reunían para cantar y alabar a Dios antes de las clases. Al parecer la vida piadosa y la felicidad sincera que manifestaban los estudiantes creyentes le comenzaron a producir cierta inquietud religiosa.

Stone confiesa: “Tengo una fuerte inquietud, que me lleva a una reflexión personal, si bien intento por todos los medios trabajar para eliminar estos graves pensamientos, pues pienso que la religión impedirá el progreso en mi aprendizaje”.

El énfasis calvinista de McGready sobre la ira de Dios lo dejó como un convicto de pecado pero sin esperanza de misericordia. Así que sus pensamientos llevados a su conciencia le impedían ser feliz hasta el punto que el comenta que “ni he podido disfrutar de la compañía de los piadosos ni de los impíos”. Y tiene intenciones de abandonar la Academia para poder salir de la influencia negativa de la religión. Pero una reflexión más serena le lleva a permanecer estudiando.

Durante mucho tiempo, quizá más de un año, Stone sufrió un conflicto interno, una lucha entre su situación personal y su situación con Dios. Pensaba que su conversión arruinaría su futuro, deshonraría a la familia y perjudicaría su trabajo. Estando en ese dilema y queriendo encontrar la paz del alma y la seguridad de su salvación, una noche en el condado y delante de la mayoría del pueblo un joven predicador desarrolló un gran mensaje que Stone nunca olvidaría.

El joven predicador se llamaba William Hodge, pronuncio un mensaje sobre “Dios es amor”. El mismo Stone comenta que “con mucho entusiasmo y con muchas lágrimas en sus ojos habló del amor de Dios hacia los pecadores y lo que el amor de Dios había hecho por ellos. Mi corazón sintió el fuego de ese amor y no puedo describir la inmensa alegría que sentía creo que era el poderoso trabajo del Espíritu que al igual que una descarga eléctrica quería renovar mi alma y llevarla a Cristo”.

Al terminar el discurso, Stone se retiró al bosque con su Biblia. Allí oro y leyó la Palabra de Dios, entre la arboleda clamó a Dios por el perdón de sus pecados y sintió en lo más profundo del alma el perdón de Dios, había llegado el día de la salvación. Desde ese momento dedicó su vida al Señor.

El tiempo en la Academia transcurría sin novedad hasta que empezaron a escasear los fondos económicos, ya no había dinero para ropa, ni para libros, tuvo momentos dónde deseó abandonar los estudios pero Cadwell le hizo desistir en su pensamiento y le alentó a terminar ofreciéndole pagar sus estudios más tarde.

Después de finalizar los estudios académicos, Stone le confesó al Dr. Caldwell su intención de ser predicador del evangelio, pero que tenía dudas en relación a si su llamamiento era genuino de parte de Dios. Caldwell le dijo que quitara esas dudas de su cabeza y se dedicara a la predicación del evangelio.

Decidido a ser predicador presbiteriano, comenzó a prepararse para presentar su candidatura al Presbiterio de Orange, para ello le asignaron un tema “La Trinidad”. El había estudiado la Biblia, pero ahora tenía que estudiar teología. Eso le confundió.

Stone tenía muchas dudas no solo en relación a la Trinidad, sino a otros temas que veía en contradicción con la enseñanza bíblica y decide marcharse y dedicarse a otra cosa. En ese tiempo los metodistas tenían una academia cerca de Washington y gracias a la influencia de sus hermanos comienza como profesor de idiomas con 70 estudiantes, estamos a principios de 1795.

Cerca de su trabajo había una iglesia presbiteriana que comenzó a frecuentar quedando impresionado por el celo en la predicación de Springer el predicador de aquella localidad, con el cual desarrolló una íntima amistad. Debido al contacto con la iglesia y con la enseñanza bíblica, vuelve a surgir en su mente la idea de dedicarse de verdad a la predicación del evangelio.

En 1796, regresa a Carolina del Norte y recibe su licencia para predicar. Stone toma el camino del oeste llegando a Tennessee, en la ciudad de Nashville se detiene por unos días y describe el lugar como “una pequeña aldea que apenas se distingue”. Y es que la población en esa época contaba con solo 300 habitantes. De allí se dirige al norte de Kentucky, donde comienza su ministerio de la predicación en dos iglesias presbiterianas pequeñas: Cane Ridge y Concord.

En 1798, Stone fue llamado para ser ordenado oficialmente predicador de la Iglesia Presbiteriana bajo la supervisión del Presbiterio de Kentucky. Para ser ordenado, la Iglesia Presbiteriana exige que sus pastores hagan confesión pública de la Fe de Westminster. Stone tenía serias dudas sobre dicha Fe. Pues algunos puntos no los creía de acuerdo a las Escrituras. Así que cuando llegó el momento del acto solemne donde se le hizo la pregunta como parte del ceremonial de ordenación Stone contestó: “La acepto, siempre y cuando esté de acuerdo a la Palabra de Dios”. Desde ese instante Stone fue reconocido oficialmente como un pastor de la Iglesia Presbiteriana.

El 2 de Julio de 1801, a la edad de 28 años, contrajo matrimonio en Virginia con Elizabeth Campbell e inmediatamente después regresó a Kentucky, donde había adquirido 100 hectáreas de terreno cinco millas al norte de Cane Ridge. Estuvieron casados durante nueve años, tuvieron 4 hijas y al nacer el hijo varón murió la madre y el niño. Stone volvió a casarse más tarde con Celia Wilson que le dio a luz seis hijos teniendo de ellos un total de 49 nietos, dos de los cuales fueron compañeros de juegos del célebre escritor Mark Twain.

El segundo Gran Despertar

A su regreso a Can Ridge comenzó a predicar con gran entusiasmo y las gentes se amontonaban para escucharle, tenía poder en su predicación y don para la comunicación. Comenzaron los avivamientos acompañados con intenso emocionalísmo y contorsiones físicas. El clímax del segundo gran despertar ocurrió en agosto de 1801.

Una gran multitud acampó en el bosque alrededor de la iglesia se calcula que eran entre 20.000 y 30.000 personas. Una acampada sin parangón en la historia norteamericana. El avivamiento duró seis días. Había extrañas manifestaciones del Espíritu, con caídas al suelo, contorsiones, baile, e incluso ladridos y gruñidos. Las victimas caían al suelo y permanecían inconscientes por un tiempo y despertaban alabando a Dios. Uno de los predicadores del avivamiento declaró que ese día habían contado como 3.000 conversiones.

Uno de los puntos más positivos de este Gran Despertar fue sin duda alguna la unidad entre los creyentes. Los predicadores del avivamiento eran Bautistas, Metodistas, Presbiterianos, etc. Con un mismo mensaje y con un solo propósito, la unidad de los cristianos. No solo trabajaron juntos, sino que olvidaron sus Confesiones y Credos y predicaron a Jesús como Salvador del mundo. Algunos de los predicadores que participaron en este avivamiento estaban decididos a abandonar sus denominaciones y promover la unidad de los creyentes.

Stone manifestó: “todos unidos en oración predican las mismas cosas y exhortan a obtener la salvación por medio de la fe y la obediencia”. Esto produjo un rechazo frontal y una fuerte oposición de la Iglesia Presbiteriana. En 1803 antes que el Sínodo Presbiteriano los expulsara, cinco predicadores presbiterianos renunciaron a su cargo: Robert Marshall, John Dunlavy, John Thompson, Richard McNemar y Barton Stone.

Los cinco predicadores presbiterianos crearon su propio Sínodo Presbiteriano que lo nombran como “El Presbiterio de Springfiel”. Y prepararon una apología de renuncia al Sínodo de Kentucky. Donde se argumenta que algunas enseñanzas de la confesión de Fe de Westminter eran contrarias a las Sagradas Escrituras.

El Presbiterio de Springfiel duró muy poco tiempo, realmente terminó a los cinco meses de su formación. Los cinco miembros llegaron a la conclusión que no había autoridad bíblica que apoyara tal organización y decidieron terminar con ella.

El documento anunciando la desaparición del Presbiterio fue firmado el 28 de junio de 1804, le llamaron “La Última Voluntad y Testamento del Presbiterio de Springfiel



  1. Deseamos que este cuerpo muera, sea disuelto y se sumerja en unión con el Cuerpo de Cristo en libertad, porque no hay más que un Cuerpo y un Espíritu, así como somos llamados a una esperanza de nuestro llamamiento.



  1. Deseamos que nuestro nombre distintivo, con su titulo de Reverendo, sea olvidado para que no haya más que un Señor sobre la herencia de Dios y su nombre sea sólo uno.



  1. Deseamos que nuestro poder de hacer leyes para el gobierno de la Iglesia y ejecutarlas por medio de autoridad delegada cese para siempre, a fin de que la gente pueda tener acceso libre a la Biblia y adoptar la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús.



  1. Deseamos que los candidatos para el ministerio del Evangelio, de aquí en adelante, estudien las Sagradas Escrituras con ferviente oración, y obtengan licencia de Dios para predicar el sencillo Evangelio a través del Espíritu Santo enviado del cielo, sin mezcla de filosofía, vanos engaños, tradiciones de hombres o rudimentos del mundo. Y que ninguno, a partir de ahora, se apropie este honor, sino quien sea llamado por Dios, como lo fue Aarón.



  1. Deseamos que la Iglesia de Cristo reasuma su derecho natural de gobierno interno, pruebe a sus candidatos para el ministerio, según su firmeza en la fe, conocimiento experimental de la religión, gravedad y aptitud para enseñar, y que éstos no admitan otra prueba de su autoridad sino al propio Cristo cuando les habla. Deseamos que la Iglesia de Cristo mire con respeto al Señor de la cosecha para que envíe trabajadores a su mies, y que reasuma su derecho original de probar a aquellos que dicen ser apóstoles, y no lo son.



  1. Deseamos que cada Iglesia particular, como un cuerpo, estimulada por el mismo Espíritu, elija su propio predicador y le mantenga por medio de ofrendas voluntarias sin un llamamiento escrito, legal o jurídico; que admita miembros, deseche las ofensas y nunca más delegue su derecho de gobernar en ningún hombre o grupo de hombres cualquiera.



  1. Deseamos que, desde ahora, la gente tome la Biblia como única guía segura al cielo; y si se sienten ofendidos por otros libros que traten de competir con la Biblia, los arrojen al fuego si así les parece; porque es mejor entrar en la Vida teniendo un Libro, que teniendo muchos ser echado al infierno.



  1. Queremos que los predicadores y demás cristianos cultiven un espíritu de paciencia mutua; que oren más y discutan menos, y, mientras contemplan las señales de los tiempos, que busquen y esperen confiadamente que la redención ilumine la noche.



  1. Deseamos que nuestros hermanos débiles, que posiblemente hayan intentado hacer del Presbiterio de Springfiel su rey y no saben que ha sido de él ahora, se dirijan a la roca de los Tiempos y sigan a Jesús en el futuro.



  1. Deseamos que el Sínodo de Kentucky examine a cada miembro que pueda ser sospechoso de haberse desviado de la Confesión de Fe y suspenda inmediatamente a tales sospechosos, a fin de que los oprimidos puedan ser liberados y prueben las dulzuras de la libertad del Evangelio.



  1. Deseamos que__________________, el autor de dos cartas recientemente publicadas en Lexington, sea animado en su celo de destruir el partidismo. Deseamos, además, que nuestra pasada conducta sea examinada intrínsecamente por todos aquellos que puedan tener información correcta; pero que los extraños procuren no hablar mal de las cosas que no saben.



  1. Finalmente, deseamos que todos nuestros hermanos lean su Biblia cuidadosamente, para que puedan ver su destino determinado en ella y se preparen para la muerte antes de que sea demasiado tarde.

Presbiterio de Springfiel, 28 de Junio, 1804.

Testigos Testigos

Robert Marshall B. W. Stone

John Dunlavy John Thompson

Richard McNemar David Purviance

Ahora que habían terminado con los presbiterianos, ¿Qué nombre se pondrían? y ¿Cómo llamarían a la Iglesia? Rice Haggard, que 10 años atrás le sugirió el nombre de Cristiano a O’Kelly, estaba visitando la iglesia de Can Ridge, ¿era coincidencia de la historia o providencia de Dios?, Así de nuevo, les propuso a los presbiterianos el nombre de cristianos y las iglesias se llamarían Iglesia Cristiana. Aunque Stone firmaba como Anciano de la Iglesia de Cristo.

Antes de finalizar el año 1804 el Movimiento de Stone contaba con 15 congregaciones, siete en Ohio y ocho en Kentucky.

Desarrollo de la Iglesia: Primeros problemas y conceptos doctrinales

Durante la primera década de su existencia la Iglesia Cristiana tuvo que afrontar diversos problemas. Cuatro de los firmantes de “La Última Voluntad y Testamento del Presbiterio de Springfiel” abandonaron la Iglesia Cristiana. Dos se hicieron Cuáqueros y los otros dos se volvieron a la Iglesia Presbiteriana. Aunque esto fue un golpe muy duro, con todo no desalentó a Stone que siguió trabajando para la Restauración de la Iglesia.

En 1807, surgió la pregunta sobre el bautismo en el Movimiento de Stone. Después de estudiar el tema, se decidió que el bautismo era por inmersión. Así que cuando quedó establecido que el bautismo era necesario y este era por inmersión los predicadores se bautizaron unos a otros. Stone sumergió a David Puviance y Purviance sumergió a Reuben Dooley, estos fueron los primeros predicadores que se unieron al movimiento después de que surgiera la Iglesia Cristiana.

En 1807, Stone contaba con 24 iglesias en cuatro estados. Kentucky, Ohio, Indiana y Tennessee. Al año siguiente hubo una conferencia al aire libre donde acudió gran multitud de creyentes y 47 predicadores. Había una gran vitalidad en el Movimiento, muchos predicadores se unían con la idea de volver al cristianismo primitivo. Algunos de estos predicadores, anteriormente habían estado asociados al movimiento de O’Kelly en Virginia y las Carolinas. Cuando llegaron al Oeste y descubrieron que Stone estaba predicando los mismos principios básicos que ellos habían aceptado, se unieron a él.

Hubo otros muchos que se unieron al movimiento por medio de sus propios estudios de las Escrituras.

En los siguientes años Stone trabajó de forma frenética en la preparación de predicadores. Fundó y dirigió escuelas en Lexington (1815-1819) y Georgetown (1819-1834). En 1826, Stone inicia la publicación de un periódico al que llamó “El mensajero Cristiano”, que se convertiría en la fuerza de unidad del pueblo cristiano.



1832 es un año clave para el Movimiento de Restauración, es el año de la unión. Pero esto es otra historia que contaremos en próximas lecciones. Pero cabe destacar que cuando los dos movimientos se unen el Movimiento de Stone contaba con 10.000 miembros en Kentucky, 5.000 en Ohio y otros tantos en los estados de Tennessee, Alabama, indiana, Illinois y Missouri.


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