Página principal

Las doctrinas falsas sectas, religiones, y doctrinas


Descargar 0.84 Mb.
Página2/6
Fecha de conversión18.07.2016
Tamaño0.84 Mb.
1   2   3   4   5   6

JESUCRISTO no sólo tuvo que trabajar en su propia salvación, sino que hay ciertos pecados que su sangre no puede expiar.

“Jesús guardó los mandamientos de su Padre, consiguientemente, trabajó en su propia salvación…”—Bruce R. McConkie, The Mortal Messiah (El Mesías Terrenal), 1981, vol. 4, p. 434 (Traducido del Inglés)

“Mas el hombre puede cometer ciertos pecados graves…que lo colocarán más allá del alcance de la sangre expiatoria de Cristo. Si entonces desea ser salvo deberá hacer el sacrificio de su propia vida para expiar – hasta donde su poder lo permita – por ese pecado, pues la sola sangre de Cristo bajo ciertas circunstancias, no alcanzará... José Smith enseñó que había ciertos pecado sumamente graves que el hombre podía cometer, y que los mismos colocarían a los transgresores más allá del poder expiatorio de Cristo.” —Joseph Fielding Smith, Doctrina de Salvación, tomo 1, pp. 128-130

“Pero bajo algunas circunstancias hay algunos pecados serios por los cuales la limpieza de Cristo no opera, y la ley de Dios es que entonces los hombres deben derramar su propia sangre para expiar sus pecados.”—Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona, p. 228



Hay pecados que cometen los hombres por los cuales no pueden recibir perdón en este mundo, o en el que vendrá, y si ellos tienen sus ojos abiertos para ver su verdadera condición, podrían perfectamente desear ver su sangre vertida sobre el suelo, para que el humo subiera entonces hasta el cielo como una ofrenda por sus pecados…Es cierto que la sangre del Hijo de Dios fue derramada por los pecados, por la caída (de Adán) y por aquellos cometidos por los hombres, aún así, los hombres pueden cometer pecados que no pueden ser exculpados jamás.”—Brigham Young, 1856, Journal of Discourses (Diario de Discursos), vol. 4, pp. 53-54 (Traducido del Inglés)

JESUCRISTO nunca tuvo que lograr su salvación, pues aún cuando Él tomó parte de la humanidad, no participó de la naturaleza depravada (pecaminosa) del hombre de la que todos los demás seres humanos necesitan ser “salvados.” Siendo el Cordero de Dios, perfecto, Jesús es el único Salvador cuya sangre es suficiente para purificarnos de “toda injusticia.”

HEBREOS 4:15:  “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”

2 CORINTIOS 5:21:  “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

1 PEDRO 1:18-19:  “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.”

1 PEDRO 2:24; 3:18:  “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados… Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.…”

HEBREOS 7:25:  “por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”

1 JUAN 1:7, 9:  “pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecadoSi confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

ROMANOS 8:1:  “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.…”

SALVACIÓN: En el Mormonismo, “La Salvación tiene dos aspectos: uno general, la que viene a todos los hombres independientemente de su creencia (en esta vida) en Cristo—y otro individual, aquella que el hombre merece por sus propias acciones a través de la vida y por la obediencia a las leyes y ordenanzas del evangelio.”—Joseph Fielding Smith, 1954, Doctrina de Salvación, tomo 1, p. 128.

La Salvación incondicional o general es la que viene por la gracia solamente, sin obedecer la ley del evangelio; consiste en el solo hecho de resucitar. En este sentido, inmortalidad es sinónimo de salvación;… Esta clase de salvación llegará, eventualmente, a toda la humanidad con excepción de los hijos de perdición…La salvación condicional o individual es la que se obtiene por la gracia y por obediencia a la ley del evangelio y consiste en recibir una herencia en el reino celestial de Dios.”—Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona, p. 667

“Algunas de nuestras viejas tradiciones nos enseñan que un hombre culpable de cometer atrocidades y actos de muerte, puede arrepentirse, para salvación, en el cadalso; y al momento de su ejecución puedes escuchar la expresión—‘¡Bendito sea Dios! Él hombre se fue al cielo, para ser coronado en gloria, por medio de los méritos absolutamente redentores de Cristo el Señor.’ Esto no tiene sentido. Un personaje como tal, nunca verá el cielo.”—Brigham Young, 1860, Journal of Discourses (Diario de Discursos), vol. 8, p. 61 (Traducido del Inglés)

“Una de las doctrinas más falaces originadas por Satanás, y que el hombre propone, es que el género humano se salva únicamente por la gracia de Dios; y que la fe sola en Jesucristo es cuanto se requiere para la salvación.”—Apóstol Spencer W. Kimball (quien más tarde se convertiría en el 12vo Profeta), El Milagro del Perdón, 1969, 1988ed., p. 207

“La segunda mayor herejía de la cristiandad es aquella de que los hombres son salvos únicamente por gracia sin obras, simplemente por confesar al Señor Jesús con sus labios.”—Bruce R. McConkie, The Millennial Messiah (El Mesías Milenial), p. 77 (Traducido del Inglés)

“El Dogma Sectario de Justificación Únicamente por la Fe ha ejercido una influencia nociva.”—James E. Talmage, Los Artículos de Fe(1890), 1968ed., p. 527

“Esta gracia es un poder habilitador que permite a los hombres y mujeres alcanzar la vida eterna y la exaltación después que hayan realizado sus mejores esfuerzos.”—LDS Bible Dictionary (Diccionario Bíblico Mormón), p. 697 (Traducido del Inglés)

“…pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer lo que podamos”—2 Nefi 25:23

“Después de recibir estas instrucciones, seréis responsables de vuestros propios pecados; es un honor deseable el que os conduzcáis de tal manera delante de nuestro Padre Celestial, que os salvaréis; todos tenemos que responder a Dios por la manera en que desarrollamos la luz y la sabiduría que nuestro Señor nos da para que podamos salvarnos.”—Enseñanzas del Profeta José Smith, compilación de José Fielding Smith, 1954, p. 277

“…guardar los mandamientos de Dios limpiará las manchas del pecado.”—Brigham Young, 1853, Journal of Discourses (Diario de Discursos), vol. 2, p. 4 (Traducido del Inglés)



SALVACIÓN:  La “salvación” verdadera y terminante en un sentido Bíblico, se encuentra en una completa confianza en la expiación de Cristo para que podamos tener una posición personal de justicia ante el Padre Celestial (2 Corintios 5:21).  Nada que hagamos nos puede hacer más aceptables ante Dios, pues cuando se añaden obras a la fe para salvación, se termina “cayendo de la gracia” (Gálatas 5:4).  Mientras que Dios nos ha “señalado” para buenas obras, estas obras no son la causa, sino simplemente la RESPUESTA a una fe verdadera y VIVA (Efesios 2:8-10). Las obras son la señal que prueban si una persona tiene una fe viva que salva, o una fe muerta que no puede salvar. (Santiago 2:14, 17).

SANTIAGO 2:10:  “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.”

GALATAS 5:4:  “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.”

ROMANOS 11:6:  “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.”

EFESIOS 2:8-10:  “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

TITO 3:7:  “para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.”

ROMANOS 5:1:  “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.…”

GÁLATAS 3:8, 24-25:  “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles…De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo.”

ROMANOS 3:20-22, 28:  “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.  Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia…Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.”

ROMANOS 4:4-8:  “Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.”

FILIPENSES 3:9:  “y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”

JUAN 6:28-29:  “Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.”

1 JUAN 5:11-13:  “Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna….”

COLOSENSES 3:3:  “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios4.



HEBREOS 10:10, 14:  “…En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre…porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.”

PLAN DEL EVANGELIO MORMÓN — PREEXISTENCIA: El mormonismo asevera que los seres humanos nacieron primeramente como seres espirituales con padres celestiales en un “mundo espiritual.” De allí, cada persona experimentó su “libre determinación” (libre albedrío) y escogió si seguiría al Padre Celestial o a Satanás.  Una tercera parte de los espíritus siguieron a Satanás y vinieron a ser los demonios quienes fueron castigados para siempre al negárseles tener cuerpos de carne y hueso. El resto de los espíritus que eligieron seguir al Padre Celestial en la preexistencia, fueron recompensados ganando un tabernáculo humano a través del nacimiento físico. Los que fueron “más valientes” en la lucha en contra de Satanás fueron recompensados con piel blanca, mientras que aquellos que fueron “menos valientes” fueron malditos con una piel oscura.

“ ‘Nosotros primeramente fuimos seres espirituales (i.e. en el cielo) y luego temporales (i.e. en la tierra).’ ”—Brigham Young, citado por Joseph Fielding Smith en Doctrina de Salvación, tomo 1, 1954, 1995ed, p. 93

“‘Todos los hombres y mujeres son a semejanza de un Padre y una Madre Universal y son literalmente los hijos e hijas de la Deidad’; como espíritus son ‘progenie de padres celestiales.’(Hombre: Su Origen y Destino, pág. 351-355.)”—Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona, p. 581

“En contraste con el plan de Lucifer, consistente en emplazar a los seres mortales sobre la tierra y traerlos de regreso a Dios sin mediar ningún esfuerzo por parte de ellos, Jesús sustentó el plan de Dios…Para Él, el libre albedrío era básico para fomentar el desarrollo de la personalidad humana.”—Milton R. Hunter, The Gospel Through the Ages (El Evangelio a Través de las Edades), 1945, p. 16 (Traducido del Inglés)

Debido a que nuestro Padre Celestial escogió a Jesucristo para que fuera nuestro Salvador, Satanás se llenó de ira y de rebeldía, y hubo guerra en los cielos. Satanás y sus seguidores lucharon contra Cristo y los espíritus que se pusieron de Su parte... Una tercera parte de los espíritus que habitaban en los cielos fueron castigados por seguir a Satanás y se les negó el derecho de poseer cuerpos mortales. Debido a que estamos aquí sobre la tierra y tenemos un cuerpo mortal, sabemos que escogimos seguir a Jesucristo y a nuestro Padre Celestial…Cuando se convirtió en nuestro Salvador llevó a cabo la parte que le correspondía para ayudarnos a regresar a nuestro hogar celestial. Ahora depende de cada uno de nosotros hacer nuestra parte y llegar a ser dignos de recibir la exaltación.”—Principios del Evangelio, 1992ed., pp. 19-20

“Una tercera parte de los espíritus en el cielo se rebelaron manifiestamente y fueron arrojados sin cuerpos, viniendo a ser los demonios y sus ángeles…Las otras dos terceras partes se mantuvieron firmes por Cristo, no hubo una posición neutral….Aquellos que fueron menos valientes en la preexistencia…son los que conocemos como negros.  Estos espíritus fueron enviados a la tierra por medio del linaje de Caín, la marca puesta en él por su rebelión en contra de Dios y por dar muerte a Abel, fue una piel negra…Los negros no son iguales a las demás razas, en lo que a la recepción de ciertas bendiciones espirituales concierne…pero esta desigualdad no es de origen humano.  Es obra del Señor…”—Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine (Doctrina Mormona), 1966ed., pp. 526-527 (Traducido del Inglés)



“La raza y la nación en la que los hombres nacen en este mundo es un resultado directo de su vida preexistente.”—Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine (Doctrina Mormona), 1986ed., p. 616  (Traducido del Inglés)

EVANGELIO BÍBLICO—EL ORIGEN DEL HOMBRE: Haciendo una distinción clara entre la preexistencia de Cristo y la creación de la humanidad, la Biblia revela que el hombre no tiene una existencia espiritual anterior a su existencia humana.  Muy distante a las afirmaciones racistas del Mormonismo, el Dios de la Biblia no muestra parcialidad entre las razas de los hombres, pues toda la humanidad es tenida por igual ante Sus ojos. De acuerdo con la Biblia, una tercera parte de los ángeles de Dios fueron arrojados del cielo por hacer el intento de usurpar la autoridad de Dios, al seguir a Satanás, cuyo deseo era “ser igual” a Dios. Esta batalla que ocurrió en el reino espiritual, no tiene nada que ver con la raza negra.

1 CORINTIOS 15:46:  “Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.”

JUAN 8:23:  “Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.”

ZACARÍAS 12:1:  “Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho…”

GÁLATAS 3:28:  “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”

COLOSENSES 3:10-11:  “…y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.”

ROMANOS 2:11; 3:22:  “porque no hay acepción de personas para con Dios… la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia…

ISAÍAS 14:12-14:  “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono…sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.”

APOCALIPSIS 12:3-5, 7-9:  “También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata…y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono…Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”

PLAN DEL EVANGELIO MORMÓN—TIEMPO DE PRUEBA TERRENAL: Afirmando que:  “Como el hombre es, así fue Dios; como Dios es, el hombre podrá ser,”5. la meta de todo fiel mormón es ganar su exaltación a la Deidad atravesando un “período de prueba terrenal” (la vida mortal) y viviendo según todas las “ordenanzas” del evangelio mormón. Asegurando que Adán y Eva no podían tener hijos antes de la trasgresión, el mormonismo enseña que la Caída de Adán fue un paso necesario en el Plan del Evangelio.

“…los hijos espirituales preexistentes del Padre, fueron investidos con albedrío y sujetos a las leyes ordenadas para su gobierno…Entonces la preexistencia es un período— indudablemente uno infinitamente largo— de pruebas, progreso y aprendizaje…El progreso mortal y las pruebas son una continuación de lo que comenzó en la preexistencia.” —Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona, p.582

El hombre llega concientemente a la tierra para obtener su educación, su preparación y desarrollo, así como para perfeccionarse a sí mismo…”—Spencer W. Kimball, El Milagro del Perdón, p. 7

“Jesucristo, nuestro Redentor y Salvador nos ha dado un mapa, un código de leyes y mandamientos mediante los cuales podemos lograr la perfección y, finalmente, la divinidad. Este conjunto de leyes y ordenanzas es conocido como el evangelio de Jesucristo, y es el único plan que exaltará al género humano.”—Spencer W. Kimball, El Milagro del Perdón, p. 6

“Cuando Adán y Eva fueron colocados en el Jardín de Edén, aún no eran mortales; no podían tener hijos… Dios les mandó tener hijos… Dios les dijo que podían comer libremente de todo árbol que había en el huerto, excepto de uno, el árbol de la ciencia del bien y del mal.”—Principios del Evangelio, p. 32

“Adán se vio en posición tal que le era imposible obedecer los dos mandamientos precisos dados por el Señor…Deliberada y prudentemente se resolvió a seguir el primer y mayor mandamiento…”—James E. Talmage, Los Artículos de Fe, (1890), 1968ed., p. 71

“La elección que hicieron, eleva a Adán y Eva a tener preeminencia entre todos los que han venido a la tierra…La “Caída” y el consecuente acto de redención de Jesús vinieron a ser los eventos más gloriosos en la historia de la humanidad.”—Apóstol John A. Widtsoe, Evidences And Reconciliations (Evidencias y Reconciliaciones), 1960, con arreglos hechos por G. Homer Durham, p. 194 (Traducido del Inglés).

“En la filosofía de José Smith sobre la existencia, Adán y Eva fueron elevados a un lugar principal entre los hijos de los hombres, únicamente por debajo del Salvador.  Su acto debía ser aclamado.  Ellos fueron las más grandes figuras de las edades.  La llamada “caída” se convirtió en un acto necesario y honorable para llevar a cabo el plan del Todopoderoso.”—John A. Widtsoe, Joseph Smith—Seeker After Truth (José Smith—Buscador Tras la Verdad), 1951, p. 160 (Traducido del Inglés)



“Existen situaciones, como sea, en las cuales es posible transgredir una ley sin cometer un pecado, como en el caso de Adán y Eva en el Jardín del Edén (2 Ne. 2:22-23.)…Es apropiado, y acorde con el patrón escritural, hablar acerca de la transgresión de Adán, pero no del pecado de Adán.—Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine (Doctrina Mormona), p. 804 (Traducido del Inglés).

EVANGELIO BÍBLICO—EL ESTADO HUMANO DEL HOMBRE: Aún cuando Dios creó al hombre a “su imagen” (Génesis 1:26-27), nunca fue la intención de Dios que los seres humanos se convirtieran en Dios(es) (Ezequiel 28:2,8-9). La “imagen” que Dios le dio a la humanidad fue una imagen espiritual para mostrar atributos de Dios tales como amor, paz, y justicia (Colosenses 3:10).  Siendo perfectos y completos en su estado (antes de la transgresión), Adán y Eva fueron capaces de tener una relación con Dios por cuanto no existía pecado que les impida tener compañerismo con Él.

Por cuanto “el pecado es infracción de la ley” (1 Juan 3:4) y “Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie,” (Santiago 1:13), Dios nunca hubiera puesto a Adán y a Eva en una situación en la cual ellos hubieran tenido que pecar para poder cumplir con Su primer mandato de tener hijos.

Del mismo modo en que Satanás deseaba ser “como” Dios (Isaías 14:12-14) y tuvo sus seguidores entre los ángeles de Dios, Satanás procedió a seducir a Adán y Eva con la misma mentira: “…seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal,” (Génesis 3:5) Cuando Adán y Eva desobedecieron participando del fruto prohibido, su pecado en contra de Dios causó un rompimiento en su relación con Dios dando como resultado que los hombres nazcan con una naturaleza pecaminosa. La única manera en que esta relación con Dios puede ser restaurada es a través de una adopción espiritual, para salir de la familia de Satanás (Juan 8:44) y pasar a ser parte de la familia de Dios (Juan 1:12).  Siguiendo los siguientes dos pasos es que uno puede “convertirse” en un verdadero hijo de Dios:  

  1. Reconoce que eres pecador y que, separado de Cristo, estás destinado al castigo eterno. (Romanos 3:23; 6:23)

  2. Pon toda tu confianza en Cristo únicamente, aceptando que el pago que Él ha hecho por tu pecado es absolutamente suficiente para purificarte de tus pecados y hacerte digno delante de Dios. (1 Juan 1:9)

 

JUAN 1:12:  “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.…”

COLOSENSES 3:10:  “y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,”

JUAN 8:44:  “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.”

GÉNESIS 3:4-5, 8:  “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal… Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.”

ISAÍAS 59:1-2:  “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”

EZEQUIEL 28:2, 8-9:  “Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy un dios, en el trono de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios), y has puesto tu corazón como corazón de Dios… Al sepulcro te harán descender, y morirás con la muerte de los que mueren en medio de los mares. ¿Hablarás delante del que te mate, diciendo: Yo soy Dios? Tú, hombre eres, y no Dios, en la mano de tu matador.”

SANTIAGO 1:13:  “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

1 JUAN 3:4:  “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.”

ROMANOS 5:12, 19; 6:23:  “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron… Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos…. Porque la paga del pecado es muerte…

EFESIOS 2:3:  “…y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

SALMOS 51:5, 9-11:  “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre… Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio…No me eches de delante de ti,

PLAN DEL EVANGELIO MORMÓN—VIDA ETERNA: La Salvación Final en el Mormonismo consiste en lograr obtener una herencia en el REINO CELESTIAL (el más alto de los tres reinos en el mormonismo).  Únicamente los mormones más dignos terminarán en este reino en el cual las parejas mormonas (quienes hayan estado casados por “tiempo y eternidad”) continuarán por todas las “eternidades” produciendo sus propios “hijos espirituales” para poblar planetas al igual que nuestra tierra, para repetir el ciclo de “prueba terrenal” y “exaltación” por siempre.  El resto de la humanidad (excepto los “hijos de perdición”—es decir, apóstatas) terminarán en el REINO TERRESTRE (el lugar donde tanto los Mormones buenos, como los no-Mormones que sean también buenos, residirán) o en el REINO TELESTIAL, donde los malvados, tales como los asesinos y ladrones permanecerán después de que hayan sido castigados por sus pecados en un Infierno temporal.

Aquellos que murieron antes de haber tenido la oportunidad de aceptar el evangelio Mormón, son guardados en una “PRISIÓN ESPIRITUAL” en donde se les enseña el evangelio Mormón y esperan para entrar en uno de estos tres reinos después de que un bautismo “por poder” haya sido realizado para ellos por los Santos de los Últimos Días aquí en la tierra. Por eso el Mormonismo proclama:

“La responsabilidad mayor que Dios ha puesto sobre nosotros en este mundo es procurar por nuestros muertos…Y así podéis ver hasta qué punto vais a ser salvadores.”—Enseñanzas del Profeta José Smith, compilación de José Fielding Smith, 1976, pp. 441-442

“…a pesar de estar cautivos en la prisión espiritual, estos prisioneros de la esperanza esperan con deseo y expectativa, su redención…una redención que estará completa solamente después que se haya realizado el bautismo por los muertos en esta esfera mortal donde hay agua.” —Bruce R. McConkie, Doctrina Mormona, p. 596

“En la prisión del mundo de los espíritus se encuentran los espíritus de las personas que todavía no han recibido el Evangelio de Jesucristo… En la prisión espiritual se encuentran también los espíritus de los que rechazaron el Evangelio después de que se les predicó, ya sea en la tierra o en la prisión espiritual. Esos espíritus sufren en una condición conocida como infierno… Después que ellos sufran plenamente por sus pecados, se les permitirá heredar el menor grado de gloria, que es el reino telestial.”—Principios del Evangelio, 1992ed., p. 292

“La mayoría de los adultos… irán al

1   2   3   4   5   6


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje