Página principal

Las actuales transformaciones de los paradigmas urbanos


Descargar 70.82 Kb.
Fecha de conversión18.07.2016
Tamaño70.82 Kb.
LAS ACTUALES TRANSFORMACIONES DE LOS PARADIGMAS URBANOS.

UNA OBLIGADA REFLEXIÓN EPISTEMOLÓGICA.
Rafael López Rangel.

¿Por qué ahora –primera década del siglo XXI- nos interesa la preocupación reflexiva y analítica al respecto de los paradigmas urbanos? Un comentario inmediato al planteamiento de esta pregunta, salta: hace varias décadas, entre 1960 y 1970 la respuesta hubiera sido diametralmente opuesta a la manera de entenderse esa cuestión en los años cuarenta, pero también a la de los ochenta hasta la actualidad. ¿Por qué? Las causas son múltiples e interdependientes y como diría Edgard Morin, embucladas1(2003). Y esto se da por dos procesos básicos: las ideas acerca de los procesos urbanos –y en consecuencia, decimos por añadidura, de la “enseñanza” de los mismos- se han transformado de manera cada vez más acelerada de los años cuarenta a la fecha, y al mismo tiempo, aunque no de manera lineal ni unívoca (Rolando García, 2000), los propios procesos urbanos, los que atañen a las ciudades y su movedizo miniuniverso (que es por lo demás, vasto para ser abarcado por una sola disciplina, han presentado considerables transformaciones en ese lapso de apenas 7 décadas. Y bien, esas transformaciones disciplinares se plasman en transformaciones de los paradigmas, confeccionados por los grupos o comunidades científicas y académicas, que responden de la manera más acotada posible a ese fluir heraclitano de las preocupaciones acerca de la realidad urbana. No en vano estamos convencidos, en base a la célebre aseveración del filósofo de Efeso (siglo VI ANE): “no nos bañamos dos veces en el mismo río, aunque estemos en el mismo río”, que, de fines de los años cuarenta a la fecha (refiriéndonos concretamente a la ciudad de México, aunque se puede generalizar a cualquier ciudad latinoamericana) no hemos vivido y transitado en la misma ciudad, así estemos en la misma ciudad”.


En otros términos: no en todas las épocas y en cualquier situación se ha tenido la misma idea acerca de la ciudad, y en consecuencia de los denominados procesos urbanos, y sus consecuentes paradigmas.
Del reconocimiento de la transformación de los paradigmas han dado cuenta –si bien a través de diversas posiciones epistemológicas- pensadores como T. Kuhn , en su célebre

Teoría de las Revoluciones Científicas (1972,1977), Imre Lakatos (1976, 1986) y más recientemente Piaget, Rolando García, Edgar Morin. Evidentemente y siguiendo el paso a la disciplina del conocimiento del conocimiento, nos enfrentamos, en primer lugar a la concepción misma de paradigma, y en seguida, al que hemos llamado movedizo universo de los procesos urbanos.
¿Qué se entiende por paradigma? Nos atenemos aquí a la concepción planteada por Khun y desarrollada y redefinida por Morin: “Un paradigma contiene, para todo discurso que se efectúe bajo su imperio, los conceptos fundamentales o las categorías maestras de la inteligibilidad (conjunción, disyunción, implicación u otras) entre estos conceptos o categorías. De este modo, los individuos conocen, piensan y actúan según los paradigmas inscritos culturalmente en ellos.
De acuerdo con Morin, los paradigmas son principios organizadores del conocimiento. Señala al mismo tiempo que los paradigmas surgen a través de un fuerte determinismo..”Que tremendo determinismo pesa sobre el conocimiento. Nos impone qué hay que conocer, cómo hay que conocerlo, lo que no hay que conocer… Manda, prohíbe, traza las rutas….y nos conduce allí donde debemos ir” Son de naturaleza histórica, agregamos nosotros. (Ver Anexo de este texto)
Rolando García señala, por su parte, que el conocimiento se construye a través de organizaciones y reorganizaciones, y a este proceso le denomina Teoría de la Equilibración (Garcia 2000).
Habría que agregar, que los paradigmas tienen naturaleza histórica compleja (Wallernstein): se transforman en el enmadejamiento –o embuclamiento-de los procesos que constituyen la historia misma del conocimiento.

Se trata ahora de abordar la pregunta ¿Cuáles son las determinaciones de los paradigmas acerca de la ciudad y los procesos urbanos?


Esta pregunta, trae otra, de manera simultánea: ¿En que sentido han cambiado las preocupaciones acerca de la ciudad y los procesos que están implicados?
Es básico partir de las siguientes premisas: 1.- El conocimiento de los procesos urbanos se ha realizado hasta ahora –como resultado de la estructuración moderna-positivista de las ciencias, aún presente y de gran influencia de los procesos cognoscitivos actuales- desde una alta fragmentación de disciplinas, a tal grado que se tiene una multiplicidad de visiones que nos ofrecen un panorama fragmentado y en ocasiones “estallado” de aquellos procesos, 2.- Sin embargo, de los años setenta a la fecha, se ha estado dando un rebasamiento cognoscitivo en el ámbito de los procesos urbanos, como parte de un conjunto de transformaciones del conocimiento en general.(R López R, 2003)
El carácter más general de las transformaciones aludidas, es epistemológico: se ha estado transitando, de las visiones multi - fragmentadas y reduccionistas, a la tendencia a la integración en sistemas complejos, en una visión que reconoce la interdefinibilidad de los procesos, aquella que ahora esta última concepción reconoce como conformadores de la ciudad y de “lo urbano”. En consecuencia, el establecimiento de los paradigmas urbanos ha corrido las viscisitudes de esos cambios, aunque no de una manera simple ni lineal (R. García, 2000, F. Tudela 1990, Ramírez Blanca R, 2003)
Los “procesos urbanos”, han sido objeto de estudio de la sociología y concretamente la sociología urbana y la economía urbana, la planeación urbana, el urbanismo e incluso la arquitectura. Otras disciplinas o grupos del conocimiento, los incluyen o los han incluido “en su momento” en sus preocupaciones: la psicología, la semiótica, la hermenéutica, etc. Cada una de ellas ha estado construyendo sus principios cognoscitivos/metodológicos/instrumentales, que tienden a la construcción paradigmática. ¿Tenemos entonces una masa caótica de ideas irreconciliables acerca de los procesos urbanos? Una respuesta inmediata, vertebradora de un enfoque complejo, es que en cada una de las disciplinas o grupos de conocimiento disciplinar se tienen preocupaciones especificas acerca de los procesos urbanos (Nosotros mismos, en este momento nos hemos avocado a la problemática epistemológica que se da dentro de las disciplinas que se ocupan de estos procesos), y que, si bien no faltan tendencias a constituirse como sistemas cerrados, a pesar de esto pueden verse como organizaciones de ideas metabòlicas que intercambian conceptos e información entre ellas. Tiene que ver aquí la aguda observación que lanzó en 1992 Gilberto Giménez, al referirse a la diversidad de paradigmas en la sociología:
1.-La pluralidad de paradigmas, lejos de ser un signo de precariedad científica, es connatural a la sociología; 2.- dichos paradigmas –que en realidad son teorías parciales- no siempre son contradictorias o excluyentes entre sí, sino frecuentemente complementarios; 3.-después de todo resulta saludable para la disciplina la competencia entre paradigmas de la misma escala o nivel; y 4.-el enemigo más temible es el monismo metodológico que se pretende imponer a imagen y semejanza de las ciencias nomotéticas” ( G. Giménez, 1992).
Una sugerencia fuerte de esta aseveración de Giménez surge de inmediato: abrirse al mundo de las ideas y el conocimiento y no someterse a las camisas de fuerza doctrinarias que frecuentemente se han tratado de imponer, lo cual implica lo que hemos también sugerido: romper la estructura decimonónica disciplinar en el ámbito de los procesos urbanos, no sólo para “poner en su lugar” a los paradigmas que han circulado en el pensamiento moderno acerca de los procesos urbanos, sino para contribuir a la construcción de los nuevos.
Antes de ocuparnos de los paradigmas urbanos, es fundamental re-plantear que tanto las teorías científicas como los paradigmas, determinados en diversas intensidades por los procesos socio-históricos, sin asirnos a la concepción positivista de las “condiciones” para que se produzcan esos cambios en el conocimiento. Y esto conlleva asumir con intensidad que el conocimiento mismo o el mundo de las ideas son poderosas determinaciones de teorías, principios, organizaciones y reorganizaciones paradigmáticas. (R.García, 2000, E.Morin 1998).
Paradigmas y candidatos a paradigmas actuales en los procesos urbanos:
No se trata de un enlistado, sino un proceso de intervinculaciones e interdefinciones, y que han estado dándose a la temperatura de intensas evidencias de las consecuencias de formas de desarrollo establecido durante décadas, aunque con hondas raices seculares, pero también de esquemas conceptuales, imprintings” que trabajosamente tienden a borrarse2.
¿Desde cual o cuales disciplinas, o de cuales procesos, vienen las líneas de fuerza más determinantes de los actuales procesos de transformación del conocimiento de los procesos urbanos y en consecuencia de los paradigmas urbanos?
La respuesta inmediata, general y para ser ampliamente argumentada es: se trata de un movimiento exógeno y endógeno, de diversas intensidades, resistencias y disipaciones. (Prigogine, I, Stenger, 1973, 1983). En otras palabras, lo que se produce es un movimiento sistémico complejo de, y entre disciplinas externas a las que se ocupan de los procesos urbanos , con un movimiento en el interior de éstas. Al mismo tiempo, se tienen procesos “externos”, las mencionadas determinaciones socio - históricas y ambientales.
Trataremos de hacer aquí solamente un esbozo, dejando pendiente la tarea de desarrollarlo y profundizarlo. Aunque, por lo demás, ahora esta tarea se está desarrollando desde múltiples niveles y flancos.
Empecemos con los procesos “externos”: los procesos y efectos de la llamada globalización económica ( o de la mas reciente etapa de la planetarización capitalista y la formación de sus redes mundiales, etc.) ; los efectos ambientales y energéticos, producidos por intervenciones alteradoras de los ecosistemas (prácticas modernizadoras contra producentes) ; incremento en la baja de la calidad de vida de la población tanto rural como urbana. El incremento incontrolado de las grandes ciudades y de las denominadas patologías urbanas, la segregación socioespacial, el aumento de la pobreza y la pobreza extrema3


En los ámbitos del conocimiento, fuertes transformaciones de las ideas sociológicas, centradas alrededor de las características recientes de las
sociedades modernas. Aparición de un conjunto de trabajos que, dentro de ideas enfrentadas , polemizan acerca de una nueva teoría crítica de la sociedad o cuando que intentan explicarse lo que acontece con nuestras sociedades actuales. Alain Touraine, Jurgen Habermas, Antony Giddens, Norbert Elías, Manuel Castells, Jordi Borja, Hirsh, Petras, el propio I. Wallernstein. Con ello, intentos de clasificación y diferenciación de estas líneas.


El propio Habermas, en su citada teoría de la Acción Comunicativa,
habla de la presencia de tres: La teoría de la diferenciación estructural. Líneas de investigación basadas en la teoría de sistemas. Líneas de investigación basadas en la teoría de la acción. (J. Habermas, 1988)

En nuestro medio, en un reciente trabajo, Armando Cisneros, propone las siguientes líneas, que aquí presentamos enlistadas:

a.-El materialismo histórico y su variante actualizada en la Teoría del Sistema Mundial. b.-El estructural funcionalismo en las versiones de Germani y su opuesto, Eisendstadton c.-El accionalismo del primer Touraine. d. La psicología social de Alberoni. e.- La Teoría de la Acción Comunicativa (Habermas). (Cisneros 2001).

Si alguna disciplina o conjunto de conocimientos ha influenciado de manera intensa a las transformaciones del conocimiento de los procesos urbanos es la del “crecimiento o desarrollo económico” que se ha venido ampliando hasta involucrar al desarrollo sustentable (D. Villarreal, 2000, E. Provenzo, 2000). Asimismo, en una perspectiva de mayor alcance histórico, de los economistas clásicos, pasando por el pensamiento marxista duro – que construyó una teoría general de la sociedad -implicada en una concepción de totalidad- hasta la toma en cuenta de otras vinculaciones y conflictos más allá de las relaciones de clase y no desprendidas de manera unívoca de la “base económica”, la propia ciencia económica moderna se ha descentrado de su núcleo fuerte original, no sin resistencias. Naturalmente, las transformaciones de las disciplinas avocadas a los procesos económico-productivos, están implicados en las concepciones acerca de la ciudad y de la propia “economía urbana” como disciplina.


Cabe mencionar ahora la emergencia de la ecología y las transformaciones de las ciencias ambientales, hasta llegar a la sustentabilidad. El surgimiento de la ecología, dice Morin, significa un paso en la superación al parcelamiento de las ciencias y en consecuencia es un avance hacia la unicidad compleja de las disciplinas del conocimiento. Le llama a la ecología la primera scienza nuova (Morin, 1983, 2002). Aunque también nos habla de los riesgos que acarrea el reduccionismo ecológico sobre todo en la problemática social.

De cualquier manera: “Mientras que la ciencia clásica divide los fenómenos e impide toda toma de conciencia global o molar, la nueva ciencia ecológica hace surgir, por sí misma, problemas a la vez fundamentales y urgentes relativas a la vida de la naturaleza, la vida de nuestras sociedades, ..”

Y afirma, de manera contundente: “Mejor aún: la ecología general plantea el problema de la relación hombre/naturaleza en su conjunto, su amplitud, su actualidad….. Y es la primera vez que una ciencia, y no una filosofía, nos plantea el problema de la relación entre la humanidad y la naturaleza viviente”

Mas adelante Edgar Morin plantea su visión de ecosistema. “este término quiere decir que el conjunto de las interacciones en el seno de una unidad geofísica determina que contenga diversas poblaciones vivientes constituye una Unidad compleja de carácter organizador o sistema. Para Morin, el concepto de ecosistema, el entorno deja de representar una unidad básicamente territorial para convertirse en una unidad organizadora. Y así, la ecología integra y supera las nociones de medio y entorno. (Morin 1983, 2000).


Sin embargo, nos alerta ante concepciones reductoras en torno al pensamiento ecológico


“El pensamiento que reduce todos los problemas al solo problema ecológico resulta incapaz de captar las demás dimensiones de la existencia y de la sociedad”.

Si una disciplina ha tenido transformaciones es la epistemología o conocimiento del conocimiento: desde las teorías del “reflejo”, hasta la búsqueda del pensamiento complejo o epistemología constructivista genética, que estamos manejando aquí. Por ello, pudiera parecer que en este momento no habría que detenernos para hablar de las características generales de los sistemas complejos, que en el caso de la ciudad y los procesos urbanos se construirían como sistemas abiertos. Sin embargo, no podemos pasar por alto mencionar algunos de sus rasgos fundamentales4:


Sufren transformaciones a través del tiempo.

La evolución de tales sistemas no se realiza a través de procesos que se modifican de manera gradual y contínua, sino que procede por una sucesión de desequilibrios y reorganizaciones .
Cada reestructuración conduce a un período dinámico relativo durante el cual el sistema mantiene sus estructuras previas con fluctuaciones dentro de ciertos límites. (Nicolis y Prigogine, 1977, 1980. García, 2000).
Se plantea en este punto tres concepciones importantes para el funcionamiento de los sistemas complejos abiertos: las “condiciones de contorno”, las condiciones de estabilidad´ ´vunerabilidad´ y ´resilencia´:
Condiciones de contorno
“Los elementos (procesos) que constituyen la base del sistema….con su estructura característica durante un período dado de tiempo, no son estáticos, sino que fluctúan permanentemente bajo la influencia de elementos que quedaron “fuera del sistema” y que definen lo que he llamado ´condiciones de contorno` del sistema” (por ejemplo, procesos o situaciones económico-financieras, o socio-políticas, etc, etc, que no están, en principio en la estructura del sistema, pero que “se van presentando” en el proceso de desenvolvimiento de éste” e influyen en este proceso.
“Estas fluctuaciones son de dos tipos: a.-fluctuaciones de pequeña escala, que inducen pequeños cambios pero no alteran las relaciones fundamentales que caracterizan la estructura, b.-fluctuaciones que exceden un cierto ´umbral´ , definido sólo para cada situación particular, y que producen una disrupción de la estructura .”
Condiciones de estabilidad:
“En el segundo caso, la disrupción de la estructura depende no sólo de la magnitud de las fluctuación sino también de propiedades intrínsecas de la estructura que se designan como condiciones de estabilidad del sistema.
Vulnerabilidad y resilencia del sistema:
“Estabilidad e inestabilidad son por consiguiente propiedades estructurales del sistema, sobre la base de las cuales se definen otras propiedades estructurales tales como la vulnerabilidad (propiedad de una estructura que la torna inestable bajo la acción de perturbaciones ) o resilencia (capacidad del sistema para retornar a una condición original de equilibrio después de una perturbación).
Ese reconocimiento se ha concretado –y de ahí su éxito- en los “paradigmas emergentes. Uno de esos paradigmas –o candidato a paradigma-es el de Desarrollo Sustentable, que reúne y es “transversal” a otros procesos, si nos atenemos a la condición de no “comprometer la satisfacción de las necesidades futuras cuando se atiende a las del presente”, lo cual trasciende a los procesos medioambientales para incluir, de manera indisoluble a los socioeconómicos, y ya no digamos a los territoriales (El “territorio urbano” mismo, está conformado por varios procesos, que lo definen). Por ello no resulta excedido hablar de una “sustentabilidad integral” (R, López R, B. R. Téllez, Z. Moreno “La sustentabilidad en la planeación urbana y regional en México”, 2004).
Otro “paradigma” que ahora tiende ya a manejarse de manera compleja y en consecuencia paradigmática, es el de calidad de vida, que, pese a las dificultades que implica puede resolver la interpenetrabilidad e interdefinicion de procesos que normalmente se han manejado de manera sectorial.
En consecuencia todo mecanismo de integración y acción conjunta, debe considerar la problemática de la interdefinibilidad -dentro de la autonomía-de los procesos.

Si asumimos la propuesta epistemológica constructivista es evidente que nuestro sistema complejo lo tenemos que construir tomando como eje de indagación precisamente la “historia” del vínculo entre los procesos o determinaciones urbanas: económico-productivos, ideológicos, tecnológicos y de manera especial a través de detectar de que manera los procesos ambientales han sido “incorporados” a los estudios urbanos y a la planificación urbana y cuando y como aparece, con pretensiones de nuevo paradigma la concepción de desarrollo sustentable -década de los noventa en nuestro pais y se extiende, hasta ahora, acompañado de una fuerte polémica.

En fin, con el fin de subrayar lo que pensamos fundamental: la construcción del sistema complejo de la historia de esas interdefinciones nos lleva tomar como eje epistémico el conjunto de acciones y temas sucesivos que se han producido en México con respecto a la investigación urbana, a captar la incorporación de la problemática ambiental y el desarrollo sustentable y seguir el paso a las transformaciones que ha tenido esta incorporación. Sin embargo, no se trata de una indagación lineal, de enlistado cronológico.

Trataremos ahora de distinguir los diversos procesos que intervienen en la conformación de la ciudad, mismos que se interdefinen, comparten y contribuyen a conformar las características que hemos enunciado.


1.- En primer lugar –como ya lo hemos indicado- es imprescindible conocer a los diversos grupos sociales e individuos que intervienen en la construcción y transformación de la ciudad, tanto a nivel económico como político y social en general (División social y técnica del trabajo en la construcción de la ciudad, o bien, “los actores y agentes sociales”). Queda claro que estos grupos e individuos son tanto internos como externos, algunos relacionados con los procesos de globalización. Como se ha mencionado, la acción de estos grupos es diversa, dispar y compleja y en cada caso hay que acotarla e implicarse en su complejidad. Tal tarea es más eficaz cuando se parte del conocimiento de la historia política de la ciudad y de los sectores que nos interese estudiar. Asimismo, se requiere evaluar las posibilidades y potencialidades de intervención de todos aquellos en el “desarrollo” y gestión urbana.
2.-Procesos económico- productivos. A.-Aquellos que se realizan en la ciudad (en la inteligencia de que ésta se va transformando en esa vinculación, es decir, no se comporta sólo como un receptáculo), tales como instalaciones industriales, artesanales, etc. Asimismo, las inversiones (incluidos naturalmente los edificios y otras instalaciones) para la distribución y consumo. Las múltiples formas que adquiere la reproducción y acumulación de capital y de manera especial la estructura del mercado inmobiliario. Insoslayable es conocer la economía informal en virtud de que un alto porcentaje de la población de las ciudades latinoamericanas esta vinculada a ella. Tales procesos se deben considerar como B.- Procesos de producción de la ciudad misma, o en otras palabras, la ciudad como producto material, espacial-territorial e incluso edificatorio. Ahora se torna una exigencia distinguir la manera en la cual los procesos de globalización económica le van dando, a partir de los ochenta, un “sesgo” sobre todo su incidencia en el territorio. La compleja maraña de decisiones, en las que cuenta su descentralización combinada y desigual en la internacionalización de la economía. Estas decisiones se encuentran implicadas y significan procesos políticos y naturalmente políticas publicas combinadas tambien de manera desigual y compleja con procesos privados.
3.-Procesos tecnológicos en la construcción y funcionamiento de la ciudad y sus efectos sociales y ambientales. Estos procesos son fundamentales ya que tienen un papel importante en el metabolismo urbano (intercambio de materia, energía e información) y de ellos emana un conjunto de patologías de la población urbana. Su ámbito es amplísimo ya que abarca desde las múltiples formas y sistemas de la edificación urbana –incluida la industria de la construcción y sus múltiples ramas- que llegan a ser grandes consumidoras de energía y causantes de insustentabilidad, hasta los grandes sistemas infraestructurales, mismos que llegan a ser complejos, costosos y altamente depredadores. Los efectos de su instalación y de su funcionamiento, varían de ciudad a ciudad. Nos referimos a los sistemas hidráulicos -agua y drenaje- , a las vialidades y el transporte, conducción de combustibles, etc.
El conocimiento de estos procesos es crucial, y es más evidente esto cuando consideramos el enorme número de interrelaciones que tiene con el conjunto de los procesos urbanos. Un reconocimiento básico es el de la no neutralidad de los procesos tecnológicos, ya que su uso e incluso su creación y producción, se deciden con orientaciones de ideas y preferencias e incluso de “gustos sociales”.
4.-Procesos ideológicos. Procesos de prefiguración y diseño. Criterios y procesos de planeación. Estos procesos han sido subvalorados en la planeación y el diseño convencionales e incluso en la conceptualización misma de la ciudad, para reducir ésta a esquemas estructuralistas de rígidas vinculaciones entre instancias. Ahora, se impone rescatar los procesos del pensamiento, que tienen un papel determinante en la conformación de la ciudad, mismos que, como lo hemos asentado son “mucho más implacables” (Morin, 1998) que otras determinaciones. En efecto, las “ideas acerca de la ciudad” están presentes y son conductoras de las formas en que ésta se produce, y en el “producto”, que es la ciudad misma, el territorio urbano y sus procesos. Aunque parezca una reiteración subrayemos que tal reconocimiento implica que no hay ciudad que se produzca o transforme independientemente de las ideas de los grupos sociales que protagonizan su existencia: las ciudades se “hacen” también de acuerdo a las ideas según una compleja intervinculación entre fuerzas conceptuales que van modelando las múltiples relaciones –procesos- que determinan aquella existencia y que asimismo influyen en los conceptos. En esta transrelacionalidad se van formando los esquemas conceptuales, paradigmas o “principios organizadores del conocimiento” (E. Morin, 1995) de la planeación y el diseño, que pretenden conducir o normar a estas disciplinas; asimismo, se llegan a constituir en ámbitos o cuerpos culturales con “existencia e historia propia”, se establecen las escuelas, corrientes, lenguajes, “estilos”, etc., que en no pocas ocasiones –como se sabe- persisten y han trascendido épocas enteras. Por ello, es imprescindible conocer la definición y distinción de los lenguajes que intervienen y que determinan las formas de la ciudad y el territorio.
5.-Procesos medioambientales o ecosistémicos. Hemos insistido en ellos en este texto. Ahora afirmamos que para profundizar en el tema, no debemos proceder a través del paradigma “de la simplificación” para tratar la inter - vinculación entre naturaleza y sociedad, y pensar, por un lado, que como el hombre es un ente natural, hombre-sociedad-naturaleza es la misma cosa, y por el otro, concebir que lo natural y lo humano constituyen cosas disyuntivas. Nuestra posición la hemos manifestado reiteradamente: concebimos a la ciudad y a los procesos urbanos desde el paradigma de la complejidad. Situaciones extremas o graves vuelven contundente la inter - definibilidad entre los ecosistemas y los procesos urbanos, como es el caso de la ciudad de México. La “historia de la capital de la república no puede entenderse sin conocer la historia ambiental o ecosistémica del Valle de México, y la historia de éste no puede entenderse sin conocer aquella. En un sentido es la misma historia, aunque ambas tengan especificidades que les confieren diferencias en determinadas partes del transcurso del mencionado embuclamiento de los procesos. De lo que no hay duda, es que en una buena parte de la baja de la calidad de vida de la población tienen que ver las patologías ambientales, sin desconocer tampoco sus hondas raíces económicas, de discriminación y segregación social
Los “nuevos temas” y preocupaciones


De manera conjunta al reconocimiento de estas determinaciones de la ciudad y los procesos urbanos, desde los años setenta del siglo pasado se ha venido conformando la emergencia de nuevos temas y preocupaciones acerca de los procesos urbanos, o bien, nuevas maneras de entender temas establecidos. Naturalmente están implicados, en el conjunto de procesos y el surgimiento de los nuevos paradigmas en nuestro ámbito de conocimiento. Aquí sólo los mencionaremos de manera somera, y dejamos para otros trabajos su profundización: Proyecto Urbano y Medio Ambiente, Sustentabilidad Urbana, Tecnologías de la Era de la Información, identidades urbanas y barriales, nueva manera de concebir el Patrimonio, Actores sociales, Ciudadanía, Planeación Estratégica, y naturalmente los temas implicados en la concepción de los Sistemas Complejos. Evidentemente, estos procesos combinados implican formas complejas de construcción de los “usos del suelo urbano” y obliga a su tratamiento en el cual se consideren todos los procesos y determinaciones urbanas mencionados con su debida pertinencia, dentro de una estrategia adecuada.
En fin todo esto muestra, que nos encontramos en el ya mencionado umbral de un rebasamiento cognoscitivo en el ámbito de los procesos urbanos y de construcción de nuevos paradigmas.


Hasta aquí estas reflexiones, con el reconocimiento y la tarea de continuar su profundización




Bibliografía
Cisneros Sosa, A, Crítica de los movimientos sociales. Debate sobre la modernidad, la democracia y la igualdad social.Ed. UAM-Az - M.A.Porrúa 2001. Méx.
García, Rolando. “El conocimiento en construcción. De las formulaciones de Jean Piaget a la teoría de sistemas complejos . Ed. Gedisa, Madrid, 2000.
Giménez, Gilberto, “En torno a la crisis de la sociología” en Sociológica, año 7, núm. 20. UAM-Az, México 1992.
Habermas, J.”Teoría de la Acción Comunicativa”Taurus-México 1988.
Kuhn, T, “La Structure des révolutions scientifics, Ed. Flammarion Paris. 1972. Traducción al español, la estructura de las revoluciones científicas. Madrid, FCE, 1977.
Lakatos, I, Proofs and Refutations, 1976. Traducción al español: Pruebas y refutaciones. La lógica del descubrimiento matemático. Alianza, Madrid, 1986.
López Rangel, R, “El rebasamiento cognoscitivo en la investigación urbana latinoamericana”, en Sociológica, año 18 número 51, enero-abril 2003. UAM-Az

México, 2003.


Morín, Edgar, “El Método.IV. Las ideas. Su hábitat, su vida, sus costumbres, su organización”. Ed. Cátedra, Madrid, 1998.
Prigogine , I, Stengers, I, La Nouvelle Alliance. Mètamorphose de la science, Ed. Gallimard, París. Traducción en español: La Nueva Alianza. Metamorfosis de la ciencia, Ed. Alianza, Madrid, 1983.
Provencio, E, “Economía ambiental y el desarrollo de instrumentos de políticas”, en D. Villareal (comp.) “La politica económica y social de México en la globalización” UAM.X. Mexico. 2000.
Ramírez, Blanca R, “Modernidad, posmodernidad, globalización y territorio. Un recorrido por los campos de las teorías. UAM-X, 2003, México.
Tudela, Fernando, La modernización forzada del trópico húmedo. El caso Tabasco. Proyecto Integrado del Golfo. El Colegio de México, México, 1990.
Villarreal D. (comp.) “La política económica y social de México en la globalización” UAM-X, Miguel Angel Porrúa, Mexico 2000.


ANEXO

¿Qué debemos entender por paradigma?

Edgar Morín.


Termino tomado de Thomas Khun (La estructura de las revolucione científicas ), desarrollado y redefinido en El Método 4, pags 216-244.
Un paradigma contiene, para todo discurso que se efectúe bajo su imperio, los conceptos fundamentales o las categorías maestras de la inteligibilidad (cojunción, disyunción, implicación u otras) entre estos conceptos o categorías.
De este modo, los individuos conocen, piensan y actúan según los paradigmas inscritos culturalmente en ellos.
Esta definición del paradigma es de carácter a la vez semántico, lógico e ideo-lógico. Semánticamente, el paradigma determina la inteligibilidad y da sentido. Lógicamente, determina las operaciones lógicas maestras. Ideo-lógicamente, es el principio primero de asociación, eliminación, selección, que determina las condiciones de la organización de las ideas. En virtud de ese triple sentido generativo y organizacional el paradigma orienta, gobierna, controla la organización de los razonamientos individuales y de los sistemas de ideas que le obedecen.
Tomemos un ejemplo: hay dos paradigmas dominantes concernientes a la relación hombre/naturaleza. El primero incluye lo humano en lo natural, y todo discurso que obedezca a este paradigma hace del hombre un ser natural y reconoce la “naturaleza humana”. El segundo paradigma prescribe la disyunción entre estos dos términos y determina lo que hay de específico en el hombre por exclusión de la idea de naturaleza. Estos dos paradigmas opuestos tienen en común que obedecen uno y otro a un paradigma más profundo todavía, que es el paradigma de la simplificación y que, ante cualquier complejidad conceptual , prescribe bien sea la reducción (aquí de lo humano a lo natural), bien sea la disyunción (aquí entre lo humano y lo natural), lo que impide concebir la unidualidad (natural y cultural, cerebral y psíquica) de la realidad humana, e impide igualmente concebir la relación a la vez de implicación y separación entre el hombre y la naturaleza . Sólo un paradigma complejo dialógico de implicación/distinción/conjunción/ permitiría semejante concepción.


1 Este término, proviene de la “acción de formación de bucles recursivos”, que es, de acuerdo con Morin, una “noción esencial para concebir los procesos de autoorganización y autoproducción. Constituyen un circuito donde los efectos retroactúan sobre las causas, donde los productos son en sí mismo productores de lo que los produce…Esta noción supera la concepción lineal causa efecto. (Morin, 2003)

2 Como el del convencimiento de que los procesos económicos o los políticos, o ambos, en este orden, son determinaciones absolutas de los procesos urbanos……y no sólo de éstos sino “del mundo social y el de las ideas”

3 La reflexión acerca de las causas del surgimiento de los “candidatos a paradigmas” o nuevas visiones de la problemática social y urbana, es una de las preocupaciones emergentes en nuestras disciplinas. Como un ejemplo y por el momento, recomendamos una reflexión nuestra en este sentido, en R. López R y Varinia Lopez V. “la sustentabilidad, paradigma emergente” en R´López Rangel, Blanca Rosa Téllez Morales, José Luis Zeus Moreno, La sustentabilidad en la planeación urbana y regional en México.(coords.) BUAP, México, 2004. En este texto, transcribimos un texto de,Jurgen Habermas, quien al hablar acerca de los “nuevos conflictos,(en su monumental Teoría de la Acción Comunicativa) afirma: “Lo que provoca la protesta es más bien la intensiva destrucción del entorno urbano, los destrozis urbanísticos, la industrialización , la industrialización y la contaminación del paisaje, las secuelas médicas de la vida moderna, los efectos secundarios de la industria farmaceútica ., es decir, evolucionan de forma notoria, atentan contra las bases orgánicas del mundo de la vida, y que, como contraste, nos hace drásticamente conscientes de que existen unos criterios de habitabilidad, de que la no satisfacción de las necesidades estéticas de fondo tienen unos límites que son irrebasables.”

4Conviene aquí transcribir un planteamiento de Morin: un paradigma de complejidad es que ser y estado de lo que es (oiko o eco) se compone de sistema y organización. Su comentario a esta aseveración es básico para esclarecer la naturaleza de un sistema complejo expresada en el paradigma ecológico: “No sólo rompe con la idea de un medio rígido o amorfo sino también con las visiones simplificantes que aislaban a los seres de su entorno o reducían a los seres a su entorno.... En adelante, el paradigma ecológico aparece en su naturaleza fundamentalmente antidisyuntiva, antireductiva, antisimplificadora. Viene a desafiar el paradigma rey que rige todavía nuestro pensamiento. Instala en el nudo gordiano auto-eco-lógico, no un principio “holista” vacío, sino un principio de conjunción, de multidimensionalidad, de complejidad.” (Morin. 2002)




La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje