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La Violencia de Género Expresada en la Labor Tutorial


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La Violencia de Género Expresada en la Labor Tutorial
Lic. Hector Joffre Rivera

Junio 2007

El Papel del Tutor, una reflexión general.

Ser tutor es ser un acompañante de caminos, donde uno se retira después de cierto trecho andado, para dejar al tutorado dirigirse sólo hacia su meta.

Ser tutor es escuchar más que hablar.

Ser tutor es tratar de sentir lo que el tutorado siente.

Entender lo que el otro piensa.

Identificar la circunstancia del otro.

Ser tutor significa ayudar a aclarar al tutorado lo que quiere comunicar.

Significa coadyuvar a que el tutorado encuentre sus propias soluciones, tome sus propias decisiones, encuentre su propio camino.

Significa hacer a un lado el narcisismo habitual de yo soy adulto, he vivido más y por tanto sé más que tú; por ende yo sé lo que te conviene.

Significa quitarse los ropajes de arrogancia, orgullo, despotismo y ver al tutorado como un igual.

Ser tutor significa viajar a través del tiempo y recordar que también uno fue joven.

Significa tener los sentidos bien abiertos.

Significa captar señales no para establecer juicios prematuros, sino como una manera de acercarse a un problema que se ha detectado.

El tutor es una persona que sabe ser generoso, solidario, comprensivo en un encuentro de caminos.

No es un burócrata que se la pasa llenando formatos y que le dice al alumno: “fírmale aquí”, como constancia de que fueron atendidos.

El tutor puede ser un asesor académico, pero su esencia no radica en ello.

No es un terapeuta, sino sólo una persona que comprende una situación y que puede canalizar al tutorado a recibir ayuda psicológica si este lo requiere.

No le resuelve los problemas a los alumnos pero puede ayudar a acercar a diferentes partes en conflicto. Es decir puede ser un conciliador.

La mejor recompensa que puede recibir un tutor es observar que su tutorado logra superar problemas y sigue adelante.

Por eso, el tutor no espera reconocimientos, ni diplomas, sino sólo la certeza interna de que ha sido útil a los demás. Es decir, un servidor público en el mejor sentido de la palabra.

La labor del tutor es muy apreciable, pero siento que poco comprendida. Cuando un tutor de varios alumnos se le llena de grupos y comisiones, le están poniendo muchos obstáculos para desarrollar su labor, que muchas veces queda reducida a una actividad docente-administrativa.


La Violencia de género, un problema mundial.

La violencia de género es un problema mucho más grave del que suelen reconocer gobiernos mundiales y nacionales. Una mirada por diferentes páginas de Internet de organismos de derechos humanos y de defensa de la mujer arrojan los siguientes datos:

En términos mundiales, diversas investigaciones han encontrado que en países como Perú 60% de las mujeres que viven en pareja sufren de algún tipo de violencia doméstica, que va desde la tortura psicológica (ridiculizar su figura, así como su forma de vestir e ineptitud), hasta los golpes y finalmente la violencia sexual (cuando son obligadas a tener relaciones sexuales sin consentimiento).

En Colombia, el porcentaje está al 20% mientras que en Ecuador está igualmente al 60%.

En México, el 70% de las mujeres aseguraron sufrir violencia por parte de sus parejas. En Argentina, 1 de cada 5 parejas tiene vestigios de violencia. El 42% de los homicidios en contra de las mujeres son cometidos a sangre fría por su cónyuge, mientras el 54% de las mujeres casadas son golpeadas.

En la década pasada, en la famosa guerra de los Balcanes en la extinta Yugoslavia, tropas serbias violaron a 50,000 mujeres, en donde había niñas de entre 7 y 14 años respectivamente.

En Rwanda, Africa, hay un promedio de 15,000 mujeres violadas en un año.

Entre 85 y 114 millones de mujeres y niñas en el mundo han sufrido algún tipo de mutilación genital.

En EU hay una violación cada 15 segundos. En México ocurre cada 3 minutos, mientras que en Sudáfrica cada 83 segundos.

En EU entre 3 y 4 millones de mujeres son golpeadas por sus parejas, un tercio de las mujeres asesinadas lo han sido por el hombre con quien convivía y una de cada 5 es violada.

En Pakistán, siendo leyes muy antiguas se aplican penas muy severas contra la mujer ya que se practica la lapidación y la quema de mujeres (aprox. 30 mujeres por mes).

Cada año se venden cerca de 4 millones de mujeres en el mercado sexual con fines de prostitución y esclavitud, de las cuales 100,000 son de la extinta URSS; 75,000 proceden de Europa del Este y 100,000 de Latinoamérica y el Caribe.

El negocio de la prostitución reporta ganancias de 7 millones de dólares anuales.

En México ha cobrado dimensiones alarmantes, la expansión de las redes internacionales del crimen organizado, dedicados a la trata de mujeres, adolescentes, niñas y niños advirtió recientemente la comisión interamericana de la OEA.

El fenómeno se extiende por todo el territorio nacional sin disimulo y aseguran hay encubrimiento por parte de las autoridades competentes.

Las víctimas tienen entre 10 y 35 años y 90% son de Guatemala, Honduras y El Salvador.

En Tapachula, Chiapas prevalecen condiciones de alto riesgo pues hay 5 expendios de bebidas alcohólicas por cada escuela (hay 1552 expendios) y en cada una se explotan niñas entre 8 y 14 años. Se calcula en cerca de 21,000 las víctimas. A muchas de ellas se les trata con engaño, ya que no se les paga lo pactado y son maltratadas física y emocionalmente,

Son amenazadas de muerte a ellas o a algún familiar, si no les pagan lo que les deben por cuenta de traslado y alimento así como un alojamiento, además son obligadas a drogarse y a alcoholizarse.

Se les obliga a establecer amistad con las autoridades locales y federales, mismas que revelan la fecha de las redadas que se llevarán a cabo, previniendo así a los responsables de tan degradantes hechos.

Por otro lado, los investigadores de la UNAM Arun Kumar Acharya y Adriana Salas Stevanato reportan que en México entre 6 mil y 8 mil mujeres son traficadas y llevadas a estados como Guerrero, Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Hidalgo, Puebla, Michoacán, Colima, Veracruz y la Ciudad de México para explotarlas como prostitutas en el mercado internacional.

5 mil mujeres se trafican de México a Canadá, de las cuales de 10 traficadas de Chiapas 3 son llevadas a EU y a Canadá, mientras 7 se quedan en el país para ser prostituidas aquí.

México es el tercer país de 180 países en el que no hay avances en la materia de tráfico sexual.

La violencia de género es uno de los grandes problemas en el mundo: La UNICEF reporta que 60 millones de mujeres deberían de estar vivas y no lo están debido a la violencia asociada a la discriminación de género (más víctimas que las dos guerras mundiales juntas).

Tan sólo por mencionar un caso en la India y Pakistán por cuestiones de castas se ha practicado el feticidio e infanticidio contra las mujeres y se ha provocado un desequilibrio demográfico alarmante donde hay 35 millones de hombres más que la población femenina.

En materia de feminicidio México se ha dado a notar. En el periódico La Jornada del 19 de mayo del 2006 salió una nota donde reporta que más de 6000 mujeres perdieron la vida entre 2000 y 2005 según investigación sobre la violencia diagnóstica. Veracruz tiene una parte tristemente relevante con 1494 homicidios, 411 dolosos y 1083 culposos. En Chiapas se cometieron 1242 homicidios a niñas y mujeres; 863 en Guerrero; 743 en el D.F. No sólo es Ciudad Juárez y sus más de 470 muertas. El estado de México es el primer lugar en este triste rubro. Una nota en el Universal reporta que en el 2007 ya hay 75 mujeres y niñas muertas en el Estado de Mèxico

No hemos hablado de otros tipos de violencia como el abandono y la falta de apoyo económico. En México el 30% de las familias tienen como único soporte económico a la madre.

La misoginia (el odio hacia las mujeres que sigue siendo un cáncer mundial) es un elemento presente en la mente de muchos mexicanos.

En una reciente investigación el 10% de los hombres encuestados aceptó que consideran necesario ejercer algún tipo de violencia, incluyendo los golpes hacia las mujeres, sumémosle también los que no tuvieron el valor para decir que lo hacían.

Las estudiantes sufren también de violencia de género, de cada 10 estudiantes 3 reportan que han sufrido algún tipo de violencia.

Desde maestros misóginos que las insultan en clase y les dicen que deberían estar realizando labores domésticas, además de las que sufren acoso sexual por parte de compañeros y maestros, hasta la violencia intrafamiliar.

El machismo y la misoginia son 2 lastres mundiales tan dañinos como la drogadicción, el alcoholismo y la contaminación, pero poco reconocidos por la sociedad.
La Violencia de Género expresada en la Labor Tutorial.

La escuela no es una ínsula apartada de la sociedad, sino un engranaje más en la estructura del sistema.

No es extraño entonces, que en algunos casos que el tutor atiende, especialmente en el caso de las alumnas, aparezca la violencia de género. No tiene que expresarse mediante la violencia física o verbal, sino que puede adquirir en ocasiones formas mucho más sutiles, mediante una rígida asignación de roles en familias de corte patriarcal o matriarcal.

“Atiendes a tus hermanos, lavas los trastes y haces tu tarea” dice una madre que presurosa se alista para salir a una reunión social.


Caso S.

S es una chica esforzada y talentosa que logró terminar sus estudios de vocacional hace algunos años. Me platicó sus proyectos inmediatos, al concluir sus estudios. Deseaba ingresar a la Facultad de Comercio y Admón. en la UNAM. No es que deseara desertar del IPN, simplemente sucedía que esa carrera no existe en nuestra institución.

Hizo examen en las 2 instituciones por si quedaba rechazada de su primera opción y fue aceptada en ambas. Como las clases empezaron primero en el IPN inició sus estudios de Comercio Internacional mientras iniciaban los cursos en la UNAM.

Al inscribirse en la UNAM en Cd. Universitaria se dio cuenta de que había quedado en el turno vespertino. Las clases concluyen a las 9 p.m. y ella haría 2 horas de camino hacia su casa en Naucalpan. La respuesta de su padre fue terminante: “olvídate de la UNAM y sigue en el IPN”. La hija argumentó: “pero mi vocación está en la otra carrera”. “No me importa, tu no me vas a andar en la calle de noche”. “Puedo irme a vivir con mi tía que está a 15 minutos de la UNAM y ya me aceptó en su casa”. “Tú no vas a ningún lado sin mi consentimiento. Si tu hermana de 24 años todavía me pide permiso, con mayor razón tú”. “Pero mis 2 hermanos llegan a casa en la noche”. “Ellos son hombres y se saben defender”. “Pero….” “¡Ya basta”!, concluyó el padre.

S me platicaba sus desventuras en mi cubículo y los kleenex no le alcanzaban para secarse las lágrimas”. “¿Puedo platicar con tu padre?”, le pregunté. “Usted no sabe cómo es él”, me dijo.

Insistí en tener una entrevista con él y me mandó a decir que los asuntos de su familia sólo los decidía él.

Toda resignada fue a darse de baja en la UNAM. El administrativo le preguntó extrañado por qué se daba de baja, ella le comentó sus razones y él, con cara de asombro pidió que la esperara unos minutos y regresó con la buena noticia de que se podía inscribir en la mañana.
Caso A

A es una chica que cuando llegaba a la escuela siempre venía acompañada de uno de sus padres. A era vigilada de sol a sombra pues dudaban mucho de su reputación moral. A fue sorprendida de niña jugando a imitar escenas sexuales con un primo suyo y desde entonces fue tachada de ser una mujer liviana, y por tanto, requería de una vigilancia permanente. No podía salir sola a ninguna parte y esta atmósfera de opresión la deprimía constantemente. Igualmente los padres de A se negaban a platicar con orientadores o tutores.

A sufrió mucho durante su estancia en la vocacional, pero encontró en la elección de carrera el inicio de su liberación. Escogió la carrera de Biología que exigía a los alumnos aproximadamente 30 salidas al año a distintos puntos de país. Sus padres todavía insistieron en la posibilidad de acompañarla, cosa que fue rechazada por maestros y autoridades. Los hermanos que ocasionalmente la hacían de vigilantes desistieron, el padre enfermó, la madre se dedicó a cuidar a su esposo y A gozó de golpe y porrazo de la anhelada libertad. A fue a terapia, que le hizo mucho bien y concluyó sus estudios y se casó casi al mismo tiempo. La última vez que supe de ella estudiaba su maestría en el área que afortunadamente le había gustado, su padre había muerto y en su lecho de muerte le había pedido perdón por haber sido tan estricto con ella.
Caso L

La labor de niñera es un asignación de roles que acompaña a nuestras alumnas en muchas ocasiones.

L es una alumna que mientras yo daba clase observaba detenidamente un álbum de cómics japoneses llamados mangas.

La imagen me enojó, pero le pedí que guardara su álbum y me lo enseñara más adelante en el cubículo. La verdad es que no esperaba que fuera y me llevó su álbum y me explicó las historias. Me dijo que se tenía que ir pues tenía que cuidar a su hermanito que padecía síndrome de down.

Me explicó que su padre era alcohólico y que golpeaba a su madre. Un día su madre decidió dejarlo, y se encaminó a casa de su abuela. En la casa de la abuela no encontraron la paz pues ésta culpaba a su madre de su fracaso matrimonial. La madre se consiguió un novio, de apariencia hippie, al que veía todos los días en el umbral de la casa. Los reproches de la abuela eran constantes y un día la madre de L decide abandonar la casa e irse al departamento que una amiga le prestaría por tiempo indefinido.

L iba a la secundaria y un día se dio cuenta de que el novio ya estaba adentro de la casa y que iba a fungir como padrastro. Este tenía una ocupación bastante peculiar pues hacía bolsitas de harina que luego se llevaba con rumbo desconocido. A la pregunta sobre qué era eso, el padrastro decía que eran bolsitas de harina.

Un día la madre y el padrastro discuten bastante fuerte y él se va de la casa. Cuando L ya estaba por terminar su vocacional y repartía el tiempo entre hacer tareas y cuidar a su hermano, llegó un día su padre ya rehabilitado y pidió a su familia que volvieran con él a su hogar.

L estudia superior y parece que la vida le sonríe un poco más.




Caso K

K es hija única que nació no entre las mejores circunstancias. Su madre era una secretaria de nivel medio superior que se había enamorado de un profesor de esa escuela. Al saber que la mamá de K estaba embarazada, el profesor de deslindó de todo compromiso (era casado y tenía hijos) y la mamá de K asumió la total responsabilidad de la hija que venía en camino.

Como su casa estaba muy cerca de su trabajo decidió no mudarse de allí, de tal manera que la niña desde muy pequeña paseaba por los pasillos de la escuela e innumerables algunas veces se encontró con su padre, quien fingió no verla. Así fue por 17 años. El parecido físico entre ambos era evidente. Una de las peores violencias que puedes sufrir es el de ser negado o ignorado por uno de tus progenitores. K me contó su historia cuando estaba 6º semestre. Su depresión era tan evidente que la mandé a psicoterapia de grupo con una amiga y que le dio muy buenos resultados. La atmósfera familiar no era nada gratificante, K vivía con su madre. Su abuela padecía Alzheimer y sus 2 tíos solteros eran alcohólicos. K vivía en un ambiente de sobreprotección, su madre no le daba permiso de ir a ningún lado (tal vez temerosa de lo que a ella le había pasado). No quería que su hija fuera a psicoterapia, aunque terminó aceptándolo.

K estudió informática, allí conoció a su novio, con el que se casó al terminar su carrera, es madre de una bella niña y poco a poco va desarrollando su proyecto de vida.

Hay muchos casos que por cuestiones de tiempo y espacio no he podido relatar. La labor tutorial enfrenta tiempos complicados. Recientemente la SSA reportò que 14 jóvenes entre 15 y los 24 años, deciden quitarse la vida (cada 1.40 minutos) La labor tutorial requiere de una capacitación permanente, de una estrecha colaboración con distintas instituciones de salud, de no llevarse los problemas a la casa y de un apoyo permanente del Instituto a los tutores.

BIBLIOGRAFÍA

1.-Padres que odian Susan Forward ed.Grijalbo.

2.-El mexicano psicología de su destructividad Francisco González Pineda

Ed. Pax-Mex.

3.-Isunza M. de la Mora incorporación del Universidad Autónoma



estudiante del nivel medio universitario. Metropolitana (2006).


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