Página principal

La tutela diferenciada ante la revolución pos cautelar: procesos urgentes sub cautelares y mini diferenciados


Descargar 60.15 Kb.
Fecha de conversión22.09.2016
Tamaño60.15 Kb.
La tutela diferenciada ante la revolución pos cautelar: procesos urgentes sub cautelares y mini diferenciados
Por Dr. CARLOS ALBERTO CARBONE
Suma:

I. LA TUTELA PROCESAL DIFERENCIADA: NUESTRA CONCEPCIÓN REVISITADA II . PROCESOS URGENTES SUB CAUTELARES E INFRA O MINI DIFERENCIADOS. 1. Las llamadas medidas sub o pre cautelares en el derecho administrativo 2 Medidas sub o pre cautelares y procesos de familia: la violencia doméstica 3¿Medidas infra o mini cautelares en otros procesos civiles? III .PROCESOS INFRA O MINI CAUTELARES URGENTES PERO DIFERENCIADOS



El pasado es como una foto, un suvenir

La certidumbre no es más que ilusión

Y el reposo no es el destino del hombre

El derecho es la profecía del caso concreto

Oliver Colmes

I. LA TUTELA PROCESAL DIFERENCIADA: NUESTRA CONCEPCIÓN REVISITADA

Hace nueve años tuvimos oportunidad de referirnos a lo que sea la tutela procesal diferenciada en oportunidad del último Congreso Nacional de Derecho Procesal del milenio anterior celebrado en 1999 en San Martín de los Andes con relación a los llamados procesos urgentes como la medida autosatisfactiva, la sentencia anticipada o despacho interino de fondo que revolucionaron la teoría cautelar clásica.

Es que el molde de lo cautelar, cuyo norte es el asegurar el resultado práctico de la sentencia, su no coincidencia con la pretensión principal precisamente por su accesoriedad e instrumentaliad incluidos sus requisitos de despacho favorable como la verosimilitud, el peligro en la demora, desde hace años entraron en crisis, se revolucionaron y más aún, trasmutaron esos procesos cautelares que en muchos casos no eran más que un trámite como el embargo, la inhibición, etc hacia procesos totalmente distintos como la medida autosatisfactiva y el despacho interino de fondo. Mas aún, la naturaleza de ambos, sus requisitos y trámite a su vez generaron numerosos debates ante su nula regulación – salvo algunas actuales excepciones provincianas - que hoy vemos todo esto como un fenómeno que llamamos la “Revolución pos cautelar”1[1]

Todo ello generó una nueva filosofía, pero como bien dice Verde el autor italiano “ de contorno incierto como toda filosofía” 2[2]

En nuestra opinión una porción de la doctrina del proceso urgente si bien es elocuente en la excursión por distintas medidas, que anticipan la tutela como expondremos supra, no discrimina docentemente en la diferenciación de las que son de índole estrictamente cautelar, tributarias de un proceso principal, con las es­pecíficamente autosatisfactivas, entendidas como proceso autónomo y exclusivo.-

Hoy nos parece adecuado entonces hablar del proceso poscautelar en los umbrales de este nuestro siglo veintiuno, como continente de estos contenidos nuevos, que desbordan las medidas cautelares clásicas que solo se refieren a diversos tipos de aseguramiento de bienes o personas y que apuntan solo a un peligro de infructuosidad de la sentencia futura: embargo, inhibición, anotación de liists, intervenciónes, medida de no innovar, secuestro, depósito, aseguramientos probatorios, etc.

La filosofía sobremoderna 3[3] o posmoderna del proceso urgente, supera notablemente esa teoría cautelar.4[4]

Todo lo discurrido nos convenció para que hoy ratifiquemos entonces lo que venimos afirmando desde hace tiempo: nació una nueva categoría la que llamamos en su oportunidad “tutela jurisdiccional diferenciada” 5[5] por cuanto son procesos diferenciados por la urgencia ( medidas cautelares , hábeas corpus, amparo, hábeas data, interdictos posesorios, las medidas autosatisfactiva y a los despachos interinos de fondo o anticipatorios) o la evidencia (autosatisfactivas para exhibición del libros sociales, corte de ramas o raíces del vecino, anticipaciones patrimoniales como barruntaba Rivas hace tiempo, etc.) pero también junto con otros específicos procedimientos 6[6] y diversos institutos como la protección de los llamados derechos de tercera generación de los intereses difusos, el derecho ambiental con su relación con daños a la ecología, algunas tutelas procesales del consumidor , etc.

En rigor de verdad, la tutela procesal diferenciada encierra una serie de institutos procesales que cumplen a la medida una importante función del proceso que es la satisfacción del objeto pero en un momento tradicionalmente no previsto: el último, o sea la sentencia como premio de un incansable trabajo que es la secuencia procesal.

Podrá decirse entonces que en este tipo de procesos la satisfacción es relativa, porque podría llegar a revisarse en un ulterior proceso (como sucede en el monitorio propuesto como carril del proceso autosatisfactivo) o dentro del mismo proceso como sucede con la sentencia anticipatoria o despacho interino de fondo. Pero no podrá negarse que de todas maneras se habrá eyectado la insatisfacción, independientemente de la llamada cosa juzgada material porque se ha cumplido el fin y el resultado satisfactorio que es el la realización concreta, aquí y ahora de la finalidad.

Habrá tutela jurisdiccional diferenciada en todos aquellos casos que ejemplificamos y que tienen común denominador en que puede caer en “desprestigio” el fundamental derecho a la justa y efectiva tutela jurisdiccional.

No se nos escapa que en la novísima postura de la tutela procesal diferenciada

brillantemente rediseñada se ha visto como luminaria de nota, que esté el caso enmarcada en un proceso autónomo como la autosatisfactiva desechando en tal carácter a tutelas que no lo están como el despacho interino de fondo 7[7]

Desde otro lado se advierte que Berizonce no pone el acento esencial en la autonomía de la tutela como puede barruntarse de su extenso catálogo enunciativo. Pero donde si tenemos dudas, y nuestra postura es solo un trivial ejemplo – de ahí la frase del epígrafe - que pueda establecerse como desea dicho autor un cartabón seguro y objetivo que permita identificar y, de hecho acotar y restringir, las situaciones –mejor, los derechos- que merecen por excepción eludir la regla de la cognición plena para ser objeto de una tutela diferenciada que se articule mediante específicas técnicas orgánico funcionales o procesales. Lo que a contrario lleva a ratificar la regla de la universalidad del proceso de cognición plena, 8[8] ya que si bien esto es real en cuanto al continente del instituto, se complica a la hora de perfilar nítidamente su contenido.

Viene a nuestra memoria aquella idea que trazamos de la “jubilación del proceso civil” y tiramos como una “botella al mar” 9[12] recordando las palabras de Verde que referían al actual estado de cosas del proceso urgente italiano, al enfatizar que conspira contra su eficacia “el confuso panorama de la justicia civil de nuestro país, la ignorancia del legislador, sumado a los defectos de organización” males que prevalecen hoy entre nosotros – todavía - por cuanto la nueva instancia no encuentra en la acción tradicional la adecuada tutela 10[13]
Por lo demás, estamos ciertos que la tutela procesal diferenciada, es primero de todo, tutela: la satisfacción efectiva de los fines del derecho, la realización de la paz social mediante la vigencia de las normas jurídicas11[9] término que los autores modernos 12[10]se alegran al ser rescatado por la moderna ciencia procesal a la hora de pergeñar la llamada tutela efectiva que irrumpe como un derecho constitucionalizado

Y es diferenciada, porque necesita un marco distinto al normal proceso de conocimiento, y esto lo marca la existencia una necesidad determinada y particular 13[11]


El caso concreto nos dirá si demanda una tutela diferente al inerte y nunca más que ordinario – ese que no se distingue por cualidad alguna – proceso vetusto de conocimiento general.

II . PROCESOS URGENTES SUB CAUTELARES E INFRA O MINI DIFERENCIADOS.
1. Las llamadas medidas sub o pre cautelares en el derecho administrativo

Este neologismo procesal como varias revoluciones lindantes con lo cautelar - tal la mal llamada cautelar autónoma porque es realidad es un proceso autosatisfactivo, aunque de esto daremos cuenta infra – al parecer tiene su ancla también el derecho administravio, más bien en el ámbito contencioso.

Se lo ha referido como el procedimiento que imprime el juez cuando como alternativa, previo a la cautela solicitada contra el Estado por el actor por cuanto de despacharla sin más se pueden generar determinados perjuicios sino se cuenta con el material de estudio necesario, requiere a la administración que en un breve plazo produzca un informe sumario sobre el planteo del administrado, acompañando en su caso copias de las actuaciones administrativas que eventualmente hayan precedido la actividad estatal, dada la incapacidad jurídica y moral de insolventarse de ésta; pudiendo el juez agregar a aquel traslado, la orden a la Administración que se abstenga de llevar a cabo un comportamiento que implique la abstracción del objeto que se pretende tutelar, hasta tanto resuelva la medida solicitada, lo que hará una vez producido el informe en cuestión 14[14]

A esta especial medida que se la denomina como precautelar o subcautelar y tiene fundamento principalmente en la inminencia del peligro, que en el caso concreto debe revestir determinadas características especiales, y que si bien requieren la presencia de cierta verosimilitud en el derecho, este recaudo es relevado a un segundo plano.15[15] Evitando el daño potencial para el administrado 16[16]

Es decir que esta medida precautelar, se otorga mientras estudia la procedencia de la medida cautelar que consiste en la suspensión preventiva de los efectos de un acto administrativo, lo que se explica dado el grado de legitimidad primigenia que se considera que tienen este tipo de actos estateles, al menos debiera tenerla. Producida esa medida precautelar, vgr. envio de los antecedentes administrativos respectivos, el juez está en condiciones de analizar los recaudos del despacho de la medida cautelar impetrada: verosimilitud en el derecho, periculum in mora, grávamen irreparable, etc.

La jurisprudencia ha encontrado el fundamento normativo de estas medidas cautelares previas, en el art. 232 del CPCN que regula las llamadas medidas cautelares genéricas 17[17]; entendemos se consagra en este tipo de medidas pre o sub cautelares el llamado principio de adecuación que mencionanos supra.-

Quiere decir que este tipo de procedimientos sub, pre o minicautelares, tienden en su norte posponer aquél análisis de la verosimiliud y evitar peligro en la demora o daño irreparable, pudiendo suspender provisoriamente el acto impugnado a resultas de lo que se disponga al entrar el juez en el análisis de la medida cautelar, - una vez producido el envio de actuaciones requeridas a titulo sucautelar- casi siempre de tipo innovativo tendiente a suspender hasta que llegue la sentencia el acto administrativo.
2 Medidas sub o pre cautelares y procesos de familia: la violencia doméstica
La onda expansiva de estos mini procesos cautelares alcanzó a los procesos de familia, sobre todo en materia de violencia familiar del que dimos cuenta en su oportunidad como un signo de conformidad con tal novedad18[18] como tambió lo hizo Peyrano 19[19]

Debemos acudir la norma cordobesa, la ley 9283/06, para definir que entendemos por se entenderá por violencia familiar: toda acción, omisión o abuso dirigido a dominar, someter, controlar o agredir la integridad física, psíquica, moral, psicoemocional, sexual y/o la libertad de una persona en el ámbito del grupo familiar, aunque esa actitud no configure delito (Art. 3).


El Artículo 5º establece minuciosamente los siguientes tipos de violencia que amparan la ley que por supuesto puede hacerse extensivo al resto de las normas protectoras en la materia y en defecto de ellas como fuente de protección para ser aplicado por los jueces comptentes, especializados o no:
    a) Violencia física, configurada por todo acto de agresión en el que se utilice cualquier parte del cuerpo, algún objeto, arma, sustancia o elemento para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física de otra persona, encaminado hacia su sometimiento o control;
    b) Violencia psicológica o emocional, originada por aquel patrón de conducta, tanto de acción como de omisión, de carácter repetitivo, consistente en prohibiciones, coacciones, condicionamientos, intimidaciones, amenazas, actitudes devaluatorias o de abandono, capaces de provocar, en quien las recibe, deterioro o disminución de la autoestima y una afectación a su estructura de personalidad;
    c) Violencia sexual, definida como el patrón de conducta consistente en actos u omisiones que infrinjan burla y humillación de la sexualidad, inducción a la realización de prácticas sexuales no deseadas y actitudes dirigidas a ejercer control, manipulación o dominio sobre otra persona, así como los delitos contra la libertad y el normal desarrollo psicosexual, respecto de los cuales esta Ley sólo surte efectos en el ámbito asistencial y preventivo, y
    d) Violencia económica, provocada por acciones u omisiones cuya manifiesta ilegitimidad implique daño, pérdida, transformación, sustracción, destrucción, ocultamiento o retención de bienes, instrumentos de trabajo, documentos o recursos económicos, por las cuales las víctimas no logran cubrir sus necesidades básicas, con el propósito de coaccionar la autodeterminación de otra persona.
Es que cuando se denuncia un hecho de este tipo, muchas veces el juez no tiene un conocimiento en el grado de verosimilitud o probabilidad para disponer una medida cautelar en torno a la protección de la víctima o autosatisfactiva en torno a la exclusión del agresor si solo se intenta tal pretensión, o anticipatoria se se incoa en el marco de un proceso de conocimiento familiar, por ejemplo previstas en Ley 12.569 de Buenos Aires, arts. 7 inc. "h", 13 y 23

Puntualiza hoy la doctrina, como espejo de la administrativa, que el juez para analizar debidamente estos presupuestos entonces puede despachar estas medidas que son llamadas aquí sub cautelares 20[20]

Iguales medidas han sido consagradas en la ley Nacional 24.417 y otras locales como Entre Rios mediante Ley 9198 o Santa Fe según la Ley 11529 de Protección contra la violencia familiar. Reglamentado por decreto 1745/01 Pub. B.O. 27.07.0121[21], más reciente ley Cordobesa Ley 9283/06, etc. pudiendo actuar como medidas mini cautelares además, a los fines de reunir evidencias sobre la violencia psicológica o sexual que denuencia la víctima informes médicos para evaluar la verosimilitud o probabilidad o certeza suficiente de la protección solicitada.

. Ello porque se sostiene que la simple denuncia no es conocimiento del hecho, por lo cual este proceso mini cautelar contribuye aquí a robustecer la verosimilitud o la probabilidad del remedio pacificador solicitado

Entonces se postula que con la simple denuncia, por el peligro y seguridad de que se concreten las violencias denunciadas o se sigan cometiendo y se agrave, antes de la exclusión del hogar porque todavía no está robustecido la verosimilitud – falta el informe psicológico en el caso de violencia psiquica, o médico en el caso de las físicas, etc. , se puede ordenar como medidas minicautelares un catálogo tipificadas en las leyes citadas y ejemplificado por Sosa : prohibicion de acceso a la vivienda común, de contacto en determinado radio de acción del agresor y la víctima, y restitución de efectos personales previstos en el art. 7 de la ley 12569 la ley provincial bonaerense, antes referidas y sus similares.22[22]

En este parecer se distinguen de la medida cautelar, autosatisfactiva o anticipatoria porque hay menos verosimilitud pero más que un simple peligro en la demora y también porque protegen menos que la cautelar y encuentran su fundamento Tutela efectiva consagrada en el art. 15 Constitución Buenos Aires23[23]

Que este derecho no esté consagrado expresamente en otras constituciones locales o en la nacional no es óbice para su fundamemto en la carta magna, cualquiera que sea por cuanto el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva ha sido proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 10), en el Pacto de Derechos Civiles y Políticos (art. 14) (Adla, XLVI-B, 1107), en el Convenio de Roma para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (art. 6°) y el Pacto de San José de Costa Rica de Derechos Humanos (arts. 8° y 25) (Adla, XLIV-B, 1250).
No está claro si en este tipo de medidas mini cautelares puede exigirse contracautela.

Algunos sostienen que sería procedente si aquella podría contribuir a neutralizar o minimizar los costos para el afectado en caso que la decisión judicial pudiera resultar a la postre equivocada 24[24] mientras que las voces divergentes sostienen, a nuestro juicio más acertados, locontrario.-25[25]


Pensamos que esta garantía no sería procedente dado la mínima afectación de la medida mini cautelar.
3¿Medidas infra o mini cautelares en otros procesos civiles?

Nos parece que las consideraciones vertidas para el andamiaje de este novísmo instituto infra cautelar pueden trasmutarse hacia otros ámbitos del proceso civil, o laboral,.

En rigor de verdad, la novedosa teoría de las medidas sub cautelares en el derecho adminsitrativo y familiar nada empece para adoptar y adaptar la visión a los procesos diferenciados tales como los autosatisfactivos y anticipatorios, éstos últimos en su variante de innovativo o interinal

III .PROCESOS INFRA O MINI CAUTELARES URGENTES PERO DIFERENCIADOS



I. Anclaje

Si el fundamento del descubrimiento de los procesos sub o infra cautelares se basa en robustecer el grado de conocimiento de cada medida, evitando perjuicios de una resolución acotada sobre los mismos, nada obsta a nuesto acerto ut supra expresado.

Máxime cuando en estos procesos diferenciados no está en juego la mera verosimilutd sino un grado de conocimiento mayor como la fuerte probabilidad o la certeza suficiente. Ante un rigor más pesado entonces, en casos de urgencia, y para evitar daños irreparables de acaecer de modo inmediato, cierto es que con este presupuesto arrollando en la especie a los otros referidos, bien pudiera el juez despachar estos gérmenes de tutela diferenciada para evitar malos mayores mientras se acredita o no la fuerte probabilidad exigida para el despacho favorable de las autosatisfactivas y la certeza suficiente de los despachos interinos de fondo.

Es que a nuestro modo de ver, en realidad los casos de la llamada tutela cautelar personal en materia de familia, muchos institutos de la leyes protectoras contra la violencia familiar encajan no en la tutela cautelar clásica sino en la autosatisfactiva y la anticipatoria.

Asi la exclusion del hogar cuando se pide con el solo propósito de salvaguardar la interidad fisica o psiquica de la victima, sin acudir en el futuro a otro proceso del mismo tenor o dentro de otro proceso familiar, es decir de modo autónomo, dicha exclusion o reintegro si la víctima tuvo que dejar el hogar comun por su seguirad, debera llevar el carril de la medida autosatisfactiva.

Por otra parte se solicita en el marco de un proceso de conocimiento familiar, separacion, divorsio, que tendrá como logica consencia el efecto del cese de la cohabitación, no hay dudas entonces que decretada incidentalmente, devendrá en un despacho anticipatorio.

Como desarrollaremos más adelante, tanto la fuerte probabilidad como grado de cognición de las medidas autosatisfactivas y la certeza suficiente de la tutela anticipatoria, son plus notable a la mera verosimiltud de las medidas cautelares clásicas y por tanto, ante del desacho de diversos procedimientos tendientes a minar los efectos indeseados de la violencia familiar, como es la exclusión del hogar, a veces se necesitará echar mano de lo que llamamos mini o infra procesos diferenciados mientras de modo breve, sumarisimo se acredita o no dicho grado de cognición.

En materia de exclusión del hogar, el simple fumus del perjuicio irreparable abonará echar mano de estos procedimientos que garanticen míninamente la seguridad de la víctima y de suyo tengan una injerencia más leve en el ámbito de libertad del demandado como agresor hasta tanto, prístinamente y de modo inmediato se acredite la fuerte probabildiad si es una medida autosatisfactiva y la certeza suficiente si la exclusión encaja en la tutela anticipatoria.

Pensamos que se puede decretar el juez en estos casos incluso por un lapso de tiempo breve ya que seguramente se están despachando medidas de pruebas urgentes para acreditar los hechos denunciados, otras medidas novedosas como las traídas por la ley cordobesa prenombrada en su art. 21 inc. c) -inaudita parte- cuando razones de seguridad lo aconsejen, el inmediato alojamiento de la o las víctimas en el establecimiento hotelero o similar más cercano al domicilio de éstas. Asimismo, en todos los casos, podrá disponer que el alojamiento temporario sea en la residencia de familiares o allegados que voluntariamente acepten lo dispuesto, o como la captada en el inc. e) Prohibir al agresor comunicarse, relacionarse, entrevistarse o desarrollar cualquier conducta similar, en relación con la víctima, demás personas afectadas, testigos o denunciantes del hecho; sin dejar de mencionar la establecida con buen tino en el inc   f): Incautar las armas que el agresor tuviere en su poder, las que permanecerán en custodia en sede judicial-
Pero la letra de la ley no agota el elenco de las posibles medidas subcautelares, las que habrán de depender de las circunstancias del caso y de la creatividad jurisdiccional. V.gr. podría disponerse la notificación al presunto autor, mejor si a través de la policía que debe abstenerse de todo acto de perturbación o intimidación contra la víctima, bajo apercibimiento de multa o trabajos comunitarios o de pasar los antecedentes a la justicia penal en caso de cometer el delito de desobedien-cia, etc. 26[26]

Es que hay casos en la protuberancia de la violencia sufrida se comprueba a simple vista, al acudir la víctima herida, o con huellas de maltrato o castigo físico al tribunal, o el juez tiene en su poder de modo inmediato la constación de las lesiones provenientes de un sumario penal y se de postuló la exclusión de modo autosatisfactivo, la fuerte probabildiad de la razón de la demandante está acreditada, la irreparabilidad del perjuicio respecto de la seguirad de la misma, más aun, por lo cual de modo urgente, y sin sustanciación previa el juez podrá despachar la exclusión.

Esta probabilidad manifiesta, clara, no será ostensible al momento de la presentación si se alegan maltratos psicológicos por ejemplo. En estos casos, salvo constancias médicas de especialistas sumamente contundentes que dictaminen de modo imperioso una exclusión inmediata del agresor psíquico el juez deberá quizás con tales constancias como máximo echar manos de estos procedimientos infra o mini diferenciados, como el alojamiento en un hotel o en casas de amigos o familiares de la víctma mientras resuelve, sumariamente y de modo inmediato esa exclusión autosatisfactiva. Pero si necesita además del informe del psiquíatra o psicoóogo forense formar una junta médica, la medida autosatisfactiva deberá rechazarse como tal y entonces debatir la pretensión en un proceso de conocimiento afín para tramitar la exclusion

Quizás de darse este caso, tampoco podra adelantar la tutela si se pidió en el marco de un proceso de conocimiento como los ante referidos; lo importante de destacar, es que cuando así sucede el despacho interino puede despacharse sin problema alguno luego de escuchar a la demanada y contar con alguna de las probanzas antes referidas.

Quiere decir que podemos hablar de un nuevo grado de conocimiento en la materia: la simple apariencia como pilar de despacho de los procesos mini cautelares, en un peldaño incluso menor al de la verosimilut inherente a las medidas cautelares

Es que como veremos infra , la regla en materia de tutela anticipatoria es el despacho favorable siempre luego de escuhar al deamandado y la posibilidad que las partes introduzcan en esa instancia sumarísima alguna probanza idónea, siempre y cuando la urgencia del caso no amerie el despacho insustanciado para seguriad de la víctima.



2. ¿Medidas infra o mini autosatisfactivas y anticipatorias en otros procesos civiles?

Aquí también nos parece acotar, no agotar, la idea Nos que las consideraciones vertidas para el andamiaje de este novísmo instituto infra diferenciado en materia de tutela familiar contra la violencia, pueden trasmutarse hacia otros ámbitos del proceso civil, o laboral a la hora despachar medidas autosatisfactivas o anticipatorias, al solo efecto de acreditar de modo sumarísimo e imediato la fuerte probabilidad o la certeza suficiente.



Aquí también, como no vamos a poder tomar contacto con este grado de cognción superador de la verosimilitud, el juez, siempre al solo efecto de impedir que se sufra en el actor un perjuicio irreparable, o si este ya está alojado y se intolerable su permanecia, acudir a estos mini o infra despachos diferenciados por un laspo de tiempo determinado u otorgando alguna medida de menor intensidad en contra del demandado.




1[1] Carbone Carlos Alberto “La revolución Poscautelar” en Medidas Cautelares (Angelina Ferreira de de la Rúa Directora) Ed. Advocatus, Córodoba, 2008 pag. 58 y sgtes.

2[2] Verde Giovanni, “L’a atuazioni della tutela d’urgenza” en el Libro “La tutela d’urgenza” Rimini, Ed. Maggioli 1985 pag. 81 expresión tomada en préstamo por cuanto él se refería al proceso ultra ejecutivo italiano.


3[3] Auge Marc en los libros “El sentido de los otros” y “Hacia una antropología de los mundos contemporános” elige el término en vez de “posmoderno”, citado por Peyrano, Jorge en “Medida Autosatisfactiva: forma diferenciada de tutela ..” J.A. 29/7/98 y en Medidas Autosatisfactivas op. cit. pag.21


4[4] Carbone Carlos “La Revolución Pos Cautelar” Ed. Nova Tesis, (libro en publicación)


5[5] Contribuyendo a la elaboración de la teoría de la tutela diferenciada Proto Pisani en su obra “Lezione di Diritto Procesasuale Civile” Ed. Jovene, Nápoli 1996 2da. De. Pag. 597 y en “Problemi della c.d. tutela giurisdizionale diferrenziata” in Appunti sulla giustizia civile pag. 18 y stes. Tarzia, G. “La tutela de dúrgenza” op. cit. entre muchos otros. La doctrina nacional usó el término “tutela procesal diferenciada” < Berizonce en “La tutela anticipatoria en Argentina, op. cit pag. 12 nota 50 quien refiere que esto estaba en la idea de Mauro Cappelletti en su obra “Jurisdicción constitucional de la libertad” (Ed. Unam, México 1961) y el más reciente “Acceso a la Justicia” (Milán, 1978 Vol. 1 pag. 66/107) >. Por otro lado también se refirió al término Gelsi Bidart en “Tutela procesal diferenciada” en Revista de Estudios Procesales Nº 1 Medidas Cautelares. Ed. Rubinzal y Culzoni, Sta. Fe 1998 pag. 15 Recientemente lo capta también Peyrano “ Medida autosatisfactiva: forma diferenciada de tutela” en el Libro Medida Autosatisfactivas op. cit para citar algunos.

6[6] Ríos Gustavo “ La inyucción santafesina” J.S. Nº 3 pág. 27 que permite mediante la reforma de la ley 10.259 al art. 260 del CCCSF el cobro de honorarios y costas judiciales “dentro del juicio o incidente..por cuerda separada, una vez aprobada en el juicio la liquidación respectiva, procediéndose a intimar por tres días el pago de la misma.. con solo una previa intimación por tres días..” sin necesidad de acudir al juicio de apremio.

7[7] Peyrano, Jorge Walter “Qué es y qué no es una tutela diferenciada, en argentina? En www.elateneo.org.ar                                                                                              

8[8] Roberto O. Berizonce fundamentos y confines de las tutelas procesales diferenciadas En www.elateneo.org.ar


9[12] Carbone Carlos Lineamientos para una futura reforma. Jubilemos al Proceso Civil “Botella al mar para la diosa justicia” Ponencia presentada en el IXX Congreso Procesal Nacional de Corrientes de 1997, en el E.D. boletín Nº 9473 del 30/03/98.


10[13] Alientan nuestra idea de jubilar al proceso civil inmóvil “VITANTONIO, Nicolás “Las medidas autosatisfactivas en el derecho Laboral” en Libro Medidas Autosatisfactivas Ed. Rubinzal y Culzoni, Sta. Fe 1999 pag.574 GARCÍA Laura y GLIKSTEIN, Sylvina “ Los procesos urgentes, medidas autosatisfativas y sentencias anticipatorias” en Zeus, T. 84, boletín del 13/12/2000 PEYRANO Marcos, VAZQUEZ FERREYRA, Roberto “ Digesto Práctico La Ley: Medidas Cautelares y Procesos Urgentes” Ed. La Ley, Bs,. As. 2001 pag. 673.


11[9] ..COUTURE, Eduardo; “Fundamentos del Derecho Procesal Civil”, Depalma, Bs.As., 1990, pag.479/80).-


12[10] VARGAS, Abraham Luis; “Teoría sobre los Procesos Urgentes”, en “Medidas Autosatisfactivas..”, op.cit., pag.116 y ss, Santa Fe; Marfil A Manuel “La division clasica o tripartita de los procesos y su vigencia en la actualidad” Trabajo inédito presentado en el Curso de Capacitación del Poder Judicial de Entre Ríos 2007


13[11] Peyrano, op cit

14[14] GUGLIELMINO, Osvaldo C., "Medidas cautelares contra la administración" en Revista Actualidad en el Derecho Público, N° 13, Editorial Ad Hoc, Bs. As., mayo-agosto 2000. pag. 100

15[15] Oroz, Miguel H. E. “La admisión de las medidas precautelares en el proceso administrativo bonaerense” LLBA T. 2004 pag. 249

16[16] DOS SANTOS, Marcelo Bruno, "Las llamadas precautelares contra la administración pública: un aporte pretoriano al debido resguardo de la tutela judicial efectiva", DJ, 2003-D-1225;

17[17] Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires (SCBuenosAires) ~ 2003/09/24 ~ Eco-System S.A. c. Provincia de Buenos Aires LLBA 2004, 249


18[18] Carlos A. Carbone Los procesos infra o minicautelares en materia

contenciosa administrativa y de familia Zeus Nº 8060 el 08/11/2006





19[19] Peyrano Jorge “Tendencias ...op cit. pag. 181

20[20] Sosa, Toribio E. “Medidas pre o subcautelares en materia de violencia familiar” LA LEY 2005-C, 940

21[21] Zeus T. 76, L-45)

22[22] Sosa, ibidem

23[23] Ibiden

24[24] OROZ, op. cit.; Sosa, op cit

25[25] Dos Santos, op cit.

26[26] Ibidem


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje