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La transubstanciacion del vino a la luz embriaguez que hace divina la palabra omar al khayyam ibn alfarid hafiz


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Mural del Palacio de Jausak, Samarra

Dos bailarinas.

Museo de Arte Turco e Islámico, Estambul



LA TRANSUBSTANCIACION DEL VINO A LA LUZ

EMBRIAGUEZ QUE HACE DIVINA LA PALABRA

OMAR AL KHAYYAM - IBN ALFARID HAFIZ

Y

DOS POETAS MEXICANOS DEL SIGLO XXI

FRANCISCO MAGAÑA - LUIS ARMENTA

Ponencia presentada en el Centro de Literatura de Irán

Primera Semana de Literatura Latinoamericana

Tehrán Mayo 26 AL 31 2007

Agradezco a la Dra. Najmeh Shobeiri la invitación a participar en la Primera Semana de Literatura Latinoamericana a celebrarse en la ciudad de Tehrán, reuniendo a compañeros poetas de toda Hispanoamérica, hermanados por el vocablo universal del amor y la paz. Edmond Jabès dijo: La escrirtura es un camino que no tiene fin; un trayecto siempre por hacerse, por andarse. No es posible decir donde y cuándo- o cómo- termina. Hoy la escritura ha sido quien que me trajo hasta aquí, y la magia de las historias de Las mil y una noches, que cubrieron de fantasía mis años infantiles, se hacen realidad.

Venir a Irán, cuna de grandes poetas y filósofos, de los poderoso Ciro y Darío, que hicieron temblar al mundo conocido bajo su dominio, y ver los vestigios de la cultura, que desde la edad de Bronce ha dejado huella en la historia del mundo, es corroborar que la palabra escrita no tiene fronteras, y el espíritu del ser humano es fraterno, porque todos hemos salido de las manos de Dios, que puso en el alma del poeta, el indeleble vocablo del amor, la justicia y la paz.
De la manera más humilde quiero compartir el fruto de mi trabajo literario en idioma español, con mis hermanos iraníes, gentiles anfitriones que al crear este Encuentro, valorizan lo que allende el mar, en nuestra lejana América, se escribe.
El agradecimiento es la memoria del corazón, y ustedes ya forman parte de ese acerbo.
Con cariño y respeto
Laura Hernández Muñoz
Todo aquel que se atreve a escribir poesía

sin estar poseído por el delirio que este arte exige,

creyendo que puede ser poeta tan sólo por escribir

de acuerdo con determinados recursos técnicos

estará muy lejos de ser un verdadero poeta.

Pues la poesía de los letrados siempre será

eclipsada por aquella que destila locura divina.
Platón

Este concepto, emitido por uno de los pilares de la filosofía universal, reafirma la creencia de que para penetrar al mundo de la poesía tenemos que abrir la puerta de los estados alterados, como medio de inspiración para crear y liberar el espíritu, logrando así la iluminación poética. El sufismo, corriente mística del Islam, trasciende las cadenas de la religión hacia una esencial forma de contemplación -mística salvaje- más allá de cualquier ideología. El poeta no pretende tan sólo utilizar el lenguaje sino fundirse en comunión con él. Hace cerca de mil años un poeta sufí decía del sufismoi que era un sabor, porque su objeto y su fin podrían definirse como una sabiduría directa de verdades trascendentes, más comparable con las experiencias de los sentidos que con el conocimiento que procede de la mente. "¿Dónde está la sabiduría que perdimos con el conocimiento?", anotaría para el caso un poeta de Occidente.

“Los maestros sufíes describen diversas especies de oración: la oración litúrgica, la oración silenciosa o meditación, la contemplación solitaria, la danza, la remembranza de los nombres divinos. El sentido final del sufismo es la santidad, pero una santidad creada, particular, individual -aun inversa, como la del malamatí que concita la reprobación- ya que la originalidad es inseparable de la unidad. Lo que en términos poéticos se aproximaría de alguna manera al estilo, el estigma, esa marca particular que nos hace universales. La santidad del poeta es su estilo. A semejanza del taoísmo y del zen, el pájaro sufí establece una relación tácita entre revelación mística e inspiración poética y provee la metafísica necesaria para su comprensión. Las palabras son el vehículo para el íntimo deslumbramiento y el silencio es su oración. ‘En verdad, somos Dios, y a Él regresamos’, afirma el versículo de ‘la sabiduría del retorno’. Este reflujo (tentativa de inmersión en lo absoluto) o viaje hacia el interior divino ha sido encontrado por estos místicos a través de dos vías de ascesis: la meditación y la poesía (ojos de la imaginación).

La oración, el poema y el corazón son para el sufí el centro de la conciencia. ‘Serena tu espíritu y aprende a nadar’, decía Alí al Yamal a propósito del estado de perplejidad, de quietismo, de alumbramiento que busca el iniciado. Dicho en otros términos: libera tu mente de tal modo que tu espíritu (en inspiración), tras dejar de caminar, pueda experimentar los movimientos espontáneos de la intuición, de la misma manera que un cuerpo en el agua se libera a los gestos espontáneos de sus miembros, agitándose, sin aferrarse a nada: ‘Aquellos que no son peces pronto se cansan en el agua" (Rûmi). Este estado privilegiado solamente logra ser abarcado por el instante poético -intuición del instante-, momento que se hace físico a través de la danza en la Orden de los Derviches Giróvagos”.1



LA TRANSUBSTANCIACIÓN DEL VINO A LA LUZ

Antes de que el mundo existiera, viña, racimo o uva, 
nuestra alma estaba embriagada de vino inmortal.

                                                   Ibn al Farid

“El poeta se asemeja al sacerdote pero también se diferencia sustantivamente de él. Para que la palabra se convierta en sagrada y produzca la transubstanciación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo es imprescindible que el emisor de esa palabra sea un sacerdote, es decir alguien que ha sido previamente consagrado, ungido u ordenado por otro para ofrecer el sacrificio de la misa. La condición de sacerdote preexiste a la pronunciación de la palabra y, por tanto, la palabra se convierte en sagrada por ser hablada por el sacerdote. Las palabras del no consagrado, aunque sean las mismas que pronuncia el sacerdote, no producen la transubstanciación. Al poeta, sin embargo, lo convierte en tal la pronunciación de la palabra. Puede decirse, por tanto, que el poeta es hablado por la palabra. Y, por eso, si alguien que no era poeta pronuncia esas mismas o similares palabras se convierte también en poeta. Dicho de otra manera, el lenguaje no es poético porque haya sido emitido por un poeta, sino que el poeta es tal porque se expresa en un lenguaje poético. Y es ese lenguaje poético que el poeta rearticula y recrea, lo que crea la belleza. También aquí se trata de una cierta transubstanciación: lo que no era bello se convierte en bello en la palabra. No es raro, por tanto, que el poeta recurra al trasfondo cultural cristiano para expresar la transubstanciación producida por la palabra.

Otra diferencia importante entre sacerdote y poeta es que el primero es consagrado de una vez para siempre. Su consagración le imprime carácter, le marca con un sello que nada ni nadie puede borrar. Su palabra será siempre sagrada, aunque él mismo haya abjurado de su propia consagración. El poeta, por el contrario, no es nunca un consagrado. Necesita cada vez desplegar sus capacidades creativas para dar con la palabra poética.

En la tradición religiosa, la transubstanciación consiste en la repetición canónica o ritual de la Última Cena. Basta que el sacerdote pronuncie las palabras claves en las condiciones determinadas por el rito y con la intención de consagrar para que se produzca la consagración o transubstanciación del pan y el vino en el cuerpo y sangre de Cristo. La creación poética, por el contrario, no es ella misma un rito ni fruto de un rito sino más bien de una lucha agónica y siempre nueva con el lenguaje para hacerle decir lo no decible”.2

En el Poema de Gilgamesh, 1800 a.C. se habla de un viñedo mágico y de la poción que se deriva de las piedras preciosas que hay en él. El libro del Génesis, 9,20-22, cita: “Noé, que era labrador, plantó la primera viña; bebió el vino, se emborrachó y se desnudó dentro de la tienda.”

El símbolo del vino como figura literaria y como medio para entrar al mundo de la poesía cobró importancia en el lenguaje de los poetas orientales que lo utilizaron física y simbólicamente para lograr la elevación del espíritu.

Omar Al-Khayyam, (1048-1131) Poeta nacido en Nishapur, Persia. Matemático y astrónomo, utilizó las figuras literarias sufi para la creación de sus cuartetas, pero no compartía la idea de alcanzar la comunicación con el Ser Supremo mediante la alteración de los sentidos, aunque recurrió al símbolo del vino para plasmar su pensamiento con respecto a la vida, al amor y al placer. Por ser considerado un imán, llevó una vida apegada al estricto código moral islámico y creyó fervientemente que la paz espiritual se logra en el respeto a los principios. Khayyam abarcó todos los temas como la ciencia y el conocimiento, la moral y el comportamiento personal, religión y teología, cómo ser feliz, la nostalgia por lo vivido, el disfrute de la vida antes de la muerte, de dónde venimos y a dónde vamos.

Deja ya tu egoísmo; no temas la pobreza. 
No persigas el oro. Y bebe, que una vida
tan llena de pesares, hay que pasarla toda
en un sueño profundo o embriagado de vino.

La embriaguez a la que repetidamente alude es una figura literaria con el objeto de mostrar el estado de plenitud y gozo que debe haber para sobrellevar la constante monotonía de la vida.



Mi norma es beber vino y así vivir alegre;
mi religión no incluye blasfemia ni oración;
a la novia del mundo pregunté por su dote
y me dijo: -Es mi dote tu alegre corazón.

“El Robaiyyat nos permite comprender que en la mente de un hombre no puede coexistir la lucidez que ilumina sus pensamientos con la confusión propia del delirio de la embriaguez. Por otra parte, su insistente consejo de cultivar la costumbre de los sanos disfrutes, lo muestra animado de una concepción de la existencia humana, objetiva, sin expectativas que no pudiera justificar, pero seguro de que el presente es el gran tesoro que cada ser humano recibe por el solo hecho de nacer”3



A nadie le ha sido prometido un mañana.

Mantén en la dicha tu alma nostálgica.

Bebe el vino en el claro de luna, mi amor, que la luna

brillará muchas noches sin volver a encontrarnos.4

Muchos estudiosos de su obra deducen que Omar Al Khayyam era un escéptico y un irónico, que no encontraba sentido a la vida. La investigadora y traductora Parvín Zarazvand habla de los hallazgos que encontró al traducir el Robbaiyat: “El pesimismo atribuido a Khayyam, sólo es el estado de ánimo de los que no entienden que el universo no está hecho para el hombre. Khayyam nos hace reflexionar y admitir que ocupamos un lugar muy pequeño en el espacio y en el tiempo, pero también nos lleva a descubrir qué es la felicidad y cómo alcanzarla. Y hoy, cuando pensamos que habitamos un planeta que orbita una de las cien mil millones de estrellas de una galaxia, de la que se cuentan cien mil millones como ella, sólo en el sector del universo que podemos ver, y que nuestra civilización puede tener infinidad de similares, por virtud de la abundancia de mundos, no somos pesimistas sino objetivos. Khayyam supo descubrir lo mismo a partir de otros signos, de esto se trata el Robaiyyat como lo damos a conocer.5



De aquella jarra de vino, que a nadie perjudica,

llena tu copa y bebe, y sírveme a mi otra,

muchacho, antes de que haga, sin prestar atención,

con tu tierra y la mía un jarro el alfarero”.

Ibn Alfarid (1181-1235) Se le considera el poeta místico árabe mas importante y el poeta sufi mejor conocido en el occidente. Su obra: Oda al vino nos habla de la embriaguez sin vid.

Evocando con vino al amado,
bebimos hasta embriagarnos,
cuando aún la viña estaba por crear.

Sólo puede cometerse el pecado si no se bebe.



No hay lugar digno en el mundo para quien vive sobrio,
pues el saber se le escapa a quien ebrio no muere.

La metáfora de la embriaguez habla de ese viaje del alma desde la dispersión y el pesar hasta el conocimiento real (divino), la promesa de ebriedad más allá de la apariencia efímera. Dejar el corazón vacío, cortar los vínculos con el mundo es el método de ascesis de los sufíes, sean cuales fueren sus grados o formas y está resumido en la palabra árabe fanâ, se traduce "aniquilamiento". "Si quieres ser sincero, muere", dice Ibn al Farid. Aniquilar el ego (el ídolo de todo hombre es su ego). "Que tu aniquilamiento sea tal, que no tengas ya que negar ni afirmar". La vía mística es el vacío, pero no el vacío absurdo, sino el vacío pleno. Se vacía de sí mismo (kenosis) y se deja invadir por la divinidad.



Hafiz (1320-1389) buscó el misticismo alejándose de las prácticas tradicionales islámicas. Él se acercó a los sufies y derviches, logrando una poesía rica en la exaltación del amor y el vino.

En su obra Libro del cantinero, encontramos semblanzas de la búsqueda de lo infinito, de aquello que se oculta y está alejado del espíritu. De la decepción del mundo terrenal que no comprende lo que hay más allá de lo real.



Toma la copa, no le temas a esta felicidad, no hay

ninguna desobediencia por beber vino en el Paraíso.

[ ] La vida se expande con el vino, y es por esto que,



con un toquido, se abre la puerta de lo Oculto[ ]

[ ] Es por ese significado que el cielo sigue un curso.



Demasiada ignorancia con mucha felicidad es sabiduría.

“En la ebriedad Hafiz encontró lo inocuo de la existencia humana, la brevedad de la vida ante el infinito y la inconsistencia de la vanidad”.6



ANTECEDENTES DE LA POESÍA RELIGIOSA EN MÉXICO

La delicada esencia del sufismo tocó toda la tradición mística de Occidente y en especial la mística española del siglo XVII siendo sus principales representantes: San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús y fray Luis de León, cuya fama y obras cruzaron el océano para influir en las mentes letradas de la Nueva España.



Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695) poeta que cultivó el lenguaje barroco, expresado de manera exquisita en su silva Primero sueño, donde narra como el alma va evolucionando, primero en intuición y luego en discurso. En este fragmento lleno de metáforas y alegorías se encuentra manifiesto lo que la poeta buscaba y que era la fuente de la gracia que avasalla al entendimiento.

Las pirámides fueron materiales
tipos solos, señales exteriores
de las que dimensiones interiores
especies son del alma intencionales
que como sube en piramidal punta
al cielo la ambiciosa llama ardiente,
así la humana mente
su figura trasunta
y a la causa primera siempre aspira,
céntrico punto donde recta tira
la línea, si ya no circunferencia
que contiene infinita toda esencia
.

Escribió cinco obras de teatro, dos comedias y tres autos sacramentales. La más famosa de sus obras es Los empeños de una casa, representada por primera vez el 4 de octubre de 1683. Los autos sacramentales son piezas teatrales realizadas en un acto y se representaban en la fiesta de Corpus Christi. En estas creaciones se combinaban elementos precolombinos con la tradición religiosa cristiana, con un gran contenido simbólico y complejo, muy característico de la época barroca. Los autos sacramentales que escribió Sor Juana fueron El divino Narciso, El mártir del Sacramento y El cetro de José.



Concha Urquiza (1910-1945) sigue los mismos delineamientos e influencias espirituales que Sor Juana. José Vicente Anaya, en su libro: Poetas en la noche del mundo, la describe como “una orquídea en el desierto. Sólo una imagen así nos aproxima a esta poeta inconcebible que, sin embargo, apareció insólita, extraña, aislada. Nadie como ella ha podido escribir una poesía delicada, profunda, hermosa, con cánones clásicos y auténtica en pleno siglo XX. En su poesía no hay meras formalidades, y mucho menos una simple imitación del pasado, puesto que ella vivió su religiosidad (entre 1937 y 1945) con la misma búsqueda y entrega que lo hicieron los poetas místicos españoles en el siglo XVI”. Su pasión quedó plasmada en poemas y un diario. Pocas veces el amor vehemente puede ser expresado en una frase corta: “Quiero amarte sin mí”. En un soneto en 1943, el ansia que produce el amor es expresada así:

Este imperioso afán que te reclama

No en el centro del alma fue nutrido:

Me ha turbado sin mí, como el sonido,

Es ajeno a mi ser, como la llama.

“Toda la belleza del Amado puede ser captada sin la necesidad de describirlo detalladamente, basta con algunos destellos que dan una presencia total, como en este fragmento del poema “Job”:7



Hirió la tierra, la ciñó de abrojos,

Y no dejó encendida bajo el cielo

Más que la obscura lumbre de sus ojos.

La poesía religiosa en México fue y sigue siendo cultivada por una pléyade de poetas que durante siglos han tenido a Dios como musa, representando las múltiples facetas del alma poética. Entre ellos encontramos a: Alfredo R. Plascencia, José Othón González, Ramón López Velarde, Benjamín Sanchez Espinoza, Elías Nandino, fray Miguel de Guevara, Manuel Ponce y Gabriel Méndez Plancarte. La lista de autores es muy larga y sería tema para otro estudio mas profundo. Por el momento, esta referencia nos sirve para entrar a la dimensión de los poetas que en pleno siglo XXI desarrollan una poesía rica en símbolos literarios y profundidad espiritual.



EMBRIAGUEZ QUE HACE DIVINA A LA PALABRA

DOS POETAS MEXICANOS DEL SIGLO XXI
Francisco Magaña (1961) Él es un poeta aforístico de verso pulido. Expresa de manera concisa su apreciación de la vida, del amor, y la búsqueda de otras dimensiones donde habita la divinidad. Magaña ha hecho de la escritura una vocación mística, un volver a los orígenes de la vida para encontrarse. El mundo espiritual que él concibe está unido al ámbito real formando una sola línea.

En sus propias palabras explica: “Entiendo de su poder en el sentido de devastación y de apertura, de asomo a otros mundos. Y me gusta pensar en su símbolo como en la manifestación de una fuerza que recorre el espacio de los sentimientos más recónditos, que los devuelve a su origen. El vino de mi trabajo tiene que ver con la soledad, con el aislamiento, con la ruptura.


Para regresar, despierto

y alzo la voz y te canto

para beberme el desierto

en la noche en la que el llanto

se vuelve –tenue concierto-

prolongación del espanto.

Desde cualquier perspectiva, Dios lo es todo. No logro concebir no sólo mi quehacer poético, sino mis encuentros, mis tentativas y mis querencias sin Él. Me gusta sentir que escribo bajo sus ojos y que el resultado es una ofrenda, mínima, que le brindo para celebrarlo”.

Nos mira desde el cielo. Y se transforma el orbe en un idilio

fulgurante. La memoria nos habla de un espíritu que busca

interponerse entre los dioses y nosotros. Pese a todo, su voz

nace de las entrañas de la eucaristía.



El Señor nos alienta desde los ojos de la madrugada, dice,

para que sepamos que Dios quiso en su amor resucitar el milagro.

Y así llega la palabra, a veces con nieve en las fisuras del corazón y

a veces con los ojos inflamados en la lumbre. Por eso vuelven a

crecer los labios macerados en la hoguera”.8
Para Magaña, escribir en “estado natural”, sin la influencia de cualquier inductor que provoque o modifique su inspiración, es el más puro, porque utiliza la apertura directa de la mente hacia el espíritu, encontrando en la contemplación de lo cotidiano la voz y presencia de Dios.

La intensidad mística lograda en el siguiente poema nos hace recordar a san Juan de la Cruz:



Vive la muerte lenta en el presente

y en los albores de un segundo espacio

donde vibra otra vez el penitente

con sus ansias de Dios, y así despacio

dignifica otro sol ya no silente.9
Una de las constantes en todos los poetas religiosos y místicos es sentir el “silencio de Dios”. Ese hueco de la nada, ojo de huracán que antecede a la tormenta y a la devastación. Un momento de turbadora ausencia que arroja al alma en un abismo de ansiedad y temor. Francisco Magaña lo ha sentido y es cuando se “embriaga” de anhelo para lograr el encuentro con Él.
El caminar de un corazón en el silencio

es la reverberación de sus confesiones.

como quien calla a ciegas el resplandor

que lo oscurece.10
El lenguaje metafórico y alegórico de Magaña alcanza alturas espirituales que nos remite a los salmos, cánticos de alabanza a Dios por antonomasia.
Su mirada inaugura al mundo.

Despierta y todo se descubre con la promesa:

De sus dedos brotan conjuros y jardines desparramados,

como si del oratorio los cantos hendieran su portento

y llegaran hasta la partícula más ínfima del aire

a prodigar sus dones.

Una vez despierto el mundo, se levanta y dice:

Los párpados se dejan nacer en la fe.

Y mientras toma posesión de la vida,

escuchamos en la ventana el trinar inconfundible

de su lenguaje.11

Luis Armenta Malpica (1961) El poeta de la razón iluminada, artesano del verso clásico que eleva las cosas comunes a nivel espiritual. El tema del vino y la embriaguez divina y humana han sido temas recurrentes en su obra poética. Bástenos recorrer algunos de los títulos de sus libros para darnos cuenta que Armenta es un poeta embriagado de abstinencia: Vino de mujer, Ebriedad de Dios, Sangrial, El cielo más líquido, Ciertos milagros laicos.
[ ] Fui en tu matriz sangrada como un libro de iglesia

donde fuiste copiando tus tantos privilegios; de tu mitología,

el áureo vellocino que hizo rey a Jasón

(de un centauro discípulo); de tu oración de madre,

Icono de Bizancio. Pero ha pasado el tiempo:

Ahora cuelgo del gancho de una carnicería.

Aquí hace tanto frío, que aguardo con vehemencia

El último puyazo de Dios sobre mi nuca [ ].12

El elíxir que él bebe, es la vida de cada día. Utiliza la poesía para salvarse y salvar a su espíritu. Para él La poesía viene de la “luz”, Dios. La luz es algo divino. Su búsqueda espiritual va más allá del hombre. El vino aparece en sus textos porque es el espejo que mira al alcohólico. Es un poeta de rescate que va a los mitos, leyendas, a la fantasía que embriaga a la inspiración.

[ ]Un dios es esta mancha de mis manos: roja esfinge

de sangre, balbuceo de la vid

desvaneyéndome[ ].

[ ] Yo creo en un Dios eterno, inmaculado, vivo.



A él le rezo en usted, mis manos en su boca

con mi aliento de parra.

Desciendo de la casta de la vid, oriunda de Corinto

a la que Omar Khayyam dedicó sus cuartetos.

Vine del vino y trago los sorbos de una jarra

que fue hecha con los míos

y por eso es bendita.

Yo la alabo.

Y lavo bien mis manos que algún día serán polvo

para hacer otra jarra.

Y las seco en sus piernas

blanquísimas

de vino13.

En este poema, la voz sufi se escucha en su más pura expresión, es la trama que sostiene el lenguaje. Poesía sensual religiosa, el Cantar de los Cantares asoma entre líneas. El autor lleva de la mano al amor humano hacia el divino, fundiéndolo, trastocándolo, volviéndolo en algo palpable, un Dios escrito con letras de sangre hecha vino, sanguis del verbo pronunciada en el más interior de los pensamientos, donde ese dios mira, calla y espera para ser su ejecutor o salvador.



Este tan vino y solitariamente

ojo

que vuelve a Dios

para volverse

estatua.

Sombra de la quietud

la que nos bebe

si miramos al frente de Sodoma

sin el racimo azul de lo que amamos.
Ebrios de humanidad

la copa nos ampare.14

Luis Armenta hace un rito de las cosas comunes. Su vida es un sacerdocio consciente. Regresa a lo más natural, a la reinvención del origen. La ausencia de Dios reafirmando su presencia en el ser humano. La armonía de los sentidos en reconciliación y encuentro.


Vino de luz

astro en su noche

carcome los ojos la mente

por la necesaria espuma

que desborda el embalse

de cristal

hacia un abismo

que sepulta el alcohol

entre las venas.15
La figura del vino es la sangre que nos impulsa, que da vida, es el símbolo por antonomasia, es la larva que nos come por dentro para liberar al espíritu y así pueda mostrar su verdadero rostro.
[ ] Si dijera: “Abandona toda esperanza de encontrarme

en esta selva oscura”

yo pudiera seguir los medios pasos

que ha dejado mi sangre entre las nubes[ ].16

En su libro: El cielo más líquido es donde reafirma la presencia de Dios y la influencia de los poetas místicos es reveladora; la figura “selva oscura” es similar a la idea que escribiera santa Teresa de Ávila en sus famosas Moradas.


Olvido es otro de los nombres de este dios

que se rehace en ceniza

cada que hay una hoguera que lo alaba

y un pez que se consume

entre sus leños.17

La metáfora del dios Fénix que renace en cada llamarada de amor, encendida por el corazón humano, es la realidad del hombre que hace el viaje terrenal con la ansiedad de sentirse reconocido por quien lo creó.


En los hombres de tierra

sale a flote la vida

y rema Dios hacia ellos

para reconocerse.

Aunque a veces, por mucho tiempo y musgo

por tanta sal y peces

parezca más un dios

el agua.18

La obra poética de Armenta es una odisea de mar y tierra, vados y montañas donde la sombra de Él , cubre y se esconde. El poeta indaga, examina, juzga, exige y termina por escribir su propia versión del Génesis, donde el amor inicia y termina, círculo vital en Dios, que es el alfabeto impronunciable que escribe todas las cosas.


Eres el Ebrio

la espuma

necesaria para llenar de luz el fondo del brebaje

el que te hará vivir maravillado

nada

ni nadie

se quedará en un cuento

todo lo que has querido

serás a cada sorbo.19

Recorrer las diversas voces emanadas de un estado de ebriedad, pueden resultar contradictorias. Unas, las derivadas del vino son discordantes y cargadas de afectos y emociones; las del alma son tímidas; ¿cómo interpretar la divina?, si se supone que Él, el gran Hacedor no bebe, ¿o es la nuestra? ¿De esa sangre-vino que entre más bebemos, produce mayor sed? Busqué la respuesta que Armenta Malpica entretejió en sus versos, en el lenguaje despojado de artificio, en los limites del silencio poético, donde la ausencia, es presencia en un juego de palabras donde no se ha perdido la originalidad; ahí encontré al “otro” que escribe, del que nos habla Rimbaud; proveniente del fondo del abismo interno al que se lanza el poeta para descubrir o rescatar el resto de su suicidio: naufragué por mis dedos.../Sin embargo, cuando empiezo a morirme,/ es cuando Dios hace mucho ruido / y me despierta. Pero el que surge del encuentro ya no es él, sino ella, la voz, la palabra de género femenino, ratificando la esencia andrógina del Supremo, y el tono surge en el juego de los opuestos: la Agar dolida, apuro lo que bebo/ y no se acaba/ al contrario/ es más lo que me culpa. El poeta se deja llevar en este encuentro vistiéndose, encarnándose, y la deja fluir: soy la mujer de pan (Hansel y Gretel)/ la levadura que levanta las nubes/.

Heidegger decía que la poesía es el último reducto de la palabra, Luís Armenta afirma en su obra, que es el primero y el último del sentido; una palabra que abre un espacio nuevo de significación, una poesía de silencio: me digo adiós todas las noches. El dilema de Empédocles arrojándose al volcán para unirse al fuego que arderá la carne pero no su idea: ese fruto sagrado del poema quizá no va a salvarme/ pero exprime hasta la última gota de mis dedos. El adelgazamiento de la voz, flujo y reflujo sin punto de llegada, fuente que nace y corre sabiendo que en esa acción está su fin. San Juan de la Cruz escribió: “Para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes”. Armenta hace trampa fingiendo inocencia en este desdoblamiento, de permitir que escriba el alma con voz propia, dándole significación. El desplazamiento constante para llegar a ese Ser que en la ebriedad abstemia de vida, busca saciarse en las uvas ácidas de la ausencia, nos conduce a terminar siendo copas vacías de sonido y cuestionamientos que buscan rimas repetidas.

Ella, la palabra, camina entre líneas que parece no conducir a otro final que el borde de la página. El poeta, hábil prestidigitador, surge para darle esencia, sentido, alma regresando al alma, el eterno retorno, la tierra prometida en la dulce ebriedad divina: Regreso a casa/ nueva/ reconstruidos mi vientre y mi destino/ Un tanto herida, sí: pero avanzando.


Laura Hernández Muñoz

Mayo de 2007



Tehrán

NOTAS
La s siguientes referencias completan la nota al pie nº 2
1 Verástegui, Enrique. Teorema de Y. Lima, Arte/Reda, 204. 21 p.

2 Santibáñez, Róger. Eucaristía. Buenos Aires, Tsé-tsé, 2004. 45 p.

3 Medo, Maurizio y Raúl Zurita. La letra en que nació la pena. Muestra de poesía peruana (1970-2004). Lima, Gráficos S.R.L. Ediciones El Santo Oficio, 2004. 144 páginas.

1 Jorge Cadavid (Colombia) - Estudió lingüística en la Universidad de Pamplona, se especializó en literatura en la Pontificia Universidad Javeriana y se doctoró en Filosofía en la Universidad de Sevilla (España). Publicó Diario del entomólogo, 1998, Ultrantología, 1999, y La nada, 2000. Es profesor de literatura hispanoamericana en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.



2 Lopez Soria Jose Ignacio. El teorema de yu  o del
disolverse de las contradicciones


3 Parvin Zarazvand. Robaiyyat de Omar Khayyam. Traducción y aclaraciones.

4 Las traducciones y los datos históricos proceden de la edición de Carlos Aéran de los Rubaiyyat de Omar Khayyam de la editorial Visor. Quinta edición 2003.


5 Ibid.

6Anaya José Vicente. Poetas en la noche del mundo.Textos de Difusión Cultural. UNAM, p 18


7 Anaya José Vicente. Poetas en la noche del mundo. Textos de Difusión Cultural. UNAM, p 27


8 Francisco Magaña. Hábitos. Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco, p 21

9 Ibíd., p 8

10 Ibíd., p 9

11 Ibíd., p 20

12 Luis Armenta Malpica. Ediciones La Rana. Instituto de la Cultura del Estado de Guanajuato, p 45

13 Luís Armenta Malpica. Ciertos milagros laicos.Colección Liminar.

14 Luís Armenta Malpica+Ricardo Quijano. Sangrial.Mantis Editores, p. 19

15 Ibíd. P. 28

16 Luís Armenta Malpica. Mantis Editores. El cielo más líquido. P.13

17 Ibíd. P.27

18 Ibíd. P.34

19 Armenta Malpica Luís. Sangrial. Mantis Editores. 2005. p 20

i Tras la muerte de Muhammad (s.a.s), uno de sus íntimos, Abú Hurairah, decía a sus contemporáneos: Del Profeta he recibido dos legados, uno ya lo conocéis (se refería al sentido literal), pero si os comunicara el otro (el Sirr de Allah, las siete profundidades) me cortarías la cabeza".Es de suma importancia conocer estas sentencias para que quien posteriormente se sienta interesado, pueda identificar la Tradición Sufi en el seno del Islam de la promulgación. Sobre los Sufis se ha dicho y escrito abundantemente, por lo tanto procuraremos ofrecer al respecto una aclaración suficiente y sencilla, pero que sea lo más breve posible. Comenzaremos diciendo que los Sufis son simples musulmanes, firmes discípulos del magisterio de Muhammad (s.a.s).La Tradición Sufi es Islámica en su actual origen, y no está subordinada a instituciones ni a grupo alguno, no está anclada a ningún extremo, ni tampoco sujeta a la cuadriculatura de ninguna doctrina rigorista.Pero ciertamente se considera “musulmana” en cuanto a la comprensión etimológica del vocablo se refiere y según la sencilla promulgación Muhammadiana. La única singularidad, que pudiera diferenciarles del resto de los musulmanes, no es sino una intensa e interna llamada a la búsqueda de la Sabiduría recomendada insistentemente por el Profeta, y de ella al amor de Allah por encima de cualquier otra cosa. ¡No hay más!.EL CONOCIMIENTO Muhammadiano es, por lo tanto, el eje del Sufismo, y de él dimana el descubrimiento de La Realidad Esencial, “Haqiqa”, es decir; Allah. Muhammad (s.a.s), resalta con insistencia la necesidad de que todas las personas que afrontan en sus vidas el estado de Islam, se preocupen por su formación.Él recomendaba: “Pedir la Sabiduría aunque ésta se encuentre lejos de vosotros”. Y: “La tinta del estudiante es más sagrada que la sangre del mártir”.No obstante dice un Sufi; “Los Sufis no somos portadores únicos de “La Verdad”, somos tan solo una lámpara encendida entre otras, para que la vean quienes la busquen. Mas no acercamos la llama a nadie que no la pida, no sea que, pretendiendo alumbrar, corramos el riesgo de quemar a alguien. No obstante, quien quiera calentarse junto a nosotros siempre tendrá un lugar junto al fuego”. En definitiva, el Sufismo es para personas responsables, equilibradas y maduras. No importa el estatus social, el nivel académico, la edad, ni cosa otra alguna.El término Sufi tiene su origen etimológico en el verbo Safâ, cuyo significado es el de; “ser puro, ser claro (de la claridad que dimana de la luz)”.Y también en el vocablo “Suf”, lana, debido a la antigua costumbre de usar esta fibra en las ropas. Ser Sufi no es algo que se elige, es “una llamada”, es la perla oculta en el corazón del Islam y, desde siempre, la prudencia ha marcado todas sus acciones. El Sufi ha de integrar en sí mismo el concepto puro de Islam, ya que él mismo, debe de vivir el Imán (facultad del corazón de intuir a Allah ) como convicción racional de la Revelación. Pues el uso de la razón por medio de la reflexión, aunque inicialmente fragmentario, le permitirá irse adentrando en el Ihsân como práctica de la excelencia. Lo que no será posible en tanto que no haya roto las cadenas de sumisión a la ignorancia. Una de las características de la milenaria Tradición Sufi aunque no siempre la mas conocida, fue la de ilustrar la historia de la evolución de los pueblos entre los que se desarrolló y de los que, sin lugar a dudas, también aprendió. El interés de la Tradición Sufi por la cultura en general es proverbial. Esta es una de las mejores herencias, y directamente Muhammadiana. El murciano Ibn al Árabi nombra en su época a más de setenta ilustres Maestros conocidos de su entorno andalusí, todos Sabios, pero en relación a la Sabiduría del que ha llegado a intimar con Allah. Esta es la Sabiduría del Sufi. Esta ilustración, perfectamente reconocible ante los ojos bien informados, no se limitó al mero ámbito de la espiritualidad como territorio de la mística aventura. En el campo de todas las ciencias, y de la industria, labró los surcos de un saber sobre el que, hoy día, sépanlo o no lo sepan ciertos académicos o el gran público, se asientan algunos de los principios que mueven el curso de nuestras sociedades. La Comunidad Valenciana, en el oriente de Al-Andalus, también fue cuna de hombres y mujeres insignes Maestros de Sabiduría. En esta tierra, un grupo de personas vinculadas a la Tradición Sufi, han redescubierto, recientemente, hasta setenta tumbas, o maqams. Han llamado a su descubrimiento “La Ruta de la Media Luna”. Allí reposan, todavía, los restos olvidados durante siglos de algunos de aquellos nuestros ilustres Personajes. Es una evidencia histórica que la Tradición Sufi, siguiendo las enseñanzas de Muhammad (s.a.s), se convirtió, durante siglos, en valuarte y custodia del Saber. Baste con saber que la primera Universidad del mundo, Âl Âzhar, todavía en activo, fue fundada por Sufis en El Cairo. Una gran parte de los términos astronómicos y nombres de astros son árabes. El emperador turco Ulugh Beg, fundó en Samarcanda, año 1.420, uno de los observatorios astronómicos más avanzados. Y entre el 1.575-1.577, Taqi al Din mandó construir otro importante observatorio en Estambul.La brújula, el número cero –sifr-, la química –al quimiya-, fueron otros tantos logros de la Tradición. Gilberto d´Aurillac (930-1003), que fue Papa con el nombre de Silvestre II, después de haber estudiado en las Universidades Islámicas, difundió en Europa los astrolabios creados por Sufis.El médico de Córdoba Avicena –Ibn Sina-, fue Sufi y considerado padre de la medicina en Europa. Fueron Sufis los que introdujeron la metodología científica. El álgebra y los logaritmos del Sufi Al Jwarizmi (aprox. Año 850), quien desarrolló la trigonometría y la geometría de la esfera, las tablas de senos y tangentes, y las variaciones del movimiento lunar. La oblicuidad de la eclíptica, la duración del año tropical, la órbita del sol y la circunferencia de la tierra fueron calculadas por el Sufi Abu Abd Allâh âl Battani (858-929). El Sufi iraní Abu al Rayhan al Biruni (973-1.050), quinientos años antes que Galileo (1.564-1.642), autor de ciento tres obras científicas, estudió la rotación de la Tierra sobre su eje. El también predecesor de Galileo, el geógrafo andalusí Abd Ullah al Idrisi (1100-1166) compuso, para el siciliano Rugero II, el Kitâb al Rujar, un tratado sobre la esfericidad de la Tierra, girando alrededor del Sol con el resto de los planetas. El almirante turco Piri Reis, (1473-1554) completó en el año 1.513 el Gran Atlas del Mundo, que anterior a Cristóbal Colón, había comenzado a elaborar, con detalles de las costas del continente americano. ¿De donde sino, pudo Cristóbal Colon sacar las primeras cartas de navegación que le llevaron a las costas del continente americano?. Este Atlas se conserva hoy día en el museo Topkapi, de Estambul. Hay estudiosos que afirman, razonablemente, lo que acabo de apuntar, que las cartas de navegación que utilizó Cristóbal Colón fueron elaboradas por Piri Reis. Con lo que habría que cuestionarse seriamente la autoría del descubrimiento de América. Esto no es en absoluto disparatado, sobre todo cuando se tiene algún conocimiento de lo que, al respecto, guarda la biblioteca privada de la Duquesa de Medina Sidonia. Hay un sinfín de otros personajes y disciplinas que alcanzaron su magnitud científica gracias al Sufismo, y esta no es sino una muy breve reseña. No puede decirse, por lo tanto, que la Tradición Sufi sea simplemente una disciplina espiritualista ausente del mundo, con “la cabeza perdida por las nubes”. Sino que más bien es una disciplina de evolución integral, ¡con los pies muy bien puestos en la tierra!, a la que sin saberlo el gran público, tanto le deben las sociedades. Su pretensión es la de dar respuesta a una de las grandes incógnitas de todos los tiempos: LA RAZÓN DE SER. Decía el murciano nacido en Alcantarilla, Ibn al Arabi, uno de los más grandes Maestros del Sufismo: "Mi corazón se ha hecho capaz de adoptar todas las formas. Es pasto para las gacelas, y convento de monjes cristianos, y templo de los ídolos, y la Kaaba de los peregrinos, y las tablas de la Torah, y el libro del Qor´ân. Yo practico la religión del amor, cualquiera que sea el sendero que pisen mis pies".Yunayd, otro de los más preclaros Maestros de la historia del Sufismo decía; “El agua adopta el color y la forma de la vasija que la contiene. Por lo tanto no ofendas las creencias de otros y percibe a Allah en todas las formas y en todas las religiones”. Otro de los gigantes de la Tradición Sufi, Jalaludin Rumi nos dijo; “No clames diciendo que otras religiones son vanas, pues en todas ellas hay un perfume de verdad sin el cual no se encendería la fe de cada creyente”.Y por último, el Maestro de todos ellos, el hombre que nos transmitió el concepto de Islam, Sidna (s.a.s), entre la ingente riqueza de su legado nos dejó esta enseñanza: "Los senderos para ir a Allah son tantos como los espíritus de las personas". No recuerdo a ningún otro cuya influencia sobre el desarrollo de la humanidad haya alcanzado cotas tan altas y que al mismo tiempo, en Occidente, y sobre todo en España, haya sido tan desconocido, siendo tan grande su legado cultural y espiritual. Nos avergüenza que el ingente legado cultural que nos legaron nuestros antepasados andalusíes, admiración del mundo, haya sido sistemáticamente evitado y, con frecuencia, malversado. Nos avergüenzan los fastuosos monumentos que, en otros países, se han erigido como público testimonio de agradecimiento hacia aquellos íberos musulmanes, pues esos monumentos denuncian nuestra ignorante apatía. Y sobre todo nos avergüenza que no haya, todavía, una información completa, en nuestras escuelas, sobre nuestra historia, que no puede ser saldada con la sola visita turística a la Alambra de Granda o a la Mezquita de Córdoba. La historia de nuestra tierra no podrá ser recuperada en su plenitud, esto lo sabemos, pero todavía quedan testimonios suficientes que nos pertenecen y a los que tenemos derecho. Y si de algo sirviese, desde estas pocas páginas, reclamamos ese derecho. ¿Qué habrá dado origen a tan inicuo absentismo?. Aquí cada lector extraerá sus propias conclusiones pues, en cuanto a los responsables de esta debacle histórica, ya dice un antiguo proverbio que; “El peor ciego es el que no quiere ver, el peor sordo es el que no quiere oír”.Comprenderá ahora el lector por qué decimos que La Gran Andalucía fue, durante siglos, la cúspide de la cultura Universal. Pero... ¿en qué escuelas se nos enseña todo esto sobre nuestros abuelos?.Decía Ghazâli, otro de los grandes espíritus de la Tradición Sufi. "Mas daño causa el necio con su necedad que el malvado con su maldad".Damos gracias al Creador del Universo, que Él nos haya preservado del error y de la ofensa pero, si los hubiere, nos disculpamos, y nos mostramos abiertos a toda sugerencia prudente.
Zawiya de Argel. Boletín nº 56 11/2006 Sidi Sheikh Al Mouloud Boudai nació en la primera década del siglo XX en la región del Kabiliya (Berberes), Argelia. Hizo el pacto de la lealtad (al ' Ahd) directamente con  Sidi Sheikh Al Alawi a muy temprana edad. Recibio formación en Teología Islámica y Jurisprudencia, siendo posteriormente Imám y profesor de Shari‘a, actualmente es uno de los mas ancianos discípulos directos de Sidi  Sheik Ahmad Al Alawi.

Laura Hernández Muñoz

(Tamazula, Jalisco, México) es Maestro en Historia (Normal superior Nueva Galicia) Becaria del instituto de Cultura Hispánica para cursar estudios de Doctorado en Teorías Económicas de la Historia, Universidad Complutense de Madrid. Periodista, presentadora de televisión y radio apoyando las causas de la mujer. Poeta, ensayista, dramaturga y narradora. Conferencista en las Universidades de: Georgetown Washington, DC, Hoobart, New York, Oswego. N.Y. South Florida, Tampa USA. Belgrano (Buenos Aires, Argentina) York, Toronto (Canadá). San Agustín, Arequipa, Perú. Instituto Tecnológico de Monterrey, Instituto Tecnológico Campus Guadalajara. Universidad Autónoma de Guadalajara, Instituto de Estudios Superiores de Occidente.



Fundadora del Instituto de Desarrollo Cultural para la Mujer: IDECUM A.C. Colaboradora en los periódicos: El Informador, Por escrito, El diario, Mural. Premio de teatro “Miguel Marón”1975. Mención especial en el concurso internacional de cuento Rosario 2000, Argentina. Participante en los Poemas Posters de la Academia Iberoamericana de Poesía, St. Thomas University, Fredericton, NB, Canadá. Presidenta del VI Encuentro Internacional de Escritoras Inés Arredondo 2004 realizado e la ciudad de Guadalajara, México. Embajadora en México de la organización Poetas del Mundo 2006. Embajadora de la Paz Universal, Ginebra, Suiza. 2006 Miembro del PEN CLUB Internacional. Afiliada al Registro Creativo de la Asociación Canadiense de Hispanistas. Miembro de World Poets Society.

ANTOLOGADA
Rive Gauche, poemas de la Rivera Izquierda, compilación bilingüe español-francés. Jackie Santos Da Silva y Gabriel Marti, Alianza Francesa de Guadalajara 2002.

Reflexiones. Ensayos sobre escritoras hispanoamericanas contemporáneas. Priscilla Gac-Artigas. 2003

La palabra y el viento, mujeres en el país de las nubes. Oaxaca 2003

En la vereda de un poema Universidad de Azuay, Cuenca, Ecuador 2004

Traducida al inglés, francés e italiano.



Voces varias a veces líquidas. Poetas jaliscienses contemporáneos. José Vargas/Emma Rueda. Perú. 2005

Nos tomamos la palabra. Nueva antología de escritoras latinoamericanas. Priscilla Gac-Artigas. Ediciones Nuevo Espacio. 2005

I festival Internacional de Poesía de Granada 2005 Memoria poética 134 poetas/21 países.

@rt World Anthology of Contemporary Poets. Dorin Poppa. English, French, Spanish. Stan@rt, Romania. 2005

Amatoria. Antología del cuento amoroso de autores jaliscienses. Elsa Levy. Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco.2006

100 poetas del mundo Encuentro Internacional de poetas, Antología.Roberto Reséndiz. Zamora, Michoacán. 2006.

Antología Internacional de Poesía Amorosa. Compilación de Santiago Risso. Lima Perú. 2006
OBRA:

Entre nosotras (Edamex, 1992); Quiero platicar contigo (Indisa films, 1994); Escribir a oscuras (editorial Belgrano, 2000 primera edición, 2003, segunda edición) Navegantes y syrenas.com (Conexión gráfica, 2001) Fénix (Mantis editores, 2002, traducido al inglés, francés, italiano, árabe y japonés. Chata Quintana, temperamento hecho arte. 2005. Donde la nostalgia inventa tu recuerdo. Poemario 2007. La Guardiana. Cuentos 2007. La visitante de los espejos. Novela. 2007

COLECTIVOS:

De aquí y de más allá: Editorial Luciérnaga 1994. Libertad Condicional: PEN CLUB INTERNATIONAL1994.Nombrario: PEN CLUB INTERNATIONAL 1995

Perversitudes con los títulos: Los siete pecados capitales.1997 La mentira.1998 El suicidio.1999 El secuestro.2000 La prostitución. 2002 El vouyerismo, 2003 La mayor perversitud. 2004. Cuentos apócrifos del panteón de Belén. 2005 Animalario 2007

CONGRESOS Y ENCUENTROS LITERARIOS

1995Participante en el Encuentro de Escritoras de América latina: Censura y autocensura. Con el tema: Mujeres trasvestis en la literatura.

Convocado por la UNESCO PEN INTERNACIONAL y SOGEM.1997Simposium de escritoras Argentina-México Guadalajara, Jalisco.

1998II Encuentro de escritoras Latinoamericanas. Guadalajara. Jalisco.

1998Madness, Illness, Bodies. the hispanic Woman writer and her fragmented world. George Washington University.

1999Invitada por la Universidad de Belgrano, Buenos Aires a impartir la conferencia: El erotismo femenino.

1999Conferencista en el simposium organizado por el Sistema del Ser Integral. A.C.

2000Congreso de Letras Hispánicas Glendon College, Universidad De York, Toronto, Canadá.

2003V Encuentro Internacional De Escritoras Clara Lair Con Julia de Burgos Más allá de las fronteras. San Juan de Puerto Rico

2004Ier. Festival de Poesía Granada, Nicaragüa.

2004Presidenta del VI Encuentro Internacional de Escritoras Inés Arredondo Guadalajara, México.

2005XXV Congreso Mundial de Poetas.

Los Angeles, USA.

2006II Festival de Poesía Granada Nicaragüa2006I Encuentro Internacional De poetas y narradores

Jaime Sabines

Tuxtla Gutiérrez. México2006X Encuentro de poetas

Rubén C. Navarrro

Zamora, Mich. México

2006II Encuentro de poetas

del mundo: Tras la huella

del poeta, Pablo Neruda.

Santiago de Chile.







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