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La selección de los hechos desde la práctica profesional


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LA SELECCIÓN DE LOS HECHOS

DESDE LA PRÁCTICA PROFESIONAL”

Por Adela Ruiz y Lucas Miguel1

La valoración informativa: de la ETN a la actualidad

Por Adela Ruiz

Diariamente, las redacciones periodísticas reciben una vasta cantidad de información vinculada a los diversos ámbitos del acontecer nacional e internacional; informaciones políticas, económicas, de interés general, deportivas, culturales, etc. No obstante no todas estas informaciones son cubiertas por los periodistas, ni aparecen -al momento de cierre de cada edición- impresas en las distintas secciones del diario; por el contrario, sucede que sólo algunos de estos hechos terminan convirtiéndose en noticia.

Lo que pone de manifiesto este modo de funcionamiento de la actividad periodística cotidiana es que los medios, además de llevar a cabo un proceso de interpretación de la realidad -aspecto que se abordará más adelante-, diariamente realizan un trabajo de selección de aquellas informaciones que podrán ser utilizadas luego como materia informativa.

Entre las variables que entran en juego al momento de seleccionar estos hechos pueden mencionarse: el espacio, el tiempo y la noticiabilidad. El espacio se relaciona con el orden, la cantidad y la extensión que se otorgará a las notas y artículos de acuerdo a características materiales como son, por ejemplo, la cantidad de páginas que tiene el diario, el porcentaje ocupado por las pautas publicitarias y la inclusión o no de fotos o elementos gráficos; el tiempo se vincula con el lapso temporal con que cuenta el periodista para cubrir y desarrollar una información; la noticiabilidad, en tanto, refiere al proceso de valoración que permite a los periodistas establecer cuándo a un hecho se le puede atribuir el rango de noticia periodística.

Este último paso es el que queda sintetizado en la pregunta: ¿Cuándo una información puede considerarse noticia? Si bien este interrogante tiene tantas respuestas como teorías sobre el periodismo existen, la argentina Stella Martini (2000) señala que si bien es posible organizar y clasificar los criterios de noticiabilidad según variables diferentes, éstos pueden agruparse en torno a dos que resultan básicas:

- El efecto del acontecimiento sobre la sociedad y sobre otros medios, y

- La cualidad del acontecimiento en términos de trabajo periodístico y de percepción por los sujetos sociales.

A continuación, veremos algunas de las propuestas que se han realizado desde ambas perspectivas.

De los factores o criterios de noticiabilidad

A grandes rasgos, la mayor parte de los desarrollos que abordan el proceso de selección por el cual determinados hechos pueden ser considerados noticia parte de la caracterización dada por la Escuela Tradicional Norteamericana (ETN). Dentro de esta primera gran corriente del periodismo moderno, uno de los principales exponentes es el periodista Carl Warren (1975), quien propuso una de las iniciales y más extendidas clasificaciones en torno a los factores que debe reunir un hecho para ser considerado noticia.



Aunque sin dejar de reconocer que pese a que todas las noticias “pretenden interesar, informar o entretener a alguien en alguna parte ninguna atrae la atención de todo el mundo en todas partes”, este autor considera que si hace el ejercicio de analizar las distintas informaciones que publica un diario es seguro que se encuentre entre ellas una serie de “denominadores comunes” que, sintetizados, permiten armar una lista de aquellos elementos que componen la “sustancia de la noticia”. Según su propuesta, tales elementos pueden resumirse en ocho factores generales:

- ACTUALIDAD: ante todo, las noticias son productos perecederos cuyo valor disminuye con el correr del tiempo. Por eso, para que un hecho pueda ser considerado noticia, el primer requisito que tiene que cumplir es el de ser nuevo o actual: es decir, haber ocurrido recién, estar a punto de suceder, o ser un hecho antiguo del que recién se tiene conocimiento ahora. Esto último se debe a que la actualidad periodística se relaciona con el momento en el que un hecho se conoce y no sólo con el momento en que se produce. Por ejemplo, si hoy se conoce un fraude cometido hace cuatro meses, o se descubren restos arqueológicos de hace miles de años, la información reviste el carácter de actual puesto que se acaba de descubrir y sobre el que recién se puede publicar ahora.

- PROXIMIDAD: cuanto más cercano sea un hecho a los lectores de un medio, más posibilidades tendrá de ser considerado noticia. Hay dos clases de proximidad: física y emotiva o psicológica. La primera se presenta cuando el hecho se relaciona con personas, lugares u objetos cercanos a los lectores (a su barrio, ciudad o país); la segunda tiene lugar cuando los hechos -aunque lejanos físicamente- tocan los sentimientos del público o resultan próximos a sus intereses.

- PROMINENCIA O NOTORIEDAD: la condición relevante, pública, o conocida de una persona, lugar, animal o cosa es lo que determina la noticiabilidad de las informaciones que lo involucran. De este modo, el caracter destacado de: figuras públicas (funcionarios, políticos, científicos, escritores, deportistas, actores, modelos, etc.), lugares conocidos o referenciados por la mayoría (museos, monumentos, casas de gobierno, lugares históricos, turísticos, etc.), ciertos animales (exóticos, en vías de extinción, mascotas de figuras públicas, etc.) o cosas inanimadas (cuadros, libros, joyas, ejemplares de colección, canciones, etc.) determina que los sucesos en que los mismos intervienen resulten más noticiables -lo que no significa decir más importantes- que lo que pueda ocurrir con un ciudadano común, en un lugar ordinario, a un animal cualquiera o a un objeto sin valor.

- CONFLICTO: es considerada noticia toda información que suponga una disputa, una pelea o enfrentamiento; sea ésta entre personas, agrupaciones o países. La lucha entre contrarios no es privativa de ningún ámbito, y puede encontrarse: desde la pelea entre vecinos, el tiroteo entre delincuentes y policías, y los motines carcelarios; pasando por las disputas que mantienen candidatos o partidos políticos, los conflictos sindicales y las competencias deportivas; hasta los enfrentamientos civiles, las revoluciones, atentados, crisis internacionales y guerras mundiales. Asimismo, es posible incluir dentro de este factor los hechos vinculados a catástrofes naturales como incendios, terremotos, derrumbes, inundaciones, etc.

- SUSPENSO: poseen este factor aquellos acontecimientos que, como se desarrollan en el transcurso de varios días -semanas e incluso meses-, mantienen vivo el interés del público por conocer su desenlace. Estas noticias, que suelen ser publicadas de manera seriada mientras dura la resolución del hecho, encuentran su atractivo en la incertidumbre o expectación que generan en el lector: saber el resultado de una contienda electoral, los sucesivos descubrimientos de una investigación policial, el desarrollo de un juicio, las negociaciones entre gobiernos u organismos internacionales, etc.

- CONSECUENCIA O TRASCENDENCIA: este factor -estrechamente vinculado a la actualidad y la proximidad- se encuentra en aquellas informaciones que, por sus repercusiones o implicancias, afectan el porvenir de un sector o de la sociedad entera. Tal es el caso de las reformas legislativas, subas de precios, congelamiento de salarios, fallas o cortes de servicios, cierre de instituciones, etc.

- RAREZA O MAGNITUD: todos aquellos hechos curiosos que se salen de la rutina o de lo esperado se tornan noticiables por la rareza que encierran. En este sentido, mientras que los hechos comunes no se consideran noticia porque ocurren todo el tiempo del mismo modo, los hechos extraños o exóticos (avistamiento de platos voladores, apariciones, fenómenos meteorológicos anormales, nacimientos múltiples, etc.) adquieren el rango de noticia por la curiosidad que despiertan en los lectores. Lo mismo sucede con las informaciones relacionadas con proporciones grandes o pequeñas, máximos, mínimos o récords: el avión más rápido, la mujer más gorda, la condena más larga, etc.

- EMOCIÓN: si bien puede pensarse que gran parte de las noticias repercute en los sentimientos de los lectores, se considera que este factor se constituye como elemento específico de la noticia cuando estas reflejan emociones tales como la ambición, el odio, el temor, el amor, los celos, la envidia, etc. Se incluyen en este caso noticias que remiten a situaciones marcadamente emotivas: bebés o ancianos abandonados, niños vagabundos, actos de injusticia o brutalidad, maltrato de animales, etc.

- PROGRESO O DESCUBRIMIENTO: los hechos que remiten a adelantos del conocimiento, descubrimientos de la ciencia o inventos técnicos provocan siempre el interés público. Tal es el caso de hallazgos arqueológicos, clonaciones, viajes espaciales, nuevas drogas y medicinas, etc.
En esta misma línea puede inscribirse la enumeración de factores de interés periodístico que, una década más tarde, realizan los mexicanos Vicente Leñero y Carlos Marín (1986). Para estos autores, dado que el centro de la actividad periodística reside en poder establecer aquello que en una sociedad resulta de interés público o colectivo, el periodismo basa su ejercicio cotidiano “en un criterio selectivo que se apoya en factores precisos de interés”.

Tras reiterar prácticamente los mismos elementos que señalara Warren (actualidad, prominencia, proximidad, conflicto, rareza, magnitud, expectación (suspenso), trascendencia y progreso)2, estos autores agregan los siguientes:

- HAZAÑA: remite a todo aquello que un hombre, un grupo de personas, o incluso un animal, realizan “por encima de lo que sus semejantes podrían hacer” (escalar una montaña escarpada, cruzar a nado un canal, etc.)”.

- HUMORISMO: alude a aquellos elementos pintorescos o de color que, ubicados muchas veces en partes fijas de las publicaciones, “se utilizan para ‛refrescar’ o hacer más entretenida la información” (por caso, el director de un zoológico que reconoce que no puede dormir con su esposa porque ésta comparte su cama como un tigrecillo recién nacido).



- SERVICIO: con este factor los autores refieren a aquellos servicios que, sin requerir un pago de por medio, prestan las instituciones periodísticas a sus lectores (publicación de cartas de lectores, turnos de farmacias, datos del tiempo, entre otras).
En consonancia con estas perspectivas pueden ubicarse los desarrollos realizados por los argentinos Mabel Martínez Valle (1997) y Nerio Tello (1998), quienes, con algunos matices diferenciadores, retoman la propuesta originariamente enunciada por la ETN. En el caso de Martínez Valle, tras rescatar sólo las principales condiciones o valores que otorgan “importancia y realce” a las noticias (prominencia, proximidad, interés humano, originalidad y consecuencia), la autora añade un factor ausente en otras clasificaciones y que expresa de la siguiente manera:

- OPORTUNIDAD: si bien toda noticia, además de ser actual, necesita ser publicada lo antes posible, a veces no es oportuno transmitir determinadas informaciones “porque su difusión puede provocar graves problemas para el país, la ciudad o la comunidad”. En este sentido, “depende de la prudencia del periodista no publicar algo que puede ser perjudicial o producir pánico, ya que las consecuencias pueden ser muchos más graves que la pérdida de la primicia” (esto sucede, por ejemplo, con la seguridad nacional en los casos de guerra).
Tello, por su parte, al intentar responder qué es lo que interesa hoy al público, retoma de manera explícita y completa la propuesta realizada por el periodismo norteamericano3 y agrega:

- INTERÉS HUMANO: este factor refiere a informaciones basadas en el relato de la intimidad doméstica de personas prominentes que interesan a los lectores y que apuntan a satisfacer su curiosidad sobre los detalles cotidianos de la vida de figuras de relevancia pública.

- VIDA/ MUERTE: remite al interés que generan los acontecimientos en los que “interviene la vida humana bien como hazaña, como pérdida o como estado peligroso” (muertos en un accidente, víctimas de una catástrofe o tragedia, etc.).

- ENTRETENIMIENTO: generalmente destinadas a las páginas finales de los diarios, estas informaciones incluyen para este autor las carteleras de espectáculos y/o televisión, e incluso informaciones de índole deportiva.

- SEXO/DINERO: supone el interés que generan aquellos sucesos vinculados a excesos o transgresiones vinculadas a estos elementos (promiscuidades, abusos, drogas, prostitución, etc.).

- INTERESES LOCALES: alude a todos aquellos hechos que resultan de interés para los lectores del lugar en que se publica el medio (cortes de luz programados, calles cerradas por obras públicas, etc.).
Algo similar sucede con los argentinos Alfredo Serra y Edgardo Ritacco (2005) quienes, en un planteo más cercano a nuestros días, también reiteran la clasificación de la ETN4 aunque añadiendo un nuevo factor:

- CONTRASTES: alude a aquellos “sucesos inesperados o episodios protagonizados por personas de las que se esperaba exactamente lo contrario” (un sofisticado sistema de seguridad vulnerado con instrumentos muy simples, un juez corrupto, un policía ladrón, etc.) 5.

De las cualidades de la información

Como se adelantó al inicio de este apartado, otra de las tendencias presente en numerosos autores consiste en abordar las cualidades que deben presentar los acontecimientos en relación a los procesos productivos que conlleva la práctica periodista. En este caso, los desarrollos no apuntan a precisar el tipo de efecto que deben generar los hechos en el marco de una sociedad dada, sino a caracterizar las condiciones que debe reunir un suceso para poder convertirse en material informativo.

Sintetizando diversas propuestas de autores europeos, el argentino Eugenio Castelli (1981) señala que las cualidades constitutivas que “debe reunir un hecho para convertirse en contenido de una información” suponen que éste sea:

- VERDADERO: exigencia de que el hecho narrado “haya realmente acontecido”.

- INÉDITO: necesidad de que la información no haya sido dada a conocer por otros medios6.

- ACTUAL: requisito por el cual la información debe haber ocurrido dentro del espacio de tiempo que comprenden las distintas ediciones de un medio.

- DE INTERÉS: capacidad de resultar atractivo para la mayor cantidad de lectores posible.

- COMUNICABLE: implica que “los medios de comunicación son los que crean los acontecimientos periodísticos, a partir de dar a publicidad un hecho preexistente o previsto que convierten en noticia”7.

Si bien comparte algunos de estos conceptos, Mabel Martínez Valle introduce en su propuesta una serie de aspectos relacionados con el modo de presentación que deben seguir las informaciones. Acorde a esto, además de señalar que entre sus cualidades las noticias periodísticas se distinguen por ser actuales, exactas, veraces y objetivas, la autora añade la necesidad de que dichas informaciones sean, en cuanto a su exposición, claras, concisas y concretas.

En tanto, y desde una mirada claramente enfocada en el comportamiento que debe seguir un periodista al momento de “reconstruir hechos o acontecimientos”, el diario Clarín en su Manual de Estilo (1997) considera que las noticias deben reunir las siguientes condiciones:

- PRECISIÓN: toda noticia debe ser fiel a la realidad y de ningún modo falsa o confusa.

- INTEGRIDAD: las informaciones no pueden distorsionarse para forzar o justificar puntos de vista.

- EQUIDAD: las noticias deben tratar con imparcialidad personas, instituciones y acontecimientos.

Son precisamente estos conceptos los que nos dan pie para desarrollar aquellas conceptualizaciones que abordan lo que sucede cuando estos rasgos y principios rectores están, voluntaria o involuntariamente, ausentes de la práctica periodística.



El no-acontecimiento periodístico

En un escenario sobresaturado de información, en el que todo pareciera poder convertirse en noticia, no resulta llamativo que los medios de comunicación tiendan a alterar -de manera cada vez más recurrente- ciertas pautas tradicionales del funcionamiento periodístico. En lo que a la producción de noticias concierne, esto puede traducirse como la práctica a partir de la cual los medios transmiten informaciones que, en lugar de originarse en acontecimientos, están basadas en lo que Mar de Fontcuberta (1993) define como no-acontecimientos.



Según esta autora española, las noticias que son producto de los no-acontecimientos son aquellas que se construyen a partir de “hechos no sucedidos o que suponen explícitamente una no-información en el sentido periodístico”. Este recurso, que por diversas razones es frecuentemente utilizado por los medios, suele aparecer bajo alguna de las siguientes formas: la noticia inventada, la noticia errónea y la noticia especulativa.

- NOTICIAS INVENTADAS: son aquellas informaciones que publican los medios sobre la base de elementos, declaraciones o hipótesis que no existen en la realidad y que tampoco reciben una rectificación posterior. Si bien existen variaciones en el grado de intencionalidad con que un medio utiliza este recurso, puede tratarse de informaciones que se publican a sabiendas de que los hechos o declaraciones no se han producido, o de informaciones en las que el incorrecto chequeo de las fuentes, o el deliberado manejo de hipótesis, permite que se filtren versiones erróneas o interesadas.

- NOTICIAS ERRÓNEAS: son aquellas que se construyen con datos que, dados a conocer como verdaderos, resultan ser falsos. En este caso, la diferencia con las anteriores reside en que estos datos sí son reconocidos como tales con posterioridad. Según la autora, el origen de estas noticias reside en la falta o ausencia de información, o en la información incorrecta, de allí que pueda suponerse que el error se debe a dos posibles razones: o el periodista malinterpretó los datos de que disponía o existió una deliberada intencionalidad de desinformación por parte del emisor o las fuentes de la noticia.

- NOTICIAS ESPECULATIVAS: son aquellas que se construyen sobre hipótesis no comprobadas o rumores no confirmados, lo que sucede cuando no se actúa con rigor periodístico.
Lo dicho hasta el momento no supone desconocer que si bien la valoración de la información planteada por la ETN, y luego retomada y ampliada por diversos autores, sigue manteniéndose, tal enunciación de factores y cualidades no deja de tener una impronta marcadamente teórica. En este sentido, y como se verá en el apartado siguiente, la presencia y experiencia del periodista, junto a los condicionamientos que establecen elementos tales como el perfil de los lectores, el tipo de anunciantes y los intereses políticos, económicos e ideológicos de los distintos medios también introducen instancias de valoración y selección que en la práctica suelen tener tanto o más peso que las postuladas en este recorrido.

Bibliografía

- CASTELLI, E. Manual de Periodismo, Plus Ultra, Buenos Aires, 1996 (1981).

- CLARIN. Manual de Estilo, Aguilar, Buenos Aires, 1997.

- DE FONTCUBERTA, M. La noticia. Pistas para percibir el mundo, Paidós, Buenos Aires, 1993.

- LEÑERO, V. y MARÍN, C. Manual de Periodismo, Grijalbo, México, 1986.

- MARTÍNEZ VALLE, M. Medios gráficos y técnicas periodísticas, Macchi, Buenos Aires, 1997.

- MARTINI, S. Periodismo, noticia y noticiabilidad, Norma, Buenos Aires, 2000.

- SERRA, A. y RITACCO, E. Curso de periodismo escrito, Atlántida, Buenos Aires, 2005.

- TELLO, N. Periodismo actual. Guía para la acción, Colihue, Buenos Aires, 1998.

- WARREN, C. Géneros periodísticos informativos, A.T.E., Madrid, 1975.

La noticia se construye sobre una cornisa

Por Lucas Miguel


La noticia y la realidad

“Que la realidad no te arruine un buen título”. Con esa sentencia, frecuentemente pronunciada por los veteranos periodistas gráficos, el editor jefe de Clarín, Julio Blanck, abrió la columna “Del editor al lector”, publicada en la página 2, el 12 de diciembre de 2006.

Blanck recordaba esas palabras señalando que “son un símbolo de la búsqueda de impacto a cualquier costo, más allá de la verificación de los hechos informados. Y marcan una línea divisoria en esta profesión. Una línea que muchas veces es borrosa, incierta, agotadora, pero que siempre está. Y que el público aprendió a detectar”8.

El editor indicó a continuación que “en la edición de Clarín de hoy publicamos dos títulos que fueron ‘arruinados’ por la realidad”. Uno de ellos9 tuvo que ver con el crimen de Nora Dalmasso, la empresaria asesinada en la noche del 26 de noviembre de 2006 en un country de Río Cuarto.

Blanck explicó que “la investigación tropezó” porque “los exámenes de ADN no pudieron establecer la identidad genética del semen hallado en la mujer asesinada en Río Cuarto. No se conoce aún esa huella indiscutible de quien tuvo sexo con ella la última noche. Harán otras pruebas y aún pueden conseguir ese dato clave. Pero la noticia esperada, el supuesto ‘ADN del asesino’, fue desbaratada por los hechos”.

De todas formas ya era tarde para cuestionarse por la noticia que no fue. Porque ese mismo acontecimiento había sido explotado con morbo y falta de apego a la verdad por (al menos) los principales diarios porteños en los días posteriores al crimen, que intentaron llegar hasta el hueso en los detalles de la vida privada de la víctima y, en ese afán, hasta inventaron una noticia, la que querían que fuera.

Un informe del sitio Diario sobre Diarios10 (DsD) sobre el seguimiento de las publicaciones realizadas por Clarín y La Nación en los seis días posteriores al crimen mostró cómo estos dos matutinos construyeron la noticia de la muerte de Dalmasso en el marco de un juego sexual, llamado hipoxifilia, “en el que a la persona le gusta ser asfixiada mientras mantiene relaciones, para luego sentir ‘el placer’ del oxígeno que vuelve al cuerpo cuando le liberan las vías respiratorias”11.

La muerte por hipoxifilia fue descartada el 5 de diciembre por la Justicia, cuando se conocieron los resultados de las pericias.

DsD describió el derrotero por la falacia de los dos principales matutinos nacionales: “Ambos diarios recordaron a lo largo de los primeros días de la cobertura del caso, que un ‘juego erótico’ fallido podría haber sido la causa de la muerte. Con las pericias en la mano, que afirmaron lo contrario, ninguno de los dos matutinos consideró pertinente una autocrítica o un sinceramiento de las causas de la difusión de esa información. Está claro que cuando se conocieron las pericias que descartaron la muerte por juego sexual, los diarios ya habían publicado que Nora Dalmasso era madre de dos hijos menores de edad”12.

El 10 de diciembre de 2006 el columnista de Página/12 Mario Wainfeld reflexionó sobre la cobertura realizada por los medios en general y la actitud del público. Escribió Wainfeld que “la pesquisa se encarniza con los detalles privados y relega, casi al tono de la nota color, al crimen. De un modo apenas disimulado todo se desliza de lo esencial a lo subalterno, inclusive la condena social que tiende a recaer más sobre la víctima que sobre la ignota figura del homicida. En un asesinato no develado, en plena etapa del sumario, las hipótesis más imaginativas o descabelladas se publicitan con megáfono. Los medios multiplican ese desenfreno, dando por hechos lo que son conjeturas, transformando en relato lo que son puntas para acopiar pistas”13.

En ese sentido el columnista de Página/12 explicó cómo debió haber sido la valoración de la noticia: “Editar es jerarquizar, privilegiar, ostentar lo importante, minimizar lo subalterno, evitar lo deleznable. Si está en juego un homicidio, que se entrevera con la esfera particular, lo esencial es la privación de la vida, un crimen capital. Las peripecias privadas son secundarias y así deben ser tratadas. Lo impone el decoro y, ya que estamos, el artículo 19 de la Constitución que reserva ‘a Dios’ ‘las acciones privadas de los hombres’ y las declara ‘exentas de la autoridad de los magistrados’. Que deberían ser exentas consonantemente del ágora, o del ágora mediática, que es lo que hay”.

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