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La reestructuración de la industria argentina en el periodo de ajuste estructural


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Evolución de las exportaciones industriales (MOI)

(en millones de dólares)




Año

Valor

1974

807

1977

1.079

1980

1.802

1983

1.378

1986

1.598

1989

3.271

1990

3.924







1991

3.749

1992

3.905

1993

4.890

Fuentes: Las cifras hasta 1990 están tomadas de un estudio de Kosacoff para CEPAL (1992) mientras que las siguientes surgen del Informe de la Secretaría de Programación Económica, La información disponible no permite asegurar que los criterios de clasificación son los mismos, de modo que la comparación sólo es válida en términos muy generales.

Esas exportaciones de commodities están muy concentradas en algunas plantas (o empresas) de gran dimensión. Un estudio que hemos realizado señala que 16 empresas de las ramas básicas de procesos acumulaban 1.987 millones de dólares de exportaciones en 1990, valor que representaba por sí solo la mitad de las ventas totales de MOI14. La coincidencia de cifras sugiere que esas empresas explican todo el fenómeno de crecimiento de las commodities señalado desde el enfoque estadístico global en el párrafo anterior. Las exportaciones de ese grupo de empresas alcanzaron un máximo en ese año debido a la caída de la demanda local y cayeron luego hasta 1.454 millones en 1992, a medida que este último se recuperaba. La explicación es muy simple: las características técnico operativas de esas plantas las obligan a mantener su actividad (so pena de afrontar los costos muy elevados de parada de las mismas), de modo que deben salir al mercado exterior a colocar excedentes cuando el mercado local no absorbe su producción15.

Los análisis disponibles indican que la variación de las exportaciones de ese grupo de empresas, si bien muy dinámico en el período reciente, ya no tendrán importancia semejante en el futuro previsible. En efecto, esas plantas trabajan en su mayoría a pleno y exportan los excedentes que no colocan en el mercado local. Su capacidad de exportar más depende, entonces, del incremento de sus instalaciones productivas, que no parece fácil debido a diversas restricciones que se tratan más adelante. Conviene recordar que a pesar de la caída mencionada, el monto exportado por ese grupo todavía representa el 37% de los despachos totales de MOI en el curso de 1992.

La exportación de maquinaria y equipos, en cambio, que abarcaba el 21% del total de MOI en 1974-76 (sin incluir equipo de transporte) redujo su participación al 8,6% para 1988-90. El incremento simultáneo del total exportado de MOI implica que los montos facturados en dólares por esos sectores crecieron a pesar de esa pérdida de participación. Esta misma afirmación no puede extenderse a las magnitudes físicas enviadas al exterior (o a su valor en unidades constantes) debido a las modificaciones de precios relativos en el período16. Algunas ventas externas que desaparecieron de las estadísticas incluyen a los equipos agrícolas (y, en especial, tractores) así como a numerosas máquinas donde el país parecía tener ventajas competitivas hasta mediados de la década del ochenta (lavadoras de botellas, tornos, etc.).

Las exportaciones de máquinas herramientas, por ejemplo, mostraban una firme tendencia ascendente hasta 1990. En el trienio 1988-90 las ventas de ese sector al exterior promediaron los 32 millones de dólares anuales con una orientación muy marcada hacia el área que se conoce ahora como el Mercosur (y Brasil en especial, dado que el acuerdo con ese país permitió que se le enviara el 80% de ese total). En cambio, la caída posterior de esas operaciones redujo su monto a un promedio de 9 millones de dólares en el bienio 1992-93 (con menos del 30% hacia el Mercosur)17. Estos datos ofrecen un ejemplo concreto de las variaciones ocurridas en los últimos años en las exportaciones de los productos industriales de mayor contenido tecnológico en el marco de su evolución de largo plazo.

Las exportaciones de vehículos, por último, exhiben una tendencia irregular. Las ventas al exterior de automotores y autopartes eran el 18,6% de los despachos de MOI en el trienio 1974-76 debido a las políticas explícitas de promoción de esas operaciones en ese período. Luego se registra un retroceso que llevó esa participación a sólo 6,3% en el trienio 1988-90. A partir de 1991 vuelve a notarse el incremento de esas ventas como resultado de los acuerdos que el sector firma con el gobierno y la consolidación del Mercosur (con sus flujos de automóviles y piezas en ambas direcciones). Esas operaciones están igualmente concentradas en el reducido número de terminales locales. Las cinco principales (incluyendo a dos que montan camiones) exportaron 467 millones de dólares en 1992 y 689 millones en 1993 que representan alrededor del 15% de las ventas totales de MOI en esos años18.



Estructura de las importaciones

Las importaciones argentinas se mantuvieron "comprimidas" debido a la crisis del balance de pagos durante buena parte de la década del ochenta. La restricción de divisas impidió que estas alcanzaran niveles normales; de hecho, ellas fueron sometidas a un "racionamiento" por diversos medios (tipo de cambio elevado, restricciones arancelarias y para arancelarias, prohibición de importaciones de ciertos bienes, etc.). Recién a partir de que se levantara esa restricción, que se comenzó a sentir desde 1991, se pudo dejar que el mercado (en las condiciones creadas en el país) comenzara a señalar los requerimientos reales de artículos provenientes del exterior. En consecuencia, las series de largo plazo no ofrecen señales adecuadas de las tendencias actuales que, al mismo tiempo, resultan demasiado breves como para extraer conclusiones suficientes. Aún así, parece posible trazar algunos indicadores sobre sus efectos en la actividad fabril.

Las importaciones totales de la Argentina, que cayeron hasta llegar a un piso de 4.000 millones de dólares en 1990 (tanto por la restricción de divisas como por la severa recesión de ese año), retomaron luego una marcha ascendente que las llevó a cerca de 17.000 millones en 1993 y a un estimado de 20.000 millones en 1994. Ese incremento acelerado está afectado por la evolución de diferentes grupos de bienes, cuyo análisis permite estimar sus efectos sobre la producción industrial.

Las importaciones de bienes intermedios, en primer lugar, que sumaban 3.100 millones de dólares en 1990, treparon hasta 8.600 millones tres años más tarde. Esas importaciones representaban el 80% de las compras totales en el exterior durante toda la década del ochenta (debido a su carácter estratégico para la producción industrial) y gozaban de cierta prioridad en la estrategia de asignación de divisas. Esos antecedentes sugieren que su incremento reciente se debe sólo en parte a la recuperación del nivel de actividad en estos años; parece claro que un porcentaje apreciable de esas importaciones está formado ahora por insumos que reemplazan a la producción local dentro del tejido industrial.

La importancia de ese fenómeno, medido por las cifras de importación, no puede ser disimulada. La reestructuración de las funciones de producción en las plantas fabriles como respuesta a la apertura externa ha llevado a que numerosas ramas industriales tiendan a reemplazar insumos o piezas compradas a proveedores

Evolución y estructura de las importaciones

(en millones de dólares)



Año

Importaciones totales

Imp. de bienes intermedios

Imp. de bienes de consumo

Imp de bienes de capital

1986

4.724

3.823

286

614

1987

5.819

4.528

318

972

1988

5.322

4.249

226

847

1989

4.201

3.274

210

717

1990

4.079

3.142

319

618

1991

8.275

5.126

1.715

1.434

1992

14.872

7.921

3.881

3.069

1993

16.786

8.609

4.165

4.013
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