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La historia a través de las frases introducción


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LA HISTORIA A TRAVÉS DE LAS FRASES

Introducción
De acuerdo a Anatole France (citado por Carlos Fisas), todos los libros históricos que no contienen mentiras son mortalmente aburridos. Y al parecer esto se ha cumplido con los libros del historiador venezolano ya desaparecido Tomás Polanco Alcántara. Ahora bien, comprobar si una frase es históricamente cierta es tarea harto difícil, pero toda frase relacionada con un hecho real del pasado tiene algo de cierto. O merece haber sido cierta, parafraseando así a Ernest Renan quien afirmó que si Jesucristo no hubiese sido Dios encarnado lo habría merecido por su conducta en la tierra.

Sea como fuere, la frase verdadera o apócrifa atrapa con vigor una situación histórica que hace recordar fácilmente a los actores de la misma. En la historia universal hay cientos de frases famosas que todos repetimos constantemente y son la conclusión o resultado de una vida o una situación histórica. Por ejemplo, quien no ha oído la célebre respuesta del Abate Sieyés, cuando se le preguntó que había hecho en la época del terror en la revolución francesa y él claramente respondió: -he vivido. Así el autor de ¿ Qué es el Tercer Estado ?, reflejaba con una sola palabra el tiempo riesgoso de los últimos días de la Revolución Francesa, en donde todos los protagonistas incluidos Robespierre, Danton y otros había sido ejecutados.

También las frases contienen anécdotas jocosas. Al propio Abate Sieyés, le sucedió lo siguiente:

Un día el Abate Poulle se presentó en casa de Sieyés, y sin mediar palabra alguna, le disparó dos tiros con una pistola que apenas le hirieron. Cuando el referido Abate se fue, Sieyés impertérrito llamó a su criado y le dijo:

- si Poulle viene otra vez dile que no estoy en casa.

¡ DOCTOR , EL MUNDO ES DE LOS VALIENTES !



- SE ENGAÑA USTED, - CONTESTÓ – VARGAS.

- EL MUNDO ES DE LA ILUSTRACIÓN Y LA VIRTUD.

La Constitución aprobada en Valencia (III República) había establecido un período de cuatro años para el Presidente de la República, y además no había reelección inmediata. Se requería, entonces otro período constitucional. Paéz fue el primer Presidente y no hay duda alguna que tuvo un período difícil, gobernaba a una nación devastada por la guerra de independencia, cuya población había sido mermada por el conflicto en un 25%, con una economía arruinada. Para el segundo cuatrienio sería electo el doctor José María Vargas, brillante médico, que había sido Rector de la Universidad de Caracas. Páez presentía las dificultades que iba a encontrar un civil en la presidencia y no le gustaba mucho la idea, pero una vez electo el doctor Vargas, le dio su espaldarazo. Pero al poco tiempo, lamentablemente, ocurrió la llamada revolución de las reformas encabezada por Pedro Carujo, y a quien acompañaban nada menos que Santiago Mariño, José Tadeo Monagas, Pedro Briceño Méndez, Diego Ibarra, y otros. Y ese diálogo se produjo entre el doctor Vargas y Carujo, en el momento del golpe de Estado; en el cual Carujo le reclamaba el poder al doctor Vargas, diciéndole que el mundo era de los hombres valientes y éste le respondía aclarándole que el mundo era de los hombres justos.

Páez posteriormente, restituyó a Vargas en su cargo, pero éste renunció y fue elegido para sustituirlo el General Carlos Soublette. Lo verdaderamente cierto después de todo fue que quedó demostrado que era muy difícil que un civil en la Presidencia de la República permaneciera, y lo endeble de unas instituciones que necesitaban de un hombre en armas que las protegiera.


P.21, Fernando González : Mi compadre, Caracas, Editorial Ateneo, 1980.


VENEZUELA NO SE HA PERDIDO NI SE PERDERÁ PORQUE UN CIUDADANO SE BURLE DE UN GOBERNANTE; SE PERDERÁ PORQUE UN GOBERNANTE SE BURLE DE SUS CONCIUDADANOS
Esta anécdota es relatada por Eduardo Carreño en su Vída anécdótica de venezolanos, y cuenta que en el año 1843 cuando era presidente de la República Carlos Soublette, se presentó en Caracas una compañía de arte dramático entre cuyos actores estaba Francisco Robreño quien compuso y llevo a la escena un especie de sátira titulada Excelentísimo Señor. Este sainete era contra el General Carlos Soublette, quien, cuando tuvo conocimiento de ella, hizo llamar a su autor y actor para que se la leyese. El hombre se asustó de primeras, pero accedió ante la rogativa del Presidente. Terminada la lectura, Soublette, le dijo con toda tranquilidad:
-Todo está muy bueno; además de que no me trata a mi tan mal; no tiene sino ligeras burlas, y créame usted: Venezuela no se ha perdido ni se perderá porque un ciudadano se burle de un gobernante; se perderá porque un gobernante se burle de sus conciudadanos.

P.47 Eduardo Carreño: Vida anecdótica de venezolanos, Caracas, Ediciones del Ministerio de Educación, 1952.



DECIDLE AL GENERAL MONAGAS QUE MI CADÁVER PODRÁ LLEVARLO AL CONGRESO, PERO QUE FERMÍN TORO NO SE PROSTITUYE
El General José Tadeo Monagas había sido elegido Presidente de la República en 1847 con el apoyo del General José Antonio Páez Pero al poco tiempo se le volteó a Páez; le perdonó la vida a Antonio Leocadio Guzmán que estaba detenido por haber participado en una revuelta que había ocurrido en los últimos días de la presidencia del General Soublette. También José Tadeo Monagas estaba haciendo renunciar a los gobernadores que habían sido elegidos legalmente por medio de ternas presentadas por los legisladores provinciales. El doctor Ángel Quintero –paecista- que era uno de sus ministros renuncia. Y los paecistas que tenían mayoría en el Congreso, auspician un voto de censura contra el Presidente, pero el día 24 de enero de 1848 una turba enfurecida asalta el parlamento. En el asalto perdió la vida Santos Michelena Cumplido este nefasto hecho, el gobierno presionó para que los legisladores dócilmente volvieran a los escaños parlamentarios. Por ello la famosa frase de Fermín Toro, “decídle al General Monagas que mi cadáver podrá llevarlo al Congreso pero que Fermín Toro no se prostituye”.
P.22 Fernando González: Mi compadre, Caracas, Editorial Ateneo, 1980.

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