Página principal

La formación de valores a través del estudio de personalidades históricas Lyen Labrador Urraca


Descargar 175.9 Kb.
Página1/4
Fecha de conversión21.09.2016
Tamaño175.9 Kb.
  1   2   3   4

www.monografias.com



La formación de valores a través del estudio de personalidades históricas

Lyen Labrador Urraca lyen@sum.upr.edu.cu


  1. Introducción

  2. El individuo, la sociedad, las personalidades. Concepto. El papel de la personalidad en la historia

  3. La valoración de personalidades históricas en el proceso de formación de valores. Los valores de pertenencia e identidad local

  4. El papel del profesor de historia en el proceso de formación de valores

  5. El proceso docente educativo a través del estudio de personalidades históricas

  6. La formación de valores, una tarea necesaria en la clase de historia de Cuba

  7. Conclusiones

  8. Referencias bibliográficas




INTRODUCCIÓN:

La formación de valores en toda sociedad ha de constituir un elemento de vital importancia, sobre todo en aquella que defienda al hombre, la justicia y la igualdad.

En Cuba el tema es acogido necesariamente por psicólogos, filósofos, historiadores, etc. Ya que a finales de la década del 80 y principios del 90 ocurrieron hechos que estremecieron al mundo: el derrumbe del campo socialista y la desintegración de la URSS que influyeron desfavorablemente en los destinos y aspiraciones de los pueblos. Es por ello que el estudio de las características y elementos que distinguen nuestra identidad, y sus raíces adquieren cada día más importancia ante las concepciones neoliberales y globalizadoras que pretenden dividir y acabar con lo autentico de cada uno de éstos.

Contribuir al rescate, desarrollo y consolidación de una conciencia patriótica, revolucionaria y socialista en el caso de Cuba significaría defender los valores de identidad y sentido de pertenencia.

Fue seleccionado para este trabajo el estudio de personalidades históricas locales, los Hermanos Saíz Montes de Oca, para a partir de su estudio contribuir a la formación de valores en los estudiantes.

En el trabajo se hace hincapié en los antecedentes del problema, para lo cual se realizaron algunas consideraciones acerca de la formación de valores a través del estudio de personalidades históricas. Por lo que se tuvo en cuenta la evolución histórica de la enseñanza de la historia en todos los nivele hasta la universitaria.

.En él se precisan y valoran todos los factores que inciden en la solución del problema, por cuanto se realiza un análisis de la obra de los clásicos y de otros autores hasta Fidel y el Che para definir elementos tales como: el individuo, la sociedad, las personalidades y su papel en la historia. Queda claro que las circunstancias históricas, la casualidad juegan un papel importante para la aparición o no de lo que se denomina personalidad histórica.

Por lo antes expuesto se propone el concepto siguiente:

“Personalidad histórica es aquella que juega un papel significativo en la marcha de la historia en lugar y tiempo determinado. Este papel puede ser progresista, positivo, retardatario o negativo”.

Al valorarse una personalidad como ser humano que es, ella tiene virtudes y defectos. Por otra parte hay personalidades históricas negativas y personalidades históricas positivas. Al ser analizados estos elementos se podría decir que la personalidad histórica positiva “Es aquella que refleja con más fuerza la realidad objetiva que le rodea. Un hombre con aptitudes naturales y propiedades psíquicas capaz de entender y adaptar y transformar esa realidad con espíritu revolucionario y creador”.

Se exponen los elementos que hay que tener en cuenta para el estudio del contenido planteado. Y que éste de forma sistemática, con un método activo será capaz de posibilitar el conocimiento- sentimiento.

Expresándose los conceptos de valor, proceso de formación de valores, valores de identidad local y sentido de pertenencia. Se propone además un esquema que podría responder a la pregunta ¿Cómo contribuir a la formación de valores?, pregunta aún difícil de responder.

Un factor importante radica en que después del estudio siguiendo un orden lógico, finalmente se logra arribar a la propuesta de once fundamentos teóricos – metodológicos que deben ser considerados para el tratamiento de las personalidades históricas en el aula. Lo que demuestra la necesidad de seguir profundizando en el tema seleccionado con el propósito de poner en manos de profesores y alumnos las herramientas conceptuales que el ayuden al logro de este objetivo. Por lo que se selecciono el tema. “La formación de valores a través del estudio de personalidades históricas locales. "
LA FORMACIÓN DE VALORES A TRAVÉS DEL ESTUDIO DE PERSONALIDADES HISTÓRICAS LOCALES.

1. EL INDIVIDUO, LA SOCIEDAD, LAS PERSONALIDADES. CONCEPTO. EL PAPEL DE LA PERSONALIDAD EN LA HISTORIA.

La base metodológica y el fundamento científico para la comprensión del papel de las personalidades en el acontecer histórico lo constituye la concepción materialista de la Historia.

En la carta a Joseph Bloch de 21 – 22 de Septiembre de 1890, Engels le recomienda estudiar la concepción materialista de la historia en las fuentes originales y no en obras de segunda mano y seguidamente destaca que: “El 18 Brumario de Luis Bonaparte es un magnífico ejemplo de aplicación de ello (...) y que en El Capital también se encuentran muchas referencias. Más tarde subraya que sus obras:

“La subversión de las ciencias” por el Sr. E. Duhring y Ludwing Fewerbach y “El fin de la filosofía clásica alemana”, contiene la exposición más detallada que existe del materialismo histórico” (1).

Por su parte Lenin señala que: “En la Contribución a la crítica de la economía política, expresa Marx una fórmula íntegra de los principios del materialismo aplicado a la sociedad humana y a su historia” (2).

Un complemento importantísimo para el estudio de la concepción materialista de la historia lo constituye una serie de cartas escritas por Marx y Engels donde en muchos casos se abordan aspectos que no son tratados en otras obras.

A lo largo de la historia mucho se ha planteado sobre el papel del individuo en el acontecer histórico, para la correcta interpretación de esto es necesario ante todo recurrir a la concepción materialista de la historia, por tanto, es de gran importancia detenernos en los criterios que brindan los clásicos del marxismo con respecto al tema.

En su obra “El 18 Brumario de Luis Bonaparte” Carlos Marx expresa: “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les ha sido legadas por el pasado” (Marx, Carlos 1859)

En la carta a W. Borgius, del 25 de Enero de 1894, Engels plantea: “los hombres hacen ellos mismos su historia, pero hasta ahora no con una voluntad colectiva y con arreglo a un plan colectivo, ni siquiera dentro de una sociedad dada y circunscrita. Sus aspiraciones se entrecruzan, por eso en toda sociedad impera la necesidad, cuyo complemento y forma de manifestarse es la casualidad. La necesidad que aquí se impone a través de la casualidad es también en última instancia la económica y aquí es donde debemos hablar de los grandes hombres. El hecho de que surja uno de estos precisamente este y en un momento y en un país determinado, es naturalmente, una pura casualidad. Pero si lo suprimimos, se planteará la necesidad de remplazar y aparecerá un sustituto, más o menos bueno, pero a lo largo aparecerá.

Que fuese Napoleón, precisamente este corso el dictador militar que exigía la República francesa, agotada por su propia guerra fue una casualidad; pero que si no hubiese habido Napoleón había venido otro a ocupar su puesto, lo demuestra el hecho de que siempre que ha sido necesario un hombre: Cesar, Augusto, Cromwell, etc, este hombre ha surgido”. (3)

Engels analiza en la cita anterior el rol que juegan los hombres en la realización de la historia y cómo este papel está sujeto a logros y a la influencia de la casualidad. También se refiere a que la aparición de las grandes personalidades surgen por la existencia misma de la casualidad y que en el desarrollo entran a jugar un papel fundamental las necesidades del proceso histórico que se está produciendo.

Al respecto Lenin señala que el marxismo “combina una completa severidad científica en el análisis de la situación objetiva y del curso objetivo de la evolución, con el reconocimiento más decidido de la importancia que tiene la energía revolucionaria, el genio creador revolucionario y la iniciativa revolucionaria de las masas, así como, naturalmente, de los individuos, de los grupos, organizaciones y partidos que saben hallar y establecer contactos con tales o cuales clases (4).

Sin embargo, en torno a este tema Jorge Plejanov retoma las ideas de Marx y Engels y hace sus aportes, que pueden ser resumidos así:

1-. “... las casualidades intelectuales y morales del hombre que desempeñan un papel más o menos importante en la vida social, su talento, sus conocimientos, su decisión o indecisiones, su valor o cobardía, etcétera ”no pueden “ dejar de ejercer una influencia notable en el curso y el desenlace de los acontecimientos, y, sin embargo, estas cualidades no se explican solamente por las leyes generales del desarrollo de los pueblos, sino que se forman siempre y en alto grado bajo la influencia de lo que pudiéramos llamar cualidades de la vida privada”.

2-. Gracias a las peculiaridades singulares de su carácter el individuo puede influir en los destinos de la sociedad. Es decir, el carácter del individuo constituye un factor importante del desarrollo social, pero solo allí, solo entonces y solo en el grado que lo permitan las relaciones sociales.

3-. Analiza la importancia de las llamadas casualidades sobre el destino histórico de los pueblos y vincula esta categoría con la necesidad, ya que esta se abre paso entre un cúmulo de casualidades.

4-. Según él los individuos ejercen gran influencia en el destino de la sociedad y esa influencia está determinada por la estructura interna de ésta y por sus relaciones con otras sociedades.

5-. Gracias a las particularidades de su inteligencia las personalidades pueden hacer variar el aspecto individual del acontecimiento y algunas consecuencias particulares, pero no su orientación general, que es determinada por otras fuerzas.

6-. Hay dos condiciones necesarias para que el hombre, dotado de cierto talento ejerza una gran influencia sobre el curso de los acontecimientos.

La primera: Que su talento corresponda mejor que los demás a las necesidades sociales de una época determinada.

La segunda: El régimen social vigente no debe obstaculizar el camino al individuo dotado de un determinado talento, necesario y útil en el momento de que se trate.

7-. Los talentos aparecen siempre, y en todas partes, donde existen condiciones favorables para su desarrollo.

8-. El gran hombre lo es no sólo porque sus particularidades individuales imprimen una fisonomía individual a los grandes acontecimientos históricos, sino porque está dotado de particularidades que le hacen el individuo más capaz de servir a la gran necesidad social, surgida bajo la influencia de causas generales. Si embargo, ningún hombre puede imponer a la sociedad relaciones que ya no correspondan (5).

Este asunto fue analizado por la historiografía soviética que con el triunfo de la Revolución Socialista de Octubre le dieron atención a los problemas metodológicos de la Historia. El propio Lenin hizo sus aportes en esta dirección. Basta recordar su contribución al concepto de época histórica que sirve de base a cualquier periodización que porta de concepciones marxistas. Una labor destacada en el desarrollo de la metodología de la Historia y con ello en la síntesis de la concepción marxista del papel del individuo en la historia, la realizó el académico soviético Evguenir Zhukov (1907 – 1980).

Producto de su labor y de otros especialistas fueron elaborados diferentes trabajos, los cuales fueron publicados en Cuba:

-Metodología de la historia de Evguenir Zhulew.

-Teoría y metodología de las historias de Mijail Borg y otros.

-Problemas de la metodología de la historia de un colectivo de autores.

-Teoría de la historia de V. Kelle y M. kovalzon y otros. Estas obras siguen siendo de gran utilidad para los investigadores y profesores, aunque son susceptibles de críticos de mayor o menor envergadura.

No obstante, la historiografía soviética adoleció de significativos defectos tales como: el esquematismo, el dogmatismo, el formalismo y el coyuntarismo oportunista (Lagar, 1997), aspectos que por su importancia detallamos a continuación:

1-. El esquematismo:

Es el tratamiento de los hechos históricos de manera tal que todo encaje en un modelo o esquema preconcebido.



2-. El Dogmatismo:

Es la tendencia a operar con conceptos o fórmulas invariables, sin tener en cuenta las condiciones concretas de lugar y tiempo, así como las peculiaridades de los hechos y fenómenos históricos.



3-. El formalismo:

Son procedimientos típicos de los hechos y fenómenos históricos que se aplican de manera uniforme en todos los casos, tratando de desarrollar un supuesto tratamiento científico que en la realidad es más aparente que real.



4-. El coyuntarismo oportunista:

Es la tendencia, muy extendida en la historiografía soviética, a darle un tratamiento determinado a las figuras, hechos y fenómenos históricos en correspondencia con la situación política coyuntural existente en el momento en que se publicaba la obra, para tratar de alcanzar la aprobación oficial independientemente de las conclusiones reales a las que podría llegar en correspondencia con las fuentes históricas existentes, un ejemplo típico lo constituyó el mismo tratamiento que se le dio a la personalidad de Stalin

El esclarecimiento del papel del individuo en la historia no sólo tiene importancia científica, sino también desde el punto de vista docente, Las personalidades históricas aportan un material inapreciable para la formación de cualidades, puntos de vistas, criterios, valores éticos y humanos en los estudiantes. Sobre esta base se puede contribuir a la formación de convicciones y modos de actuación de los alumnos.

El análisis de grandes figuras históricas, tanto las positivas como las negativas, suministra una información que bien utilizada puede provocar sentimientos de aprobación o de rechazo en los alumnos.

Resulta de sumo interés para los estudiantes el análisis de figuras complejas en las cuales se combinan aspectos positivos o negativos para el devenir histórico.

El estudio del hombre y sus circunstancias, de las tendencias de la época y del lugar donde actuó, sus cualidades personales, su aporte, y sus puntos de vista son todos elementos que están presentes en la concepción marxista del papel del individuo en la historia y que deben presentarse en el desarrollo de los programas de Historia.

Lo anterior está vinculado con el enfoque histórico cultural, que centra su atención en el desarrollo integral de la personalidad. Vigotski; y sus seguidores son capaces de superar aquellas tendencias tradicionales que han dirigido su interés sobre todo en la esfera cognoscitiva del hombre. Ellos tienen en cuenta un determinado referencial teórico de la personalidad, y su formación sobre la esencia del hombre, su origen, la naturaleza del conocimiento y de su realidad.

Lo más importante, es que Vigotski seleccionó el materialismo dialéctico e histórico y lo aplica de forma creadora a la Psicología por primera vez. Es decir: “ el primero en concretizar las posiciones fundamentales del materialismo dialéctico e histórico en la concepción de la psiquis no de manera mecánica tradicional, sino como guía metodológica, como encuadre epistemológico”. (6).

Seguir una concepción histórica cultural en síntesis para la Pedagogía sería:

1ro. Lo central en el proceso de enseñanza consiste en estudiar la personalidad y asegurar las condiciones (sistema de relación, tipo de actividad).

2do. Desde un punto de vista social general implica tener clara conciencia de las ideas y valores que inhiben el desarrollo social perspectivo de la humanidad.

3ero. En lo concerniente al proceso del aprendizaje significa colocarlo como centro de la atención a partir del cual se debe proyectar el proceso pedagógico.

4to. Crear condiciones favorables de interrelación y colaboración por la familia, la comunidad y la institución para favorecer el desarrollo del hombre.

5to. Con respecto al estudiante implica utilizar todos los resortes de que dispone en su personalidad. Su historia académica, sus intereses cognoscitivos, sus motivos para el estudio, su emocionalidad.

6to. Desde el punto de vista del profesor supone preparación científica y pedagógica que le permitan desplegar su actividad dentro del aula.

Lo expuesto hace pensar que para la enseñanza de la Historia y concretamente en el estudio de las personalidades históricas, es necesario crear las condiciones requeridas para poder penetrar en los sentimientos de la personas (educandos). Cuando se plantea crear las condiciones hay que tener en cuenta todos los factores, elementos que puedan incidir en él: La familia, la sociedad, la escuela. Pero sobre todos hay que hacer agradable, amena la enseñanza y que sea participativa, activa. Donde fluya la interrelación dialéctica entre el profesor y el alumno.



1.2. EL INDIVIDUO, LA SOCIEDAD, PERSONALIDAD. CONCEPTOS Y RELACIONES.

El análisis de la sociedad es una cuestión acabada después que Carlos Marx y Engels expresaran sus puntos de vista, partiendo de un estudio profundo y científico de todos sus componentes.

Es Marx quien al referirse a la esencia humana plantea: “La esencia humana no es algo abstracta inherente a cada individuo. Es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales” (7).

El concepto de hombre es un concepto general que expresa los rasgos comunes inherentes al género humano. En el mundo humano se denomina habitualmente individuo a cada persona.

La individualidad se manifiesta en las aptitudes naturales y propiedades psíquicas de una persona en todo lo concerniente a su memoria, imaginación, el temperamento y el carácter. También tiene un matiz individual el contenido de la conciencia: las concepciones, juicios y opiniones.

Entonces el individuo es el hombre considerado desde el punto de vista no sólo de sus propiedades y rasgos generales de sus cualidades sociales, espirituales y físicas. El hombre es ante todo un ser social. Un rasgo universal del individuo es su actividad social que lo va a diferenciar del resto del mundo. Ese hombre va a vivir en una época histórica, bajo esas circunstancias, y ello va a ir conformando lo que denominamos personalidad histórica.

A criterio de los docentes encuestados los conceptos que manejaron sobre Personalidades Históricas son los siguientes:

1-. Figura que refleja con más claridad su entorno social.

2-. Aquellos que por sus principios, participación, posturas han sentado pautas en la formación de diferentes generaciones.

3-. La personalidad histórica es la persona que convierte su fuerza individual en fuerza del progreso social con su actuar ético, valoración y valores.

4-. Individuo que interpreta las necesidades de su tiempo y aglutina la actividad de las masas y las conduce al logro de su objetivo principal.

5-. Persona que aglutina en su alrededor las fuerzas revolucionarias en un período histórico.

6-. La personalidad histórica se caracteriza por modos de actuación en sus aspectos positivos y negativas, traza pautas en el devenir de la historia.

De lo analizado anteriormente se puede inferir que: Personalidad Histórica Positiva, es aquella que refleja con más fuerza la realidad objetiva que le rodea. Un hombre con aptitudes naturales y propiedades psíquicas capaces de entender, adaptar y transformar esa realidad con espíritu revolucionario y creador.

Al analizar la personalidad histórica en una época determinada se aprecian personalidades históricas positivas y personalidades históricas negativas. Por lo que el concepto general que se propone es el siguiente:

Personalidad Histórica es aquella que juega un papel significativo en la marcha de la historia, en lugar y tiempo determinado. Este papel puede ser progresista, positivo o retardatario, negativo”.

En Cuba este tema ha sido abordado por investigadores, y políticos entre los que se destacan el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el Comandante Ernesto Che Guevara y Antonio Núñez Jiménez; entre otros, los cuales de cierta manera coinciden en las cualidades de las personas, en las circunstancias históricas en que se desenvuelve el líder, personalidad y muy especialmente en la capacidad de aglutinar en su alrededor las fuerzas capaces de hacer y llevar a cabo la Revolución.

El Guerrillero Heroico en tal sentido valora el papel de Fidel como líder en la historia y el de las masas cuando expresa: Es verdad que sigue sin vacilar a sus dirigentes, fundamentalmente a Fidel Castro, pero el grado en que él ha ganado esa confianza responde precisamente a la interpretación cabal de los deseos del pueblo, de sus aspiraciones y a la lucha sincera por el cumplimiento de las promesas hechas (8). Es el Ché el que más profundiza en esta peculiaridad de la revolución cubana, es decir, en esa “fuerza telúrica” como él planteara al referirse a Fidel.

Esta idea la continúa enriqueciendo y, en su carta de despedida expresa: “... He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilación, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios...” (9).

En su obra, El Socialismo y el Hombre en Cuba, el Ché expresó: “Lo difícil de entender, para quien no viva la experiencia de la revolución, es esa estrecha unidad dialéctica existente entre el individuo y la masa, donde ambos se interrelacionan y, a su vez, la masa, como conjunto de individuos, se interrelaciona con los dirigentes”

(10). Como se puede apreciar estas concepciones han tenido su continuidad y enriquecimiento en el proceso revolucionario cubano.

Queda claro entonces que la personalidad histórica positiva es aquella que debe poseer cualidades capaces de “aunar voluntades”, saber conducir, dirigir, ser humano, sensible, creativo y revolucionario. Un hombre valiente capaz de enfrentar dificultades y vencerlas. En él los sentimientos de unidad prevalecerán por encima de las individuales.

Es interesante el tratamiento que le da al asunto el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la entrevista que a él le realiza Jeffrey Elliot y Mervin Dymally, conocida con el nombre de: ”Nada podrá detener la marcha de la Historia” al responder aspectos relacionados con el líder en la historia él dice: “Ha habido líderes religiosos, líderes políticos, creo que la historia está llena de líderes, donde quiera que ha habido una comunidad humana siempre surgió un líder: Ahora, depende de la época lo que se requiere de ellos, las cualidades que se necesitan en una época y las que se necesitan en otras.- Y continúa diciendo.-. “Es decir, cada época, cada sociedad, cada momento requiere ciertas cualidades; posiblemente las condiciones de un líder en el futuro sean diferentes a las condiciones que hayan requerido para una época revolucionaria de lucha, la imaginación y la audacia que se requería. Quizás en otro momento hará falta gente más fría, menos intuitiva, más metódica; otro tipo de hombre, el adecuado para dirigir la sociedad en otra fase de su desarrollo, aunque siempre será necesaria una dosis de espíritu creativo e imaginación. Por muy lejos que llegue siempre la sociedad será susceptible de perfeccionamientos y cambios. Y haciendo hincapié en las cualidades de un líder revolucionario dice: “Pienso que hace falta una gran dosis de convicción, de pasión en lo que se está haciendo; yo creo que hace falta también una gran confianza en el pueblo, me parece que hace falta tenacidad, hace falta severidad también, incluso un sentido de responsabilidad, identificación con lo que está haciendo y con el pueblo. Yo creo que se necesita igualmente un poco de preparación, de ideas claras. Bien, esos son algunos elementos”. Y finalmente termina diciendo- “Me gustaría añadir alguna cosa más al concepto de líder revolucionario. Yo creo que hay que tener sentido de solidaridad humana grande, hay que tener un gran respeto por el pueblo como actor, verdaderamente como el protagonista, el objetivo y el héroe de esa lucha...”(11).

De lo anteriormente expuesto queda claro que las personalidades históricas (líderes), específicamente poseen cualidades; pero que las circunstancias, las necesidades son importantes. En pocas palabras, las épocas históricas hay que tenerlas en cuenta. Y, el hombre, hay que estudiarlo en ese marco.

La necesidad y la casualidad son categorías de la Filosofía Marxista – Leninista y Marx en carta a Kugelman en 1878 expresó:

“La Historia tendrá un carácter muy místico si las “casualidades” no desempeñan ningún papel. Como es natural las casualidades forman parte del curso general del desarrollo y son compensadas por otras casualidades. Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo depende en grado considerable de estas “casualidades” entre las que figuran el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse éste”. (12).

Estos ejemplos demuestran el grado de atención que le concedieron los clásicos del Marxismo al papel de las personalidades en la historia. Es decir, Marx, Engels, Lenin, centraron su atención en el asunto; posteriormente los seguidores de estas ideas en la URSS, como en otras partes del mundo , especialmente en Cuba por algunas personalidades en nuestra última etapa en lo que se destacan: el Comandante Ernesto Ché Guevara y nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. En todos los casos se tienen en cuenta elementos fundamentales para el surgimiento de la personalidad como lo son la casualidad, las circunstancias históricas. Y, que para la valoración de éstas hay que tener en cuenta como premisa fundamental “la época histórica” que le tocó vivir. Es decir, las condiciones económicas, políticas, sociales, así como el nivel cultural alcanzado en la misma.

Después del análisis anterior se deduce que las personalidades históricas positivas pueden tener entre otras las siguientes cualidades:

-. Inteligencia – Talento.

-. Pasión y convicción en lo que hace e identificación por eso.

-. Confianza en el pueblo.

-. Serenidad.

-. Sentido de responsabilidad.

-. Ideas claras.

-. Sentido de solidaridad humana.

-. Valentía.

-. Honesto – Sincero.

-. Un hombre dotado de espíritu creativo e imaginación.

-. Un hombre susceptible al perfeccionamiento y al cambio Revolucionario.
2. LA VALORACIÓN DE PERSONALIDADES HISTÓRICAS EN EL PROCESO DE FORMACIÓN DE VALORES. LOS VALORES DE PERTENENCIA E IDENTIDAD LOCAL.

En cualquier régimen social, la educación representará los intereses de la clase que está en el poder, y trabajará aquellos valores que la identifican, cuestión que no se puede negar. Un ejemplo concreto los constituyen aquellas Formaciones Económicas Sociales, donde exista la explotación del hombre por el hombre, lógicamente haría hincapié en el divisionismo, el egoísmo, los individualismos; etc. Y en este mundo globalizado, donde existe el neoliberalismo, y el imperialismo las posiciones de países como Cuba hay que defenderlas con sólidos principios. Por lo que la lucha de ideas ha de estar sedimentada en valores ético-morales, revolucionarios, y con conocimiento martianos, marxistas capaces de demostrar por qué luchamos y lo que somos. Esther Baxter Pérez en su trabajo. “La formación de valores una estrategia pedagógica” (1989), expresa: “Un factor importante en la formación de la personalidad lo constituyen las actitudes y valores que se forman y desarrollan hasta llegar a constituir su núcleo regulador y orientador, el cual caracteriza a las personas adultas maduras” (13) y seguidamente continúa diciendo – “ Pero no debemos olvidar que los valores se forman en un proceso complejo. Estos no están en los objetivos y fenómenos, son producto del grado de significación que adquieren en el individuo en el proceso de sus relaciones con ellos “ (14).

Los autores consultados consideran importante la significación para el proceso de formación de valores. La enseñanza de la Historia como de cualquier rama del saber tiene que ser significativa y dentro de ello la valoración de personalidades históricas tiene que estar acompañada de sentimientos de respeto o repudio según corresponda.

Es más, “toda valoración presupone la unificación acerca de los objetos, fenómenos y sus propiedades en una información acerca del estado de las necesidades del sujeto. Quiere decir que las necesidades siempre encuentran su reflejo en la valoración” (15).

En el campo de la enseñanza de la Historia el carácter significativo de esta adquiere un rango especial, puesto que otra tarea no puede restar espacio a la misma.

Por lo tanto los presupuestos de los autores especialmente Fabelo nos permiten proponer los siguientes algoritmos para el estudio de personalidades históricas.


  1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©espanito.com 2016
enviar mensaje